Capítulo 12: ¿Planes frustrados?


– ¿Qué ha ocurrido contigo? – preguntó Hikari de forma un tanto pasiva aunque su voz comenzaba a temblar. Takeru dejó de brillar, parecía meditar una respuesta pero esta nunca llegó.

– Algo ha pasado – esta vez su fémina voz estaba envuelta en el temor – algo muy extraño.

– Prometí que te diría todo – Takeru al fin decidió responderle – Pero no ahora... por favor.

A la chica no le quedó más remedio que asentir. Esta fue la pauta para que el rubio tuviera su extraño comportamiento de brillos, desapariciones y reapariciones en un sitio diferente.

Danza de nieve.

Un fulgor blanco pasó como un rayo ante los ojos castaños de la chica, y el ataque Hikari ya lo había visto antes, aunque en esta ocasión el negro enemigo esquivó el ataque que cayó contra el castillo.

– Maldición – gruñó la azulada temblando de ira.

– Cálmate Dratimon – aconsejó Flomon dándole paso a Almon para que intente detener a Beelzemon quien estaba batallando al mismo tiempo contra Angemon – Estás descontrolada.

A pesar del consejo la azulada no podía contenerse, por lo que se lanzó contra el digital de intensos ojos rojos. Esta vez logró darle un certero golpe mandando al digimon contra el rocoso suelo de la montaña haciéndola tambalear pero con menos intensidad que su anterior ataque.

– Nos volvemos a encontrar – comentó Takeru a pocos pasos del malherido digital.

– Hasta que te dignas en aparecer – Beelzemon escupió hacia los pies del impotente ser percatándose perfectamente que alguien se encontraba detrás de él.

– Vuelves a lo mismo – Takeru habló en un murmullo apenas perceptible – ¿Por qué en ese empeño de destruirme? Sabes perfectamente que, en el nivel en el que te encuentras, jamás lo conseguirás.

– Porque estoy destinado a ser tu destructor – insistió el negro mientras lo apuntaba con su arma. Ahora el enemigo tenía la completa confianza de que El Juez no esquivará el ataque. Si lo hacía, la humana sería la afectada.

Beelzemon apretó varias veces el gatillo, el ataque salió del arma de forma instantánea pero chocaban contra un muro invisible.

Takeru abrió la boca para dictar su sentencia, pero instintivamente recordó a quien estaba a sus espaldas. Y, en consideración a ella, decidió dar otro rumbo a sus acciones.

Una intensa luz azul se desprendió del cuerpo del joven y chocó directamente contra uno de los 3 ojos del atacante, específicamente contra el que tenía en la mitad de la frente. El arma cayó de entre las manos negras de Beelzemon quien estaba totalmente paralizado.

– No eres de este mundo – Takeru comentó – Pero es imposible que puedas abrir las puertas dimensionales... o fuiste tú o alguien más manipula en terrenos que no les concierne.

– No sé de lo que me estás hablando – respondió Beelzemon comenzando a brillar – Yo pertenezco a este mundo, al mundo Digimon.

– Dos pequeños niños – Takeru hizo caso omiso a las palabras del negro digital – Pues creo que ellos serán tu propia sentencia.

– Te voy a destruir – declaró ahora Ipmon – Te desintegraré partícula por partícula.

– Por querer deshacerte de mí te sentencio a volver con tus... – Takeru frunció el entrecejo – Tamers – Ipmon seguía musitando cosas pero todo era incomprensible pues lentamente perdía el conocimiento – Si te vuelvo a ver por esta dimensión no seré tan flexible.

El brillo azulado dejó de desprenderse del joven, pero siguió en Ipmon por muchos segundos más aunque iba perdiendo intensidad, y tal como este resplandor se desintegraba de la misma forma ocurría con el inconsciente digital.

– Es todo – Takeru volvió su mirada a los digitales que flotaban en el aire quienes asintieron declarándose testigos de lo acontecido.

Repentinamente Dratimon recordó su mayor preocupación e ingresó por uno de los ventanales del castillo. Flomon y Almon la siguieron de inmediato.

Angemon comenzó a brillar nuevamente para subir a su siguiente nivel. El casco seguía presente por lo que no se podía ver su azul mirada pero, por la dirección de su cabeza, Takeru sabía que lo estaba observando.

– Los demás están dentro del castillo – Holy Angemon bajó hasta los dos jóvenes pero no se posó en el piso sino que siguió suspendido en la nada – Incluso Yamato, y anda de un humor irritable.

Takeru lanzó un bufido. Todos sus planes se habían desmoronado. Aunque... (el rubio recordó entonces a Koushiro y mentalmente se preguntó si el pelirrojo había hecho el cambio) ... Aún no todo estaba perdido.

Definitivamente todo hubiese sido más fácil si Hikari no hubiese venido al digimundo. Aún tenía una conversación pendiente con ella, una muy especial. No es que los demás destinados no fueran especiales para él porque eso no era así: Daisuke fue su amigo/rival declarado (aunque nunca tuvieron un encuentro en especial), Iori fue su compañero de digievolución DNA, Ken también ocupó un espacio en su corazón en la sección de grandes amistades, A Taichi siempre lo admiró por su valor infundido, a Koushiro por su serenidad y sabiduría, de Sora siempre recordaba su mentalidad centrada y madura, de Mimí su sinceridad, de Jyou su afán de que todos estén bien, de Miyako nunca olvidó su inagotable energía. Imposible olvidarse de la terquedad de su hermano.

Sí, ellos eran sus amigos y su familia.

Pero para ella, para su Hikari como solía llamarla en secreto, tenía un sentimiento especial aún sin la remota respuesta de si era correspondido. Fiel testigo de ello era la carta que no se atrevió a entregarle y esto, para concepto de Takeru, fue lo mejor que hizo en toda su vida.

Holy Angemon siguió frente a él, esperando una respuesta, y se notaba que el ángel podía esperar toda una eternidad sin cansarse, pero esto no era necesario.

– Dile a los demás que me den unos minutos. Antes tengo que hablar con Hikari – Takeru entonces se volteó hacia la chica mientras el digimon ingresaba al castillo.

El rubio respiró profundamente y le extendió el brazo a la chica. En su interior temía por una negativa por parte de Hikari pero su sorpresa fue mayor al ver como ella lo tomaba entre sus finas, heladas pero decididas manos (quizás Hikari estaba así por temor o confusión)


La mágica esfera que envolvía a la habitación había desaparecido momentos atrás. Taichi y Sora aún no daban indicios de que aparecerían pero todos tenían la seguridad de que ellos estaban bien pues no en vano podían respirar sin dificultad.

Holy Angemon llegó de inmediato a la habitación en la cual los destinados físicamente estaban bien, bueno, casi todos pues Yamato seguía sosteniéndose las costillas.

– Él vendrá en unos minutos – informó el ángel digital – antes quiere hablar con Hikari.

– ¿Por qué con ella? – preguntó Daisuke y luego soltó una exclamación de compresión ante sus propias palabras. Algunos rieron levemente por el despiste fugaz del dueño de Vmon.

– Nosotras nos retiramos – anunció Dratimon mirando a la humana que estaba empapada en sudor, respiraba con mucha rapidez y parecía que desfallecería en cualquier instante.

– En un momento – replicó la chica apretando las manos como si este hecho le infundiría fuerzas físicas mientras dirigía su mirada a cierta persona que en esos instantes parecía el hombre más importante de su vida.

– Antes necesito hablarle – se escuchó la impotente (o al menos así intentó sonar) voz de un corpulento ser de color púrpura. Flomon lanzó un notable y confiado quejido de fastidio ante su presencia.

– Luego – replicó la joven al mismo tiempo que en su mente tramaba la manera de separar a Koushiro de los demás destinados (será que habrá quedado fascinada con él =P)

– Es sobre Takaishi y su... – las últimas palabras tan sólo la chica pudo escucharlas pero, por lo visto, no le agradó mucho el comentario.

La joven entonces se dirige a los destinados.

– Me disculparán mi retiro, tengo asuntos personales pendientes – Dratimon hizo un claro movimiento de seguirla pero la humana no se lo permitió – Quédate – fue la clara orden.

La azulada quedó notablemente perpleja pero también era notable que no se atrevería a contradecirla.

– ¿Qué tendrá que ver esto con Takeru? – murmuró Ken al instante en que en un gesto aparentaba alisar más su cabellera.

Miyako se encogió de hombros suspirando cansada.

– Sólo nos queda esperar – comentó Daisuke – Takeru pronto vendrá.

– Pero Takeru está ahora con Hikari y estos dos extraños hablarán de Takeru sin la presencia de él – observó el joven que, notablemente se graduará con honores en Criminología.

– Los espiaré – Daisuke quedó con la boca abierta por diversos motivos: el asombro de Yamato por la sugerencia y por el hecho de que se le adelantaron.

– No puedes moverte – objetó Miyako mirándolo de reojo.

– Takeru es mi hermano – replicó Yamato en un tono que los últimos en integrarse al grupo de destinados sospechaban que existía en él pero recién ahora lo veían directamente.

Daisuke fue el primero en soltarlo y, para llamar la atención, cogió entre sus brazos a su digital azulado y se acercó a la de la misma especie y color.

– Eres del tipo dragón – comentó el chico que en esta ocasión había dejado olvidado sus googles en el mundo de los humanos – Mi Vmon también lo es.

La azulada poco o nada pareció interesada en la conversación, y no pareció tampoco percatarse de que Miyako dejó también a Yamato para distraer, de cualquier forma, a los otros guardianes.

– Yo soy la dueña de uno de los digitales que ustedes denominan los de la segunda generación.

– Segunda etapa – corrigió Almon – Y sabemos bien que heredó los emblemas del Amor y Pureza, Miyako Inoue, amante de las computadoras y tecnología, impulsiva por su demasiada adrenalina en las venas.

La chica se sonrojó notablemente.

– ¿Cómo...?

– La base de datos fue llenada con la información proporcionada por El Juez.

– ¿Y qué dijo de mí? – interrumpió Ken antes de que Miyako protestara.

Las descripciones del delgado Ichijouji se iban perdiendo en la mente de Yamato quien entonces recordó que faltaba alguien más a quien despistar. Pero cuando Yamato miró a Holy Angemon este parecía estar más preocupado por la estructura del piso que de cualquier cosa.

Aun así el dolor en las costillas le dificultaba la caminata. Escuchó las dos voces que buscaba, por lo visto ya llevaban tiempo platicando aunque también parece que Yamato llegó en una importante parte de la plática.

– ... muy bien que no puede dominar totalmente sus poderes – decía la voz del corpulento – Si se agota demasiado sería presa fácil para cualquiera.

– Ah, perfecto – replicó la chica enfadada – Entonces yo sería la encargada de explicarle a Takaishi el motivo por el cual estaban en uno de los salones los cadáveres de sus compañeros humanos con sus respectivos digitales.

– Estuvo muy bien hasta cuando los mantuvo en la esfera, pero no era necesario la técnica de la Esfera Virtual de Oxígeno.

– Si ellos no me ayudaban pude haberme cansado antes de que Takaishi terminara con la sentencia de Beelzemon.

– Lo cual nos lleva al mismo asunto – se notó el tono triunfador en la voz del digital – No es aceptable que a estas alturas siga sin poder dominar todas las técnicas sin agotarse. Takaishi prácticamente lo ha logrado.

– Takaishi es un hombre – replicó la chica más enfadada – Tiene más resistencia que una mujer.

– Ambos no partieron desde el mismo punto, él tuvo más desventajas que usted... y sin embargo la ha superado.

– Claro que no es la misma situación – la joven parecía más irritada que nunca.

– No se altere – el digital estaba notablemente satisfecho – Sólo se lo recuerdo. Es mi misión.

– Y también le recuerdo algo. Tengo muchas ventajas en mi posición: ¡Cierre el hocico!

Yamato apenas pudo percatarse de un breve resplandor y los gemidos incontenibles del digimon.

– Mucho mejor – la chica parecía más relajada – ¿Qué le ocurre? Me parece que se está arrepintiendo de haberme elegido – se escucharon gemidos de negación – Ahora entienda algo de una vez por todas: nunca más se entrometa en mis asuntos – Silencio por unos instantes – Tomaré eso como una respuesta afirmativa. Ahora retírese.

Yamato se escondió, como mejor pudo, entre la abertura que existía en medio de dos pilares en una esquina. El rubio Ishida se percató de que una especie de cinta brillante cubría el hocico del furioso digital quien salía dando grandes zancadas.

La mente del rubio se iluminó ante una opción que vio. ¡Estaban a solas! ¡Ella estaba débil! Una inagotable fuente de información sobre su hermano.

Yamato ingresó de forma abrupta en la habitación, pero solo halló a la joven recostada en un alargado sillón ubicado cerca de la única ventana de la recámara. Los azules ojos del chico pasaron por la habitación en cuestión de segundos y a él le pareció que ha estado ahí toda una eternidad.

Ignorando el dolor de su cuerpo Yamato se dispuso a despertar a la chica pero algo le llamó su atención: una filmadora conectada a una encendida y desprotegida computadora. Él no era un experto en cibernética pero sabía explorar un disco duro, y si estaba en el digimundo, una computadora era de gran ayuda.

El rubio abrió uno a uno los estantes y en todos encontró lo mismo: cds

¿Una aficionada al j–pop? Pero ninguno de aquellos parecía tener uno de los éxitos de Teen–Age Wolves, nombre de la banda de Yamato. Entonces ella no sabe nada de música.

Y Yamato ingresó uno de los cds a la computadora, y fue el más exacto que pudo haber encontrado: el monitor se leía claramente: Infusión Digital... Plan de desarrollo para la Jurisdicción del Digimundo.

Continuará...


Notas de la autora: Por si acaso: No, no haré de este fict un crossover con Tamers, ya utilicé a Ipmon, ya lo devolví a su mundo pues alguien del nivel de Beelzemon no es el adecuado para enfrentar a El Juez, eso sí su aparición no fue en vano pues esto aún no se acaba, de hecho, mis destinados aún no se enfrentan contra los verdaderos problemas.

Fanáticas del adorable Taichi... en el próximo capítulo me decidiré si lo dejo con vida o no y qué consecuencias tendrá la acción de Sora en su vida. Ya imagino que muchos dirán "Adiós al Sorato" pero créanme que están totalmente equivocados. Jo, jo, jo... eso lo explicaré en su debido momento. (Aunque estoy consciente de que muchos me odiarán por ello)

Fanáticos del Takari... En el siguiente capítulo demostraré que aún sigue fluyendo en mi mente esta adorable pareja! ^_^

Mi mail dragonzukino está totalmente disponible para sus comentarios, también el review así que no hay pretexto para no dejarlo. Nos vemos el el siguiente capítulo :)