Los personajes pertenecen a la gLoriOsa&GrandiOsa Stephenie Meyer… yo sólo los tomo prestados para mis absurdas ideas (:

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MOTIVOS

-Edward, también tengo algo que contarte… quieres pasar? –dije y el sonrió. Extrañado, pero, sé que lo hizo para infundirme valor. En mi voz, se notaba el miedo de revivir el pasado.

Edward asintió y yo me di vuelta para abrir la puerta. Al entrar, encendí las luces. Segura de que Edward me seguía, me senté lentamente en el sofá y suspiré con los ojos cerrados.

-No tienes que contarme sólo porque yo te confié algo… eso no….

-Quiero hacerlo. –le corté y guardó silencio. Aún con los ojos cerrados, sentí como se sentó a mi lado.

-Edward, también yo… estuve, comprometida una vez.

Él se tensó un poco. Lo miré y tenía el rostro descompuesto por la sorpresa. Tal vez yo me vi igual allá arriba, cuando platicó lo de Tanya.

-Y él también…?

-No. Él… él no me dejó plantada. Mucho menos me fue infiel. Él…. –mi pecho sufrió una fuerte punzada y las lágrimas no se hicieron esperar.

-Bella…

-Él murió Edward!. –dije y al segundo siguiente, sus brazos se aferraron a mi cuerpo firmemente, apretándome a su pecho. Y yo, con mis manos, tomé sus hombros con fuerza, sintiendo el singular olor dulce de su cuello, penetrar en mi nariz.

-Bella…Bella…. –susurraba acariciando mi cabello suelto mientras yo seguía llorando silenciosamente en su pecho.

-Lo siento tanto…. –dijo.

-Perdón, perdón Edward. –dije con voz entrecortada y traté de alejarme volteando hacia otro lado pero él tomó mis brazos para detenerme.

-Ey, no…. –musitó-. Perdón por qué? –tomó mi barbilla delicadamente obligándome a mirarlo, muy cerca de mí-. No me gusta que llores… pero hoy, estoy yo aquí para secar tus lágrimas. –pasó su pulgar por mis mejillas deteniendo el camino de una gota de llanto-. Eso cambia todo.

-Yo, yo debo tranquilizarme. –dije, tomando sus manos para alejarlas de mí.

-Bella…. –reprochó.

-Quiero decírtelo. –susurré ignorándolo.

Él, guardó silencio. Esperando a que yo siguiera con mi trágica historia. Limpié mis ojos un poco y con un profundo suspiro, continué.

-Falleció a la mañana siguiente de haberme pedido matrimonio. Y sabes que fue lo peor?. –voltee a verlo-. Que yo misma lo vi morir.

Desvié la mirada y me mordí un labio, soportando un poco el llanto. Él quedó muy quieto en su lugar, mirándome con cautela. Como si en cualquier momento me fuese a romper o algo. Pero no pasó. No pasaría otra vez con él allí.

-Puedo preguntar algo? –susurró.

-Lo que tú quieras. –contesté limpiando una lagrima que descendía por una de mis mejillas.

-Hace cuanto… fue?.

-En noviembre, cumplirá un año.

-Falta un mes…. Crees que… sería muy imprudente si pregunto, como pasó?. –preguntó lentamente y yo sonreí un poco negando con la cabeza.

-Él y yo, íbamos en el coche… un camión nos golpeó y, el auto… se volcó.

Se quedó un rato más en silencio mientras un par de lágrimas más salían de mis ojos. Lo miré pensativo, procesando todo lo que hasta en ese momento le había dicho.

-Aún te duele mucho… verdad?

-Sí. –contesté apenas en un hilo de voz-. Su recuerdo… duele, todavía.

-Ahora entiendo lo que dijiste hace unas horas. Lo de que, no desperdiciarías una oportunidad así, como la que tuvo Tanya.

-Bella…. –susurró acariciando mi rostro con sus dedos tibios-. No soy psicólogo ni nada de eso pero, has pensado en que eso no es bueno para ti? Tienes que superarlo.

-Tengo miedo Edward. –sollocé.

-Miedo a que?.

-A olvidarlo. A no volver a tener recuerdos de él.

-Nadie dice que lo olvides. Sólo, aprende a recordarlo de una manera distinta. Recuerdas la manera en la que te pidió matrimonio?. –preguntó y yo sonreí inconscientemente.

-Sí.

-Lo ves? Tienes que olvidar lo que pasó el día después. Recuérdalo cuando eran felices y verás, que te será más fácil así.

Me quedé unos segundos mirándolo, tomándole sentido a sus palabras. El dolor que sentía minutos atrás, se había ido. Las palabras de Edward en ese momento, parecieron mágicas.

-Suenas, tan Alice…. –dije desviando la mirada y el rió.

De pronto, sentí sus manos en mi cuerpo y no puse resistencia alguna al movimiento que hizo para que mi rostro quedara de nuevo en su pecho.

-Hazme caso Bella. –susurró y besó mi frente.

Cerré los ojos un momento, disfrutando su cálido tacto.

-Yo te ayudaré.

-Cómo? –pregunté.

-Te daré motivos para ser feliz y no vivir en el pasado. –dijo.

-Motivos. Por ejemplo…?

-Número uno: estás viva. Crees que hay un motivo mejor?.

-Creo que no. –suspiré y jugué con el cuello de su camisa. Él suspiró también.

-Otro más?. –pedí al ver que no hablaba.

-Te los iré diciendo poco a poco. No creo que tú no sepas algunos.

-Mi nuevo empleo quizá?. –dije y me reacomodé en el sillón, separándome de él.

-Es un buen motivo no crees?. Eres presidenta de una de las revistas más importantes de Estados Unidos. –levantó una ceja.

-Es lo que siempre soñé, desde que estaba en Phoenix.

-Lo ves?. –tomó mi mano entre las suyas-. Tal vez te haga falta Rachel pero, aquí tienes a Alice y… me tienes a mí. –dijo y me sonrió tiernamente.

Estaba descubriendo la parte fraternal de Edward. Esto iba más allá del chico que le sonreía a todas y que despeinaba su cabello coquetamente. Y en cierta parte, me alegraba ser yo quien descubriera ese lado suyo. Después de todo, fui la única persona ajena a él, a la que le abrió su corazón contándole su pasado. Y yo, hice lo mismo. En tan poco tiempo, se ganó toda mi confianza.

-Te lo agradezco mucho. De verdad. –dije apretando un poco sus manos.

-No hay de qué. –contestó ampliando su sonrisa.

-Quieres que te acompañe un rato más? Debo hablarle a Alice para decirle que estoy contigo.

-Que horas es?. –pregunté.

-Veinte para las Diez. –contestó y mis ojos se abrieron de sorpresa.

-Bromeas? . –dije y tomé su mano para ver su reloj-. Vaya! El tiempo se va rápido.

-Ya lo creo.

-Creo que será mejor que vayas a casa con Alice. Si le hablas diciéndole que estás aquí… tal vez piense mal. Además, me daré un baño antes de dormir.

-Tienes razón. Entonces… te dejo descansar. –se levantó del sillón y yo lo imité-. Estarás bien?. –preguntó y yo sólo asentí.

-Segura?. –dijo y esta vez reí.

-Segura Edward. –dije y el levantó una ceja-. De verdad! Estaré bien, no te preocupes. –sonreí.

-Está bien, te creo. –dijo esbozando una media sonrisa-. Nos vemos mañana entonces Bella. –suspiró y dudó un momento, allí, estático, frente a mí.

Reí nerviosa y me acerqué a él para abrazarlo. Me recibió con unos brazos abiertos y protectores. Yo me acurruqué en el lado de su corazón y musité un "Gracias".

-Porqué?. –preguntó y casi pude ver su sonrisa de lado.

-Por esto. –me apreté un poco más a él, sólo un instante-. Por estar aquí para mí. Por ser mí amigo. –suspiré y el rió un poco.

-También tendría que agradecerte yo. Nadie me soporta fácilmente. Comenzando por Alice.

Me separé de él para verlo de frente y reír por su comentario. Esa era una total mentira. Como no soportarlo?. Si desde que llegué aquí, el no ha hecho otra cosa mas que hacerme pasar momentos agradables.

-Sabes que no es así. –dije levantando ambas cejas y él rió también.

-Descansa Swan. Te veo en la empresa. Oye!... quieres que pase por ti?

-Enserio?.

-Seguro. Entonces? Si?.

-Está bien, está bien. Pero temprano Cullen! No quiero llegar tarde. –dije y de casualidad… exacto! Rió.

-Llegaré veinte minutos antes. Hasta mañana. No te preocupes, sé donde está la puerta. –dijo y dio media vuelta. Unos pasos más, y salió de mi vista.

Seguro que Alice lo esperaba. No había tenido tiempo de reclamarle lo ocurrido con Jessica…. "JESSICA!" Gritó mi yo interno. "Dios! Me olvidé de ese asunto por completo. Ahora qué?, que hago?" me dije a mi misma sacando el celular de mi pantalón. "No, espera. Va manejando rumbo a casa. Mejor espero unos minutos".

Decidí meterme a bañar mientras hacía tiempo para llamar y contarle a Edward antes de que su hermana abriera el pico. IMPOSIBLE. Lo sé pero, lo intentaría. Y que le diré? "oh Edward, perdón pero, le platiqué a tu hermana la situación en la que te encontré con mi asistente. Pero fue sin querer" sí! Claro. Pensé irónica.

Terminé de cambiarme y marqué el número de Edward en mi celular.

No contestó. Y así, 3 veces más." Demonios! No quiere contestarme el teléfono." Como no vi respuesta de él, le marqué a Alice.

-Hola Bella. –contestó débilmente y supe que ya habían discutido.

-eee, Alice, podrías decirle a Edward que me conteste el teléfono… por favor!

-No creo que sea posible.

-Oh vamos Alice!. Le estoy marcando pero no quiere contestarme. Está molesto conmigo cierto?. –pregunté preocupada. Como si no fuera obvio que él estaba enojado conmigo.

-No Bella, no es que no te quiera contestar. Tal vez no escucha su teléfono… mira. –dijo y comencé a escuchar una suave música de fondo muy conocida.

-Está escuchando Debussy?.

-No, no está escuchando. Está tocando.

-Tocando el piano?. Tienen un piano!

-Sí. Lo que pasa es, no sé. Se supone que toca cuando está contento pero, justo discutimos… esto en verdad me preocupa.

Yo me quedé escuchando las notas perfectas de Valse Romantique tocadas por Edward. Comencé a sentirme extraña.

-Sabes qué Alice? Mañana platico con él. Nos vemos. –y antes de que dijera algo, colgué.

Esa era una de mis canciones de piano favoritas. Tenía que pedirle a Edward que la tocara un día para mí. Aunque, primero, debía disculparme por haberle dicho a Alice todo.

Me dejé caer sobre la cama. Con las notas bailando en mi cabeza. Y con una sonrisa… me quedé dormida.

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Awss asi poquito. Prometo, de verdad, ponerme a escribir mucho para que el próximo capi salga algo extenso. Es que, ah! Mil cosas en mi cabeza pero en fin. Disfrútenlo y, perdón la demora :S

Los Quiere(L)

Aryy'MuSe