Disclamer: personajes de JK Rowling.
Hola, aquí de nuevo. Espero que el capitulo justifique la espera. No comentare mucho puesto que esta bastante largo y sustancioso. Aquí………….empieza lo bueno.
Capitulo 12 Cartas
Quinto Año, Abril.
Theo Nott estaba sentado frente a su cena, con un pergamino arrugado en su mano, sus ojos azules brillantes miraban con desagrado la misiva, sabia que algún día llegaría, lo que no se imaginaba era que seria tan pronto, de inmediato sintió que el estomago se le estrujaba y el hambre se le desaparecía como por arte de magia. Desvió su mirada a sus compañeros de mesa, algunos sostenían en sus manos pergaminos similares al suyo y sin duda sus rostros reflejaban lo mismo que el de él, temor y miedo en su más vivida expresión. De nuevo miro hacia la carta y esta se había transformado en un cupón para suscripción del periódico mágico El Profeta.
La lechuza de su padre, Matilda, había llegado ese día, sorprendiéndolo justo al llegar al gran comedor, los otros de su año que también recibieron el siniestro mensaje fueron Crabbe, Goyle, Spencer, Parkinson y por supuesto Draco Malfoy, habían algunos chicos de cuarto y de sexto, entre los de séptimo estaban Graham Montague, Evelyn Rosier y Marcus Flint. Ninguno de ellos dijo una sola palabra al respecto. Los alumnos que no recibieron nada no se atrevían a mirar a sus compañeros, la excepción como siempre fue Zabinni quien estaba bastante curioso e incluso llego a arrebatarle la carta a Pansy antes de que esta se transformase, pero cuando leyó lo que decía, la expresión de desconcierto en su cara fue literalmente un poema, el chico después de superada la sorpresa inicial mentalmente empezó a agradecer que en su familia no hubieran mortifagos.
La mesa de Slytherin lucia más taciturna que de costumbre, la cara de desasosiego de sus ocupantes llamaba poderosamente la atención a los integrantes de las otras casas y ya los cuchicheos aumentaban en intensidad. Draco Malfoy, que estaba mas pálido que de costumbre, observo al profesor Snape atravesando con su mirada a todos los miembros de su casa, el ambiente estaba tenso e incomodo, el chico se vio obligado a levantarse de su sitio y empezar a recorrer la mesa intentando calmar a sus otros compañeros, antes de que despertaran mas sospechas sobre ellos. Él, como siempre era el llamado a ponerle punto final a la situación, antes de que quedaran en evidencia. Draco era poseedor de una voluntad férrea y su genio era conocido por todos, de alguna forma los Slytherin´s lo respetaban, aunque sus ultimas demostraciones con la Brigada Inquisitorial pasasen con mas pena que gloria a los anales del colegio, con el resto del estudiantado burlándose de ellos y de Filch en sus caras, dentro de su casa, seguía siendo la autoridad, con todo el beneplácito de Snape y de Umbrigde, Theo Nott por estar inmerso en sus asuntos personales, no interfirió para nada en esto. La busqueda de poder y gloria no era algo que le quitase el sueño a un Nott.
-Componed las caras, parecen ratones asustados. Por Merlín son Slytherin´s no Huffelpuff´s , tráguense su comida y lárguense a la sala común. Aquí no ha pasado nada- Draco Malfoy iba metiendo sus narices entre todos los ocupantes de la mesa, su voz era malhumorada y tajante, dirigió su atención a un chico rubio del cuarto curso, que parecía a punto de llorar de un momento a otro- Peterson, vete de una vez a la sala común, vas a vomitar la cena aquí mismo, empieza a preparar todo, tenemos una reunión urgente.
Draco Malfoy de nuevo volvió a su sitio en la mesa, y dirigió una mirada furibunda al resto de su casa, que intento fingir total normalidad y siguió ocupada en comer la cena. Frente a él estaba Theodore, quien hacia todo lo posible por no dejar de traslucir su nerviosismo.
-Para que convocas una reunión. Creo que es demasiado tarde- dijo Theo en voz baja- ya todo esta dispuesto, deberemos irnos antes de las doce de la noche.
-Si……….pero nadie debe sospechar el motivo de nuestra partida, inventaremos una fiesta- contesto Draco secamente, de pronto sus ojos se cruzaron con los de Hermione Granger que en ese momento dirigía su mirada a los dos chicos sentados en la mesa de Slytherin, a ella le preocupaba que Theo lucia algo indispuesto y que no había ido a hablar con ella unos segundos antes de la cena como era su costumbre. Al sentir la mirada acerada de Draco Malfoy sobre ella, intensa, destructiva y sobretodo sumamente perturbadora, Hermione volteo la cara, de pronto su corazón empezó a latir desbocadamente y sus manos temblaron haciendo que se le cayera el cuchillo de la mesa. Ni siquiera se molesto en recogerlo. Draco no le quito la mirada de encima, podía verla de espaldas, con su mata de rizos castaños cayendo suavemente sobre sus hombros, su mente empezó a divagar en miles de situaciones sórdidas e imposibles. Theo lo observo un rato y siguió la trayectoria de su mirada, veía los ojos de Malfoy extrañamente oscuros, como un pozo sin fondo, Draco se dio cuenta de que lo habían descubierto in fraganti y de nuevo miro a Theo.
-Ella es mía- Theodore hablo sin pensar, había percibido algo que no le gustaba de parte de Malfoy hacia Hermione, algo que lo ponía terriblemente celoso, aunque no sabia el porque. Había detectado en esos ojos grises algo mas que odio………….algo parecido al……….hambre. No sabía interpretar de manera adecuada lo que percibía, pero sabía que no era nada bueno.
-No se de que diablos me estas hablando- respondió Draco haciéndose totalmente el desentendido, primero muerto que admitir en voz alta lo que le pasaba con la chica, y mucho menos a él, al chico que se había convertido, sin saberlo, en su rival. Theodore se incorporo un poco en la mesa y se apoyo sobre sus manos, esta vez hablo muy bajo, pero con un tono de voz amenazante. Su liso cabello castaño claro, largo hasta los hombros, le cubría parte de la cara, Draco sintió la mirada penetrante de Theodore sobre él, esos ojos azules que lo enfocaban peligrosamente. Le sostuvo la mirada, no le importaba todo lo que decían acerca de los Nott, últimamente Draco Malfoy se sentía un poco insolente y con aires de rebeldía. Además él y Theodore, en todos los aspectos, sobre todo el mágico, estaban a un mismo nivel.
-Claro que sabes de lo que hablo………….te lo repito Malfoy, ella es mía……….y si atreves a ponerle un dedo encima………..soy capaz……………de ….- Draco se levanto.
-Creí que ya habíamos cerrado el tema. Haz con tu sangre sucia lo que quieras, total no te durara mucho tiempo la diversión- dijo Draco exhibiendo una sonrisa sardónica, ambos sabían lo que esa carta significaba y en el caso de Theo las terribles consecuencias que eso acarrearía en relación con Hermione y eso en el fondo de su alma a Draco Malfoy le producía una gran satisfacción- en cuanto a mi, ni siquiera se de lo que hablas, ella para mi no existe.
Draco se dio la media vuelta y Theo se sentó terriblemente molesto. Uno a uno los Slytherin´s fueron abandonando la mesa y cuando ya no quedaban muchos alumnos, fue hasta la mesa de Gryffindor en donde Hermione estaba conversando con Ginny.
-Hola Weasley- dijo Nott tratando de ser amable- muy buena carrera. Potter y tú sin duda hacen muy buena pareja.
-Si claro- dijo Ginny con cara de pocos amigos, si alguien mas le decía aquello, de seguro colapsarla de la furia. Era muy triste que la gente le lanzara en la cara, sin saberlo, sus mas profundos deseos imposibles.- Nos vemos Nott, Hermione te espero en la sala común- dicho esto la pequeña pelirroja se levanto, tomo su mochila y fue hasta la salida del Gran comedor.
-¿Dije algo malo?- pregunto Theo un poco sorprendido, Hermione negó con la cabeza y le dio un suave beso en la mejilla- Es misión imposible, a esa chica no le caigo nada bien.
-Solo no menciones a Harry- dijo Hermione- todos te lo agradeceremos.
-¿Esta enfadada con Potter?- pregunto de nuevo Nott- pero si parecen amigos.
-Sígueme el consejo Theo- dijo Hermione tomándolo de la mano y acariciando suavemente con su pulgar el dorso, Theo simplemente entrelazo sus dedos con los de ella, y de nuevo sintió ese algo que le quitaba el aliento, esa emoción que surgía desde lo mas profundo de su ser, algo que lo hacia sentir tan feliz, que de pronto se olvidaba de todo- Se puede saber porque estas tan enfadado.
-Algunos Slytherins saldremos unos días, de excursión- Theo tragaba saliva cada vez que hablaba, no quería decirle a ella exactamente lo que iban a hacer, a ella menos que a nadie. No quería dar muchas explicaciones, porque no quería perderla y menos por un asunto sobre el cual no tenía ningún control, por lo menos por los momentos, pero sin duda al regresar, pasara lo que pasara tendría que hablar con ella. Esta vez en serio y esta vez con toda la verdad. La quería y no deseaba perderla, tenia que encontrar una solución y pronto.
-Theo ¿A dónde irán? Es algo referente al colegio- Hermione levanto una ceja con incredulidad. Para que iban a salir, casi llegando a la época de los TIMO´s. Se suponía que todo el mundo se quedaba en el colegio para estudiar, y los que no estaban en quinto, tenían exámenes trimestrales.
-No no, es una fiesta de presentación en sociedad. No todos han sido invitados, es algo de la crema y nata de los sangre limpia, una tontería, pero tengo que ir, ya sabes, mi padre….- mintió Theo de nuevo- tranquila, vendré pronto- dicho esto le dio un beso en la frente y se fue dejando a Hermione literalmente con la palabra en la boca.
Hermione Granger era una chica bien inteligente, aunque a veces era sorprendida en su buena fe por su candidez hacia algunas situaciones. Vio la figura de Theo saliendo por la puerta del Gran Comedor y ella entonces hizo algo que debido a que tenia meses elevada hasta las nubes en una relación que ella consideraba ideal, no se había detenido a analizar, pensar en el futuro. Harry y Ron aceptaban a Nott, a regañadientes, porque ella había asegurado de que él era diferente a otros Slytherin´s, no era ninguna mentira, en realidad Theo no solo era diferente a los chicos de su casa, era diferente a cualquier cosa que hubiese conocido anteriormente. Era una persona intelectualmente afín con ella y que además lograba sacarle su espíritu romántico, ese otro yo que Hermione guardaba celosamente. Pero……….no podía tener la venda frente a sus ojos eternamente, Theo era un sangre limpia, con deberes de sangre limpia y un padre que seguramente era un mortifago, aunque estuviese enfermo e inactivo. Si Voldemort, como estaban seguros Harry, Ron y la Orden del Fénix, volvía, ¿Theodore no estaría sujeto a las mismas lealtades que todos los sangre limpia? O ¿Cumpliría su promesa de desaparecer del mapa? Ninguna a de las dos posibilidades le agradaba a Hermione, porque significaba que literalmente su relación quedaría en la nada. Por otro lado, había un punto que Theodore había evadido exitosamente durante todos esos meses de noviazgo, esgrimiendo que eran puras tonterías de parte de ella, pero ahora que lo pensaba, en frió, si era importante ¿Cuál es la posición de Theodore acerca del asunto de la sangre? No, ella no pensaba que él le tuviera asco, ni nada por el estilo, pero a un nivel político ¿Cuál era realmente la opinión de Theo Nott?
Poco a poco los rezagados fueron abandonando el gran comedor, las luces se apagaron y la chica seguía sentada en la mesa de Gryffindor, con la cara seria.
-Srta. Granger- dijo Filch con su voz amarga- vamos a cerrar el gran comedor. Si no tiene su ronda de prefecto, vaya a su sala común antes de que avise a la profesora McGonagall.
Hermione salio de sus pensamientos, se levanto de la mesa y salio del sitio apresurada. Era su día de ronda y ella simplemente no la había hecho, ahora sin duda debería enfrentarse al día siguiente a los reclamos de Ernie McMillan quien era su compañero de esa noche. ¿Por qué demonios era tan distraída algunas veces?
Hermione apuro su paso a su sala común, su rostro compungido y molesto no ocultaba para nada lo apenada que se sentía, doblo una esquina y tropezó con alguien que iba caminando justo en la dirección contraria, hacia las mazmorras. Ella perdió el equilibrio pero un par de manos apresaron su cintura y Hermione sintió como la pegaban a un cuerpo caliente. Ella fijo su mirada en el pecho masculino, reconoció la corbata verde con plata y era plenamente consciente de las manos sobre su cintura que la apresaban de manera segura y firme. Al levantar la mirada se encontró con unos labios finos inexpresivos y con unos ojos grises de aspecto glacial. Al reconocerlos, su corazón de nuevo empezó a palpitar como loco, abrió la boca para decir algo, pero su mente de pronto estaba en blanco. Él no dijo absolutamente nada, solo la atravesó con su mirada Miles de preguntas absurdas bombardearon de pronto el cerebro de Hermione ¿Qué rayos le estaba pasando a Malfoy? ¿Por qué últimamente ni siquiera se insultaban y él solo se dedicaba a mirarla………de esa manera tan intensa……….como si quisiese algo de ella? ¿Porque a ella en el fondo, esa mirada le provocaba miedo………pánico? De pronto su vocecilla interior la azuzo ¿A que le tienes miedo Hermione Grager? ¿Que es lo que despierta Draco Malfoy en ti, que te da terror admitir? Casi era preferible que siguieran insultándose, por lo menos eso tendría algo de lógica, porque la nueva actitud era, mas que escalofriante, perturbadora.
Draco la soltó de pronto, como si la piel de ella quemase, pero extrañamente en su gesto ya no había asco, y eso le llamo mucho la atención a Hermione, que siempre era victima de ese tipo de reacciones de parte de él. Ambos chicos se miraron por un buen rato sin decir absolutamente nada, las campanas del reloj del colegio empezaron a tañer señalando la llegada de la media noche y los dos siguieron su camino.
Draco iba de prisa pero de pronto paro y volteo para ver a la chica alejándose, de nuevo observo el cabello castaño ondeando en la espalda de la joven. Apretó ambos puños, y se mordió un labio, la rabia empezó a recorrerlo en oleadas. Una molestia profunda, eso era lo que sentía, algo fuerte palpitando dentro de su corazón, un deseo inaudito de tocar su piel, de conocer a que sabia su boca, pero no podía, no con ella, su peor enemiga desde que tenia consciencia en esa escuela, la amiga de Potter, aquella que siempre lo humillaba.
¿Por qué ella? ¿Para ser sometido de nuevo a sus burlas? ¿Para sentir su desprecio? Él un Malfoy, de manera inaudita, gustaba de una persona socialmente inferior. Porque lo de la sangre sucia y todo lo demás, a esas alturas del siglo, nadie y menos una persona instruida como él creería en esas tonterías, solo era la excusa para justificar un golpe de estado al Ministerio Mágico y todos los sabían. Pero había que seguirle el juego a la vieja guardia y al Señor Tenebroso, si ellos creían en la pureza de sangre que así fuese. Pero de igual forma, ella no tenía su apellido, su abolengo, no era digna de alguien como él, cuyas raíces familiares se remontaban a los mismos inicios de la magia, entonces ¿Por qué sentir que literalmente se asfixiaba cuando la veía? ¿Por qué no podía dominar ese montón de sentimientos que lo inundaban cada vez que la tenia cerca? Sentimientos conflictivos que pugnaban por rebelarse en su mente y su corazón. Pero Draco Malfoy no era capaz de dejarlos salir, más bien hacia todo lo posible por engañarse así mismo y ocultárselos. Fuese lo que fuese, tenia que matarlo, asesinarlo con sus propias manos. No podía, no debía, no era lo correcto, él no tendría porque estarse doblegando a sensaciones indignas de un Malfoy, él tenia que honrar a su apellido, ser el orgullo de su padre, no podía estar sintiendo "cosas" por ella, jamás, nunca. Además, Granger………….estaba con Nott. Sangre sucia o no, ella era la novia de Nott y el poco honor o la escasa amistad que todavía había entre él y Theo la hacían intocable. O por lo menos esa era su excusa mental, hasta los momentos, para no hacer nada al respecto
Draco siguió caminando hacia el despacho de Snape, uno a uno, los alumnos convocados, estaban siendo despachados vía red flu hacia un futuro incierto. Mal momento para ser un sangre limpia, se dijo a así mismo mientras tocaba la puerta, una voz conocida resonó desde el interior.
-Pase.
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-Mi señor- la voz del mortifago sonaba rasposa y gutural. Nadie excepto Theo sabia lo que le estaba costando mantenerse coherente- le presento a mi único hijo, Theodore Nott.
Theo estaba vestido de negro, con una extraña tunica con capucha, estaban en una extraña casa en un pueblo llamado Pequeño Hagleton. Frente a él, el propio Señor Oscuro, Lord Voldemort, Theo trago grueso, tratando de mantener el rostro inexpresivo. Así que ese era el Señor Tenebroso, esa figura pálida, delgada, inhumana, con rostro de serpiente, que lo miraba como si quisiera devorárselo. Theo reprimió el profundo asco que sentía y se acerco.
-Ahh- siseo Voldemort sin darle mucha importancia al chico alto y corpulento que le estaban presentando, sin duda uno más del montón, puro músculo, nada de cerebro, igual que los otros que les habían traído ese día, ni siquiera se molesto en usar la legeremancia con él. Los Nott estaban atados a él por otra razón diferente a la lealtad, no tendría nada que temer jamás de parte de ellos- otro Nott. Veo que has heredado la condición física de tu padre. Bien, bien, demostraras lo que puedes hacer.
Lucius Malfoy estaba al lado de Draco, ambos con su actitud impregnada de superioridad, cuando le toco el turno a Draco, Lucius dejo que él mismo se presentara.
-Señor, soy Draco Lucius Malfoy- el chico aparentaba seguridad en su tono de voz, sin embargo Voldemort aprecio con satisfacción que estaba mortalmente pálido. Le encantaba provocar eso, miedo, horror, pánico. Lord Voldemort siseo algo en parsel, sin cortar contacto visual con el chico delgado y alto que tenía frente a él, la serpiente Naginni llego arrastrándose. Draco sintió como algo frío y pegajoso reptaba entre sus piernas, controlo sus gestos y su asco, pronto vio el gran reptil enrollándose a los pies de Voldemort, quien seguía con su mirada clavada en él. Esos ojos rojos apuntaban a él destrozándolo, invadiéndolo, penetrando su cerebro, Draco vio imágenes en su cabeza pasar como una película muggle, en muchas de ellas, en repetidas oportunidades, Potter y Granger.
Poco a poco Voldemort esbozo en su rostro algo parecido a una sonrisa, ya Lucius Malfoy le había contado la rivalidad perenne que existía entre su hijo y el chico que vivió, y lo estaba comprobando con profunda satisfacción, un montón de odio, envidia y rencor era lo que sentía ese joven hacia Harry Potter y sus amigos. Voldemort quedo satisfecho con lo que vio y no siguió indagando. Draco se balanceó un poco debilitado por la poderosa invasión mental y sintió temor, al ver que parte de sus pensamientos habían sido leídos como un libro abierto, miro confundido a su padre, quien simplemente lo ignoro, sus ojos de nuevo miraron con temor a Lord Voldemort.
-Un ser humano con un corazón negro- dijo Voldemort- tan negro como el tuyo Lucius, has criado bien al chico. Sin duda sera de mucha utilidad cuando llegue el momento- Voldemort siguió riendo, miro al chico y le dijo- Vete- Draco no espero otra orden, salio de la estancia por una puerta por donde anteriormente había visto salir a los demás chicos.
Draco respiro en paz al salir de allí, al parecer el asunto Granger no había salido a flote, había logrado enterrarlo en lo mas profundo de su consciencia, pero no permitiría que lo volvieran hacer, vería la forma de impedir que le leyeran la mente, buscaría la manera, aprendería la oclumancia, él solo si era posible. Pues apartando de sus innombrables deseos por una sangre sucia, habían también un montón de cosas, pensamientos e ideas que él no deseaba que nadie y mucho menos Voldemort supiesen.
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Sexto Año, Noviembre
En medio de la biblioteca, Hermione miraba con desencanto su nueva varita. En la mañana la profesora McGonagall la había acompañado a Olivander´s para comprar una varita, la elegida esta vez, era de palo de rosa con núcleo de escama de dragón y el mango de hueso de oso. El señor Olivander solo comento que era una varita muy temperamental, y que en general la combinación de una madera tan femenina como el palo de rosa con algo tan fuerte y masculino como un oso, solo generaba varitas con profundas contradicciones, y la escama de dragón solo ayudaba a aumentar esa característica. La chica aparto algunos libros de Transformaciones y de nuevo acaricio el pulido mango de hueso de la varita. Genial, penso Hermione, mi varita refleja exactamente como me siento, llena de dudas y contradicciones. Por un lado siento que mi corazón enamorado llora por la ausencia de Theo, por otro lado, todas las fibras de mi cuerpo vibran al solo sentir la cercanía de Draco Malfoy, es algo tan inmoral que siento que voy a volverme completamente loca. Y si no cedo, si no me le lanzo encima es simplemente por Theo y por orgullo. Porque si fuese otras las circunstancias, hace tiempo hubiese caído en sus redes y lo se, porque la sangre me hierve solo al recordar sus dedos acariciando mi piel. Después me inventaría las mil y un excusas para justificar tamaña atrocidad.
Hermione bajo su cabeza de pronto y apoyo su barbilla contra la mesa, inconscientemente dio un largo y sentido suspiro, hacia semanas que se sentía muy sola. Harry y Ron estaban sumamente extraños ese año, de pronto, Harry estaba metido de cabeza en la organización del equipo de Quidditch y Ron había descubierto que existían las chicas o más bien al revés, las chicas habían descubierto a Ron. Lo cierto es que los tres estaban algo alejados, cada uno inmerso en su vida privada y tratando de no naufragar en medio de esa tormenta llamada adolescencia. No había contado nada de lo sucedido con Theodore a ninguno de los dos, solo había comentado de pasada que habían terminado, aunque eso no fuese exactamente la verdad, solo no quería levantar sospechas ante el hecho de que había desaparecido sin ni siquiera haberse despedido de ella. Ya vería la forma de descubrir que diablos estaba haciendo y en donde demonios se había metido. Hermione se acomodo en su silla y tomo de nuevo su libro de transformaciones, de pronto sintió una energía foránea, un calor extraño a su espalda, ni siquiera se giro para cerciorarse, sabia exactamente quien era. Mantuvo su mirada pegada al libro y lo sintió acercarse, pausado, lento, como una bestia a punto de atacar.
Draco se sentó frente a ella en la mesa, para suerte de él casi no había gente en la biblioteca ese viernes en la tarde. La mayoría de los estudiantes preferían dedicarse a otras actividades mas lúdicas, que perder su tarde de inicio de fin de semana para realizar los deberes total, todavía quedaban dos días más. Deposito unos libros al lado de él, su cabello estaba peinado de lado, como siempre su aspecto impecable parecía irreal, ni una sola arruga, nada fuera de lugar, sus manos se depositaron sobre la superficie de la mesa, haciendo contraste con la oscura madera de los pálidas que eran. Su mirada se poso insistentemente sobre la chica.
-¿Qué demonios quieres?- Hermione hablo secamente sin levantar sus ojos del libro.
-Lo sabes perfectamente, te lo he dicho hasta el cansancio- dijo Draco tensando los labios, hizo sonar sus nudillos.
-Y yo te lo he repetido hasta el cansancio, primero muerta- dijo ella.
-No hables tonterías Granger- esta vez el tono de Draco fue peyorativo- Aunque si insistes lo podemos arreglar fácilmente. Mi nueva varita no ha sido estrenada aun- ella levanto sus ojos y le dirigió una mirada asesina. Draco sonrió casi por conveniencia, como siempre, sus ojos no acompañaron en ese gesto a sus labios- No tienes sentido del humor, Granger, solo estaba bromeando, creo que esta bien claro……………que no deseo eso para ti………..por lo menos no de mi mano y no por los momentos.
-¿Por qué insistes?- pregunto ella, esta vez enfrentándolo y con un tono de voz bien bajo para no llamar la atención.
La Sra Pince paso de largo por un corredor y ambos chicos esperaron que ella estuviese bien alejada para continuar su conversación. Ambos estaban haciendo un esfuerzo sobre humano para ser educados uno con el otro, guardar las formas, después del incidente de la varita, no se habían vuelto a dirigir la palabra, solo intercambiaban largas miradas en las clases y durante las comidas, pero la tensión estaba allí, casi palpable, circulando entre ellos. De alguna forma, existía una extraña complicidad no admitida por ninguna de las partes, no deseada, pero la había. Compartían un secreto………esa era la sensación………una emoción los unía irremediablemente.
-Te diré algo- esta vez Draco hablo claro y conciso. Hermione supo inmediatamente que estaba viendo un destello de sinceridad de parte de él- te confieso que hace años que me di cuenta que me provocabas algo, al principio no sabia lo que era y cuando lo supe, me horrorice, digamos que estuve luchando contra eso mucho tiempo, de pronto me canse de fingir o fue que no pude mas, no lo se y no me importa, un buen día simplemente todo estallo en mi cabeza, y ¡Voula!, sorpresivamente resulta que la otra persona en cuestión, la culpable de todo mi alienación, le estaba pasando lo mismo que a mí………puesto que me devolvió el beso. No soy tonto, si insisto………..es porque se que tengo una oportunidad. Además tengo la loca idea, de que si bebo de la fuente prohibida, si satisfago mi necesidad…………….mas nunca volveré a pensar en ello y podré expulsarte para siempre de mi vida.
-Eres rápido analizando cosas- dijo ella cínicamente- quizás deberías plantearte todo el asunto como una alucinación de tu parte.
-Granger- dijo él cruzando los brazos sobre su pecho- si hay algo que puedo hacer perfectamente, puesto que lo he perfeccionado hasta cansarme, es estudiar a las personas, sus reacciones, su conducta y jamás……..óyelo………jamás me equivoco. Tú…….para tu desgracia y quizás para la mía, sientes lo mismo que yo, de eso estoy completamente seguro.
-Lo que no entiendo- dijo ella, sus ojos marrones brillaron, estaba molesta por ser tan transparente, por darle motivos a ese imbecil para pensar que la tenia en sus manos- es que paso con todo tu discurso racista, tu delirio por la pureza de sangre, todo eso con lo cual me insultaste por años. Y aun cuando no hubiese sido así o estuvieses arrepentido, cosa que dudo, no me caes bien y eso es algo que no va a cambiar.
-No te caigo bien, pero igual te gusto Granger- esta vez Draco dejo que su voz bajara de tono hasta hacerse inaudible, se inclino sobre la mesa para acercarse a la chica, ella no retrocedió- en cuanto a la pureza de sangre, que tal si te digo que no pienso todo lo que digo ni digo todo lo que pienso.
-Diría que eres un maldito cobarde, ah y también un hipócrita- Hermione sonrió malévolamente, ella también podía ser bien directa si se lo proponía, Draco enserio su cara y de nuevo se sentó en su silla- pero supongo que eso ya lo sabes.
-No pretendas saber el porque hago las cosas- dijo él sin dejarse intimidar por esa pequeña mordida de ella, se había enfrentado a cosas peores que los vanos intentos de una brujita para parecer la reina del sarcasmo- Te podrías sorprender, a veces solo lo hago porque se puedo hacerlo y otras veces solo por capricho. Confórmate con saber que en este caso en particular, no me importa tu sangre, es lo último que tengo en la cabeza.
-Hum, entiendo- Hermione de nuevo empezó a intentar leer su libro, sin embargo, se sentía algo trastornada por las palabras del chico y también con algo de curiosidad- así que solo soy un capricho. Interesante. Se te olvida algo Malfoy, yo no estoy dispuesta a ser tu juguete, no puedes obligarme a nada. Yo tomo mis propias decisiones acerca de mi vida. Y créeme, no te quiero en ella para nada.
-Si yo no quiero obligarte- dijo él de manera condescendiente, con una dulzura totalmente fingida y falsa, sus ojos acerados miraban de manera implacable a la chica, la deseaba, con todas sus fuerzas, pero al mismo tiempo, era su enemiga natural y no podía evitar querer hacerle daño de alguna forma………y eso era una total contradicción en su cabeza, quería hacerla gemir de placer y quería verla gritar de desesperación- ni tampoco quiero que me metas en tu vida, yo solo quiero revolcarme contigo- respondió Draco con un siseo, era cierto no obtendría ninguna satisfacción si ella lo hacia obligada, fue un error chantajearla y no lo volvería a hacer. Cambiaria la táctica, se convertiría en la hiena con piel de oveja, por eso estaba casi en plan amistoso hablando con ella o por lo menos haciendo el intento de parecer algo cercano a lo "amistoso".
Hermione de nuevo lo miro furiosa, de nuevo él decía las cosas directamente, sin disfraces, directo al asunto que le importaba. Era una conducta un poco exasperante pero al mismo tiempo…….extrañamente atractiva. Su mente entonces activo las alarmas de nuevo, Draco Malfoy estaba jugando un juego extraño y ella………..estaba cayendo redondita en sus manos.
-Tanto trabajo por un poco de sexo- bufo Hermione- búscate a otra y déjame en paz.
-No quiero buscarme a ninguna, puesto que a la que quiero follarme es a ti- Draco de nuevo la atravesó con la mirada. Hermione sintió que su corazón empezaba de nuevo a latir con violencia. Esas palabras sucias………….de alguna manera loca y pervertida……la excitaban. Ella negó con la cabeza, ¡Que rayos le estaba pasando!, ella no era así, claro que no. O si lo era, y su mascara de corrección se le estaba cayendo definitivamente, empezando con Theo y ahora, el punto culminante………era ….Draco Malfoy.
-Eres tan grosero- dijo ella con desprecio, tratando de racionalizar su propio curso del pensamiento- tan soez, tan malditamente pervertido………
-Mentirosa, te gusta que te lo diga así, lo se…………Follar………..eso es lo que voy a hacer contigo Granger……………te voy a follar hasta morir, hasta que no puedas ni caminar derecha- la voz de Draco sonó ronca y sugerente, sus ojos brillaban incitantes, y a ella se le erizaron todos los vellos del cuerpo, rodó los ojos exasperada y solo lo escucho riéndose de su azoramiento.
-Estas demasiado seguro de ti mismo- dijo ella de pronto- que y si te digo, que de pronto él que no va a caminar derecho eres tú, imbecil.
-Diría que para eso te vas a tener que esforzar bastante- dijo Draco sorprendiéndose un poco por la respuesta de ella, eso prácticamente había sido un si implícito, ella se había dejado traicionar por su subconsciente- soy un hueso duro de roer.
-Al grano Malfoy, estoy ocupada-Hermione trato de no seguir hablando en esos términos tan duros con él. Su cabeza ya estaba empezando a darle vueltas a ese asunto y no le gustaba para nada las conclusiones que estaba sacando.
-Lo que quiero es que te convenzas, que te dejes llevar, que rompas tu coraza, en esa en que te envuelves- ella lo miro con sorna y él de nuevo empezó a atacar- eres una mujer, con deseos, lo se, sentí como te estremecías cuando te tocaba, sentí como tu respiración se acortaba, como te pegabas a mi cuerpo, como inconscientemente me pedías mas. Lo sentí, lo vi, lo se y lo quiero todo para mi.
Hermione apretó un mano y sin querer arrugo una pagina del libro que tenia frente a ella. No podía contradecir la verdad de esas palabras, de nuevo ese chico malhumorado y delgado, venia a escupirle la insólita verdad en su cara. Ella de alguna forma, inaudita, increíble e ilógica, lo deseaba, carnalmente, de la manera mas cruda que una mujer puede desear a un hombre y estaba luchando con todas sus fuerzas en contra de eso. Esas palabras, esa maldita lengua viperina que le decía en su cara, todas aquellas cosas que en secreto quería oír, la estaba volviendo literalmente loca. Sentirse deseada de esa manera, era algo difícil para manejar para cualquier mujer y más aun si esta es una chiquilla insegura y despechada. A Draco no le paso desapercibido ese gesto de frustración y sonrío, para sus adentros, satisfecho.
-Es todo lo que tienes que decirme, no deseo perder mas mi tiempo con tus estupideces- de nuevo ella evitaba mirarlo a la cara.
-Por ahora, es todo lo que tengo que decir- dijo Draco tomando sus libros- Piénsalo bien…….después de todo………….hay muchas formas de demostrarse el odio…..y también de hacerse daño. Si yo estoy dispuesto a tirar todo por la borda y deshacerme de esto antes de que acabe conmigo, justamente cayendo en la red ¿Por qué tú no haces lo mismo? Total, ni siquiera tienes la excusa de Theodore…..ni la de nadie en realidad. Estas sola…Granger……….no lo olvides.
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Dos días después………………..
"No me busques………….nunca mas………….olvida que alguna vez sucedió……………..ya no te amo"…………………………..Hermione temblaba de pies a cabeza, las lagrimas salían sin control de sus ojos. Todo había sido una maldita mentira, absolutamente todo. Con esa nota…………estaba confirmando su más terrible temor. Theo había renunciado a ella, de manera cobarde, vil…………había puesto por encima sus ideas………….sobre sus sentimientos. Hermione miro la chimenea que tenia frente a ella y tiro la nota al fuego. Vio como las llamas consumían rápidamente el pedazo de papel. Mientras la escritura desaparecía, ella sentía que cada vez mas se hacia mas profundo el hoyo negro en su corazón. Le dolía respirar, muchísimo, estaba desilusionada y defraudada, en el fondo de su alma sabia que de alguna forma era su culpa, si no hubiese sucedido aquello, quizás si la historia hubiese sido distinta. Pero Theo Nott tenía un gran problema y ella lo sabia, tenia sus lealtades divididas, y al final había escogido………….
Miro alrededor de la sala común no había absolutamente nadie, ya era tarde en la noche, necesitaba escapar, necesitaba pensar. Estaba furiosa, como nunca, por confiar, por dejarse llevar, por no tener el control de su vida, por no ser lo suficientemente adecuada, para alguien como Theo Nott, pero por otro lado, ella sabía en donde estaba la razón, la lealtad y además la verdad. Ella se había enfrentado a los mortifagos, porque sabia que era lo justo. Aunque eso significo perder algo muy importante, su corazón. No tenia forma de echar nada para atrás, no estaba arrepentida, solo que sentía el coraje naciendo en su interior. Porque si ella pudo entender todo ¿Por qué diablos Theo Nott no podía hacer lo mismo con ella? Entenderla. "Ya no te amo.." las frases resonaban en su cabeza, porque mejor……no escribió……."nunca te ame"…………"me equivoque"………."me confundí" era menos doloroso que "ya no te amo" porque eso significaba perdida de alguna forma, que ya no era merecedora del amor que alguna vez había sentido por ella.
Hermione se limpio las lagrimas…………de todas formas ……………..él no era el único que estaba confundido respecto a sus sentimientos, ella también………la diferencia era que……………ella sabia muy bien que estaba enamorada de Theo Nott…….allí no había ninguna duda……………….el problema era…………que …………..se había dado cuenta………….que sentía una atracción ilógica y desmedida………….por otra persona. Y sentir lo que sentía por dos personas distintas casi era una locura. Su locura y su enfermedad. Pero ella si sabia colocar cada cosa en su lugar………………….ella era Hermione Granger y ya nada mas la vencería. En su corazón no entraría mas nadie para lastimarla.
Hermione ni siquiera tomo su abrigo, salio de su sala común, dispuesta a tratar de respirar aire fresco para poder poner en orden sus ideas y sus sentimientos.
"El tiempo……………se te acaba…………..Malfoy". Draco tenia corridas las cortinas de su cama, llevaba puesto su uniforme, al llegar la carta, solo atino a quitarse los zapatos y sentarse sobre su cama, sentía los ronquidos de sus compañeros, solo él permanecía despierto. No podía apartar sus ojos de la carta…………………….un gemido salio de su garganta, tan bajo que solo pudo ser oído por él. Tendría que apurarse, lo tenia que hacer……..tendría que ver como diablos se escapaba del colegio para ir al callejón Knocturm a ver a ese maldito de Burkes para ver si había terminado de arreglar el armario evanescente, tendría que averiguar donde estaba la maldita sala que iba y venia, tenia que encontrar la forma de deshacerse del maldito viejo, porque si no lo hacia, sus días estaban contados y los de su madre también. De pronto………………….una luz se encendió en su cerebro.
Veneno, claro por supuesto………………..veneno…………..como fue tan tonto. Un regalo, algún licor…………dirigido a Dumblendore, mas fácil imposible, el director seguramente recibía miles de regalos para navidad, de muchos fanáticos y seguidores, no por ende era tan famoso como Quien-no-debe-ser-nombrado. La mente de Draco empezó a trabajar a mil revoluciones por segundo. Había escuchado a Granger comentar que Filch era un Squid, en una de esas tardes en donde inconscientemente la estaba espiando, así que seria fácil introducir un veneno sin que ese imbecil se diese cuenta de lo que era.
Draco vio la luz al final del camino y sonrío amargamente, por lo menos esa ridícula y enfermiza obsesión que tenia por ella iba a dar alguno que otro fruto. De hecho, sabia de alguien quien podría ayudarlo en Hosgmade a conseguir un tipo especial y raro de veneno. De pronto la sonrisa se borro de su cara, ella…………Hermione Granger………….la inalcanzable, al parecer………mas reacia que nunca, no entendía o quizás hasta si lo entendía mejor inclusive que él, quizás ella tenia el mismo conflicto que bullía en su interior, una cosa es desear desesperadamente tirarse a alguien, como lo quería él, como lo quería ella, pues la había sentido estremeciéndose ante sus caricias, pero que ese alguien fuese tu peor enemigo sobre la tierra, era difícil de digerir, a él le había tomado su tiempo, cuando lo convirtió y lo transformo en una especie de venganza hacia ella, todo fue mas fácil y no entraba en conflicto con sus otros intereses. Pero sin duda alguien tan noble como ella, jamás pensaría en utilizarlo para venganza, el sexo, acostarse con Draco Malfoy, inconcebible, además, ¿De quien se vengaría ella? De él, imposible, puesto que habia dejado muy clara sus intensiones, que ella se entregara era su triunfo. Pues de nadie, ella quería a su Theodore y a él le constaba que el chico la amaba. Así que……..por ese lado…………nada.
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Hermione caminaba intranquila, sus pasos sin quererlo la habían llevado por un sendero en medio del Bosque Prohibido. Levanto su vista y vio las luces en las torres del castillo, miro al cielo y observo que las nubes grises se arremolinaban ocultando las estrellas, al parecer un torrencial aguacero se acercaba. Ella llego a un claro, no estaba lejos de las márgenes del bosque, así que no tenia nada que temer, no habrían centauros, arañas o quien sabe que cosa extraña acechándola. Quería estar sola, pensar, respirar, tomar decisiones………………repasar su vida como una película, para ver en donde se había equivocado, en que momento debió de dejar la confianza de lado y ser un poco mas intuitiva al abrazar sentimientos desconocidos. Quería a Theodore Nott como a nadie, pero al parecer no era correspondida. Deseaba a Draco Malfoy como a nadie, era correspondida y eso la asustaba. Empezó a llover a cantaros y no le importo. Se sentía desolada, confundida, amargada. El cabello se le pego al cráneo, la ropa mojada a su cuerpo y ella después de caminar en círculos un rato se sentó en una piedra. Se miro las manos un rato, con las uñas cortas llenas de tinta que se diluía al contacto con el agua. De pronto se sintió observada, levanto la vista y sus sentidos se pusieron alertas. Frente a ella, Draco Malfoy la miraba con atención.
Venia de Hosgmade, sin embargo, después de afinar los detalles del asunto, la entrega del veneno, Draco se sentía con mucha ansiedad ¿Y si fallaba de nuevo? ¿Qué pasaría? ¿Matarían a su madre? ¿Lo asesinarían a él? Todo el asunto cada vez estaba mas turbio y él cada vez mas asustado. Definitivamente odiaba todo eso que lo estaba obligando a hacer, sentía que poco a poco, se estaba cavando su propia tumba. Era su destino, ser un mortifago, portarse como tal, pero nunca llego a pensar que todas esas historias que lucían fantásticas vistas desde afuera, eran un infierno cuando estabas dentro. Además, él tenia muy bien asentados sus conceptos de lo que era bueno y lo que era malo y decididamente, lo que estaba haciendo estaba muy mal. En todos los sentidos. El remordimiento de consciencia era algo con lo cual podía vivir, pero la perspectiva de morir o peor, de que lo encerasen en Azkaban, eso si le ponía los vellos de punta. A ritmo frenético, totalmente malhumorado, caminaba por el sendero para llegar al castillo antes de que su ausencia fuese advertida por alguien. No quería dar explicaciones y mucho menos a Snape. Caminaba solo por el bosque igual que caminaba solo por el mundo y estaba solo en su misión. Ni siquiera repetirle una y otra vez a aquella que deseaba con toda el alma, lo que sentía, ni siquiera había logrado tumbar sus defensas. Ella lo despreciaba, igual que todos los demás. Draco Malfoy, el ser infame que no merece la atención de nadie. . ¡Demonios Malfoy! Llegaste al llegadero, auto compadeciéndote, es el colmo, mantén la frente en alto, eres un hombre, vives solo y morirás solo, si es así, que así sea. Empezó a llover y maldijo en voz baja, al parecer esa definitivamente no era su noche. ¡Maldita sea la lluvia! ¡Maldita sea todo!, mientras Draco caminaba de prisa, vio una figura en medio de un claro del bosque, se acerco y entonces………….respiro profundo. Justamente ella…………….allí…………..en la mitad del bosque…….y él en medio de una tormenta emocional.
Hermione se levanto automáticamente de la roca en donde estaba sentada, no podía dejar de mirarlo, a él, a Draco Malfoy, quien lucia molesto, perturbado y triste, en la oscuridad de la noche, sus ojos lucían como dos brasas ardiendo, incidiendo su mirada directamente a ella. Enseguida sintió toda esa marea de emociones que la inundaban cuando estaba cerca de él, cuando no mediaban las palabras, porque de alguna forma no eran necesarias. La energía empezó a fluir entre los dos y él también lo sintió. Sin proponerselo su corazón se abrio, mostrandole lo que siempre se negaba a si mismo, se sentía solo, desesperado porque estaba metido hasta la coronilla en mierda, porque no sabia si saldría vivo de esa y porque necesitaba………….en el fondo………….alguien a su lado, aunque no lo mereciese, porque deseaba con todas las fuerzas que alguien le demostrase algo, para no seguir viviendo en un desierto emocional. Porque envidiaba a Theodore Nott por tener algo que nunca tendría, el amor de ella. Porque no sabia porque la quería, pero era así y tenia miedo…………….pánico………….de que fuese solo con ella. Que Hermione Granger fuese la única que lograse despertar eso en él , porque si era así…………..estaba jodido de por vida.
No estaba analizando porque lo estaba haciendo, simplemente se acerco, lentamente, dudando. Sus pasos la llevaron directamente a ella………….y ella no se alejo.
Sus cuerpos estaban cerca uno de otro. La corriente eléctrica, esa sensación que los embargaba cuando estaban juntos, no dejaba de fluir. Atracción fatal, eso era lo que era y nada mas. Sin saber como, sus manos automáticamente aferraron sus brazos, con fuerza, sin contemplación y esta vez sin dudas. Ella no se movió. Acerco su cara y vio sus ojos miel mirándolo con aprensión, con miedo, con deseo y con la misma soledad que él sentía dentro de su pecho. Las luces del castillo llegaban tenues hasta ellos, haciendo un juego de contraluz, que los iluminaba vagamente.
-Déjame ir- dijo ella con voz ahogada, pero él en cambio, atrapo sus labios de una manera avasallante y furiosa, peleando con ella para introducir su lengua. Hermione entonces impulsada por un deseo nacido de lo mas profundo de su instinto le correspondió, mordiéndolo y saboreándolo. Lo detestaba, lo odiaba con todo su ser, pero ejercía sobre ella un magnetismo difícil de superar. De nuevo nada importo y ahora menos que nunca, cuando ya sabia que esperar de Theo Nott. No entendía lo que le pasaba con Malfoy, una persona que despreciaba y que siempre la había molestado. Pero besarlo, desde la primera vez que había sucedido, había dejado una huella indeleble en su alma. Nunca pensó, que ella, que era una persona tan cerebral, pudiese caer tan bajo…………dejarse llevar por el deseo mas atroz que había sentido hacia algún ser humano. Y lo que mas le molestaba era que era él………….precisamente él. Luego de un rato en donde se besaron hasta hinchar sus labios, se separaron agitadamente. Draco tenia una expresión en su cara de asombro y excitación, ella estaba en otro planeta.
-Ya obtuviste lo que querías, déjame ir- Hermione quería salir de allí corriendo, un resquisio de conciencia la obligaba a irse de alli, pero su cuerpo pegado al del joven, le pedían mil cosas innombrables, quería sentir su piel contra la del chico, llenarse de su calor, perderse en su cuerpo y se maldecía por ello. Solo lo sintió empujando su cuerpo y echándolo al piso, de pronto en un segundo, estaban sobre la hierba mojada, él sobre ella.
-Suéltame- ella forcejeo un poco, pero el chico era mas fuerte
-No- dijo Draco con voz ronca, le sujeto ambas manos sobre su cabeza, seguía lloviendo y de la nariz de él caían gotas de agua directamente a su cara- no he obtenido lo que quiero.
-Y se puede saber que es eso- dijo ella molesta porque se sentía prisionera. Era una estupidez preguntarlo, Hermione sabia exactamente que era lo que iba a suceder allí, en esa noche lluviosa en medio del bosque.
-A ti Granger………………..solo a ti- volvió a besarla con furia y resentimiento. Le soltó las manos y ella las coloco sobre sus hombros, enterrandole las uñas con fuerza desmedida, pero él ni lo sintio. Los labios de Draco se abandonaron en la boca de ella y se desplazaron a su cuello, sus manos viajaban por sus pechos acariciándolos por encima de la ropa, con una rodilla le separo las piernas. Hermione abría la boca intentando que el aire llegase a sus pulmones. Las caricias de él no eran gentiles, mas bien eran desesperadas y rudas pero cada toque la encendía más y más. Pronto las manos de él llegaron al borde de su falda y luego de meterlas debajo, llego a las tiras laterales de su ropa interior. Ella entonces intento apartarlo y él se negó a moverse.
-No lo hagas- dijo ella con voz ronca, mientras él le mordía una oreja- por favor no lo hagas, no es lo correcto tú y yo……………………
-No me importa nada- dijo él mientras se separaba un poco para bajar la ropa interior de ella, que pronto quedo olvidada sobre el suelo- solo …………….te quiero ……….ya……………..en este momento y tú también lo quieres. Este juego...........acabo aqui y ahora.
Hermione no pudo responder ante esa absoluta verdad, sentía como su interior estallaba del deseo irracional que tenia por él. Se dejo desnudar impávida y pronto su cuerpo pálido se retorcía debido a las caricias del chico.
-Ah……ah- ella gemía justo en su oído. Draco cerraba los ojos con fuerza, mientras le quitaba a ciegas toda la ropa como un desesperado.
Draco no dejo un centímetro de piel de ella sin recorrer con sus manos ni besar, estaba asombrado de todas las reacciones de Hermione, de cada gesto de su cara, de sus labios rojos e hinchados, de sus pezones erizándose al contacto con su lengua, entre la lluvia y el lodo pronto la chica estaba cubierta de barro con los cabellos desordenados destilando agua, pero poco le importo. Se incorporo y mientras se desabrochaba el pantalón, la vio temblando en el suelo, abrazándose, tratando de cubrir su desnudez, con la mirada perdida y el gesto culpable.
-Granger- él la llamo, la chica cerraba los ojos esporádicamente, Draco la apremio para lograr su atención- !Granger!
-¿Que diablos quieres?- la voz de ella salio interrumpida por un jadeo, estaba temblando descontroladamente, se sentía expuesta ante la mirada depredadora de él, tenia las piernas abiertas y el cuerpo del chico en medio de estas, el agua caía sobre su cara y sobre su cuerpo. Todo su cuerpo se estremeció, cuando él tomo sus piernas por debajo de sus rodillas, elevándolas para tomar posición.
-Quiero dejar algo bien claro- Draco se tumbo sobre ella y Hermione sintió su miembro caliente y duro en su entrada, tuvo que morderse un labio para no soltar un gemido. Draco la sentía húmeda, lista para él, pero tenia que preguntarlo, sino su triunfo no seria completo- no voy a obligarte, no lo voy a hacer, no lo quiero de esa forma. Si o no. Te hago mía o no, ¡Responde!
Ella lo miro directamente a los ojos. Eso era inaudito, después de todo lo que había pasado ¿Él todavía quería su permiso?
-Si……o no- la voz de Draco cada vez era mas ronca y además estaba amortiguada por el sonido de la lluvia. No iba a aguantar mucho tiempo, se estaba deshaciendo de deseo. Quería tomarla allí mismo, se estaba muriendo por meterse dentro de su cuerpo. Esa maldita humedad y ese maldito calor emanando de ella, lo estaban volviendo loco, era casi insoportable. Hermione seguía temblando……..pero esta vez de excitación. Quizás iba a odiarse toda la vida por ello, pero ………….no había vuelta atrás………no lo había………..lo deseaba con todas sus fuerzas.
-Si………..hazlo- su voz salio como un velado murmullo. Lo sintió presionar dentro de ella y deslizarse hasta sus profundidades, la sensación fue demasiado intensa y esta vez dejo que un grito escapara de su garganta, instintivamente ella enredo sus piernas en las caderas de él y lo atrajo a su cuerpo.
Draco casi muere al hundirse en ella, solo vio millones de estrellas arremolinándose en su mente y el calor, el calor de su cuerpo, el fuego de ella, lo envolvió hasta dejarlo en carne viva, en ese momento …………simplemente Draco Malfoy se perdió. La poseyó con furia y con rabia, y ella correspondió de la misma manera, sus caderas chocaban impelidas por un deseo más allá de toda lógica. Acerco su cara a la de ella y no dejo de besarla, enredo su lengua con la suya y degusto su sabor, las manos de Hermione se enredaron en los cabellos del chico, atrayendo su rostro hacia ella. Se besaron hasta quedarse sin aire, incapaces de saciar su hambre uno del otro.
En un momento de lucidez, Draco se percato de que se estaba acostando con la chica que había despreciado durante muchos años, que estaba uniéndose a un anatema, que sin duda ella lo despreciaría aun mas después de esa noche………..pero no le importo, nada reemplazaría el placer tan intenso que estaba teniendo haciéndola suya.
Parecían dos animales revolcándose en el fango, su lujuria estaba desatada y ninguno de ellos parecía totalmente consciente de que la entrega era total, de ambas partes. Draco la embistió hasta el fondo, con tanta fuerza , que hasta a él mismo lo tomo por sorpresa, estaba ebrio de las mil sensaciones que tenia con ella, no era virgen, pero eso ya lo suponía, no le importaba………….él tampoco lo era. Su lengua se hundió en la boca de ella anhelante, exigente, dominadora y ella lo alteraba cada vez aun más al corresponder al beso con energía. Jamás en la vida, acostándose con una chica, lo habían besado de esa forma, como si ella fuese a morir en cada beso y él también lo estaba haciendo, besarla hasta morir. No se había equivocado…………Hermione Granger era diferente y de nuevo el miedo……….por un instante fugaz se sembró en su cerebro. La certeza de que él mismo había caido en su propia trampa, sin embargo, permaneció en su cabeza.
Luego de un rato enredándose en una furiosa lucha, ambos se dejaron llevar por la pasión de sus cuerpos y terminaron en un orgasmo desgarrador uno pegado al otro. Draco se levanto pesadamente luego de un rato y se coloco boca arriba al lado de ella, respirando agitadamente, la lluvia había cesado y el cielo estaba despejado lleno de estrellas. En su corazón existían miles de interrogantes, ya había obtenido lo que quería ¿Y ahora que? Porque lejos de sentirse satisfecho, quería mas, jamás había tomado a alguien de esa forma y nunca había sentido nada parecido por una chica. Ella le dio la espalda y se encogió sobre su cuerpo. Luego de un rato, él se incorporo, seco su ropa y una tunica con un hechizo, se la echo encima a Hermione, quien temblaba de frío. Draco se levanto del suelo y su mirada se hallaba perdida, sentía su corazón desbocado aprisionándole el pecho. No podía entender lo que había pasado, había ido en contra de 17 años de enseñanzas de su padre, todo por la atracción inaudita que sentía por ella, estaba confundido y cuando Hermione empezó a llorar, fue mas de lo que pudo soportar, maldiciéndose a si mismo, se fue de allí abandonándola como un perfecto cobarde, sin que le importase en los mas mínimo ninguna otra cosa que huir aunque fuese por un momento de tanto sentimiento encontrado que aprisionaba su corazón.
Corrió con un demente hasta el castillo y luego en su habitación, se encerro en el baño, temblando.
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DEJEN REVIEWS.
