Capitulo Final: Sigue con vida.


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Soundtrack: Aurora - Hans Zimmer (with rain)

Why So Serious? The Joker Theme The Dark Knight Soundtrack - Hans Zimmer.

Fantasy Music - The Last of His Name


"Una determinación invencible puede lograr casi cualquier cosa y en esto radica la gran distinción entre los grandes hombres y los comunes"

Thomas Fuller

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Sintió como la hoja mordía la carne, como sería asesinado con solo un movimiento, con solo una orden todo lo que había luchado… todo sería muerto… eso… Iba a morir…

Intentando guardar la compostura comenzó a mirar hacia todos los lados, la bufanda…. La bufanda estaba entre el cuchillo y su cuello… eso… eso le estaba salvando la vida sin darse cuenta, ya no estaba en el borde de la vida y la muerte pero… pero rayos… ¿Qué hacer?

Lucha…

Tomando la mano del hombre la presionó mientras que con la otra rápidamente le metía la kunai en el antebrazo. Fue tan rápido que cuando el ninja intentó cortarle el cuello solo encontró la tela en su lugar, tiempo suficiente para pasar por un lado saltar y noquearlo con el codo… miró hacia el frente donde estaban los demás ninjas.

Viendo una pistola en uno de los bolsillos del ninja se tiró rápidamente para tomarlo entre las manos y apuntarlo.

Todos le miraban firmemente, se dieron cuenta que no estaba tan desarmado como aparentaba, la primera impresión había sido un éxito, ya no le miraban como una presa… sino como un verdadero enemigo…

PUM

Un disparo. Sintiendo como le zumbaban los oídos no pudo ver de dónde había salido eso, intentó enfocarse, pero el ruido del disparo seguía haciéndole efecto, le dolían demasiado los oídos… no eran ninjas cualquiera, si tenían armas eran mercenarios… realmente iba a morir.

Preparándose mentalmente para el ataque se dio cuenta que ningún hombre iba a moverse, preguntándose porque entonces vio a su madre aparecer con la nariz sangrante, un sexto ninja apareciendo por detrás la tiro al suelo entre kenshö y los demás… el niño no supo que decir.

– Deteneos –

Todos los ninjas agachándose rápidamente se quedaron mirando hacia el suelo mientras que sus espadas estaban en posición vertical, esperando la siguiente señal de orden. Hasta ese entonces no se había dado cuenta de la presencia de una mujer.

Kenshö mirándola detenidamente vio cuando cruzó el umbral de la puerta y se dirigió hacia donde estaba todo el mundo. Entonces la pequeña tortuga tomó la pistola firmemente entre las manos mientras daba un paso hacia atrás.

– No hagas eso – la voz de la mujer hizo retumbar todo. Y el quelonio volvió a mirarla fijamente.

Era una mujer alta, tenía una piel demasiado blanca, tan blanca que podía ver las arterias de sus muñecas. Era una mujer asiática de cabello negro y corto hasta los hombros, vestía de negro completamente y estaba llevando una chaqueta… parecería una mujer ordinaria y casual si no fuera por lo que estaba pasando.

– Si das un paso más hacia esa ventana mataremos a esa mujer – avanzando abrió su abrigo lenta y pacíficamente. En ese entonces no le había mostrado el arma que llevaba oculta entre la tela… maldición.

– ¿Qué tengo que hacer? – los labios de ella se curvaron como una sonrisa.

– Sabes lo que tienes que hacer. – kenshö soltando el arma la pateo hasta hacerla rodar a los pies de la asiática.

Ella tronando los dedos hizo que los ninjas desaparecieran rápidamente por la puerta, hasta el que supuestamente estaba inconsciente. Todo era parte de una trampa… ¿todo era mentira? Dirigiéndole una mirada hacia la mujer en el suelo y la que estaba de pie tragó saliva… se sentía tan… expuesto. Alzó la mirada.

Los únicos que estaban allí ahora eran ellos… la ninja líder de esa agrupación, su madre y él mismo… No…. Eso no era verdad.

– No estamos completamente solos – el niño susurro. La ninja sonrió suavemente.

– No. – ella alzando la mano hizo un gesto con los dedos, entonces de las sombras apareció el hombre que estaba portando el arma, este no dejó de apuntarle en ningún momento, podía ver como lo analizaba de pies a cabeza, se nota que nunca había visto un mutante en su vida.

– Supongo que si quieres dejarnos solos debería irse – la adulta inclinó la cabeza hacia un lado, mirándolo bastante curiosa.

Lo miró unos segundos, intentando leerle la mirada, supo entonces que no era un niño convencional, debería darse cuenta que era un niño bastante inteligente. Eso le daba puntos, tal vez le salvaría la vida, solamente debería seguir impresionándola, por su aspecto se ve que no es muy compasible por lo tanto… en el momento en que él deje de serle útil…. Bueno… era. Pero ahora se dio cuenta que no lo estaba mirando a él… estaba mirando…. A su madre.

– Katherine… Definitivamente eres una perra pretenciosa – agachándose quedó a su altura y tomándole del pelo hizo que la mirara… apenas podía sostenerle la vista.

– ¿Creíste que podrías engañarnos a todos y escapar con el botín? –kenshö abriendo los ojos de la impresión soltó un gemido de sorpresa y la asiática le miró por un segundo antes de seguir en su juego.

– Ama Karai… por favor… yo iba a hacerlo – Karai la azotó contra el suelo, provocando que la mujer llorara y gritara por el golpe y el dolor causado.

– Cuando me diste la dirección verifiqué si era cierto lo que me estabas diciendo, pero, lamentablemente lo que me habías revelado era mentira. – le dirigió una mirada al niño.

– Excepto por esto – poniéndose de pie rápidamente pateo la cabeza de la mujer con una fuerza descomunal.

Comenzando a patearle la cabeza la golpeó una y otra vez. Ella comenzó gritando y quejándose en el camino… pero mientras más pasaban los segundos menos sonidos hacia. Provocando que la sonrisa de Karai desapareciera.

– Mamá – kenshö no dejando de mirar por ningún segundo no podía evitar pensar en el sufrimiento de la mujer…. Eso no tenía justicia.

Ella le había engañado… iba a… no tenía la menor idea de lo que le iba a hacer… ¿Acaso lo estaba vendiendo? No… eso no era posible… ¿cómo una mujer tan amable y comprensiva iba a hacer algo así? Le había alimentado, le había dado una bufanda de regalo… Ella le había dicho cómo escapar… le dio el dato de cómo hacerlo… era imposible que ella fuera capaz de saber que él iba a llegar allí… eso no era lógico.

– Mira lo que hiciste. ¿Le hiciste creer a esta criatura que eras su madre? Me das lástima Katherine –ella no se llamaba Carla… ella le había mentido…

Viendo que ella no se movía sacó su espada y mirándola despectivamente le cortó superficialmente una pierna… Provocando los aullidos de la mujer que no paraba de llorar. Y kenshö no podía dejar de mirar.

– Este será la última vez que desafías mi autoridad – dejando que ella se desangrara lentamente le dedicó una mirada larga hacia el niño.

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Definitivamente era su hijo, no había duda de ello… le conocía demasiado bien para ver el fruto de sus actos… cualquiera no sabría diferenciar si era hijo de cualquiera de los cuatro… pero ella no… ella sabía exactamente quien era quien…

– No puedo creerlo – dando pasos largos hacia el niño él solo pudo sentir un nudo en su garganta.

– Eres su hijo… eres realmente el hijo de Leonardo – soltando una especie de risa frenética kenshö pudo ver como algo en ella cambio, como ella extrañamente se transformó.

Entonces escuchando los jadeos de Katherine Karai se giró molesta para ver que estaba intentando huir, dejando un pequeño rastro tras de sí… Ella volvió a sonreír. – Me pareces que no has aprendido aun – recogiendo la kunai ensangrentada que había utilizado kenshö la lanzó y quedó incrustada en la mano de ella… quedando pegada al suelo.

– Como decía. – alargando su mano logró rozar suavemente el rostro de la pequeña tortuga, observando cada detalle de su rostro y cuerpo. Volvió a sonreír apaciblemente. – Realmente eres un milagro… eres un fenómeno de la naturaleza… increíble… magnifico – El niño sintiendo que tiritaba no podía dejar de mirar a la mujer que tenía en frente. Ella dejó de sonreírle.

– Pero eso no te absenta del pecado de tu padre – dándole una bofetada en el rostro hizo que se cayera de espaldas y quedara sentado. – No sabes todo lo que deseo hacerle a tu padre… Claramente serías el mejor regalo que he tenido en mi vida… imagínate… imagínate muerto y Leonardo… claramente suplicando que lo asesine para evitar el sufrimiento de haber perdido la cordura. – el niño cerró la boca y no volvió a moverse… pero Katherine siguió quejándose.

– Ya me hartaste… perdiste perrita… perdiste –

Acercándose peligrosamente a la mujer tirada en el suelo vio como una sombra comenzaba a acrecentarse y ella no pudiendo evitar dejar de gritar sintió el suave mormullo de la muerte provenir desde los labios rojos de su ama y señora…

Entonces… algo se quebró en ese momento…. Algo no estuvo bien…. Mirando como la asiática iba a por ella pensó tantas cosas…. Ese era su momento para escapar…. Se merecía lo que le estaban haciendo… tenía que quedarse allí… tenía que…. Luchar…. Tenía que… ayudarla…

Sin pensar…. Sin reaccionar correctamente corrió al sentido contrario de lo que le indicaba su cerebro. Sin haberse percatado que… corrió a las piernas de la mujer….

Pegándose a su pierna izquierda intentaba hacerle peso para que no avanzara más… era un pésimo plan… su padre siempre se lo decía…

No hagas nada que no hayas planificado antes…. No hagas nada estúpido que sabes que no saldrá bien…

Lo lamentaba… había deshonrado a su maestro.

La ninja dedicándole una mirada desde las alturas solo susurró unas pequeñas palabras en su idioma natal antes de lanzarlo volando contra la pared de solo una patada.

¿Por qué?

No tenía respuesta alguna…. No… No tenía alguna excusa.

Karai girando en sus talones estaba subiendo la espada otra vez en el aire cuando el niño se le tiró… se lanzó hacia ella intentando derribarla, solo consiguiendo que ella perdiera un poco el equilibrio, lo miró ahora enfurecida…

– ¡¿Por que la ayudas, acaso no sabes que iba a venderte?! – Kenshö recibiendo una patada otra vez cayó rodando unos metros más allá. – Niño… yo si hubiera sido tú habría escapado… ¿Por qué sigues ahí, por qué no corres? – el pequeño mutante poniéndose de pie lentamente la miró firmemente a los ojos… mientras se le formaba un hematoma en los labios.

– Porque…. – comenzó a intentar respirar –… Eso…. No está bien – poniendo una posición de defensa corrió frente a ella y la mujer volviendo a lanzarlo por los aires cayó más duro…. Esta vez le costó volver a levantarse. – No te permitiré hacerlo –

Kenshö nunca se había sentido más estúpido, más vulnerable… y más valiente en toda su vida…. Aunque ella era una mala mujer, aunque ella había querido venderlo… ella…. No merecía morir. No si estaba él para evitarlo.

– Mírate – la humana siseo mientras lo miraba despectivamente, ahora apuntando su espada hacia él. – Esa mirada de determinación… de pensar que haces lo correcto – ahora apunto a la mujer que tenía en el piso. – Ella es solo una prostituta de tercera que vende a mujeres muy jovencitas…. Es una drogadicta cualquiera…. Para poder sobrevivir vende información al pie… una rata de su categoría hace mejor en desaparecer que seguir con vida – volvió a mirarlo…. Ahora… con ira.

– No puedo dejarte hacer eso – pronunció con dificultad.

– Escúchame bien fenómeno. Vuelve a cruzarte en mi camino y por cada vez que te entrometas cortaré un miembro – apunto a la del suelo – uno de ella… – sonrió frenéticamente mientras volvía al cuerpo de la mujer. – Y uno tuyo… decide lo que harás…. Tortuga –

Kenshö sintiendo como la adrenalina lo abandonaba miró sus manos. Entonces… no supo qué hacer…. No era un héroe, no era un ninja… todo lo que había pensado antes… no significaba nada… eso… no estaba bien. Pero… algo se le había escapado.

– Ahora sigues tu zorra – alzando la espada vio el reflejo en su arma y girando bruscamente le vio… apuntándola con la pistola en las manos.

– Aléjate de ella…. Vete y no vuelvas… y llévate a tus ninjas… o… te matare – sintiendo como la fuerza volvía a su cuerpo no podía evitar temblar por miedo… estaba asustado… nunca se había sentido así en toda su vida.

– ¿Acaso crees que resolverás algo? –No se movió – No tienes aga…

– ¡AL SUELO! – apuntó a su cabeza. – No me hagas dispararte. – Karai se rió con fuerza.

– Me estas amenazando con dispararme en la cabeza y dices que no quieres hacerlo. Vas a matar a una mujer para salvar a otra… cuando somos igual de repugnantes. – no se había dado cuenta del mucho acento que tenía ella.

– Tú… tú llegaste a irrumpir en esta casa – pronunció en japonés el niño.

– Vine solo por el botín que tenía consigo… pero una vez que termine eso… realmente estoy dudando entre dejarte vivir o matarte aquí y ahora – dio un paso adelante y él retrocedió a un paso atrás.

– Déjanos ir – suplico el pequeño.

– No

– Por favor…

– Yo no soy la que tiene una pistola en las manos –

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La lluvia caía torrencialmente sobre la ciudad. La lluvia era un problema para cualquiera… hasta para los ninjas… eso le dificultaba la capacidad de ver a largas distancias… eso era un problema para cualquiera que estuviera vigilando desde un techo en la oscuridad de la noche… en la lluvia. Un ninja estaba atento a cualquier sonido que fuera extraño, sin darse cuenta del leve chapoteo que producía el corpulento cuerpo de una tortuga mutante a sus espaldas…

Tras quebrarle el cuello dejó el cuerpo sin vida suavemente, sin producir sonido alguno corrió hasta ver a lo lejos un grupo de ninjas cuidando un edificio promedio al medio de un barrio bajo en la ciudad… sería normal si ellos… no fueran ninjas.

Leonardo cayendo sobre ambos pies escuchó otro disparo dentro del edificio y mirando con espanto hacia arriba pudo ver una ventana rota en uno de los pisos superiores. Apostaría a Rafael que kenshö estaba dentro, alejándose de la escena se escondió tras unos botes de basura y llamó el teléfono de Abril. Ella rápidamente contestó la llamada.

– Leo

– Abril creo que se dónde está kenshö. – escuchando un suave respiro por el otro lado no sintió esa alegría que estaba experimentando la humana en ese momento.

– Ven a esta dirección y llama a los demás. Creo que necesitaré refuerzos… y rápido – ella tragando saliva asintió.

. – Lo haré – Leo estaba por colgar cuando ella volvió a hablar. – Y oye… cuídate por favor – El quelonio cortando la llamada blandió ambas espadas… no era necesario responderle para saber que eso haría…

Leonardo volviendo al lugar ya no detecto la presencia de los ninjas, eso siéndole demasiado extraño corrió a las escaleras de emergencia y comenzó a escalarlas con toda la velocidad que su cuerpo permitía… llegando a su destino rápidamente.

Dando un salto hacia adentro terminó rompiendo el resto de la ventana, viendo adentro una imagen espantosa.

Su hijo no estaba.

Leonardo cayendo de rodillas pudo ver en toda la habitación…. Sangre…. Mucha sangre…. Demasiada…. Eso…. Fue espantoso.

Tomándose de la cabeza comenzó a hiperventilar, comenzando a balancearse una y otra vez…. Una y otra vez. Sintiendo como las lágrimas se acumulaban en sus ojos los cerraba firmemente… Estaba muerto…. Estaba muerto…. Por su culpa. Se imaginó tantas cosas… tantos escenarios…. Una muerte lenta… pero… la vio.

Poniéndose de pie caminó a duras penas hacia un rincón, donde la luz casi no llegaba a infiltrarse, un lugar donde estaba todo oscuro…. Donde las luces de las aceras eran su única fuente, pudo ver un cadáver desmembrado, desparramado por toda la habitación, era una mujer.

Sintiendo un nudo en la garganta se giró en sí mismo para empezar a buscar rastros de su pequeño, pero mientras miraba las paredes…. Notó que no había rastros de él. Eso no tenía sentido, si había sido El Pie lo habrían tomado como rehén…. No lo habrían matado así como así.

Viendo hacia el suelo se tiró a este para mirar lo que sería su nueva esperanza, una pequeña huella… de un pie de tres deditos…. Entonces viendo que se dirigía hacia la puerta corrió directamente lo que creía que sería una trampa.

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Las huellas de sangre estaban cada vez menos claras, pero notando la intensidad de la sangre en las pisadas podría decirse que habían sido recientes…. Su hijo estaba vivo… estaba con vida, pero eso no era de festejar porque detrás de las huellitas habían pisadas de un adulto…. Un pie con suela de esos horribles zapatos…. Una suela del Pie.

Corriendo por las escaleras vio que el rastro de sangre se veía interrumpido, como si algo hubiera caído por las escaleras…. Como si a él lo hubieran tirado por las escaleras. Sintiendo su sangre hervir bajó mucho más rápido, viendo que ahora la baranda estaba llenas de sangre…. Con pequeñas manitos guiándole hacia su persona, como si supiera que lo iba a encontrar, claro, un arma de doble filo… si él lo encontraba… el pie lo encontraba….

Corriendo hasta llegar a una puerta por detrás la pateo para quedar frente de un callejón, mirando para ambos lados intentó averiguar hacia qué lado habría escapado su hijo…. Pero la sangre ya no estaba, no había rastros de él…. Por favor…. Resiste un poco más Kenshö… solo un poco más.

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Corriendo.

Corriendo.

Siempre que algo pasaba…. Tenía que estar corriendo.

Estaba cansado, había corrido hace ya un rato y si no hubiera sido por la comida que había ingerido no tendría energía suficiente para estar haciendo en lo que estaba ahora…. Huyendo por su vida.

En cuanto tuvo la oportunidad corrió despavorido por la puerta, no había alcanzado a llegar hacia las escaleras cuando sintió un disparo pasar por el costado de su cabeza, girando entonces rápidamente la vio a ella sonriendo frenéticamente con el arma en la mano.

– La próxima vez no fallaré tortuga – apuntó hacia su cabeza.

El niño tirándose por las escaleras rodó unos peldaños hasta quedar en el descanso, no dudo en ignorar el dolor y seguir bajando, pero mientras bajaba corriendo sentía las balas rebotar unos segundos después de que él había estado allí. Sudaba frío, no era una broma…. Ella estaba solo jugando con él…. Viendo hasta cuanto él podía resistir…... no iba a dejarla ganar.

Cerrando la puerta de un golpe corrió hacia la izquierda mientras se ponía al medio de la lluvia, intentando no dejar rastros tan obvios de sangre.

Lamentablemente, los callejones eran demasiados largos en Nueva York, empezó a optar por otra estrategia, esconderse mientras corre, pero ¿Cómo? No tenía donde esconderse…. Entonces miró hacia el cielo notando que los ninjas del pie lo miraban desde los techos…. Ellos estaban ayudando con la cacería…. Pero no iban a meterse…. Bueno…. Eso no estaba bien.

Doblando por una esquina corrió hacia la otra calle buscando un lugar donde esconderse, pero mientras volvía a por otro callejón sintió las miradas despectivas del cielo, supo que no iba a ganar, esto era solo diversión para esos imbéciles, no había duda de ello pero tuvo la esperanza de haberse alejado un poco….

BUM

Otro disparo zumbo por su cabeza, si no hubiera sido porque había perdido el equilibrio y se había caído…. No estaría con vida.

Siguió corriendo. Estaba acostumbrado a correr de depredadores, pero este no era cualquier depredador…. No iba a poder librarse de ella tan fácil. Doblando hacia otro callejón notó que se estaba metiendo por lugares donde no tenía la menor idea de donde doblar, eran pasadizos tan cercanos y extraños que él mismo de confundía. Esos eran los barrios bajos de Nueva York…. No estaba en Bronx…. El sector bajo de Nueva york….

¿Cuándo salió de Manhattan? Bronx es un sector peligroso, lleno de delincuencia y drogas… claro…. Claro, eso es genial… ¿Cómo es que llegó hasta allí?

BUM

No. No tenía tiempo para pensar en nada más…. Ella estaba jugando y él tenía que correr, el pie estaba en Bronx…. Lo estaban conduciendo hasta su cuartel, pero. NO. No tenía que pensar en eso, tenía que irse, tenía que huir…. Seguir corriendo, seguir corriendo.

Los edificios, tu notabas que ya no estaban en Manhattan por los edificios, estos estaban sucios, desaliñados, la suciedad era un problema…. Antes… su padre vivía en Bronx, ellos estaban en estos sectores pero bajo tierra, y se habían mudado a donde estaban ahora….

Evita salir de casa hijo…. Y nunca te acerques a Bronx…. Digan lo que digan si es peligroso, siempre que vamos a luchar contra el crimen este se concentra en Bronx… nunca vallas para allá…. Nunca te dirijas solo a Bronx.

BUM

Atravesando otro callejón se la encontró de frentón…. Logrando chocar contra ella, cayó de espaldas y la vio con una mirada seria ahora…. No sonreía como antes…

Game Over

Sintiendo como la sangre se le congelaba, como había corrido horas para llegar hasta donde estaba… escuchó una explosión a unas cuadras más allá. Entonces recordó cuando escapó que había estado corriendo bajo tierra, fue en el momento en que subió a la superficie que había llegado hasta allí. Corrió de Karai solo unos minutos…. Para él fueron horas, para él fueron suficientes…. Pero… ella no estaba cansada, solo se le veía aburrida.

Apuntando el arma hacia su frente miró el cielo y pudo ver a todo su equipo en las azoteas de los edificios, mirando cómo iba a ser sacrificado.

– Es hora que vuelvan – pronunció en japonés, logrando que ellos desaparecieran y se fueran a su guarida, todo menos uno.

Este era anciano, lo notó por su musculatura y su forma de pararse, no bajó. Solamente la quedó mirando desde su lugar, pero entonces

BUM

Mirando un costado pudo ver que la bala pasó justo al lado del hombro, volvió a mirarla hacia los ojos, ella volvió a sonreír.

– Ahora si tengo toda su atención – haciéndole un gesto con la cabeza el niño se puso de pie.

Kenshö no paraba de pensar, no podía evitar sentir ganas de llorar de frustración… todo lo que estaba pasando no era su culpa, los problemas de ella… todo… Sintiéndose por lo más completo solo bajó la cabeza mientras esperaba su muerte….

Pensó en su tío Miguel….

Pensó en esa madre que nunca pudo y quiso conocer….

Pensó en sus demás tíos…. Como ellos si quisieron entrar en su vida pero por las cosas del destino no pudo ser…

Pensó en su tía Abril… quien quiso que ella fuera su madre…

Pensó en su tío Rafael…

Pensó en su padre…

Oh… su padre…

No sabes todo lo que deseo hacerle a tu padre… Claramente serías el mejor regalo que he tenido en mi vida… imagínate… imagínate muerto y Leonardo… claramente suplicando que lo asesine para evitar el sufrimiento de haber perdido la cordura.

Tapándose la boca con las manos bajó la cabeza más hacia su pecho mientras se encogía, no pudiendo evitar en hacerlo. Cayendo de rodillas cerró los ojos un momento mientras se encogía en su mismo…. Karai nunca paró de apuntarle en la cabeza.

– ¿Es de esa manera en la que morirás? – preguntó mientras recargaba el arma y ajustaba su dedo sobre el gatillo, presionándolo cada vez más…. En cualquier segundo se detonaría el arma… solo era cuestión de tiempo… – Eres patético –

Tiempo…

Recordando a su padre enseñarle…. Dialogando…. Mostrándole… siendo un ejemplo, SU ejemplo…. Leonardo… su padre dio todo de sí, todo para que fuera un buen hijo, un buen ninja…. Él había sacrificado todo, su tiempo, su vida, su intelecto y su fuerza…. Él…. No iba a morir así.

Subiendo la cabeza se sentó en posición de castigo, escondiendo ambos pies bajo sus piernas. Subiendo la cabeza la miró hacia arriba poniéndose lo más recto posible…. Karai lo miró ahora extrañada.

Esa determinación otra vez, de pensar que está haciendo lo correcto. Que lo que está a punto de pasar va a ser honorable…. Como si lo que pasara ahora fuera su elección y no algo del destino…

– No moriré como un perro… no seré eso…. No si puedo evitarlo, si tengo que morir… moriré con honor… no te bajaré la cabeza… dispárame pero hoy sabrás que no soy como tú crees que era…. Dispárame…. Si tienes el coraje para dispararle a un niño que no tiene nada que ver con tu venganza hazlo…. ¡DISPÁRAME!

PUM

PUM

PUM

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Leonardo corrió…. Corrió hasta que pasando la esquina escuchó una explosión. Girando sobre sí mismo pudo ver el edificio en que estaba hace unos momentos…. Estaba en llamas… Supo que Karai no quería evidencia de lo que había hecho… ella antes había evadido a la policía, bueno, ahora sería la misma historia.

Podía saber donde estaban porque escuchaba disparos, no eran repetitivos, eran cada cierto tiempo y concentrándose en usar la técnica Hamato cerró los ojos mientras corría…. Entonces…. Pudo sentirle….

Sintió el agua a su alrededor, como caía hasta el suelo y formaba ondas, sentía como su ritmo cardiaco iba aumentando, sintió como su energía vital era manejada por los canales de Chakra. Sintió como las personas mantenían un flujo constante en sus hogares, tantas personas…. TANTAS personas en los edificios… pero… buscaba un flujo distinto… uno que se manejara como el suyo… el de su hijo… y concentrándose más para captar su localización…. Lo sintió a cien metros.

Abriendo los ojos nuevamente corrió en dirección de su hijo. Una técnica de ese calibre le quitaba mucha energía, y eso que no la había estado usando a su cincuenta por ciento, claramente su maestro estaría muy decepcionado de él si supiera que usa esta técnica solo para buscar a sus enemigos y a su hijo.

Una técnica creada para matar, él nunca la había usado en una persona para matarla. Esta técnica era muy asediada para todos los clanes ninjas del mundo. Si ellos la obtenían… sería su fin…. Pero… ahora como la había utilizado en su hijo ya no podría pelear… ya no estaría en condiciones para blandir una espada siquiera.

PUM

PUM

PUM

Abriendo los ojos desmesuradamente se detuvo en seco. Sintió como su respiración se cortó…. Como todo su mundo se vio reducido en esos tres sonidos… si era lo que creía que era… él estaba muerto…. Pero…

No supo como lo hizo, pero corriendo de todas maneras quiso llegar lo más rápido posible, aun quedaba la oportunidad que su hijo siguiera con vida… solamente si pudiera llegar ahora, si pudiera correr más rápido si pudiera serle mejor… no un padre inútil….

Un inútil…. No pudiste proteger a tu hijo, no pudiste salvarle la vida… Él estará muerto y será por tu culpa, tantos años huyendo para salvarle… y solo podrás llegar para su funeral…. Si hubieras sido más apto…. Él estaría en mejores manos que las tuyas, no eres capaz de nada… eres un idiota…. Un estúpido si creíste que podrías mantenerlo con vida si estaba cerca de ti... no eres un buen líder, no eres un buen hermano…. Un buen hijo… un buen padre….

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Doblando la esquina…. Le vio.

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Kenshö. Su hijo kenshö…. Estaba bañado en sangre…

El niño estaba perdido mirando hacia la nada… su cuerpo bañado en sangre. Al medio de la calle. Leonardo cayendo de rodillas pudo ver la mirada perdida del niño… entonces sintiendo como perdía las fuerzas comenzó a llorar desmedidamente, no había logrado llegar a tiempo…. No había logrado salvarle de ella…. Él…. Estaba muerto por su culpa….

Tomando su cuerpo él no se percató de lo liviano que era, pero, apenas lo hubiera tomado para mecerlo como lo hacía cuando dormía de pequeño Kenshö comenzó a gritar frenéticamente mientras trataba de zafarse de su agarre; pero Leonardo haciendo un sonido con sus labios comenzó a arrullarle para tranquilizarle… tal como hacía con él cuando era un bebe.

– Kenshö soy yo… kenshö soy yo… no te pasará nada… ya pasó… kenshö ya pasó…

Leonardo sin poder evitarlo cayó al suelo mientras su cuerpo temblaba. Estaba tumbado de espalda pero…. No podía evitar pensar en todos los posibles escenarios que se había imaginado, su hijo no estaba bien… estaba vivo pero… Por kami… eso no estaba bien, su hijo debió pasar por un trauma de los más terribles a su corta vida… y… todo por su culpa… no debió dejarle salir en primer lugar… si no hubiera sido por su incompetencia nada de esto estaría pasando… El… era un idiota.

– Lo lamento kenshö… lo lamento tanto –

El niño sintiendo como el agua bañaba su cuerpo, limpiando la sangre, no pudo evitar abrazarle con todas sus fuerzas. Sentía como el agua caía sobre sus hombros, sobre sus piernas, como caía caliente sobre sus brazos… sin saber que era el agua mezcladas con las lágrimas de su padre.

Pero el niño nunca lo sabría…

Eso… había sido un rotundo error… pero eso lo pensaría después… décadas después…

Ya estando varios minutos en esa posición Leonardo le acariciaba la cabeza mientras intentaba recomponerse, intentando regular su respiración a la normal…intentando guardar la compostura y volver a ser el mismo… pero…

Dirigiendo la mirada hacia el cielo buscaba algo que le diera indicios que no estaban solos pero no vio a nadie, no sintió a nadie… pero algo no estaba bien…. Eso le hizo sentir escalofríos.

– Kenshö… ¿Qué pasó? – soltándole de apoco vio como el niño no cambiaba esa mirada vacía, escalofriante…

– El edificio va a explotar – girando la cabeza vio que a menos de un metro yacía una bomba que estaba a punto de detonar.

El tiempo se detuvo. El adulto antes de pensar ya había tomado el cuerpo de su hijo y trasladado a dos bloques de departamentos de distancia. Justo cuando el susodicho estaba explotando por los aires. Si no hubiera sido porque su hijo había reaccionado… no lo habrían contado.

Leonardo tomando el cuerpo de su hijo cayó de rodillas otra vez, pero estaba vez no quiso soltar a su hijo en ningún momento, hace unos segundos habría jurado que escuchó morir a su hijo, hace unos segundos podría jurar que vio muerto a su hijo… eso nunca iba a sacárselo de la cabeza.

Mirando la sangre en la piel de su hijo caminó con él en brazos y se dirigió hacia una poza de agua, entonces sentándolo en sus piernas sacó un paño, lo remojó en el agua y comenzó a pasárselo por la cara. Lavándole la sangre decidió sacarle toda la suciedad del cuerpo, pero mientras intentaba tomar el paño y sumergirlo en agua se dio cuenta que estaba temblando.

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Tomándola de la cabeza no paraba de mirarle mientras le cortaba lentamente los pies… esa sonrisa frenética en sus labios que le provocaban las ganas de vomitar desesperadamente.

Definitivamente veo que no eres del todo igual a tu padre. –

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Agachando la cabeza se la tomó entre las manos mientras soltaba un gemido. Su padre acercándose le besó la coronilla mientras le abrazaba, intentando ser lo más delicado posible.

– Kenshö estas a salvo. – el niño sin prestarle la mínima atención comenzó a vomitar mientras intentaba detenerse.

Ella no paraba de sonreírle… sus gritos de dolor eran demasiado… ella gritaba demasiado fuerte… por favor… por favor… pero ella solo le alargaba su sufrimiento… y él no paraba de mirar.

Después de vaciar todo se limpio la boca con el antebrazo, aun no podía parar de temblar. Mirando hacia su padre unos segundos más intentó decir algo… pero el suelo se le acercó muy rápido a la cara.

Cayendo con todo Leonardo no alcanzó a tomarlo a tiempo cuando todo sucedió. Entonces percatándose que seguía lloviendo comenzó a dejar que el agua le recorriera por todo el cuerpo… Esperando que lavara la sangre.

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Abriendo los ojos otra vez miró hacia arriba, los disparos fueron tan fuertes que con el ruido no pudo evitar cerrarlos… estaba con vida pero….

El niño mirándola con la boca abierta empezó a temer por su vida, ¿Cómo era que había llegado a ese punto? Ahora solo quería volver a casa… no le importaba si ellos le trataban mal… les haría caso en todo… si con ello podía conservar su vida… no volvería a hablar si eso les salvaba la vida.

La mujer bajando el arma estaba avanzando hasta quedar frente a él, se arrodillo mientras volvía a mirarlo a los ojos, viendo como él sufría por lo que estaba pasando… por lo que iba a pasar ahora…

– Eres ella – Karai lo miró tiernamente mientras le acariciaba el hematoma que se estaba formando en su pequeño rostro por las caídas… debía decirlo, no era tan horrible como esas otras tortugas.

– Tú… eres Karai… la razón por la que mi padre y yo huimos – asintió con la cabeza. – No Ten-tengo miedo… pronunció mientras veía como sacaba una kunai de su bolsillo.

– Soy la razón por la que tu padre huye… soy la razón por la que tu padre es un desterrado…. Porque él me teme… teme mi poder y mi dominio… yo soy su mayor pesadilla… la de él y sus hermanos… soy… el monstruo que acabará con ustedes para siempre… pero antes –tomándolo del cuello lo alzo mientras lo alzaba debajo de la tormenta.

– ¿Por qué intentaste salvar a esa perra? – escuchó una voz provenir del techo. Ella tomó un auricular y lo puso en su oído. – Sal de aquí. … FUERA – se desconecto mientras lo acercaba hasta su rostro.

– ¿Por qué? – no lo sabía, él no lo sabía… pero… no podía decirle eso.

– Yo… Yo… no lo sé… yo… sé que no está bien… matar por placer está mal – Karai lo miró sin decir nada, no movió ningún músculo.

– Matar no está bien… no lo está… pero somos ninjas, matar está en nuestra sangre… está en nuestro ser… los ninjas somos asesinos. No hay honor detrás de esa verdad, aunque tu padre intente disfrazarlo… es un asesino como yo – kenshö intentó pronunciar algo pero ella no lo dejo.

– Él ha matado a muchos de los míos… ¿Qué lo hace bueno, que lo hace diferente? –el niño arañaba sus manos intentando conseguir aire… solo un poco de aire…

Tirándolo contra el suelo se le posicionó arriba, mirándolo con los ojos bien abiertos, buscando infligirle miedo…. Mucho miedo. Y el niño lo tuvo, solo podía ver a la mujer que provocaba desvelos a su padre… siempre lo supo, cuando su padre se despertaba a mitad de la noche, la veía a ella…. En esa mirada…. De… tanta… rabia… de tanta pena.

– ¿Me odias? – se atrevió preguntar el niño mientras tomaba con ambas manos a la de la mujer que lo sujetaba por el cuello.

– ¿Odiarte? – se preguntó mientras con la otra mano le acariciaba la cabeza.

– ¿Me odias? – volvió a preguntar el pequeño quelonio.

– No…. No te odio. Odio a tu padre, odio a los tuyos… odio a los mutantes… odio a tu familia, si fuera por mí ustedes estarían todos muertos… petrificados y embalsamados en mi pared. Ustedes nos han hecho mucho daño… pero claro. Tu padre nunca te ha dicho eso – lo soltó mientras se giraba, mientras subía la cabeza para dejar que la lluvia le bañara.

Te dejaré vivir solo si te quedas ahí…. Solo… si tienes las agallas de no hacer nada…. Y no te matare…. Pero… si intentas algo los mataré a ambos…. Y a tu padre también que viene para acá – apuntó hacia afuera. – Se que viene por ti… solo si quieres vivir para contarlo, deja que la mate… – volvió a su tarea mientras la mujer chillaba de dolor.

– ¿Por qué no me matas? – temió preguntar.

– Escapaste cuando dije que no lo hicieras, si, debería matarte por hacerlo…. Tengo que hacerlo – avanzando caminó hasta él y mirándose ambos frente a frente volvió a tomarlo por el cuello.

– Vi como la matabas, fue después cuando comenzaste a despedazarla que escapé, tu, me dijiste que no me matarías si te dejaba matarla…. Debiste dejarme ir – intentó excusarse el niño.

Karai volvió a mirarle extrañada, ese niño no era como ninguno otro que había conocido, ¿Por qué no estaba bajo su tutela? Si él hubiera estado bajo su mando… ahora no estaría preocupada por estupideces legales… habría sido genial adoptar a un niño con las características de este.

– ¿Cómo te llamas? – preguntó suavemente mientras se giraba y comenzaba a atender algo en un bolso que dejó a solo un metro de él.

– Me matarás después de todo. ¿Tiene sentido que sepas mi nombre? – Karai giró la cabeza apenas hubiera terminado de programar la bomba que sonaría en menos de un minuto.

– Hay cosas peores que la muerte niño…. Y hoy… conocerás ese mundo… hoy te volverás un ninja de verdad –

...

..

.

Kenshö… soñaba… y no paraba de soñar… la inconsciencia… eso… le pesaba demasiado…. El saber… que ella estaba muerta por su culpa…. Porque tuvo que elegir… pero… su mente no lo soportó y terminó por desmayarse hasta en sus sueños… no tuvo que seguir viéndola… sonreír…

.

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Abril bajándose rápidamente del auto soltó un grito de horror al ver la escena que tenía ante sus ojos. Leonardo se llevaba el cuerpo de su hijo entre sus brazos, todo sería normal si no le escurriera sangre por las piernas…

Ella corriendo hasta él le abrazó con todas sus fuerzas mientras comenzaba a llorar, en cambio solo recibió la respuesta monótona por parte de él.

– No es suya… no está muerto… pero… lo que vivió dentro… nunca más podré ser el mismo – avanzando con el niño la mujer pudo ver como él luchaba por no desmoronarse allí mismo.

Entonces corriendo abrió la puerta trasera y dejando que se subieran ella les puso unas mantas encima a ambos mientras se subía a la puerta del copiloto, mirando a su esposo este le tomo la mano mientras que Donatello con lagrimas en los ojos encendía el motor del automóvil.

– Lo lamento tanto… yo realmente lo lamento. –

Abril sin parar de llorar se abrazó al cuerpo de su esposo que no paraba de temblar, ella dejando que las lágrimas bañaran su rostro miró hacia Leonardo y viendo que este seguía en su tarea de limpiarle cerró los ojos con fuerza.

Definitivamente algo murió esa noche… y temía que todos se hubieran perdido también.

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"Se humilde para admitir tus errores, inteligente para aprender de ellos y maduro para corregirlos"

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TBC


Shan shan shan!

Ultimo capitulo YEEEEYYYY! no sabes lo emocionada que estoy para llegar a este punto. Si si... este no es un buen final pero falta el epilogo. En ese momento todo se solucionará... bueno en lo posible.

Gracias a todos los que escribieron, gracias a todos los que me comentaron y dieron ánimos para seguir.

Son muy geniales... de verdad que son los mejores, gracias por llegar a este punto.

Iba a hacer este capitulo dividido en dos partes pero luego pensé que sería muy largo y problemático dividirlo y hacer cambios y bla bla bla... decidí hacerlo largo y terminar con mi sufrimiento.

Son como seis mil palabras... yo normalmente no hago más de dos mil quinientas... mucho para procesar.

Gracias nuevamente por todo el apoyo que me dieron.

Son increíbles.

Nos leemos pronto :)

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