Capitulo 11

Bromas y reacciones II

Sirius miraba a su alrededor con aire tenso, había regresado de la Mansión Malfoy y sabía que tenía que cumplir con su nuevo trabajo, vigilar junto con Remus a James y Lily Potter, pero no solo era eso, no había salido de sus habitaciones aún, no sabía que haría Remus y sinceramente tampoco sabía cómo tratar a James.

James siempre fue su fiel compañero, desde la escuela el estuvo siempre ahí con el, lo acogió en su casa cuando fue desheredado y muchas cosas más, pero el James que se dió a conocer hacia algunos días, no era el que él creía conocer, el James que el conocía jamás hubiera hecho algo similar, y realmente el jamás podría traicionar a Harry, primero por que quería a ese niño desde el momento en que nació y en segunda por que las consecuencias de eso probablemente sería la muerte...

Y después de todo eso estaba Remus, su tranquilo Remus, su real mejor amigo, quién estuvo con el en las peores consecuencias, no sabía qué pasaría con él, si apoyaría a los Potter o como él, apoyaría al inocente Harry, pero tendría que descubrirlo pronto.

Subió al gran comedor lentamente, había pedido unas habitaciones cerca de las de Snape, por si algo surgía con su ahijado y el pequeño rubio el podría ayudar inmediatamente, aún con las objeciones del director logro tener unas habitaciones en las Mazmorras, si le hubieran dicho hacia algunos días que estaría voluntariamente habitando unas habitaciones en las mazmorras, precisamente las más cercanas a Snape probablemente lo hubiera maldecido antes de mandarlo al área de psiquiatría de San Mungo, pero las cosas habían cambiado y si, tenía que llevarse bien con Quejicus, Bella alias la psicópata y el rubio oxigenado.

Entro lentamente al comedor ignorando totalmente a James y a Lily, sintiéndose ligeramente incómodo con Remus que lo miraba dudoso pensando si se sentaría en el asiento que había entre el y James, pero el decidió no hacerlo caminando rápidamente hacia el asiento que estaba entre Minerva y Severus donde se sentó y empezó a comer en completo silencio.

— ¿Que pasa Sirius? — Lo miro Minerva —.

Minerva conocía a ese chico desde los once años y jamás en la vida, nisiquiera en sus detenciones el chico podía estar callado y ahora estaba más silencioso que una tumba y porsupuesto que no había pasado por alto que había tomado el lugar entre ella y Severus en vez de el que estaba entre Remus y James, lo cual por lógica indicaba problemas con los merodeadores y por la falta de maldiciones entre Severus y Sirius era lógico que la disputa era por Harry Malfoy, algo que ya se suponía venir desde que el joven Malfoy entro por primera vez a Hogwarts.

— Minnie, querida Minnie, ¿Alguna vez pensaste conocer a alguien como la palma de tu mano y después descubriste que no era así? Bueno si es así multiplícalo por tres y ahí está tu respuesta — Dijo Sirius moviendo sus tocinetas con desgana —.

— Vamos Black, ese no es tu problema real, tu problema son el exceso de pulgas y sarna — Dijo Severus malicioso esperando molestar al ex merodeador y fallando estrepitosamente pues Sirius empezó a reír a carcajadas —.

— Tu…. Snape… eres… de lo peor — Dijo Sirius riendo y riendo de verdad, realmente esa respuesta maliciosa lo había hecho reír, mientras ignoraba las miradas de profunda sorpresa por parte de James, Lily, Remus, el director e incluso de Minerva —.

— Eres tan idiota a veces Black, ese era un insulto no un chiste — Respondió Severus enfurruñado por no haber logrado molestar a Sirius —.

Sirius que ya se había tranquilizado un poco miro como su ahijado y su rubio acompañante entraron al Gran Salón, y aún que ocultaban sus emociones se notaba lo aburridos que estaban por sus pasos casi desgranados cuando se dirigieron hacia su mesa ignorando a todos a su alrededor.

— Minerva, ¿Podrías decirle a los señores Malfoy que los necesito en mi oficina al terminar el desayuno? — Preguntó el director mientras de inmediato cinco ojos se dirigieron a el — Lily, James también los necesito a ustedes y a Johan — Siguió el director ignorando las miradas de Severus y de Sirius —.


Mientras tanto Harry y Draco sonreían un poco mientras esperaban que su broma hiciera su aparición, habían planeado cuidadosamente todos los aspectos de esta broma, pues si los descubrían les costaría su estancia en el colegio, la poción había sido preparada cuidadosamente y había sido sacada de un libro que estaba en la mansión Malfoy, por supuesto era oscura y con efectos bastante duraderos y su elfo Dobby había sido el encargado de ponerla en la comida del malcriado niño-que-vivió.

Sonrieron al otro mientras desayunaban con su acostumbrada elegancia mientras susurraban sobre la próxima broma hacia su adorado padre cuando alguien los interrumpió.

— Señores Malfoy, el director requiere su presencia en su oficina después del desayuno — Dijo McGonagall y sin esperar respuesta se dio la vuelta volviendo a su sitio en la mesa —.

— ¿Qué querrá el viejo chocho ahora? — Pregunto sin mucho interés el rubio mientras una sonrisa maliciosa aparecía en su rostro al ver al niño dorado entrar al comedor —.

— No lo sé, pero la broma comienza — Dijo con la misma malicia Harry observando a su ex gemelo —.

Johan tomo asiento en su acostumbrado lugar mientras ignoraba a todos y empezaba a comer con unos modales que horrorizarían a cualquier persona con un mínimo de educación, Harry y Draco lo miraban con total desagrado, era asqueroso ver como comía el niño dorado, las manos completamente sucias al igual que sus labios y la grasa del bacón escurría por su barbilla y su vaso tenía en toda su superficie manchas de grasa por los dedos de Johan, era simplemente repugnante.

El supuesto elegido empezó a sentirse raro, su pecho dolía y su hombría picaba, soltó un gritito nada masculino cuando toco su sexo y no encontró nada, el grito alarmó a sus padres y al mismo director quienes se levantaron rápidamente sorprendidos al ver los cambios físicos en Johan o deberían decir ¿Johanna?

El pelo le había crecido hasta tenerlo en la cintura, tenia pechos femeninos los cuales hacían que la túnica se viera apretada en esa zona, sus facciones se volvieron completamente femeninas y por supuesto que el grito que dio no fue para nada masculino, su voz era completamente chillona, parecida a la de Pansy Parkinson, el chico ahora chica se desmayó cayendo de su asiento antes de que cualquier Potter o el mismo director pudiera atraparlo, el director levito a ¿Johan? ¿Johanna? Y lo llevo en dirección a la salida seguido rápidamente por sus padres que miraban preocupados.

Harry y Draco intentaban aguantar la risa, al menos Johan podría saber que hubiera sido casi linda como mujer, ellos ignoraban el par de ojos divertidos que les observaban, Sirius y Severus casi sueltan una carcajada, cuando habían visto al chico/chica Potter convertirse inmediatamente supieron quienes eran los causantes y con solo observarlos lo confirmaron, ambos chicos aguantaban a duras penas sus rostros indiferentes pero sus ojos estaban chispeando de diversión.

— Esos chicos son espectaculares — Susurro suavemente Sirius en la oreja de Severus, quién se estremeció al sentir el aliento cálido del animago —.

— Que esperabas, son mis ahijados — Respondió Severus volteando a ver a Sirius quedando sus rostros muy cerca, más de lo normal —.

— Snape, tus ojos — Dijo Sirius embobado al ver los ónix ojos del pocionista, eran completamente negros, pero brillantes, llenos de emociones —.

— ¿Que tienen mis ojos Black? — Pregunto Severus con voz temblorosa, el animago aún no se alejaba y los juguetones ojos azules de Sirius eran magnéticos —.

Remus les miraba sorprendido y soltó una pequeña exclamación, había volteado a ver a Sirius pensando que él era el causante de la broma, solo para encontrarse que los enemigos más grandes de Hogwarts estaban muy cerca, sus narices casi se tocaban y casi parecían embobados mirándose a los ojos, se susurraban palabras y habían hecho un ambiente muy ¿Sexual? Simplemente no podía explicar la tensión sexual que había entre ellos, pero eso no era posible o ¿Si?

Severus fue el primero en dar un paso para atrás cuando oyó el pequeño jadeo de Remus, parpadeo confundido y dio la vuelta dirigiéndose rápidamente a su salón de clases, antes que esos hipnotizantes ojos azules lo volvieran a atrapar, mientras tanto Sirius miraba confundido la huida de Snape, sus ojos aún estaban grabados en su memoria, sus ojos tan profundos, hipnotizantes y llenos de emociones no salían de su mente y eso jamás le había pasado, se dejó caer en su silla confundido y comió sin prestar atención a nada.

Harry y Draco caminaban juntos de la mano habían logrado aguantar la risa mientras salían del Gran Comedor, después de eso no pudieron aguantar y las carcajadas salieron de sus bocas justo en el momento que lograron entrar a un aula y poner un hechizo de silencio, había sido completamente hilarante el ver la cara de Johan, sus gritos y su desmayo, era algo con lo que no habían contando, pero había valido la pena tanto riesgo. Tardaron varios minutos en tranquilizarse y poder dirigirse al despacho del director, suspiraron en cuando tocaron la puerta del despacho y la voz del director los dejo entrar.

Sus padres estaban ahí presentes, ambos sentados en las sillas frente al director quienes rápidamente se levantaron y dieron el asiento a sus pequeños, aún sin importar que la educación y protocolo les exigía que la dama presente tuviera que estar sentada y alguno de ellos levantado, pero la protección de los pequeños Malfoy importaba más que la educación que Abraxas Malfoy y Cygnus Black impartieron en Lucius y Narcissa.

— Entonces Dumbledore, ¿Para qué estamos aquí? — Pregunto Narcissa con un tono bastante molesta, odiaba que el director del colegio fuera tan dramático y enigmático —.

— Narcissa, querida, si fueras un poco más paciente, por favor, aún estoy esperando a varias personas — Dijo el director con sus molestos ojos brillantes mirando como abuelo comprensivo a la rubia —.

— Señora Malfoy para usted, director —Dijo Lucius con un tono peligroso, estaba cansado del viejo y sus manipulaciones baratas, no podía esperar el día que no lo volvieran a ver —.

— Por supuesto, por supuesto — Contestó Dumbledore como si le contestará a un niño pequeño creyéndose adulto —.

En ese momento entraron sin tocar los tres Potter y Lucius por poco suelta una carcajada al ver al heredero Potter, aún seguía siendo una chica y claro que reconocía la poción con la que había sido convertido, la sabia porque esa poción estaba en un libro de la biblioteca Malfoy, sus hijos realmente eran grandes magos, no cualquiera podría hacer una poción de magia oscura teniendo su edad, pero claro eran Malfoy, obviamente tenían que ser grandes magos.

— Muy bien señores Potter y Malfoy, el motivo por el que los hice venir el dia de hoy, es puesto que los profesores han llegado a la conclusión de que sus hijos necesitan un mayor reto del que les brinda el segundo año, por eso mismo les hice venir para que otorguen su permiso, claro en caso de que estén de acuerdo — Dumbledore miro a Narcissa fijamente — Seria completamente lógico que no aceptaran después de todo, la etapa en Hogwarts es muy importante y sé que saltarse cursos no es lo mejor para el crecimiento espiritual, hay muchas experiencias que se perderán si avanzan otro año — Dumbledore seguía mirando a Narcissa esperando que se negara, esos chicos ya tenían demasiado poder como para adelantarlos otro año, no es como si no pudiese imaginar quien había convertido a Johan en chica, aun que claro no podía hacer una acusación así sin tener las pruebas necesarias—

— Como había dicho anteriormente mi esposo, mis hijos están realmente instruidos en Hogwarts, ellos no encontraran un reto aquí, ellos no se perderán de ninguna experiencia que no puedan vivir aun saltándose tiempo, lo que dejaran de perder es tiempo valioso, así que si Director, nosotros consentimos que mis hijos avancen otro nivel — Contestó Narcissa firmemente mirando al director sin ninguna duda —.

— Supongo que ustedes no tendrán ninguna objeción con Johan, ¿Verdad? — Dijo el director molesto, realmente Lucius había educado bastante a sus hijos y si estaba en lo correcto los temarios de Hogwarts jamás serian reto para ellos, cosa que no le gustaba en absoluto, era menos tiempo de poder manejarlos, necesitaba un plan pero ya —.

— Por supuesto que no, director, estamos completamente de acuerdo — Contestó Lily mirando de forma matadora a Narcissa quien la ignoro olímpicamente, cosa que enfureció mas a la pelirroja —.

— Como es todo, nos retiramos — Dijo Lucius mirando a todos de la forma mas arrogante posible, haciendo enrojecer a James de rabia y a sus hijos levantarse de la silla lo mas rápido que los modales Malfoy les permitía — Nos estaremos viendo, Director — Termino Lucius haciendo sonar sus palabras como amenazas, cosa que realmente era así, el mataría y moriría por sus hijos —.

Los tres adultos y la ahora adolecente vieron como los Malfoy salian como siempre, como un frente unido, destilando arrogancia, riqueza y elegancia, cosa que a ninguno le agradaba, el director despidió a los Potter con un ademan de mano, necesitaba un plan urgente, necesitaba el control de la situación de inmediato.

Mientras tanto en el pasillo, Lucius miraba a sus hijos divertido, mientras Narcissa los abrazaba.

— No quiero saber por qué el chico Potter estaba convertido en mujer, pero si sé que ustedes tienen que ver en ello, así que intenten no meterse en más problemas —Comento Lucius medio en serio medio en broma —.

— Pequeños bribones — Dijo Narcissa antes de besar sus frentes y despedirse de sus tan amados hijos —

Los patriarcas Malfoy se retiraron del colegio, mientras sus hijos los veían a lo lejos, Harry y Draco se sonreían triunfantes, habían pasado a tercer año in esfuerzo alguno y en menos de un año, eso era un gran logro que gracias a Merlín podían compartir.


Pero lo que ambos no se imaginaban es que alguien ya tenia un plan en curso, algo cambiaria sus vidas, tal vez para siempre, alguien en ese momento los acechaba, los seguía de cerca mientras estos se adentraban al bosque prohibido, haciéndole más fácil el poder realizar su plan, ¿Pero cuál era ese plan y que tanto afectaría a los adolecentes Malfoy?

Yo se que en este momento me odian, pero se había ido mi musa, o mas se había caído en un pozo de depresión donde probablemente en este capitulo hubieran matado a Narcissa o a Draco, o a alguien importante, por eso mismo no escribia, lo intente pero realmente era demasiado deprimente, pero mi musa salió del pozo y decidió regresar con mas ganas que nunca y de hecho ahorita mismo empezare con el siguiente cap y se que tarde demasiado en actualizar pero aquí esta y prometo que actualizare más seguido, y también la traducción de Darkest Dawn por quienes también la leen, y prometo que apartir del otro capitulo ya contestare sus reviews que saben que amo con toda mi alma, ahorita lo que quiero es poder subirles el capitulo y hacerlas muy felices. Gracias por aun seguir a mi lado, aun después de tanto tiempo… espero les haya gustado…

Bellatrix Blair Hale