CAPITULO 12
(Pov Amber)
Desperté en mitad de la noche con un sudor frío recorriéndome la espalda, cuando abrió los ojos vi a mi pájaro en la jaula dormido tapándose con su ala derecha la cabeza, como si el animalito buscase algo de privacidad.
Sonreí al verle y me levanté, la noche estaba cerrada y la luna iluminaba las copas de los frutales que decoraban la entrada del hospital.
Pude pensar en mi nuevo sanador... él y en lo que me había echo... era un hombre fuerte pero jamás pensé que me pudiese hacer daño y lo hizo, pero a la vez fue como una válvula de escape para mi... era como si lo necesitase de solo de esa manera pudiese llegar a ser normal, porque lo que me hacía sentir era dolor, un dolor soportable que de una manera inexplicable... me gustaba.
Respiré hondo y me senté en la cama, me froté la cara con las manos y saqué de debajo del colchón un paquete de cigarrillos, un día Atenea se los había dejado y solo los fumaba en situaciones de estrés, nadie lo sabía.
Abrí la ventana y fumé tranquila viendo la noche, mañana vería a mi médico... mañana sería otro día.
(Pov James)
Esa cama era demasiado grande y lo que más me llamó la atención era la predisposición que tenían las criadas a la hora del sexo, dos de ellas se me habían insinuado pero me negué. No quería sexo con criadas de esta casa por muy guapas que fuesen, no eran mi tipo, dos de ellas eran rubias, las que se me habían insinuado y yo era de morena de pelo largo. Las rubias siempre me habían parecido... a "medio-cocer".
No podía dormir y la verdad es que no dejaba de pensar en mi paciente, eso era, mi paciente.
Miré bajo las sábanas y me vi erguido, mi miembro estaba rígido y completamente listo para una ronda de sexo.
Respiré hondo y cerré los ojos, me concentré en mi paciente y tomé mi miembro, arriba y abajo, despacio, lento luego más rápido, casi podía escuchar como esa mujer gemía mi nombre, levanté las caderas de la cama y me corrí, no duré mucho estaba demasiado predispuesto, a los poco minutos volví a estar listo.
Y toda la noche fue así... era desquiciante el saber lo mucho que podía afectarme esa chica... Amber...
