Corrijo los errores ortográficos y digo quienes hablan

La computadora ya no me marca errores, no sé qué pase al subirlo al internet

QUE ALEGRIA QUE ERES TÚ

POR Amelia Salazar Smeraldtsuki

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Así pasaron otros meses Rocío y Santiago se veían en las reuniones y aunque trataban de disimular que solo era amistad lo que había entre ellos, no podían ocultar el amor que existía entre ellos.

todos sabían de la inclinación que tenían los dos, quizás nadie les podía impedir que se gustaran, es más que se amaran y de cierta manera todos vivían a través de ellos una ilusión, nadie sabía quiénes eran sus prometidos, todos sabían que quizás ellos no eran prometidos, pero hacían tan bonita pareja.

Y por azares del destino cuando tenían que hacer parejas para las piezas de baile que tenían que aprender, para sentarse a las mesas donde se tenía que practicar para saber cómo servir las cosas, para simular que eran parejas, a pesar que todos cambiaban de pareja a ellos dos los procuraban dejar juntos, si de vez en cuando los cambiaban pero casi siempre eran pareja

Los profesores solo les decían:

- Tengan cuidado de no enamorarse por que el golpe pude ser muy fuerte

Pero mientras ellos estuvieran cerca todo lo demás no importaba, se sentían felices y luego al otro día en sus pláticas y largas caminatas, pues se sentían muy bien.

Al principio las demás princesas se sorprendían que Rocío se alejara del grupo, al principio nadie dijo nada pero después de su caída el grupo de las princesas que estaban con Rocío se sintieron observadas y muy disimuladamente buscaron a su alrededor para ver quienes los estaban observando cuando vieron que era Santiago, la verdad se sorprendieron, al principio con cierto temor por miedo de que hubiera más hombres en las cercanías pero luego que comprobaron que únicamente era Santiago pues no dijeron nada a nadie, bueno a nadie de los maestros o directores.

Era algo tan romántico el que se vieran a escondidas, que la mayoría de las princesas sabía de sus encuentros y cuando salían muy disimuladamente aunque se iban en grupo de repente todas se iban separando para dejar que Rocío no se sintiera mal por alejarse de ellas.

También al principio la mayoría de las princesas observaban a la pareja, pero cuando se dieron cuenta que solo se saludaban con reverencias y caminaban, que ni siquiera se tocaban a menos que practicaran algún paso de baile, perdieron el interés de observarlos, que aburridos pero bueno por lo menos platicaban y no hacían nada malo.

Eso sí, el secreto era solo de las princesas mayores por que no fuera que alguna de las princesas chicas dijera algo sin pensar y fueran a perjudicar a Rocío y a ellas también.

De los varones solo algunos supieron de las salidas de Santiago, Ricardo entre uno de ellos, porque efectivamente a esa hora era hora libre todos los días y la mayoría la aprovechaba para ir a la biblioteca a terminar tareas, o practicar esgrima o cualquier otra cosa, esa hora se las daban todos los días, pero Ricardo noto que todos los días después de la reunión con las princesas Santiago desaparecía y cuando regresaba, regresaba de muy buen humor casi siempre, un día lo siguió y se sorprendió cuando vio que se acercaba la princesa Rocío así que mejor ya no los siguió, quien sabe que estaría haciendo Rocío para salir del castillo y verse a escondidas con Santiago, así que para evitar problemas mejor no dijo nada y por lo mismo no se enteró de las salidas de las princesas.

En el mes de julio, cuando iba a ser la visita de las princesas al catillo de los varones la directora le dijo a Rocío:

- Para evitar cualquier problema de nuevo con el joven Santiago ahora vas a preparan tu misma las galletas de la canasta que le van a entregar, también vas a preparar más para los demás desde luego, pero quiero que solo la canasta que va a ser del joven la prepares tú y Aurora ya que tú fuiste la del problema del año pasado, tú se las vas a entregar y no quiero escenas de que estas galletas las quiero yo, todas estas galletas son para los jóvenes del castillo –directora

- Si princesa directora –Rocío y Aurora

- ¿No te importa hacer más galletas para los demás Rocío? -directora

- Desde luego que no –Rocío se sentía más que feliz porque iba a preparar la canasta de galletas solo para Santiago, bueno otras más para los demás pero lo más importante era que iba a preparar las galletas de Santiago.

Así cuando llegaron al castillo después del día de campo, Aurora le tenía que entregar las galletas expresamente a Santiago, varios de los jóvenes se acercaban a la pequeña princesa Aurora para recibir las galletas pero ella solo decía:

- No... Son para Santiago –y se alejaba de los jóvenes

Cosa que llamo la atención desde luego que de todos.

Uno de los jóvenes se acercó a la pequeña princesa y le dijo

- Princesa ¿esas galletas son para mí? –joven

- No… Son para Santiago –Aurora

- Pero si yo soy Santiago –joven

- No… Tú no eres Santiago –Aurora

- ¿Como que no soy Santiago? ¿no te acuerdas que el año pasado no te quería dar la galleta? –joven

- No… Tú no eres Santiago –Aurora empezando a asustarse

- ¿Alguien me busca? –Santiago acercándose al grupo que rodeaba a la pequeña princesa

Aurora nada más verlo se lanzó a abrazarse de la cintura de Santiago como diciendo sálvame

- Disculpa ¿pasa algo princesa Aurora? –Santiago soltándose del abrazo y agachándose para quedar al nivel de los ojos de la pequeña princesa

- Es que él me dijo que eras tú y quería quitarme las galletas que te traigo especialmente para ti –Aurora medio sollozando

- No princesa… solo estaba jugando… mira quieres un dulce… están muy ricos –el joven para calmar a la pequeña princesa y no lo fueran a regañar por hacer esas bromas

- Princesa… solo están jugando y además nunca debe abrazar a nadie -niñera

- Esa lección la sabía muy bien Rocío desde chica ¿Y dices que estas galletas son solo para mí? –Santiago sonriéndole a Aurora

- Si… las preparo Rocío –Aurora sonriendo por el dulce que tenía en la otra mano que le acababan de dar y entregándole la canasta de galletas

Palabras mágicas las de Aurora, esas galletas las había preparado especialmente Rocío para él, Santiago tomo la canasta

- Gracias princesa qué bonito detalle y gracias por decirme que las preparo Rocío… ya escucharon… estas galletas son solo mías –anuncio Santiago a todo el mundo

- Hice también más para todos, hay en todas las canastas ya saben son las caritas –se apresuró a decir Rocío roja a mas no poder al sentir las miradas de todos sobre ella.

- Pero estas son mías –Santiago orgulloso por su canasta

Así pasó el tiempo, se veían en las reuniones y al otro día en sus salidas. Cada año se hizo tradición que Rocío preparara galletas para Santiago y diferentes princesas las entregaban.

Así pasaron los años los casi jóvenes ahora ya eran jóvenes Rocío ya cumplió los 13 y Santiago está por cumplir los 16, edad casadera de los dos, lo sabían no decían nada pero los dos se sentían muy tristes, pronto ya no se podrían ver más, sus encuentros quincenales ya no los iban a tener, sabían que él mismo día que Santiago fuera por su prometida ese mismo día iban a recoger a Rocío.

Existía la posibilidad de que ellos fueran prometidos pero también sabían que tanto él le llevaba 3 años a su prometida como su prometido le llevaba 3 años y ellos no se llevaban 3 años.

En varias platicas con otras princesas Rocío se enteró que sus prometidos se llevaban 3, 4 o 5 años era lo normal, había quien se llevaba menos también había quienes se llevaba más, había prometidos que eran 10, 15 o hasta 20 años, de diferencia pero en fin, como siempre las princesas no pueden escoger.

Así llego el tiempo en que los jóvenes iban a visitar a sus familiares en el mes de junio, a los dos días de la visita que tenían al palacio en ese mes y en diciembre generalmente las visitas al palacio de las princesas se hacían a principios de mes para no tener problemas con las salidas pues había quien les tomaba 3 semanas las visitas, una semana de viaje una de visitas y otra de regreso.

Tuvieron la reunión, aunque trataron de comportarse lo más normal que pudieron los dos se sentían tristes y a la vez esa tristeza la transmitían a todos los jóvenes, era un secreto a voces el que pronto se tenían que separar, el que pronto los dos se marcharían para casarse y a pesar de todo nadie quería ser ni la prometida ni el prometido de ninguno de los dos, no especialmente por ellos, todos sabían que tanto Santiago como Rocío iban a ser muy buenos esposos, pero todos deseaban con todo su corazón de que ellos fueran prometidos por que si por el azar del destino ellos llegaran a casarse serían uno de los matrimonios más felices de la tierra.

ya sabía cuántas parejas iban a salir junto con ellos, 5 en total, es más ya sabían quiénes eran los caballeros y las princesas, todos se llevaban bien por eso no había problema a decir verdad había dos princesas más chicas que Rocío que también salían y por coincidencia las dos eran 3 años menores que sus prometidos, una Rosa, del mes de julio, tres años más chica que Santiago y otra Gabriela también del mes de julio y también 3 años más chica de Santiago y desde luego próximas a cumplir los 13.

Aquí tenemos a 3 parejas de prometidos que se llevan 3 años, mucha coincidencia y las tres de la misma edad, los 3 jóvenes de 16 y ellas 3 de 13. A decir verdad 2 de los jóvenes eran mayores que Santiago también por meses, pero ellos iniciaron sus visitas tres meses antes que Santiago.

Las otras dos princesas eran las chicas que entraron junto con Rocío a las reuniones, la mayoría de ellas salían a los 13 años los que variaban eran los hombres, bueno salían del colegio a los 16, pero había veces que se tenían que esperar a que sus prometidas cumplieran los 13

Al otro día de la visita, como de costumbre se vieron aunque no hablaban solo caminaban no sabían que podían hacer, los dos eran conscientes de que muy pronto ya no se iban a volver a ver, bueno quizás en alguna reunión pero ya no iba a ser lo mismo, los dos sentían un gran dolor y contra todas las reglas aprendidas de repente Santiago abrazo a Rocío muy fuerte.

Rocío no supo que hacer pero también correspondió al abrazo y se soltó a llorar un dolor compartido por los dos, así como el amor que se tenían los dos era enorme.

- Sabíamos que este momento iba a llegar –dijo Santiago

- Si... lo sabíamos –Rocío apretándose más en los brazos de Santiago

- Hay dos princesas que son 3 años menores que yo –Santiago

- y dos jóvenes que son 3 años mayores que yo –Rocío

- Que coincidencia... habemos 3 parejas que nos llevamos 3 años -Santiago

- Si… Rosa y Gabi son buenas princesas –Rocío

- Si… lo mismo puedo decir de Rubén y Arturo pero yo te quiero para mí… no para alguno de ellos –Santiago desesperado tratando de acercarse para besar a Rocío

- No lo hagas –Rocío soltando a Santiago y alejándose de él

- Perdón… pero es que no me puedo resignar a que no seas mi prometida –Santiago pasándose una mano por el cabello

- Pero eso ya lo sabíamos –dijo triste Rocío

- Si ya sé que lo sabíamos pero que quieres que haga… me enamore de ti desde que te vi metida en esa fuente… te veías tan bonita… tan natural… tan hermosa… que ¿qué quieres que haga? simplemente me enamore de ti –Santiago desesperado

- No me digas eso… quizás yo también me enamore de ti en ese momento… la verdad no se… solo sé que te amo desde que tengo memoria –Rocío

- ¿Pero por qué nos tiene que pasar esto? -Santiago

- No lo sé –Rocío tapándose la cara para seguir llorando

Santiago se acercó de nuevo a ella y la abrazo con toda la ternura de la que fue capaz de transmitir, estando con Rocío se sentía capaz de todo hasta de pelear por ella.

Y así llegamos de nuevo al comienzo de nuestra historia, donde Syaoran discutía con su padre porque quería casarse con Rocío y su padre le decía que podía escoger a cualquier mujer del mundo menos a alguna de las princesas de ese castillo y además se tenía que casar con su prometida y que fuera quien fuera su prometida la tendría que respetar pues así eran los compromisos matrimoniales desde siempre.

A decir verdad Syaoran no estaba en contra de casarse, él quería casarse pero quería hacerlo con Rocío de que le servía ser príncipe ¿si no podía escoger a su esposa? ¿De qué privilegios gozaban los plebeyos que ellos si podían decidir con quién casarse? ¿Por qué él no fue un plebeyo junto con Rocío? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

- Hola primo ¿ya listo para traer a tu prometida? -Eriol

-mmm -Syaoran

- ¿Qué pasa? –Eriol

- Que al sonso de tu primo se le ocurrió enamorarse –Rey

- Hay primo, te advertí acerca de la princesa Rocío –Eriol

- ¿La conoces? –Rey

- Todos en los dos castillos los conocemos, era el amor ideal de todo el mundo –Eriol

- ¿QQQQuuuéééé? -Syaoran y Rey

- Si… todos en un momento dado soñábamos con que nuestra prometida nos quisiera tanto como la princesa Rocío quiere a Syaoran –Eriol

- ¿A tal grado se enamoraron que todos lo saben? –Rey

- Si… a todos nos daba risa y a la vez admiración por que por más advertencias que hacíamos, siempre pasaba algo por lo que terminaban juntos –Eriol

- ¿Terminaban juntos? –rey viendo a Syaoran

- Desde luego que no de ese modo… ni siquiera he besado a Rocío más que en los saludos durante las reuniones y es solo un beso en la mano –Syaoran

- ¿Nunca la besaste cuando estaban a solas? –Eriol

- ¿Cuándo estábamos a solas? –Syaoran rojo a más no poder

- Si primo al otro día después de las reuniones, un día te seguí por que se me hizo raro que salieras siempre al otro día de la reunión y regresabas de muy buen humor y me sorprendí cuando vi que Rocío se dirigía a donde estabas ¿cómo le hacía para poder escaparse? –Eriol

- Nunca se escapó, al otro día de las reuniones las princesas salen de paseo por una hora para que conozcan el bosque –Syaoran

- ¿Todas? –Eriol

- Si ¿no lo sabias? -Syaoran

- No –Eriol

- Pero si me seguiste ¿cómo no te diste cuenta? –Syaoran

- Bueno… es que cuando vi a la princesa Rocío ya no te quise molestar, además que ya sabía qué hacías –Eriol

- ¿Y solo tu sabias eso? –Syaoran

- No… Algunos otros compañeros que les llamo la atención tus salidas... pero cuando se enteraron que te escapabas a ver a Rocío, pues tampoco hicieron nada… un amor platónico no hace mal a nadie –Eriol sonriendo

- El amor que siento por Rocío no es ningún amor platónico –Syaoran

- ¿La has besado en alguna otra parte que no sea la mano? –Eriol

- No –Syaoran ofendido por la insinuación

- Entonces es un amor platónico o sea que no es real es solo ilusión –Eriol

- Algún día quise besarla pero desde luego que ella no lo permitió –Syaoran

- Esa es una princesa de verdad… se da a respetar a toda costa… ojala ella sea tu prometida –rey

- Papá… no me estas ayudando… yo no quiero un ojala… yo quiero estar seguro –Syaoran

- Si te sirve de algo… se llama Sakura Kinomoto –rey

- No… No me sirve de nada porque a ellas todavía no les dicen sus nombres –Syaoran

- Y que eres 3 años mayor que ella –rey

- Eso se reduce a 3 parejas que somos mayores que nuestras prometidas por 3 años… aunque viéndolo por otro lado solo hay dos chicas a las cuales les llevo exactamente 3 años –Syaoran

- ¿Y Rocío es una de ellas? –Eriol

- No –Syaoran

- Mmm no me acuerdo en que mes nació y si eres 3 años exactos mayor que ella –Rey

- ¿Qué quieres decir? –Syaoran viendo una esperanza

- Que no me acuerdo si son menos de tres años, exactamente 3 años o más de tres años –rey

- Bueno si son más de 3 años no saldrían ahora -Syaoran

- Pero también da la posibilidad de que sea Rocío tú prometida –Eriol

- O cualquiera de las otras dos –Syaoran

- ¿Por qué? –rey

- Salen 5 de las prometidas, las dos que entraron junto con Rocío y las dos de julio -Syaoran

-Pero por lo menos tienes la esperanza de que Rocío sea tú prometida –Eriol

- Bueno eso sí… aunque yo no quiera una esperanza yo quiero una certeza –Syaoran

- Primo pero que puedes hacer… no pierdas esa ilusión… esa esperanza… aférrate a ella, su amor a servido de ejemplo a muchos de nosotros –Eriol

- ¿Como ejemplo? –Syaoran sorprendido

- Si… gracias a su amor yo soy feliz con mi esposa –Eriol

- ¿Que no amabas a tu esposa? –Syaoran

- Una vez me preguntaste si había alguna de las princesas que me gustaran, a decir verdad si… había varias, una de ellas aunque nunca te lo dije era la princesa Rocío –Eriol

- ¿Rocío? –Syaoran sorprendido

- Mira primo… así como sabías que tú les gustabas a todas las princesas incluidas todas las mayores que tu –Eriol

- ¿Mayores que yo? –Syaoran

- Primo desde el momento que interrumpiste en el salón de té junto con la princesa Rocío empapada… rompiste muchos corazones –Eriol

- ¿Qué? –Syaoran

- Y aunque Rocío era prácticamente una bebe… se veía tan tierna toda mojada que despertó la ternura en la mayoría de los hombres que estábamos en el salón –Eriol

- Nunca nadie me dijo nada –Syaoran

- Ni locos te lo diríamos o dime que drama hiciste porque una beba te quito una galleta preparada por Rocío… porque si no mal recuerdo esa pequeña princesa tendría la edad que tenía Rocío cuando la conociste y te enojaste con ella… por eso te di las otras galletas –Eriol

- Te peleaste con una bebe –rey

- No me pelee… solo que no le quería dar la galleta cuando me entere que Rocío la había preparado por que era la única que había en la canasta –Syaoran

- ¿Pero no se la diste? –rey

- Si se la dio… por eso yo le reuní algunas de otras canastas y se las di –Eriol

- Es que esas galletas eran mías… Rocío las preparo para mí –Syaoran

- Pero primo… preparo galletas para todos al igual que todas las princesas –Eriol

- La mayor prueba de que eran para mí… fue que en los años que siguieron Rocío siempre me ha preparado una canasta de galletas que es especialmente para mi -Syaoran

- Que exagerado primo eso no es cierto –Eriol

- Pero tú no estás de testigo de eso porque tú ya no estuviste en la reunión del siguiente año… pero todos los años me ha preparado ella mi canasta de galletas… por orden de la directora… claro para no volver a presenciar otra riña… pero bueno el caso es que me hace mis galletas –Syaoran

- Eso ni tú te lo crees primo –Eriol

- Le puedes preguntar a la princesa más pequeña si es verdad que Rocío prepara galletas especialmente para mí y todas te van a decir que si y la primera en entregármelas fue la princesa Aurora que fue con la que tuve el contratiempo… que por cierto me abrazo –Syaoran

- No que no pueden –Eriol

- No pueden pero la estaban asustando y cuando me vio se abalanzo asía mí y me entrego las galletas diciéndome que las había preparado Rocío especialmente para mí enfrente de todos para que no hubiera ninguna duda –Syaoran

- ¿Y que hizo la princesa Rocío? –Eriol

- Pues dijo que también había preparado más para todos… más o sea que esas eran solo mías y cada año se repite la historia –Syaoran orgulloso

- ¿Y dices que la directora le ordeno a Rocío que hiciera las galletas? –rey

- Si ¿por qué? –Syaoran

- No… Simple curiosidad –rey

- mmm ¿Y por qué dices que nuestra relación inspira a los demás? –Syaoran

- Hay primo, en todas las reuniones tienen una forma de verse tan especial, si saludan a todos, hay veces que les toca juntos como cuando entro Rocío que coincidencia que te tocara con ella –Eriol

- La verdad si… me sentí muy feliz de ser el primer hombre en besarla –Syaoran

- Primo solo fue un saludo –Eriol

- Pero fue su primer beso y se lo di yo –Syaoran orgulloso

- Si y terminaste enojado –Eriol

- Es que todos la besaron –Syaoran

- Pero solo fue un saludo y ¿por qué te molestaste? –Eriol

- Por la simple idea de saber que cualquiera de ellos puede ser su prometido –Syaoran

- Bueno en eso tienes razón –rey

- Bueno independientemente de eso… casi siempre formaban parejas, para practicar bailes, para simular matrimonios, para simular las reuniones y se veían tan bien que todos siempre hemos querido ser una pareja o representar una pareja como la de ustedes –Eriol

- Te das cuenta que a lo mejor esa pareja nunca se llega a formar –Syaoran con mucho pesar

- Existe esa posibilidad primo, pero tú puedes realizar esa felicidad con tu esposa al igual que ella con su esposo… la meta de la vida es tener un matrimonio feliz y ustedes lo pueden realizar –Eriol

- Pero yo solo quiero casarme con Rocío –Syaoran

- Mira primo por lo que vemos… existe una gran posibilidad de que sean ustedes pareja –Eriol

- ¿En serio? –Syaoran

- Un 20 por ciento... son 5 parejas ¿no? –Eriol

- Yo quiero un 100 por ciento –Syaoran

- Bueno si... pero ten por seguro que si te toca con otra prometida ella va a dar lo mejor de sí para hacer feliz al chico más popular y adorable del castillo –Eriol

- Gracias por lo de adorable –Syaoran sarcásticamente

- Primo todos te envidiamos tu forma de tratar a la princesa Rocío… si te comportaste adecuadamente con el resto las princesas… pero ese trato especial con la princesa Rocío todos lo anhelamos y cuando salimos tanto las princesas como nosotros queremos tener un matrimonio ejemplar como el de ustedes… bueno en caso de que sean prometidos… pero si no… Sabemos que los dos van a llevar ese trato a sus respectivos matrimonios… en los compromisos ninguno decide con quienes nos vamos a casar… esa decisión no es nuestra es de nuestros padres y no podemos hacer nada… más que tratar de aceptar nuestro destino de la mejor forma y ser feliz con nuestras parejas –Eriol

- Primo ¿de casualidad tú no tienes una querida? –Syaoran

- Y romper el ejemplo de ustedes… estás loco… no… No tengo ninguna querida… ni ella… y yo creo que puedes preguntar a más de 50 matrimonios que se han realizado a los largo de estos años que ustedes han estado en los castillos y no creo que ninguno tenga una relación fuera del matrimonio… todos queremos tener un amor tan fuerte como el suyo y si de casualidad ustedes no son pareja… sería una locura que cualquiera de los dos buscara otro amor con otra persona que no fueran sus esposos –Eriol

- O sea que ahora resulta que ya no tengo ese opción –Syaoran

- Desde luego que la tienes hijo –Rey

- No… No la tienes por respeto a Rocío no la tienes –Eriol

- ¿QQQuuuéééé? –Syaoran

- Te gustaría enterarte que el esposo de Rocío tiene una quería por que la princesa Rocío no lo hace feliz –Eriol

- Desde luego que no –Syaoran

- Pues de la misma forma tú que crees que sienta la princesa Rocío si se entera que tienes una querida por que no eres feliz en tu matrimonio –Eriol

- Eliminamos la opción de la querida –Syaoran

- Eso está bien no hay como ser feliz con tu esposa –rey

- Bueno entonces ¿listo para traer a tu prometida y aceptarla como si fuera la propia princesa Rocío? –Eriol

- Si –Syaoran

- Hijo arriba ese ánimo… ya verás que todo saldrá bien hay una gran posibilidad de que la princesa Rocío sea tu prometida –Rey

- Si… un 20 por ciento –Syaoran

- Yo diría que casi un 99 por ciento de posibilidades –rey

- ¿QQQQQQuuuuuuééééééé? –Syaoran y Eriol

- Que yo pienso que hay una gran posibilidad –rey

- Pero un 99 por ciento ¿cómo llegaste a esa conclusión? –Syaoran

- Ideas mías hijo no le des importancia, no hay que olvidar que hay un 1 por ciento de error y que pueda ser alguien diferente pero como dice tu primo no pierdas esa esperanza –rey

- Si primo confía en eso, no pierdas la esperanza –Eriol

Y con nuevos ánimos Syaoran regresa al colegio

En las siguientes reuniones del mes de julio, últimas para nuestros jóvenes, primero fue la visita al castillo de los hombres, en donde como de costumbre le entregaron a Santiago las galletas preparadas por Rocío y a pesar de que Rocío se sentía triste Santiago animaba a la joven es más, se sentaron juntos y él hacia bromas que tenían con una gran sonrisa a Rocío.

Después cuando la reunión en el castillo de las princesas, tampoco permitió que los separaran, si iban a ser sus últimos momentos juntos Santiago los iba a aprovechar, desde luego a Rocío le daba risa la forma tan posesiva de Santiago y eso la animaba no sabía bien como sentirse, no podían platicar para saber por qué ese comportamiento pero decidió que bueno no perdía nada ella también disfrutando del momento, se hizo una celebración especial, sobre todo para despedir a las futuras parejas que en una semana más salían. Se sentían felices y la verdad no lo disimulaban, a decir verdad a Santiago ya nada le importaba, si eran ejemplo para los demás lo serian hasta el final y así lo hizo sorprendiendo a todos con otro beso en la mano a Rocío al despedirse pues era su última reunión

- Fue un placer para mi estar todos estos años en tu compañía princesa Rocío -dijo Santiago muy caballerosamente tomando la mano de Rocío y besándola

- A mí también me gusto estar en tu compañía -Rocío con una gran sonrisa

Y así todos se empezaron de despedir si no serían prometidos por lo menos disfrutar hasta el final.

Al otro día cuando se reunieron, se dieron un gran abrazo Santiago se sentía feliz y Rocío no sabía cómo interpretar su estado de ánimo.

- ¿Por qué estás tan feliz? –Rocío

- Porque platicando con mi primo y mi padre me dijeron que hay un 99 por ciento de posibilidades de que seas tú mí prometida –Santiago

- ¿En serio? pero si no nos llevamos 3 años –Rocío con una gran sonrisa

- Ahí es donde está todo… mi padre no se acuerda que si soy 3 años exactamente mayor que mi prometida o menos y ahí ya entras tú también… claro entran todas pero tú también –Santiago

- ¿En serio? no me engañas –Rocío

- Crees que te puedo engañar con algo tan importante –Santiago

- No… Desde luego que no –Rocío

- Además si son nuestros últimos momentos juntos por que no disfrutarlos… en vez de estarnos compadeciendo –Santiago

- Si… tienes razón –Rocío lanzándose a los brazos de Santiago

De repente se quedan viendo y sin darse cuenta se empiezan a acercar, cuando Santiago de repente se da cuenta de lo que están por hacer y la suelta

- ¿No nos podemos besar? –Rocío

- Como lo has dicho antes princesa, no sabemos si somos prometidos y por lo mismo no nos podemos besar –Santiago

- Pero nadie lo sabrá –Rocío

- Cómo también me dijiste… lo sabremos nosotros y para que ilusionarnos con algo que como puede ser cierto puede ser falso –Santiago

- Eso sí –Rocío

- Pero sabes… si por casualidad resulta que no somos prometidos, sé que vas a ser muy buena esposa y te prometo que yo también voy a ser feliz con mi esposa –Santiago

- ¿Tú crees eso? –Rocío

- Desde luego que sí ¿sabes que nuestro amor ha servido de ejemplo para todos los matrimonios que se han realizado desde que estamos aquí? –Santiago

- ¿Nuestro amor? –Rocío

- Si… todos en los dos castillos saben que estamos enamorados y nos ven como un ejemplo a seguir –Santiago

- ¿Como que todos? –Rocío poniéndose nerviosa

- Calma cariño… todos lo saben y los únicos que no sabíamos que todos lo saben éramos nosotros –Santiago sonriendo

- Bueno me imagino que tampoco los profesores –Rocío

- Si me imagino que ellos tampoco lo saben –Santiago

Y así siguen platicando hasta que llega el momento de la despedida en la cual le vuelve a besar la mano y agradecer por esos años que compartieron y que se volvieran a ver en la reunión donde conocerían a sus prometidos y que no perdiera la esperanza de que ellos pudieran ser prometidos.

CONTINUARA:

Mmm quería terminar ya con esta historia pero ya es muy largo el capítulo y no termino y como no quiero perderlo o que pase algo raro, como me pasa, yo solo pensé que era con "ILUSIÓN" pero también he tenido algunos problemas con esta historia, mejor la subo, espero sus opiniones.

Ya saben aquí abajo hay un recuadro donde me pueden dejar sus opiniones o a mi dirección de correo ameliasalazar62 (arroba) hotmail (punto) com

y dedico esta historia a mis hijos y mi marido, el nombre de Rocío es de mi hija Rocío consuelo y el de Santiago, de mi marido y mi hijo Jorge Santiago, y también mi suegro Santiago, y los nombres de las hermanas de Syaoran de mis sobrinas, pensé también en el nombre de Itzel y Mitzi, pero son muy mexicanos y no va en la historia porque se supone que es en Europa donde se desarrolla la historia, también uso los nombres de mis hermanas, bueno para toda mi familia.

Besos Amelia Salazar Smeraldtsuki

Revisada 6 de febrero de 2013.

Besos a Dios y a todos

Amelia Salazar Smeraldtsuki

Dios que todo salga bien