Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
Me quedé muy quieta cuando desperté, intentando mantener el ritmo de mi respiración.
Tenía miedo de abrir los ojos.
Estaba acostada de forma dudosa, me había dado más de mil vueltas mientras dormía. Hinata se había levantado y había quitado mis brazos de ella con sumo cuidado para no despertarme, se había ido a su habitación rápidamente junto a Tenten, las sentí muy temprano.
Tenía miedo de reconocer que estaba despierta y enfrentarme a la ira de Sasuke-kun, estuviese a quien estuviese dirigida hoy. Con cuidado, eché un vistazo a través de mis pestañas. Ya estaba muy claro pero aun no era hora de irme a clases, Ino no estaba en su cama, ¡maldición!, ¿soy la única a la que le cuesta levantarse?
Me tire hacia atrás nuevamente mirando el claro techo, con los brazos detrás de la cabeza.
Ya, me levantare, Pensé.
Me incorporé y me vestí muy rápido, me puse mi uniforme y me dirigí al baño para cepillarme los dientes
…de pronto la puerta se abrió de golpe dejando visible delante de mí una figura bastante conocida.
Palidecí al instante. Me di vuelta sobre mi hombro para poder verle mejor el rostro. Su expresión era suave, sin emociones… y en su mano llevaba un papel como evidencia.
- ¿Qué sucede?
Intentaba mantenerme serena pero…era imposible cuando tenía sus ojos negros mirándome.
- Sakura…- su voz sonaba ronca.
Entró en mi habitación con un leve movimiento.
- ¿Qué quieres? – Le pregunte de forma indiferente.
- ¡Quiero que me expliques esto!
- ¿Qué cosa?, ¿Qué es eso?
- ¡No te quieras burlar de mí! - Susurro amenazadoramente, a escasos centímetros de mi cara dejando el papel que tenía agarrado en un mueble con un golpe seco.
Mire el papel evitando su peligrosa mirada. Estaba clarísimo que era. El codiciado número de Sasuke Uchiha.
Desde que habían puesto aquellos anuncios las chicas habían hecho cola para conseguirlo.
- Pues…parece un anuncio….y un número de teléfono. ¿Ahora estas en busca de Novia Sasuke-kun?
- He dicho que no te rías Sakura-chan. Sabes muy bien que es. Además tú fuiste la única capaz de…
- ¿Yo?
- Sakura… no sacas nada con negarlo, Tenten ya me ha dicho que le has pedido mi número. Estalló.
En un arranque de furia me estampo contra la pared, no agresivamente pero no dejándome opciones de zafarme.
Comencé a temblar bajo sus brazos y pecho, su control me tenía acorralada. Nunca había visto así a Sasuke-kun y aquello me asustaba.
Él lo notó y sonrió de forma traviesa, una sonrisa que me puso los pelos de punta.
- ¿Acaso creíste que no lo sabría Sakura-chan? – susurro en mi oído y eso me hizo tiritar aún más.
- Y-Yo…
- Hmp, para que lo sepas la chica de ayer no dijo nada. Nadie sabe que estuviste en mi habitación.
- ¿Estoy metida en un lío? – pregunté con una suave voz.
- En uno bien grande – dijo mientras miraba hacia abajo cerrando los ojos, pero volvió la cabeza y me dedicó una sonrisita de suficiencia. Suspiré con alivio.
- Lo siento…- le dije - No pretendía… Bueno, no sé exactamente que me pasó anoche.
- Tendrás que pagar las consecuencias Sakura-chan. Esto te hará recordad viejos tiempos…
Sacudí la cabeza al recordar lo de…
- ¿Sabes?, no me agrada mucho la idea de hacerlo, no creo que sea buena idea obligarte a hacerlo pero…
No pude pensar mucho más cuando sus demandantes labios se acercaron a los míos.
Abrí los ojos y Sasuke-kun se acercó más a la pared donde me tenía acorralada.
Sus manos se apoyaron a ambos lados de mi cintura atrayéndome aún más hacia él.
Tenía los ojos abiertos de par en par de la sorpresa y trataba por todos los medios de ordenar mis pensamientos, aunque fuese un momento, sin embargo, me era imposible.
No quería ceder ante la posesividad de Sasuke-kun…
Me sentí desfallecer sintiendo su aliento cálido, a pesar de su posesividad, era cauteloso y delicado.
Mi cabeza era un remolino de sentimientos encontrados, paradojas, ironías y sobre todo, mucha confusión. No sabía que debía hacer, pensar o decir.
Fue la voz de Sasuke la que me sacó de mis pensamientos.
- No te besare Sakura-chan, ahora podemos volver a la normalidad… no nos debemos nada – Tocó mi ardiente mejilla y suspiró.
Sus ojos tenían un brillo especial y diferente.
No se veía como un joven cumpliendo un capricho… me miro a los ojos de forma cautelosa, como intentando buscar una respuesta a algo, luego sus ojos se ensancharon inexplicablemente y luego los entrecerró y sonrió.
Y así, sin más, Sasuke-kun abandonó mi habitación.
Me eché una ojeada a mí misma mientras se iba, intentando no llamar la atención.
Parecía estar bien, parecía estar… normal. No me sentía confundida, más bien sentía que me habían sacado un peso de encima.
Hoy me tocaba Biología la primera hora y me sentaría junto a él, después de todo como él había dicho, podríamos volver a la normalidad.
Tome mi mochila y me dirigí a la Clase de Kakashi-sensei. Al llegar habían algunos Alumnos tomando sus lugares, me acerque a mi puesto y ahí estaba el, sentado como si nada con los codos sobre la mesa y sus dedos entrelazados frente a su cara, me observo por un instante y luego miro hacia la ventana.
- Hola – Le dije incomoda, ¿es que acaso era estúpida?, residen lo había visto y lo saludaba. Él se dio cuenta de mi nerviosismo y me hablo…
- ¿Qué te sucede?
Estaba muy curioso por mi comportamiento, y le causaba chiste.
- Nada, ¿Y a ti? – Se giró para verme como si le hubiera descubierto en algo.
- Te tengo una noticia… - Me dijo mientras sonreía.
- ¿A si? ¿Qué cosa? – Dije simulando estar despreocupada y luego mire hacia la mesa en donde estaba sentada Hinata, esta me movió la mano saludándome y luego se dio la vuelta.
- Hoy hable con Guy-Sensei y luego con el Director.
Eso me sobresalto, ¿Sobre qué?, quizás le dijo lo de los avisos que hice con su número… o la chica le conto lo de la habitación… él se dio cuenta de mi rostro y luego interrumpió.
- No es lo que te estas imaginando, se viene el campeonato de Basquetbol y me han pedido que me una al equipo, lo hice pero con una condición.
- ¿Campeonato de Basquetbol? ¿Qué condición? – Puse cara curiosa, la verdad lo estaba.
- Mmm, que te quitaran el castigo junto a Ino.
Me acomode bruscamente en mi silla, él puso una risita torcida y luego vio hacia el frente.
- ¿Enserio Sasuke-kun?, ¿Qué te han dicho?
- ¡Que sí!, no querían perderse a un jugador como yo – dijo alardeando.
- Pero ¿Por qué lo hiciste?
Entrecerré los ojos y luego puse mis codos sobre la mesa y mire a Hinata disimuladamente para ver que hacía.
- Porque tengo una condición para ti igual.
Me quede como estaba, sin moverme y le pregunte…
- ¿Qué cosa?
- Que me acompañes al Centro Comercial – Puse los ojos en blanco y luego me di la vuelta para mirarlo.
- ¿Qué pretendes Sasuke Uchiha? – Lo mire fijamente, no me tragaba solo la idea de salir y que el hiciera favores así como así.
- No pretendo nada, solo quiero salir contigo y borrar los malos ratos.
Volvió a mirar hacia la ventana.
- ¿Cómo lo que paso hace poco? – dije enojada.
- Si tú lo ves de esa forma… si, como el de hace poco – Se removió un poco en la silla y luego vio hacia el frente
- Mmm… no sé si deba… yo…
Resople y luego el me interrumpió.
- Esta la opción de negarte, ya si no quieres puedes decirlo.
Su vos era calmada y ahora me miraba a mí.
- Si quiero – Le sonreí y este entrecerró los ojos.
- ¿Segura?
- Si… te debo muchas, aparte que somos amigos y puedo salir del Internado gracias a ti.
- Hmp – Sonrió y luego bajo los brazos para tomar su mochila y sacar su celular que no para de vibrar, me miro con cara de pocos amigos y luego suspiro.
- Yo… lo siento, sacare todos los avisos que pegue por el Internado y aclarare las cosas.
- Descuida, hoy en el centro comercial puedes comprarme otro celular y listo - se rio de su propio chiste y yo lo mire dubitativa - Esto se arregla así – tomo el celular y lo apago – Listo.
- ¿Por qué no llegara el Sensei? – Le pregunte mientras miraba hacia la puerta.
- Creo que no vendrá hoy.
En ese momento entro Iruka- sensei por la puerta y todos dejaron de hacer lo que hacían, algunos se quedaron como estatua y otros se dirigieron rápido a sus lugares para sentarse.
- Tomen asiento. Hoy no vendrá Kakashi-sensei por… - busco algo en una hoja que tenía en la mano – Por problemas familiares…
El arrugo la frente y luego miro a la Clase que comenzaba a murmurar.
- Hmp, vaya mentira – Sasuke-kun comentaba en voz baja.
- ¿Qué sucede? – Le pregunte mientras bajaba un poco la cabeza ya que Iruka-sensei me miraba.
- Kakashi-sensei no tiene familia – Sasuke-Kun se echaba a reír disimuladamente y después se puso serio.
- Ya veo – No pude evitar sonreí.
- Pueden quedar en orden, ir a la biblioteca o… ustedes vean. Sin meterse en problemas.
Iruka-Sensei salió de la Clase y yo me levante apurada para ir al baño, me moví demasiado rápido y me tambaleé como una borracha para recuperar el equilibrio, el me sujetó antes de que me estampase contra la mesa.
- ¿Estás bien? – pregunto alarmado.
- No tengo mucho sentido del equilibrio, ¿Por qué no salimos de la Clase?, estoy un poco sofocada - Sentía como el color ascendía a mis mejillas y me costaba un poco respirar.
- ¡Esta bien!, Hinata viene hacia acá – Vi como el veía sobre mi hombre y luego se alejaba un poco de mí.
- Sakura-san… ¿Podemos hablar?
Me gire para mirar a Hinata y estaba un poco ruborizada, creo que malinterpreto la situación y creía que interrumpía algo importante.
- Claro, vamos… - Pero me interrumpió y luego le hablo a Sasuke-kun.
- Contigo igual Sasuke-kun – Esta lo miro dudando un poco pero luego comenzó a caminar para que la siguiéramos.
- ¿Conmigo? – Me dijo Sasuke mientras tomaba su mochila y me pasaba la mía.
- No sé qué es lo que quiere, vamos.
Salimos de la Clase y seguimos a Hinata hasta el caminito empedrado, se sentó en la pileta y luego nos miró para hablarnos…
- Veras Sakura-san, Sasuke-kun, quería que habláramos sobre lo que paso ayer.
Eso me tomo de improviso.
- H-Hinata…
Sentí como el miedo invadía mi estómago al recordar lo que había sucedido. Me senté a su lado en la pileta y Sasuke-kun hizo lo mismo doblando las piernas y poniendo un codo sobre una de estas para apoyar su cabeza en su mano, un poco indiferente pero presente en la conversación, sin mirarnos.
- Yo… estuve pensando un poco, llegue a la conclusión que… Sakura-san… ¿Qué es lo que piensas? - Hinata me pregunto mientras interrumpía lo que iba a decirme, vi que estaba muy confundida mientras miraba un punto fijo hacia el frente.
- Yo… no creo en fantasmas, ella no era uno. Es imposible.
Me tome las rodillas con aprensión y vi como Sasuke-kun me miraba de una manera extraña pero yo no lo mire, sabía que él pensaba de la misma forma que yo; el no creía en fantasmas, nadie racional lo hace.
- Yo pienso lo mismo Sakura-chan, ¿pero entonces?, ¿cuál podría ser su otra opción?, bastante aterradora para sobrellevarlo, pero está bien que no se engañen. Los fantasmas no existen – Sasuke-kun había dicho eso con el ceño fruncido y mirándome sin cambiar su posición.
- Ella… de verdad necesitaba ayuda entonces – Hinata estaba aterrada, pude ver como se le ponían los ojos llorosos y luego añadía – Y no hicimos nada Sakura-san.
- Yo…
No podía asimilar esa idea, habíamos corrido como unas cobardes y la habíamos abandonado.
- Ella nos pidió ayuda…
Hinata comenzó a llorar, pero sin hacer ningún ruido, solo puso las manos sobre su cara. Sasuke-kun se enderezo y me volteo el rostro para que lo mirara.
- ¿Eso es verdad? – Me miro dudoso.
- Yo… no lo sé, es probable – Pero si lo recordaba, solo es que no quería asimilarlo.
- Bueno, quizás... es probable que… - Pero lo interrumpí.
- Que ella de verdad necesitase ayuda, que estuviera en peligro…
Me altere al pensar en esa idea, no abandonaría a alguien que necesitase ayuda, ayer ni siquiera sabía si lo que estaba viendo era real… no es posible que…
- Pero es una opción descartable…
Vi como evaluaba las alternativas en su mente. Lo estaba poniendo muy difícil pero él tenía razón.
- Hinata-Sama, ¿puedo hablar contigo? – Interrumpió una voz a lo lejos, pude ver como Neji se acercaba a nosotros, su rostro era inexpresivo como siempre; miraba atentamente a Hinata quien se limpiaba las lágrimas y se ponía de pie.
- Adiós – Decía Hinata mientras desaparecía por el pasillo junto a Neji.
- ¿Sera posible que él lo sepa?
Mire aterrada a Sasuke-kun mientras él se ponía de pie.
- Solo Shikamaru lo sabe aparte de nosotros y Naruto, no creo que ande escuchando detrás de los pasillos, descuida, Neji no es así.
- Ojala – Respondí mientras me ponía de pie y salíamos de la pequeña placita.
- Entonces la salida de hoy tendrá como objetivo despejar tu mente – Sasuke rió.
- Sasuke-kun, después de clases iré a mi casa y le preguntare a Asashi si es que puedo, o lo llamare por celular.
Lo mire preocupada para ver su expresión, no quería que pensara que buscaba escusas para no ir.
- Esta bien, chica responsable.
Fuimos juntos a la cafetería en busca de algo para comer, el me compro un Cappuccino y estuvimos conversando hasta que toco el receso, me conto que mañana le tocaría jugar el Campeonato y que no era nada agradable para él, estuve toda la conversación desconcentrada, imaginándome la situación de la habitación y la Peluquería, en algunos momentos me sonrojaba pero el hacía como si no se daba cuenta, pensé en nuestras discusiones y en las formas en que nos poníamos bien de nuevo. "Eres tan Terca" me dijo… yo solo pude atragantarme con el café y verme como estúpida, no le conteste, no quería pelear con él.
Las clases terminaron rápido, en el receso del almuerzo no fui al comedor, me fui a mi habitación para no tener que simular estar bien, no podía afrontar los problemas de esa forma, al menos un tiempo para mí a solas era una buena idea. Ino no me siguió ya que lo comprendió enseguida, no puse mucha atención en las clases ya que estaba descentrada pensando en lo que había pasado, mi cabeza era un lio, había una maraña de problemas que no podía superar en un pestañear de ojos.
Con Sasuke-kun tuve clases de Historia pero luego nos separamos, el tomo Literatura y yo Trigonometría; apenas y pude mirar al frente.
A la salida estaba conversando con Ino y se animó a preguntarme si deseaba que me llevara a casa, por un momento pensé que diría lo de "Ir al Centro comercial" pero no lo hizo al verme que me puse algo roja, obviamente no creía que en público me sugeriría eso; Ino se quedó con la boca abierta y nos miró con acritud, él se dio cuenta que no le había contado nada a Ino sobre los viajes que él me había acortado gracias a su Audi R8, interesante debe haber dicho porque sonrió agachando la cabeza disimuladamente, ¿se preguntara el por qué?.
- Emm… yo… - dije algo nerviosa.
- Sólo si lo deseas, no quiero incomodarte ni nada, siéndote sincero, mi casa queda por esos rumbos, sólo que algo más al este – Me dijo justificándose.
- De acuerdo, es que… siento que te causo muchas molestias –Le dije mientras caminábamos a su auto, y era verdad… me había salvado de muchas.
Al llegar al auto no pude evitarlo, mi rostro cambio y pase una mano por la carrocería como una enamorada. Vi como él ponía los ojos en blanco y me abría la puerta.
- En absoluto - Me respondió con jovialidad, por lo que sabía el no solía abrir mucho la boca, pero estos días descubrí que puede ser bastante comunicativo.
- Emm… sobre lo de ir al centro comercial - dije vacilante así que aprovecho para hablar…
- ¿Si puedes ir?
- Pues… si, pero tendré que preguntarle o "avisarle" a mi padre, no me contesto el celular cuando lo llame hace un rato – Le dije mirando por la ventanilla los escaparates de las tiendas.
- Me parece bien ¿quieres que le pida permiso? - Eso me sobresaltó, supongo que su actitud fue un poco anticuada y él se dio cuenta que pensé eso.
- Emm… pues, creo que puedo hacerlo sola - Dije algo tensa.
- Entiendo, bueno, ya llegamos, me avisas a mi celular si es que puedes hoy, porque… ¿Tienes mi numero cierto? – Me pregunto con sarcasmo y luego sonrió.
- Hmp, si lo tengo – Lo mire y luego sonreí.
- Me avisas entonces.
- Si, Adiós Sasuke-kun
Entre a la casa y mi Padre no estaba, llegaba siempre como las nueve, lo volví a llamar pero no contesto. Tendría que dejarle alguna nota o algo, o podría salir otro día con sasuke-kun y no hoy. Comenzó a vibrar mi celular… era Asashi.
- ¿Hola?
- ¿Sakura?, ¿Qué sucede? – Dijo un poco preocupado.
- Am, te llamaba para avisarte que me han quitado el castigo, y…
- ¿Enserio?, eso es bueno. ¿Dónde estás?
- En casa, papá…
- Entonces te han dejado salir hoy, que bien hija me alegro.
¿Cómo le diría si me interrumpía siempre?
- Papá, escúchame.
- ¿Qué pasa?
- Bueno… yo… quería pedirte permiso para…
- ¿Vas a salir? – Dijo un poco preocupado.
- Si, bueno… Sasuke Uchiha me ha invitado al Centro comercial… él es mi compañero de clases…
- ¿Sasuke Uchiha?, ¿el hijo del doctor Uchiha? – Pude oír cómo se removía de su asiento.
- Ahhh, si, del Dr. Uchiha… Papá…
- Si, el Doctor Uchiha llegó a tiempo en el incidente del laboratorio y salvó todas las vidas, es un gran hombre - Dijo con solemnidad.
Me quedé de piedra cuando escuché eso, al parecer era un gran hombre y Asashi lo respetaba bastante.
- Es el médico más reconocido de Tokio, tenemos suerte de que se haya instalado cerca de la metrópolis. Ve Sakura, te cuidas… después hablamos, tengo que volver al trabajo, Adiós.
Corto el teléfono con urgencia, al parecer tenía permiso para salir, le avisare a Sasuke-kun.
Marque el número de Sasuke-Kun, al verlo me dio algo en el estómago, y pensar que ese número lo pegue por todo el Internado. Eso me pasa por hacer las cosas de forma compulsiva.
- ¿Hola? – Pude oír su voz, era la primera vez que hablaba por celular con él, me puse algo nerviosa pero luego le conteste para no parecer una sicópata que solo quiero oír su voz.
- ¿Sasuke-kun? – Me senté para estar más cómoda.
- Oh, lo siento… Numero equivocado, aquí no se encuentra ningún Uchiha.
Eso fue tan infantil, ni siquiera supo hacer bien la broma, en ningún momento había dicho su apellido, si era numero equivocado no tendría por qué saber el apellido de "Sasuke-kun"
- Hmp, como no… te delatas solo – solté una risita y pude escuchar como él también se reía desde el otro lado.
- ¿Te han dado permiso?, ¿O llamas para cancelarme? – Lo último lo dijo simulando que se ponía triste.
- Tengo malas noticias – puse voz preocupada, y cayo fácilmente.
- Oh, ya veo… no te han dado permiso, si quieres yo puedo hablar con tu Padre, no lo sé… quizás diga que si… - Lo interrumpí con una risa y él se quedó en silencio, ya se había dado cuenta de mi burla.
- Caíste tan fácilmente Sasuke-Kun – Lo dije entre risas y el hizo un sonido con la garganta.
- Mmm, ya veo… así que te burlas de mí…
- Me dijo que sí.
- ¿Ah sí? - Dijo como si nada.
- Si, me dio permiso - dije con una sonrisa que él no podía ver.
- ¿Te hizo algún tipo de interrogatorio sobre mí? – Tenía curiosidad.
- Algo así…pero una vez que supo quién eras me dio permiso, te conoce por tu padre – Puse los ojos en blanco.
- Entonces… ¿A qué hora paso por ti?
- Ahora si quieres… - eso había sido demasiado impulsivo – Ósea… cuando puedas.
Escuche como se reía, y eso me molesto un poco.
- Llegare en media hora – Escuche como caminaba, podía escuchar sus pasos.
- Nos vemos.
Y corte.
Subí a mi habitación con prisa para cambiarme de ropa, ¿Qué me pondría?, recordé la primera vez que lo vi, cuando Naruto-kun y los demás veían esa revista, que risa. El me ignoro por completo.
Ya sé lo que me pondré… saque mi top rojo y mis short blancos de lino que me dan un aspecto muy atractivo, unas sandalias blancas con taco, no tan alto pero me haría alcanzar un poco a su altura.
Escuche que abrían la puerta de la entrada, ¿Mi padre?, ¿No estaba en el trabajo? Estaba segura que se había vuelto a la casa para conocer a Sasuke-kun, esas actitudes paternales me hacían enojar.
- ¿Sakura? – Escuche desde el primer piso.
- ¿Papá?, ¿Qué haces aquí? – Me apresure a vestirme para bajar y encararlo.
- Si, salí un poco antes.
Vaya escusa, poco creíble.
- Ahhh, mira tú – Le dije con sarcasmo y pude escuchar cómo se reía.
Termine de vestirme, me puse un poco de perfume y luego me acomode el cabello. No necesitaba maquillaje, nunca me ha gustado, así que era de las mujeres que se demoraban poco en alistarse.
Baje la escalera y me quede parada con cara larga.
- ¿Qué sucede?
- Hmp, ¿porque te has vuelto?
El me miro y levanto las cejas sorprendido.
- Porque… vine a buscar unas cosas.
- ¿Ah sí?, creí que venias a espiar para conocer a Sasuke-kun
Él se dio la vuelta y se fue a la cocina y desde ahí me respondió…
- ¡Oh! ¿Uchiha Sasuke? ¿El que paso por ti una mañana? - Dijo mirándome desde la cocina con precaución.
- Ajá - dije y lo miré de reojo.
- Humm… ¿acaso son…?
Pero lo detuve, ¡No! ya sabía lo que venía y no iba a permitir que malinterpretara.
- No papá, sólo somos amigos, es una salida de amigos ¿sí? - Dije tranquila, pero en el fondo no lo estaba.
- De acuerdo - dijo con naturalidad, ¿de acuerdo?, ¿nada de interrogatorios?, que raro es mi padre.
- Gracias, prometo no llegar tarde - Dije con tono serio y decidido.
- Lo sé hija, confío en ti
Eso era lo bueno de ser la niña buena, todos confiaban en ti plenamente, si supiera lo que paso en el Cementerio...
- Gracias - Me lavé los dientes y la bocina del Audi R8 sonó tras de mí, en la calle. Demonios, ¿Qué haría?
Mi padre alzó la cabeza y me vio plantada sin decir palabra.
- ¿Qué esperas? Ya vete, no lo hagas esperar - Dijo con una sonrisa divertida, mi cara debió parecerle muy cómica.
- S-Sí - dije apresurada, ya iba a abrir cuando se escuchó que tocaban a la puerta.
No, ¿Por qué Sasuke-kun?, como si supiera que estaba mi padre y quisiera jugarme una mala broma.
Maldición, como odio esas cosas, me ponen de lo más nerviosa, abrí la puerta vacilante y ahí estaba él, con su típico cabello negro con dos mechones, uno a cada lado, recargado en el porche, me miró y sonrió con picardía, eso me molestó.
- Hola ¿quieres pasar? - Dije al final ¿Qué me quedaba? Azotarle la puerta y decirle "espera afuera" no era una opción.
- Gracias - dijo dando un paso al frente con determinación, mi padre salió a su encuentro y los presenté.
- Papá, Sasuke-kun, Sasuke-kun, mi papá - Dije y en mi interior reí por lo ridícula que soné, ellos se estrecharon las manos.
- ¡Vaya! Un gusto muchacho, muchas gracias por llevar a mi hija a la escuela y… al Centro comercial - Dijo alegre y Sasuke le sonrió.
- No es nada, emm... La verdad es que quería preguntarle si la dejaría ir al centro comercial conmigo - dijo con formalidad.
Demonios, que vergüenza.
- ¡Ah! descuida, ella ya me lo pidió, claro que tienen mi permiso, diviértanse - Dijo mirándonos a los dos.
- De acuerdo, muchas gracias – Le respondió con cortesía.
- La cuida mucho - hice una mueca que divirtió mucho a Asashi.
- Le doy mi palabra - Dijo Sasuke con solemnidad.
- Bueno… ya nos vamos ¿no? - Lo mire suplicante.
- De acuerdo, fue un gusto conocerlo señor Haruno - dijo tendiéndole la mano, no me extrañó que mi padre también viera lo extremadamente formal que podía llegar a ser, le correspondió el saludo y salimos de la casa.
Subí al auto sin apreciarlo y él se dio cuenta… estaba molesta.
- ¿Qué fue eso? – Lo mire con cara larga
- No sé de qué hablas - Dijo con una sonrisa.
- Yo podía hacerlo sola, de hecho ya sabias que me había dicho que si - Dije haciendo mi berrinche.
- Lo lamento, te subestimé, de todos modos lo quería saludar, digo, para que vea quien te llevara y traerá del Colegio - Dijo radiante de felicidad.
- Hmp, estas bromeando, no lo harás. - Dije y él ajustó la radio.
- Podría… si tú quieres, no le negarías esa petición a un Audi R8, ¿cierto?, con sus faldones de fibra de carbono y un alerón trasero que lo hace muy juvenil... Excelente para mí, ¿No? y si prestas atención Sakura-chan… podrás notar que su nariz y cola fueron suavizadas. Eso es tan majestuoso… ¿Se lo negarías? – Me decía mientras doblaba en la esquina.
Ocupo las mismas palabras que yo use para describir su auto, ese era un golpe bajo. No se valía.
- Mmm, lo pensare… - Mire por la ventana para que no viera mi rostro y se burlara.
- Llevas la misma ropa que el primer día que te conocí, Interesante.
Él se había dado cuenta, a pesar que ese día me había ignorado por completo.
- No creí que te darías cuenta… - Comencé a ruborizarme, Maldición.
- Hmp, me subestimas.
- Puede ser.
- Sakura-chan… sobre el Proyecto…
Verdad, había estado tan desconcentrada hoy que no me acordaba de los trabajos que nos habían pedido.
- Podemos iniciarlo mañana si quieres - Dijo mientras volvía a doblar una esquina.
- De acuerdo, ya tengo casi todo mi tema, sólo queda la maqueta y las láminas – Le mentí, tendría que pensarlo hoy.
- Yo igual, si quieres podrías ir a mi casa para hacerla juntos - Me quedé callada, no estaba segura, pero…
- De acuerdo, le diré a mi padre.
Llegamos al centro comercial; sólo había estado allí una vez cuando fui con Ino, Tenten y Hinata al cine.
Encontramos una serie de novedosos restaurantes en el interior.
- ¿Dónde deseas comer? - Dijo cuándo caminábamos por la plaza.
- Donde quieras - Sería de mala educación que aparte de que me invita a comer yo escogiera el lugar.
- Mmm… que te parece ¿allí? - Dijo señalando un escaparate de un local bastante amplio "Flor Rosada".
- De acuerdo - Entramos y por dentro la sala estaba decorada con velas en las mesas para dos, que en ese momento estaban apagadas por la luz del exterior; los manteles eran rosados a cuadros rojos y el restaurante tenía toda la pinta de ser cien por ciento Japonés, escogimos una mesa, él retiró la silla para que me sentara, nos reímos por eso, era como en las películas, pero más gracioso de lo habitual cuando se vivía personalmente.
- Pide lo que gustes - Dijo tendiéndome la carta, me decidí por una pasta - ¿Estas de broma no?, según la información que tengo…
- Sasuke-Kun, no soy alérgica a las pastas… fue algo que le agregaron en el restaurant – Él puso los ojos en blanco y luego añadió.
- No nos arriesgaremos…
- Ok, pediré un helado de chocolate, muy grande… lo compartiremos y eso será todo.
- ¿Un Helado? – me miro un poco dudoso.
- Si, no quiero morir sin antes probar el postre…
- Como gustes, no me agradan los dulces pero hoy are una excepción – Ladeo un poco la cabeza y miro hacia el techo. No me había dado cuenta que el techo era todo de cristal, se podían ver las nubes… estaban tan hermosas.
- Ahora lo entiendo, te falta un poco de dulce en tu vida – Sonreí de forma cantarina y este frunció el ceño.
Esperamos a que trajeran la orden y charlamos, comimos en silencio y hablábamos de vez en cuando hasta que…
- Si claro, ¿de verdad nunca has tenido novia? - Dije arqueando una ceja.
- No. Y no te burles, ¿Tú has tenido novio? - Dijo muy serio, miró el helado y después a mí fijamente, eso me incomodó de alguna forma.
Bueno… quizás, puede ser… - Dije con burla.
- ¿Quizás? – Me pregunto mientras miraba el techo.
- Si he tenido novio, buenos… dos novios – Me sonroje un poco.
- ¿En serio? - Ahora era él quien dudaba.
- De verdad, lo juro - Dije con solemnidad levantado el meñique como si jurara por el dedito.
- ¿Lo juras por el dedito? - Dijo con una sonrisa torcida y mirándome con cuidado.
- Sip - Dije y sonreí, era una niñería pero me resultaba divertido, seguimos comiendo.
- ¿Y cómo fue?, la declaración y eso…
Me dijo posando una mano sobre mi hombro, para que hablara con confianza… eso me dio risa.
- Sasuke-Kun… nunca he tenido novio, así que no lo sé – Puso los ojos como platos y luego tomo un poco de helado con los dedos y me lo puso en la nariz.
- ¿Nunca tuviste pretendientes ni nada? - Dijo con curiosidad mientras me quitaba el helado de la nariz.
- Mmm… no, nunca nadie se me ha declarado ni nada por el estilo - Dije metiendo una galleta en mi boca.
- Que raro, eres muy linda - Dijo como cualquier cosa.
- Oh, Gracias. Y Ud. Sr. ¿Uchiha, ha tenido pretendientes? – Me rei de mi propio chiste mientras se me quitaba lo colorada que estaba por su cumplido. Este me
miro con cara de pocos Amigos y luego sonrió.
- No – Solté una carcajada y le metí helado en su boca con mi cuchara.
- Yo he sido víctima de tu Club de Fans, no me puedes mentir.
- Bueno, y Sakura-chan ¿Qué harías si alguien se te declarara? - No supe que decir, me quedé como idiota con la galleta en mi boca, él se rió por mi expresión y me apresuré a tragar.
- Pues… no lo sé - Dije confundida - Lo más probable es que no, pero dudo que eso pase.
- ¿Por qué lo dudas? - Dijo inquisitivo.
- Pues porque… no lo sé, no lo creo posible, cuando tenga un admirador secreto y sepas ¿me lo dirás? Soy algo despistada para eso - Dije sobándome la cabeza.
- Supongo - Dijo con total seriedad.
- Gracias, aunque… tú me podrías dar unos cuantos consejos sobre eso, tu experiencia me supera en mil.
- No es nada cómodo, no te burles. Aunque ya tienes un pretendiente, Naruto, desde que llegaste no se despega de ti, le gustas.
- Ohm… ya me lo sopesaba pero…- Dije ocultando mi rostro.
- No te gusta - dijo terminando la frase por mí.
- No quiero lastimarlo, además no me ha dicho nada aún. - Aún, pero lo hará - dijo mirándome con unos orbes negros que me examinaban como por rayos X.
- ¿Te ha mencionado algo? - Dije expectante, ¿se atrevería Naruto a hacer eso?
- Algo así, pero descuida, cuando le digas que no... lo superará - Dijo con una sonrisa.
- Espero no llegar a eso, nunca he rechazado a nadie.
- ¿Si alguien te pidiera en este momento que fueras su novia lo rechazarías? - Me quedé atontada por un segundo ¿Qué significaba eso?
- Pues… ¿en este momento? ¿Justo este? - Dije abriendo los ojos como platos.
- Si, o el cualquier otro ¿tendrías el valor de rechazar a esa persona? - Dijo acercándose más a mí, estaba muy atento, su cara estaba muy cerca.
- Emm… pues… yo…- dije tartamudeando.
- ¿Si? - dijo impaciente.
- Pues yo…
Puso un rostro de risa que jamás le había visto, se burlaba de mí, al verme preocupado de esa forma.
- ¡Te burlas de mí!, eres un pesado.
- Es que si te vieras Sakura-chan, ni tú desperdiciarías el verte con ese rostro, tan asustado.
- Bueno, pero supongo que sí, todavía no conozco bien a nadie aquí – Lo mire enarcando una ceja - y… no lo sé, no me siento atraída por nadie todavía - Dije apartando la mirada a mi plato.
Él se alejó un poco, sonrió, luego se burló de mí nuevamente.
Terminamos de comer y charlamos de otros temas.
Al salir me llevo a casa no sin antes comprarme otros dulces; estaba contenta, me di cuenta que él se alegraba que me haya olvidado de lo ocurrido en el Cementerio, sonó bastante pretencioso Sasuke-kun quería conocer más sobre mí, pero aun así yo no sé nada sobre él, me pregunto lo que haría si alguien se me declarara. Sentí demasiados nervios en ese momento. Soy una tonta.
Llegamos al estacionamiento y ahí me esperaba el Audi R8.
Sasuke-kun me miro y puso los ojos en blanco, era tan predecible cuando estaba cerca de ese auto.
- Ajústate el cinturón - Dijo con precaución.
- ¡Já! Cómo si nunca lo hiciera - dije con una sonrisa de complicidad.
- Hmp, es que… es por precaución.
- ¿Acaso planeas estamparte contra un árbol? – Le dije con una risa suave.
- No, pero, quién sabe cuántos miles de locos hay en la cuidad que no van en condiciones de conducir - Me dijo con seriedad.
- Es verdad – Le dije mientras salíamos del estacionamiento a la carretera principal.
- ¿Qué harás cuando comiencen los exámenes?, se vendrán todas las materias como avalancha – Me comento para abrir de nuevo la charla, lo supe de inmediato.
- Si, cielos… no falta mucho tiempo - dije jugando con mis dedos.
- Si, pero seguro que te va de maravilla, eres muy inteligente – Me dedico una sonrisa y se la devolví con timidez.
- Lo mismo digo, aunque es difícil ser tu amiga, lo admito – Y era verdad, Sasuke-kun era muy inteligente y eso me hacía querer estudiar aún más para estar a su nivel. Era un gran incentivo, y lo de ser su amiga, aún recuerdo cuando...
- Que mentiroso, yo vi cuando se anotó el cuarto gol y tú no hiciste nada en absoluto, fue Lee - Le dije a la defensiva, Já! Se quería hacer el interesante de nuevo.
- Hmp, de acuerdo, tú ganas esta vez pero…
En eso pasa Karin a nuestro lado, le dedica una sonrisa a Sasuke-kun y a mí me mira con el odio más puro; no le hice caso y miré mis libros mientras caminábamos por los pasillos para ir a Química.
- Sasuke-kun ¿todavía con la pelo de chicle? Por qué no le dices de una vez que te deje en paz en vez de seguirte a todos lados - Dijo remarcando las palabras "pelo de chicle" con despecho.
- No la llames de ese modo - dijo con enfado, me sorprendió de sobremanera su reacción.
- De acuerdo; pero… ¿en serio te gusta andar con ella? - dijo como si no creyese lo que veía; no me importaba, estaba celosa porque Sasuke-kun la trataba con total indiferencia, ¿Qué pasaba si yo resultaba más agradable?
- Si, me cae muy bien, es mi amiga ¿algún problema? - dijo con voz fuerte y clara.
Karin se quedó boquiabierta, me dedicó otra mirada furibunda y siguió derecho no sin antes ponerme un puntapié al pasar, yo ya estaba avanzando así que caí y me golpee en la rodilla. Todos los libros salieron volando por los aires y se estamparon con un ruido seco por el suelo; como ya íbamos por los pasillos exteriores el suelo era de concreto y me hice una herida poco profunda dejando manar un poco de sangre.
- ¡Sakura! ¿Estás bien? - dijo apresurado y me levantó con cuidado, demasiado diría yo; no era de porcelana ni nada por el estilo, me tomó por la cintura y me puso de pie.
- Eh, si, fue sólo un rasguño - dije apresurándome a tomar mis libros desperdigados, si de por si era torpe para caminar no suponía un gran golpe para mí.
- ¿Cómo puedes Karin? - dijo enfurecido.
- Yo no hice nada, la que es torpe es la Haruno, no me culpes por eso - dijo dolida y se marchó.
- Ya, en serio que no pasa nada; tiene razón, fue mi culpa - dije para suavizar la situación.
- Claro que no - dijo poniéndose a recoger mis libros.
- No, es que soy muy torpe - dije con una sonrisa de disculpa.
- Hmp, eso no tiene nada que ver, te ha puesto una zancadilla ¿por qué eres tan blanda? - dijo con una sonrisa torcida.
- No lo sé - dije meditando la pregunta, ¿en verdad lo era?
Sasuke- kun dio un suspiro y ya iba a reanudar la caminata cuando vio que mi rodilla despedía una mancha roja de sangre y se alarmó.
- ¡Te has lastimado! - dijo señalando mi rodilla.
- ¿Ah sí? - dije examinando mi rodilla, no me dolía mucho, sólo un poco, pero no quise parecer una llorona.
- Si, ¿Cómo no te diste cuenta? Ven, vamos a la enfermería, no para de salir sangre.- dijo y entonces me di cuenta de que no era una herida cualquiera, la sangre brotaba a chorros por mi pierna. Como llevaba uniforme de deportes no manché mis calcetas pero me alarmé cuando vi mi pierna llena de sangre.
- Oh, oh - dije al ver mi estado.
- Te llevo a la enfermería - dijo tendiendo los brazos para cargarme, por supuesto que no iba a permitirlo, que vergüenza me iba a dar, además podía caminar yo sola, pero cuando intenté mover mi pierna… ¡ouch!
- Emm… yo puedo - dije algo nerviosa.
- No seas tan orgullosa - dijo con una sonrisa de arrogancia.
- No, en verdad puedo - dije, pero, al parecer, era tan buena mintiendo como en los deportes, no me escuchó cuando repliqué y me tomó en brazos para llevarme en la enfermería. Qué ironía, como si no hubiese pasado antes.
- Ya, deja de decir tonterías.- dijo poniendo los ojos en blanco y llevándome por los pasillos, se colgó ambas mochilas y llegamos a la enfermería, la enfermera Shizune estaba algo ocupada con un chico que no se sentía muy bien así que…
- Oh! Ya veo ¿podrías limpiar tú la herida? - Dijo a Sasuke-kun, él aceptó y me puse colorada, YO podía hacerlo sola, volví a mi color habitual y puse cara de indiferencia.
Sasuke-kun tomó el agua oxigenada y una gasa del botiquín de primeros auxilios; mojó la gasa y se acercó a la camilla donde estaba sentada; miré a otro lado cuando aplicó la solución a mi rodilla, me ardía un poco pero callé.
- ¿Te arde? - dijo preocupado - Lo siento, seré cuidadoso.
- ¿Eh? No, no me duele - dije con una gota de nerviosismo.
- Listo, ya está, pero mejor te pongo una gasa por si vuelve a sangrar - dijo ajustando una gasa con cinta especial a mi rodilla, en cuanto sus dedos rozaron mi pierna para ajustar la gasa me estremecí; estaba helado.
- Lo lamento, así suelen estar mis manos todo el tiempo, es genético.- dijo con una sonrisa de disculpa, notaba que me trataba con sumo cuidado; como si me fuera a romper, cualquier simple roce con mi pierna lo alteraba y retiraba sus dedos enseguida, después de la curación ya pude caminar yo sola al salón de clases.
- Gracias - dije amistosa.
- De nada, bueno, no vemos a la salida.
- Wow, me halagas al decir que soy buen alumno - dijo sacándome de mis pensamientos y arqueando una ceja. Le sonreí.
Llegamos a mi casa, Sasuke me había dicho que le quitara el kun a su nombre para entrar en confianza, pero… me daba vergüenza dejar las reservaciones, eso lo desconcertó. Él le quitaría el chan a mi nombre…
- El postre estuvo delicioso, muchas gracias Sasuke-ku… - pero me detuvo, poso un dedo en mis labios pequeños y delgados y hablo.
- No, dejemos el kun ¿quieres? Puedes llamarme sólo Sasuke - dijo con una sonrisa.
Eso me dejo atolondrada, como un golpe en la cara.
- Pero...- dije abriendo la boca y retiro su dedo con rapidez - No lo sé… siento raro – comencé a encogerme.
- Hmp, pues será mejor que te vayas acostumbrando a llamarme sólo por mi nombre. ¿O es que acaso no me consideras tu amigo?, yo le quitare el chan a tu nombre porque creo que somos amigos - dijo con seriedad, hablaba muy en serio, quería dejarlo claro.
- Por supuesto que somos amigos, es sólo que…- dije ocultando mi rostro.
- ¿Qué? - dijo inquisitivo.
- Es que… me da vergüenza - dije tapándome la cabeza, como si se fuera a echar a reír o algo por el estilo.
- ¿Vergüenza? – me respondió con escepticismo.
- Un poco - dije volviendo a la normalidad, con su humor negro.
- Mmm… pues en ese caso, nos vemos Sakura-chan – Me respondió con frialdad, me dejo desconcertada por un segundo, me disponía a bajar, que ingenua soy; no era en serio, así que me detuvo.
- ¿Qué sucede? - dije temerosa y evadiendo su mirada, sabía que era broma pero no quise correr riesgos a que fuera enserio.
- En serio que eres ingenua, es una broma - Me tranquilizó al ver mi mirada.
- Ya lo sabía - dije aparentando estar bromeando, pero no me salió del todo natural.
- Está bien que no quieras llamarme sólo por mi nombre, tal vez es que…
- De acuerdo, Sasuke - Me sentí muy rara, siempre lo había llamado Sasuke en mi mente, pero pronunciarlo ya era diferente, vi cómo se sobresaltó un poco y eso me dio risa.
Una extraña oleada de calor me llenó y me abrazó por completo, me sentía más cercana a él, y pude sentir que él estaba experimentando lo mismo que yo; se puso nervioso, se quedó quieto y alzo la mirada ocultando todo el mar de emociones que cundían en su cuerpo, me mostro una sonrisa de suficiencia y yo puse los ojos en blanco.
- Gracias - me dijo.
Él pudo contemplar en mis ojos verdes mis emociones ocultas, los de él eran imposibles de leer, imposibles de entender por un ser tan poco capacitado como yo.
- Sasuke, quiero hablar contigo sobre algo…
Él se asustó un poco, pude notarlo… pero yo no quería ponerlo de esa forma.
- ¿Qué sucede?
- Quería ser clara y sincera contigo. Darte las gracias por todas las cosas que has hecho por mí, puedo darme cuenta que esta es una amistad sincera… me he portado muy mal contigo. Aun no te he pedido disculpas por lo que te dije esa noche en tu habitación, hable de mas, cosas sin sentido confundiendo lo que en verdad es "esto", lo siento… siento ser tan terca – me reí un poco – lo de… lo de tu número... de alguna forma lo arreglare, muchas gracias por invitarme hoy, no soy de las que salen a… este tipo de cosas con chicos, pero tú eres especial para mí. Gracias por ser mi Amigo. Nos vemos mañana – Le dije con una sonrisa y le acaricie la mano situada en el volante, dio un respingo; no se lo esperaba, me percate de la sensación y solo sonreí.
- Lo siento – se disculpó por su actuar.
- No hay nada que disculpar.
- Hmp, pues es que… no soy muy afectivo - dijo acomplejado.
- Supongo, de nuevo gracias por todo.
- Sakura yo…
- Descuida, las explicaciones están demás.
- No, gracias a ti por haber aceptado.
Se acercó a mí y me beso en la mejilla, fue muy breve, apenas rozo mi piel y se separó de mí, olía bastante bien, ese olor me embriagó y me dejó aturdida, solo pude quedarme quieta, sorprendida, eso creo… tuve que enfrentarlo y miré su rostro con seriedad, le importaba un bledo el ser poco afectivo pero su cuerpo actuó por instinto.
Mi cabeza se desconectó de mi mente por un segundo, no hubo orden alguna; fue instantáneo, lo de él igual.
- Emm… adiós Sasuke - dije sumamente sonrojada y baje del auto.
Abrí la puerta de mi casa con torpeza y entre sin mirar atrás. No lo podía creer, lo había hecho, él se sintió culpable cuando baje del auto, quizás me malinterpreto, quizás creía que estaba molesta, pero no era así, solo hui para no parecer una estúpida que se queda como piedra, yo… hubiera hecho lo mismo que el… yo…
Sakura Haruno
