—Todo va a estar bien, por mí no te preocupes... —Francia se lo piensa un segundo—, demasiado. ¿Tú vas a estar bien? —se le separa y sonríe por un momento imaginando una escena de sexo entre el inglés y el estadounidense, con Inglaterra en kilt... por cierto, quien se sobresalta y se sonroja.

—¡No pienses en eso! —grita concentrándose de nuevo en un partido de fútbol, o en conducir el coche o en escribir un libro.

—Vale, vale... cálmate —cambia la escena a una entre Austria y Suiza, sonriendo. Inglaterra parpadea.

—Oh, por la reina! —sigue un poco sonrojado por lo violento de imaginar a Suiza, su amigo, en esas.

Francia hace un esfuerzo no mucho mayor y la escena se intensifica, haciéndola bastante detallada.

—France! —protesta tapándose los ojos.

Él introduce a Inglaterra en medio, besando a Suiza, con Austria dándole una palmada en el culo, mientras se ríe y le abraza con fuerza.

—BOLLOCKS! —protesta dándole un empujón... no muy fuerte y tratando de pensar algo para protegerse, algo que introducir en la escena para molestarle de vuelta.

El francés se ríe más, imaginándose también a él, sentado ahí, desnudo... ejem... bueno, ayudándose a sí mismo viendo la escena.

—Franceeee! —protesta bastante sonrojado. El galo se ríe y abre los ojos, mirándolo y deshaciendo la escena, desde luego.

—Quoi?

Inglaterra piensa fuerte tratando de encontrar algo que le pondría nervioso de vuelta para defenderse, y piensa en esa vez en que le afeitó en el jacuzzi de four seasons. Francia levanta las cejas sonriendo ante la escena y pensando en lo muy... majestuosa, que estaba la torre eiffel en ese momento.

—Bloody hell! —protesta sonrojándose más y deshaciéndose del recuerdo al ver que no está funcionando como quiere.

—Mmmmm... ¿cómo ponerme nervioso...? —cierra los ojos e imagina una escena, con Inglaterra besándole y tocándole... sin dejarle pensar demasiado, teniendo el control, con total seguridad... deteniéndose antes de que Francia le permita...

Él se sonroja más mirándole.

—But... —empieza y piensa que él nunca puede detenerse antes de... y mucho menos tener mucho control.

—Claro que puedes... —Francia sonríe siguiendo con su escena en la que Inglaterra le pregunta que si él cree que puede tener mucho control, a lo que el galo responde que sí, el inglés desde luego, responde que va a demostrarle que, con los movimientos correctos el francés no tiene ningún control.

El británico se muerde el labio y aparta la vista pensando que... de hecho, si acaso pudiera lograrlo alguna vez sería ahora y Francia levanta las cejas, sintiendo un nudo en el estómago de anticipación y sonriendo, pensando que siempre puede lograrlo... sin duda.

Levanta las grandes cejas y le mira.

—E-Ever? —pregunta en un tono ligeramente menos inseguro, pensando que al menos podría aprender.

—Claro que siempre puedes lograrlo, cher... la cosa es que siempre estás demasiado avergonzado y yo realmente no entiendo que es lo que te avergüenza si lo hemos hecho TANTAS veces... —responde sincero, mirándole con curiosidad.

El inglés se incomoda pensando que lo que le avergüenza es que en realidad le ENCANTA y que Francia lo sepa cuando según él, para todos, le odia... es un problema.

El francés sonríe, pensando que sabe que le encanta y que le gusta que le encante y que a él también le encanta, por cierto y que si se le quitara la vergüenza, algunas cosas serían menos divertidas, como hacer que se sonroje o que se ponga histérico.

Cierra los ojos verdes, sopla por la nariz y sonríe de lado pensando en lo cabrón que es eso, pero en lo bien que se lo pasa cuando se vengan y son cabrones uno con el otro... y mágicamente eso se convierte en una buena excusa para tratar de hacer lo que Francia piensa... y luego piensa que eso sería más fácil si Francia no leyera también en lo que piensa él.

—Oh... non, non, non... esto vamos a hacerlo con las cartas sobre la mesa, cher —sonríe pasándole una mano por la mandíbula.

—¿Ah, sí? ¿Y eso por qué? —levanta una ceja.

"Porque así sabrás exactamente cuando me pongo nervioso, tonto" Piensa.

—Pero lo que digo es que tu no sepas qué es lo que pienso yo, no yo no saber qué piensas tú

—Ahh... —piensa en una excusa—. Ehh... a mí... me pondrá nervioso lo que piensas de todos modos —miente con una sonrisa—. Vengaaaaaaaaaa. No vas a darme la poción para que yo no sepa lo que piensas, cher —no sería justo.

Inglaterra se pasa la mano por el pelo pensando que para él sería más fácil estar tranquilo... y piensa en otras cosas que le tranquilizan, se levanta.

Francia sonríe, pensando que seguro no va a poder ponerle nervioso. Inglaterra se acerca al mueble bar buscando ginebra y piensa que parece que se haya olvidado de quien es el que se sonroja con solo un par de palabras bien puestas.

El galo se ríe un poco, pensando que se refería a que seguro no iba a lograr ponerle nervioso a él, en broma, mientras se recuesta en el respaldo del sillón y cierra los ojos.

El británico desiste de encontrar ginebra y toma cualquier otra cosa que haya por ahí... que resulta ser cointreau, le da dos buenos viajes, deja la botella sobre el mueble y se pasa las manos por el pelo tratando de ponerse en plan Punk recordando las cosas que ha oído que el francés ha pensado a lo largo de la tarde sobre que le gusta.

Francia sigue sonriendo y mirándole pensando en lo guapo que se ve, él le mira de reojo y le sonríe maligno.

—Ahora vengo, no te muevas —y sale del cuarto pensando en música para no desvelar sus intenciones. El galo se queda con un palmo de narices, pensando que seguramente irá por una sorpresa, pensando de nuevo en que le gustan las sorpresas y que esto seguramente será genial y mientras Inglaterra no está, se levanta y se para frente a la vitrina, viéndose en el espejo de atrás, pensando que se ve más o menos bien, que el pelo no está exactamente como quiere y que quizás la barba le puede parecer muy larga al inglés, que los pantalones no le gustan, la camisa es un desastre y la capa también.

Un par de minutos después, Francia debe empieza a oír desde el salón la guitarra del británico tocando las primeras notas de "You sexy thing" de Hot Chocolate y levanta las cejas, sonriendo, pensando que Inglaterra es un tonto... sintiendo mariposillas en la panza y agradeciendo que él no puede sentir también lo que él siente... ¿verdad? Yendo a la sala, por cierto... claro está.

Y luego Inglaterra entra al cuarto... con la guitarra... SOLO con la guitarra tal como Francia pidió y ligeramente sonrojado porque no se ha vuelto fuerte de pronto, mientras sigue concentrado en tocar (con los ojos cerrados y sintiendo un montón de nervios por todo en general)

—Mon dieu... —sonríe humedeciéndose los labios y pensando que seguramente el inglés está más nervioso que él... se le acerca (va tener que ser fuerte en esta ocasión... si se puede! si se puede!)

Inglaterra sigue concentrado tratando de calmarse a sí mismo, recordando de nuevo lo que Francia ha pensado toda la tarde que es lo que a él le haría sentir vulnerable y abre los ojos de golpe mirándole sonriendo de lado esperando que eso le impresione un poco.

En efecto, le impresiona un poco, logrando que se detenga en su andar hacia él

Y recordándose a sí mismo que la clave está en neutralizarle como Francia le neutraliza a él todas las veces, se humedece los labios y es él quien se le acerca ahora, calmándose a sí mismo y repitiéndose "eso es, cambia el rol, cambia el rol".

El francés levanta un poco las cejas ignorando lo que escucha, viéndole venir hacia él y poniéndose una mano en la cintura en actitud reto.

"Eres más fuerte, eres más fuerte" se repite a sí mismo "neutralizarle" dándole un empujón en el hombro, no lo bastante fuerte para tirarle al suelo, sin perder el contacto visual, dejando, claro está de tocar la guitarra.

Eso saca un poco a Francia de balance, obligándole a pensar que él es más débil, deteniendo la idea de llamarle Julliette y decirle niña pícara, que se le había empezado a formar en su cabeza.

Levanta sus grandes cejas y da otro pasó hacia él sin dejar el contacto visual, obligándole a dar un paso hacia atrás.

—¿Ehh... estás intentando tirarme o seducirme? —se defiende dando el paso hacia atrás igual.

—Quizás si te tiro te seduzca —responde sonriendo de medio lado y se anima a si mismo... haciéndole dar otro paso atrás para que caiga en el sillón.

El galo se cae, sintiéndose un poco acorralado, y molesto porque su defensa no parecía servirle de nada.

—Tú no eres capaz de seducirme, cher —contesta poniéndose un poco más a la defensiva, sonriendo un poco cruelmente. Oh, por cierto, excitándose un poco, claro está, pensando que esa sonrisa de lado es... molesta.

Suspira profundamente para calmarse recordando de nuevo tooodo lo otro que le ha dicho Francia porque ese es su cojín y se le sienta sobre las rodillas aun cubriéndose con la guitarra, "actitud punk! actitud punk!" se recuerda a sí mismo.

—Parece que crees que eso debería importarme en lo más mínimo —replica.

—Pues... es... claro que... —balbucea un poquitín retomando el cauce inmediatamente—, claro que te importa, mon amour... mira la cara que traes, tú deseas esto mucho más de lo que lo deseo yo.

Inglaterra se sonroja un poco y traga saliva "neutralízalo, neutralízalo, ¿qué haría él?"

—Oh, quizás debería dejarte en paz entonces, no quisiera molestarte —se le acerca... y piensa de nuevo en lo que le ha dicho—. I'm a gentleman —le recuerda en un susurro en su oído como una de las cosas que él ha pensado que le gustaban.

Francia se humedece los labios, quedándose unos segundos sin nada que decir, pensando en una respuesta.

—Ehm... tú... eres un rosbif —se defiende malamente y luego sonríe, dándose cuenta de su respuesta estúpida—. Tú, monsieur, eres un gentleman repipi y molesto, que cree que puede con la République Française —susurra también, de regreso. El británico e pone una mano en la mejilla y la otra en el hombro para sujetarse.

—Oui... je suis —responde ignorando el repipi y empezando a morderle la oreja suavemente.

Francia piensa por un instante que esto es una batalla pérdida, levantando una mano y poniéndosela en el muslo desnudo, pensando en el big ben y en que tiene una forma muy bonita y ergonómica. Inglaterra se sonroja y vacila al tacto y a los pensamientos, por supuesto. Enseguida se da fuerzas a sí mismo "no le escuches, no le escuches, esto consiste en decirle que sí a todo, es lo que es hace, así es como siempre se defiende".

—Me... me alegro de qué... te guste —balbucea un poco e insiste besándole el cuello, bajando la mano que tiene en su mejilla acariciándole la mandíbula.

—¿Te... alegras? —sonríe un poco, nervioso, sintiéndose expuesto unos instantes al saber que Inglaterra sabe cómo lo hace—. Quizás puedas mostrármelo y discutimos al respecto, sus pros y sus contras, cher —susurra con bastante menos seguridad que de costumbre.

El británico aprieta los ojos y se sonríe al notarle nervioso, bajando la mano hasta su pecho para sentir si se le acelera el corazón y pensando que ahora está intentando tomar el control.

—No. Lo veras cuando yo diga, después de todo se supone que soy yo quien quiere esto más que tú —replica dándose fuerza y pensando en que se refiere a otra cosa para sentir eso menos incómodo.

—Pero que... Poca —suelta el aire lentamente, sonriendo y pensando que sí que le gusta que el inglés tome el control—. Consideración con los que seduces... Yo suelo mostrarte todo lo que quieres a la primera de cambio, cher —habla sin pensar, en automático y realmente podría igual estar diciendo "mambru se fue a la guerra, que dolor que dolor que pena" sin enterarse.

—Me parece estupendo —replica sin escucharle casi, empezando a quitarle la camisa.

—¿Qué hora es? —pregunta conectando el cerebro de repente, pensando en las doce y que el quedo de hacerle el amor a esa hora.

—Deben ser como las nueve —sigue besándole el cuello.

—Bien... Tenemos tiempo —susurra dejando se hacer, pensando como contrarrestarlo, demasiado distraído en las manos en su camisa y en que no se haya detenido con el comentario del big ben—. ¿Te gusta a ti la torre Eiffel?

—Me alegro de que así lo pienses, vas a tener que resistiere bastante rato si acaso planeas cumplir con tu cita... Pero ¿sabes? Yo no he prometido nada, así que veamos quien gana... Si tú aguantando o yo haciéndote caer —replica ignorando eso y jugando con el pelo de su pecho ahora que tiene la camisa abierta.

Francia abre los ojos al escuchar la respuesta, preguntándose cono coño no está ni siquiera un poco nervioso, distrayéndose con la mano en su pecho.

—Veo que... Los mariscos surtieron el efecto deseado.

—¿Lo hicieron? Quizás deberíamos comprobarlo —baja la mano por su abdomen llegando a la goma de las mallas pensando en que es como una pared, todo rebota, todo es que sí y a él no le importa nada... El cointeau está ayudando de hecho.

—Mmmmm... —Francia siente que el estómago le da un saltito al sentir sus dedos ahí, pensando que lo que sigue es que los baje y que no hay nada que pueda hacer para impedírselo.

Inglaterra que ha aprendido muy bien las lecciones del maestro mete la mano hasta rozar un poquito y luego vuelve a sacarla.

—Ah, pero no me has dicho si aceptas la apuesta —replica aparentemente de forma inocente pensando que esto es lo mismo que hace él con la comisura de sus labios.

Francia levanta las caderas y le mira con los ojos entrecerrados, pensando a que apuesta se referirá, por supuesto maldiciendo en francés a Inglaterra y a su mano y a si mismo por haberle dado la idea de esto y a toda la corte celestial.

—Pues... Por supuesto... A la de ver si consigues o no aguantar —sonríe malignamente quitándose la guitarra un poco nervioso.

—Aguantar quoi? —pregunta abriendo los ojos y mirándole aquello con cara de maldad—. Dieu... Al fin, monsieur big, big, big ben... —estira una mano para tocarlo. Pero el británico le da un manotazo antes de que llegue, sonrojado como pocas cosas.

—No toques sin mi permiso o te ataré las manos —le advierte seriamente.

—¿Por qué? ¿Te pone nervioso? —sonríe. Él traga saliva y se da ánimos a si mismo.

—No, pero a ti quizás sí y no quiero que esto acabe demasiado deprisa —replica sonrojado y mintiendo, claro.

Francia le sonríe, entendiendo y quitando la mano, cerrándole un ojo y dejándole hacer, porque así es divertido.

—Podrías comprobar si ya estoy a punto... —susurra.

El británico se pasa la mano por el pelo con la respiración agitada pensando que qué mierda que haya flaqueado pero tratando de darse ánimos otra vez. Francia piensa que no le toca cuando juegan a esto y que si le tocara él aguantaría mucho, mucho menos.

—Bien, veámoslo —le mete las manos por las caderas por dentro de las mallas y los calzoncillos, levantándose un poco para bajárselos, esperando que levante las caderas.

Francia las levanta, sintiéndose un poco avergonzado por haber tenido que pedirlo. Inglaterra se arrodilla en el suelo obligándole a mantener las rodillas separadas, entre ellas y así aprovechando que la perspectiva de la un poco de privacidad, pone las manos sobre el abdomen aun sin tocarle expresamente, dibujándole círculos alrededor y haciéndole cosquillas con el vello pero sin tocarlo.

—Aun no has aceptado mi apuesta, pero creo que ya has perdido.

—¿Te... Parece? —pregunta inconexo mirándole a los ojos, sonriendo y piensa que es sorprendente que se haya tardado tanto tiempo en darse cuenta. El británico se encoge de hombros pensando que no es que no lo sepa, es que le CUESTA y sigue dibujando los círculos.

—Yo puedo seguir por dos horas, pero no creo que tú... Y eso que era yo quien según tú tenía más ganas... Aun así, no pensé que fueras tan cobarde de no aceptar una apuesta de sexo, menudo país del amor —replica mientras se sonroja un poco al decir "sexo" y sigue dándose ánimos "todo va bien, todo va bien".

—Yo... No dije que... No... No me llames cobarde —levanta la cabeza y le mira mejor pensando en qué es lo que va a perder.

—¿Entonces aceptas? —pregunta rozándole la punta de la tour Eiffel con el dedo un momento pensando en que esto funciona con él, cuando tiene que luchar suele acabar de alguna manera más nervioso y yendo en su contra.

—Ehh... Ou... —resopla y piensa que es un milagro que no esté aceptando cederle medio país.

—Oh... Bien, estupendo. ¿Qué lo que quieres en el muy improbable caso de que ganes? —empieza a besarle en los muslos aun sin tocarle pero dibujando los círculos cada vez más cerca de manera que si le roza.

—Non... Quiero saber que voy a perder —susurra poniéndole una mano en la cabeza.

—Mmmm tenemos que buscar algo importante... Si pierdes... —sigue moviéndose.

—Angleterreeeee —protesta pensando que él hace lo mismo y sin duda sí que ha aprendido del mejor.

—Vas a hacer TODO lo que yo te diga durante un día entero —le da un lametón al asunto.

—Mon dieu... —susurra acercándole el asunto a la boca—. Oui

—Y si yo pierdo... —y luego sigue acariciándole sin tocarle el asunto con el dedo. Francia piensa que no va a perder.

—Igualmente hay que dejar las reglas claras —responde pensando que así lo alarga más y le obliga a Francia a pensar en algo que le guste mucho para ayudar al proceso en sí.

—No voy a caer en tu trampa —susurra, sonriendo, apretando los ojos, pensando en un calcetín viejo.

—Qué pena, ¿entonces no quieres jugar? —le da otro lametón.

— Sacrebleu... Angleterre... Oui, Oui... Si tu pierdes será un día de sexo entero —replica pensando en cualquier cosa con tal de callarlo y que HAGA lo que tiene que hacer.

El británico sonríe, se levanta y le besa en los labios.

—Wonderful —sonríe maligno pensando en que Francia ha pensado en que se fuera antes de permitirle—. Volveré en un rato.

—Quoi? —se incorpora mirándole con ojos desorbitados—. ¿A dónde mierda vas, imbecile? —le amenaza con un dedo pensando en los dos lametazos—. Cuan... Cuando he pensado que...

—No sé —se encoge de hombros y sonríe—. Me he aburrido de esto —responde de buen humor pensando en que Francia está súper expuesto y vulnerable y le gusta... se incomoda... Quizás de una manera un tanto demasiado obvia y decide que este es un buen momento para recordar la escena de Great Britain y Northern Ireland con Francia, lo más detallada que puede, sonrojado, por cierto.

El galo frunce el ceño al escucharle decir que está expuesto y cuando abre la boca para reclamar y decir que él no hace eso... ve lo que esta imaginando el inglés y sonríe, extendiendo un brazo para que vaya con él.

Inglaterra corre saltándole encima literalmente echando el sillón al suelo de forma bestia (es posible que lo haya roto) besándole con ansia toda caída, porque no es como que el jueguecito no le haya afectado... Y ya hemos tenido bastante por hoy.


Alguien nos preguntó en algún lado precisamente por esta canción y casi ni recordábamos esta escena (apenas si recordábamos esta historia) pero hubo suerte porque hacía poco que la había editado, así que parece que tengamos un control absoluto de todo. MUAJAJAJA