Planeacion
Tal vez Majora no planeo la alianza entre Ganondorf y Vaati. Ya que el hechicero solo era un instrumento más de destrucción. Pero el pacto estaba ya formado para destruir Hyrule.
Ese mismo día después de la batalla de los malvados, ya se estaban formado los planes de batalla para invadir el castillo, Hyrule se había hecho de enemigos y Ganondorf reunió a todos en el Templo Espiritual, todo se estaba llevando ahí. Pero sin darse, para la desgracia del gerudo, alguien los estaba espiando y esa persona era Nabooru se dio cuenta desde hace tiempo de los planes de Ganondorf y se infiltro en el ejercito gerudo usando magia.
Mientras tanto en Hyrule las lluvias seguían y la temperatura empezaba a bajar. En el castillo en el cuarto de Zelda, la princesa veía las nubes grises y veía las gotas chocando en su ventana, se estaba empezando a preocupar de que la lluvia no parara. Pero en esos momentos llega su protectora.
-Ya tenemos que irnos al Templo.- Dijo la sehikah al llegar.
-Si, ya lo sé. Ya vámonos.- Dijo la princesa fingiendo tranquilidad.
Zelda e Impa parte al Templo Del Tiempo, una vez ahí la junta inicia.
-¿Esta vez, porque no has llamado Rauru?- Dijo Darmani enojado y temblando de frio.
-¿Tienes frio?- Pregunto Saria.
-No, ¿Por qué?- Respondió el goron y pregunto también.
-Porque estas temblando jejeje.- Respondió Saria con una leve risita burlándose.
-¿Cómo te atreves a decir eso?, soy un goron fuerte.- Contesto Darmani enojado.
-Ya basta.- Dijo Impa algo enojada.
-Rauru no los convoco, fui yo.- Respondió Nabooru la gerudo.
-¿Por qué?- Pregunto Ruto.
-Es Ganondorf. Piensa atacar Hyrule.
La tensión se siente en la cámara al acabar esas palabras.
-No puede ser.- Zelda se espanto al escuchar eso a la vez la princesa no lo creía.
-¿Cuándo atacara?- Pregunto Impa conservando la calma.
-Por lo que he oído atacara pasado mañana.- Respondió Nabooru.
-¡Tan pronto!- Dijo Saria impresionada, y espantada también.
-No tenemos mucho tiempo.- Dijo Rauru.
-No tenemos que dejar que Ganondorf conquiste Hyrule otra vez.- Dijo Ruto enojada, de tan solo recordar.
Los sabios no querían que se repitiera lo mismo que había pasado hace años, cuando Ganondorf había tomado el control del reino.
-No solo es Ganondorf.- Dijo Nabooru dando más malas noticias.
Los sabios voltean a verla.
-¿Cómo?- Pregunto la princesa.
-Hay otro más para empeorar las cosas.- Dijo Nabooru.
-¿Quién es?- Pregunto Impa.
-Es aquel hechicero que azoto Hyrule hace tiempo, alguien poderoso que se alió con Ganondorf, aquel que fue detenido gracias a una espada.- Conto Nabooru.
-¡No, eso no. El es…!- Zelda es interrumpida.
-¡Vaati el hechicero de los vientos!- A completo Rauru.
-Sí. Ahora la espada cuádruple perdió su poder ahora es inservible.- Dijo Nabooru en tono serio.
-¿De qué hablas?- Pregunto Ruto.
-La espada perdió todo su poder, pude verla.- Respondió Nabooru.
-Como puede pasar esto. Necesitamos recuperarla, para darle poder.- Dijo Zelda.
-No se puede, Vaati la tiene.- Dijo Nabooru dando aun malas noticias.
Todos los sabios ya sentían la presión y el miedo de otra guerra.
-No tenemos mucho tiempo. Aun tenemos algo ventaja porque hemos despertado y los templos aun siguen purificados. Ruto encárgate de avisarle a tu padre sobre la situación, que prepare a sus hombres.- Zelda estaba presionada, lo dijo en un tono serio y expresaba a la vez su ira.
-Sí, pero no sé si me crea.- Ruto dudaba de su padre.
-No me importa… Te quedaras aquí, voy a hacer una carta para que se la envíes.- Dijo Zelda sin aceptar excusas.
Ruto se sentía impotente, nadie a excepción de su padre le había hablado así, ni Darmani ya que lo hacía a su manera, nadie ni siquiera Zelda.
-Darmani tu reunirás a tu gente.- Ahora la princesa ordeno al goron's.
-Si lo hare.- Acepto el patriarca de los goron's.
-Después de eso los siete nos reuniremos aquí. El objetivo de Ganondorf es la Trifuerza y con la puerta deshecha por ese Dios maligno tenemos que defenderla. Entendido.
Todos asintieron antes las órdenes de su princesa.
-La junta ha acabado.- Dio la señal de irse Rauru.
Los sabios se van. Ruto se va al final, Zelda le da una carta para su padre, el Rey Zora.
Después de eso ya salen del templo.
-Wow me impresionas Zelda.- Impa estaba impresionada y feliz.
-¿Por qué?- Pregunto Zelda confundida.
-Dirigiste a todos. Como un gran monarca.
-¿En serio?- Zelda dudaba.
-Sí. Serás una gran reina.
Zelda e Impa salen del templo, por un tiempo la princesa se sintió un poco alagada debido a su guardiana. Pero al bajar de las escaleras del templo, sienten el agua que se mete a sus zapatos, los pies los tenían mojados.
-¡No puede ser!- Dijo Zelda mas que sorprendida.
-¡La lluvia no ha parado!- Dijo Impa que se sinria igual que la princesa.
Ellas no les gustaban lo que estaba pasando.
-Esto no me agrada. Impa evacua a Kakariko, ellos no tienen que estar aquí.- Ordeno Zelda.
-Sí, lo hare.
La sheikah se va y la princesa regresa sola al castillo. Una vez que entro Link la vio, pero ella no lo vio, el héroe se percato que estaba preocupada. La princesa llega a su cuarto pero una vez ahí Link toca la puerta y entra.
-¿Zelda que tienes?- Pregunto Link preocupado.
La princesa voltea a verlo y suspira y después de un momento responde.-Link me temo que llego la hora.- Respondió.
-¿La hora?- Pregunto el héroe confundido y despertando su curiosidad, pero a la vez con seriedad.
-Si la hora que defendamos una vez más a Hyrule. La guerra ya viene.
Link se sienta en una silla y queda en shock.-Esto no puede estar pasando.- Dijo al sentarse.
-Te entiendo, estoy igual que tú, así de preocupada.- Dijo Zelda a la vez consolándolo.
Pero algo le pasaba a Link. Algo había vuelto.
-No, tú no entiendes.- El tono de Link cambio a uno serio.
La princesa se queda callada.
-¿Por qué no podemos ser felices?
-¿Link que tienes?- Zelda se empezaba a preocupar.
-¿Por qué me preguntas eso?- Link preguntaba sarcásticamente.
-Te veo enojado.
-Estoy enojado. No es justo. Vivir batalla tras batalla y cuando creí que viviría en paz, tuvo que pasar esto.
-Te comprendo, pero no nos queda otra opción. Aparte tu no vas a estar solo yo ahora estaré contigo peleando.
El héroe se le queda viendo a su amada, el no quería que muriera ni siquiera que se involucrara en esa guerra. Link ve la Trifuerza bordada del vestido de Zelda.
-¡Todo por la Trifuerza, por la estúpida Trifueza!- Dijo Link furioso al ver el signo de las Diosas De Oro.
La princesa se espantada, porque su amado nunca había hablado así.
-¿Link enserio que tienes?- La princesa decide de nuevo preguntar.
Link ve a Zelda aterrada y triste, por su comportamiento, todo por él. El decide tranquilizarse al verla.
-Lo siento. No era mi intención. Solo estoy cansado.
Link empieza a derramar lágrimas.- No puedo creer que esto haya pasado de nuevo.
La princesa se acerca a su héroe.
-Tranquilízate, ya pasó.
La princesa abrasa la cabeza de Link, la recarga sobre su pecho.
-La Trifuerza es una bendición para nosotros, pero a la vez es una maldición. Puede hacer un paraíso, pero también puede hacer un infierno. Por eso es nuestro deber defenderla, para que nadie malvado la tenga.
-Solo somos juguetes de las diosas.- Dijo Link con rabia.
-No digas eso, por favor.
Zelda empieza también a llorar sobre el comportamiento de Link, no le gustaba para nada. El héroe se empieza a tranquilizar. Pero ambos estaban presionados y tenían el temor de otra guerra acercándose. Su pasado volvía a ellos.
-Zelda te tengo que contar algo. Tal vez sea la última vez.- Dijo Link mientras au estaba en su pecho.
-No digas eso, saldremos de esta. Y quiero que entiendas que tú ya no estás solo.
Zelda consolaba a su amado y ella se mueve levemente, suavemente, como si acurrucara a un bebe.
Link le iba a decir a Zelda sobre su ira, le iba a decir sobre aquella mascara que tenia, pero alguien entra.
-Zelda, tu padre llego.- Entro Impa que había llegado de Kakariko.
La princesa deja de abrasar a su héroe y se seca las lágrimas.
-Luego me cuentas. Por ahora me tengo que ir si.- Dijo la princesa en tono delicado, para calmara a su héroe.
Zelda e Impa se van del cuarto.
-¡Maldición!- Link se queda solo.
Mientras tanto la princesa fue asía donde se encontraba su padre y le avisa de la situación, de la guerra y de los planes de Ganondorf.
-¿Zelda estás segura de lo que me dices?- Pregunto el rey.
-Si padre, estoy segura vino de una fuente confiable que nos ha ayudado antes.- Conto la princesa que estaba al frente de su padre y este se encontraba sentado en su trono.
El rey dudaba de su hija.- Pero Ganonforf no ha atacado en años, ¿Por qué ahora?
-Padre estas dudando otra vez de mí.- Zelda adivinaba al ver como se comportaba el rey.
-No es eso, se me hace un poco difícil de creer.
En esos momentos de discusión alguien llega a la cámara del trono.
-Rey, no cometa el mismo error dos veces.
El rey y la princesa voltean a verlo.
-¡Link, ¿Qué haces aquí?!- Pregunto Zelda sorprendida, conservando a la vez la calma.
-Solo hago lo que cualquier pareja haría, apoyarse mutuamente.- Dijo el héroe mostrando una sonrisa.
Zelda se sonroja y se queda callada.
-Rey, por favor se lo ruego no cometa el mismo error de hace siete años. Ese día tuve que llegar yo a confirmarlo y también usted no me creía, creyó que Zelda me mando y para ponerla tranquila puso un poco mas de seguridad. Pero para la desgracia de todos se cumplió la visión de Zelda.
-Pero Link, ella tuvo una visión ese día y esta vez no.- Respondió el rey.
-Y que con eso. No hace falta una visión, para saber que Ganondorf atacara Hyrule otra vez.
El rey ve a Link con una mirada seria, casi molesto. Nadie le había hablado así, diciéndole los errores que cometió.
-Tienes valor para venir aquí y decirme mis errores.- Se sorprendió el rey con esa misma mirada.
Link se queda confundido, pero algo nervioso, pero aun así no demuestra debilidad.
-Serás un Gran monarca.- Dijo el Rey mientras mostraba una sonrisa, se mostraba feliz.
El héroe se queda callado, nunca espero eso.
-Link, déjame sola con mi padre.- Pidió Zelda.
-Pero…- Link es interrumpido.
-Por favor.- Pidió de nuevo la princesa, mostrando ahora algo de molestia.
Link no tiene más opción que irse y una vez más están la princesa y el rey solos.
-Ya veo por qué lo escogiste.- Dijo el Rey tranquilo.
Zelda voltea a ver a su padre nerviosa al escuchar eso.
-No cabe duda. El tiene razón. Te escuchare y no cometeré el mismo error.
Después de aquella discusión con el rey, la defensa de Hyrule se estaba formando, pero Ganondorf aun tenía ventaja.
Llega el anochecer Hyrule es tapada con nubes negras, toda las gente veía lo que pasaba, su tierra estaba hundida en la oscuridad las lluvias se intensificaban y la temperatura bajaba. La oscuridad era tanta que los pueblos se veían como puntos por las luces que iluminaban, los caminos y senderos no se veían para nada, ni la tierra se veía. La temperatura bajo mucho en tal grado que no bastaba con cubrirse mucho, el frio penetraba a todos sin igual a excepción de los zoras ellos lo aguantaban por que estaban bajo el lago, el agua embotellada se congelaba y para descongelarla costaba mucho trabajo, los ríos estaban tan fríos que era imposible beber de ella.
*****Mientras tanto en la aldea Goron*****
Darmani veía a su tribu sufrir de frio. El se preguntaba por que hacia tanto, después se dio una idea.
-¿Darmani qué hacemos?- Pregunto un Goron.
El patriarca se pone a pensar que este frio era inusual y extraño, pero le llega una solución.
-¡Hermanos, hemos sobrevivido a cualquier adversidad y guerras y este frio no será la excepción. Síganme!- Grito el líder Goron.
Darmani lleva a los goron's al cráter del volcán por el Templo de Fuego. Los goron's estaban ya tranquilos, el calor los tocaba y eso les daba calma.
*****Mientras tanto en los bosques*****
Pero lo peor era para los kokiris ya que Vivian en los bosques sufrían mucho frio y sus casas estaban inundadas no podían estar ahí, llego un punto que los kokiris se reunieron, pero en la casa que alguna vez fue de Link ya que era un lugar alto, se reunieron para darse calor mutuamente, pero aun así no era suficiente.
Todos se empezaban a preocupar, el inicio por otra guerra, la presión de Link, Zelda, los sabios y el reino estaban a punto de pelear.
Para empeorar las cosas, las Diosas De Oro no se dieron cuenta del estado sus creaciones creyeron que era un simple hechizo de un villano, ya que Vaati tenía la capacidad de eso. Nunca se dieron cuenta que su pasado las iba a perseguir por intervenir en asuntos que no les incumbían. Majora se arreglo de eso. Los Dioses no se pueden percibir uno del otro y Majora lo tomo a su favor. Las Diosas se pudieron percatar sobre el despertar de los sabios y eso las hiso sospechar pero ya era demasiado tarde para darse las ideas. La guerra estaba a punto de empezar, ambos bandos se preparaban y una máscara estaba en juego, eso tomara las decisiones del destino de todos.
