BELLA POV

Mientras caminaba por el bosque, el sol comenzó a desaparecer entre los árboles dando lentamente paso a la oscuridad. Poco a poco, el viento se hizo más fuerte y a lo lejos escuche a un niño pequeño llorar. Corrí con desesperación hacia el lugar de donde provenía sonido y fue entonces cuando vi en una pequeña canasta, a un hermoso bebé con cabello cobrizo. Intente tomarlo entre mis brazos, pero al hacerlo, se desvaneció como si fuera aire.

Volví a escuchar su llanto detrás de mí y al voltear, vi a un hombre con capa negra cargándolo, quien que al verme, se la quitó para revelarse.

-James…- lo vi sacar algo de su bolsillo y levantarlo apuntándolo al bebé. Fue hasta el momento en que este brilló cuando me di cuenta que se trataba de una daga.

-¡No! ¡Por favor no lo hagas!- le supliqué al darme cuenta de sus intenciones y él solo me sonrió con malicia antes de encajárselo…

-¡NO!-

-¡Bella! ¡Bella! ¡Despierta!- sentí unas manos acunar mi rostro y cuando abrí los ojos, vi a Edward mirarme lleno de preocupación. Sin pensarlo dos veces puse mis brazos alrededor de su cuello abrazándolo con fuerza mientras comenzaba a llorar.

- Edward, mi bebé…- fui lo único que pude articular.

-Shh…él está bien, sólo fue un sueño- acarició mi cabello intentando calmarme.

Desde llegué a Forks, había tenido el mismo sueño todas las noches y eso me aterraba.

-Tranquila.- me susurró al oído con cariño y tomó una de mis manos para colocarla en mi vientre.-¿Ves? Aquí esta nuestro hijo, a salvo dentro de ti- en cuanto sentí que se movía, comencé a relajarme un poco. No sé cuánto tiempo estuvimos así, hasta que finalmente pude calmarme y me preguntó:

-¿Fue la misma pesadilla?- solo asentí. A pesar de que le había contado mi sueño antes, nunca le mencioné que era su tío el centro de él.-Bella, yo nunca permitiría que algo así sucediera ¿lo sabes, verdad? – Volví a asentir –Iré a traerte algo de tomar para que…-

-¡No!- dije acercándolo a mí.- No te vayas- le rogué.- Quédate conmigo-

Me miró a los ojos por un momento antes de asentir y volverme a abrazar. Lentamente me fui relajando más, hasta quedarme dormida de nuevo.

-Bells- sentí que algo me movía.- Bells y pequeño Eddie. Ya es hora de despertar-

-Emmett, déjala dormir- escuché a Edward decir.

-Pero ya es de día y se tiene que levantar-

-No necesariamente, además ayer tuvo una noche muy pesada- hubo un leve silencio antes de que Edward agregara.- Y no fue por eso Emmett-

-Sí, claro-

Cuando abrí los ojos, noté que Emmett estaba sentado en la cama junto a mí mientras que Edward arreglaba unas cosas en su closet.

-¡Finalmente!- gritó Emmett al verme despierta.-¡Ya era hora de que despertaras!- en cuanto lo dijo, Edward volteó a verme y se acercó a mí.

-Bella- me miró con detenimiento.-¿Dormiste bien?- yo sabía que se refería a que si no había tenido la pesadilla otra vez.

-Sí, dormí excelente- le sonreí para que no le quedara ninguna duda al respecto y agregue al recordar la fecha.- Por cierto, Feliz Navidad Edward.-

-Feliz Navidad, Bella-

-¿Y yo qué?- dijo Emmett cruzándose de brazos

-Feliz Navidad a ti también Emmett-

Cuando me levante de la cama, los dos se salieron del cuarto para darme un poco de privacidad y poder arreglarme. Después de bañarme, abrí mi maleta para buscar algo bonito que ponerme y me sorprendió encontrar al fondo de ella, un vestido azul que no recordaba haber comprado antes. Lo saqué con cuidado y me percaté que traía una nota que decía:

Te prometí que encontraría la manera de darte mi regalo de Navidad aunque no estuviera contigo.

Espero que te guste y que te la pases genial con tú bebé y Edward.

Con cariño,

Tú mejor amiga, Alice.

Sonreí al terminar de leerlo y sin pensarlo dos veces, me lo puse. A estas alturas, ya no me sorprendía para nada que Alice hiciera estas cosas y sobre todo, que escogiera ropa que me quedaba a la perfección a pesar de mi embarazo.

No tarde mucho en arreglarme y baje a la sala donde ya estaban todos.

-¿Me estaban esperando?- les pregunté un poco apenada.

-¿Tú qué crees?- susurró Rosalie con un tono de sarcasmo

-No pensábamos a abrir los regalos sin ti, Bella- dijo Edward con tranquilidad ignorando por completo el comentario de su hermana.

Me senté en el sillón junto a él, y Carlisle comenzó a repartir los regalos de todos. En su mayoría, los que yo recibí, eran cosas para el bebé y me alegró que fuera así…

-Espero que te haya gustado el mío Bella- comentó Esme mientras veía el mameluco que le había comprado a mi hijo.

-Es hermoso Esme, muchas gracias- le sonreí y en eso, escuché a Edward susurrar en mi oído.

-Aún me falta darles su regalo- yo sabía que su referencia en plural era para el bebé y para mí. Me tomó de la mano para llevarme hasta su piano, y cuando nos sentamos, comenzó a tocar una nueva pero hermosa melodía.

Sus dedos se movían con tal agilidad por las teclas, que parecía que cualquiera podía hacerlo tan fácilmente como él.

Mientras la canción llenaba el lugar, cerré mis ojos y coloqué las manos en mi vientre. Lo acaricié hasta que Edward terminó de tocar y a los pocos segundos, sentí sus manos colocarse sobre las mías.

-¿Qué te pareció?- abrí los ojos para verlo

-Fue hermoso.- dije con sinceridad.-Pero…yo no te di nada- no podía creer que él se molestara en hacer todo esto por mí y que yo ni siquiera le diera un regalo.

-Te equivocas- tocó mi mejilla.-Tú ya me estás dando el mejor regalo de todos-me sonrojé ante eso y agregó- Y sería genial, si nuestro hijo heredara tu sonrojo-

-Espero que no lo haga-

-¿Por qué no?-

-Porque es algo que siempre te delata-

-Aún así, me encantaría que lo tuviera- pasó un mechón de mi cabello detrás de mi oreja y le pregunté:

-Edward ¿de verdad quieres a nuestro hijo?-

-Claro que sí ¿porqué no habría de hacerlo?-

-Es que… como no fue planeado, yo creí…-

-Bella, aunque no haya sido planeado, eso no me hace quererlo menos. Tú sabes que yo siempre deseé tener hijos y aunque no sucediera en el momento que esperaba, te puedo asegurar que a él ya lo quiero más de lo debido-- en cuanto dijo, una enorme dicha me lleno por completo y sin siquiera pensarlo, me lance a él para besarlo.

En cuanto me di cuenta de lo que estaba haciendo, de inmediato me separé de él y desvié la mirada.

-Lo siento, no debí…- pero no pude continuar, porque en eso sentí sus labios posarse sobre los míos, y aunque al principio me quede sorprendida, después le respondí como había deseado hacerlo desde hace varios meses.

Sus labios eran tan maravillosos como recordaba y se amoldaban contra los míos de manera tan perfecta, que parecía un sueño. Puso sus manos en mi cabello mientras comenzamos a profundizarlo y no pude evitar soltar un pequeño gemido cuando se abrió paso entre mis labios. Estuvimos así, solo besándonos, hasta que la falta de aire se hizo evidente entre los dos y tuvimos que separarnos.

Lentamente, abrí mis ojos y noté que él me miraba con profundidad. Pasaron unos largos segundos de silencio entre nosotros hasta que dijo:

-Bella yo…-

-¡EDWARD!- escuché a alguien decir desde la entrada y cuando me volteé a ver quién era, vi a James con una chica de cabello rojizo muy hermosa, quien corrió hasta Edward para abrazarlo haciendo que me separara de él.

-¿Victoria? ¿Qué haces aquí?- parecía tan sorprendido como yo.

-Tú tío me invito a pasar la Navidad con ustedes- ¿Así que ella era Victoria?

-¿A sí?- le preguntó y miro a su tío sin expresión.-¿Y porque no me lo dijiste?-

-Quería que fuera una sorpresa para ti, sobrino- explicó.- Tómalo como mi regalo de Navidad-

-¿No te agrada verme aquí?- le preguntó Victoria a Edward ignorándome por completo.

-No es eso Victoria, es solo que no te esperaba- vi como ella le sonreía y cuando comenzó a acercarse más a él, Edward agregó.-Me gustaría que conocieras a Bella –

Cuando dijo esto, Victoria volteó a verme y parecía como si su sonrisa se hubiera congelado al instante.

-¿Así que tú eres la famosa Bella?- solo pude asentir.- Es un placer conocerte, yo soy Victoria- me ofreció su mano para estrecharla y yo la tomé con desconfianza.

-Por cierto Edward- regresó su atención a él- Muchas felicidades por lo del bebé, tú tío ya me contó todo-

-Gracias Victoria-

-¿Y cuanto falta para que nazca?-

-Aún faltan 4 meses-

-Edward- los interrumpió su tío.-¿porqué no van con los demás para que les presentes a Victoria? Estoy seguro de que les encantaría conocerla-

-Sí Edward, tengo muchas ganas de conocer a tu familia-

-Pero…-

-Yo me quedare con Bella- en cuanto dijo eso, me asuste y me apresure en decir.

-No, yo también los acompaño- rápidamente me puse de pie. No pensaba quedarme ni un solo momento sola con James. Edward me miró extrañado por mi actitud y parecía que iba a decirme algo, pero en eso, Victoria lo jalo del brazo para sacarlo del lugar.

Yo los seguí en silencio y mientras Edward la presentaba con su familia, no pude evitar sentir una punzada en el estomago al ver como ella interactuaba con él. No dejaba de tocarlo y lo abrazaba cada vez que podía. Pero…¿él no sentía nada por ella, verdad? Esme me dijo que no era así.

Además, él me había besado hace un momento, y lo había hecho como cuando éramos novios. ¿Eso debió significar algo para él, no es así?

Decidí recostarme un rato para aclarar mis pensamientos y me excuse con los demás para irme al cuarto de Edward. Mientras acariciaba mi vientre, alguien tocó la puerta y la persona que entró, era la que menos esperaba.

Lamento hacer sufrir tanto a Bella :( , pero les prometo que al final las cosas mejoraran...

De nuevo les agradezco su paciencia... y les mando a todos mis fieles lectores un fuerte abrazo..

Nicole.W.C.