Disclaimer: Los personajes y lugares pertenecen a JoTaKa Rowling, y la historia es una traducción autorizada del fic: "Changing the Future: Reading the Deathly Hallows" de Choice HP.

Summary: Harry Potter se encuentra en su quinto año cuando de repente es absorbido por un hechizo y trasladado hacia una sala (la sala de los menesteres) pero no está solo, Hermione, los Weasley, Remus, Sirius, Tonks, Dumbledore, McGonagall, Severus y Draco, se encuentran con él para leer un libro que ha sido traído desde el futuro por TRL...


Capítulo 12: La Magia es Poder

"La magia es Poder", leyó George. "Algo me dice que no me va a gustarlo que va a decir."

A medida que avanzaba agosto, el descuidado rectángulo de césped que había en el centro de Grimmauld Place iba marchitándose al sol hasta que quedó reseco y marrón. Los muggles que vivían en las casa vecinas de esa plaza nunca habían vito a los habitantes del número doce ni la casa en sí,

"Bueno, así es como se supone que debe ser, ¿por qué se menciona esto?" Sirius frunció el ceño.

"Creo que aún los Mortífagos siguen vigilando la casa," Remus frunció el ceño.

"No me gusta eso, pero al menos nose puede ver la casa", dijo Molly mirando más preocupada de loque sus palabras habían sugerido.

Pero hacía mucho que habían aceptado el divertido error en la numeración en virtud del cual los números 11 y trece eran colindantes.

"Sí, eso es muy divertido, mucho mejor que la mayoría de nuestras bromas", se burló Fred.

"Yo estaba pensando lo mismo", sonrió Ginny a su hermano tramposo."Pero era importante de que lo admitieras por ti mismo."

Fred hizo una mueca a su hermana, pero no dijo nada más a eso.

Y aún así, la plaza atraía ahora a todo un flujo de visitantes que parecían encontrar esta anormalidad de lo más intrigante. Así que no pasaba un día sin que una o dos personas llegaran a Grimmauld Place sin otro propósito, o al menos así lo parecía, que el de apoyarse en la pequeña valla que cercaba la plaza, frente a los números 11 y 13, observando la unión entre las dos casas. Esos individuos nunca eran los mismos dos días seguidos, aunque todos parecían compartir un desagrado por la ropa normal. La mayoría de los londinenses que pasaban por allí, acostumbrados a ver a personajes que vestían de forma excéntrica, no se fijaban mucho en ellos, aunque ocasionalmente alguno de ellos volvía la cabeza, preguntándose cómo se le ocurría a alguien salir a la calle con una capa tan larga, con ese calor.

"En realidad, deberían tener más cuidado que eso",murmuró McGonagall, "Ellos están llamando la atención demasiado"

"No creo que les importe mucho", dijo Severus"será sólo cuestión de tiempo antes de que Voldemort realice un movimiento en contra de los muggles para que él pueda explotarlos como esclavos."

No obstante, parecía que los observadores no obtenían mucha satisfacción de su vigilia. Ocasionalmente alguno de ellos se echaba a correr hacia los edificios, como si hubiera visto algo interesante al fin, pero siempre regresaba decepcionado.

El 1 de septiembre

Hermione suspiró sin pensar en ello. Era un día que ella estaba realmente esperando con interés. El primer día de su último año de la escuela,esperando ser Premio Anual. Era difícil de creer que no iba a ir, pero mirando a Harry supo que ella nunca tuvo una elección. Ella nunca le permitiría ir a esta misión peligrosa solo. Además, no habría sido capaz de ir incluso si no estaba con Harry, debido a esa ridícula Ley de Registro de los nacidos Muggles.

había más gente que nunca acechando en la plaza. Media docena de hombres ataviados con capas largas estaban de pie silenciosos y vigilantes, estaban mirando como siempre hacia las casas 11 y 13, pero lo que fuera que estuvieran esperando ver seguía ocultándose.

"¿Ellos realmente esperan que vayamos a la escuela?"Ron se burlaba. "¿Que nosotros seríamos lo bastante estúpidos para mostrarnos justo en la estación de Kings Cross?"

"Aparentemente", dijo Hermione, su tono de voz todavía con algo de la tristeza de sus anteriores pensamientos y Ron la miró conuna sonrisa de disculpa.

Al anochecer, cayó un inesperado y frío aguacero por primera vez en semanas, y entonces se produjo uno de aquellos inexplicables momentos en los que parecían haber visto algo interesante:

Molly quedó sin aliento, Ustedes deben estar yendo dentro y fuera de la casa, entonces!"

"No te preocupes, Molly, querida", dijo Arthur en su suave voz. "Ellos no están siendo realmente vistos."

"Lo sé, pero está cerca de ello", dijo Molly y después miró a los tres,"¡Hay que ser más cuidadosos!"

"Sí, señora Weasley," respondieron Harry y Hermione mientras que Ron puso los ojos en exasperación.

"¿Por qué tiene que ser mi propio hijo el desconsiderado?", gimió Molly, aunque con cariño.

El hombre de la cara deforme.

Toda ternura había desaparecido, Molly volvió la cara debido a una mezcla entre furiosa y triste sin necesitar más descripción para saber quién era ese hombre.

Arthur envolvió sus brazos alrededor de su esposa, dándole su apoyo.

señaló los edificios y su compañero más cercano, un hombre rechoncho y pálido, hizo ademán de correr hacia allí, pero un momento más tarde ambos volvían a estar inmóviles, con aspecto frustrado.

Entretanto, Harry entraba en el vestíbulo del número 12. Casi había perdido el equilibrio al aparecerse sobre el escalón más alto justo fuera de la puerta de la calle, y temió que los mortífagos pudieran haber captado un vistazo de su momentáneamente expuesto codo. Cerrando la puerta cuidadosamente tras él, se quitó la Capa de Invisibilidad, colgándosela del brazo, y cruzó el tétrico vestíbulo con dirección a la puerta que conducía al sótano. En la mano llevaba un ejemplar robado de El Profeta.

El acostumbrado susurro de "Severus Snape" le saludó, el viento frío lo envolvió, y su lengua se enrolló por un momento.

"Esto es molestoso, sucede cada vez que entran",se quejó Fred.

"Supongo", dijo Tonks. "Es mucho más fácil ymás fuerte de esa manera.Si él intentó hacer que esto reconociera a las personas que han llegado ya allí entonces alguien utilizando la Poción Multijugos podía entrar sin tener que hacer frente a los hechizos".

-Yo no te maté -dijo. En cuanto la lengua se le hubo desenrollado y contuvo el aliento cuando la polvorienta figura del maleficio explotó. Se dispuso a bajar la escalera que conducía hacia la cocina, y cuando la Señora Black ya no podía oírlo y se hubo librado de la nube de polvo, gritó

"Tú sí que sabes que hacer para animara todo el mundo, Harry," le dijo Ginny y el chico de pelo alborotado se encogió de hombros como respuesta.

-Tengo noticias, y no les gustarán.

La cocina estaba casi irreconocible. Cada superficie estaba ahora pulida,

"¿Qué?" - Exclamó Molly en estado de shock. Ella por más que había intentado que el lugar tuviera un aspecto limpio lo único que logró fue que estuviera lo suficientemente limpia."¿Cómo sucedió eso?"

"Kreacher realmente debe estar haciendo sus deberes", dijo Sirius, mirándose ligeramente sorprendido.

Hermione, sin embargo, no parecía pensar que se trataba de un buen desarrollo. El pobre elfo no debería trabajar como esclavo en la cocina después de todo lo que había pasado.

ollas de cobre y sartenes habían sido bruñidas hasta darles un brillo rosado; la superficie de madera de la mesa brillaba; las copas y platos ya estaban preparados para la cena destellando a la luz de un fuego que ardía alegremente, y sobre ésta, hervía un caldero. Sin embargo, nada en la habitación, había cambiado tanto como el elfo doméstico que se acercó apresuradamente hasta Harry, vestido con una esponjosa toalla blanca, el pelo de sus orejas tan limpio y sedoso como algodón, y el relicario de Regulus rebotando contra su delgado pecho.

A esto,Hermione sonrió feliz, al menos el elfo parecía estar en una condición mucho mejor de lo que estaba, incluso en el último capítulo.

-Quítese los zapatos, por favor, amo Harry, y lávese las manos antes de cenar –pidió Kreacher con voz ronca, cogiendo la Capa de Invisibilidad y colgándola de un gancho en la pared, junto a un buen número de capas pasadas de moda que habían sido recientemente lavadas.

-¿Qué ha sucedido? -preguntó Ron aprensivamente. Hermione y él estaban examinando un montón de notas manuscritas y mapas trazados a mano, esparcidos por un extremo de la larga mesa,

Harry se rió de esto y todo el mundo le miró con curiosidad.

"Lo siento, yo sólo recuerdo la primera vez que llegué a Grimmauld Place y el Sr.Weasley y Bill estaban buscando en los mapas o algo parecido", explicó. "Es extraño que estaríamos haciendolo mismo unos años más tarde."

pero levantaron la cabeza cuando Harry se acercó y puso el periódico encima de los trozos de pergaminos.

Una gran fotografía de un hombre de nariz ganchuda y pelo negro los miró con fijeza, bajo un titular que rezaba:

"Argh, no quiero oír hablar del canalla de pelo grasiento," Sirius hizo una mueca."Bueno, a menos que se esté diciendo que está siendo arrestado, pero lo dudo con la forma en que este libro va."

Severus nose molestó en responder a esto, sabiendo que era lo que había Black quería que hiciera. Mirando a Black con el ceño fruncido en él era prueba suficiente de que su silencio había funcionado tan bien como una sonrisa burlona lo habría hecho.

SEVERUS SNAPE, NUEVO DIRECTOR DE HOGWARTS

"Argh... eso es peor de lo que pensaba que sería," gruñó Sirius.

Severus miraba extraño al escuchar esto.Él sabía que iba a sentirse mal por ser director, pero en esta situación tenía el deber de proteger a los estudiantes tanto como pudiera de Voldemort y de cualquier mortífago que estaba seguro que iba a poner dentro de la escuela.

"¿Cómo te hacen director después de haber sido acusado de matar aDumbledore... incluso si ellos creen que Harry podría haberlo hecho ahora, haría que la gente tenga miedo de que usted esté como el director? ", preguntó Tonks.

"Podría ser un poco sospechoso, sin embargo, Severus, como el Maestro de Pociones de Hogwarts durante los últimos quinceaños,sería una opción legítima de convertirse en eldirectorque viene",dijo Dumbledore.

"Yo hubiera pensado que McGonagall sería la mejor opción", dijo Fred.

"No tengo ninguna aspiración de convertirme en la directora, me gusta mucho enseñar", dijo McGonagall, a pesar que parecía no estar segura de si fuera bueno que Severus se convirtiera en director.

"También me gustaría añadir que Voldemort querría a alguien, yo no diría quede confianza, pero al menos contar con manejar las cosas tal como él quería", dijo Dumbledore.

"Y al hacer a este Mortífago el director, él va aconseguir eso", dijoSirius desde su punto de vista a Severus.

Dumbledore asintió con la cabeza",Me parece una buena cosa, por Severus que protegerá a los estudiantes tanto como le sea posible.Esto no es una buena situación, pero me alegro de que por lo menos algo ha salido bien."

Sirius no estaba seguro de si realmente considerar que Snape estaba de su lado o si Dumbledore estaba poniendo demasiada fe en él. Así que no se consoló por completo con lo que Dumbledore había dicho.

-¡Nooo! –exclamaron Ron y Hermione.

Hermione fue la más rápida; agarró el periódico y empezó a leer en voz alta.

-"Severus Snape, hasta ahora profesor de Pociones de la Escuela de Hogwarts de Magia y Hechicería, ha sido hoy designado director. Su nombramiento en el más importante de una serie de cambios de personal de la antigua escuela. Tras la dimisión de la anterior profesora de Estudios Muggles, Alecto Carrow ocupará el puesto, mientras su hermano, Amycus, ocupará la posición de Defensa Contra las Artes Oscuras.

Oh, mierda!" dijeron varias personas.

"¡Espero que realmente puedas mantener a raya a esos cabrones!" Sirius se volvió hacia Snape. No le gustaba pensar en qué clase de estragos esos dos conseguirían en la escuela.

"Parece que tampoco voy a tener un año muy seguro ", observó Ginny, y sólo causó que su madre la viera con temor. Sin embargo, Ginny no le prestó atención alguna, ella se preguntaba cuán malo iba a ser y lo que iba a hacer para rebelarse contra esto. Porque sabía que ella no estaba dispuesta a rendirse y adoptar lo que sea que los mortífagos le arrojaran a ella.

"Agradezco esta oportunidad de conservar nuestras mejores tradiciones y nuestros valores mágicos"...

-¡Sí, como cometer asesinatos y cortar las orejas a la gente, supongo! ¡Snape director! ¡Snape en el estudio de Dumbledore...! … ¡Por los pantalones de Merlín! –chilló Hermione, haciendo que Harry y Ron saltaran.

"¿Por los pantalones de Merlín?," dijeron riendo los cuatro Weasley que aún están en la escuela.

"Nunca hubiera esperado que tú lo dijeras," se rió Ron.

"Bueno, esto es serio", dijo Hermione, ruborizándose un poco.

Se puso de pie de un salto y salió corriendo de habitación, gritando mientras lo hacían-. ¡Vuelvo en un minuto!

"Argh, ¿qué descubriste en esta ocasión?" dijo Ron exasperado.

"Eh... Yo no sé" Hermione dijo.

Dumbledore, sin embargo, parecía que sabía lo que ella notó. Fue muy astuto de su parte si era lo que estaba pensando.

-¿Por los pantalones de Merlín? -repitió Ron, que parecía divertido-. Debe estar cabreada

-Trajo el periódico hacia él y estudió el artículo sobre Snape.

-Los demás profesores no apoyarán esto. McGonagall y Flitwick y Sprout, todos saben la verdad, saben cómo murió Dumbledore. No aceptarán a Snape como director. ¿Y quiénes son esos Carrows?

"Desafortunadamente señor Weasley, no tendremos mucha opción más que aceptar esto", dijo McGonagall gravemente. "Yo, sé que mis colegas estarán de acuerdo, no permitiría que mis alumnos se encontrasen en más peligro de lo que debe ser, y la única manera de protegerlos es la estancia en Hogwarts. Sin embargo, al menos Albus me ha hecho saber de la duplicidad de Severus, en esta medida, que no creo que lo hará,"Aquí, fulminó con la mirada a Dumbledore y él inclinó ligeramente la cabeza," Yo nose lo haría fácil a él. "

"Yo no espero menos de ti Minerva", dijo Severus, aunque no se lo veía contento por eso.

-Mortifagos -dijo Harry-. Hay fotos de ellos dentro. Estaban en lo alto de la torre cuando Snape mató a Dumbledore, así que todos son muy amiguitos. Y -siguió Harry con amargura, acercando una silla-, no veo como los demás profesores vayan a tener nada que decir. Si el Ministerio y Voldemort están tras Snape será una elección entre quedarse y enseñar, o pasar unos agradables añitos en Azkaban... y eso si tienen suerte. Apuesto a que se quedarán e intentarán proteger a los estudiantes.

"Esto está mejor, Potter", dijo McGonagall, al no haber sido complacida por sus primeras explicaciones. Iba aquedarse, porque era lo correcto pero no porque tenía miedo de ser encarcelada.

Kreacher se acercó apresuradamente a la mesa con una gran sopera en las manos, y sirvió la sopa en inmaculados cuencos, silbando entre dientes mientras lo hacía.

Todo el mundo que conocía a Kreacher miró el libro con incredulidad por las descripciones. ¿Quién sabía que el elfo podía silbar?

-Gracias, Kreacher -dijo Harry, pasando las páginas de El Profeta para no tener que ver la cara de Snape-. Bueno, al menos ahora sabemos dónde está Snape exactamente.

Empezó a llevarse la cuchara de sopa a la boca. La calidad de la comida de Kreacher se había incrementado dramáticamente desde que le habían dado el relicario de Regulus. Hoy las cebollas francesas estaban más buenas de lo que Harry nunca había saboreado.

"Esto se debe a que tú no has probado la sopa de cebolla francesa de mi madre", dijo Fleur. "No creo que nadie en el mundo lo haga mejor que ella."

"Definitivamente me gustaría probar esa teoría", dijo Sirius sonriéndole.

-Todavía hay un montón de mortifagos vigilando la casa -dijo a Ron mientras comía-, más de lo normal. Es como si estuvieran esperando que saliéramos con nuestros baúles y nos dirigiéramos al Expreso de Hogwarts.

Ron miró su reloj.

-He estado pensando en eso todo el día. Partió hace casi seis horas. Raro, no estar en él, ¿verdad?

En su imaginación a Harry le pareció ver la máquina de vapor escarlata a la que Ron y él habían seguido una vez por el aire,

Fred y George rieron a esto como Hermione, Molly y Severus fulminaron con la mirada a Harry y a Ron. Los chicos en cuestión dieron sonrisas tímidas.

"¿Cómo que desde el aire?" cuestionó Sirius, tenía la sensación de esta era una buena historia.

"Er... bueno, volamos en un coche en mi segundo año", dijo Harry.

Sirius miró a su ahijado durante diez segundos, con la boca abierta, antes de que él exclamara: "¡BRILLANTE! Eso tiene que ser una leyenda en Hogwarts."

"¿Por qué hiciste eso Harry?" le preguntó Remus,no se veía tan contento como Sirius estaba, pero no tan enojado como Molly y Hermione. "Por favor, dime que no era porque lo disfrutabas."

"Por supuesto que no", dijo Harry. "¿Por qué llegas a pensar eso?"

"Porque es lo que tu padre y este cretino habrían hecho", dijo Remus señalando un Sirius, que asentía con la cabeza de común acuerdo con todo lo que Remus le había dicho.

"No, me fui porque Dobby selló la barrera en la estación de King Cross y no pudimos pasar a través de ella," Harry comenzó a explicar

"¿No trataste de empezar a correr cuando te estrellaste contra la pared?" Fred sentía que era su deber agregarlo.

"Sí," Harry frunció el ceño mientras la sala se rió entre dientes. "De todas formas, pensamos que quedamos atrapados allí y yo no sabía cómo íbamos a llegar a la escuela."

"Y entonces le sugerí que tomemos coche volador de mi padre", dijo Ron.

"Tú tenías un coche volador, Arthur," dijo Sirius, sonriendo, nunca se dio cuenta que tenía algo en común con ese hombre de más edad. Arthur asintió con la cabeza, a pesar de que parecía preocupado.Y tenía todo el derecho, ya que Molly fulminaba a su marido con la mirada en el momento.

"Harry, ¿Te das cuenta de que podrían haber enviado a Hedwig? ..." comenzó a decir Remus, pero Harry lo interrumpió.

"Sí, eso es lo que dijo McGonagall, pero sinceramente, no pensé en eso", suspiró Harry.

"Está bien, Harry, ¡tú tienes una historia brillante!" le dijo Sirius.

"Y eso es definitivamente es lo más importante", se rió George antes de empezar a leer de nuevo.

reluciendo entre campos y colinas, con el retumbar de la locomotora escarlata. Estaba seguro de que Ginny, Neville y Luna estaban sentados juntos en este momento, quizás preguntándose donde estaban Ron, Hermione y él, o debatiendo muevas formas de minar el nuevo régimen de Snape.

"¡Más te vale que no sea cierto!" susurró Molly a su hija.

Ginny le dio a su madre, la expresión más inocente que podía dar sin mirarla demasiado culpable, sabiendo todo el tiempo que ella estaba haciendo exactamente lo que pensó Harry.

-Casi me vieron volver ahora mismo -dijo Harry-. Aterricé de mala manera sobre el escalón más alto y la capa se me resbaló.

-A mí me pasa a cada rato. Oh, aquí está -añadió Ron, girándose en su asiento para ver como Hermione volvía a entrar en la cocina-. ¿Y de que en nombre de los pantalones de Merlín más desgastados va todo esto?

"¡Ronald tu lenguaje!" chasqueó Molly.

"¡Tú no te enojaste con Hermione cuando ella dijo algo!" se quejó Ron con su madre.

"Bueno, Hermione no es mi hija", dijo Molly, y luego agregó, "y yo estaba demasiado conmocionada al oír que ella fuera capaz de decir ese tipo cosa".

Los Weasley se rieron de esto y Hermione se sonrojó un poco más.

-Recordé esto -bufó Hermione.

Llevaba una gran pintura enmarcada, que bajó al suelo antes de agarrar su pequeño bolso de cuentas del mostrador del aparador de la cocina. Abriéndolo, procedió a meter a la fuerza la pintura dentro y a pesar del hecho de que resultaba patente que era demasiado grande para caber dentro del diminuto bolso, en unos segundos se había desvanecido, como todo lo demás, en la espaciosa profundidad del bolso.

-Phineas Nigellius

"Oh", dijo Sirius. "Bien pensado Hermione".

"¿Yo no lo entiendo?" preguntó Charlie.

"Phineas era un director de Hogwarts," dijo Dumbledore. "Él..."

"Era el director menos popular en la historia de Hogwarts," Sirius sintió que debía añadirlo.

Dumbledore le sonrió a Sirius antes de continuar con su explicación, "Hay otro retrato de Phineas en mi oficina en el momento, aunque en este libro será la oficina de Severus. Un retrato que es capaz de viajar entre cualquier otro retrato y el suyo, por lo que puedes ver la forma en que podría ser potencialmente peligroso para Harry y los otros. Esto fue muy bueno señorita Granger. "

"Gracias", dijo Hermione, ruborizándose por haber sido abordada así por su director.

explicó Hermione mientras tiraba el bolso sobre la mesa de la cocina con su usual sonoridad de choques y rechinamientos.

-¿Perdona? -dijo Ron, pero Harry lo entendió. La imagen pintada de Phineas Nigellus Black podía viajar entre su retrato en Grimmauld Place y el que colgaba del despacho del director en Hogwarts, en la habitación circular en lo alto de la torre donde sin duda Snape estaba sentado ahora mismo, en triunfante posesión de la colección de delicados y plateados instrumentos mágicos de Dumbledore, el Pensadero, el Sombrero Seleccionador, y a menos que hubiera sido trasladada a algún otro sitio, la espada de Gryffindor.

-Snape podría enviar a Phineas Nigellus a mirar dentro de la casa por él -explicó Hermione a Ron mientras volvía a su asiento-. Dejemos que lo intente ahora, todo lo que Phineus Nigellus podrá ver es el interior de mi bolso.

-¡Bien pensado! -dijo Ron, que parecía impresionado.

-Gracias -sonrió Hermione, acercando su sopa-. Entonces, Harry, ¿qué más ha pasado hoy?

-Nada -dijo Harry-. Vigilé la entrada del Ministerio durante siete horas. Ni rastro de ella. Sin embargo vi a tu padre, Ron. Parecía estar bien.

"¿Están viendo el Ministerio?" Mollypreguntó."¿Por qué?"

"Er... bueno, Umbridge tiene el guardapelo," dijo Harry frunciendo el ceño."Es evidente que todavía está en el Ministerio."

Harry se hundió en su silla un poco más cuando todos los adultos lo miraron como si estuviera loco.

"¿No te das cuenta que el Ministerio es el lugar más peligroso donde puedes ir?" Exigió Molly.

"¿Qué otra cosa puedo hacer?" preguntó Harry, después se detuvo a pensar por un momento. "Tengo que encontrar los Horrocruxes, y esta es la única pista que tengo".

Se oyó un gemido general a esto ya que todos se dieron cuenta de que él tenía un punto de vista y ellos no podían ver que más podía hacer él.

Ron asintió apreciando esta noticia. Habían estado de acuerdo en que era demasiado peligroso intentar comunicarse con el Señor Weasley mientras entraba y salía del Ministerio, porque siempre estaba rodeado por otros trabajadores del Ministerio.

Arthur entendió esto, por supuesto, pero al mismo tiempo sabía que habría sido bueno saber que Ron y sus dos mejores amigos estaban bien y seguros. Aún más, él sabía que a Molly le gustaría oír eso.

Sin embargo era tranquilizador verle de tiempo en tiempo, aunque pareciera agotado y ansioso.

-Papá siempre nos decía que la gente del Ministerio utiliza la Red Flu para ir a trabajar -dijo Ron-. Por eso no hemos visto a Umbridge, nunca camina, cree que es demasiado importante como para eso.

-¿Y qué hay de esa curiosa vieja bruja y el pequeño mago de túnica azul marina? -preguntó Hermione.

-Oh, sí, el tipo de Mantenimiento Mágico.

-¿Cómo? -preguntó Hermione, con la cuchara suspendida en medio del aire.

-Papá dice que todos los de Mantenimiento Mágico llevan túnicas azul marinas.

-¡Pero nunca nos habías dicho eso!

Hermione dejó caer la cuchara y empujó hacia ella la hoja de notas y mapas que ella y Ron habían estado examinando cuando Harry había entrado en la cocina.

"¿Por qué estás haciendo tanto alboroto por esto?" - Ron rodó sus ojos

Porque si nosotros vamos a estar lo suficientemente locos como para entrar en el Ministerio cuando están tratando de detener a Harry y a mí, entonces lo que necesitamos saber son todos los detalles posibles!" Le espetó Hermione.

"Oh... eh... lo siento", fue la respuesta de Ron.

-¡No hay nada aquí sobre túnicas azul marino, nada! -dijo, pasando fervientemente las páginas.

-¿Bueno, importa realmente?

-¡Ron, todo importa! ¡Si vamos a entrar en el Ministerio sin que nos cojan cuando deben estar a la búsqueda de intrusos, cada pequeño detalle importa! Hemos estado repasando esto una y otra vez, quiero decir, ¿de qué sirven de todas estas salidas de reconocimiento si no te molestas en contarnos...?

-Caray, Hermione, olvidé una cosita...

La gente empezó a reírse separadamente a esto y Harry dio un fuerte suspiro.

-Lo comprendes, ¿verdad?, que probablemente no haya lugar más peligroso en el mundo entero para nosotros ahora mismo que el ministerio de...

-Creo que deberíamos hacerlo mañana, -dijo Harry.

Hermione se quedó congelada, con la mandíbula colgando. Ron se atragantó un poco sobre su sopa.

"¡Dios mío!, ¿No estás apresurándote?" Se preocupó Molly.

-¿Mañana? -repitió Hermione-. ¿Hablas en serio, Harry?

-Solo digo -dijo Harry- que no creo que vayamos a estar mucho mejor preparados de lo que estamos ahora si rondamos alrededor de la entrada del Ministerio un mes más. Cuando más lo alarguemos más lejos podría estar el relicario. Ya hay muchas posibilidades de que Umbridge lo haya tirado a la basura, esa cosa no se abre.

-A menos -dijo Ron-, que encontrara una forma de abrirlo y ahora esté poseída.

"Con la mayoría de la gente eso sería una cosa mala pero no creo que haya muchas diferencia con ella", dijo Sirius.

-No habría ninguna diferencia en su caso, ya era malvada para empezar. – Se encogió de hombros Harry.

"Me alegro que Harry este de acuerdo conmigo", se rió Sirius.

Hermione se estaba mordiendo el labio, profundamente pensativa.

-Sabemos todo lo importante -siguió Harry, dirigiéndose a Hermione-. Sabemos que han acabado con las Apariciones y Desapariciones dentro del Ministerio Sabemos que ahora sólo a algunos de los miembros senior del Ministerio se les permite conectar sus casas con la Red Flu, porque Ron oyó a esos Innombrables quejarse de ello. Y sabemos más o menos donde está la oficina de Umbridge porque tú oíste a ese tipo barbudo contárselo a su compañero...

-Subo al primer piso, Dolores quiere verme -recitó Hermione inmediatamente.

-Exactamente -dijo Harry-. Y sabemos que acostumbran a utilizar esas curiosas monedas, o esas señales, o lo que sean, porque yo vi a esa bruja pedirle prestada una a su amiga...

-¡Pero no tenemos ninguna!

-Si el plan funciona, las tendremos -continuó Harry serenamente.

"Hm... la inteligencia que tú tienes de recopilar no es tan mala", observó Severus. "Pero parece que estas dejando mucho al azar y no tienes una dirección de lo que están planeado hacer una vez que esté dentro del Ministerio."

-No sé, Harry, no sé... Hay un enorme montón de cosas que podrían ir mal y tantas oportunidades de...

-Eso será igual de cierto si pasamos otros tres meses preparándonos -dijo Harry-. Es hora de actuar.

"Lamentablemente, si Harry se parece a su padre,no hay manera que puedas hacer para que escuche tu advertencia", suspiró Remus, mirando a Hermione. "Él ya ha tomado una decisión."

Podía ver, por las caras de Hermione y Ron, que estaban asustados; él mismo no estaba particularmente confiado tampoco, aunque estaba seguro de que éste era el momento de poner en funcionamiento su plan.

Habían pasado las últimas cuatro semanas haciendo turnos con la Capa Invisible y espiando la entrada oficial de Ministerio, que Ron, gracias al Señor Weasley, conocía desde la niñez.

"¿Quiere decir que la cabina de teléfono a laque me llevónoera la entrada principal?" Harryle preguntóArthur.

"No, era la entrada de visitantes", dijo Arthur. "Yo no podía llevarte a la entrada principal, porque los visitantes deben tener un mes de notificación."

Habían seguido a trabajadores del Ministerio, oído a hurtadillas sus conversaciones, y aprendido por medio de cuidadosa observación cuáles de ellos solían aparecer, solos, a la misma hora cada día. Ocasionalmente habían tenido oportunidad de robar un ejemplar de El Profeta del maletín de alguien. Lentamente habían elaborado los mapas y notas que ahora se apilaban delante de Hermione.

-De acuerdo -dijo Ron lentamente- digamos que lo hacemos mañana... Creo que deberíamos ser solo Harry y yo.

Hermione entrecerró sus ojos y Ron se movió incómodo en su asiento, pero él no estaba dispuesto a pedir disculpas por querer que ella estuviera segura.

"Me sorprende que todavía estés vivo después de una sugerencia como esa" Le dijo Ginny a su hermano,"Hermione parece a punto de matarte ahora mismo."

-¡No empieces otra vez con eso! -suspiró Hermione-. Creía que lo habíamos aclarado.

-Una cosa es rondar por las entradas bajo la Capa, pero esto es diferente, Hermione -Ron pinchó con un dedo la copia de El Profeta que estaba fechada diez días atrás-. ¡Estás en la lista de nacidos muggles que no se presentaron al interrogatorio!

-¡Y se supone que tú estás muriéndote de spattergroit en la Madriguera! Si hay alguien que no debería ir, ese es Harry, dan una recompensa de diez mil galeones por su cabeza...

-Vale, me quedaré aquí -dijo Harry-. ¿Me lo haréis saber si derrotáis a Voldemort, verdad?

Los más jóvenes en la sala se rieron de esto así como los mayores pensaban que Harry no debería ser tan ligero con su actitud respecto a Voldemort.

Mientras Ron y Hermione reían, el dolor se disparó en la cicatriz de la frente de Harry. Su mano saltó hacia ella. Vio los ojos de Hermione estrecharse, e intentó disimular el movimiento apartándose el pelo de los ojos.

"Idiota", bufó Hermione, como si se dejara engañar por tal movimiento.

-Bueno, si vamos a ir los tres tendremos que desaparecer por separado -estaba diciendo Ron-. Ya no cabemos todos bajo la capa.

fueron capaces de caber tres personas en la misma capa antes!" dijo Charlie.

"¿Recuerdas lo pequeño que fue Ron cuando empezó en Hogwarts? ¿Verdad?," dijo Bill.

"Eso es correcto, él era diminuto", se rióCharlie.

"Y él fue el más grande de los tres", agregó George. "Estoy seguro que podría haber añadido a cuatro personas más en la capa y habría estado bien."

La cicatriz le estaba doliendo más cada vez. Se puso de pie. Al instante, Kreacher se adelantó.

-El Amo no ha terminado su sopa. ¿Preferiría el amo un sabroso guiso, o algo de la torta de melaza que al Amo le gusta tanto?

¿Cómo sabe eso?" Dijo Harry que no recordaba decirle a nadie cuál era su postre favorito, o cualquier otro tipo de alimentos, que había.

"Los elfos se enorgullecen de saber todo lo que puedan hacer para complacer a sus amos", dijo Sirius, recordando a Kreacher haciendo hasta lo imposible para conseguir lo que quería Regulus, que como él nunca consiguió cualquier cosa que quisiera.

"Además, no es difícil saber que te gusta mucho la tarta de melaza, es el único postre que comes más que Ron," añadió Ginny y Harry sentía un poco de calor en su cara por el hecho de que ella también sabía cuál era su postre favorito y ella había notado algo parecido a esto.

-Gracias, Kreacher, pero volveré en un minuto... er... voy al baño.

Consciente de que Hermione le estaba mirando suspicazmente, Harry se apresuró corriendo escaleras arriba hacia el vestíbulo y después al primer piso, donde se metió en el baño y cerró la puerta con cerrojo otra vez. Gruñendo de dolor, se derrumbó sobre la bañera negra con las patas en forma de serpiente con la boca abierta, y cerró los ojos...

Se deslizaba por una calle grisácea. Los edificios a ambos lados de él eran altos y de madera; parecían casas de gengibre.

Se aproximó a uno de ellos, entonces vio la blancura de su mano de dedos largos contra la puerta. Llamó. Sentía gran excitación...

La puerta se abrió. Una mujer sonriente estaba allí de pie. Su cara se quedó blanca cuando miró a la cara de Harry;

"¡No es tu cara!" dijo Sirius con voz firme. "¡Es la de Voldemort!"

"Lo sé", dijo Harry, pero también sabía cómo era estar desde el punto de vista en estos momentos, se sentía como si estuviera realmente allí... que en realidad estaba haciendo lo que sea que Voldemort estaba haciendo.

el humor desapareció y el terror lo reemplazó.

-¿Gregorovitch? -dijo una voz alta y fría.

Ella sacudió la cabeza. Estaba intentando cerrar la puerta. Una mano blanca la sujetaba, evitando que la cerrara.

-Quiero a Gregorovicth.

-¡Ya no vive aquí! -gritó ella, sacudiendo la cabeza-. ¡No vive aquí! ¡No vive aquí! ¡No le conozco!

Abandonando el intento de cerrar la puerta, empezó a retroceder por el vestíbulo oscuro, y Harry siguió en seguida, y su mano de dedos largo sacó la varita.

Todo el mundose estremeció, asustado por aquella mujer. Esta mujer que no había hecho nada, pero era probable que muriera.

-¿Dónde está?

-¡Ya no vive aquí! ¡Se mudó! ¡No lo sé, no lo sé

Él alzó la varita. Ella gritó. Dos niños pequeños llegaron corriendo al vestíbulo. Ella intentó escudarlos con sus brazos. Se produjo un destello de luz verde...

Muchos se estremecieron,y sintieron dolor por la pobre familia.

"Eso es terrible", se quejó Molly, ella sabía que iba a ser, pero no paraba de llorar.

-¡Harry! ¡Harry!

Abrió los ojos; estaba tirado en el suelo. Hermione estaba golpeando de nuevo la puerta.

-¡Harry, abre!

Había gritado, lo sabía. Consiguió levantarse y abrió la puerta. Hermione cayó dentro al instante, recuperó el equilibrio, y miró alrededor suspicazmente. Ron estaba justo tras ella, con aspecto de estar nervioso mientras apuntaba su varita a las esquinas del frío baño.

-¿Qué estabas haciendo? -preguntó Hermione severamente.

-¿Tú que crees que estaba haciendo? -preguntó Harry con una valentía débil.

-¡Estabas gritando a pleno pulmón! -dijo Ron.

-Oh, sí... debe haberme quedado dormido o...

-Harry, por favor, no insultes nuestra inteligencia, -dijo Hermione, tomando aire profundamente-. Sabemos que la cicatriz te dolía abajo, y estás blanco como una sábana.

"No sé por qué sientes que tienes que mentir", dijo Hermione.

"Tal vez yo no iba a mentir si no que te dejaba claro que quería dejar de ver en la cabeza de Voldemort", dijo Harry un poco más duro de lo que quería. Él sabía cómo era ver en la mente de Voldemort, y esto no era algo que él estaba deseando que volviera a ocurrir. Sin embargo, parecía que no tenía mucha de una elección y no necesitaba a alguien constantemente diciéndoselo.

"Estoy preocupada por ti, Harry," Hermione mordiéndose los labios.

"Yo lo sé... lo siento", dijo Harry sabiéndolo, no debería haber sido tan tajante con ella.

Harry se sentó en el borde de la bañera.

-Bueno, acabo de ver a Voldemort asesinar a una mujer. En estos momentos probablemente ya haya matado a toda su familia. Y no tenía necesidad. Fue como lo de Cedric otra vez, estaba sólo...

Harry suspiró mientras se imaginaba lo que sucedió el verano pasado, su mente se llenaba antes que pudiera tratar de detenerlo.

-¡Harry, se supone que no ibas a dejar que esto volviera a ocurrir! -gritó Hermione, su voz resonó a través del baño-. ¡Dumbledore quería que usaras Oclumancia! Pensaba que la conexión era peligrosa… ¡Voldemort puede usarla, Harry! ¿Qué tiene de bueno observarlo matar y torturar, cómo puede ayudar?

Harry apretó los dientes a esto, ¿Cómo diablos se suponía que iba a evitar que esto viniera?

"Lo siento", Hermione suspiró en voz baja, agarrando su mano.

-Porque así sé qué está haciendo -dijo Harry.

-¿Así que no vas ni siquiera a intentar cerrarla?

-Hermione, no puedo. Tú sabes que soy malísimo en Oclumancia, nunca le he cogido el truco.

-¡Nunca lo has intentado realmente! –dijo Hermione amargamente-. No consigo entender que te guste tener esta conexión especial o relación o… lo que sea…"

Harry miró a Hermione con rigidez y ella se estremeció.

"Lo siento", murmuró ella otra vez.

Hermione vaciló ante la mirada que le echó él mientras se levantaba.

-¿Gustarme? -dijo en voz baja-. ¿A ti te gustaría?

-Yo… no… lo siento, Harry, no quería decir…

-Lo odio, odio el hecho de que pueda estar dentro de mí, de tener que verle cuando es más peligroso. Pero voy a utilizarlo.

-Dumbledore…

-Olvídate de Dumbledore. Ésta es mi elección, de nadie más. Quiero saber por qué va tras Gregorovitch.

Dumbledore frunció el ceño, él no se fiaba de esta conexión, pero estaba seguro de que una vez más, Voldemort no sabía que Harry estaba viendo en su mente. No sabía cómo podía ser, ya que Dumbledore sabía que Voldemort estaba consciente de ello y sólo podía suponer que Voldemort había puesto defensas contra Harry y estas no estaban trabajando. Si eso fuera verdad, no era tan malo que Harry supiera lo que estaba planeandoVoldemort, pero todavía podría ser peligroso.

-¿Quién?

-Es un fabricante de varitas extranjero – dijo Harry-. Hizo la varita de Krum y éste dice que es el mejor.

-Pero según tú –dijo Ron-, Voldemort ya tiene a Ollivander bajo llave en algún lugar. ¿Si ya tiene un fabricante de varitas, para qué necesita otro?

-Tal vez coincide con Krum, tal vez piensa que Gregorovitch es el mejor...o quizás piensa que Gregorovitch podrá explicar lo que hizo mi varita cuando me estaba persiguiendo, porque Ollivander no lo sabe.

Harry echó un vistazo al rajado y polvoriento espejo y vio a Ron y Hermione intercambiar miradas escépticas a su espalda.

-Harry, tú sigues hablando de lo que hizo tu varita -dijo Hermione-, ¡pero fuiste tú quien lo hizo! ¿Por qué estás tan decidido a no asumir la responsabilidad de tu propio poder?

"Porque yo no lo hice", dijo Harry, "Deberías saber que no me gusta tomar el crédito por cosas que no hice. Tengo la suficiente atención, yo no necesito nada"

-¡Porque sé que no fui yo! ¡Y Voldemort también lo sabe, Hermione! ¡Los dos sabemos lo que pasó en realidad!

Le miraron furiosos. Harry sabía que no había convencido a Hermione y que esta estaba preparando contraargumentos, tanto contra su teoría sobre su varita como sobre el hecho de que estuviera permitiéndose entrar en la mente de Voldemort. Para su alivio, intervino Ron.

Ron se estremeció en esto, que nunca había visto a Harry y a Hermione pelear, ni en la ocasión en la que Hermione se había llevado la Saeta de Fuego de Harry, pero esto era diferente. No estaba seguro de qué lado debería estar. Ahora era consciente de lo que Harry pasaba todo el tiempo, porque él y Hermione peleaban por lo menos una vez al día y muchísimo más. ¡Diablos!, incluso con el tema de la Saeta de Fuego encontró una manera de estar más enojado con Hermione que Harry.

-Déjalo –la aconsejó-. Es su decisión. Y si vamos a ir mañana al ministerio, ¿no crees que deberíamos repasar el plan?

"Guau, Harry y Hermione pelean y Ron lucha por razonar con ellos, ¡El mundo se ha vuelto loco!" Exclamó Fred, haciendo que la mayor parte de la sala riera.

De mala gana Hermione dejó el tema, lo que fue evidente para los otros dos, aunque Harry estaba bastante seguro de que atacaría de nuevo a la primera oportunidad.

Hermione hizo una mueca a esto, ella quería que Harry estuviera seguro y esto era lo más importante, pero no le gustaba que pensara que ella lo atacaba.

Mientras tanto, regresaron a la cocina del sótano, donde Kreacher les sirvió estofado y torta de melaza.

No se acostaron hasta bastante tarde esa noche, después de pasar horas repasando el plan hasta que cada uno pudo recitárselo a los demás al dedillo.

Harry, que ahora dormía en el dormitorio de Sirius, estuvo tendido en la cama a la luz de su varita contemplando la vieja foto de su padre, Sirius, Lupin, y Pettigrew, y murmurando el plan para sí durante otros diez minutos. Cuando se extinguió la luz de su varita, sin embargo, no pensó en Pociones Multijugo, Pastillas Vomitivas, o en las túnicas azul marino de los de Mantenimiento Mágico, sino en el fabricante de varitas Gregorovitch, y en cuánto tiempo podría permanecer escondido cuando Voldemort empezara a buscarlo con determinación.

"Desafortunadamente, no mucho tiempo", suspiró Dumbledore, aunque tenía la esperanza de que tomaría más tiempo para que Voldemort averiguara quién tenía la varita después de Gregorovitch.

"Harry, deberías estar durmiendo o repasar el plan", dijo Tonks frunciendo el ceño."Vas a tener tiempo para pensar sobre tu visión mañana, ahora tienes que prepararte para la misión."

El amanecer pareció seguir a la medianoche con indecente prisa.

-Se te ve fatal -le saludó Ron cuando entró en la habitación a despertarle.

-No durará mucho -dijo Harry, bostezando.

"¿Qué se supone que significa eso?" Preguntó Charlie.

"Viendo que ellos mencionaron la poción Multijugos hace un segundo y que van a alguna parte que no deberían ser visto, creo que Harry podría tener el aspecto de otra persona pronto",sonrió Tonks a su amigo que ahora le sonreía tímidamente.

Encontraron a Hermione abajo, en la cocina. Kreacher le estaba sirviendo café y bollos calientes, y tenía esa expresión levemente maníaca que Harry asociaba con los exámenes.

"Aceptando café y bollos calientes de un elfo doméstico, ¡Mione, estoy asombrado!" Se rió Ron.

"Cállate", se quejó Hermione, ella sólo podía imaginarlo preocupada que debería estar por la mañana. Ellos generalmente no tenían tiempo para prepararse antes de que hicieran algo peligroso y el tiempo de espera debería hacer las cosas aún más difícil de lo normal con sus nervios.

-Túnicas -dijo respirando, advirtiendo su presencia con una inclinación de cabeza nerviosa, mientras seguía hurgando en su bolso bordado-. Poción Multijugos…Capa de Invisibilidad… Detonadores Trampa… deberíais llevar un par cada uno por si acaso… Pastillas Vomitivas, Turrón Hemorragia Nasal, Orejas Extensibles..."

"¿Cuáles son los detonadores Trampa?" preguntó Ginny, mirando a los gemelos.

Los gemelos se miraron sin comprender.

"No estamos seguros", dijo Fred.

"Pero nos gustaría saber", dijo George sonriendo.

"Probablemente sea un buen invento", añadió Fred.

"Si el trío lo está utilizando." terminó George.

Se bebieron de un trago el desayuno y se fueron arriba, mientras Kreacher les hacía reverencias y les prometía tener un pastel de carne y riñones preparado para cuando regresaran.

-Bendito sea –dijo Ron cariñosamente-, y pensar que solía fantasear con cortarle la cabeza y clavarla en la pared.

"Ronald" Le espetó Hermione. "Eso es horrible."

"Esa es una de mis fantasías favoritas," se rió Sirius y Hermione lo fulmino con la mirada.

Se abrieron paso hasta el primer escalón con una precaución inmensa. Podían ver a un par de mortífagos con los ojos como platos mirando hacia la casa desde el otro lado de la nebulosa plaza.

Hermione desapareció primero con Ron, luego volvió a por Harry.

Después de la breve y habitual adaptación a la oscuridad y la desorientación tras el hechizo, Harry se encontró en el diminuto callejón en el que habían programado que tuviera lugar la primera fase del plan. Estaba desierto, salvo por un par de recipientes grandes; los primeros trabajadores del Ministerio no aparecían generalmente por allí hasta al menos las ocho.

-Todo bien -dijo Hermione, verificando su reloj-. Debería estar aquí en aproximadamente cinco minutos. Cuando la haya dejado sin sentido…

-Hermione, lo sabemos – dijo Ron severamente-. ¿Y quién se supone que iba a abrir la puerta antes de que llegue?

Hermione chilló.

"No chilles Mione", sonrió Ron con aire de suficiencia, "Sólo por que se te olvidó algo y tuve que recordártelo..."

"En serio, no estoy seguro de que este libro sea real", dijo Fred. "Con todas las cosas locas que han estado ocurriendo en este capítulo..."

"Oh, cállate", bufaron Ron y Hermione.

-¡Casi se me olvida! Quedaos atrás…

Apuntó con su varita mágica a la salida de incendios cerrada con candado y llena de pintadas que había junto a ellos, que se abrió con un estallido. El oscuro corredor desembocaba, como sabían gracias a su cuidadoso reconocimiento previo, en un teatro vacío. Hermione tiró de la puerta hacia ella, de forma que pareciera que todavía estaba cerrada.

-Y ahora -dijo, volviendo a mirar a los otros dos en el callejón-, nos ponemos la capa otra vez…

-… y esperamos -terminó Ron, haciendo un gesto sobre la cabeza de Hermione como si echara una manta sobre una jaula de pájaros, y poniendo los ojos en blanco hacia Harry.

Poco más de un minuto después, se produjo una diminuta explosión, y una pequeña bruja de Ministerio con el pelo suelto y gris se Apareció junto a ellos, parpadeó un poco por el repentino brillo, el sol acababa de salir desde detrás de una nube, pero apenas tuvo tiempo de disfrutar de su inesperada tibieza antes de que el silencioso Hechizo Aturdidor de Hermione la golpeara en el pecho y se desplomara.

Hermione frunció el ceño ante esto,no le gustaba la idea de aturdir a una persona como ésta. Ella preferiría un duelo, en cierto modo, sentía que era injusto hacerlo de esta manera.

-Bien hecho, Hermione –dijo Ron, surgiendo de detrás de un poste junto a la puerta del teatro mientras Harry se quitaba la Capa de Invisibilidad. Juntos llevaron a la pequeña bruja por el oscuro pasillo que llevaba a los bastidores.

Hermione arrancó algunos pelos de la cabeza de la bruja y los añadió a un matraz de barro con Poción Multijugos que había sacado de su bolso. Ron estaba rebuscando en el bolso de la pequeña bruja.

"Ustedes saben, que esto es por una buena causa, pero creo está mal que fuera tan fácil para alguien entrar a escondidas en el Ministerio," - frunció el ceño Tonks, que como Auror, ella lo tomo más personal.

-Es Mafalda Hoppkiss –dijo,

"Esa es la persona que me dio las advertencias por usar magia", señaló Harry un poco sorprendido. Era extraño que de toda la gente que podría encontrar fuera alguien que él podía reconocer, aunque sólo en pequeña medida.

leyendo una tarjeta pequeña que identificaba a su víctima como ayudante de la Oficina Contra el Uso Incorrecto de la Magia-. Será mejor que lleves tú esto, Hermione, y aquí están las monedas.

Le pasó algunas monedas de oro pequeñas, todas grabadas con las siglas M.O.M., que había cogido del monedero de la bruja.

Hermione se bebió la Poción Multijugos, que tenía ahora un agradable color heliotropo, y en unos segundos, estuvo de pie ante ellos el doble de Mafalda Hopkirk. Cuando le quitó las gafas a Mafalda y se las puso, Harry comprobó su reloj.

-Estamos tardando, el Sr. Mantenimiento Magico llegará en cualquier momento.

Se apresuraron a cerrar la puerta tras la verdadera Mafalda. Harry y Ron se echaron la Capa de Invisibilidad por encima, mientras Hermione se quedaba a la vista, esperando. Varios segundos después se producía otro estallido, y un mago pequeño y de aspecto perruno apareció ante ellos.

-Oh, hola, Mafalda

-¡Hola! -dijo Hermione con voz temblorosa-. ¿Cómo estás?

-No demasiado bien, en realidad – respondió el pequeño mago, que parecía cabizbajo.

"Bueno, estoy seguro que Hermione está por hacer que su día sea mucho mejor", se rió Fred, y Hermione hizo una mueca, ella no quería hacerle nada a ese hombre, y se sentía peor pues él estaba teniendo un mal día.

Cuando Hermione y el mago fueron hacia la calle principal, Harry y Ron se deslizaron tras ellos.

-Siento oír que estás mal -dijo Hermione hablándole firmemente al pequeño mago que trataba de explayarse con sus problemas; era esencial detenerlo antes de que llegara a la calle-. Toma, ten un dulce.

-¿Eh? Oh, no gracias.

-¡Insisto! -dijo Hermione agresivamente, agitando la bolsa de pastillas en su cara. Un poco alarmado, el pequeño mago se tomó uno.

"La sutileza nunca ha sido tu fuerte, Hermione," dijo George.

"No tuve tiempo de ser sutil", espetó Hermione. "No podía llegar a la final de la calle".

El efecto fue instantáneo. En cuanto la pastilla tocó su lengua, el pequeño mago empezó a vomitar tanto que ni siquiera notó cuando Hermione le arrancó unos cuantos pelos de la coronilla.

"Y de nada por la ayuda", dijo Fred. "Y mi madre dijo que nuestros productos son una pérdida de tiempo".

Molly hizo muecas a esto, aún no creía que fuera una buena idea abrir una tienda de bromas(era demasiado inestable ese trabajo,si ellos no tuvieran trabajo no tendrían nada para volver a empezar). Sin embargo, tuvo que admitir que había llegado a manejar esto en ese momento.

-¡Oh querido! -Dijo, mientras él salpicaba el callejón con su vómito-. ¡Quizás sea mejor que te tomes el día libre!

-No… ¡no! -Se ahogó e tuvo arcadas, tratando de seguir su camino pese a ser incapaz de caminar derecho. Debo… hoy… debo ir…

"Merlín, este tipo está realmente muy aficionado si todavía quiere ir a trabajar", dijo George, él no podía imaginar esto, él sabía exactamente qué tan enfermo estaba sintiéndose el hombre en este momento, después de haber probado las Pastillas Vomitivas un montón de veces.

-¡Pero eso es absurdo! –dijo Hermione, alarmada-. No puedes ir a trabajar en este estado… ¡creo que deberías ir a San Mungo a que te curen!

El mago se había derrumbado, intentando todavía, a cuatro patas, gatear hacia la calle principal.

Arthur alzó una ceja ante esto, él no conocía a nadie en el departamento de mantenimiento que quisiera trabajar tanto.¿Qué estaba pasando aquí?

¡No puedes ir al trabajo así! -lloriqueó Hermione.

Él por fin pareció aceptar la verdad de sus palabras. Utilizando un Encantamiento Repulsor Hermione le ayudó a volver a sentarse, él giró en el lugar y se desvaneció, sin dejar atrás al marcharse nada más que la bolsa que Ron le había quitado de las manos y algunos restos de vómito.

-Puaj -dijo Hermione, sujetando en alto el ruedo de su túnica para evitar los charcos de vómito-. Habría sido mucho más limpio aturdirlo a él también.

-Si -dijo Ron, emergiendo de debajo de la capa y sujetando la bolsa del mago-, pero entonces tendríamos una enorme pila de cuerpos inconscientes que habría atraído mucho más la atención.

"Eso es verdad... y los charcos del enfermo evitarán que las personas investiguen el callejón de cerca", dijo Remus con una sonrisa.

Oye a ese tipo le gusta mucho su trabajo, ¿no? Pásame los pelos y la poción, Hermione.

En dos minutos, Ron estaba allí ante ellos, tan pequeño y perruno como el mago enfermo, y vistiendo la túnica azul marino que había estado doblada en su bolsa.

-Es raro que no la lleve todo el día, ¿verdad? viendo lo mucho que quería marcharse. De cualquier modo, soy Reg Cattermole, de acuerdo con la etiqueta de mi bolsa.

Así que fueReg, Arthur pensó para sí mismo, ¿por qué iba a querer ir a trabajartan mal?...y¿por qué no llevaba puesto su uniforme? A Arthur siempre le había gustado Reg, el hombre realmente sabía mucho acerca de las cosas muggles porque su esposa era una...¡Oh Merlín era eso! Arthur miró al trío con tristeza, ellos no iban a estar alegres de saber eso, y él no estaba dispuesto a interrumpirlos.

-Ahora espera aquí -dijo Hermione a Harry, que todavía estaba bajo la Capa de Invisibilidad-. Y volveremos con algunos cabellos para ti.

Tuvo que esperar diez minutos, pero a Harry le pareció mucho más, acechando solo en el callejón salpicado de vómito junto a la puerta que ocultaba a la Aturdida Mafalda. Finalmente Ron y Hermione reaparecieron.

-No sabemos quién es, -dijo Hermione,

"Eso no es bueno", Bill frunció el ceño. "Si alguiente llama y no respondes, puede parecer sospechoso".

pasando a Harry varios cabellos negros rizados, ¡pero se fue a casa con una horrorosa hemorragia nasal! Aquí tienes, es bastante alto, necesitarás una túnica más grande...

Sacó un conjunto de túnicas viejas que Kreacher había lavado para ellos, y Harry se retiró para tomar la poción y cambiarse.

Una vez la dolorosa transformación estuvo completa tenía más de metro ochenta de estatura, a los que acompañaba unos brazos bien musculados y una poderosa constitución. También tenía barba. Guardando la Capa de Invisibilidad y sus gafas dentro de su nueva túnica, se unió a los otros dos.

-Caray, es escalofriante -dijo Ron, mirando a Harry, que ahora se erguía sobre él.

Ron hizo una mueca a esto, él siempre había sido más alto que Harry.

-Cojamos algunas de las fichas de Mafalda -dijo Hermione a Harry y entremos, son casi las nueve.

Salieron juntos del callejón. Cincuenta yardas a lo largo de la acera atestada había barandillas negras que bordeaban dos juegos de escalones, uno etiquetado como CABALLEROS y otro DAMAS.

"¿Qué es eso?" preguntó Harry mirando al Sr.Weasley.

"No sé, debe ser algo nuevo",contestó Arthur.

-Os veo en un momento entonces -dijo Hermione nerviosamente, y bajó tambaleante los escalones de DAMAS. Harry y Ron se unieron a un buen número de hombres extrañamente vestido que descendían a lo que parecía ser un baño público subterráneo ordinario, azulejado de mugriento blanco y negro.

-¡Buenos días, Reg! -llamó otro mayo de túnica azul marina y se metió en un cubículo insertando su ficha dorada en una ranura de la puerta-. Menudo grano en el culo, este, ¿eh? ¡Obligarnos a todos a ir al trabajo de esta forma! ¿Quién creen que va a colarse dentro, Harry Potter?

Varias personas rieron a esto.

"No, ¡Harry Potter no sería lo suficientemente estúpido como para mostrarse por allí!" bromeó Sirius.

El mago rugió de risa ante su propia ocurrencia. Ron soltó una risita forzada.

-Sí, -dijo- estúpido, ¿verdad?

Y él y Harry se metieron en unos cubículos adyacentes.

De derecha e izquierda a Harry le llegaba el ruido de tirar de la cadena. Se agachó y espió a través de la abertura del fondo del cubículo, justo a tiempo para ver un par de pies calzados con botas entrar en el baño de la puerta de al lado. Miró a la izquierda y vio a Ron parpadeando hacia él.

"¿Me estás diciendo que los trabajadores del Ministerio tienen que evacuar por el inodoro?" Dijo Sirius y luego comenzó a reír junto con la mayoría de la habitación.El Ministerio literalmente se ha ido por el desagüe!"

-¿Tenemos que tirarnos por el retrete? -susurró.

-Busca como, -le respondió Harry en susurros; su voz salió profunda y grave.

Se pusieron ambos de pie. Sintiéndose excepcionalmente tonto, Harry trepó al retrete.

Supo al instante que había hecho lo correcto; a pesar de que parecía estar de pie en el agua, sus zapatos, pies y ropa permanecían secos. Extendió la mano hacia arriba, tiró de la cadena, y al momento siguiente bajaba zumbando por un corto tobogán, emergiendo de una chimenea en el Ministerio de Magia.

Se puso en pie torpemente. Había en él un montón más de cuerpo del que estaba acostumbrado a manejar. El grandioso atrio parecía más oscuro de lo que Harry recordaba. Anteriormente una fuente doraba había llenado el centro del vestíbulo, lanzando chorros dorados de luz sobre la madera pulida del suelo y las paredes. Ahora una estatua gigante de piedra negra dominaba la escena. Era bastante aterradora, una vasta escultura de una bruja y un mago sentados en tronos muy ornamentados, bajando la mirada hacia los trabajadores del Ministerio que salían despedidos de las chimeneas bajo ellos. Grabadas en letras de treinta centímetros de altura en la base de la estatura estaban las palabras:

LA MAGIA ES PODER.

"Yo sabía que no iba a gustarme lo que iba a decir"George Frunció el ceño.

Harry recibió un fuerte golpe en la parte de atrás de las piernas; otro mago acababa de salir de la chimenea tras él.

-¡Fuera de mi camino, no puedes... oh, lo siento, Runcorn!

"Bueno, ahora sabes quién eres", dijo Bill.

"Y que eres alguien que es algo importante", agregó Remus, observando cómo la otra persona había reaccionado ante Harry.

"Yo digo," Arthur dijo frunciendo el ceño."No es tan mala persona para que puedas suplantarlo, Harry."

"Er... ¿es una mala persona?" cuestionó Harry mirando la inusual oscuridad de los ojos de Arthur.

"No es malo", dijo Percy, con el ceño fruncido a su padre, no había nada malo en Runcorn, ya que se dedicaba mucho a las estirpes de sangre pura y aunque Percy no necesariamente estaba de acuerdo con él, esto no estaba mal.

"No voy a llamarlo malo", admitió Arthur,y luego miró a su hijo, tenía casi la desaprobación, l no es simplemente alguien con quién esté de acuerdo."

Claramente asustado, el mago parcialmente calvo se apresuró a alejarse. Aparentemente el hombre al que Harry estaba representando, Runcorn, era intimidante.

-¡Psst! -dijo una voz, y miró alrededor para ver a una bruja de cabello corto y al mago de aspecto perruno de Mantenimiento Mágico gesticulando hacia él junto a la estatua. Harry se apresuró a unirse a ellos.

-¿Todo bien entonces? -susurró Hermione a Harry.

-No, todavía él está embutido dentro de ese cerdo -dijo Ron.

-Oh, muy divertido... es horrible, ¿verdad? –Dijo ella a Harry, que estaba mirando la estatua-. ¿Ves en qué están sentados?

Harry miró más atentamente y comprendió que lo que había pensado que eran tronos con tallas decorativas eran en realidad montones de seres humanos esculpidos; cientos y cientos de cuerpos desnudos, hombres, mujeres y niños, todos con caras bastante estúpidas y feas, retorcidos y presionados todas juntas para soportar el peso de los magos bien vestidos.

George leyó este pasaje con disgusto obvio que todos en la habitación miraban con asco.

"¿Cómo podría alguien soportar ver esa cosa?" Molly expresó lo que la mayoría de la sala pensaba.

"¿Cómo la gente que no creen que Voldemort podría aún estar en el Ministerio, si se han hecho cargo de que eso sea lo primero que vean todos los días?" Dijo Draco, que parecía disgustado, pero no tanto como los demás. Él fue criado para creer que este era el lugar adecuado para los muggles, después de todo.

-Muggles -susurró Hermione-. En el lugar que les corresponde. Vamos, entremos.

Se unieron a la marea de brujas y magos que avanzaban hacia las verjas doradas al final del vestíbulo, mirando alrededor e intentando parecer tan poco sospechosos como fuera posible, pero no había señales de la inconfundible figura de Dolores Umbridge.

Pasaron a través de las verjas a un vestíbulo más pequeño donde se formaban colas delante de veinte rejas doradas que albergaban otros tantos ascensores. -¡Cattermole!

Miraron alrededor; el estómago de Harry dio un vuelco. Uno de los mortifagos que habían presenciado la muerte de Dumbledore se acercaba a zancadas a ellos. Los trabajadores del Ministerio que estaban junto a ellos se quedaron en silencio, su mirada baja, Harry podía sentir el miedo ondulante a través de ellos.

"¿Cómo puedes sentir miedo ondulantea través de ellos?" cuestionó Ron.

"No sé", se encogió de hombros Harry. "Supongo que simplemente se puede leer en sus rostros o algo así."

El hombre fruncía el ceño, su cara ligeramente animal contrastaba extrañamente con su magnífica y abrumadora túnica, bordada con mucho hilo dorado. Algunos de entre la multitud que se reunía alrededor de los ascensores gritaron aduladoramente: ¡Buenos días Yaxley! Yaxley los ignoró.

"Eso fue suerte",murmuró Remus, no sería bueno si no conocieran el nombre de los mortífagos cuando era evidente lo que deberían hacer.Todavía están en una posición peligrosa, ya que estaban interactuando con alguien que obviamente iba a hablar de cosas que ellos no podían saber.

-Solicité a alguien de Mantenimiento Mágico para ocuparse de mi oficina, Cattermole. Todavía está lloviendo allí.

Ron miró alrededor como si esperara que algún otro interviniera, pero nadie habló.

-¿Lloviendo... en su oficina? Eso... Eso no es bueno, ¿verdad?- Ron soltó una risa nerviosa. Los ojos de Yaxley se abrieron de par en par.

"¡No te rías…no en frente de un mortífago!" Gruñó Charlie

"Bueno, yo no sé qué él es un mortífago, Ahora lo sé" Refunfuñó Ron, aunque él se había sentido enfermo al saber que ponía en peligro a sus amigos en ese momento.

-Crees que es divertido, Cattermole, ¿verdad?

Un par de brujas se separaron de la cola del ascensor y se alejaron apresuradamente.

-No -dijo Ron-. No, por supuesto...

-¿Comprendes que voy de camino abajo para interrogar a tu esposa, Cattermole? De hecho, me sorprende bastante que no estés allí abajo cogiéndola de la mano mientras espera. Ya la has dado por pérdida, ¿verdad? Probablemente sabio. Asegúrate de casarte con una sangre pura la próxima vez.

Los ojos de Ron echaron chispas a esto. "No hay nada malo en casarse con alguien que no sea sangre pura"

Esto tuvo a la habitación entera sonriendo por un segundo antes de que ellos, especialmente Ron, se dieran cuenta de lo que había dicho.

"¡Su esposa está en el juicio… por ser una nacida de muggles!" Gruñó Ron tristemente. Que habría hecho él por ella… er… su esposa estaba en el juicio y él estaba sintiéndose enfermo. Si, se hubiera arrastrado para estar allí para ella.

No había nada que cualquiera pudiera decir a Ron, ni Harry y Hermione, se sentían mejor por lo que había hecho, así que George decidió que debía leer otra vez.

Hermione emitió un pequeño grito de horror. Yaxley la miró. Ella tosió débilmente y se giró.

-Yo... yo... -tartamudeó Ron.

-Pero si mi esposa fuera acusada de ser una sangre sucia.

George leyó la palabra con desprecio, error garrafal del libro como la mayoría de los otros estaban pensando.

-dijo Yaxley-... no es que ninguna mujer con la que yo me casara pudiera ser confundida con esa basura... y el Jefe del Departamento de Refuerzo de la Ley Mágica necesitara que se hiciera un trabajo, convertiría en mi prioridad hacer ese trabajo, Cattermole. ¿Me comprendes?

-Si -murmuró Ron.

-Entonces atiéndelo, Cattermole, y si mi oficina no está completamente seca dentro de una hora, el Estatus de Sangre de tu mujer será más grave incluso de lo que ya es ahora.

"Genial, ¿Cómo se supone que soluciono esto?" Gruñó Ron

"No lo escuches Ron, el Status de Mary no cambiará porque tú hagas parar la lluvia en su oficina" Dijo con tristeza Arthur.

Ron, sin embargo, inclinó su cabeza hacia abajo a las palabras de Arthur, él pudo decirle a su papá que debía saber quiénes eran los Cattermole y que ellos eran personas decentes.

La reja dorada ante ellos se abrió traqueteando. Con un asentimiento y una sonrisa complacida a Harry, de quien evidentemente se esperaba que apreciara este tratamiento a Cattermole, Yaxley se alejó hacia el otro ascensor. Harry, Ron y Hermione entraron en el suyo, pero nadie les siguió. Era como si fueran contagiosos. Las rejas se cerraron con un sonido metálico y el ascensor empezó a subir.

-¿Qué voy a hacer? -preguntó Ron a los otros dos, parecía afligido-. Si no aparezco, mi esposa... quiero decir la esposa de Cattermole...

-Iremos contigo, deberíamos permanecer juntos... -empezó Harry pero Ron sacudió la cabeza fervorosamente.

-Eso es una locura, no tenemos mucho tiempo. Vosotros dos encontrad a Umbridge, yo iré y arreglaré lo de la oficina de Yaxley... ¿pero cómo hago que deje de llover?

"No me gusta esto, Harry tenía razón, ustedes necesitan estar juntos" Dijo Molly comenzando a entrar en pánico otra vez.

"Y como dijo Ron, ellos no tienen tiempo" Dijo Fred.

"Yo deseo que el Ron del libro pudiera saber que él no tiene que solucionar lo de la oficina", Ginny suspiró. Ella sabía que su hermano, nunca dejó sufrir a alguien cuando él podría hacer algo para ayudarle.

-Intenta con Finite Incantatem -dijo Hermione en seguida-, eso debería detener la lluvia si es un maleficio o una maldición; si no lo es, algo va mal con el Encantamiento Atmosférico, lo que sería más difícil de arreglar, así que como medida provisoria intenta Impervious para proteger sus pertenencias...

"Quizá deberías ir con él", Sugirió Bill, "No me gusta el hecho de que se estén dividiendo más que cualquiera, pero si tienes que solucionar algo en una situación, necesitarías a Hermione"

-Pronúncialo de nuevo, lentamente... -dijo Ron, buscando desesperadamente en sus bolsillos una pluma, pero en ese momento el ascensor saltó y se detuvo.

Una voz femenina e incorpórea dijo.

-Nivel cuatro, Departamento de Regulación y Control de las Criaturas Mágicas, que incluye las Divisiones de Bestias, Seres y Espíritus, la Oficina de Coordinación de Duendes y la Agencia Consultiva de Plagas.. -Y las rejas se abrieron de nuevo, admitiendo a un par de magos y varios aviones de papeles de un pálido violeta que revolotearon alrededor de la lámpara del techo del ascensor.

-Buenos días, Albert -dijo un hombre peludo y con barba, sonriendo a Harry. Él miró hacia Ron y Hermione mientras el ascensor subía una vez más. Hermione estaba ahora susurrando instrucciones frenéticas a Ron. El mago se inclinó hacia Harry, con mirada maliciosa, y murmuró.

-Dirk Cresswell, ¿eh? ¿De Coordinación de Duendes? Bien hecho, Albert. ¡Confío en que ahora conseguiré ese puesto!

Arthur frunció el ceño mientras él oía el nombre de otro nacido de muggles. Él también se preguntaba por qué ese hombre dijo "Bien hecho" a quién él creía que era Runcorn.

Le guiñó un ojo. Harry respondió con una sonrisa, esperando que eso fuera suficiente. El ascensor se detuvo, las rejas se abrieron una vez más.

-Nivel dos, Departamento de Seguridad Mágica, que incluye la Oficina Contra el Uso Indebido de la Magia, el Cuartel General de Aurores y los Servicios Administrativos del Wizengamot-dijo la voz incorpórea de la bruja.

Harry vio a Hermione dar a Ron un pequeño empujón y este se apresuró a salir del ascensor, seguido por otros magos, dejando a Harry y Hermione solos. En el momento en que las puertas doradas se hubieron cerrado, Hermione dijo muy rápido.

-En realidad, Harry, creo que será mejor que vaya con él, no creo que sepa lo que está haciendo y si hace que le descubran todo...

"Gracias por el voto de confianza Hermione" Gruñó Ron, él sabía que iba a hacer tonterías en ese momento, pero esto no ayudó a escuchar su opinión.

"Ron, yo no quise decir eso como parece" Dijo Hermione. "Yo deseo ayudarte"

"Seguro" dijo Ron de mal humor, "Lo que sea"

-Nivel uno, Ministro de Magia y Personal de Apoyo.

Las rejas doradas se separaron de nuevo y Hermione jadeó. Cuatro personas estaban de pie ante ellos. Dos de ellos inmersos en una animada conversación; un mago de pelo largo que vestía una magnífica túnica de negro y oro y una bruja rechoncha con aspecto de sapo que llevaba un lazo de terciopelo en su corto cabello y aferraba un portafolios contra su pecho.

"Bueno, parece que encontraron a Umbridge bastante fácil" dijo George "Y éste es el final del capítulo… ¿Quién desea leer ahora?

"Yo lo haré" dijo Molly y George le dio el libro.


N/A: ¡HOLA! hace un par de horas que he llegado, estoy muerta de cansancio pero lo primero que hice después de llegar de mi viaje (claro que después de saludar a mis padres) fue correr a mi cuarto y prender mi laptop.

¡Bendita tecnología! ¡Extrañaba mi laptop, mi celular, mi tele, mi equipo de sonido!

bueno, ya regrese, así que les dejo un capitulo mas de este fic. Espero les guste mucho.

Por cierto, este capitulo en realidad yo no lo he traducido, lo hizo una amiga mía (Mione).

Gracias por los comentarios, alertas, favoritos...

¡A los de Potterfics! : EL SGTE CAPITULO ES EN DONDE NOS QUEDAMOS, Y EL QUE VIENE DE ESE ES RECIÉN SALIDITO DEL HORNO JEJEJE... ¡PACIENCIA CHICS!

RESPONDIENDO REVIEWS:

****AngelesPotter: ¡bienvenida! me alegro que te guste mucho el fic, de nada... lo hago porque me encanta.

****Shineevero: ¡A mi también me encanta los fics donde se da lectura de los libros y se puede salvar a gente que no debió morir! ¡Jamas le perdonare a Rowling el matar a Sirius, Fred y Remus! jajaja... bueno, Remus es un personaje muy fácil de deducir, sobre todo en estas situaciones, acuérdate su chorrada de que "es peligroso" . Bueno, eso si es feo, a mi no me agradaría que los demás sepan lo que pienso. ¡No te me adelantes! jejeje... pero te dire que no va ser nada exagerado.

****Francesca85: ¡Franches! que alegría tenerte por acá, ¡gracias por seguirme desde tan lejos como es Potterfics jajaja... paciencia mujer, ya solo falta un capitulo y ¡listo! llegamos a donde nos quedamos. Nos leemos, cuidate.

**** Andreina B: ¡Potterfics! ¡Potterfic! jejeje... ¡Gracias por seguirme! ya estoy aquí y pues no creo volver a irme de viaje a ese lugar... nop, ni mi cel funcionaba... me cagaba de frió... uffff... no, no, no... ¡no vuelvo a ese sitio jamas! ... ademas ya no creo que viaje (se me ha acabado el dinero jejeje)... uhmmm... supongo que si, debe ser raro... xD de todas maneras gracias por leerme.

****Dani155: me alegro que te guste. pues ya confirmaste tus sospechas... sip, era Teddy.

**** AnddyRomanov... : ¡Pero que nombre mas largo, disculpa que no lo ponga completo pero me caigo de sueño! me alegro que te guste, ¡YA ESTA! ¡Actualizado! bueno, si van a pasar cambios... ¡Y que cambios!

**** Sev Snape: uhmmm... bueno, no te creas, no todos los autores piensan como tu... Choice si me dejo traducir sus historias, ahora quiero preguntarle a jlmill9, y ojala que acepte, ya le mandare un MP para ver si me deja. Pues eso sip, es muy interesante ver como se manejan las personalidades de los de la 3ra generación pues en si, no los conocemos mucho. ¡Epa!... El cuento del principe... Ufffff... si mi memoria no me falla es el capitulo treinta y algo... y veinti pico... jejeje... hay para largo, puesto que tampoco soy una maquina jejeje... pero tratare de apresurarme. Saludos.

SI EL CAPITULO SE VE MAL...O QUE SE YO, POR FAVOR AVÍSENME EN UN COMENTARIO, SE LOS AGRADECERÉ MUCHO...