Los personajes de esta historia son de la querida Stephenie Meyer, yo solo imagino y escribo la historia.


Capítulo 12: Tienes mi corazón

El joven Seth subió a una de las naves, él sabía mucho acerca de la tecnología se le haría fácil conducir. Para el chico era tan fácil como manejar un control remoto de la TV. Tecleo rápidamente las coordenadas de planeta tierra, temeroso por llegar a ese lugar. Aun creía en la idea de que aquel planeta había evolucionado para matar a todo ser humano.

Con el temor y la adrenalina corriendo en sus venas salió de Picfor; se habia vuelto un caos, una guerra entre los habitantes y los altos mandos de la institución que se habían unido a los Closvult

Mientras que allí comenzaba una guerra definitiva en la tierra todo era paz para El Trío Más Sexy. Aunque se sentían impotentes al lo tener alguna información sobre el estado en cual se encontraba Picfor.

Bella, Emmett y Jacob salieron a dar una vuelta cerca de la gran mansión, ahora ya más tranquilos ya que no había ningún peligro a su alrededor.

—Espero que allá, todo se encuentre estable — susurro Jake en un intento de romper el silencio. Iban caminando entre los grandes pinos de aquel lugar.

—Los Altos Mandos saben cómo hacer su trabajo —musito Bella sin saber que ellos también se habían unido al enemigo.

—Hablando de Los Altos Mandos... ¿Cómo te ha ido con tu nuevo "amigo"? —sin más Emmett le pregunta a Bella haciendo comillas con sus dedos en la última palabra que artículo.

—¿De qué rayos me estás hablando? —replica ya con las mejillas de color rojo.

—¡No te hagas! Bien que sabes a que me refiero —esto se iba a convertir en una bomba entre Bella y Emmett. Jacob ya estaba bastante acostumbrado a este tipo de "discusiones" entre sus hermanos, así que solo se limito a sentarse sobre una roca y ponerse cómodo.

—¡Te juro que no se! —replicaba Bella.

—¡El de ojos verdes, el de cabello color cobre! ¡El que te llevo para mostrarte tu habitación!

—¡Oh! ¡Ya! Ese...es Edward. Un tipo lindo y agradable —dijo ella cabizbaja para que no notarán el color rojo se sus mejillas.

—¡Vamos Bella! Sabemos que te gusta —esta vez Jake se metió en la discusión aun sentado en la gran piedra.

—¡No me gusta! —mascullo entre dientes.

—Claro que si, se nota a simple vista —Emmett siguió picando en donde no debía, tarde o temprano Bella se las iba a cobrar.

—Está bien lo admito. Me gusta pero solo eso... —por fin confiesa la castaña.

—Sabes que de ahora en adelante te estaremos vigilando Isabella —sentenció Jacob quien era su hermano protector.

—Lo sé Jake, por eso los quiero.

Esa misma tarde fueron a aquella mansión adentrándose primero a una estrecha cueva y después a la entrada donde se insertaba la contraseña y la puesta se abría completamente. Era extraño, pero la familia le confió la clave de acceso para que pudieran salir o entrar cuando ellos quisieran. Literalmente ya eran como de la familia.

"Algo va a pasar, y te va a ligar con esta familia" Recordó las palabras de Edward cuando Esme les pasaba la clave de acceso a la mansión.

Llegando pudieron percibir el olor a comida que se hacía en la cocina. Esme y Alice se esperaban por hacer una comida que les agradara a los nuevos miembros de la 'casa', pues la familia tenía la idea de que ellos se quedaran ahí por bastante tiempo, excepto Edward.

Alice al salir de la cocina noto a los tres parados en la sala de estar sin saber qué hacer. Les sonrió ampliamente mostrando sus brillantes dientes blancos.

—Bueno chicos, no he tenido mucha comunicación con ustedes. Pero aun así espero que nos llevemos bastante bien.

—Yo también pienso lo mismo —Bella le dedico una sonrisa. Esa chica le agradaba su forma de ser, quizás y si ella se quedaba ahí, las dos podrían llegar a ser grandes amigas.

Después de la cena volvieron a charlar, pero esta vez no de cómo fue que llegaron a la tierra si no como era su vida, como les gustaba vivir la vida. Entre bromas y carcajadas llegaron hasta en cansancio. Cuando todos estaban a punto de irse a sus respectivas habitaciones se escucho como la puerta se abría.

—Valla pensé que llegarían dentro de dos días... —murmuro Esme. El Trío más sexy se miraba entre sí porque no sabían a qué se refería. Los demás no se sorprendieron.

—Chicos, vengan. Les presentaremos a nuestras sobrinas y primas de Alice y Edward. Ellas vienen de otro continente —informaba Carlisle mientras que avanzaban al vestíbulo.

Al llegar dos siluetas femeninas se interpusieron el camino. Las dos poseían ojos de color azul, de una belleza extraordinaria. Una tenia cabellos de oro, la otra no sabían si su pelo era rubio o rojo, los dos colores se mezclaban.

—¡Rose! ¡Lizzie! —Grito Esme abriendo los brazos para abrazar a las dos jóvenes. No tenían más de diecinueve años, eso era seguro.

—¡Tía! —las dos gritaron con entusiasmo.

—Vengan, les presentare a los nuevos miembros de esta Familia —dijo Esme, pero primero saludaron a Carlisle y a sus primos.

Llegaron frente el Trío más sexy, las chicas miraron extrañados a Bella, nunca en su vida habían visto a una humana de otro planeta. Pensándolo bien, nunca habían visto su forma de vestir; solo vestía una chaqueta de tipo cuero, unos pantalones ajustados y una blusa blanca, su cabello estaba sujeto y su maquillaje era peculiar: unas ligeras sombras negras y delineando negro hasta la altura de sus cejas.

—Hola —saludo Bella con timidez. Las dos chicas solo se limitaron a sonreír —Soy Isabella.

—Mucho gusto, soy Rosalie —le estrecho la mano la Rubia.

—Soy Lizzie —se limito a decir la pelirroja -¿o era rubia?-

—Creo que he visto un ángel... —murmuro Emmett quien estaba a un lado de Bella. Se acerco a Rosalie y tomo su mano delicadamente —Usted es la persona más hermosa que he visto en mi vida. Sería un orgullo ser la persona por la que usted pierde el sueño.

¡Que ridículo era Emmett!

—Jajaja —soltó una risita la rubia —que simpático eres.

Todos tenían sonrisas en sus rostros, solo Bella y Jacob que conocían muy bien a su hermano pusieron sus ojos en blanco. Emmett cuando veía a una chica linda siempre decía un poema completo solo por agradarle, pero nunca lo lograba.

Al final del día todos terminaron charlando con las primas que venían de lejos, pero Bella no. Ella mejor se fue a descansar a su nueva habitación.

Llego directamente al gran ventanal de aquella habitación, mirando la oscura noche que solo era alumbrada por la luna y las estrellas. De pronto escucho que llamaron a la puerta y solo contesto un "adelante". Era él, de nuevo.

—Disculpa si te molesto —se disculpo con aquella voz tan melodiosa —pero es difícil estar lejos de ti.

—No importa —esbozo una sonrisa —creo que ya me estoy acostumbrando a ti —admitió dirigiéndose a él y sentándose al borde de la cama. Poco a poco y sin que ella se diera cuenta ya le comenzaba a tomar cariño. Eso significaba que se iba a idear quedarse en la tierra.

—Esa idea me agrada —se quedaron un momento en silencio hasta que Edward comenzó —¿Te gusta ver las estrellas?

—Me encanta.

—En este momento parece ser que estamos sobre dos estrellas.

—¿Por qué lo dices? —pregunta incrédula ante las palabras de Edward.

—Porque los dos tenemos una estrella, tu están sobre la mía y yo sobre la tuya. Es fácil explicarlo cuando se está enamorado, es lo mismo si te digo que tú tienes mi corazón y si es posible yo tendría el tuyo.

—Creo que eso ya está dicho. Me refiero a que tú te estás ganando mi corazón.

Las palabras de Bella hicieron que el corazón de Edward se acelerará y tratara de salir del pecho. Solo sonrió conteniendo las ganas de robarle un beso a aquella hermosa chica que se encontraba justo frente a él.


Me gustaria mucho saber su opinion sobre esta historia en un bello Reviews ^.^