Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero no me hayan extrañado demasiado, en fin, acá tienen ¡otro capi de la historia!.
Las cosas se van dificultando un poco mas, pero esperemos que mi musa quiera arreglarlo todo, pronto, jejeje.
¡déjenme saber su parecer!¡con un genial REVIEW!.
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, quiero que hayan mas fanfics de Diamante, Zafiro y Black Lady, no Serena Chiva, Black Lady.
Noches a la intemperie.
Phanton y yo, volvimos ala ciudad y de allí, al templo de Nix donde se hallaba la tía Darlet, Phanton y yo llegamos al mismo, entramos por la puerta principal, las sacerdotisas se sobresaltaron.
¿Dónde está la princesa?. Preguntó Phanton, las sacerdotisas señalaron la escalera, el y yo corrimos, por la cada vez mas pequeña y mareante escalera hasta la puerta del primer piso, Phanton abrió la puerta seguido por mi, la verdad, no había otra palabra para describir el sitio como lujoso, era hermoso, de tonos morados y azules, con adornos dorados, nosotros nos miramos y seguimos hacia adelante, miramos las puertas, una de ellas estaba abierta y con su hermoso traje negro, estaba la tía Darlet, el se acercó a ella, yo lo seguí, Phanton se acercó con suavidad, parecía nervioso, pero el no era de ponerse nervioso con las chicas ¿o si? Sus labios tocaron los de la tía Darlet, se vieron lucyes de colores, flotando alrededor de ella, la tía despertó y sus ojos se abrieron a un tamaño imposible.
-Pha ¿Phanton?. Preguntó anonadada, el asintió y sonrió.
- ¿a quien esperabas? ¿a tu novio? Según me dijo Zafiro, no pudo despertarte, pero yo si pude ¿coincidencia? no lo creo. Ella lo alejó de si, yo abrí los ojos desmesuradamente.
-eres de lo peor, un mujeriego libidinoso Phanton. Dijo, me enfadé mucho.
-oye, pero que grosera eres, mira que no venimos precisamente del palacio, venimos casi del otro lado del polo y tu, lo tratas así, eres una desvergonzada, tu…tu como quiera que te llames. Me quedé horrorizada, Phanton me miró, yo comenzaba a llorar.
-me está alcanzando ¡me está alcanzando!¡yo ya no la recuerdo!¡no la recuerdo!. Me abracé a mi misma y comencé a llorar amargamente, estaba aterrorizada, solo quería volver a casa con mi hermano, con mi querido hermano…diosa ¡diosa! No rrecuerdo como se llama, el otro desconocido, el del cabello azul cielo.
¡no lo recuerdo!. Exclamé llorando mas intensamente, Phanton me abrazó, pero lo empujé y salí corriendo del templo de Nix.
Rini me soltó y salió corriendo, llorando desesperada y aterrorizada, miré a Darlet, no podía perder tiempo, en ese estado, la podría atropellar un carro, lo que fuera, la seguí mis botas resonando por el lugar, por la escalera, ella sollozaba, era lo único que se escuchaba.- ¡
Rini!¡Black Lady!¡espera!. exclamé, ella se detuvo.
¡déjame en paz!¡yo no te conozco!¡déjame en paaaaaaaaa!. Supe que el tiempo la había alcanzado porque se iluminó de azul y rosado y se desdibujó como una figura laser, sin mas, desapareció y tuve mucho miedo de olvidarla, pero a mi, no me pasaría si ellos lograban su objetivo, una chica se acercó a mi, tenía los ojos azules y el cabello morado, sus facciones eran delicadas, como las de una muñeca, la miré.
-mme llamo Galatea, espero poder ayudarte en algo. Me dijo, negué.
-no creo que puedas. Dije con frustración, miré a Darlet bajar, cuando llegó aquel imbécil.
-Dar, estás despierta ¿Cómo lo hiciste?. Preguntó la rata inmunda de Ralfel.
-la desperté yo, por si lo preguntas. Dije, el tunante me miró como si fuera una cucatacha de tamaño gigante, Darlet como siempre, me despreció, no volteó a verme sigqiera y se fue con el idiota ese, dándose un par de besos como si nada, me quedé como un idiota allí de pie.
-Phanton. Me llamó una voz, cuando me di la vuelta, vi a Annette, de cabellos rubios y ojos azules hasta los pies, tenía una camisa amarilla y unos pantalones negros de infarto.
-la princesa acaba de salir con Ralfel. Asentí.
-y yo, como el idiota de turno vine. Dije, otra chica, de cabellos y ojos azules, estaba azulado, se llamaba Marina y aparte de ser sailor neptiún había sido mi novia.
No quería decirte esto, pero, tengo un mal presentimiento con respecto a Ralfel. Alcé las cejas.
- ¿en serio? Yo tengo ese presentimiento desde que lo vi. Annette asintió.
-pensamos que simplemente eran celos, que como la querías no querías que nadie mas se acercara. Dijo Annette, negué.
-nada de eso, cualquiera se le puede acercar, siempre y cuando tenga buenas intenciones y ese, no las tiene. Las 2 asintieron.
-sabemos que estás con los amigos de Mante, pero necesitamos que cuides a Darlet, por favor. Dijo Marina.
- ¿por que no lo hacen ustedes?. Pregunté con los ojos entrecerrados.
-porque tenemos que ir a ayudar a Mante, mientras plut y saturn cuidan al rey y a la reina. Dijo Marina, asentpi, ellas hicieron lo mismo y los 3 nos separamos.
En la mitad del camino, me detuve, Zafiro me miró, lo miré, los ojos se me llenaban de lágrimas.
-la alcanzó. Dije deteniéndome, papá y mamá se detubieron.-
¿Qué?. Preguntaron a coro, asentí, me sentee en la raíz de un árbol.
-sentí un chorro de energía y se desvaneció sin mas, no está. Zafiro se dejó caer a mi lado, se puso las manos en el rostro y comenzó a llorar con desconsuelo.
-lo lograremos, ya verás, lo lograremos. Dije, pero Zafiro no me escuchó, solo lloró, lo abracé intentando consolarlo, pero el solo me abrazó.
-me parece que es mejor que nos quedemos aquí. Dijo papá.
-pego tenemos que seguig. Dijo mamá, asentí.
-y lo haremos, pero Zaf, no puede mas, hay que darle un tiempo, pensé que si Rini se alejaba, el tiempo no la alcanzaría. Dije.
-quizás, algún acontecimiento precipitó todo. Dijo el, pensé de repente en eso y sentí un escalofrío de horror, sabía por la consabida historia lo que iba a ocurrir y por eso, Rini se había precippitado hacia la no existencia.
-haré la fogata. Dijo papá, mamá lo miró.
- ¿sabes haceg fogatas?. Preguntó anonadada.
-soy rico, no idiota e inútil, además, debo saber hacerlo por… papá se calló, supe que quería revelarle la identidad de su otro yo, el caballero de la obscuridad, el caballero obscuro o como se le conoce poéticamente, el caballero de las tinieblas, aunque realmente, es el caballero obscuro, papá sonrió.
-quise hacer el entrenamiento que mis guardianas hacen, la supervivencia inevitablemente entra en ese conocimiento. Ella asintió.
-eges fantástico Mante. Dijo sin mas, el sonrió con gusto.
-intento ser lo mejor que pueda. Dijo con orgullo, ecendió la fogata y se puso a cocinar, mamá lo miraba fascinada.
-me parece que te estás enamorando ¿no?. Le pregunté.
-oui, puede seg, es tan distinto a como me lo desgibió la bguja de Lizzy el día que fue a decigme que el ega gico, he estado tan equivocada, clago que hay plagas, en todos lados, puede que sea el 1, el 2 o el 5%, pego el no lo es, es incgeílle, y yo, he sido una desggaciada con el. Sonreí.
-un poco si. Dije, ella asintió, se acercó a Zafiro, que seguía llorando, lo abrazó con dulzura, la abracé por el otro lado y deseé mas que nunca, que no estuviéramos allí.
-todo saldgá bien. Dijo mamá a mi hermano pequeño.
-lo loggagemos. Dijo, el no dijo nada, perder a Black Lady, lo había desconsolado, sabía que el era el siguiente y yo, comenzaba a sentir mucho, pero mucho miedo, papá llegó con la cena, la entregó en silencio y nos pusimos a comer.-
¿Qué te aterroriza?. Me preguntó de repente.
-no exiztir, que ustedes 2 no se casen, eso es lo que mas me aterroriza. El asintió.
-todo saldrá bien, ya lo verás, tu madre y yo, vinimos a ayudarte. Dijo, sonreí, tras comer, nos acostamos a dormir.
Lo que me despertó, fue aquella reimicencia de aquella canción, la del maldito de Valeric, abrí los ojos.
¡levántense!¡es Valeric!. Exclamé, todos nos levantamos y comenzamos a recoger el campamento, lo vi.
- ¿Rini?¿donde está mi hermosa chica rubí?. Preguntó.
-ya no la tendrás. Dije.-
El tiempo la alcanzó. Añadí como quien no quiere la cosa, el me miró.
-mp ciodaste a Ri ni, ella no está por tu culpa. Dijo, entrecerré los ojos.
- ¿me ves a mi cara de Cronos?. Le pregunté, el sonrió.
-yo si puedo alcanzar a Ri ni, pero tu no. Dijo haciendo un asqueroso movimiento con sus caderas, con su mano derecha, hizo un círculo, del otro lado, no se vio nada, nada mas que un cielo blanco, con todo blanco.
- ¡hermano!¡no lo dejes saltar!¡esa es la entrada al limbo!¡se ve blanco porque hay una nible protectora!. Exclamó Zafiro, sentí un escalofrío, la dama de la niebla, debía ser la protectora del limbo, esa era la única explicación, papá se adelantó, su luz azul, es decir: su energía vital, se veía como mas obscura, con un alo negro, entendí que iba a usar la energía masculina escencial, es decir: el nadrye, es la energía del mismo universo y no todos tenemos acceso a ella, Valeric lo miró.
- ¡no lo harás maestro sicay!¡voy a acabar contigo!. Zafiro se atravesó.-
¡escudo obscuro!. Lanzó hacia el demonio, papá recitó un conjuro en latín nemesiano, sacó una daga de cristal.
- ¡sellado está!¡con mi poder!. Saqué un rayo y me abrí la vena, lancé mi sangre hacia la puerta, esta se tiñó de vino y se cerró, Valeric gritó.-
¡te mataréeeeeeee!¡te mataréeeee!. Se lanzó hacia mi, como un perro salvaje, quería arrancarme el cuello con los dientes, pugnaba por soltarme, mamá gritaba, papá se intentó acercar, pero no pudd hacer nada.-
¡tiara de neptuno!¡acción!. lanzó hacia el demonio sailor neptiún, soltándome.
- ¡nadie interfiera!¡voy a acabar con el! ¡es el precio que ha de pagar por haberme separado de mi Rini!. Exclamó el maldito demonio, jadeaba.
-no ibas a tocar a mi hermana de todas formas, engendro del infierno. Dije, papá hizo un movimiento en forma de cuadrado y Valeric quedó encerrado.
-no durará demasiado, vamos hacia la cascada, con suerte, llegaremos en este momento. Dijo papá, los demás asentimos y caminamos hacia allá.
La cascada luz de luna, era uno de los lugares mas hermosos que hubiera visto, su elegante caída, era espectacular, la espuma parecía el encaje de un vestido, todo de plata y el pozo, donde caía el agua, plata fundida, a todos nos robaron el aliento al literal, con esa obra de arte tan hermosa, papá se acercó a la orilla.
-dama de plata, te necesitamos. Dijo con calma, pero nada pasó, Zafiro y yo, nos acercamos al borde del lago.
-dama de plata,, te necesitamos. Susurramos a coro, las burbujas se hicieron presentes y emergió la mujer mas hermosa del planeta, ojos y cabellos plateados, piel blanca, aleta plateada, toda como un vestido, estaba boquiabierto al igual que Zafiro.
-ustedes son los que esperaba, me llamo Argent, se lo que están buscando. Dijo con esa melodiosa voz de plata.
-casarme contigo. Dije enamorado, Zafiro me palmeó y caí al agua de cabeza.
- ¡hermano!¡es una sirena y bueno!¡quizás ya esté comprometida!. Exclamó colorado, salí boqueando, ella me rodeó.
-príncipe, de verdad quisiera casarme contigo, pero tu corazón ya está con alguien mas, cuando vuelvas a casa, si vuelves, la conocerás, mi belleza es majestuosa, pero cuando la veas a ella, yo me desvaneceré en tu recuerdo, solo seré una pálida ensoñación de una noche muy lejana. Sonreí apenado, ella rió.
- ¿trajeron las piedras?. Preguntó, asentimos.
-deben buscar dentro, una perla del color de mi aleta, si no la hallan, no podré ayudarlos, por mucho que quiera. Dijo, asentí y me hundí, comencé a mirar oodas las piedras, habían tantas formas, de todos tipos ¿Cómo encontraría una perla plateada? La verdad, no tenía ni idea de como hacer eso, subí y tomé aire.
- ¿tienes algún brillante plan Zafiro?. Pregunté, el me miró.
-lo único que podría ayudarte, es la vista de una sirena o tritón, y la única que puede dártela, es ella. Dijo el, conseguí sonreír.
-ajá ¿y como me la pasa?. Pregunté.
-así guapo. Dijo lanzándoseme encima y besándome, diosa, si era una mujer ardiente, apasionada, era como fuego, cuando me soltó, todo parecía mas claro, mas deslumbrante, Argent sonrió.
-solo tienes una hora encanto. Dijo, la seguí al interior del pozo, ahora si, todas las piedras eran perfectamente distinguibles, pero ninguna era la que necesitaba, finalmente la vi, era una almeja, me dio escalofríos, teníamos 2 piedras en forma de perla con esta si la encontraba, la diferencia entre una sirena viva y una sirena muerta, la encontré y salí, que hermosa era la luna con la visión mejorada, en ella se dibujó la figura de una chica con un vestido de plata, sus cabellos eran rubios, con 2 chunguitas, sus ojos eran azules y me miraba, me sonreía, cuando le sonreí, su imagen se desvaneció.
-esa es la perla del amor gemelo, por eso la viste. Dijo Argen.
-es hermposa, que belleza tan serena. Dije, Argent rió, la luz plateada la rodeó y cuando la vi, estaba descalza con un vestido de plata, con el mismo corte en el pecho que su aleta, entendí el porqué de que las sirenas fueran tan codiciadas, todo en ellas era fabuloso y esas ropas con escamas de sirena, era una de las cosas mas suntuosas de la vida, Argent comenzó a caminar y todos la seguimos, yo, tenía un poco de frío, papá me secó con magia.
-como se nota que te sorprendió. Me dijo, asentí recordando la imagen de la chica dibujada en la luna, Argent se metió por un camino muy difícil de ver, nos llevó hacia derás de la cascada, el lugar era hermoso, una cueva de piedra negra, que como todo lo demás, se veía plateado, tenía otro foso mas pequeño, todos nos miramos cuando ella se metió una vez mas en el agua, su cola apareció.
-vamos. Dijo haciéndonos señas con las manos, los demás, la seguimos a tropezones, ella se sumergió y nosotros detrás, era hermosa y sinusa como todas las sirenas, mamá estaba tomado de la mano de papá y Zafiro, tenía tomada la mía, seguimos por aquel largo e infinito túnel, finalmente, llegamos a una sala, toda hecha de plata, el agua azul zafiro la complementaba bellamente, habían unas puertas plateadas, con figuras talladas, sirenas y hadas y una sailor con una alabarda, las sirenas tenían las manos alzadas y en estas, estaban dibujadas la forma de una uña, de una perla, de una hoja y de otra perla.
-esa es la puerta del limbo. Dijo Argent, nos dejó en silencio.
-deben ir ustedes, yo debo intentar detener a Valeric todo lo que pueda, pero ustedes deben entrar y tomar la figura de la dama del limbo, la encontrarán con la persona que están defendiendo. Dijo ella, todos asentimos, coloqé la piedra en forma de uña, Zafiro colocó la piedra en forma de perla, yo coloqué la de la hoja y Zafiro, la de la otra perla, las puertas hicieron un sonido argentífero y se abrieron, dejado ver todo blanco, cielo, tierra, etc, todos nos miramos, Argent asentía en silencio, papá dio un paso hacia adelante, mamá igual, los 2 entraron y Zafiro y yo, nos apresuramos a seguirlos, lo último que todos escuchamos, fue el grito de Valeric y como se cerraban las puertas con un sonido determinante.
