DISCLAIMER: Twilight no me pertenece. Sin embargo, la trama y personajes anexos a la historia original escrita por Stephenie Meyer me pertence. Es por eso, que cualquier tipo de distribución, traducción o adaptación está prohibida sin mi previa autorización.
Superficial
Capitulo doce
Lo último del capítulo anterior:
El día se fue en desempacar, ducharme, vestirme y salir a buscar a Bella. Cuando abrió la puerta, quedé completamente fascinado. Llevaba un vestido sencillo color azul, su cabello iba suelto con suaves ondulaciones y su maquillaje acentuaba la profundidad de sus ojos. Se veía más hermosa de lo que ya era.
"Wow" fue lo único que pude articular. Ella solo se sonrojó y me mostró una hermosa sonrisa.
Esta noche será la mejor de mi vida.
Los pasillos estaban llenos de adolescentes hormonados que buscaban al amor eterno o alguien que les calentara la cama por las noches de fin de semana, mientras los padres salían a sus cenas sociales. Yo sólo buscaba a la mujer que desde el primer momento me cautivó, sus cabellos rojizos; su cuerpo escultural y esa sonrisa que congelaba cualquier pensamiento que en mi cabeza pudiera tener. Era perfecta.
Y yo, un simple chico sin nada de sorprendente o maravilloso, ni siquiera mi inteligencia y el dinero de mis padres le llamaba la atención. Nada, era completamente invisible para ella.
"Hey Tanya" dije suavemente, de pronto todo mi cuerpo temblaba descontroladamente. No podía creer que estuviera haciendo esto. Ella se dio vuelta ante la mención de su hermoso nombre y me miró, de pies a cabeza como si me estuviera analizando con su ojo crítico. Hizo una mueca, claramente disgustada ante mi apariencia.
"Pierdete" dijo antes de darse la vuelta y correr hasta donde se encontraba Bella, quien me miraba de una manera que no pude identificar. ¡oh si!, ya entendí. Incluso Bella sentía asco y lástima de mí, ¿Quién no lo haría?
Aún no me acostumbraba a manejar por el lado contrario, y estaba comenzando a creer que la primera vez que lo hice cuando vine a buscar y rogar por perdón a Bella; la adrenalina había hecho mucho. El camino hasta el centro de Londres, dentro de las atestadas calles fue silencioso y con miradas furtivas por parte de los dos, que cada vez que coincidían provocaba risitas tontas y sonrojos adorables por partes de ella. Aún costaba creer que estaba conmigo, que me había perdonado y había aceptado salir en una cita conmigo.
Si los chicos de la secundaria me vieran ahora saliendo con Isabella Swan, la chica bonita y popular de la secundaria; seguramente morirían de envidia. Cuantos habían deseado salir con ella y cuantos se lo habían pedido mientras que ella los rechazaba amablemente.
Fácilmente podía contar la cantidad de citas que he tenido en mi vida con una sola mano, y sólo utilizaba cuatro dedos de esta. Y valía decir que ninguna había terminado bien o con una relación exitosa, creo que en el fondo mi corazón siempre supo que Bella era la indicada y esperaba por ella. Estúpido de mi parte no darme cuenta hasta que le vi años después y besando a ese idiota. Pero ahora era mía, bueno no ahora pero pronto lo será. Por el resto de nuestra vidas, casarnos, tener hijos, nietos; envejecer juntos. La vida parecía dulce y perfecta.
"¿En qué piensas?" preguntó su suave voz mientras caminábamos lentamente, tomados de la mano por las calles de Londres hasta llegar al restaurant francés en el que Alice había reservado una mesa a mi nombre. Miré a mí alrededor y lo que vi me hizo sonreír tontamente, una pareja de ancianos tomados de la mano caminaban, al igual que nosotros con un pequeño niño de cabellos dorados. Se veían felices.
"En un futuro juntos" le dije honestamente. El no hablar con la verdad desde un principio nos había llevados a kilómetros de nuestro hogar, y no dejaría que aquello volviera a pasar. Todo lo hablaría con honestidad, siempre le diría la verdad.
"¿juntos?" dijo ella con voz temblorosa, y eso me asustó. Tal vez ella no quería un futuro conmigo. Te ha dicho que te ama ¿no?
"Sí, quiero estar contigo. Demoré demasiado tiempo en darme cuenta que tú eras la adecuada. Sé que es muy pronto, pero me gustaría que intentáramos estar juntos. Ya sabemos, como pareja" le dije y sus ojos se llenaron de lágrimas. Ella paró de caminar y soltó mi mano. "Bella, mira a esa pareja de ancianos. Se ven tan felices, han estado toda su vida juntos y yo quiero eso para nosotros. ¿tú quieres eso?" le pregunté sin querer mirarla.
La escuché suspirar e involuntariamente levanté mi mirada para ver lágrimas correr por sus hermosas mejillas, al parecer tengo la gran capacidad de hacerla llorar siempre. Pero esta vez no eran lágrimas de dolor, o de tristeza.
"Te amo" susurró lo suficientemente fuerte como para que sólo yo la escuchara. Mi corazón se hincho y sentí mis propias lágrimas querer salir de mis ojos. Era la primera vez que lo decía desde que lo había confesado. Sonreí y me puse a su altura, presioné mis labios suavemente con los suyos. Soltó un suspiro contra mis labios y eso me llevo a la locura; volví a presionar mis labios con lo suyos esta vez profundizando el beso. Se sentía tan bien, se sentía correcto. Nos alejamos cuando nos quedamos sin respiración, pero nuestras frentes quedaron unidas mientras intentábamos recuperar nuestras respiraciones. Sus manos, que en algún momento de nuestro beso habían quedado alrededor de mi cuello, bajaron hasta que tomaron mis manos entre las suyas. Le sonreí y le di un casto beso en sus, ahora hinchados y rosados labios. "¿Qué significó ese beso?" preguntó susurrando, como queriendo no romper la magia del momento.
¿Es que acaso necesitaba más hechos como para entender que la amaba?¿Que ya no podía pasar ni siquiera un solo día sin ella? ¿Qué ver su rostro, escuchar su sonrisa, saber que me amaba; era todo lo que necesitaba para estar bien? No necesitaba dinero, profesión ni otra cosa superficial que pudiera existir en este mundo. Sólo ella.
"Significa que te amo. Significa que soy un idiota por no darme cuenta antes. Significa que quiero pasar el resto de mis días contigo" le dije, volviendo al tema principal del asunto. El dicen "No pienses en el mañana o en el ayer, sólo en hoy. Eso es lo que vale" pero me es inevitable desear un mañana con la única chica que de verdad me ha visto, me ha entendido y me ha apoyado. "Dime algo" dije sin darle la oportunidad de responder a mis palabras. "¿Qué pensabas aquella vez que le hablé a Tanya y ella me mandó a volar?"
No me respondió enseguida, pero acarició mi cabello con su delicada mano. "Cuando te vi caminar hacia Tanya y ella te rechazó de esa manera tan borde, yo sólo podía lanzar maldiciones contra ella. Como habría deseado ser yo a quien le hubieras hablado, y pensaba en que te hubiera dicho si hubiera sido yo. Como te habría dicho que sí, si me invitabas a salir; y bueno después solo fueron fantasías" explicó viéndose un poco avergonzada. Sonreí para mí, si tan solo hubiera sido más inteligente en esa época esto no estaría pasando.
"Ven, llegaremos tarde" dije tomando su mano y comenzando a correr entre la gente, hasta que llegamos a la entrada del restaurant. Miré a Bella y me golpee mentalmente, estaba con tacones y un vestido elegante; y yo la había obligado a correr. "Lo siento" le dije muy arrepentido. Ella solo le restó importancia con una gran sonrisa que la hacía ver como una pequeña niña.
Escuchamos como una garganta se aclaraba y vimos a una chica , más o menos de nuestra edad , que nos miraba –más bien a Bella – con el ceño fruncido. Bella tomó mi mano más fuerte de lo que podía –casi haciéndome daño – y se pegó a mi cuerpo. "¿Nombre?" preguntó con un tono bastante hostil.
"Cullen" dijo Bella antes que pudiera responder ¿estaba celosa? Por favor que lo esté.
La chica nos guió hasta una mesa apartada de las demás y nos dijo que pronto nuestra mesera vendría a atendernos. Nos sentamos y yo sólo miraba a Bella quien tenía el ceño fruncido y una bonita mueca en sus preciosos labios.
"¿Qué sucede?" le dije tomando su mano. Ella me miró y sólo negó con su cabeza. "¿Estás enojada?" volvió a negar "Si lo estás" dije como un niño pequeño que quiere probar su punto a toda costa. "Estas enojada, créelo o no te conozco"
"No me conoces Edward, nunca en la secundaria te interesaste lo suficiente para conocerme. Y ahora, bueno ahora mágicamente te has dado cuenta que existo de una forma distinta a la que creías que existía. Así que no digas que me conoces porque no es así" dijo ella. Sus palabras me dejaron helado en mi asiento, mirándola inexpresivamente. ¿Qué no la había visto en la secundaria? Pero si la veía siempre, aunque no como ella quería. La conocía, y se lo probaría.
"Si te conozco. Que haya sido un idiota en la secundaria no significa que nunca te haya notado. Siempre reconocí que eras hermosa y aún lo eres, más si eso es posible. Tal vez no te vi, pero si sé que cuando te avergüenzas por tu torpeza tus mejillas adoptan un sonrojo distinto a los demás. Cuando alguien te hace un cumplido tienes la costumbre de mirar bajo tus pestañas y morder tu labio – lo cual me vuelve completamente loco. Cuando estas avergonzada de tus acciones tu sonrojo es como el de una bola de navidad, y cuando pruebas algo realmente delicioso inconscientemente haces un ruidito como un ronroneo. También sé que cuando estas enojada tu frente se arruga y tus ojos , tus maravillosos ojos , se apagan y dejan de tener ese brillo especial. Si me dices, después de esto, que no te conozco entonces no sé qué más puedo conocer de ti." Dije terminando mi discurso. Ella me miraba sorprendida y sonrojada, se veía tan inocente, tan hermosa.
Abrió su hermosa boca para contestar pero en ese momento un chico, de unos 19 años llegó para tomar nuestra orden. Cada uno miró su menú rápidamente y pedimos lo primero que encontramos. Un vez que el chico se fue, no sin antes darle una mirada sugerente a Bella, ella me volvió a mirar.
"Saber cómo reacciono ante las cosas no significa que me conoces" No pude evitar rodar los ojos ante ese comentario. Si ella quería que le dijera cuanto la conocía, pues bien se lo diría.
"Naciste en Forks, pero tu madre no soportó esa vida. Se separó de tu padre, y cuando conoció a Phil tú viajaste hasta Forks, porque no querías vivir en Londres con tu madre recién casada. El primer día de secundaria, tropezaste pero yo evité que cayeras; y luego bueno… el resto es historia. Sé que no te gusta la lluvia. Que tu color favorito es el marrón porque te recuerda el calor de Arizona. Que amas la playa, que amas leer. Que tu libro favorito es Cumbres Borrascosas." Dije rápidamente. Ella solo asintió pero no dijo nada. Nos trajeron vino para beber y nuestros respectivos platos, comenzamos a cenar en silencio. De pronto todo había sido arruinado por mí y por la estúpida anfitriona.
En el momento del postre, escuchamos como todos aplaudían. Miré a mi alrededor hasta que encontré a una pareja que se abrazaba, ella lloraba mientras miraba su anillo. Se habían comprometido. Aquella escena me causó un dolor enorme, ya que deseaba ser yo quien estuviera haciendo eso con Bella.
"¿Te quieres marchar?" me preguntó con su suave voz, pero en ella había tristeza. De pronto la mejor tarde de mi vida, se había convertido en un infierno. Asentí con la cabeza y pedimos la cuenta. Rápidamente pagué y dejé propina, para poder salir luego del lugar. Caminamos por las calles de Londres, nuevamente, sin tomarnos de la mano ni hablar. Llegamos a un pequeño parque y encontramos una banca vacía, me senté y ella me imitó dejando un espacio entre nosotros. No sé cuánto tiempo estuvimos sentados, pero cada ciertos minutos escuchaba a Bella suspirar. La noche estaba arruinada.
"Vamos, te llevaré a casa" dije despacio, no la miré pero sentí cuando se levantó de mi lado esperando que la llevara hasta su casa. Nuevamente caminamos en silencio hasta el Volvo, le abrí la puerta y ella entró.
Manejé a la velocidad de siempre, queriendo llegar pronto a mi departamento para echarme y llorar por ser tan estúpido. Tal vez no nos pertenecíamos como pensaba.
La dejé en la puerta de su departamento con un corto Adiós, y apenas entré me lancé a mi sillón. Mi celular sonó y supe enseguida quien era.
"Hola Ali" dije con un suspiro. Me sorprendió que no gritara que era un idiota o algo parecido. Sólo escuché un suspiro por parte de ella. "La cagué ¿cierto?"
"No, sólo debes darle tiempo. Le has dicho que la amas, y luego le demuestra que si la miraste cuando ella pensaba que no lo hacías. Mucha información para una tarde" dijo ella y me hizo sentir mejor.
"Si es así , entonces ¿por qué me siento tan mal? " le pregunté. Alice era mi mejor amiga, podía confiar en ella. Y sabía que jamás me diría algo que no fuera verdad.
"Porque la amas, y que no haya saltado a tus brazos enseguida después de tu discurso hirió tu ego. Y de alguna forma, revivió al Edward inseguro que antes existía. ¿Tiene sentido?"
"Como siempre Gran Ali, tiene sentido lo que dices. Gracias hermanita, te quiero" le dije antes de colgar. Necesitaba descansar.
En algún momento de mi reflexión, me quedé dormido. Pero fueron unos insistentes golpes en la puerta los que me despertaron. Caminé dormido hasta la puerta y la abrí enseguida, para encontrarme con Bella. Sus ojos estaban rojos e hinchados, abrí la boca para decir algo pero ella me lo impidió. Se lanzó a mis brazos y me besó con fuerza.
La tomé de su cintura y cerré la puerta antes de apoyarla en esta.
"Te amo, soy una tonta. Perdóname" dijo antes de saltar y enrollar sus piernas en mi cintura. "Te amo" dijo y me besó está vez diferente. La llevé así hasta mi habitación, no queriendo romper nuestro beso.
Todo estaba encajando en su lugar.
Hola! , me he demorado pero aquí está. Espero poder actualizar dentro de una semana más o menos. Gracias por todos los reviews, favoritos y alertas; hacen mis días felices. Espero que este les guste, y como les prometí fue más largo que el anterior.
En fin, la pregunta es Lemmon o no lemmon.Ustedes deciden.
¿Merezco reviews? * carita de cordero*
Xoxo.-
