CAPITULO 12:
*LAS AMENAZAS IMPLICITAS*
Edward Pov
Se sentía tan bien el tenerla en mis brazos, no sé cómo pude ser tan idiota y estúpido al no darme cuenta de cuanto amaba a esta señorita, siempre estuvo conmigo y siempre la creí segura en mi vida, hasta que tuve un ataque hormonal y olvide lo especial e importante que era para mí como para causarle tanto daño.
Me alegraba enormemente el que ella me respondiera el abrazo de esta manera tan cálida y cariñosa que siempre la caracterizaban, yo esperaba un gran rechazo y quizás hasta odio de su parte, y aunque me doliera lo iba a aceptar porque yo le cause muchas penas. Pero ya estaba aquí, otra vez entre mis brazos y haría lo que fuera por no dejarla ir nunca más.
Me ganaría su perdón total, me costara lo que me costara; y esta vez la defendería como debí haber hecho en el pasado sin importar quién sea, no dejaré que la lastimen nunca más, sobre todo yo mismo.
-Mmmm… Edward?... Me estoy… quedando… sin aire…- me dijo con su voz tan bajita que apenas la escuche, la solté de inmediato.
-Lo siento, no fue mi intensión pero te echaba tanto de menos- le dije abrazándola de nuevo pero con menos fuerza.
-Yo también los he extrañado mucho- me hubiera encantado que lo hubiera dicho solo por mí, pero era egoísta de mi parte desear algo así.
-Bella… aún hay muchas cosas que debemos hablar, y muchas otras de las que debo disculparme- le dije bajando mi cabeza avergonzado.
-No te preocupes, tendremos tiempo,- dijo tomando mis mejillas entre sus manos y levantando mi cara, haciendo que miles de corrientes recorrieran todo mi cuerpo- además mis primos, y los demás ya vienen con nuestros horarios.- voltee hacia los chicos que venían comparando unas hojitas que traían en las manos.
-Prométeme, que saldrás conmigo, para platicar tú y yo solos- le pedí mirándola directamente a los ojos, causando que un tenue rubor apareciera en sus mejillas.
-Te lo prometo…
-Bien primita… por pura casualidad a mi hermanita, a esta linda señorita y a ti, les ha tocado las mismas materias desde la entrada hasta el almuerzo- le dijo a Bella el chico que se llamaba Seth, ganándose una mirada apenada por parte de Ángela y entregándole su horario a su prima.
-Y por raro que parezca, a mi novio y a mi hermano les tocan las mismas materias pero ninguna con nosotras, hasta después del almuerzo.- dijo la efusiva Leah, pegándole un suave golpe en el estómago a su novio.
-Mmm… y yo lamento interrumpir el reencuentro pero ya es tarde y debemos ir a clases- dijo Jacob mirándonos pícaramente a Bella y a mí, causando nuevamente que Bella se ruborizara.
-Tiene razón Jake, las clases deben estar comenzando- susurro Ángela, esa chica sí que era tímida, al menos en mi presencia.
-Es cierto, que clases tienen?- pregunte, pues solo dijeron que estaban juntos pero no cuáles eran las materias.
-Las chicas tenemos… cálculo- dijo Bella mirando su horario y haciendo una mueca, a la que sonreí, pues aunque ahora su apariencia haya cambiado seguía siendo la misma chica que odiaba las matemáticas, mí misma chica.
-Y nosotros… Lengua- Seth, haciendo la misma mueca de su prima.
-Qué suerte, mi hermano y yo también tenemos esa clase juntos, así que vámonos de una vez o si no, no nos dejarán entrar… Bella sabes dónde están los salones, verdad?- le pregunte un poco preocupado.
-Solo me fui un año, y a menos de que hayan remodelado en ese tiempo la escuela no creo que tenga ningún problema de ubicación- me dijo, medio en broma.
-Está bien, ya deja de hacerte el gracioso con mi prima y vámonos- me dijo Seth mientras me palmeaba la espalda juguetonamente, me caía bien este chico.
-Señoritas, las vemos en los pasillos o hasta la hora del almuerzo, no se preocupen espantaremos a las chicas por ustedes, y les apartaremos un lugar en nuestra mesa- las molestó Jacob mientras les guiñaba un ojo, Bella y Ángela solo rodaron sus ojos y sonrieron, pero Leah…
-Ten mucho cuidado con lo que haces Jacob Black, porque tal vez el que se puede quedar sin lugar en nuestra mesa puedes ser tú! Además que ya no dejaré que me…- no pudo terminar la frase porque una muy avergonzada Bella le tapó la boca, mientras Ángela la jalaba de un brazo y la arrastraban hacia el salón que les tocaba.
-Tú novia tiene carácter, eh?- bromee con Jacob.
-Que si tiene? Le sobra!- me dijo riendo- por eso la amo.
-Ahora solo imagina ese carácter convertido en furia y además multiplicada por dos, cuando yo también la siento… eso sería terrible! Y sabes cuándo la hemos sentido?- Seth me miraba seriamente como cuando se cuentan historias de terror.- hace un año cuando Bellita llegó destrozada a nuestra casa…
Oh! Esto era una clara amenaza, solo pude tragar saliva pesadamente, y levantar las manos en son de paz… este chico era grande y por lo visto Jacob opinaba lo mismo que él; por un momento quise alejarme lo más que pudiera de ellos.
-Es broma amigo!- me dijo cambiando su cara a una de alegría total- porque sabemos que nunca volverá a pasar verdad?- de nuevo serio, pff! debería ser actor!
-No claro que no! Me siento muy mal por eso y de verdad les aseguro que haré lo que sea para conseguir su perdón y les rendiré cuentas a ustedes y a mí hermano si Bella vuelve a derramar una sola de sus lágrimas.- les prometí seriamente.
-Muy bien, aclarado el asunto y con el acuerdo estipulado, vallamos a clases- hablo Jacob con tono de abogado. Causando la risa de los tres.
-Vamos que la clase ya debió haber empezado, que buen comienzo de escuela…
Nos encaminamos con paso rápido al aula que nos tocaba y en el corto camino Seth y Jacob me contaron como mil chistes que casi no me dejaban ni caminar por la risa que me daba! Eran geniales, se parecían mucho a Emmett, sin duda este año sería muy divertido con ellos aquí.
Cuando al fin pudimos llegar al salón, el profesor nos miró con mala cara pero nos dejó pasar, varias chicas se nos quedaron viendo a los tres, a pesar de que solo ellos eran nuevos, pues a mí ya me conocían; quizás Jacob si tendría que apartar un lugar en la mesa para Leah…
Mi hermano estaba junto a Rosalie, que por lo visto tomaría con nosotros esta clase. Emmett nos sonrió y nos indicó unos lugares vacíos que habían a su alrededor. La clase sería muy entretenida sin lugar a dudas…
Solo tenía una pequeña inquietud… Alice, de seguro Tanya ya le habría ido con el chisme y que tal y le tocaba la misma clase que a las chicas? Quería estar presente en ese reencuentro por si las cosas se ponían feas.
Tanya Pov
No podía creer que esa cosa… haya tenido el valor de regresar, y mucho menos de rubia! Por favor! Era obvio que venía por Edward otra vez; y que mejor que copiando mi estilo y mi apariencia, sabía que simplemente así podría lograr que él le prestara un poquito de atención, pero yo no se lo permitiría, y estaba segura que ni Alice, ni Jasper, ni Rosalie, la aceptarían de nuevo, de eso me encargaba yo.
Deje a Rosalie allá con el intento de rubia y su gentuza y me metí a la escuela a buscar a Alice; tenía que contarle antes de que la tomará por sorpresa la noticia, que ya había empezado a esparcirse, "la ahora sexi y guapa hija del jefe, había regresado". Por favor! Era un intento de imitación y para nada sexi, y mucho menos guapa.
-Alice!- tuve que gritar cuando la vi doblar en el pasillo de la mano de Jazz.
-Qué paso? Por qué gritas?- me pregunto un tanto avergonzada por mi espectáculo.
-Qué clase tienes?- pregunte ansiosa.
-Tenemos calculo los dos- contesto Jazz.
-Ok, yo también así que vamos al salón que tengo algo muy importante que decirles- los tome de las manos que traían unidas y los arrastre dentro del salón, los lleve a las ultimas bancas y ante la chismosa mirada de los pocos que había en el salón los senté para poder explicarles lo sucedido.
-Tanya, dinos de una buena vez qué es lo que paso, por qué traes cara de haber visto un fantasma?- pregunto Jasper queriéndose hacer el muy gracioso.
-No estoy para bromas, así que escuchen- ellos me miraron expectantes- no vi un fantasma, vi algo peor, vi una zorra, intento de rubia, tratando de vestirse a la moda.- les dije muy enojada. Jasper me vio con cara de no entender nada, pff! Hombre!. Pero Alice se quedó pensativa.
-Volvió verdad?- pregunto aun con la mirada perdida- pero porque dices que intento de rubia y tratando de vestirse a la moda?- ahora ya me miraba directamente.
-Sí, volvió, pero regresó rubia! Y con ropa de marca! Y tus hermanos encantados de la vida! Nos humillaron a Rosalie y a mí delante de todos los babosos que estaban allá afuera.- el dije haciendo el puchero que ella me había enseñado.
-Ok… creo que me perdí! De quién o qué cosa hablan- el bobo de Jasper no entendía nada aún. Solo rodé los ojos y lo ignore.
-Jazz, amor, Be… Isabella regresó- le explico tranquilamente Alice a su torpe novio.
-Y rubia!- le lloriquee yo.
-Cálmate Tanya, no dejes que eso te afecte, no la he visto aún pero sabes que cuentas con nuestro apoyo, no te dejaremos sola y en casa seremos dos contra dos, no te preocupes todo estará bien, la pondremos nuevamente en su lugar si es necesario- me dijo Alice, logrando que una sonrisa de triunfo y burla se instalara permanente en mi rostro, mientras la abrazaba.
-Gracias Alice, eres la hermana que nunca tuve- la volví a abrazar, la necesitaba de mí lado para poder ganar esta guerra, que recién reiniciaba.
-Sabes que te queremos y apoyamos- dijo Jasper abrazando a su novia cuando yo la solté.
-Gracias chicos, es bueno contar con ustedes, ahora hay que quedarnos acá atrás por si de casualidad ella y sus secuaces comparten nuestra clase,- les advertí mientras me sentaba a un lado de Alice, dejándola en medio de los tres.
-Secuaces?- preguntó Jasper.
-Sí, al perecer no se atrevía a regresar sola porque dos chicas y dos chicos vienen con ella, dos creo que son sus primos o algo así, no le puse atención a algo tan insignificante como lo es todo lo que se le relacione.- les explique llena de rabia por su atrevimiento a enfrentarnos a Rose y a mí.
-Ok, tranquila, el profesor no debe tardar, averiguaremos más de esto cuando la clase termine o en la hora del almuerzo, de acuerdo?- pregunto Alice.
-Ok.- le conteste poniendo mi puchero marca Alice Cullen.
Esperamos menos de cinco minutos cuando el profesor llegó y comenzó la clase, me decepcioné un poco pues el intento de rubia no llegó ni tampoco sus ridículas secuaces.
A los 10 minutos de que la clase había comenzado, llamaron a la puerta, observe como Alice y Jasper miraban atentos para ver quién era, me alegraba que estuvieran pensando lo mismo que yo.
El profesor dejo pasar a quienes tocaron; y la clase guardo completo silencio por algunos segundos, hasta que el profesor lo rompió…
-Señorita Swan?- pregunto un poco sorprendido, por el rabillo del ojo vi como el idiota de Jasper tenía la boca abierta así que sin tocar a Alice le pegue una patada en le pantorrilla haciéndolo reaccionar de nuevo.
-Profesor Adam, es un gusto volver a verlo, lamento mucho la tardanza e interrupción pero mis primas son totalmente nuevas y tuvimos un retraso con el papeleo- se disculpó, tenía que admitir que nunca la había escuchado hablar tan segura delante de tantas personas que la miraban directamente.
-Claro… pasen, pero que no se vuelva a repetir, de acuerdo?-les dijo el profesor indicando tres asientos en la mitad del aula que estaban libres.
-No se preocupe profesor, la próxima seremos las primeras en llegar- le dijo la chica que antes en el patio era abrazada por uno de los otros dos.- por cierto mi nombre es Leah, y ella es mi prima Ángela- se presentó ante la clase entera y ante él profesor, pero qué se cree? La reina del carnaval?
Algunos idiotas empezaron a chiflarles y las chicas empezaron a murmurar entre ellas el nuevo look de la hija del jefe de policía.
El intento de rubia capto mi mirada envenenada y me… sonrió? Así que no la intimidaba, pues ya lo veremos! Después miró a Alice y su rostro cambió por unos segundos a uno de tristeza y dolor al captar la expresión dura y sin interés de su ex mejor amiga, pero se recompuso. Aun así ya me dejo bien claro que solo aparenta fortaleza pero sigue siendo la misma niñita débil de hace un año.
