Después de entrar ordené que les sirvieran un café. Y traté de concentrarme en el trabajo. Pero me era imposible. En lo único que lograba pensar era en Christian metiéndose los dedos en su boca, saboreándome y en la locura que casi estuve a punto de hacer. Y en estos momentos lamentaba que nos hubiesen interrumpido. Entonces recordé lo que tenía pendiente hacer y me puse a trabajar en ello, ya más tarde le cobraría mis honorarios. Y lo haría doble.

Solamente necesité media hora para pasar los cortafuegos y acceder al servidor principal donde se encontraba toda la información. Asegurándome de borrar todo rastro de mi incursión allí después de copiar todo lo necesario y salir. Como si nunca hubiese entrado. Después de encriptar toda la información la copié en una memoria flash y la guardé en mi bolso.

Estaba revisando los correos cuando la puerta de la oficina del Sr. Chasting se abrió y Benjamín salió. Habían estado reunidos casi una hora

—Nos vemos Srta. Steele.

Y sin decir nada más abandonó la oficina.

El teléfono de mi escritorio sonó.

—Ven a mi oficina. —y colgó.

Su tono de voz había sido frio, serio y demandante. Me levanté rápidamente y entré en la oficina. Me senté frente a su mesa.

—Necesito que convoque una reunión urgentemente con todos los directivos de TecFall. Los quiero en quince minutos en el salón de reuniones.

— ¿Sucedió algo?

—Nada de importancia, solo unos ajustes que debo hacer con motivo de la visita a Londres. Esto es de máxima prioridad, necesito a todos los directivos sin excepción de ninguno.

Christian se había sacado la americana y se estaba sacando la corbata. Decidí no preguntarle qué había sucedido y mucho menos contarle que había cumplido con su encargo, más tarde lo haría.

Salí de su oficina y rápidamente convoqué a todos los directivo a una junta de urgencia en el salón de reuniones. Diez minutos más tarde todos los directivos se encontraban en el salón, incluso Benjamín el CEO de Londres. Cuando estuvo todo acomodado, decidí marcharme. Iba a salir por la puerta cuando Christian me agarró por el brazo. Mi giré hacia él. Traía los dos botones superiores de la camisa desabrochados y las mangas recogidas a la altura de los codos. Se podría decir que estaba estresado.

— ¿A dónde vas?

—A mi oficina. —le contesté como si fuese lo más obvio.

—Quédate, debes tener conocimiento de esto también ya que estas involucrada.

Entonces vi a mi madre entrar en el salón de reuniones y sentarse a la cabecera de la mesa.

¿Qué estaba sucediendo?

— ¿De qué estás hablando?

—Sé que es una decisión muy repentina. —dijo mirando su reloj. —Siéntate junto a mi madre. —me dijo muy bajito mientras tiraba de mi brazo hasta el lado de Grace. —Comencemos. —dijo en alta voz captando la atención de todos.

Los asistentes comenzaron a sentarse en su asiento correspondiente. Christian se mantuvo de pie entre Grace y yo con una pose muy protectora. Cuando todos estaban sentados Christian comenzó la reunión.

—Les pido disculpas por convocar esta reunión con tan poca antelación, pero he tenido que hacer unos reajustes urgentes.

¿Qué reajustes?

— Como todos sabrán esta semana se hará la primera prueba del prototipo de inteligencia artificial basado en nanotecnología y tendrá lugar en Londres. Esta mañana recibí la visita del CEO de Londres... —todos los ojos se giraron hacia Benjamín sentado en el otro extremo de la mesa—...y después de estar reunidos una hora, hemos tomado una difícil decisión con la que no estoy muy contento pero es necesaria.

Todos los asistentes se miraron unos a otros y comenzaron a murmurar entre sí. Miré a Christian pero su rostro no reflejaba emoción ninguna.

—Habrá un cambio temporal en la dirección de la empresa.

Los murmullos aumentaron.

—Esto no es algo que se haya hecho sin pensar. —miró a Grace y esta le sonrió. —Grace me ha dado su apoyo incondicional y está de acuerdo con la decisión que he tomado.

Grace estaba metida en esto también. Miré a mi madre fijamente y ella me sonrió.

—El próximo jueves será la prueba del PIANANO1. Y a partir de mañana la dirección de TecFall quedará a cargo del CEO de Londres, Benjamín Thomas Wilkins y yo me haré cargo de la dirección de Londres.

¿Qué? Esto era inesperado, muy inesperado. Miré a Grace y ella me sonreía tiernamente. ¿Por qué me sonreía así? ¿Qué era lo que estaba planeando Christian con este cambio repentino en la agenda? ¿Qué sucedía con lo de protegerme?

Necesitaba repuestas a todas mis preguntas. Y cuanto antes mejor. Pero este no era ni el momento ni el lugar para eso.

—Mañana en la mañana él se pondrá en contacto con ustedes y les dará todas las informaciones necesarias. ¿Alguien tiene algo que comentar?

Nadie movió los labios.

—Eso será todo, gracias, pueden retirarse.

Los directivos comenzaron a levantarse y salir del salón de reuniones. Grace me dio un beso y se levantó, se despidió de Christian con un beso en la mejilla y al igual que todos se marchó.

Yo no me podía levantar de la silla. Aún no creía lo que acababa de suceder.

Christian se marchaba mañana para Londres.

Un día.

Solo nos quedaba un día juntos.

—Vamos. —Christian interrumpió mis pensamientos.

Al mirar a mí alrededor me percaté que estábamos solos. Me levanté de mi asiento y Christian entrelazó sus dedos con los míos, y me miró fijamente.

—Sígueme.

Y yo lo seguí sin protestar.

Salimos del salón de reuniones rumbo al ascensor. Ya no había nadie allí. Christian presionó el botón y las puertas se abrieron. El ascensor estaba vacío. Entramos y antes de que las puertas se cerraran Christian sacó la llave del ascensor, la introdujo y me condujo rumbo a la habitación secreta.

En cuanto entramos, presionó un botón en su reloj y se me quedó mirando.

—Sé que te debo una explicación, y que debes tener cientos de preguntas que hacerme, así que intentaré resumírtelo todo rápidamente. —me dijo mientras nos sentábamos en el borde de la cama.

—De acuerdo. —dije mientras le prestaba atención.

—Antes de que entrara el CEO de Londres esta mañana recibí una llamada de mi superior. Interceptaron una llamada telefónica y descubrieron que intentarán robarse el prototipo una vez más en Londres.

— ¿Qué?

—Y no solo eso, creen que el sospechoso trabaje en Londres en conjunto con alguien de aquí. Es por eso que tuve que hacer estos cambios repentinos, que te involucran a ti.

—No veo de qué forma. —inquirí sarcásticamente.

—De veras crees que te voy a dejar aquí abandonada a tu suerte, te vienes conmigo para Londres.

— ¡Estás loco! No puedo dejar todo aquí e irme contigo para Londres. ¿Qué dirá mi madre?

—Tu madre está de acuerdo con la decisión.

— ¿Has hablado con mi madre sobre llevarme para Londres contigo? ¿Pero quién te crees que eres para hablar con ella antes que yo? —exploté, como se le ocurría hablar con ella antes que yo.

—Su hijo.

Cierto lo había olvidado.

Pero a pesar de todo. ¿Cómo podía dejar toda mi vida aquí e irme a vivir a Londres con Christian?

Y cuando todo terminara. ¿Cómo iba a quedar yo?—Destrozada. —me reprimía mi subconsciente.

Si, iba a quedar destrozada.

Como lo veía solo tenía una opción. Irme con él para Londres, donde Christian me protegería. Había otra opción, pero esa la descarté rápidamente.

Quedarme aquí abandonada a mi suerte, con el corazón destrozado y con una amenaza de muerte, no era una opción.

No tuvimos tiempo para mucho cuando llegamos esa noche. Ordenamos una pizza cerca de las 11:00 pm y después de comerla acompañada por una soda, rápidamente nos pusimos a preparar las maletas para el viaje. Christian se había hecho cargo de todos los preparativos del viaje y nuestro vuelo salía a las 8:30 am. Tenía tanto que preparar y tanto que dejaría atrás.

¿Por cuánto tiempo estaríamos en Londres? lo mismo podrían ser semanas que meses. ¿Cuánto podía durar una misión?

Estaba terminando de preparar la primera maleta cuando sonó mi teléfono. Lo busqué entre la ropa que tenía esparcida encima de la cama.

Era Katerine. Puse el teléfono en altavoz. Christian estaba bañándose.

—Hola Katerine.

— ¿Cuánto tiempo vas a estar en Londres?

—No lo sé Katerine, no es algo que pueda preguntarle y ya.

— ¿Entonces va muy en serio la relación?

—Sí, no podemos vivir el uno sin el otro. —literalmente.

— ¡Wau! No sabes cuánto me alegro por ti, nunca creí que pudieras olvidar al idiota.

Si, había sido difícil. Pero lo había logrado.

—Yo tampoco.

—Veo que estas dispuesta a hacer cualquier cosa por él.

—Sí, Katerine. Lo haría. Si ahora el me pidiera que saltara de un avión lo haría sin dudarlo dos veces.

—Me alegra que hayas encontrado a alguien que te ame como tú a él.

—Sí, yo igual.

— ¿Ya terminaste de preparar el equipaje?

—Estoy haciéndolo mientras hablamos.

—Bien, no te molesto más. Termina con tus maletas y no te olvides de mí.

—No lo haré Katerine, o mejor tú no me dejarás.

—Que bien me conoces. Te dejo que termines Ana, buenas noches, ten un buen viaje.

—Gracias, te llamo en cuanto me instale en Londres. —y colgué.

Y me quedé mirando fijamente el teléfono sobre la cama.

—No sabes cuánto me gustaría que él me amara como lo amo yo a él. —le dije al teléfono.

Respiré profundamente.

No me gustaba mentirle a Katerine. Pero que otra opción tenía. Ella no podía saber la verdad oculta detrás de la relación que tenía con Christian. Limpié una lágrima que caía por mi mejilla.

Entonces sentí la puerta del baño abrirse. Christian salió con una toalla enredada en la cintura.

— ¿Estás bien?

—Sí, necesito una ducha. —dije escapando rápidamente hacia el baño y cerrando la puerta detrás de mí.

Eran demasiados sentimientos, demasiadas emociones. Demasiados cambios en tan poco tiempo. Abrí la ducha y me metí debajo del agua mientras las lágrimas salían a borbotones de mis ojos.

Mañana a esta hora estaría comenzando una vida nueva, en un país prácticamente extraño para mí, junto a un hombre que amo con todo mí ser pero que no me ama. —Pero te desea. —me gritaba mi subconsciente.

Si, el sexo con Christian era estupendo. Pero no todo se podía reducir a eso, ¿verdad? ¿Acaso podía estar con él solo por sexo? Bueno hasta el momento era así, y me iba estupendamente. Y así sería hasta que el terminara su misión que lo mismo podía terminar pasado mañana que dentro de tres años.

Pero la mayor parte de mi quería más, necesitaba más. Y sabía que tarde o temprano no iba a poder continuar con este acuerdo y tendría que renunciar a él completamente. Pero por ahora, mientras pudiera y me sintiera capaz, iba a disfrutar al máximo los momentos que teníamos juntos.

1: Prototipo de Inteligencia Artificial basado en Nanotecnología.