Quinto mes parte uno

Jamie y 7

No podía decir que le agradaba… ¡porque no era así!... pero tampoco le resultaba tan molesto pasar tiempo con él, almenos no como antes. Después del incidente con los drago-tiburones Jaime se había vuelto más atento con 7, ahora, cada que el soldado entraba a la cocina se encontraba con un desayuno esperándole. En principio se le hizo raro y por un momento creyó que tal vez el chico intentaba envenenarlo, pero descarto la posibilidad tras olfatear el atún…tal vez el humano no era tan molesto.

Aunque no eran los únicos cambios, cada que salían por la despensa el menor siempre intentaba entablar conversación con él.

-..emm…eto… ¿no tienes calor con la máscara?

-No.

Pero no siempre con buenos resultados, el soldado solo respondía con monosílabos o ligeros gruñidos.

También por alguna extraña razón, al menos para el humano, "E" les mandaba más seguido por provisiones; al chico le preocupaba dejar a su hermanita sola (entiéndase con Hiccup) ya que temía sufriese otro accidente, pero tampoco se atrevía a desobedecer las órdenes del mayor.

El bote se detuvo y 7 bajo de un brinco, se acercó a unos pescadores, que temblaron al verle, y les dio instrucciones de vigilar las cosas.

-tengo que hacer una encomienda, tardare, si quieres puedes pasearte un rato, pero regresa en tres horas ¿entendiste?

-si señor

-bien

El mayor no dijo nada más, empezó a caminar por la playa y no tardo en perderse de vista. Jamie solo suspiro…la verdad aun le daba miedo. Tomo aire y se encamino a la tienda, tal vez pasaría un rato en la biblioteca o el…

-¡Hola!

-mmm…hola Jack

Como se había hecho costumbre, Jack le esperaba a la entrada, listo para acompañarle mientras hacia sus compras y poder molestarlo, por alguna razón le encantaba hacer rabia al menor. Fueron hasta el centro comercial, platicando de trivialidades hasta que…

-oye, Jaime.

-mm

-yo, em… ¿exactamente dónde vives?

La pregunta tomo desprevenido al menor, que no tardo en mirarle.

El albino tenía mucha curiosidad sobre ese chico…y la persona que le acompañaba, 7, desde hace unos días había intentado seguirle pero…siempre ocurría algo extraño, el espíritu salía volando tras el bote cada que se marchaba, podía seguirle sin problemas un par de kilómetros, por desgracia, por alguna razón, siempre se encontraba con una cortina de niebla que le impedía ver donde atracaba, había intentado rodearla y volar más bajo pero el resultado siempre era el mismo, simplemente se perdía, incluso en una ocasión quedo tan desorientado que termino cerca de una plataforma petrolera. También estaba esa extraña sensación de peligro cada que volaba bajo, tenía un extraño miedo de que de pronto algo saliera del fondo del mar y lo devorara, incluso podía jurar que había visto una serie de sombras, muy enormes, nadando por donde el bote se perdía.

-pues…

El menor dudaba si contarle o no, no es que Jack le inspirara mucha confianza, pero tampoco creía que fuese una mala persona…tal vez algo infantil y molesto.

-vivo en un hospital.

-¿un Hospital?

-mju, un hospital que se encuentra en medio del mar, es un lugar muy aislado y para gente muy importante…tipo Vip.

De acuerdo, no era una mentira por completo, solo verdad a medias.

-y… ¿Por qué? ¿Estas enfermo?

-No, claro que no… Señor, será solo esto.

El chico dejo una pequeña canasta y se retiró, antes de salir su mirada se clavó en una envoltura naranja, dudo un poco y la tomo, mostro la mercancía y salió de ahí, seguido por Jack.

-trabajo ahí como enfermero…cocinero…y…mandadero, je, la verdad hago muchas cosas ahí.

-¿enserio?

-si

-valla…pero, ¿no estás muy chico como para trabajar?… ¿o ser enfermero?

La pregunta incomodo al joven, a Jack no le agradaba mucho la idea de que explotaran a su amigo, porque Jamie seguía siendo un niño y su deber como guardián era proteger su inocencia y felicidad, él tenía que estar estudiando y divirtiéndose, no trabajando (Calcetín con rombos man ha hablado, si señor).

-¡por supuesto que no! respondió enojado, - tengo 15 años, soy prácticamente un adolecente y puedo trabajar si quiero.

-sí, pero no en cosas así, tal vez vendiendo pizza, o en una tienda como cerillo (empacador), no como enfermero, es peligroso, que tal y te contagias de algo peli…

-¡ese no es tu problema!

El muchacho le miro enojado y se fue a sentar a una banca en el parque.

¡Ah! de acuerdo, se había excedido en su comentario.

-lo siento, no quise…perdón.

Tomo lugar junto a su amigo, pasaron unos minutos en silencio y, cuando creyó las cosas se habían calmado, continuo su interrogatorio, solo que de una forma menos agresiva.

-y… ¿Qué dicen tus padres sobre eso?

Los ojos del chico se cristalizaron antes de responder.

-no…no tengo padres, ellos murieron hace tiempo.

La incomodidad surgió de nuevo y Jack se sintió mal por preguntar.

-lo siento, no sabía.

-está bien, no te preocupes.-

-entonces ¿con quién vives ahí? un tío o algo así

-no…el doctor en jefe me adopto a mí y a mi hermana, él se encarga de cuidarnos, vivimos en el hospital porque ahí es su hogar.

-¿tienes una hermana?

-sí, mi hermanita menor Sofí, es muy linda y alegre, no la traigo conmigo porque el mar puede ser peligroso para ella (muy peligroso, pensó)

-valla, es bueno, ojala algún día la pueda conocer…y…ese doctor con el que vives, debe ser alguien muy bueno y noble, verdad.

-¡lo es! Evito que me separar de mi hermana y nos dio un hogar, también me está enseñando a ser un doctor como él y…

El chico comenzó a hablar maravillas del moreno, Jack le escuchaba atento, pero por alguna razón le molestaba un poco la manera tan empalagosa que el joven usaba para hablas de ese "doctor"…mmm, posiblemente sus celos como guardián, si, tal vez solo le preocupaba que ese sujeto fuese un pedófilo o algo así.

***…***…***…

-mmm, no se parece a ningún dragón que haya visto…pero tampoco es humano.

Ubicado en la torre del reloj, a varios cientos de metros, 7 les miraba fijamente. Se había sorprendido un poco al ver que el albino volvía a acercarse a su producto a cuidar, algo muy extraño, ya que todos los humanos siempre buscaban evitar acercarse a él, pero lo dejo pasar ya que "E" estaba muy interesado en él.

Ese hielo que había creado alrededor de su mano en aquella ocasión ¡era Magia! una Magia pura y fuerte, no tanto como la de él pero se defendía, y eso no era todo.

7 era consiente de todas las veces que Jack les había intentado seguir, en principio se sorprendió al ver que podía volar, sin tener alas, aparte de que su aroma era muy raro. "E" le ordeno dejarlo acercarse a Jamie, con suerte y se hacía de otro espécimen para su bizarra colección. El soldado acepto, después de todo su compañero era el cerebro en este tipo de acciones.

-¡Tsk! que aburrido.

Se tiró de espalda y dejo que el escaso sol pegara en su frente. Si por él fuese ya lo habría secuestrado y encerrado en uno de esos tubos de vidrio gigantes, en ocasiones de verdad no entendía a su compañero.

¡pip-pip!

Le llego un mensaje a su celular, chasqueo la lengua y lamento su suerte.

Tampoco entendía por que soportaba a esos malditos humanos…tan corruptos e hipócritas, de verdad se deleitaría asesinándoles cuando todo esto termine... Chasqueo la lengua y continúo con su labor de chaperón… ¡mierda! mejor solo le hubiese dado una hora.

*****…..*****…..*****…..

Hiccup y "E"

-Hiccup mira, un caballito.

-mju, te quedo muy bonito Sofí.

El pecoso le sonrió y continuo su lectura, dándole uno que otro sorbo a su té…esa cosa era adictiva.

El día comenzaba a enfriar, el invierno estaba a vuelta de la esquina y tendría que arroparse más para no enfermar, tomo el abrigo que "E" le había dado y abrocho la cápita de la niña.

-es mejor entrar, puede que llueva y no quiero que te mojes.

Recogieron las cosas y fueron a la habitación del muchacho, se sorprendieron mucho al ver a "E" esperándoles ahí.

-¡Hola doctor!

La niña le saludo con una sonrisa, últimamente el doctor era muy amable con ella y le regalaba cosas, no sus preciados peluches, pero si ropa y cuentos.

-veo que decidieron entrar.

-mm, está haciendo frio y no es bueno para su salud.

Por alguna extraña razón a Hiccup ya no le molestaba estar tan cerca del moreno…incluso comenzaba a gustarle.

"E" se acercó con una sonrisa en el rostro, sin él bebe interfiriendo el "té" finalmente surtía efecto, ahora solo tenía que trabajarlo.

-te tengo una sorpresa, ven.

Comenzó a Caminar y Hiccup le siguió, llevando a Sofí de la mano. Les llevo hasta el otro extremo del piso, abrió una reja y les invito a pasar, cruzaron un pequeñísimo jardín, repleto de helechos y llegaron hasta una hermoso corredor decorado con mosaicos brillantes que daban la impresión de estar a través de una ola, había dos puertas y al final un pequeño balcón, "E" se acercó a la puerta de la derecha y giro el picaporte, mostrando el contenido de la habitación.

Se encontraron ante un enorme cuarto, decorado con pinturas donde se apreciaban las montañas, un desierto y una pequeña selva, una chimenea en la parte trasera, tenía un enorme librero y junto a él un cómodo sillón, el armario era otro cuarto más pequeño ubicado a un costado del baño, que era muy amplio y contaba con un yacusi, la cama era enorme, más que una King sait, de madera obscura y labrada con una serie de figuras geométricas, con un gran espejo en la cabecera y rodeada por un par de cortinas una purpura y la otra blanca.

-¡Ah!

Sofí no tardo en chillar emocionada y salir corriendo directo a la cama, para ponerse a brincar. A cierto moreno le apareció una vena en la frente al ver eso, de verdad tenía unas ganas enormes de carbonizarla.

Hiccup se adentró despacio, jamás había visto un cuarto tan lujoso, ni en los mejores hoteles. Logro sentir la textura de la alfombra bajo sus pantuflas, por lo que, curioso, se las quito y camino descalzo.

-¿te gusta?

-mju… ¡Es hermosa!

-me alegro…esta será tu habitación a partir de ahora.

-¿de verdad?

-claro

Como niño pequeño el moreno comenzó a correr de un lado a otro, se sorprendió mucho al encontrar otro pequeño armario, lo abrió pero solo encontró un lindo bufón de peluche, con un traje azul muy llamativo y un sombrero lleno de picos.

-¡qué lindo!

"E" se sintió morir al ver a su hermoso payaso en las manos del castaño. Anteriormente esa era su habitación, solo que decidió cederla al más chico para que él bebe se acostumbrara más a su aroma…y también Hiccup. Jamás se imaginó que había olvidado a su pequeño pierrot.

En cuanto el pecoso toco la panza de este una linda música broto, las mejillas del payasito se iluminaron y el chico quedo embelesado por la tonada…pero no fue el único.

-¡Qué bonito! ¡Me lo regalas!

Sofí bajo de un brinco de la cama y corrió donde el castaño, el chico le mostro el muñeco, estaba por dárselo cuando "E" lo impidió.

-¡No!

-¡eh! ¿Por qué?

¿Por qué? ¡Por qué lo iba a destruir! esa niña era un monstro, bastaba con ver en el estado en que tenía a su preciada osita enfermera.

-bu…bueno, es que… ¡Ese lo compre especialmente para él bebe!...y está mal regalar lo que alguien te da.

El chico le miro unos segundos, algo en su interior se movió ante el comentario del doctor…lo había comprado especialmente para su hijo.

-lo siento Sofí, pero no te lo puedo regalar.

-¡Ah!

-pero puedes jugar con él, solo un ratito.

La niña acepto de mala gana, al menos podría jugar con el payasito, se quedó junto a Hiccup y comenzó a apretar la panza, la tonadita salió y la niña empezó a tararearla, cerca del vientre del castaño

Más calmado "E" procedió a dar su segunda sorpresa. Les ordeno seguirlo y fue a la segunda habitación.

El corazón de Hiccup dio un vuelco al ver el interior, era otra habitación solo que esta… las paredes estaban repletas de cromos infantiles, osos, patos y cosas de bebe. Una gran cantidad de peluches acomodados en un estante de madera adornaban una pared, en el centro una pequeña cuna blanca y al final un mueble con ropita para el nene. Sofí corrió emocionada directo a los muñecos, "E" deseo detenerla, pero sabía que Hiccup se enfadaría si la reprendía por lo que la dejo.

El pecoso se adentró y comenzó a contemplar todo el lugar, camino hasta la cuna y giro un pequeño colguije que había arriba de esta, una hermosa canción de cuna se desprendió y las estrellas que adornaban el juguete comenzaron a danzar, deslizo sus dedos por las mantas blancas, estaban suavecitas y desprendían un aroma a lavanda, tomo la almohadita y continuo revisando, tenía un mueble lleno de cuentos, una mecedora a un costado cerca de una gran ventana desde donde se podía ver el mar, al fondo se encontró con un baño, lleno de cosas en miniatura, una bañera chiquita y en forma de Delfín, un espejo que era el centro de una flor, un mueble lleno de pañales y productos para el nene.

-y bien ¿Qué te parece?

Las hormonas no tardaron en afectarle, sus ojitos se aguaron y no tardo en arrojarse a los brazos del moreno… asustándole un poco.

-¡gracias, es muy bonito, me gusta mucho!

Cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo la vergüenza lo invadió y se separó en el acto… ¿por qué lo había hecho?

Por su parte "E" sonreía internamente, parece que el té funcionaba perfectamente, dentro de poco tendría la completa lealtad del castaño y este se habría olvidado de su anterior pareja, quien sabe, con un poco de suerte y finalmente se podría deshacer de ese par de humanos tan molestos.

La tonada se dejó de escuchar, ya que Sofí se había entretenido con otros muñecos. Por lo que cierta personita no tardo en protestar.

-¡ahu!

-¿Qué pasa?

-nada, es solo que… ¡Ahu!

Otro golpe en el vientre lo hizo doblegarse, "E" le sujeto para que no terminara en el piso, cargo el menor y lo llevo hasta la mecedora, descubrió su vientre y no tardo en ponerse en contacto con el pequeño.

***…***…***…

-¿Qué tienes? ¿Por qué te mueves tanto?

El pequeño no tardo en reconocer la voz de… "Papá", por lo que se pegó un poco más al estómago.

-¡gusta, gusta!...ese ruido ¡Gusta!

Él bebe continuo brincando en la panza de mamá, clamando por la canción del payaso, sin tener en cuenta que su movimiento aturdía a su pobre madre.

-no hagas eso, cada vez que te mueves lastimas a mamá, ¡quédate quieto!

El chiquitín se estremeció asustado, debido al tono que el moreno había usado, estaba por expulsarle con una ráfaga de fuego cuando "E" no tardo en enmendar su error.

- tranquilo pequeñito, no estoy enojado, solo te pido que seas más suave, no te muevas mucho para que mami no se canse, de acuerdo, te pondré de nuevo la canción pero tienes que estar quieto, no quieres lastimas a mamá ¿verdad?

En el interior del vientre él bebe acepto, avergonzado por haber lastimado a su mamá.

***…***…***…

Hiccup no entendía muy bien lo que pasaba, el moreno mantenía los ojos cerrados y tocaba su estómago, la mano estaba rodeada de un aura negra y sentía un poco de calor, por un momento sintió un fuerte impulso por aventarle y alejarlo de su nene…pero no lo hizo, sabía que "E" no lastimaría a su hijo…ni a él. Su nene se calmó y el moreno procedió a activar el muñeco, que recogido del suelo donde Sofí le había dejado, ya decía él que esa niña no cuidaba nada.

En cuanto la canción sonó él bebe dejo de moverse y se dedicó a escuchar.

-la canción le gusta, hizo un berrinche porque esta termino, por eso te sentiste mal.

-ah, pero él está bien… ¿verdad?

-sí, aunque es muy desesperado.

-sí, creo que si…es igual a su padre.

Hiccup susurro lo último, pero el moreno lo escucho perfectamente. Por unos segundos logro ver como el velo que estaba cubriendo los ojos del muchacho se disipaban, posiblemente por recordar a su pareja, pero esto no duro mucho.

-creo que ahora tendré que cargar este payasito a todos lados cierto.

-sí, creo que sí.

Los dos rieron y se quedaron mirando. Por unos segundos a "E" le pareció que la sonrisa de Hiccup era lo más hermoso que había visto en todo el mundo, claro que no tardo en desechar esa cursi idea, lo único bueno de ese humano era él bebe que estaba esperando, nada más. Por su parte a Hiccup ya no le pareció tan aterrador, incluso le gustaron sus ojos, tan negros como la noche pero con un pequeño halo de luz plateada que le daba un toque de misticismo. El pecoso mordió su labio sin saber muy bien que hacer, se sentía tan nervioso y…

-¡Hiccup mira!

La niña se acercó corriendo hasta ellos, cargando un libro de cuentos.

-es el libro de un conejo.

La chiquilla les mostro un cuento, en la portada se podía apreciar un enorme huevo en color dorado con pantaloncillos y brazos mecánicos, rodeado por huevos más pequeños, y frente a este un conejo pardo con un abrigo verde y lentes.

-"los guardianes de la infancia. El conejo de Pascua y su ejército en el centro de la tierra, William Joyce". Si, habla sobre el conejo de pascua Sofí.

-me lo cuentas

-claro

El pecoso la sentó en sus piernas y comenzó a leer. Sintió una ligera punzada en su cabeza, el conejo de pascua, por alguna razón ese "nombre" le causaba jaqueca, pero decidió ignorar el síntoma, debe ser por las emociones de tener una nueva habitación y un cuarto para él bebe.

"E" les dejo solos y comenzó a levantar el desorden, de verdad odiaba a los niños, mientras recogía los libros una idea surco su mente, observo fijamente cada título. "Sandy y la guerra de los sueños" "Nicolás, San Norte, y la batalla contra el rey de las pesadillas" "El Hada, Reyna de los dientes" "El hombre de la luna".

Sus ojos se abrieron al recordar un episodio de hace más de cien años, un pequeño y fugas encuentro que le dejo perplejo, solo lo vio por unos segundos, e incluso se lo atribuyó al cansancio del momento, pero… la imagen de un trineo surcando los cielos…y si no fue su imaginación o el cansancio, si de verdad en ese entonces vio a…

-tengo cosas que hacer…los veré en la cena.

Salió caminando directo a su laboratorio. Hiccup le vio partir, por alguna razón el chico se sintió triste cuando "E" se fue. El menor apretó el muñeco y continuo narrando la historia, ya le vería en la cena.

Ja,ja, ya tenía una vaga idea de quién es la persona que deseaba conquistar a su pequeño sirviente…de verdad sería un experimento muy divertido, pero, no tendría que ser más viejo. Bien dicen que el mundo es muy enigmático, él tendría que ser el primero en aceptar que esas cosas existen, después de todo en todo folclore siempre hay algo de cierto.

-¿Dónde estás?

-….

-Regresa, creo que ya se de quien se trata.

-…

-mju, pero no lo lastimes…aun.

***…***…***…

Jamie y 7

Al fin, comenzaba a desesperarse. Bajo de un brinco la torre, aterrizando de manera brusca en la calle, los aldeanos que le vieron corrieron asustados, no le dio importancia y se encamino al parque, donde su pequeño se encontraba. La verdad sería más fácil si le permitiese capturarle de una buena vez y llevarlo al laboratorio, pero de momento se encargaría de obedecer.

-Es hora de irnos.

Una sonrisa adorno su rostro, oculta tras la máscara, cuando vio el miedo en los ojos del albino. El chico no retrocedió, pero creo una pequeña capa de hielo alrededor de su puño, que mantenía cerrado. En ese momento sería muy fácil sujetar su cuello y romperle…pero no lo haría.

Solo por molestar, coloco su mano detrás de los hombros del niño, abrazándole.

-despídete de tu… amiguito, es momento de regresar- susurro burlón y meloso.

Jamie no sabía qué hacer, el rubor no tardo en cubrir… ¡Toda su cara! Podía sentir el calor que emanaba su compañero y respirar su fragancia, una mescla de maderas y cítricos muy varonil y cautivador. Con mucha pena logro hacer lo que le ordenaban.

-ah…S-Si…adiós Jack.

Jack sintió la sangre hervir, por alguna razón no le agradaba que ese sujeto tocara así al más joven.

Comenzó a caminar con el chico a su lado, siguiéndole como buen perro, podía escuchar el crujir de los dientes del albino, estaba furioso, esto le provoco una enorme satisfacción. Los jóvenes eran tan fáciles de alterar. Pero su juego no termino ahí, Jack tuvo que tragarse el coraje al ver como cargaba al chico para subirle al bote, para sorpresa de Jamie y los pescadores que miraban la escena. El guardián tenía un enorme deseo de congelarle hasta el orgullo y alejarlo del pequeño, pero no podía mostrar sus habilidades en público y tampoco quería asustar al chico. Nuevamente les siguió…y nuevamente los perdió.

¿Qué diablos ocurría en ese lugar? ¿Por qué no podía seguirles? ¿Habrá algún tipo de magia ahí?

Se quedó parado en mitad del océano, contemplando de un lado a otro, un enorme banco de niebla lo rodeaba y abajo el mar comenzaba a inquietarse. Esto era muy extraño ¿Cómo es posible que el bote lograse atravesarlo y él no?

Todo ese era muy extraño, tal vez debería de pedir ayuda a sus compañeros.

***…***…***…

No dijeron nada durante todo el transcurso, el más joven aun no procesaba lo que había ocurrido, aun podía sentir el calor y aroma de 7 en su cuerpo…y eso le inquietaba.

Por su parte el mayor se partía de risa por lo que había causado, su olfato, tan desarrollado, le dejo en claro que el albino estaba muriendo de celos, y eso le parecía gracioso.

-eto…7…

-¿mm?

-yo…

Le daba mucha pena lo que iba a hacer, pero se armó de valor, después de todo ya se había hecho a la idea de que intentaría ser amigo del soldado. Apretó con fuerza el paquete que traía en sus manos y se acercó despacio.

-bu…bueno…yo…te… ¡te compre esto!

Sin dejar de conducir se giró a verle. Se sorprendió un poco al ver el paquete frente a él.

-se…sé que no te gustan las galletas con azúcar y…creí que te gustarían estas.

Titubeo un poco pero termino por aceptar el regalo, después de todo eran unas galletas de avena y trigo… ¡finalmente algo sin azúcar!

-g…gracias.

-….de nada.

Llegaron al hospital y 7 no tardo en bajar las cosas…incluido su producto a cuidar.

-ve a ver a tu hermana, yo bajo esto.

-está bien.

Por primera vez, desde que conocía al chico, Jamie le sonrió antes de irse, esto le hizo levantar la ceja…los humanos eran extraños.

*****…..*****…..*****…..*****…..

-Hermano mira, mira, es el cuento de un conejito.

Sofí se acercó corriendo, con Hiccup tras ella, la nena traía en sus manos un libro y una gran sonrisa.

-enserio…que bonito.

-¿Por qué tardaste? ¡Tengo hambre!

El pecoso le miraba enojado, con sus mejillas infladas y los brazos cruzados en su pecho, Jamie solo suspiro, Hiccup últimamente se ponía de chocante y mimado…tal vez las hormonas se le subían a la cabeza, je, je.

***…***…***…***…

Estaba por abrir sus botanas cuando "E" apareció a su lado.

-describe de nuevo al chico.

-¿eh?

-al idiota que intenta seducir a Jamie.

La voz de "E" le asusto por unos segundos, pero no tardo en recuperarse. Procedió a describir a Jack, desde su ropa hasta sus minúsculas pecas en la mejilla izquierda.

"E" le escuchaba atento, imaginando cada detalle, no, no podía ser Santa, no encajaba con la descripción clásica…pero el león no siempre es como le pintan, aparte, también existía otra posibilidad, Papa Noel no era la única creatura que se relacionaba con el hielo.

-mmm…dime algo, cuanto sabes de las leyendas nórdicas.

-¿eh?...no mucho, jamás me interese por esa parte del mundo ¿por?

-bueno, creo que la persona que describes me recuerda un poco a un cuento anglosajón, sobre un espíritu que puede manejar los vientos helados y da paso al invierno.

-entonces ¿crees que sea un espíritu?

-no se…es una posibilidad pero…en ocasiones las leyendas humanas tienen algo de cierto. Quiero que le vigiles, síguelo y cuando se presente la oportunidad… ¡Tráeme un poco de su sangre!

Los ojos de 7 se abrieron emocionados, una sonrisa no tardo en adornar su rostro, finalmente podría actuar.

-yo investigare un poco más…creo tener una idea de a que nos enfrentamos.

-¿quieres que lo capture de una vez?

-no…aun no…si es lo que creo…nos traerá un excelente material para jugar.

-…

-acércate a él con cautela…no quiero que lo espantes ¿entendido? Averigua todo lo que puedas.

-¡ah! Como quieras.

-perfecto… ¡puaj! deberías de comer otra cosa, esas galletas saben a tierra.

-…

El doctor se marchó y 7 mostro su lengua cuando le daba la espalda, muy su gusto en comida; desacomodo su cabello y se tumbó en el bote, que flojera eso de seguirle, sería más fácil capturarlo de una vez ¿Cómo diablos se acercaría a él sin que este se alejara corriendo? Medito por un buen rato hasta que una macabra idea se formó en su mente…je,je, parece que la pequeña plaga le sería útil después de todo.

***…***…***…

Hiccup y "E"

-¿Dónde estabas?

Se sorprendió un poco al oír el reclamo, estaba seguro de que estaría feliz de no verle de nuevo ese día…se equivocó.

-… ¿eh?...yo…tenía trabajo, lo siento, ¿Qué tal la cena?

-bien…estuvo rica.

Era extraño pero…le dolió un poco el no ver a "E" en la cena, el doctor últimamente le acompañaba todas las noches y…ya se había acostumbrado a su presencia, él y su bebe. Su pecho dio un vuelco cuando le vio en el marco de la puerta, había ido a desearle las buenas noches a su nueva habitación.

-eto… ¿Cómo te fue?... en tu trabajo…

-bien, encontré algo divertido.

-enserio

-mju.

El pecoso se encontraba sentado en la cama, esperando. Permitió que el doctor le acostara y arropara, el mayor se sentó a su lado y comenzaron a hablar de cosas banales, el clima, lo que había cenado, sus gustos en los platillos, los juegos que hacía con Sofi y… él bebe.

-¿ya pensaste en un nombre?

La pregunta le tomo desprevenido, ahora que lo meditaba…

-no…yo…aun no…es que…

Se sintió una pésima madre, como es que aún no pensaba en un nombre.

Por su parte a "E" le dio risa, e incluso le pareció tierno. Dejándose llevar por el momento, un momento de debilidad, entrelazo sus dedos con los del menor, que, por increíble que parezca, no dudo en regresar el afecto.

-si quieres…podemos buscar un nombre juntos.

Se quedó en blanco, sin saber que decir, una parte de su cerebro le gritaba que no, que se alejara de él, que soltara su mano y lo alejara de su bebe. Por desgracia, esa parte comenzaba a desaparecer poco a poco.

"E" logro ver como los ojos del pecoso brillaban momentáneamente, como un velo blanco se encargaba de cubrirles, borrando de su memoria a cierto dragón.

-si…me encantaría.

-bueno, entonces descansa, mañana discutiremos algunos nombres.

-si…hasta mañana.

Su cuerpo tembló, sus mejillas se sonrojaron y un calor recorrió todo su estómago. "E" le había dado un ligero y casto beso…un beso que lo hizo estremecer y…desear más. Con un ligero roce en su vientre, "E" dio por terminada su visita. El pecoso le siguió con la vista hasta que se perdió, para después saborear sus labios.

Eran dulces, muy dulces, habían pasado siglos desde que probó algo así. Decidió bajar al laboratorio para preparar más de esa exótica bebida, después de todo su plan comenzaba a marchar a la perfección, unas cuantas tazas más y…compartiría el lecho con su nueva pareja.

*****…..*****…..*****…..*****…..*****…..

YYYYY… ¡finalmente actualice!

No tengo perdón, lo se TwT. Lo único que puedo ofrecerles es mis más sinceras disculpas.

Ahora sí, les puedo prometer que actualizare más seguido…es que ya me corrieron de mi trabajo por lo que ya dispongo de tiempo libre… ¡pero no de dinero! ToT

Bueno, dejemos mi crisis existencial ¿Qué opinan?...no sé por qué, pero creo que muchos me querrán matar por lo del beso… ¡lo siento, no pude evitarlo! La culpa la tiene Toothless que no se apura XD.

Intentare ya no retrasarme, les prometo que antes de que acabe el año termino este fic.

Les mando un beso y nos leemos después.