Bueno, bueno… ok, la historia es totalmente mia, y Edward no se enoja knmigo x hacerlo sufrir un pokito, asi ke está cuidándome mientras les escribo… ¡Rekuerden ke el Viernes es el kumple de Rob!
Capitulo 12: La triste realidad
EPOV
Un mes, exactamente un mes llevo en esta ciudad, no puedo creer como ha pasado de rápido el tiempo, más aún, no puedo creer que con cada día que pase ame con más intensidad a la chica que observo en este instante mientras miramos una película sentados en el sofá
- ¡Ay!, no puedo creer que él diera su vida por ella… eso ya no se ve en estos tiempos- dijo mi ángel mientras limpiaba una lagrima de su mejilla, sonreí
- Bella, solo tu puedes pensar que cosas así no pasan, yo daría mi vida por la persona que amo, no me importaría en lo absoluto- dije mirándola a los ojos, ella suspiró y se levantó del sofá, desde el día del accidente con su dedo que se portaba distinta conmigo, por un momento pensé en serio que quería que la besara, pero luego vi que tenía más cara de irse a desmayar por lo que mejor salí de ahí sin ponerme en evidencia, no quería arruinarlo todo, el celular de mi amiga sonó
- Es Alice- dijo rodando los ojos, yo ya sabía para que estaba llamando- Hola Alice… si, lo recuerdo… Me parece estupendo… si, le diré… Ok, nos vemos entonces, besos, bye- dijo y colgó me miró con cara de disculpa
- Ya dime que se le ocurrió ¿si?, ¿Dónde quiere que vayamos?- dije pasando una mano por mi cabello, Bella volvió a sentarse a mi lado
- No iremos a ninguna parte… ellos vendrán para acá, planean celebrar tu primer mes aquí a lo grande, aunque seremos los de siempre- dijo encogiéndose de hombros
- Me parece razonable… ¿Tenemos que comprar algo o también correrá por cuenta de ellos?- dije pensando en que no teníamos muchas cosas para hacer un coctel, ella sonrió
- No te preocupes por eso, hace unos días ya compramos todo, así que solo piensa que te pondrás y dedícate a disfrutar, oh, por cierto… te tengo algo- dijo corriendo hacia su habitación, me quedé viendo el lugar por donde se fue hasta que la vi volver con las manos en su espalda- Sé que suena infantil, pero cierra los ojos- dijo mientras se sonrojaba
- Bella…- dije pensando que ella estaba bromeando, me miró con dagas en los ojos- ¿Es en serio?- no pude evitar reírme
- ¿Sabes? ya me arrepentí, creo que no te doy nada- dijo dándose la vuelta, me rendí
- Esta bien, esta bien… me rindo, mira- dije tapando mis ojos y quedándome quieto hasta que sentí que se sentó junto a mi, podía sentir el calor de su cuerpo a metros de distancia-¿Ya los puedo abrir?- dije nervioso, sentí su aliento en mi mejilla
- Feliz primer mes junto a mí- dijo quedamente en mi oído, sentí temblar todo mi cuerpo, solo esperaba que ella no lo notara, saqué lentamente las manos de mis ojos y Bella tenía dos cajas delante de mí, una más pequeña que la otra, sonreí al ver que ella estaba más impaciente que yo
- Bella, en serio no era necesario… ven acá- dije tirándola para abrazarla y besar su frente- Esto es mi mejor regalo, que estés junto a mi y que seas parte de mi vida- no como yo quisiera, pero algo es algo-como mi mejor amiga obvio- dije apresuradamente, sentí que ella suspiró en mi pecho, me sentía tan completo estando así con ella
- Gracias por lo que acabas de decir, y bueno si era necesario porque cuando llegaste no te di ningún regalo de bienvenida, en todo caso no es mucho, es solo algo que vi y pensé que te gustaría, pero anda, ábrelos- dijo haciéndome señas con las manos, nos separamos y me dispuse a abrir los regalos mientras ella mordía su labio, abrí primero la caja más grande y saqué una chaqueta de cuero negra Peroé, era sin duda lo más bello que había visto, y aunque muchas veces pensé comprarme una, sentía que no era de mi estilo, pero el simple hecho de que me la había regalado mi ángel hacia que para mi fuera perfecta, cual niño chiquito, me quité mi poleron y me puse la chaqueta encima de mi playera, me calzaba perfecta
- ¡Wow!, en serio es bellísima, gracias- dije besándole la mejilla, ella tenía la boca abierta y creo que murmuró algo como "En serio Alice tiene razón, lo que se ponga le queda bien"- ¿Dijiste algo?- enarqué una ceja
- N… no, te queda muy bien, que bueno, en todo caso, viene con el ticket de cambio por si quieres otra cosa- dijo apuntando la etiqueta que colgaba de la manga, negué con la cabeza
- En serio estas loca si crees que la cambiaría por algo más, es lo mejor que he recibido y prometo que la cuidare y la usaré con más frecuencia de la que imaginas- dije mirándola a los ojos, ella sonrió y sus ojos brillaron
- Bueno… abre el otro… aunque es más pequeño es igual de importante… a demás tiene un poco más de valor sentimental- dijo sonrojándose y mordiendo su labio, eso me aceleró el corazón y prácticamente rompí el envoltorio de mi otro regalo, simplemente me quedé asombrado, un hermoso cuaderno de cuero negro para escribir música se escondía bajo el envoltorio de papel, tenía mi nombre grabado en letras doradas en la parte inferior derecha, lo abrí al tiempo de ver como resbalaba algo de su interior, recogí la foto que cayó boca abajo al piso y la giré al tiempo de ver que éramos Bella y yo abrazados en el parque con una gran sonrisa en nuestros rostros, yo estaba detrás de ella abrazándola por los hombros mientras ella sostenía mis manos entre las suyas
- ¿Cuándo le pediste esta foto al joven que la tomó?- dije enarcando una ceja, si mal no recordaba esa tarde fuimos a conversar al parque porque no teníamos nada más que hacer, el chico dijo que tenía que tomar unas fotos para una exposición y nos preguntó si podíamos cooperar, no vimos nada de malo por lo que así nos hizo la instantánea
- Bueno… un par de días después de la foto, lo encontré en el supermercado y lo reconocí, le dije que te ibas en un mes y que quería que te llevaras un recuerdo de nosotros, entonces me pidió el mail y me la mandó, hice una copia para ambos, así que por eso decidí obsequiarte esa- dijo mientras se ruborizaba, le sonreí y volví a mirar la fotografía, sin duda el regalo era más valioso que cualquiera
- Muchas gracias Bells, en serio, el cuaderno está bellísimo, con el detallito del nombre y todo, pero esto- dije mostrándole la fotografía- es mejor que cualquier regalo que nadie me haya hecho jamás, porque es la prueba de que realmente estuviste en mi vida- dije con una sonrisa mientras por dentro se me oprimía el corazón, ella sonrió y sus ojos brillaron mientras una lagrima se deslizaba por su mejilla, me acerqué para limpiarla con el dorso de mi mano- No llores, no me gusta verte así, se supone que yo debería llorara, ¿Te molesto algo que dije?
- Es que yo… siento que he tenido demasiada suerte al haberte conocido, en serio eres una persona espectacular y espero que encuentres al que te valore y te ame como lo mereces- dijo y soltó un sollozo cargado con algo más que no supe descifrar, decidí hacerla sonreír
- Espero que sea como Orlando Bloom o… George Cloney, es lo mínimo que merezco- dije poniendo ambas manos en mi cintura, Bella sacudió su cabeza y sonrió, la abracé y besé su frente, no sé como no le quedaba un hueco donde la había besado tanto, pero por lo menos sabía que cada vez que alguien la besara en la frente me recordaría, así como yo la recordaría mientras tuviera memoria
- Bueno, basta de lagrimones, mejor empecemos a arreglar las cosas antes de que la pandilla llegue y nos pille todos desordenados… no quiero que Alice termine vistiéndome- dijo sacudiendo su cabeza mientras limpiaba su rostro, asentí y le regalé esa sonrisa que sabía le gustaba, levantamos los vasos de nuestro improvisado cine y nos pusimos a ordenar las cosas y dejar el departamento completamente listo.
Me di una ducha a eso de las 7 y me vestí de manera elegante pero casual, sentía que era demasiado lo que estaban haciendo por mi, jamás pensé que terminarían haciendo una celebración en mi nombre, tomé mi camisa blanca y mis jeans azules, me puse mis tennis y me perfumé, traté de ordenar un poco mi cabello pero fue tiempo perdido, tenía vida propia, salí de mi habitación, Bells aún tenia la puerta de la suya cerrada, por lo que imagine que aún estaba terminando de arreglarse, me senté en el sofá y prendí el televisor, me puse a pasar canales hasta que me aburrí y lo dejé en una película de vampiros, era sin duda lo más meloso que había visto alguna vez, pero estaba de moda, había oído hablar de ella, aunque encontraba absurdo que los vampiros brillasen y se alimentaran de animales, eso no asustaba a nadie, dejaba sin duda muy mal parados a los vampiros, así que me reí un instante mientras veía como el protagonista le contaba a la chica que se consideraban "vegetarianos", sacudí la cabeza y dejé de prestarle atención, en serio era ridículo, cerré los ojos e inmediatamente vino a mi mente que me quedaba exactamente un mes para decidir si me lanzaría y le contaría todo a mi ángel, o simplemente me acobardaría y dejaría todo tal cual está, pero con esta ultima opción aunque es la más segura por el momento, siempre me quedaría la duda de saber si ella alguna vez hubiera sentido algo por mi de saber que yo la amaba con toda mi alma, no sentí que la puerta de la habitación de mi amiga se había abierto hasta que ella se acercó a mi, abrí mis ojos
- Pensaba que te habías quedado dormido, ¿Me puedes ayudar con esto?- dijo mi ángel mientras tenía entre sus dedos una hermosa gargantilla, pero creo que hasta olvidé respirar cuando la vi con ese vestido azul oscuro, estaba sencilla y elegante, su cabello estaba totalmente liso y estaba tenuemente maquillada- Edward… ¿Puedes?- dijo mirándome con el ceño fruncido, me aclaré la garganta y me puse de pie
- Claro… esto, déjame ver- dije mientras tomaba la cadena con manos temblorosas, ella se dio la vuelta dándome una vista privilegiada de su esbelto y pálido cuello, negaría si dijera que los pensamientos morbosos no vinieron a mi mente, sacudí la cabeza y pasé mis brazos por delante de ella para poder poner la gargantilla, se la abroché y descansé mis manos en sus hombros, la giré lentamente hasta que quedó frente a mi- ¿Te dije que te ves endemoniadamente hermosa esta noche con ese vestido?- dije mirando fijamente a sus ojos chocolate, ella se sonrojó y su respiración se detuvo
- Gr…gracias, supongo, tu… tú también estas- se aclaró la garganta- guapo- dijo mordiendo su labio, no saqué mis manos de su lugar, comencé a subir hasta su rostro, era ahora o nunca… si me pedía explicaciones, le contaría toda la verdad, ella cerró los ojos y sus labios se entreabrieron, podía sentir el calor emanar de sus mejillas, sin embargo seguí acercándome, su aliento me hacia cosquillas, olía a fresas como siempre, rocé mi nariz con la de ella y cerré mis ojos, podía sentir mi aliento mezclado con el suyo, estaba a punto de rozar sus labios, mi meta, mi corazón iba a salirse de mi pecho, me pregunte si ella lo podría oír, el timbre sonó haciendo que la soltara bruscamente y pusiera mis manos en mi espalda, ella me miró y bajó su rostro, seguramente el piso podría tener mejor cara que yo, respiré
- Yo... yo abro- dijo y se giró rápidamente, me quedé inmóvil, quería moverme o algo, pero simplemente era como si me hubieran dejado congelado en mi lugar y siguiera oyendo y viendo todo, entonces caí en la cuenta… ¿Qué demonios había estado a punto de hacer?, de estropearlo todo, eso era lo que habría sucedido, bendito timbre, pero… no podía quedarme aquí, ¿Con qué cara miraría a Bella ahora?, tenía que hacer algo, por lo que corrí a mi cuarto, tomé mi chaqueta de cuero nueva y mi billetera, las llaves de mi auto y salí, los chicos acababan de llegar, ni siquiera me molesté en buscar a mi ángel con la mirada, no quería explicarle nada ahora
- ¡Hey! ¿Dónde vas? Eres el festejado, ven aquí y dame un abrazo- dijo Alice acercándose a mí, la abracé por instinto pero mi mente estaba a kilómetros de ahí
- Yo… esto, olvidé comprar unas cosas, volveré en un momento, necesito salir a tomar aire- dije pasando por el lado de Alice, le di un beso en la mejilla a Rosalie y salí cerrando la puerta tras de mi, no alcance a llegar al ascensor cuando sentí pasos a mi espalda
-¡Edward, espera!- gritó Jasper, me paré y miré sobre mi hombro, solo venía él y Emmet, por lo que me relajé solo un poco - ¿Se puede saber donde vas?
- Chicos, necesito estar solo en serio, volveré, lo prometo… pero- no pude terminar, no podía mentirles
- Primito, te conozco, ahí dentro estaba pasando algo antes de que llegáramos ¿verdad?- dijo Emmet enarcando una ceja, Jasper lo miró y su rostro pasó a la sorpresa al ver que yo no respondía
- Casi… casi lo estropeo todo, yo… estuve a punto de besarla- dije agachando mi cabeza, me sentía en serio avergonzado
- ¡¿QUÉ?- dijeron ambos al unísono
- ¿Y por qué te vas?, dile la verdad no seas cobarde, ¡maldición!, afronta las cosas, deja de mentirle, deja de mentirte, así nunca serás feliz y- corté a Emmet con mi mano
- No, no le diré nada, es que no entienden… ¿y si no me perdona?, no, lo mejor es que salga, volveré, pero necesito que ella también aclare un poco su mente, no creo que sea normal que un amigo que es gay te diga lo linda que eres y menos que trate de besarte, así que para no hacerlo más complicado, por favor, vuelvan con ella y déjenme salir a dar una vuelta ¿si?, nos vemos- no esperé su respuesta, salí prácticamente corriendo de ahí sin rumbo fijo, cuando llegué a la salida, decidí ir a un bar, me subí al auto y manejé.
Cerca de 8 cervezas y 2 tequilas después mire mi reloj, iban a ser la una de la mañana, por lo que decidí que era buena hora para volver al departamento, con suerte no tendría que ver a Bella, así que salí del bar y me recargue en mi auto para que se me pasara un poco el mareo, me subí y conduje con cuidado, cuando llegué dejé mi auto aparcado y metí las llaves en mi chaqueta, iba entrando al edificio cuando sentí un brazo que me detuvo, casi me caigo cuando vi que Tania estaba tirando de mi
- Tanya en serio no tengo nada que hablar contigo, así que lamento que hayas tenido que venir- dije soltándome de su agarre, ella se puso delante de mi
- Edward, no vengo a discutir ni a hacer un escándalo, solo quiero… pedir disculpas, entendí que ya no es lo mismo y que no volveremos, pero por lo menos quiero irme con la sensación de que la próxima vez que nos encontremos, podamos saludarnos como dos buenos amigos, entendí que la amas a ella y en serio quiero que seas feliz- dijo con un suspiro, mi boca se abrió y mis cejas se levantaron en sorpresa, jamás pensé que me diría algo así
- Yo… bueno, no puedo prometerte nada, pero agradezco en serio que hayas venido hasta aquí para decirme esto- dije sonriendo tenuemente y pasando una mano por mi cabello, ella me dio un beso en la mejilla y se despidió, la vi salir del edificio y subí al ascensor con la mente aún en las palabras de Tanya, las puertas del ascensor se abrieron y desde el pasillo vi que la puerta del departamento estaba abierta, no de par en par, pero si lo suficiente como para poder mirar dentro, recé para que Bella no estuviera despierta, sin embargo al abrirla un poco más, simplemente mi corazón se destrozó.
Apoyada contra la pared estaba Bella… besándose con Jacob, debieron de estar completamente concentrados en su acto de amor como para ni siquiera notar que tenían público, él la sujetaba de la cintura mientras ella tenía sus brazos en los hombros de él, quería llorar y gritarle a ese imbécil que ella era mía y que no la tocara, sin embargo, la triste realidad me golpeó, jamás podría hacer eso, porque a los ojos de Bella yo era solo el estúpido amigo gay… jamás podría reclamarla como mía, porque nunca lo sería, dejé de observar la escena y corrí al ascensor, necesitaba refrescarme, olvidarme de todo y matar este maldito sentimiento, cuando la puerta del ascensor se cerró, simplemente dejé que las lagrimas bañaran mi rostro, ya no tenía fuerzas para seguir engañándome, ella nunca me querría como yo a ella, jamás sabría cuanto la amaba, pero por lo menos me quedaba el consuelo de saber que era feliz.
Salí del ascensor mientras sacaba las llaves de mi Volvo, levante mi vista para mirar a Tanya que estaba abrazándose a si misma en la acera, sus ojos se fijaron en los míos y se acercó
- Yo ya me iba, estoy esperando mi taxi… Oye, ¿Estas bien?- dijo mientras miraba en otra dirección
- No, nada esta bien… sácame de aquí, ya no quiero más- dije dándole las llaves de mi auto, ella solo asintió y las tomó, se que luego me arrepentiría, pero no me importaba, cerré los ojos y me sumí en un doloroso e intranquilo sueño.-
Owww… ke lamentable no?
Bueno, lo prometido es deuda y x eso estoy aqui, les dio pena Ed?... ¿Ke kreen ke pasará?... Uuuuyyy en serio el ke viene promete!... sip, para el próximo en serio traigan con ustedes la caja de pañuelos xk hasta yo lloré mientras lo escribia…
Mil gracias x los reviews… taaaan contenta como Alice, ya ven, me encantan sus opiniones…. Bueno… komo les enkanta taaaaaaanto el fic, y en serio kieren saber ke pasa…. Les propongo ke si me dejan mxisimos comentarios… subiré el super capi el Lunes… si no, será hasta mitad de semana… o sea si pasamos los 50… veremos ke pasa con Bella… les conviene…
Les dejo millones de besos, ire a ver si puedo consolar el pobre corazón de mi Edward… se me kuidan y gracias x seguir la historia…
Ow… casi lo olvido… tengo unos capis de una historia, pero no es Ed/Bella, si no Robsten… asi ke si quieren ke la publique, pues me dicen y ya, junto a su comentario x este super capi… me dicen si kieren historias Robsten o no…
**/Xapyta Cullen- Masen/**
