Editado después de releer el capitulo.
Eirian llevaba un par de semanas algo alicaído. Se presento al día siguiente de su nombramiento con Luna en el colegio. Ambos disfrutaron del partido, incluso el alumno que retrasmitía le ofreció a Luna el micrófono durante el principio del partido.
Luego resulto que se llevaba bien con Neville y que este le había contado las batallas de juventud y el chico solo quería saber cómo eran los partidos que retrasmitía Luna. Más de uno dejo de mirar el partido para saber quien estaba hablando incluidos los propios jugadores. James se dejo marcar por mirar atónito uno de los comentarios de Luna relatando la época de bebe del Guardián.
Aunque sus comentarios eran un arma de doble filo, no solo avergonzó a James sino que distrajo al equipo contrario que en vez de usar esa ventaja momentánea se dispusieron a burlarse de él. Parecía que el único atento al partido era el buscador de Slytherin que no apartaba la mirada de la buscadora contraria para malestar de su novio que se movía con la quaffle entre los cazadores y marcaba el sexto tanto para Gryffindor.
Al final a medio partido Mcgonagall le pidió a Luna que le devolviese el micrófono al comentarista que no había parado de reír en todo el partido. Eirian también se habría reído gustos pero cuando lo intento se quedo helado por la mirada que le lanzo la ex directora para que diera ejemplo.
Aunque exdirector no sería el termino correcto, por qué tal como descubrió Eirian tras el partido, un director no puede dejar su puesto en mitad del curso lectivo salvo extrema gravedad y dado que no era el caso, Eirian no sería director hasta el curso siguiente.
De ahí su actitud, aunque esa desilusión ocultaba otro sentimiento que trataba de enterrar a toda costa para que Luna no se diera cuenta, algo sumamente complicado con alguien como Luna.
El puesto de director significaba un tarea a jornada completa que no le dejaría demasiado tiempo libre para pensar. Por supuesto Mcgonagall le presento como el nuevo director a los estudiantes antes del partido pero al finalizar este, tras despedirse de Luna que iba a visitar a Hagrid para dar una vuelta por el bosque, ya iba derecho a su despacho cuando Mcgonagall le explico que aun no podía ocupar el puesto.
Pero ya no podía hacer nada y menos ahora que por primera vez en semanas estaba disfrutando. El tiempo era esplendido, e incluso hacía calor para la época del año. Los chicos estaban de vacaciones de primavera. Harry y Ron estaban de vacaciones obligatorias, después de pasarse tres días en el despacho del primero recabando toda la información financiera de Draco. Hermione y Ginny aprovecharon tambien para acoplar las suyas a la de los niños.
Bien sabia Merlín que lo que necesitaban era un tiempo para ellos. Harry alquilo una pequeña casita a orillas de un lago en el sur de Francia. Llegaron esa misma mañana, todos estaban excitadísimos con la experiencia. Rose encantada de volver a Francia después de sus maravillosas vacaciones con su tía Fleur.
Eirian y Luna no pudieron ir de luna de miel así que la chica decidió que esta sería su luna de miel. Se había presentado dos días antes de tiempo sin avisar a nadie para crear una casita exacta a la que habían alquilado justo al lado solo para ellos.
Cuando se aparecieron por medio de un traslador en la entrada y vieron justo al lado otra casa, todos pensaron que se habían equivocado en la dirección, hasta que Luna le conto su idea. Harry y Hermione examinaron impresionados la copia exacta, en todos los detalles. Una magia muy avanzada y muy compleja había recitado Hermione recordando el hechizo que había tenido que usar Luna.
El resto por su parte entraron dando tumbos en la casa para recobrar energías tras el viaje, todavía no se acostumbraban a la sensación de los trasladores. Ron fue derecho a la comida seguida de Rose que había heredado la voracidad de su padre que se contrastaba con los modales de su madre.
James, Lilly, Scorpius y Eirian fueron escogidos a la fuerza por Ginny para deshacer las maletas y ordenar la ropa y la comida. James y Lilly tenían experiencia en esto y no tardaron ni cinco minutos en desaparecer de la vista de su madre dejando a Scorpius y Eirian solos desempacando.
- Soy su tío, soy mayor que ellos, se puede saber cómo pueden escaquearse así y yo no puedo ni intentar acercarme a la puerta sin que Ginny me asesine con la mirada.- murmuro malhumorado Eirian sacándolas camisetas de Ron y pasándoselas a Scorpius que las doblaba y las guardaba en un cajón.
- Pues esto no es nada, deberías verlos en navidad. No sé cómo se las arreglan pero siempre llegan justo a tiempo para poner el ultimo adorno y mientras nos a tocado a Rose y a mi poner el resto que no eran pocos.- explico Scorpius meneando la cabeza.
- Esos dos han salido demasiado parecidos a Fred.- dijo Ginny que se les había acercado- Y con Harry de padre no es que sea muy estricto.
- Da igual podrían tener al padre menos estricto del planeta que contigo se equilibra- le susurro Eirian a Scorpius que reprimió una sonrisa.
- Deja de murmurar que solo queda una maleta y podremos ir al lago.- le corto Ginny lanzándole la ultima maleta, una pequeña bolsa de viaje de color rosa suave, cuando Eirian fue a mirar el nombre del propietario para ir a la habitación Scorpius se la quito y salió de la habitación.
- ¿No sería la suya?- pregunto Eirian desconcertado- ¿No era negra?
- Es la de Rose- respondió Ginny- Y ahora fuera que tengo que cambiarme.
- Esta es la habitación de Ron y Hermione.- le advirtió antes de que cerrase la puerta. Ginny al darse cuenta salió y se metió en la habitación de al lado. Hermione la saludo antes de que cerrase la puerta pero Ginny no la oyó. Hermione continúo como si nada hasta su cuarto.- Tu ropa está en la cómoda de la derecha y la de Ron en la izquierda.- explico Eirian. Hermione le dio las gracias y se metió cerrando la puerta. Eirian fue hasta el final del corredor hasta las escaleras, de refilón vio una puerta abierta, la maleta rosa estaba sin abrir encima de la cama. Debía ser la de Rose. Era difícil equivocarse con el cartel que había hecho poner Ron en la puerta de prohibida la entrada a Scorpius Malfoy después de las ocho. Por fortuna para el menor de los Weasley, Hermione no sabía nada al menos de momento.
Eirian se cruzo con Ron en su camino a la cocina, este iba dirección a las escaleras seguramente a su habitación. Eirian le detuvo un segundo.
- Si quieres disfrutar de las vacaciones, te sugiero que quites el letrero del cuarto de Rose o Hermione te echara una bronca del quince. No te preocupes yo vigilare a Scorpius.- dijo Eirian entre serio y divertido antes de volver a encaminarse a la cocina.
Ron le vio alegarse unos segundos mientras cavilaba sobre lo que le había dicho. Era innegable que Hermione se enfadaría y no convenía en su estado estaba a un mes de salir de cuentas. Subió las escaleras y fue a su dormitorio mientras lanzaba un hechizo al de Rose.
Intento abrir la puerta pero el pestillo estaba echado. Llamo suavemente a la puerta. No contestaron, volvió a insistir y esta vez oyó como se descorría el cerrojo. Abrió al mismo tiempo quela puerta del baño se cerraba de golpe.
Ron empezó a preocuparse, tal vez no fue buena idea traer a Hermione en traslador, a lo mejor tendría que haberla traído de la forma Muggle. Esta vez no llamo simplemente lanzo un hechizo a la puerta para abrirla, sin tener en cuenta que se había casado con la mejor alumna de Hogwarts, la perta no cedió, se quedo bloqueada por un hechizo muy potente que ni siquiera Ron con sus conocimientos de auror fue capaz de romper.
- Hermione abre la puerta ahora mismo.- ordeno Ron intentando que su voz sonase neutra a pesar de que esta aterrado, no era un comportamiento normal en Hermione encerrarse. A menos que… No no podía ser eso o quizá sí, la única vez que se comporto igual sin contar los años de Hogwarts fue…- Hermione esto no será porque no quieres salir en bañador.
- No es un bañador es un bikini y me queda horrible.- se escucho entre sollozos la voz de Hermione.
- Por Merlín Hermione no me asustes así, creía que era algo grave- dijo Ron infinitamente más tranquilo.
- Si que es grave ladrillo con patas, estoy como una foca quien me va a mirar ahora tal como estoy.- le espeto furiosa Hermione.
- Ya hemos hablado de esto cuando tuviste a Rose, creía que había quedado claro, estas perfecta de cualquier forma ya sea embarazada, delgada, gorda, sin maquillar, con el pelo enmarañado o arreglada para una fiesta. Siempre serás la mujer más guapa del mundo.
- Tú no eres objetivo.
- Y que quieres que te traiga a un cienfitio para que te dija lo que yo a sé. Que no sea objetivo no significa que lo que diga sea menos cierto, Hermie. Nunca existirá nadie como tú, simplemente eres perfecta, ahora sal que quiero verte con ese bikini.- Ron espero ansioso que sus palabras hubieran surtido efecto. Entonces oyó como se descorría el pestillo y la puerta se abría.
- Es científico- le corrigió Hermione con una sonrisa a pesar que aun quedaban lagrimas rebeldes surcando sus mejillas. Ron la abrazo con cuidado un segundo para después alejarse un poco y admirar a su esposa. Llevaba un bikini negro con el elástico blanco. Su vientre abultado por el embarazo no la hacía menos atractiva sino que le aportaba la sensación de querer protegerla a cualquier precio, aumentaba su belleza natural a ojos de Ron que no dudo en volver a abrazarla esta vez plantándole un beso en los labios sucedido por pequeños y cortos besos alrededor del rostro para limpiar sus lagrimas.
- Lávate un poco y vamos a disfrutar del día.- le dijo Ron mientras alejaba los brazos de la cintura de la chica. Hermione volvió al baño pero esta vez no cerró la puerta. Se lavo la cara un poco para enjuagarse las lágrimas restantes que Ron no había quitado.
- Ponte el bañador Ron o no te dejare bañarte- le advirtió Hermione mientras cerraba el grifo al salir se encontró a Ron con su bañador ya puesto que contrastaba con el de ella, blanco y con el elástico negro aparte de los dibujos tribales en color rojo intenso que tanto le gustaron a Ron. Hermione no pudo mirar de arriba abajo a su marido, llevaban casi veinte años casados, ya estaban cerca de los cuarenta y aun tenia un cuerpo envidiable, el trabajo de auror había hecho maravillas, de ser un chico larguirucho y delgado paso a ser alto y con unos músculos que ya quisieran muchos, su pecho estaba cincelado y era más fuerte que el mármol cuanta veces había dormido apoyando su cabeza sobre él para relajarse con el pulso de su corazón. Tuvo el impulso de engancharse a su brazo y pasarle la mano por su pelo pelirrojo y no se contuvo, paso varias veces la mano por el sedoso cabello. Descubrió varias canas mientras lo observaba pero le daba un aspecto maduro así que en vez de ocultarlas, las sacó a la luz.- Ya no somos unos jovencitos pero por ti el tiempo no pasa.
- En cambio tu eres como un buen vino, has mejorado con la edad.- le susurro al oído mientras ambos salían de la habitación.
- ¿Quieres decir que antes no era tan guapa?- le reto Hermione.
- No voy a entrar en ese juego Hermi.
- Con lo mono que te pones cuando lo haces.- rezongo Ginny detrás de ellos. Llevaba un bikini rojo y una toalla alrededor de la cintura a modo de falda.
A unos metros de allí los chicos ya estaban en el agua jugando con una pelota de playa. Harry jugaba con Lilly contra James y Rose por lo que el partido estaba seriamente desigualado a favor de Rose y James.
Scorpius estaba en la orilla observando con atención el juego. Su piel era tan blanca que parecía un fantasma a punto de desaparecer. Eirian se pregunto si seria hereditario aunque él era más blanco de lo habitual tenía un ligero moreno, tal vez se deba a la falta de luz. Unos días por aquí y parecerá un niño más.
Eirian puso su hamaca justo en la orilla al lado de Scorpius y se sentó dejando el libro y la botella de refresco que llevaba en la arena. No podía bañarse debido a la escayola que aun llevaba en el hombro pero no iba a dejar de disfrutar del agua y el sol. Llevaba un bañador negro y azul deportivo y una camiseta para tapar la escayola pero se la quito para que le diera el sol.
- No te vas a bañar- le pregunto al muchacho una vez se acomodo en la tumbona.
- No las vistas son excelentes desde aquí- contesto sin pensar. Cuando se dio cuenta de lo que había dicho se puso aun más blanco si es que eso era posible lo que causo un ataque de risa a Eirian. Vio como Scorpius no apartaba la mirada de Rose que llevaba un bikini rosa chicle. Lo había comprado Ron así que llevaba mucha más tela que el de las demás y el color la infantilizaba pero haber quien era el valiente que se lo decía.
- Si las vistas son mejores desde aquí arriba.- continuo Eirian, Scorpius le miro y vio como pasaba de mirar a Rose a mirar a Luna que llevaba un estrambótico bañador, plateado con una tela semitransparente que le caía por la espalda como si fuera una túnica, además de que parecía hecho con escamas brillantes como el nácar. Para completar el conjunto el collar que le había hecho Eirian con ayuda del padre de Luna. Un collar de corchos de botellas de cerveza de mantequilla parecido al que llevaba en el colegio pero con un adorno extra un reproducción de un cuerno de Snorkack de cuernos arrugados. Por supuesto este solo era de madera tallada y no explotaría como el que tuvo su padre años atrás.
- ¿De qué se ha vestido la tía Luna?- pregunto Scorpius que tras esos primeros mese ya empezaba a llamarlos tíos. Eirian dudo si sería recomendable decírselo, no era muy apropiado aunque tampoco es que fuera un crio ya tenía quince años pronto seria mayor de edad.
- Según lo que me conto Luna, es el traje ceremonial de las sirenas antes de la plenitud sexual es decir que al llevar esa vestimenta tan llamativa alertan a los tritones de que ya se pueden reproducir, ya sabes que las sirenas se confeccionan su ropa con los materiales que encuentran como algas y de vez en cuando algún calamar, pero este traje es especial se confecciona con una especie de pez muy rara con propiedades curativas infinitamente superiores a la sangre de unicornio por eso prácticamente a desaparecido y las sirenas pasan el vestido de madre a hija, el que lleva luna está hecho con escamas de dragón ártico es lo más parecido. – explico mientras le enseñaba las ilustraciones del libro que llevaba, el primer libro que publico Luna, sobre la sociedad de los tritones y las sirenas.
- ¿Y no te preocupa que la vea algún tritón?- pregunto Scorpius tras escuchar la historia.
- ¿Preocupar? ¿Por qué me iba yo a preocupar?- dijo Eirian pero se quedo callado en decimas de segundos sus ojos se abrieron de sorpresa cuando llega a la conclusión a la que había llegado Scorpius.- ¡LUNA! Espera un segundo…- se alejo gritando dejando a Scorpius riendo de la reacción de su tío. La pareja hablo durante unos minutos y Eirian volvió a su asiento.- Te habrás divertido de lo lindo- gruño malhumorado.
- Pues si es la primera vez que no soy yo el que recibe las bromas de pareja.
- No te quejes, Ginny me conto como trataban a Harry cuando salía con ella. Tú solo te enfrentas a Ron.- dijo Eirian.
- Si pero no es precisamente que sea agradable.- dijo Scorpius recordando su primera visita a casa de los Weasley.
- ¿No te bañas Scorpius?- pregunto la voz de Hermione detrás de ellos. Al instante Scorpius decía "si, si ahora mismo"y se lanzaba al agua y nadaba junto a Rose.- ¿Y esa velocidad?- se extraño la castaña poniéndose a la altura de Eirian poniendo su propia tumbona.
- Supongo que ha creído que venias con Ron. Y como ha estado observando con bastante detenimiento a Rose bueno, digamos que se ha asustado.- conjeturó Eirian mientras volvía a mirar a Luna que caminaba por la orilla rumbo a una roca que se adentraba en la laguna. Al notar que estaba siendo observada se dio la vuelta y busco con la mirada lo que esperaba hallar, la cálida mirada gris de Eirian que le sonreía. Ella le devolvió la sonrisa y siguió su camino. Lo que no vio fue como se le ensombreció el rostro al rubio y como este sintió una punzada de tristeza aplastante cuando vio el firme abdomen de la chica. Luna no vio eso pero Hermione si se dio cuenta.
- ¿Qué tal lleváis lo del bebe?- se aventuro a preguntar.
- Bien, hablamos sobre ello, lo iremos superando y tenemos a Scorpius.
- No es lo mismo. La otra noche te vi en el jardín de la madriguera y entre trago y trago a una botella que dudo que fuera jugo de calabaza, le dabas de patadas a los gnomos del jardín, estabas llorando, incluso te desmayaste tuve que meterte en tu cuarto. Menos mal que Luna no estaba.- le conto Hermione a un acongojado Eirian.- No te dije nada porque recuerdo como se puso Ron después de la guerra con lo de Fred pero deberías hablar con Luna, seguro que ella también lo pasa mal pero se hace la fuerte por ti.
- ¿Qué derecho tenia Draco a arrebatarle la vida a alguien que ni ha nacido?- pregunto Eirian ya con lágrimas en los ojos.
- Cuando te conocí me dijiste que era inherente a la humanidad la crueldad. Tú mismo has demostrado que no es cierto pero eso no significa que no haya gente a la que le gusta la maldad, que solo quieren ver arder el mundo.- intento consolar Hermione.
- Cada noche me despierto con el llanto de un bebe que no está ahí. Estoy seguro que Luna lo nota pero no me atrevo a preguntarle.
- Tienes que hablar con ella, y esta vez más a fondo. Sé por experiencia que el dolor no desaparece pero se hace soportable sobre todo si se comparte con la persona amada.
- Tendré que acerté caso, por algo eres la más inteligente que ha habido en Hogwarts en mucho tiempo.- dijo Eirian enjuagándose el rostro con la camiseta que tenia tirada en el suelo.- Ahora porque no disfrutamos de este magnífico día.- esta vez estaba sonriendo. - ¿Y Ron?
- Pues Ron esta…- empezó Hermione sonrojándose ligeramente de vergüenza.
- ¡GINEVRA WEASLEY! ¡VEN AHRA MISMO Y PONTE ALGO DE ROPA!- gritaba Ron desde la puerta de la cocina a una Ginny que echaba humo. Todos los presentes dejaron de hacer lo que hacían y se centraron en los hermanos. Harry se froto los ojos sabiendo muy bien a que venía esa discusión.- Te parece decente ir por ahí semidesnuda.
- No estoy desnuda idiota es un tanga. Y a Harry que es a quien le tiene que importar le encanta.- le espeto Ginny sin darse la vuelta rumbo al agua.
- Con que la culpa es de ese pervertido, ven aquí Harry Potter vamos a tener que recordarte la charla que tuvimos.- la voz amenazadora de Ron hizo que Harry empezase a sudar y se puso detrás de Ginny como si fuera un escudo. En ese momento tanto Eirian como Luna empezaron a reírse a carcajadas.- ¿Y a vosotros que os pasa?
- No es evidente, Harry se enfrento a un basilisco, a Voldemort y a vete a tú saber cuánto más y le da miedo un pelirrojo enfurruñado.- explicaron a la vez la pareja. Provocando la risa de todos incluido Ron.
- Venga Ron tu Hermana ya no es una niña déjales disfrutar de lo que les queda antes de ser abuelos- intervino Hermione.
- ¿Abuelos?- se extrañaron Harry y Ginny.
- No os acordáis de Ted y Victoire.- respondió Hermione.
- De lo que me acuerdo es de la cara que puso Bill cuando le dijeron que su pequeña estaba embarazada y se había casado a escondidas con Ted.- dijo Harry, Bill prácticamente se lanzo a por Ted, fue uno de los momentos en los que se entrevió la parte de lobo de los dos. Ted no se quedo atrás y el rugido que dio fue de escándalo. Se oyó en toda la casa.
- Bueno pues está claro, como Ted es el ahijado de Harry, en cierto término serás abuelo.- explico Hermione como si fuera obvio.
- NO nos pegues esos sustos Hermione, ya creía que James había hecho alguna estupidez.- dijo alivia Ginny.
- Oye- exclamo airado James.
- No te preocupes James, no lo piensa en serio, eres igual de lento que tu padre en ese aspecto.- dijo Ron que recibió un balonazo en la cara de parte de Harry.
- Así que lento pues te lleve un año de ventaja.- espeto Harry pero con una sonrisa.
- Dejar de pelear, que ejemplo les estáis dando a los chicos- los aplaco Eirian con una simple mirada.
Nadie volvió a discutir en el resto del día.
Luna se puso a bucear por el lago utilizando el hechizo casco burbuja. Harry y Ginny se tiraban agua mutuamente. Scorpius sustituyo a Harry pero esta vez haciendo equipo con Rose lo que equilibraba fuerzas. Ron se quedo dormido en la arena con los pies metidos en el agua.
Hermione y Eirian por su parte discutían sobre los últimos libros que habían leído sin prestar atención a lo que pasaba a su alrededor.
- Sabes no tienes que quedarte a hacerme compañía, date un baño. – dijo de repente Eirian tras terminar de explicarle el argumento de Pantano de Sangre.
- No te preocupes además que iba a hacer en el agua, mi marido se ha convertido en un ancla de ese sueño no habrá quien lo saque.- contesto Hermione mientras miraba con ternura el cuerpo de Ron.
- Nadar es divertido, no sabes lo espectacular que son los fondos de estos lagos.
- ¿Y tú sí?
- No de primera mano pero ahora mismo Luna está pasando debajo de un banco de celacantos, ¿Ese bicho no es marino?
- Se adapta a ambos ambientes. ¿Puedes ver lo que ella ve?
- Si nos concentramos si, ella tiene que querer que yo lo vea y yo tengo que querer verlo, es complicado de explicar. Estúpida escayola.
- Porque no la impermeabilizas.- le sugirió la castaña. Eirian le miro entre sorprendido y enojado.
- Y eso no se te podría haber ocurrido antes.- le recrimino con una mueca burlona. Saco la varita del bañador y fue a realizar el hechizo pero se paró a mitad de camino.- Yo no sé hacer eso. Te importa.- le pidió entregándole la varita. Ella la tomo y con un suave balance una luz roja ilumino la escayola. Eirian nada más notar que el hechizo había terminado recogió la varita y se lanzo al agua donde Luna había aparecido sonriente. Ambos se sumergieron en el agua y no se les volvió a ver en toda la tarde.
Ya al anochecer Harry y Ron habían organizado un festival fuegos artificiales cortesía de sortilegios Weasley. Las figuras incorpóreas deslumbraron a los espectadores con sus colores cambiantes y formas flotantes. Los dragones ascendían rápidamente para caer en picado y estrellarse en el lago provocando que su cuerpo incandescente se transformase en el de cientos de Hadas que revoloteaban de forma juguetona entre los chicos.
El espectáculo pirotécnico finalizo con una gran explosión dorada que se inicio en el centro del lago y se extendió por toda su longitud formando olas luminosas.
- George ha mejorado el diseño original- alabo Ginny mientras veía como las ultimas olas llegaban a la orilla.
- ¿Quién es el tonto que ha incendiado el bosque?- se quejo una voz. Todos miraron en esa dirección y vieron aparecer a Eirian y Luna, ambos estaban empapados. Luna estaba risueña, en cambio Eirian no paraba de frotarse la cabeza y gruñir. Al llegar a la altura del grupo se apreciaban pequeñas volutas de humo salir de la coronilla del rubio.- No contestáis. Casi me dejáis calvo. La próxima vez avisar o mejor aun esperaros a que salgan todos del agua.- espeto y entro en la casa maldiciendo por lo bajo.
- Pero no se supone que es inmune al fuego.- pregunto contrariado Ron.
- No está enfadado de verdad.- aclaro Luna acercándose a Ginny y Hermione.- Si lo estuviera no quiero ni pensar que habría pasado.- concluyo con una sonrisa misteriosa.
- Me lo imagino.
- Pero en algo tiene razón podrías haber esperado un poco más a que saliéramos.
- Los chicos no querían esperar más, nos han hecho un espectáculo y habéis tardado tanto…
- ¿Un espectáculo? Vamos a verlo.- exclamo entusiasmada Luna olvidándose de la conversación.
- Lo siento Luna el espectáculo era ese. – Explicó Ginny señalando las últimas chispas que flotaban en el aire.
- Lastima. Bueno ya habrá otra ocasión de verlo. – Dijo Luna con una sonrisa.
- Entonces nosotros nos vamos a dormir. – intervino Eirian agarrando a su esposa por la espalda. Esta rio ante el repentino movimiento de su marido.
- ¿Y qué tal si montamos nuestro propio espectáculo? – Le preguntó Luna susurrándole a la oreja. Eirian no respondió solo la tomó en brazos haciendo malabares para no romperse la escayola que llevaba.
- Nos vemos mañana chicos. – Gritó Eirian a modo de despedida mientras entraba a la casa con Luna en brazos.
