Sakura estaba emocionada, cinco docenas más de Nuevas Especies llenaban el bar, era una asistencia mucho mayor de lo que esperaba. Ocuparon las mesas junto a la pista de baile, las que estaban más altas cerca del bar y algunos incluso se pusieron alrededor de la pista. Sakura sonrió y habló en voz alta para asegurarse de que los que estaban en el fondo de la sala pudieran oírla.
Se habían mostrado receptivos a su "escena del crimen" con el " cuerpo" que había hecho con un par de almohadas, una manta y unos cinturones. Hubiera preferido traer uno de los maniquíes que se utilizaban en los ejercicios de salvamento y que eran de tamaño natural, pero no había logrado adquirirlo a tiempo. Había escenificado un robo fallido. Fue divertido mostrarles cómo actuar en una escena del crimen y como recoger pruebas.
"¿Alguna pregunta?"
Una mujer sentada en una mesa cercana habló.
"¿Por qué los seres humanos se roban entre sí?"
La pregunta confundió a Sakura.
"¿Por qué...?"
"Ellos no saben nada sobre la codicia."
Sakura se dio la vuelta sorprendida al oír la voz de Sasuke que salió de las sombras detrás del escenario y la miraba fijamente. Llevaba una camiseta azul que marcaba todos sus músculos, pantalones vaqueros y un par de botas negras. Sus brazos desnudos mostraban su piel, tenía muy buena pinta, sus miradas se encontraron y él frunció el ceño, caminó hacia la pista de baile y se dirigió a su clase.
"Apreciamos las cosas que tenemos puesto que nunca tuvimos nada antes, algunos humanos son muy avariciosos y quieren lo que otros tienen, así que roban y algunas veces llegan a matar a otros para conseguir lo que quieren. Para unos es una falta de moral o de orgullo, para otros es como un deporte, algunos son adictos a las drogas. Es un sistema mundial basado en el dinero en el que algunos adquieren ese dinero robando a los demás."
"Oh."
La hembra que había hablado asintió con la cabeza.
"Ya veo, eso es algo muy triste."
"Sí, lo es."
Sasuke se volvió y miró a Sakura que se había quedado muda hasta que otra mujer habló.
"¿Es cierto que algunos machos golpean a sus mujeres e incluso hay veces que llegan a matarlas?"
Sakura se volvió y cogió el micrófono.
"Sí. La violencia doméstica, por desgracia es un delito muy común."
"¿Por qué?" pregunto un varón poniéndose de pie. "Los hombres son superiores en fuerza y no hay ningún honor en golpear a una mujer, las cuales deben ser protegidas."
"Deberían matar al macho que ataca a una mujer." gritó una de las mujeres desde una esquina. "¿Por qué no se defienden tus mujeres y derriban al macho? Yo lo haría si uno me atacara."
Las preguntas no eran las que Sakura esperaba.
"No son como nosotros." dijo Sasuke "Los seres humanos creen que hombres y mujeres son completamente iguales." Él se echó a reír. "Así que no valoran las diferencias ni admiten las limitaciones físicas."
Un tipo que estaba en el bar soltó un bufido.
"¿Igualdad? Los machos son físicamente más fuertes, mientras que las mujeres son más propensas a ser superiores en tácticas y estrategias. Cada uno tenemos nuestros propios puntos fuertes, pero no son los mismos."
Una de las mujeres se echó a reír.
"¿Quieres decir que los machos son impulsivos mientras que nosotras nos tomamos tiempo para planearlo todo?"
Él se rio.
"Exactamente, esa es una ventaja que tienes."
"No te olvides del sexo." añadió una mujer y se echó a reír. "También ahí tenemos ventaja." Se puso de pie y se pasó la mano por el cuerpo. "Tenemos lo que ustedes quieren."
Un aullido sonó en la parte trasera y Sakura se asustó por el tono animal.
Sasuke le sonrió en respuesta.
"Eso es que está de acuerdo." Se puso de pie frente a la clase. "Céntrate en enseñar las técnicas para procesar las pruebas pero no esperes explicar la naturaleza humana, necesitaríamos que te mudaras al Homeland de forma indefinida para poder explicar todos esos temas. El ser humano es imperfecto y su tasa de criminalidad es alta, aceptamos eso pero carece de sentido para nosotros."
Sakura se enfadó con sus palabras.
"No todos los humanos cometen delitos."
"No todos, pero muchos sí." Él se encogió de hombros. "Vamos a almorzar, la clase ha terminado."
Le sorprendió la manera de cortar la conversación, también se había cabreado por su intromisión. Sus alumnos empezaron a conversar entre ellos y Sakura alargó la mano, y sujetó a Sasuke por el brazo. Él miró los dedos en su antebrazo y después la miró a los ojos.
"¿Podemos hablar?" ella quería que le diera una explicación del por qué él había interrumpido su clase.
"Claro", contestó e hizo un gesto hacia el escenario. "Vamos atrás a menos que quieras que oigan lo que digas"
Sakura le soltó y se dirigió detrás del escenario, él la siguió y ella se volvió hacia él cuando vio que tenían un poco de privacidad.
"¿Qué ha sido eso?"
"Salvarte de hacer el ridículo. Cuando utilizaste ese ejemplo, ¿de verdad pensabas que no iban a preguntarse por qué un humano podía robarle a otro algo tan insignificante como una cartera?"
Ella lo miró fijamente, sin saber que contestar.
"No estás en tu mundo, las Especies no roban a otras Especies, enséñales algo que realmente les pueda servir, aquí no van a resolver un delito así."
Sakura intentó no perder los estribos.
"Está bien. ¿A qué tipo de delitos se enfrentan aquí?"
"La mayoría de lo que sucede es en la puerta, y cuando sucede algo le pasamos a nuestro equipo especial humano los datos para que lo investiguen."
"¿Entonces por qué estoy aquí?"
"La culpa es de los programas de delincuencia, que hizo que mi gente sintiera curiosidad por los humanos y esas son las reacciones que obtendrás de la mayoría de ellos. Querrán que les expliques el por qué los humanos son tan jodidos, buena suerte con eso."
"En gran parte también son ustedes humanos."
Sasuke dio un paso adelante acercándose más y ella retrocedió, chocando con la pared. Levantó los brazos y apoyó las palmas de las manos una a cada lado de ella, inmovilizándola
"No somos para nada como tú. No lo olvides nunca ¿Sabes cómo fuimos creados?"
"Por la compañía Mercile"
"Examinaron a donantes humanos para escoger atributos físicos y mentales específicos, los usaron para crear los embriones y luego con ayuda de la genética añadieron ADN animal, manipulándolo para crear las características que deseaban. Se sacrificaron o fueron asesinados todos los bebés nacidos con defectos o fallos que no hubieran servido. Nos dieron a luz madres de alquiler, ellas sólo llevaban los fetos a término y no les importaba nada excepto el dinero que se les pagaba. La infancia la pasamos encadenados a las paredes, mientras nos metían medicamentos en las venas o por la garganta, en beneficio de tu mundo. No tuvimos padres o alguien al que le importásemos un carajo, salvo los médicos que dependían de nosotros para obtener los resultados que querían. En esas situaciones nos protegían frente a la muerte o el maltrato, pero sólo mientras duraba el estudio. Del infierno, a tener una cama de verdad y la posibilidad de ver la luz del sol algo que era muy valorado por nosotros. No somos para nada igual que tú."
Le dolía el corazón por él y por los demás.
"No quería decirlo de esa manera, lo que quería decir es que la mayoría son físicamente igual que nosotros."
Él se inclinó, acerco su cara, y abrió la boca.
"¿En serio?"
La visión de los colmillos no la asustaron, Sakura se dio cuenta de que él estaba enfadado y ella quería calmar la situación.
"Me doy cuenta de tú eres diferente."
"Puedo levantar 225 kilos de peso sin hacer esfuerzo." dijo con voz ronca. "Puedo soportar tanto dolor que dejaría a uno de los tu especie gritando y probablemente se desmayaría. Mira a tu izquierda, ¿ves ese saliente de tres metros? Puedo alcanzarlo sin necesidad de utilizar una escalera. No tienes ni idea de lo que podemos hacer, porque nosotros no le damos publicidad, los de tu especie ya nos tienen miedo." La olisqueó. "Mis sentidos no son tan buenos como el de los caninos, pero son mucho mejores que el promedio humano. Te puedo decir qué champú, acondicionador y gel, has utilizado esta mañana para lavarte el cuerpo. Incluso puedo identificar qué clase de jabón compras para la ropa y la marca de tu pasta dental." Él inclinó la cabeza y la puso al lado de la suya. "Deja de usar perfume, no es agradable para nosotros, te has puesto un poco en la parte trasera del cuello." Sasuke levantó la cabeza. "Puedo oler algunas emociones si son fuertes. Miedo. Deseo. Incluso la ira. ¿Puedes hacer tu algo de eso?"
Saku lo miró a los ojos y contestó.
"No."
"Entonces deja de decir que todos somos iguales."
"Tú tienes parte de humano. Una versión mejorada genéticamente pero..."
Sasuke se movió tan rápido que se quedó sin aliento cuando la agarró por las caderas y la levanto sobre sus pies. Sakura se encontró colgando a treinta centímetros del suelo, a la altura de su cara, puso las manos de forma automática sobre sus hombros.
"Nosotros no somos iguales, he aquí una lección, instructora."
Gruñó y su pecho vibró contra el de ella. El sonido era bajo y peligroso, enviando escalofríos por su columna, el color de sus ojos le pareció que se oscurecía.
Podía ser obra de la débil luz, puesto que estaban muy lejos de las ventanas, pero él parecía terrorífico, su corazón se aceleró y se preguntó si había planeado hacerle daño.
"Intenta pelear conmigo." gruñó.
"Yo, no..."
Sabía que él estaba tratando de provocarla pero no estaba dispuesta, sentía su cuerpo fuerte y sólido como la pared, a su espalda, no era una lucha que pudiera ganar.
"Exacto."
El gruñido se detuvo y las vibraciones cesaron, su tono de voz era un susurro.
"Jamás creas que somos criaturas dóciles que pueden ajustarse a tu estilo de vida. Tenemos toda una sección en la Reserva que está repleta de ejemplos fallidos de lo que sucede cuando unos idiotas intentan hacer animales domésticos de animales que no están destinados a ser mansos. Viven con nosotros por una razón, quítate la venda de los ojos, tenemos más en común con los animales rescatados de un circo que contigo."
Él cambió de posición acercando más su cadera y presionando la ingle contra la cara interna del muslo, su erección no podía confundirse con ninguna otra cosa.
La mayoría de las mujeres habrían rogado que aplacara o le habría suplicado que atemperase su carácter, Sakura pensaba que estaba muy sexy cuando era hostil.
"No somos tan distintos." dijo Sakura mientras soltaba sus hombros y le pasaba los dedos por el pecho. "Me deseas. Un animal de circo no tendría una erección por tenerme tan cerca."
Sus ojos se abrieron sorprendidos y siseó.
"Vete a la mierda."
El ruido que hizo le recordó a un enorme gato cabreado.
"Siento que tu plan para intimidarme y aterrorizarme, no esté funcionando." No sentía remordimiento alguno. "¿Esperabas que me echara a llorar?"
El gruñido que salió de sus labios entreabiertos era muy sexy. A ella le gustó la manera en que le miró los pechos antes de mirarla a los ojos de nuevo, Sakura subió las palmas de las manos por su cuerpo para acariciarle los hombros.
"Te hago sentir como un hombre y eso nos hace compatibles como personas."
"No." dijo con voz áspera.
"¿No qué?"
"No me provoques Sakura"
Sakura sintió la tentación de hacerlo.
"Sólo estoy señalando lo que es obvio, puedes seguir negando que somos similares pero tu cuerpo no cree lo que tu boca dice."
Estar agarrada a él la ayudó y se deslizó por su cuerpo, la sujetó hasta que sus pies tocaron el suelo y luego la soltó.
"Enséñales los trucos que utilizan las personas para mentir y engañar a nuestros oficiales, así es como puedes ser de utilidad. Tenten me contó lo que hiciste con tu bolso, enséñales todo lo que sabes, mañana háblales del armamento que no conocen."
Sakura agradeció la sugerencia.
"De acuerdo."
"No endulces al ser humano tampoco, nosotros no tratamos con los que son agradables, la mayoría de las veces. Infórmales sobre lo peor de tu especie."
"Eso me ofende, no todos los humanos son criminales."
"Has conducido hasta llegar a nuestras puertas. ¿Has visto a los que protestan?"
"Sí y también las personas que los apoyan"
"¿Crees que todos los que están allí tienen buenas intenciones?"
Ladeó la cabeza, para mirarla fijamente a los ojos.
"¿En tu formación te previenen sobre aquellos que intentan parecer inofensivos, cuando en realidad son un peligro para la ONE?"
Sakura tragó saliva, sintiendo que esa pregunta iba dirigida a ella. Era muy inteligente, y no lo trataría de otra manera.
"Es muy posible que algunos estén fingiendo ser solidarios para espiar a los que realmente están a favor o para ganar la confianza de tus agentes con la esperanza de poner en marcha un ataque efectivo."
"Exacto. Enséñales eso."
"Es sólo que no quiero dejarles con la sensación de que todas las personas son malas, que es lo que parece que tú piensas."
"Se supone que tu trabajo es ayudarnos a aprender a protegernos de una manera más eficaz."
"¿Se supone?"
¿Aún desconfiaba de ella? Estudió sus ojos oscuros pero no vio emoción alguna, solo distancia.
"No confío en nadie. Ya cometí ese error una vez y aprendí, así es como he sobrevivido."
Se preguntó quién le había traicionado. Algo que él había dicho cuando habían estado en esa sala de interrogatorios le vino a la memoria.
"¿Una mujer?"
Él frunció el ceño.
"¿Yo he dicho eso?"
Sakura debería dejarlo pasar pero no pudo resistirse, había algo en Sasuke que le daba ganas de saber más sobre él.
"Dijiste algo acerca de alguien fingiendo que era otra persona y que lo hacía con eficacia, me dio la impresión de que te referías a una mujer, y dijiste que hubo una mujer en tu pasado."
"Le das demasiada importancia."
"¿Si?" no estaba convencida, él era muy bueno, manteniendo el tono de voz. Se inclinó un poco y bajó la cabeza para mirarla cara a cara.
"Déjame que te de un pequeño consejo, cariño. Eres muy curiosa pero tus dotes de observación son demasiado refinadas para tus antecedentes. Yo tendría cuidado."
Él dio media vuelta y salió a la parte principal del bar. Sakura se abrazó de la cintura y se apoyó contra la pared, respirando profundamente varias veces.
Era una advertencia, así de simple, sospechaba que ella no era quien decía, pero tenía un punto a su favor.
Fue adiestrada en técnicas del Laboratorio Del Crimen, para que así resultase creíble. Eran expertos en hallar información en la escena del delito, no se profundizaba en la observación del comportamiento o el lenguaje ni en los indicios.
"Pues al diablo." murmuró.
Se apartó de la pared, dejó caer los brazos a los costados y salió de allí detrás, forzó una sonrisa y miró a su alrededor.
Sasuke no estaba por ningún lado, pero había un montón de Nuevas Especies que parecían requerir su atención, ya que le indicaron que les gustaría hablar, era el momento de ser sociable.
"Hola." Dijo con voz alegre.
"Tengo una pregunta."
"Pregunta lo que quieras."
...
