Epilogo de la primera parte.

"Quiero por los dos mi copa alzar para olvidar mi obstinación y más la vuelvo a recordar"

Enrique Cadícamo.


Soundtrack: Satellite - tritonal. (Nightcore)

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Era un hermoso atardecer, rojo arrebol, el sol se estaba ocultando detrás de los hermosos arboles y una pareja estaba celebrando su especial casamiento.

Donatello tomó la mano de su novia y la miró a los ojos con infinito amor y ternura. Ella le devolvió el gesto mientras cerraba los ojos y sentía la brisa de verano acariciar su cabello. Todos los presentes miraban con orgullo como la ceremonia se llevaba a cabo, entonces ambos girándose vieron llegar a Mackenzie y a Kenshô con los anillos correspondientes.

La familia estaba muy emocionada, los amigos e invitados veían con cada paso que daba la pareja como todos los problemas, como todos los miedos y tribulaciones se veían opacados por la futura pareja y familia. Abril mirando a su pareja vio como los ojos brillosos de Donatello miraban con tanta bondad a su futura mujer, y ella sintiéndose por completo segura desposo a su marido y le beso con completa seguridad.

Leonardo miraba la escena como todos los demás, expectante. Todo estaba listo, sabía que eso era lo correcto, sabía que eso estaba bien... eso estaba bien. Bajando la cabeza sonrió a lo bajo, siempre hacía lo correcto y esa no sería la última vez.

- Leonardo - el nombrado alzando la mirada vio a su pequeño hermano con lágrimas en los ojos, y sonriendo estrecho a su hermano con un fuerte abrazo.

El silencio compensa Leonardo... Donatello nunca lo sabrá... nunca lo sabrá... quédate tranquilo

- Te debo tanto hermano, no sabes cuanto agradecido estoy... gracias - terminado de abrazarlo dejó que su esposa lo abrazara también, solo que ella le susurro a su oído muy bajito.

- Leonardo... Prométeme que intentarás ser feliz... Prométeme que por lo menos lo intentaras y... no me hagas caso... no quería decirte eso... de veras - acariciando su rostro vio como él apartaba su mano delicadamente, sin decir ninguna palabra.

El silencio compensa Leonardo... Abril nunca lo sabrá... nunca lo sabrá... quédate tranquilo.

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La ceremonia llegó a su fin y la fiesta estaba por comenzar, entonces Leonardo sintió la grave urgencia de salir. Ese sentimiento siempre estaba presente, ya no tenía necesidad de quedarse. Así eran las cosas.

Buscando a su hijo lo encontró mientras jugaba con los demás en una esquina con su prima y unos nuevos amigos. Veía un futuro líder en potencia, veía a un gran ninja... a su sucesor... y eso le enorgulleció.

- Kenshô - lo llamo y su hijo respondió casi al instante... desde los tres años que le enseñaba ninjutsu y su hijo aprendía muy rápido. Su pequeño discípulo viendo a su padre con una sonrisa enorme corrió a sus brazos.

Nunca nadie le había amado tanto, nunca nadie le había demostrado tanto amor incondicional como lo había hecho su hijo, era su razón de ser, era la razón por la que se levantaba todos los días... era por lo único que luchaba siempre... solo por él.

- Te extrañe tanto papá... esta semana estuvo genial pero... nada como estar contigo - el padre sonriendo vio como todos los demás niños le miraban extraño, se le había olvidado que su hijo solo hablaba japones con él.

- Debo decirte algo a solas - el pequeño mirándolo extraño se bajo para tomarle la mano y guiarlo hacia afuera de la fiesta concurrida de gente y ruido.

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Afuera, en la intemperie del campo se agacho para quedar a la altura de su hijo. Contuvo la respiración, la soltó y decidió decirle la verdad.

- Hijo decidí llevarte hacia Centroamérica. Allí te enseñaré como corresponde ninjutsu y aprenderás de muy pequeño que existen otras culturas y otros mundos... hijo...yo... ¿Estas de acuerdo? -

Kenshô aún en su juventud y en su muy nuevo aprendizaje entendía... o mejor dicho, comprendía que lo que le estaba ofreciendo era por lo más dicho... algo nuevo, sin precedentes... podría decir que estaba emocionado, listo para una nueva aventura... pero sabía que eso no era cierto... Lo que le estaba pidiendo no era nada sencillo, nada... pero... su padre le amaba... era todo para él... Nunca le pediría algo para hacerle daño ¿Verdad?

- Padre... a donde tú vallas, iré yo donde tú vivas viviré yo porque tu gente es mi gente y tus deseos son mis deseos - Leonardo sintiendo las lágrimas acumulándose en sus ojos, lo abrazo con suma fuerza, preguntándose en realidad porque le había tocado un hijo tan bueno... tan irreal.

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Tomando su mano lo llevo hacia adentro donde todos bebían sus copas y se reían de viejas historias. Leonardo avanzando a paso seguro empezó a despedirse de todos los presentes. Rafael parando de reírse se giró hacia su hermano mayor y dándole un fuerte apretón de manos le deseo suerte, Donnie en cambio solo le abrazó y volvió a darles las gracias por todo.

Él nunca lo sabrá... no debe porque enterarse de nada... la culpa existe... pero mientras más distancia e agregues, menos peso tendrás en el futuro.

Intentó despedirse de su padre, pero este había desaparecido por completo. No le extraño, esperaba esa aptitud de él después de todo.

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Abriendo la puerta del garage vio a Mickey dentro con una copa de champagne, Leonardo haciendo atrás a su hijo con una mano espero por cualquier reacción por parte de su hermano menor. Pero el naranja apenas vio como reacciono su hermano se puso a reír mientras alzaba las manos.

- Leonardo no voy a hacerte nada - se puso a pensar y luego meneo la cabeza hacia ambas direcciones. - Bueno, lo hubiera hecho antes pero... - hizo pausa unos segundos, mientras ordenaba sus ideas. - Me puse a pensar en toda tu situación y me di cuenta que esto no fue tu culpa -

El quelonio abriendo los ojos a no más poder lo miro impactado mientras intentaba procesar negó con la cabeza mientras su pequeño hermano avanzaba hacia él y le posaba una mano en su hombro, todo esperanzado a que no fuera reacio a su acto de hermandad.

- Hermano todos cometemos errores... algunos más que otros, unos más graves que otros... Pero todos los comenten igual. No sabes cuantas veces yo he cometido errores colosales... algunos que ni siquiera mi familia debería enterarse - Leonardo mirándolo extrañado por tal declaración asintió con la cabeza mientras se soltaba de su agarre.

Mickey sonriendo salió del garage mientras esperaba a que Leonardo sacara la motocicleta y se pusiera ropa para el viaje.

- ¿Iras directo hacia el aeropuerto? - le pregunto aunque en realidad lo consideraba innecesario, porque ya sabía la respuesta.

- No. Dejare la moto en la guarida y luego me iré a pie hacia el aeropuerto. No queda tan lejos si me voy por algunos que otros atajos - Mickey asintiendo vio como Leonardo arreglaba a su hijo para el viaje. Este se veía cansado.

- Entonces nos vemos intrépido - Leonardo iba a responderle algo, pero Mickey ya se había ido.

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- ¿Estas seguro de esto? - le pregunto por última vez. Esa viaje solo lo estaba llevando a cabo por el bien de su hijo, solo por él...

El niño mirándolo una vez más mientras veía como se acercaba el momento de su asenso al avión le tomo la mano, se la estrujo y lo miró a los ojos como su no hubiera un mañana.

- Siempre padre - y Leonardo asintiendo lo tomo en brazos y subieron al avión.

"Cada vez que un hombre es encadenado , nosotros estamos encadenados a él. La libertad debe ser para todos o para nadie" Albert Camus.

"Mientras puedas mirar al cielo sin temor, sabrás que eres puro por dentro, y que, pase lo que pase, volverás a ser feliz" Ana Frank.

Fin de la primera parte.


Agradezco a los que me han acompañado en este viaje. A todos los persistentes que siguen la historia y a los valientes que algún día la leerán mientras buscan en los fics completos. Un mil gracias a los que me apoyaron y a los que me apoyaran.

Un saludo de mi persona, detrás de una habitación vacía, llena de sueños que realizar.

gracias.