Nunca tuve más razones

Summary: Había tres cosas estaba segura 1. Soy una hechicera vida siempre fue un engaño 3. Debía acabar con la raza vampírica. Ubicado en luna nueva, después del regreso de Edward.

Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la maravillosa S.M. solamente la locura es mía… por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.

"perseguida"

Capitulo once

"El guerrero es transparente en sus acciones y secreto en sus planes."

Paulo Coelho

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-¡y tu tampoco!- exploto –no te basta con arruinar mi relación con Bella- se escucho algo quebrarse, un jadeo proveniente de una voz que reconocí como Esme y unos pasos alejándose de allí.

-tú la arruinaste hermano- "si, tienes razón Emmett" pensé, el único que aun me conservaba el mínimo respeto era él, Emmett.

Negué con la cabeza recordando las palabras de Edward "no te basta con arruinar mi relación con Bella" no el sueño había desaparecido para repetir las misma palabras pero no les podía encontrar ni pies ni cabeza, el sol aparecía lentamente, escuchaba como Elena se movía constantemente en la cocina preparando el desayuno del domingo, Julietta intentaba levantar a su esposo y el tío Daniel al igual que Nicolás roncaban, yo aun me encontraba adentro de la cama viendo hacia el balcón recostada en el montón de cojines… así eran todos los domingos, el cual me era obligado desayunar con los Dwyer y disfrutar un tiempo en la piscina, era molesto ver a las parejas enamoradas besuqueándose y tocándose bajo el agua como si uno no pudiese darse cuenta, normalmente el tío detenía a Nicolás antes de que devorara a su "niñita" y luego llamaba a su "princesita" que era yo, para que jugásemos a la pelota ¡estaban locos! hacía años que yo no jugaba a "la pelota" y querían que lo hiciera… no lo disfrutaba, quizás lo que más disfrutaba los domingos era la comida de Elena, pero me aburría ya que intentaba tardarme demasiado para no entrar a la piscina, sin duda ese no era mi actividad favorita y odiaba que me obligasen a realizarlo.

Me levante de la cama decepcionada de no poder dormir, aun conservaba la ropa de anoche con las pequeñas cenizas sobre mi ropa, me quite el jersey de cuero quedándome en el top y la licra, tome una toalla y la deje caer desde el balcón, para un humano tirarse desde el balcón de tu casa sería extraño, pero para mí no lo era, salir de la habitación arriesgándome a recibir preguntas las cuales no quería contestar y más cuando eran personales, no figuraba en mi lista de actividades, y si podía evitarlas no pasaría desapercibida la oportunidad. Subí mi pie izquierdo al barandal para luego seguir con el otro, me coloque en forma de flecha y me deje caer, era una suerte que la piscina fuese extremadamente profunda.

Al caer permanecí al menos diez minutos dentro, no necesitaba respirar, pero resultaba molesto no percibir los olores y que mi única visión fuesen los azulejos azules; al salir Elena me miraba disgustada.

-ahora que he hecho- ella suspiro.

-tan encismada estaba preparando tus panqueques que no he notado tu clavado hasta escucharlo ¡me he llevado un susto!- reí.

-tranquilízate Elena- Salí de la piscina para ayudarle con los platos que llevaba en la manos, los deje sobre la mesa y fui por mi toalla para colocarla sobre una sillita, el sol estaba mas cálido que nunca, aunque quizás fuesen unos doce grados centígrados yo lo adoraba.

-¿cómo has dormido mi niña?- me pregunto sentándose al lado mío-

-bien- respondí dando un trago al jugo de naranja. –humm- masculle extasiada. Daniel llego y nos saludo a cada una de un beso.

-mentira princesa, de seguro no has podido conciliar el sueño sintiendo aquella pestilencia durante toda la noche- baje la mirada -¿no la has sentido?-

-si- respondí.

-quien crees que haya matado a aquel vampiro- fingí que no me importaba pero para mi mala suerte Daniel me conocía demasiado.

-conozco esa expresión en mi, Mary, así que mejor deja de fingir y cuéntanos porque tu Audi no esta mañana en el garaje-

-lo apareceré- prometí.

-sabes que las cosas no son así Mar, tenemos registrados los vehículos y si de la nada aparecemos alguno sospecharan- lance un suspiro.

-bien lo admito- era la primera vez en mucho tiempo que tenía una conversación con ellos y más sin groserías –he salido por allí-

-explícate mejor, cariño- pidió amablemente Elena, levante la vista de la comida.

-es solo que… con nuestros nuevos vecinos me he sentido un poco incomoda y necesitaba deshojarme, solo he salido a correr… y pues un vampiro que conocía anteriormente me ha retado, no he resistido ya saben… yo gane y los coches murieron, luego le he matado- las sonrisas resplandecientes aparecieron en el rostro de mis tíos.

-bien hecho niña, esos mal nacidos hijos del demonio lo merecen, muéstramelo- pidió, yo lance un suspiro, no quería mostrarme mis asquerosidades pero tiempo me faltaba para editarlo, extendí mi mano hacia Elena que la tomo inmediatamente sucumbiendo ante mi visión.

-¿has matado a algún vampiro, aparte de él?- pregunto Daniel como quien no quiere la cosa –recuerda que debemos llevar la cuenta- Elena despertó de la visión.

-la verdad es que si, el día que le pregunte a Elena sobre el hechizo era porque realmente lo necesitaba… le mate y regrese el tiempo y…

-¿a quién mataste Bella?- temblé.

-un Vulturi…- Daniel se desplomo en la silla y Elena escondió su rostro en las manos – Félix esta muerto- ambos levantaron los ojos.

-debemos esconderla-

-pero ¿Dónde?- hablaban en susurros rápidos y yo les miraba con el seño fruncido.

-hija- dijo Elena –recuerdas el hechizo para detener el tiempo- asentí.

-no pueden esconderme… no con solo un Vulturi- dije molesta – no dejare que me lleven con cualquiera… si aparece otro lo hare, pero si no, ¡no!- demande para levantarme del asiento y subir rápidamente las escaleras… no quería dejar mi vida, no quería, estaba bien así.

Me di una ducha rápida para luego vestirme con una falda azul de paletones cinco dedos arriba de la rodilla y cintura alta, me coloque una blusa blanca de tela delgada y unos tacones de plataforma azul, deje mi cabello rubio natural y con delineador y un poco de labial rosa baje las escaleras, llevaba una cartera de florecitas blancas en mano, tome el automóvil de Julietta, sabía que no le molestaría era un Maserati Gran Cabrio blanco; tire la cartera del lado del copiloto y me deslice por el asiento, apache el control remoto para que se abriera el portón eléctrico y acelere.

Lo que necesitaba urgentemente era un tiempo para mí misma… sola.

Conduje con destino al centro comercial sin importarme que excediese la velocidad y si importarme quitarle el lugar de parqueo a un viejo, tome mi cartera e ignorando los insultos del hombre, camine dentro del comercial sonriéndole al señor de la entrada que abrió la puerta, pero la magia acabo cuando Andrea apareció, íbamos al mismo colegio, por desgracia, era una tonta que me copiaba en todo lo que hacía… incluso se revocaba con los mismos hombres que yo disfrutaba, cuando yo les dejaba excitados y me aburría de sus cosas.

-María-

-Mary- le corregí molesta, ella movió la mano restándole importancia y su mejor amiga se acerco, sus tobillos temblaban a cada paso… inutilices para los tacos. -nena, pura suerte que te he encontrado… haremos shopping juntas y me ayudaras… por supuesto que también te asesorare- "trágame tierra" pensé, esa mujer tenía un gusto horrible para la ropa, si no fuese por el buen cuerpo que poseía de seguro que cualquier hombre huiría de ella y mas con su voz nasal.

-es una lástima que querida… ya tengo una cita con mi estilista-

-te acompañaremos- propuso, entrecerré los ojos, la maldita rubia quería cortarse el cabello igual que el mío.

-no te preocupes- dije despidiéndome de ella con un beso al igual de su amiga, y al ver que ellas salían del lugar lance un suspiro de satisfacción.

Me dirigí a tiffany, verdaderamente no tenía una cita con el estilista, no lo necesitaba… cuidaba demasiado mi cabello y el tinte no era necesario podía cambiarlo solo con magia y cortarlo mucho mejor que un gay.

Mi pasión eran las joyas, eran como un pequeño joby que había adquirido desde mudarme con los Dwyer y me fascinaba… pero no quería reconocer que era porque las piedras de parecían en los vampiros.

Hoy compraría un diamante rosa, era lo que quería para mi dedo índice.

-señorita, que bien que nos visita de nuevo- me saludo cordialmente Lourdes, yo le regale una sonrisa.

-querida Lourdes, busco un anillo talla cinco, mejor si fuese un diamante rosa- ella asintió.

-pase adelante- me abrió un poco la puerta, y camine adentro por una puertecita donde solamente atendían a los clientes importantes y los clientes mayoristas, allí tome mi conocido lugar en una butaca blanca, Lourdes llego un tiempo después con un mostrador, ella me paso un anillo que inmediatamente probé, era pequeño de un aro liso, negué dejándolo en su lugar… el segundo me fascino, era un diamante que ocupaba todo incluso un poco mas de mi dedo de tamaño cuadrado y un aro liso pero no tan pequeño como el primero… tampoco demasiado grande, estaba decidido… lo compraría.

"tlack, tlack, tlack" fue un sonido grácil que se acercaba, un sonido de unos tacones bastante costosos, la persona que los llevaba casi no rosaba el suelo… su aura era diferente, su respiración era demasiado acompasada, como cuando dormías, el sonido de la lona rozándose en sus piernas acompañado de el tacón era lo único que percibía, el olor me llego y era dulzón, eleve la vista, era una rubia menuda que llevaba lentes de sol a pesar de no ser necesitados, Ana la guiaba, su cabello corto y totalmente lizo se movió cuando inspecciono el lugar, ella era un vampiro.

Se acerco al mostrador de la otra esquina y atrás le siguió un hombre de cabello corto, un poco más alto pero no demasiado, que iba vestido formalmente con los mismos lentes, se acerco a la mujer y le paso el brazo por los hombros, vio hacia atrás y su vista quedo pegada en mi, detrás de los lentes negros habían unos ojos rojos llenos de deseo, la mujer hablo cantarina y de forma demandante exigiendo la lista de las personas que se habituaban en comprar allí, Ana se negaba a dárselas, el hombre quito la mirada de mi para posarla en Ana.

-podemos hacer un trato- pidió usando su belleza para hipnotizarla aunque casi era imposible sin sus ojos, Ana tartamudeo.

-¡ANA!- llame gritando, ella me observo –no seas descortés con tus clientes- me levante del lugar y me dirigí a los archivos donde saque una hoja, era una suerte que el mes pasado hubiese venido para encontrármelas realizando esta lista, con lengua floja me habían contado que tenían hojas de muchos años atrás, tome la más lejana, poseía todos los datos de los clientes pero era de hacía tres años y hacia tres años yo estaba en Rusia. La tome y llegue a los vampiros esperando que no me reconocieran.

-tengan, espero que esta información les sirva- la mujer sonrió.

-sí, gracias por ayudarnos-

-claro, uno nunca sabe cuando está ayudando al gobierno- era totalmente consciente de mi comentario tonto, pero debía hacerme la desentendida, la rubia sonrió como burlándose de mi. El hombre tomo mi mano para depositar un beso en ella para luego dejarla car luego.

-espero que nos encontremos de pronto- yo sonreí seductoramente y luego ellos se marcharon, al escuchar sus pasos fuera del local deje el aire salir y grite "Lourdes, prepara mi anillo, vendré en una hora" y salí.

¿Por qué se empecinaban en seguirme? Acaso a mi me buscaban, era obvio tomando a Félix en cuenta, ahora debía encargarme de que ellos no encontraran otra información en ninguna tienda… tenía trabajo, antes de terminar de salir ya era invisible y me encaminaba a burlar a los vulturis, Jane y Alec.

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¿Qué opinan?

Chicas he decidido como terminara esta historia me siento demasiado emocionada a pesar de que la gripe me quiere botar. Saben ¡tengo un miedo terrible! En mi país esta temblando :$ espero que no suceda nada grave, quizás es una exageración pero les confieso que si soy una miedosa de primera, tampoco han sido temblores demasiado grandes pero eso de que ocurren cuando estoy en el edificio del colegio me pone más que histérica.

Bueno, ya saben que si dejan un review les daré un pequeño adelanto y solo en este capítulo si me preguntan algo se los responderé… lo prometo, palabra de boy scout :D

Roxii Cullen