Mientras observaba a Franky, Ben comenzó a moverse, ya casi se había recuperado del todo y se sentía perfectamente bien como para enfrentarse a aquel loco y se atrevía a intentar atacarle. Con un movimiento casi imperceptible en el brazo de Charlie, hizo que este se colocara detrás de él y así poder protegerle, pues nunca se perdonaría que le ocurriera algo por su culpa.
Franky jugueteaba con una pistola en la mano, como si de cualquier objeto totalmente inofensivo se tratara. Le daba vueltas, lo sostenía con fuerza y volvía a jugar con él sin prestarle demasiada atención.
Ben estaba a punto de perder la paciencia, quería que todo aquello terminara de una vez por todas, quería poder llevar una vida tranquila junto a Charlie, si tener que preocuparse de que un ex totalmente pirado, quisiera matar a alguno de los dos; quería poder formar una pareja normal al lado del profesor y poder vivir el resto de sus vidas juntos.
Franky se acercó a ellos un par de pasos, sonriendo como siempre, sintiendo que controlaba perfectamente la situación y que podía hacer cualquier cosa con ellos. Miró a Ben fijamente, estaba seguro que no haría nada que pusiera en peligro a Charlie, por eso se lo había llevado, por eso había decidido cargar también con el profesor, pues suponía un salvoconducto para que Ben no hiciera ninguna tontería para escapar de allí.
De todas formas, Franky lo tenía todo muy controlado, cada palabra, cada movimiento, incluso las respuestas y gestos que iba a recibir por parte de Ben, lo conocía demasiado bien, como par que pudiera llegar a sorprenderle de alguna manera.
"No se de ocurra dar ni un paso más." Sin embargo, Franky todavía dio un par de pasos más hacia ellos. "Lo digo en serio Franky, no te acerques más o te juro que te arrepentirás."
Franky sonrió más ampliamente que antes, podría haber dicho esa misma frase unos segundos antes de que la dijera Ben, pues siempre había sido igual, lo recordaba perfectamente de aquella vez en la que lo había visto actuar en un secuestro, había dicho lo mismo, continuando después con un "no te preocupes todo va salir bien;" para la víctima del caso, que ahora también le dijo a Charlie.
Sin embargo, que entonces no tomó la mano de la víctima y no la estrechó con fuerza, mirándole fijamente a los ojos, como si pudieran hablar mentalmente y no le sonrió como ahora le estaba sonriendo a Charlie, tan sincero, tan tierno y tan dulce.
Aquello fue demasiado para Franky. Él que tanto había dado por Ben, que tanto lo había querido, que nunca lo había podido olvidar y que no había vuelto a estar con nadie nuevo, se encontraba ahora con aquella imagen, la del desengaño, la de la traición por parte del ser amado, la del corazón roto. Aunque había previsto todo lo que podía ocurrir, no se le había llegado a pasar por la cabeza ver aquello, ver esa muestra de amor hacia Charlie y saber que Ben había conseguido olvidarle como si nunca hubiera sido alguien importante para él realmente.
Franky había estado en terapia, incluso su psiquiatra le había recetado pastillas para controlar su ansiedad, sus brotes de ira, pero aquella imagen fue demasiado para él, tanto que toda la tranquilidad que había acumulado y todo lo sereno que se encontraba al entrar a la habitación un rato antes, desapareció por completo, dejando paso tan sólo al alma de un amante despechado.
Agarró con fuerza el arma, pero no pensaba utilizarla, al menos de momento, quería disfrutar de lo que acababa de pasar por su mente tan sólo un segundo antes. Fue hasta Ben y agarrándolo del cuello de su camiseta lo separó de Charlie, lo zarandeó y lo tiró al suelo con fuerza.
"Puedo dejaros vivir y salir de aquí." Los dos se lo quedaron mirando; no habían esperado que eso ocurriera y no tenían ni idea que era lo siguiente que aquel psicópata podía hacer. "Pero vais a tener que darme algo a cambio."
"¿Se puede saber de que hablas? Por el amor de dios, Franky, estás completamente loco."
"¡Cállate de una maldita vez Ben!" Franky se colocó entre los otros dos hombres, impidiéndoles mirarse entre ellos. Charlie estaba completamente asustado, por mucho que Franky había sido capaz de hacer hasta ese momento, no lo había visto así de alterado, lo que le daba una imagen mucho más peligrosa que antes. "Ahora yo soy el que tiene el poder, el que puede mataros y el que dice cuando podéis hablar. Así que hazme el favor de callarte de una maldita vez."
Pasaron unos pocos segundos en los que ninguno de los tres dijo nada, Charlie no podía hacerlo, el miedo no se lo permitía por mucho que hubiera querido, Ben esperaba que Franky se calmara un poco antes de intentar dominar la situación y este lo miraba en silencio, la sonrisa que tanto le caracterizaba había desaparecido por completo y en su lugar había una extraña mueca que no presagiaba nada bueno.
"Puedo dejaros marchar si me prometéis que no os volveréis a estar juntos nunca más." Dijo por fin Franky.
"¿Se puede saber de que estás hablando? ¿Quieres que dejemos de vernos, que rompamos?" Ben no lo podía creer. Desde que había roto con Franky, se había ido dando cuenta de que no estaba bien mentalmente, que estaba algo trastornado, pero que sobretodo estaba totalmente obsesionado con él, pero nunca se hubiera imaginado que fuera a llegar a ese extremo, prefería que estuviera el resto de su vida sólo, ya no que no lo podía volver a recuperar, que estar con alguien a quien quisiera de verdad. Definitivamente se acababa de convencer de que su ex estaba completamente loco.
"Ya ves que es simple lo que te estoy pidiendo para dejaros con vida." Franky se acercó a Ben.
"¿Y si no que, nos vas a tener toda la vida aquí encerrados hasta decidamos hacerlo, hasta que aceptemos dejar de vernos?"
Franky por fin volvió a sonreír, aunque Ben no estaba del todo seguro de porque lo hacía, no se trataba de una sonrisa como la de antes, que dentro de lo malo, le había recordado a una sonrisa algo infantil, ahora se parecía más a un sonrisa bastante terrible y que daba de todo menos buenas vibraciones.
Ben esperó la respuesta un momento, hasta que Franky se inclinó hacia él y sin darle tiempo a reaccionar le golpeó con fuerza en la cara, haciéndole caer contra el suelo. Un momento después, notó como un pequeño reguero de sangre comenzó a manar de su mejilla.
"¡Ben!" Justo en el momento en que Charlie se iba a acercar a Ben, Franky le apuntó con el arma y tuvo que detenerse en seco.
"Yo no lo haría profesor." De nuevo se volvió hacia Ben. "Creo que te puedes ir haciendo una idea de lo que ocurrirá si decides no hacerme caso y seguir con tu… profesor."
"Estás completamente loco." Ben se incorporó de nuevo. Si Franky no hubiera estado armado, de seguro se hubiera lanzado contra él, sabía que le podía ganar en el enfrentamiento cuerpo a cuerpo.
"Es posible, tal vez tengas razón y este loco, pero aquí, el que tiene el arma soy yo y si Quiero que dejes de verte con el profesor Epps, creo que te convendría hacerlo." Ben no había dejado de mirarle, no iba a demostrarle el temor que tenía ante lo que pudiera hacer; no iba a darle razón en cuanto a que tenía el control de la situación en ese momento, porque en cuanto pudiera, trataría de hacer algo.
Sin embargo, cuando Franky de nuevo se acercó a él y de nuevo, sin previo aviso le golpeó, dándole una fuerte patada entre las costillas, Ben sintió que dejaba de respirar, que por un momento dejaba de entrar aire en sus pulmones y tuvo que doblarse para no gritar por terrible dolor que sentía.
"Si, supongo que estoy loco para tratar así al que yo creía que era el amor de mi vida, pero ¿sabes que? Creo que me gusta verte sufrir y también me gusta que el tío que tanto te quiere está tan paralizado que no se atreve siquiera a defenderte de mi."
Ben sabía que eso no era cierto. Desde luego que Charlie estaba paralizado, eso lo sabía muy bien porque lo podía ver de nuevo, habían cruzado un momento las miradas y había visto el terror en los ojos del profesor; pero no era por simple miedo, si no porque Franky todavía tenía el arma en la mano y en cualquier momento podía decidirse a usarla contra cualquiera de los dos. Charlie no era un cobarde, pero tampoco era un tonto como para provocar a un chalado armado.
Sin embargo, Charlie si que cayó en la trampa, si que entró en el juego de Franky, porque mordió el anzuelo saltando de repente. "De acuerdo." Los otros dos hombres se volvieron hacia Charlie, ambos sorprendidos de su respuesta, aunque ambos desde diferentes puntos de vista. "Muy bien, si quieres que deje de verme con Ben, lo haré, puedes estar seguro de ello. Pero por favor déjanos marchar."
El silencio se adueñó del lugar por un momento. Charlie esperó una respuesta, no estaba del todo seguro si Franky se había creído su reacción, aunque había sido todo lo sincero que había podido. Claro que no quería dejar a Ben, lo adoraba, estaba perdidamente enamorado de él, pero si de ese modo conseguía salvarle la vida y que salieran lo dos de allí sanos y salvos, lo haría sin dudar.
Al mismo tiempo, Ben no podía permitir que Franky se saliera con la suya, después de lo que le había conseguido alejarse de él, conseguir volver a tener una vida normal y además encontrar a un hombre con el que quería compartir el resto de su vida, no iba a permitir que un maníaco como ese, le arruinara la vida, tenía que conseguir acabar con todo eso sin perder a Charlie, porque sin él no se veía capaz de continuar adelante.
Por último Franky no se había esperado que ninguno de los dos se rindiera tan pronto, ¿tal vez fuera verdad que el profesor estuviera enamorado de Ben tanto como lo había estado él todo ese tiempo? No, no podía ser que nadie quisiera a ese hombre como lo hacía él; por mucho que Charlie quisiera salvarle la vida a Ben, no podía ser que le quisiera tanto como él.
"Veo que al menos uno de los dos me va comprendiendo por fin."
"Charlie, no lo hagas, no le dejes ganar tan fácilmente." Los dos se miraron a los ojos, Charlie notó que se le humedecían los ojos, aunque trató de ocultarlo, sólo con pensar en dejar de ver a Ben, de tocarle, besarle y dormir a su lado, se le encogía el corazón como nunca le había ocurrido en toda su vida.
"¿Estás seguro de eso Ben? Yo creo que el más sensato de vosotros dos es el profesor y yo que tu comenzaría a hacerle caso. Al menos para salir vivo de aquí." Mientras Franky hablaba, Ben no había apartado la mirada de Charlie. Negó con la cabeza, pues las palabras ya no hacían falta para que ambos se entendieran.
"Lo siento Ben, pero es la única forma." Charlie se dejó caer de rodillas, al mismo tiempo que la primera lágrima apareció en su mejilla. "Don tardará demasiado en encontrarnos y no quiero que te ocurra nada malo, no puedo ver como sufres por mi culpa."
"No estoy sufriendo por ti, no te creas sus mentiras, sólo se trata de los delirios de un loco y además estoy seguro que Don dará con nosotros antes de lo que piensas."
Franky suspiró con fuerza, aquella conversación ya le había dejado de gustar y se estaba cansando. Sabía que Ben no se iba a dar por vencido y que tarde o temprano conseguiría convencer a Charlie.
Por ello decidió terminar con aquella tontería cuanto antes. Se levantó y se quedó observando a Ben, que ya estaba intentado incorporando, una vez que hubo conseguido que el primer dolor en las costillas se mitigase un poco. "Has sido un estúpido Ben, sólo sabes complicar las cosas."
El golpe en el estómago fue mucho más fuerte que el de antes, tanto que le hizo caer al suelo de golpe. A partir de ese momento ya no pudo pararlo y por mucho que intentó cubrirse, los golpes continuaron llegando sin parar.
"¡Déjalo ya, te dije que lo haría, que no volvería a verle nunca más!" Charlie se levantó, por fin el miedo había desaparecido, como si nunca hubiera existido. Se sentía fuerte, capaz de hacer cualquier cosa, siempre y cuando pudiera ayudar a Ben.
Franky se alejó unos pocos centímetros de Ben, cansado de golpearle y sabiendo que el otro no sería capaz de moverse, al menos por un rato, hasta que consiguiera recuperarse un poco. Había descargado la ira acumulada durante tanto tiempo, desde que se había enterado de la relación de Ben con el profesor.
Quería terminar con aquello, antes de que el FBI le encontrara, antes de que el hermano del profesor diera con él, pues sabía que sería implacable por lo que le había hecho a su hermano y a su novio.
Sin decir nada más y bajo atenta mirada de Charlie, Franky volvió a coger la pistola, que durante un breve momento se había guardado en el pantalón. Comprobó el cargador y rápidamente apuntó a Ben.
"Sabes muy bien que podíamos haber sido muy felices juntos, pero tuviste que estropearlo todo. Lo siento Ben, nunca quise que esto terminara así."
Sin embargo nada salió tal y como Franky había pensado tan sólo un momento antes. Cuando se decidió a apretar el gatillo, el cuerpo de Charlie apareció en medio y no pudo evitar disparar. Escuchó el quejido del profesor y como este caía al suelo sin más, mientras un pequeño rastro de sangre aparecía en su ropa.
Ben también gritó, incorporándose con dificultad debido al dolor en sus costillas. Franky se quedó donde estaba un momento, tan sólo había querido asustar a Ben, tal vez le hubiera disparado de verdad, pero tan sólo quería herirle, ni se le había pasado por la cabeza matarle.
No se dio cuenta cuando Ben se levantó y se abalanzó sobre él. Los dos cayeron al suelo, forcejearon un momento y como pudo, Franky liberó una mano y con toda la fuerza que pudo, le golpeó con la culata del arma en la cabeza a Ben, dejándolo un momento después totalmente inconsciente en el suelo.
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"Don creo que tenemos algo" Colby apareció delante de él con un papel en la mano. "Acaban de escuchar el ruido de un disparo no muy lejos de la casa que antes tenía Franky, puede que esté allí, además algunos vecinos dicen que lo han visto durante los últimos días por allí."
Don asintió. "Muy bien, reune un equipo, nos encontraremos allí en media hora." Si mi hermano y Ben están allí con ese pirado, no quiero ninguna sorpresa."
Colby lo vio marchar, sabía que su jefe estaba nervioso y bastante alterado, pero no podía reprocharle nada, de ser un hermano suyo el que estuviera en esa misma situación, estaba seguro que reaccionaría de la misma forma. No dijo nada y también se marchó un momento más tarde, no quería que Don se enfrentara en solitario a Franky, pues uno de los dos podía terminar bastante mal y aunque no deseaba que ese fuera Don, tampoco quería su jefe cometiera ninguna tontería.
