12º

Cuando éramos amantes

Dos años después

Dos años habían pasado desde que el cazador y su cómplice huyeron en una motocicleta y se alejaron. No se supo más de ellos en lo que restaba de tiempo en CosmosXiaolin. El Sr. Tohomiko pudo tener una esperanza cuando pudo volver desde su terrible estado de coma y al año siguiente pudo volver a caminar, tambaleante, fue atendido por algunos familiares y otros sirvientes de confianza. El dinero que el cazador le había dado, fue de gran utilidad en aquel período en que la empresa trataba de levantarse y pronto Empresas Tohomiko volvió a recuperar su brillo mágico. Guan... Había desaparecido, decidió regresar a China junto a su amigo el maestro Fung para prevalecer lo que sabían de las artes marciales. Se podría decir que en cierta forma encontró la paz en su interior, un pequeño rayito de felicidad y que podía dedicarse a lo que le gustaba en realidad, una vez que supo que Raimundo estaba sano y a salvo. Las cosas no pudieron ir mejor cuando fueron enviados no solo de la SPX si no de todo el mundo. Hablando de "mundo", los daños fueron reparados en el tribunal y fue un tiempo próspero para los habitantes de CosmosXiaolin, quienes comenzaban una nueva vida al lado de su nuevo alcalde: Clay Bailey. La gran ciudad disfrutaba de esa "época de paz" contemporáneamente. Se le dio un funeral decente al agente del FBI Jermaine, pero su alma había encontrado la paz cuando amigos acudieron a su entierro. Murió con honor y la venganza de su muerte había sido completada. Y los muertos: Hannibal Roy Bean, Wuya y Chase Young tuvieron su sepulcro como dios manda, quizá allá arriba se compadecieran de sus almas. Como dijo en sus discursos Clay Bailey, siempre yendo hacia adelante.

Dashi, el presidente, decidió alejarse un poco de los negocios y pasar más tiempo con su hija porque allí es donde se encontraba su verdadera felicidad. Tuvo unas leves vacaciones y después planificó un horario para tener tiempo para hacer las dos cosas que amaba en la vida: El trabajo y divertirse al lado de sus amigos y familia. Pero nunca olvidó sus sueños.

La SPX decidió después revelarse ante el mundo, el impacto fue un poco duro al principio, pero no eterno. Pronto se les empezaba a tratar con el mismo respeto que el de antes y a ser más queridos por quienes les rodeaban. Era una sociedad con las puertas abiertas para todo el mundo. El líder de la SPX, Omi había estado saliendo con la hija del presidente que para sorpresa de algunos paparazis y la sensación del momento. Pero al fin del cuenta, Omi fue quien se llevó la sorpresa, Megan no era tan "mala amiga". Era solo un poco maniática, con buenos sentimientos. Solo el destino podía afirmar si en el futuro serían algo más que una simple amistad. La vida es una ruleta que gira sin cesar e inconstante.

Hablando de vida, quizás la vida si otorgue oportunidades nuevas. Tras dos años, Jack salió de la cárcel con una maleta y una expresión vacía. Los guardias y el juez determinaron que la condena de Jack había terminado y su cambio (supervisado por psiquiatras) fue un éxito. Jack por primera vez en mucho tiempo volvió a sentir la luz del sol y a sonreír mientras su caminar era acompañado por los niños del parque, las avecillas a su entorno y un día lleno de prosperidad. Jack sabía que había perdido mucho y tenía que trabajar para recuperarlo, y lo que restaba de vida era el tiempo suficiente para cambiar todo. Era mejor volver a iniciar.

Iniciar... Era la palabra perfecta para describir el comienzo de una nueva vida para Keiko y Dojo. Keiko tenía un gran talento tocando el piano y Dojo era muy buen amigo. Juntos los dos hicieron una gira (Keiko es la artista y Dojo es el manager), recorriendo todo el mundo, aclamando a la gente. Tuvieron un gran éxito y después de dos años de ganar fama, dinero y éxito, volvieron a donde eran oriundos para compartir el éxito con todo su gente al asistir a una entrevista en el canal más popular: XiaolinTV para presentar su nuevo disco.


Se dijeron duras palabras y se contaron mentiras

Sabes que nunca he querido hacerte llorar

Que el amor nos hace débiles, pero también fuertes

Y antes que pudieras darte cuenta ya estaba enamorado de ti

Cautivado por ti, asombrado de ti, aturdido por ti...

Nada puede ir mal...

Nada puede ir mal...

Nada puede ir mal...


Keiko tanteaba las teclas del piano y por sí solas entonaban una celestial música en las que todos se paraban para admirarla en los televisores electrónicos y los que estaban en venta. Las palabras salían de su boca. Mágicamente parecía las letras de una canción. Una sombra observaba a la pianista y sonrió. Se dio la vuelta y se encaminó hacia el cementerio. Nadie pudo reconocerlo. Tenía un traje que pasaba desapercibido. Un saco negro, pantalón negro con arrugas que indicaban que estaba hecho a la medida, una camiseta blanca y zapatos de amarrar con el tipo calzado de un hombre de negocio que combinaba con su sombrero. Fue a una floristería y pidió cuatro ramos de flores específicos antes de ir a su destino. Tenía la suerte que no había nadie. La silueta llegó hasta estar al frente de tres lápidas. A lo lejos se había hecho una instalación especial para enterrar objetos personales que representaban a veinte soldados, conmemorándolos por su acto de valentía, según ordenó Omi. La figura se agachó mientras miraba la foto de los tres sepulcros: Chase Young, Hannibal Bean y Wuya.

-Sé que soy el menos indicado para esto, pero gracias... He aprendido a conocer a la vida y personas maravillosas se han cruzado en mi vida, ustedes han hecho de mí un hombre y estoy seguro que ustedes no fueron lo que fueron... La vida de un villano es trágica porque es quien ha sufrido más y solo quiere transmitir su dolor, no conoce la felicidad y son unas criaturas que han sido tratadas injustamente, mientras buscaba la venganza, he perdido mi alma para siempre... Ustedes son los únicos que pueden perdonarme, sé que la vida puede resumirse en dos palabras: confiar y esperar, son las lecciones más valiosas que he llevado conmigo durante todo este tiempo... Y simplemente, gracias –Raimundo colocó un ramo de gladiolos en la tumba de Hannibal, unas rosas en donde estaba Wuya y unas azucenas en la de Chase. Raimundo se levantó, asintió con la cabeza, dirigiéndose hacia donde estaba su padre. Era hora de despedirse y comenzar rehacer su vida en serio. Raimundo abrió la mini portezuela y entró. Dirigiéndose a la mayor lápida, dedicada porque perteneció a uno de los mejores agentes de la SPX y al padre de uno de sus más honrados ex agentes. El muchacho se inclinó en una rodilla y colocó las flores, le sonrió con lágrimas en los ojos: Hola papá, si ya sé, no era la venganza que querías ni una gran conclusión heroica al huir... Pero soy un muchacho enamorado, solo vine a decir adiós, pero sé que siempre has estado dentro de mi corazón y lo estarás para guiarme y apoyarme en cada momento... Tú vives en mí, ¿Qué se hace? Un humano siempre es propenso a cometer errores, saluda a mí madre de mí parte…

-Rai –Él se volteó viendo a su encantadora esposa. Estaba como un sol en medio de aquella tormenta melancólica del cementerio. Raimundo sonrió, se acercó y depositó un dulce beso en los labios de la chica. Para pasar los años, no había cambiado ella ni su amor. Sus ojos aún rebosaban de luz flameante. La única diferencia es que la ex agente de la SPX tenía una enorme barriga. Raimundo acarició el vientre de su esposa, sintió una palmadita. Kimiko lo miró con dulzura. Intercambiaron miradas mientras rozaban sus narices. Miró a la tumba.

-Apuesto que hubiera sido un abuelo genial.

-Descuida, amor, tú serás un padre excepcional... Lo sé, es cosa de mujeres, vámonos.


Así que en esta noche cantaré

Para todos mis amigos

También para los que conocí y los que nunca volveré a ver

Solo rezo en esta noche para me ames más de lo que juraste hoy

Rías conmigo, llores conmigo y ames conmigo

Pases estos ratos de silencio conmigo

Ámame aún más

Ámame aún más


Raimundo y Kimiko salieron de la tumba, pero fueron inmediatamente sorprendidos por los oficiales de CosmosXiaolin, debían ser reportados al departamento de la comisaría. Kimiko estaba convencida que si hablaba con el jefe de la policía podría explicarle que no habían hecho ningún mal. Fueron montados dentro de un coche negro. Conducidos hasta el interior de un edificio viejo. Los obligaron a presionar el piso de planta baja. Ellos obedecieron las indicaciones, pero cuando avanzaron. Les resultó reconocido, como si los hubiera llevado algún lugar dentro de su mente que había ido. Para cuando pasaron a una habitación blanca ventilada, llena de tecnología. Fue cuando recibido calurosamente por Omi y los demás agentes y amigos. Raimundo soltó un bufido: Esa broma no fue graciosa, Omi –Kimiko dio un codazo en su brazo. Los dos abrazaron a Omi y a su "amiga" que daba saltitos y besos por todo el rostro a Raimundo. Omi y Kimiko se echaron a reír por la escena.

-Aún sigo pensando que hubiéramos hecho una buena pareja, no importa, ustedes dos hacen una bonita pareja –Elogió Megan, para después tomar el brazo de Omi. Los guardaespaldas se hicieron a un lado mientras el alcalde Clay pasaba. Había contratado esos guardias para jugar la broma, puede que es el alcalde, pero los policías lo seguían tratando como un viejo amigo. Ahora que era el alcalde, no lo dejaban en paz esos señores. Pero no son nadie para evitar que visite a viejos amigos. Estrechó las manos de Raimundo y Kimiko, sonriente.

Ellos preguntaron si la ley que los condenaba a pasar años de prisión seguía en pie. Clay no lo confirmó, pues habían pasado dos años y sus crimines fueron perdonados debido que él y Omi lo disuadieron. El maestro Fung y Guan estaban al lado de éste. Guan abrazó a su hijo con fuerza. "Qué bueno verte, hijo mío", él saludó a Kimiko así como también saludaron al monje maestro de Omi. Keiko (ya que el programa que pasaban era grabado) abrió paso.

-¡Nena, no te voy a perdonar que nunca hayas vuelto hablar con tu mejor amiga! –Kimiko se le quedó mirando- Solo bromeaba... ¡Ven aquí! –Las 2 se abrazaron y después al esposo de su amiga. Le preguntó cuándo se habían casado. Ellos contestaron que fue hace dos años y pasaron su luna de miel en Toberejo (la ciudad oriundo del brasileño), donde Raimundo le enseñó a surfear. Keiko indagó si sabía si el bebé era un niño o una niña. Kimiko alzó los hombros, mientras naciera sano... Pero preferiblemente quería que fuera varón, idéntico al padre, le gustaría llamarlo como él. Raimundo, opinaba lo contrario, quería que fuera niña para que le diera cariños todo el tiempo, luego que vengan los varones... Quería que la niña fuera el retrato fijo de su madre. Keiko rió, si fuera mellizos es porque Dios los oyó. Luego de que la pequeña reunión estuviera finalizando. Hablando sobre todo lo que había pasado en CosmosXiaolin últimamente desde su partida. Y que Kimiko estuviera hablando un rato a solas con Keiko, la esposa del alcalde Clay y Megan. Raimundo estaba platicando con el alcalde Clay, Omi, el maestro Fung y su padre Guan. Omi oprimió una tecla, abriendo una compuerta donde se hallaban los carnets de Raimundo y Kimiko como agentes especiales.

-Sería una pena que dos agentes tan buenos como ustedes se nos fueran, ustedes conforman un dueto formidable, me gustaría que se quedaran... Comencemos otra vez, sus puestos son irremplazables y están disponibles, ¿Los quieren? –Raimundo dejó la copa a un extremo y frotó la cintura de su esposa. Suspiraron sonrientes, pero tenían la misma decisión.

-Omi... Eres un gran líder y un maravilloso amigo, pero lamentamos decepcionarte; Kimiko y yo decidimos establecernos en Toberejo en una tienda para vender tablas de surf y esas cosas que no comprenderías, aunque contamos con el resguardo de las Empresas Tohomiko y no perdemos contacto pues que Kim, tarde o temprano, tendrá que encargarse para poder reclamar su herencia y nos volveremos a mudar, aparte que sería un lío… –Dijo Raimundo- Pero somos felices así como estamos, "pobres", pero juntos... Y queremos mantenerlo así, criar a nuestro hijo/hija alejado de nuestras vidas pasadas, vivir humildemente como familia feliz, ¿Lo entiendes, verdad?...

-Bueno... Es una tristeza la verdad, pero es su decisión y nosotros los respetamos, supongo que han vuelto a recoger algunas cosas en la ciudad así como completar otros quehaceres y despedirse de sus amigos –Contestó Omi- Pero saben que aquí en CosmosXiaolin, habrá un hogar siempre, estamos para lo que necesiten y... Buen viaje –Los ojos de él se empañaron de lágrimas. Se abrazaron fuertemente para despedirse. Así como con él, se despidieron de todos. Era el adiós por el momento, pero uno nunca sabe hasta cuándo se prolongará aquel fin. Ya era el crepúsculo cuando unas siluetas negras extendieron la mano, despidiéndose.

Megan con su carácter fuerte y explosivo, lo hacía del modo exagerado con una sonrisa. Su "amigo" Omi, sonriendo y en sus ojos se podía apreciar una expresión de candor, empero con una pose de modo arrogante. Clay hizo un ademán con su sombrero, su esposa lo hizo un sutilmente con un adiós y después besó la mejilla de su esposo. Keiko llevó dos dedos a su sien y lo separó, un saludo a la marina con una sonrisita pícara. El maestro Fung prefirió una reverencia. Guan se despidió con su antiguo saludo militar, normalmente. Raimundo y Kimiko los miraron por encima del hombro y les contestaron el adiós de la misma forma, para seguir con su camino.


Tú y yo fuimos amantes

Nuestros sueños no fueron amargados por la vida

Y entonces mis amigos me traicionaron

Haciendo que fuera imposible que fueras mí esposa

Se dijeron duras palabras y se contaron mentiras

Sabes que nunca he querido hacerte llorar

Que el amor nos hace débiles, pero también fuertes

Y antes que pudieras darte cuenta ya estaba enamorado de ti

Cautivado por ti, asombrado de ti, aturdido por ti...

Nada puede ir mal...

Nada puede ir mal...

Nada puede ir mal...


Raimundo llevó su mano a la altura de la cintura de su esposa y ella apoyó su mejilla contra su hombro, sonrientes mientras se dirigían al aeropuerto. Caminando bajo un atardecer con una gloria sublime. El sol poniéndose detrás las colinas. Los autos pasar rápidamente a gran velocidad. Y ellos caminando por la cera. Raimundo sintió un nudo en la garganta.

-¿Qué ocurre mi amor? –Inquirió dulcemente Kimiko.

-Ya todo terminó, es hora de volver a casa, no hay más peligro y seremos felices de verdad.

-En nuestra vida siempre hay peligro, no te sientas mal, después tendrás un compañerito al cual jugarás todo el tiempo y le enseñarás todo lo que sabes –Rió Kimiko- Pero pienso que nuestra historia de amor recién comienza, Sr. Pedrosa, aún le falta concluir esa historia –Le dijo. Raimundo rió entre dientes y le sonrió, estando frente a frente. Le devolvió la sonrisa.

-Te amo, Sra. Pedrosa, es un hecho... –Apartó el mechón de cabello que tapaba su rostro de muñeca japonesa, Kimiko tomó su mano con amor- Lo que más amo de esta ciudad fue que ella me permitió conocerte a ti, aquí nos juramos amor eterno, ¿Te acuerdas? –Ella asintió- Será duro decir adiós, pero mientras estés conmigo, todo irá bien.

-Yo también te amo, Rai –Sonrió, colgó sus brazos de su cuello. Él colocó una mano en la parte baja de su espalda, haciendo que se arqueara junto a su cuerpo. Pese que estaban muy unidos, no lo sentían así. Al unísono presionaron sus labios, prolongando un beso en que se podían transmitir los sentimientos que sentían el uno por el otro. Un beso más cálido que una brisa veraniega y más apasionado que el deseo de venganza, era de los instantes en que se dejaba de respirar, la pareja se inclinó un poco para atrás. Mientras el sombrero del joven salía volando por una brisa amistosa. El sombrero dio unas cabriolas, dejando un hermoso panorama de la vista de un atardecer de tonos naranja, amarillo y violeta.

Odio, venganza, dolor... Son todos destruidos por el amor,

En esta guerra por la justicia, el único triunfador es su amor

Es lo que hemos aprendido de vosotros.

FIN.


A/N: Me entraron ganas de llorar, pero no lo hice. El final está basado en el anime de Romeo x Julieta, pero al mismo tiempo del dorama Una Joya En El Palacio como en la canción de las que les hablé. Me gustó como quedó. Totalmente épico. No hay nada más que aclarar. El capi salió corto. Preferí más narración en vez de diálogo, es cierto que la parte final fue un poco de telenovela. Pero espero que esta historia y su final, te haya gustado tanto como a mí.

Solo me queda agradecer. A Dios por iluminar mi camino. A mis padres por apoyarme y estar ahí para mí, aunque sean fastidiosos =P. Y a ti, amigo lector, su interés en tomarse su tiempo para leer mi fic es una verdadera motivación (seguro que pensarás que soy una empalagosa ahora XD). Muchas gracias a Selene-A y a los que dejarán más review en el camino, se los agradezco de corazón. ¡Disfruten del capi, corazones!

PST: ¿Te gusta mi avatar? ¡A mí sí, obvio! Quizá nos veremos a encontrar en otra historia, ¡Hasta luego!