Disclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto
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Despertando el Pasado

Capítulo XII. "Despertando el pasado"

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— ¿Y Anko? – preguntó Kakashi.

Todo estaba en paz, después del agitado viaje con Gai, y la niña mordelona, regresaron a la esquina del restaurante. El padre (o la copia de él) se estacionó detrás de ellos, y desapareció. Para que unos segundos más tarde Jiraiya y Neji aparecieran en el lugar.

Kakashi tenía la mano un poco llena de saliva, gracias a la pequeña que salió enseguida del automóvil para ir a abrazar a su padre.
— ¡Papá, estos hombres me querían raptar! – chilló la niña.
— Tranquila Geli, tranquila… ellos no son malos, y no los iban a raptar — la calmó el padre – Son amigos… — dijo Neji… Luego la niña se despegó de su padre y miró a Kakashi y Gai que miraban la profundidad de las mordidas…
— Ups… — dijo la niña Geli. Los otros dos hermanos bajaron de la camioneta, y fueron con s familia.
— Otou—san – dijo el mayor. — ¿Y mamá?

Todos miraron a su alrededor…

— ¿Y Anko?

Eso fue lo que ocurrió. Después hubo una pequeña disputa, acerca de donde podrían estar las dos mujeres. Neji decidió dar una vuelta alrededor de la cuadra, en los autos, para dar con ellas…

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— ¿Anko? ¿Qué pasó allá atrás? — le preguntó Itachi a la peli morada.
— No lo sé… No lo sé. — Ella solo negaba con la cabeza intentando explicarse todo lo que había pasado.
— ¿A dónde vamos?

¿A su casa? ¿A la escuela? ¿A…?

Un sonido peculiar empezó a hacer escándalo en la parte del frente de la vieja camioneta de los Uchihas.

— Anko… tu celular… — dijo Itachi.
— Si... si... – contestó la Mitarashi, luego, con las manos temblorosas empezó a tentar dentro del bosillo de su ahora sucia chamarra.
— ¿Bueno? — dijo con la voz temblorosa.
— ¡Anko! ¿Dónde estás…? – era Kakashi.
— ¿Dónde estoy? — estaba vacilando, en realidad no sabía en donde estaba— Estoy en… estoy en…
— ¿Anko? ¿Dónde está Hinata? – decía Kakashi del otro lado.
— ¿Hinata?— no estaba reaccionando bien, ella misma se sentía completamente desubicada.
— ¿Dónde estás?— repitió el Hatake preocupado.
—… No lo sé… — respondió con lágrimas en los ojos – No sé… no sé nada. – la voz se le quebró.

Itachi miraba de reojo a Anko, una niña deshecha, asustada, perdida, en la realidad. Decidió entonces aparcar el automóvil cerca de una tienda de víveres. Y le arrebató el teléfono a Anko, que no articulaba nada, solo lloraba aferrada al pequeño aparato. Itachi pensaba que sería algún familiar de la Mitarashi, o algo por el estilo.
— ¿Bueno? – dijo el Uchiha.
— ¿Quién eres? – escuchó la voz del peli plata.
— Mi nombre es Itachi Uchiha, soy amigo de Anko… ¿Tu quien eres?
— Soy Hatake Kakashi… ¿Dónde está Anko?
— Esta aquí conmigo, estamos estacionados junto a – aquí dio nombre de la tienda, y las calles – No sé qué le pasa… la encontré tirada a media calle junto con otra mujer…
— De acuerdo… Itachi. – dijo el Hatake pensativo. Luego le pasó la noticia a Jiraiya. – Esperen ahí, por favor… nos haremos cargo.

Cortaron la llamada. Anko se había hecho un ovillo en su asiento y lloraba, aún espantada…aunque ya no tanto como al principio…poco a poco dejó de tirar lágrimas, pero no decía nada.

— ¿Qué sucedió? – preguntó Sasuke desde el asiento trasero.
— No estoy seguro…van a venir por ellas. Hay que esperar aquí. – contestó su hermano.
— ¿Quién es ella? – preguntó Ino refiriéndose a la mujer
— Creo que se llama Hinata. No entiendo que pudo haberles pasado… yo hablé con Anko, hace como… una hora u hora y media… y estaba perfectamente bien. – dijo Itachi.
— Akatsuki… — murmuró Anko.
— ¿Qué? — dijeron Sasuke e Itachi al mismo tiempo.
— Akatsuki – repitió un poco más fuerte, y alzó la mirada al frente, a la nada…— Ellos fueron.
— Itachi… ¿Akatsuki no es el nombre de la pandilla que está causando estragos últimamente? — concluyó Sasuke.

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— Neji nos va a seguir, ¿Dónde dijo que estaban? – le preguntó Jiraiya al Hatake, después de que hubieran localizado a Anko.
— Sigue derecho, yo te digo – contestó Kakashi – Algo debió haber pasado… Anko estaba llorando.
— No creo que Hinata la haya lastimado ¿O sí? – comentó Gai…
— No… me contestó Itachi. — les respondió Kakashi. Jiraiya iba al volante y comentó:
— ¿Qué ellos viven por aquí?
— Yo no lo sé, están estacionados en una tienda…
— Ahora que lo pienso… — dijo Jiraiya – Siempre he tenido la sensación de que nos estaban siguiendo, desde el inicio del día… pero eso se fue cuando empezamos con la persecución de los Hyuuga…
— ¿No crees que? – dijo Gai
— Acelera, pensé que seguían a alguno de ustedes dos…

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— La perdimos… — dijo Suigetsu… — Más le vale no haberla matado… ¿Qué haremos sin guitarrista?
— Morir a manos de Karin – contestó Juugo. El sonido de una patrulla atravesó la calle en dirección al callejón dónde habían peleado.
— Hpmh… la policía cada vez es más rápida… — dijo el peli blanco.
— Bien, dejemos esto a manos de Karin… Debemos ir a la base.

—Ustedes no irán a ningún lado – dijo una voz desde atrás… ambos voltearon.
— ¿No te cansas de pelear Kisame—sempai? – dijo Suigetsu tomando el frente. – Juugo, márcale a Karin que busque a Anko, y que la vigile… No cumplimos la misión. — con una mano busco su espada y reto a Kisame con la mirada.
— De acuerdo — su compañero solo asintió con la cabeza, pero llegó más gente en ese momento.
— ¿Marcarle a quien? – apareció otro Akatsuki detrás de Juugo, poniendo su arma al cuello de este,

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No ocurrió nada a partir de que se encontraron con Itachi y recogieron a las dos mujeres. Encontraron a una Anko completamente pasmada y a una Hinata inconsciente. No le dijeron nada a Itachi o a alguno de los que estaban en la camioneta. Prometieron contarle algún día… tal vez.

Pasado un tiempo, se reunieron todos en la mansión de los Hyuuga. Había muchos asuntos que aclarar. Estaban todos ahí reunidos excepto los niños que estaban en la parte superior de la casa, viendo televisión.

— Iré por el libro – dijo Neji, se levantó y a los pocos minutos regresó con un viejo libro en manos, — Este es el último libro, actualizado que tenemos de esa época, los abuelos de mis padres lo enviaron a hacer, es una copia del libro Bingo, de Konoha durante el mando de la Quinta Hokage, Tsunade Senju. Tiene la información de los criminales de esa época, incluyendo, fallecidos, y vivos en ese entonces. También Akatsuki. – Se lo dio a Jiraiya. Este lo hojeó durante unos momentos… era perfecto.
— Hinata – dijo Jiraiya – toma, dinos a quienes reconoces, de los que hayas visto hoy.
— Hai – dijo la peli azul. Esperando el libro. Cuando lo tuvo en manos, empezó a buscar. Y fue doblando las páginas de todos los que podía reconocer. – Son casi todos los Akatsuki. Solo faltan dos que no vi… y 3 que no están en el libro.
— Anko… ahora tú. – dijo Jiraiya.

La peli morada se puso tensa, estaba recién bañada, y vestía un kimono prestado de Hinata, recordar cualquier cosa referente a su día, la hacia estremecer. Kakashi estaba sentado a su lado, y le dio el libro, La miró intentado darle confianza. Ella respiro profundo y tomó el libro.
— De acuerdo…

Miró las páginas ya marcadas por Hinata, si… eran ellos, había uno no marcado, que era como una planta… un aloe vera… — No por favor… dime que esto no es una persona – pensó, y siguió hojeando. Se detuvo en una página.
— Neji—san – dijo mirando la página que había captado su atención.
— ¿Qué sucede? — respondió el castaño.
— Este libro es de criminales. ¿Eso dijiste no?
— Si, antiguos criminales…
— ¿Qué está haciendo Itachi aquí?

El libro mostraba la imagen del Itachi que ella conocía, pero usando una capa negra con nubes rojas, y una banda en la frente con la hoja de Konoha,
— ¿Recuerdas que te platique acerca de la reencarnación? – dijo Kakashi mirando la foto.
— Si, eso creo… — dudaba de muchas cosas en ese momento.
— Es por eso que estamos aquí... Todos, los que estamos aquí, vivimos una vez en la misma época alguna vez… también Itachi, y en ese entonces, fue un criminal.
— Pero… ¡Estaba con Akatsuki! — replicó la peli morada
—… Si, — Anko se espantó… ¡Ahora todo era un peligro!
— Si Hinata no lo vio luchando el día de hoy en el callejón – dijo Neji viendo que la Mitarashi estaba a punto de alterarse– Hay posibilidades de que Itachi, no tenga nada que ver con Akatsuki. Y es posible que Akatsuki, los esté buscando en ese momento.
— También hay posibilidades de que no – dijo Jiraiya – Puede ser un espía
— Eso no ayuda… — dijo Anko consternada. El mundo que conocía se había vuelto una pesadilla.

Siguió pasando las páginas, y se volvió a detener.
— ¡Sasuke también era un criminal! – Gritó – Me estoy juntando con una familia de criminales…
— Sasuke huyó de la aldea, y después intentó destruirla, quería y asesinó a su hermano… — dijo Jiraiya.
— ¿ASESINO A ITACHI?– Demasiadas sorpresas para un solo día.
— No significa que también en esta vida lo hará – dijo Kakashi tomando la mano de Anko, para darle confianza. – Sasuke fue mi alumno en esa vida; si hizo malas cosas… pero te contaremos eso más tarde. Yo creo que ni siquiera recuerdan esa vida, si lo recordaran… otra cosa estaría pasando.
— Ok… — dijo intentando relajarse. Siguió pasando páginas… y más páginas hasta llegar al final del libro. Hinata solo había marcado a los Akatsuki, pero la Mitarashi sabía que había más… Y entonces casi al final del libro, en la sección de aquellos que había fallecido. Encontró a más personas, pero del bando de los encapuchados de café, y los marcó—

— Son todos. – dijo cerrando el libro, Kakashi se lo quitó con suavidad de las manos y empezó a hojear los nuevos "criminales"
— Jiroubo, Lo hermanos Sakon y Udon, Tayuya, Kidoumaru; los cuatro del sonido. Junto con, Kisame, Deidara, Sasori, Hidan, Kakuzo. – leyó Kakashi
— Nueve… y eran… 16?— contó Gai
— 10 si contamos a los hermanos Sakon y Udon, aparte – dijo Neji.
— Debieron ser Pein y Konan– concluyó Kakashi – De acuerdo con las descripciones.
— Tienes razón… entonces van… (Bueno contemos a los gemelos como uno) 11…. Son todos los Akatsuki… Los otros han de ser… aliados de Orochimaru.
— ¡Orochimaru—sensei no tiene nada que ver en esto! – Gritó Anko – Lo conozco desde hace un tiempo, y no muestra señales de ser el Orochimaru que ustedes dicen que es.
— Ok… dejémoslo en… "el otro bando" – dijo Kakashi.
— El de la otra espada gigante— interrumpió Hinata…— debió haber sido uno de los espadachines de la niebla… Nadie podría cargar tanto peso.
— Pudo ser Zabuza… según tu descripción Hinata – dijo Jiraiya. – La espada que tú dices era de Momochi Zabuza.
— ¿Y los otros dos sujetos? — inquirió el castaño. — Había un libro, donde explicaban… que había pasado con ese tal Pein, ¿No?
— Nagato debe estar entre ellos, — dijo Jiraiya — es algo que no recuerdo muy bien, no sabría explicarles, una vez, en la Gran Guerra Ninja, antes de que nos nombraran Sannins, a Tsunade,Orochimaru y a mi. Conocimos a tres niños, Nagato, Yahiko y Konan. Pero no recuerdo mucho…
— Yo si — dijo Kakashi — creo que olvide decirlo, Pein, en realidad no existió. Era Nagato, controlando cuerpos con su Rinniegan, todos sus cuerpos se llamaban Pein, y uno de ellos, era el de Yahiko. La doctora Tsunade si recuerda esa parte. El día que hablamos me contó brevemente algunas cosas.
— Bien, uno más… — interrumpió Hinata — falta un sujeto enorme que vi entre ellos.

Y después de unos minutos en donde todos intentaron adivinar, y no consiguieron otra cosa que no fuera exprimirse los sesos… dieron por finalizada la investigación de los sujetos…

— ¿Y qué haremos? — dijo Gai pensativo. Todos ahí estaban esperando a que alguien hiciera esa pregunta.
— Alguno debió habernos seguido… — dijo Kakashi.
—… Aumentar la seguridad… Anko –Jiraiya tomó el frente y se dirigió a la pelimorada que volteó sin mucho ánimo – Deberás aprender a defenderte lo más rápido posible, y dejar de sorprenderte por estas cosas… esta, es tu vida a partir de ahora. – le dijo el hombre de cabello blanco – Kakashi estará contigo, te enseñara, y te cuidará hasta que seas capaz de defenderte sola, no te tomará demasiado tiempo… tú eras quizás de su mismo nivel… Además te asignaré esto: Tú vigilarás a la familia Uchiha, ya que ellos te ven como una amiga; deberás averiguar si ellos están involucrados con Akatsuki, o no. O si tiene algún contacto con su vida pasada. Es muy importante.
—¿Cómo se supone que vaya a hacer eso? — no estaba animada, pero no tenía manera de volver atrás.
— Itachi Uchiha, era un prodigio de la aldea, se graduó de la Academia Ninja a muy temprana edad, y fue líder ANBU a los 13, fue incluso más prodigioso que Kakashi – pausa en el relato de Jiraiya – Siempre fue bueno, hasta que un día.. Asesino a su mejor amigo. Y pasados unos días… a su Clan, a su familia entera. – Anko apretó los puños – Solo dejo vivir a su hermano menor, Sasuke. Se unió a Akatsuki. Y Murió a manos de Sasuke.
— Sasuke Uchiha, fue un alumno destacado, egoísta y disciplinado – dijo Kakashi – engreído, serio y competitivo. Con su único propósito matar a su hermano… su mejor amigo Naruto Uzumaki, le hizo competencia durante un tiempo… — pausa – hasta que escapó de la aldea en busca de poder para derrotar a Itachi. Fue con Orochimaru…y pasados unos años, apareció de nuevo, más poderoso, y fuerte que nunca. Como un criminal, asesinó a Orochimaru… casi por completo. Luego a Itachi, y formó un equipo… también se unió a Akatsuki, pero más tarde se salió porque su único propósito era destruir la aldea de Konoha. … — pausa – Es lo único que recuerdo de él.
— Naruto… Uzumaki… — dijo Hinata – Ese nombre…
— ¿Hinata? – dijo Neji.
— No, nada… se me hace familiar. — respondió con dulzura la oji luna.

— Bien demos por concluida esa situación. – Dijo Jiraiya – Vamos con ustedes – se refería a los Hyuuga.— Ustedes, bueno… su familia a perdurado, en vida, con jutsus y todo a través del tiempo. Incluso saben de Konoha… pero no saben lo que le pasó a la aldea. ¿Cierto?
— Exacto — respondió Neji con sequedad.
— ¿Cómo? – dijo Jiraiya
— Cambios de país… constantes, cada 5 generaciones. – dijo Neji— Y la tradición… de enseñar ninjutsu a nuestros hijos, y ellos a sus hijos. También… el incesto. Conservamos en Byakugan con eso… cada 5 generaciones, ocurre un matrimonio entre primos, y en escasas ocasiones entre hermanos. Solo para conservar la tradición. — Tomó a Hinata de las manos y le sonrió. Ella le dedicó una bella mirada para darle confianza. Y continuó hablando:
— Todos los hijos… que nacen con el Byakugan, se les enseña… a pelear. Solo para no perder nuestro Clan, y los conyugues, ajenos a la familia, son silenciados, no se les permite hablar del Clan, pero eso no les importa, nunca han dado problemas. La hermana de Hinata por ejemplo. Se caso con un abogado común y corriente. Y prometió no decir nada, porque… ama demasiado a su esposa. Y si su hijo llega a tener el Byakugan en los ojos… será instruido por mi. Y los nietos de él… deberán casarse con… algún hijo de los mis hijos… o de alguno de los que anden por ahí. Así funciona.
— Eso lo explica… — dijo Jiraiya mirando a Hinata — ¿Ustedes son primos?
—… Si – respondió la oji luna un poco apenada; Neji posó suavemente una mano en el hombro de su esposa, dándole seguridad.
— Eso es todo, ahora el siguiente asunto, La rencarnación.
— Conocemos el concepto… — dijo Hinata antes de que Jiraiya comenzara un sermón de vidas pasadas.— Y lo hemos considerado. Uno muere y vuelve a nacer con otro cuerpo, otra época… y al parecer… ustedes tienen algo que ver en esto.
— Exacto… la teoría dice, eso, y que podemos convivir con personas con las que ya vivimos en alguna vida. Lo curioso es que… nos topamos demasiadas de la misma época, y aldea… Hoy día. — concluyó Jiraiya mirando a todos a su alrededor.

Silencio.

— Tu… Neji Hyuuga, fuiste un pequeño genio de la rama del Bouke, Hinata la hija de Hiazhi Hyuuga, el líder de ese tiempo, temerosa y tímida… Ambos ninjas de casi la misma generación. Y… Gai aquí presente. – El de cejas de azotador sonrió – Fue, tu sensei Neji. – Gai sonrió ampliamente, y un "bling" centelleó en sus dientes. Neji parpadeó unas cuantas veces sin captar muy bien la información.
— Es algo complicado…— dijo Neji – Pero entiendo, estás diciendo… que…ya estuve en este clan, una vez… ¿Cierto? — el castaño quería confirmar lo que le habían dicho.
— Probablemente más de una vez… el talento, que uno posee en una vida, es producto del esfuerzo y nivel conseguido en una vida anterior. Si ya eras un genio en esa época, y en esta… probablemente fuiste parte del Clan Hyuuga más veces.
— Eso me recuerda… — dijo Hinata poniéndose en pie, y dirigiéndose a una sala; regresó al cabo de unos minutos. Con 3 libros grandes en los brazos. Neji se apresuró a ayudarla, puesto que se veían muy pesados. Dejaron los libros en la mesa y Hinata tomó uno empezando a hojearlo. – Estos son los líbros que tiene fotos, demasiado antiguas, bueno… se mandaron a componer y actualizar hace unos años. Pero tienen fotografías y datos de los líderes de los clanes, Desde el tiempo en que el Bouke y Souke existían…Cosa que ya no claro. El otro día, mi hija Geli estaba hojeando uno de estos, y grito porque Yo y Neji y mi hermana estábamos en él. – Cerró el libro y tomó otro, hizo una pausa mientras hojeaba todo el libro, todos en la sala estaban expectantes ante lo que podría ocurrir – ¡Aquí esta! — saltó Hinata de repente.— Bueno… es más bien una foto de generación…

Todos se acercaron al libro y vieron lo que no se esperaba.

— ¡Son Sasuke, Kiba, e Ino! – dijo Anko

En la fotografía aparecían muchas personas.
— ¡Mira ahí estoy yo! – Dijo Gai — ¡Tu también Kakashi!

Era verdad.

Había tres personas que parecían maestros…
— Un momento… ¡esa es Kurenai! – dijo Anko. Kakashi, Gai y Kurenai estaban atrás con los brazos cruzados demostrando su autoridad… solo que ella tenía un bebe en brazos. Al frente de Gai, había tres jóvenes, uno de ellos era Neji, y había otros dos sujetos, uno con cejas de azotador, y una chica de cabello castaño. Enfrente de Kakashi, un chico pálido de cabello negro, Una peli rosada, y un chico rubio que se alzaba altivo y sonriente entre todos. Enfrente de Kurenai, Hinata, Kiba… y un chico raro, que no dejaba ver su rostro. Y por último, sin maestro que los respaldara, un sujeto con chaleco verde, Ino y Un sujeto un poco gordo vestido de rojo.

— Esto debe ser más que prueba suficiente para demostrar que la Teoría de la reencarnación es…. Cierta. — concluyó Jiraiya feliz. El hombre sintió que algo lo golpeaba en la cabeza, memorias que tenía olvidadas empezaron a surgir en su cerebro.

Voltearon la página. Y estaban Hinata y una niña un poco menor que ella mirando a la cámara.
— Completamente cierta – dijo Neji, que ahora tenía los ojos como platos. Al pie de la foto, decía "Hinata y Hanabi Hyuuga" – Hanabi es la hermana de Hinata actualmente… solo que ella es mayor en esta vida.
— Eso puede suceder — todo es posible — le contestó Kakashi — en verdad, todo es posible.

Vuelta a la página.

Pie de foto: "Hyuuga Hiashi, Hinata, Hanabi Y Neji"

— Increíble.

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Ya era de noche.

Miró a su alrededor: Los árboles seguían siendo tan altos como lo recordaba. 5 años desde que abandonó ese lugar para ir a la ciudad. Hace 3 horas que empezó a caminar desde el hotel más cercano al pueblo. Tal vez los tacones de 9 centímetros no eran la mejor opción para andar por un sendero boscoso. El camino estaba marcado por una fila de piedras, una sola fila… Empezó el bosque… miró al cielo… podría tomarse su tiempo…

Una media hora más tarde. Sintió un poco de hambre. Pensó si en su pesada mochila no traería algo de comer y luego Miró nuevamente al cielo; solo tardaría una hora más si seguía a ese paso… media hora si iba por los árboles.

No tenía prisa, así que siguió caminando, mientras de su mochila sacó lo que parecía una barrita de cereal. Y empezó a comer… No comería demasiado, seguramente en el lugar a dónde iba, la recibirían con comida… o la mandarían a trabajar en cuando pisara ese lugar…

Iba pensando… en lo que Kakashi le había dicho…

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Senju… yo sabía que escuché ese apellido en alguna otra… vida.
— Hatake… el ninja que copia. Parece que esta vida te ha favorecido en mucho. ¿Cómo es que tú recuerdas todo lo que sucedió? – dijo Tsunade.
— Aun no lo recuerdo todo, estoy aquí con una misión… Tsunade—sama.
— Habla.
— Me envía el líder de nuestra agrupación, Jiraiya.
— Jiraiya…— Tsunade viajó a velocidad en sus recuerdos… lo vio. Ella estaba sentada en una banca con un atardecer como paisaje, y veía alejarse a un hombre viejo con el cabello blanco que cargaba un gran pergamino en la espalda. Ella lloraba.

El desea hacer una reunión con usted, en orden de…que se una a nuestra organización.

Dejó inconsciente a Anko durante un rato. No quería que ella escuchara todo lo que iba a decir, era su paciente, tenía que tener precauciones.

Es sobre la aparición de Akatsuki ¿Verdad?— presentía lo que Kakashi quería.
— Precisamente.

Kakashi le relato… como Jiraiya se topó con Pein… y como él se involucró con el ex Sannin.
— Tiene una memoria horrible. Pein no existió.Era un nombre que Nagato usaba para sus "marionetas" — lo llamó así para apresurar el pasó. — Dile que si quiere acordarse de una vida bien, tiene que hacer un mejor esfuerzo, Nagato, Yahiko y Konan, fueron los involucrados en su muerte. No ese tal "Pein".
— ¿Disculpe?
— Esta noche te acordaras, haz memoria Kakashi, uno de ellos te asesino.

Con ese comentario dejó en silencio a la rencarnación de El Ninja que Copia.

Usted sabe de como fue su rencarnación en aquella época. ¿Cómo?
— Fue muy obvio. Cuando nací, me encontraron un gran parecido a la Quinta Hokague. Que sorpresa que tuviera el mismo nombre y apellido. Y que mientras crecía, me parecía más y más a las imágenes guardadas de ella, y a su cara tallada en las montañas. No soy la única.
—¿Las caras siguen ahí?...Un momento. ¿Qué acaso, Konoha? — Kakashi estaba hilando la historia muy aprisa. Era listo sin duda.
— Existe, si yo nací allí. — le señaló la foto de su escritorio al ninja — Reconocerás sin duda a todos en la foto. Ya te he dicho demasiado.

Hokage—sama — A Kakashi se le salió esa frase un momento, y ambos se quedaron completamente en silencio — Tsunade, debe hablar con Jiraiya, necesitamos su ayuda si nos enfrentaremos a Akatsuki.
— Ni si quiera saben que Akatsuki tenga el mismo propósito. No cuenten conmigo.

Vió a la pobre chica Anko tirada en el suelo. La levantó en brazos y la sentó en una silla mientras curaba por completo su brazo. Eso claro, con su jutsu médico.

Dile a tu Jiraiya, que no deseo unirme a ustedes. No sin la prueba segura de que este moderno Akatsuki anda tras algo relacionado con la mi aldea. Soy una doctora, nada más que eso.
— Pero Tsunade… — Kakashi veía con mucha atención como curaba ella el brazo de Anko.
— Mira, entiende mi punto devista, y ya se a donde se dirige todo esto. Konoha actualmente, no es más que una aldea ninja una de las nueve restantes que se dedica a cuidar de los Bijuus. No quisiera verme involucrada con ustedes, por razones de seguridad de mi aldea. Si este Akatsuki sabe de mi, o sabe de los Bijuus, estaríamos todos en un grave peligro, aunque dudo que sean tan capaces como lo fueron en ese entonces.
— Que tal si están buscando algo parecido
— No me interesa. Y no quiero verme envuelta en el tema. Dile a tu Jiraiya — en ese momento terminó de sanar el brazo de Anko — Que no quiero verlo. No me interesa su tema, solo si la situación se pone horrible me involucrare, y por horrible quiero decir que me estén buscando.

Es decir, ¿que puedo mantener contacto con usted?
— Solo puedes llamarme, en caso de que las cosas empiecen a salirse de control. Pero no me llames en dos semanas, o tres… tengo que salir. Iré de regreso a Konoha, me han llamado para un asunto importante. Si te hace sentir bien, mencionaré algo de Akatsuki por alla.
— No le veo el caso. – respondió Kakashi consternado.
— Así es, eres muy perspicaz. No me busquen, a no ser que tengan información segura.

Ella misma cargó en brazos a Anko y se la entregó a Kakashi cual muñeca.
— Hablo enserio, no quiero involucrarme.

Mandele mis saludos a Kushina y Minato por favor, Tsunade—sama — eso fue lo último que Kakashi dijo, y le índico con la mirada su foto, donde aparecía con dichas personas.

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Una sombra bajó de los árboles… enfrente de Tsunade. Ella se puso en guardia, pero al divisar de quien era la silueta se relajo.
— Minato… — le dijo mientras observaba a la alta figura que tenía enfrente.
— Te esperábamos desde hace un rato — dijo el hombre con una risa.
— No tengo prisa…
— Deberías… — él avanzó unos pasos, Y a la luz de la luna en ese momento, se dejo ver su rubio cabello y sus ojos azules; su figura altiva se alzaba por encima de alguna otra presencia… — Vamos… te necesitamos, en la aldea…

Y juntos partieron dando saltos en los últimos árboles para llegar pronto a la aldea.
— ¿Cómo está Kushina?
— Pues, ella está bien, solo que se preocupa mucho por todos… De hecho ella me mando a buscarte.
— ¿Y Naruto?...

Silencio… Minato borró la suave expresión que tenía en el rostro y la cambio por una de angustia, y seriedad.
— Él es la razón por la que te llamamos, en primer lugar…
— ¿Qué ocurrió? – dijo seria la rubia
— Lo verás por ti misma cuando lleguemos.

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La luna brillando en todo su esplendor… una noche despejada; de aquellas perfectas donde las las estrellas se vuelven pequeños focos, y forman figuras. Aquellas noches que casi no se ven en una ciudad.

Es la azotea de una casa, la casa de la familia Mitarashi. Y hay un peli plata mirando al cielo. Esta sentado en la orilla de la azotea. Viendo el paisaje y haciendo guardia… Se bajó la máscara la respirar un momento el aire fresco de la noche…

— Kakashi… — dijo una voz detrás de él. Kakashi se despiertó de su vista y se acomoda la máscara antes de voltear.
— ¿Qué haces despierta a esta hora Anko? Son las 3 de la mañana. — le dedicó una mirada seria, pero no la aguanto mucho tiempo, veía a Anko muy triste.
— Quería hablar contigo… de cualquier manera no puedo dormir. – le dijo la Mitarashi.

Ella estaba en la puerta de la azotea, que llevaba al interior de la casa. Aún traía el kimono que Hinata le había prestado en la tarde.
— ¿Fueron demasiadas sorpresas para un día?
— Pero enserio demasiadas… — dijo sonriendo. – Pensé que todo… era un sueño; bueno más bien una pesadilla. No es normal, ver a alguien con seis brazos…
— Tampoco a una mujer tocando la guitarra con tu destreza. — Ella se sonrió y sus mejillas se colorearon de un rosa muy claro, esa visión hizo que Kakashi sonriera también, era la primera sonrisa que veía en la Mitarashi desde que la encontraron en la tarde.— Anko… lo que viste hoy fue apenas una muestra de hasta dónde se puede llegar…
— Me imagine que dirías algo parecido. – Anko se acercó a Kakashi… — Pero, todo fue tan raro; no lo sé…
— El problema fue que no lo habías visto antes; — intentó animar un poco a la peli morada cambiando el tema —me pregunto qué hubieras hecho si hubieran invocado a algún ser…
— Desmayarme seguramente. – respondió Anko imaginándose como un dragón aparecía de la nada.
— Pero bueno… esta será tu realidad de ahora en adelante… Deberás estar preparada para lo inimaginable. Porque en este mundo todo lo que nos dicen que no es real, que es imposible… Es la realidad. Pasa a cada día, a voluntad de los ninjas. ¿Recuerdas el día que nos conocimos?
— Como olvidarlo, asesino violador. — Se rio ella, al fin estaba recuperándose del susto, Kakashi recordó la escena y no pudo evitar sonreír debajo de la máscara.
— Me refiero a la razón de porque me dejaste entrar a tu casa.
— Sentí conocerte ya te lo dije. — respondió ella intentando ponerse seria. Kakashi la miró pensativo, no era la respuesta que quería, pero escuchar eso, lo hizo sentir muy bien.
— Viste un jutsu, antes de salir por mí… y Fue este…

Kakashi se levantó. Hizo algunos sellos.
— Raikiri – dijo firmemente y una masa de energía combinada con truenos, se formó en la mano del peli plata, acompañada del sonido que recordaba al chillido de muchos pájaros. Anko abrió mucho los ojos… Pero fue de sorpresa..
— Increíble… — dijo ella con la boca abierta.
— Lo que viste fue el Raikiri. Y yo estaba luchando contra el sujeto rubio de ojos azules que viste hoy. – apagó su jutsu.
— ¿El que parecía niña? – dijo Anko pensativa
— … — Kakashi ahogó su risa – si.

(En algún lugar de esa misma ciudad. Konan estaba dando indicaciones al resto de Akatsuki cuando de repente Deidara estornudo sonoramente interrumpiendo la voz de Konan.
— Ah… — se froto la nariz… — Lo siento – dijo el rubio.
— Salud – dijo Konan un poco molesta)

— Enséñame… — dijo Anko firme.
— Claro… — asintió el peli plata. – Pero no hoy… debes descansar un poco…
— Ah, vamos… Otro jutsu! ¿Si? Quiero acostumbrarme, debo dejar de espantarme por todo lo que puede pasar en los próximos días.
— De acuerdo– Kakashi pensó un momento, no le molestaba estar con Anko, así que pensó en invocar a un pequeño ser. Sacó un kunai (de… quien sabe dónde). Y se cortó un poco el pulgar de su dedo. Realizó algunos sellos. Y luego se agachó colocando su mano con sangre en el suelo – Kuchiyose No Jutsu.

Se alzó una pequeña masa de humo. Y cuando se disipó. ¡Apareció un pequeño perro color café quemado, con orejas semi largas, de un café más oscuro!
— Hola – dijo el perro.

Anko parpadeó un par de veces. Y luego señaló al perro con el dedo.
— Ese perro habló…
— Si, ¿No te enseñaron que es de mala educación señalar? – dijo el perro. Kakashi se aguantaba la risa, debido a las muecas que Anko hacía. Y se empezó a reir a carcajadas, cuando Anko tomó al perro en manos, como un bebé y le empezó a jalar los bigotes, y las orejas.
— Parece muy real. – dijo mientras le apretaba el hocico como si fuera una marioneta para jugar. Kakashi se reía. No demasiado sonoramente, para no despertar a nadie, pero era inevitable burlarse de como Anko trataba al perro.
— Kakashi… ¿Me llamaste para esto? – Luego Anko lo tomó de la parte de atrás del cuello como perro fino.
— ¿Dónde van las baterías?— el pobre can, tenía una cara de estar hastiado y cansado de eso.

Pasados unos 20 minutos, donde al fin, Anko y el perro se presentaron. El mismo can, desapareció después de eso, Diciendo que sentía que toda su piel había quedado marcada por las manos de Anko, y que fue suficiente de pellizcos por un día.

— A veces siento que un día despertaré y todo lo que está pasando, resultará haber sido un sueño nada más. — dijo Anko mirando a Kakashi a los ojos.
— ¿Es demasiado irreal para ti?
— Debo decir que si. En este corto tiempo he visto tantas cosas… una mujer de papel, al hombre araña, desafíos a la ley de gravedad, desafíos a mis conocimientos de genética y clones, cosas que van en contra de la las capacidades de un hombre normal, un rayo en las manos, un sujeto con un azotador en vez de cejas… — Kakashi se rio pensando en Gai y sus pobladas cejas – La luna en los ojos de una familia, un hombre serpiente, saltos locos desde la azotea, una doctora milagrosa, y un atractivo prefecto con cara de rata.
— Oye… — reclamó Kakashi, luego razonó lo que dijo Anko. — ¿Dijiste atractivo?
— ¿Qué tiene? Estoy siendo sincera. ¿O prefieres que diga odioso, egocéntrico y amargado prefecto?
—Déjalo así. — sintió que eso último había sido, una pequeña e inofensiva indirecta.

Se quedaron viendo un momento, y luego ambos miraron al cielo. Hasta que Kakashi reaccionó.
— Creo que Hinata te ayudó mucho a entender lo que vimos hoy ¿No?
— Bastante, pero no lo suficiente para que pueda dormir. – dijo mirando al suelo Anko. – Mi cerebro tiene que asimilar lo que vio, antes de descansar.
— Pues será mejor que lo intentes, ya van a dar las 4.
— ¿Y eso qué?
— Que tienes que descansar — Kakashi se acercó a ella y la rodeo con un brazo, la hizo girar suavemente sobre sus talones, y luego la empujo para ir de regreso a su cuarto. — Te acompañaré a tu cuarto.

Avanzaron rumbo a la puerta y después bajaron las escaleras. Llegaron a la habitación de Anko en completo silencio. Ambos intentaban percatarse de cualquier ruido, que diera señales de que alguien en la casa estaba despierto. Pero no hubo nada.

Anko ya estaba dentro de su cama, y luego cambio su expresión a una más seria.
— No bromeaba cuando te dije que no podía dormir… me sugestiono.
— Entonces ¿Te dejo la luz prendida para que el hombre araña no entre? — bromeó Kakashi cerrando la puerta de la habitación.
— Muy gracioso… es enserio. Sentí que la muerte estaba a punto de llevarme.
— Entonces, me quedaré esperando a ver a qué hora te duermes… — Kakashi se recargó en la puerta.
— ¿Qué no vas a dormir? — exclamó Anko,
— No, no es completamente necesario.
— Todo ser humano necesita dormir Kakashi — al parecer Anko no tenía intenciones de dormir en ese momento.
— Hay personas que no necesitan dormir… por ejemplo; Thomas Alba Edison, no dormía, decía que era desaprovechar tiempo valioso.
— ¿Y tú en que cosa tan valiosa aprovechas tu tiempo? — inquirió la peli morada arqueando una ceja.
— Cumplo mi misión.

Silencio.

— Intenta dormir, esperaré por si acaso. – dijo Kakashi.

A eso de las 9 de la mañana Anko se despertó gracias a que un rayo del Sol logró colarse pos su ventana y le dio directo en el rostro. Recordó lo que había pasado en la noche, y buscó a Kakashi con la mirada. Lo encontró dormido cerca de ella, de rodillas en el suelto y con brazos y cabeza apoyados en su cama junto a ella. Sonrió al verlo acurrucado ahí tan cercano a ella, y luego pasó su mano con cariño por el cabello plateado del enmascarado mientras decía:

— Enserio vas a cumplir tu misión, ¿Verdad Hatake?


Continuará…

¡Un aplauso para las/los que dijeron que el rubio misterioso era Minato! Y claro su hijo Naruto.

Lo que me recuerda… ¡ya me atrasé con el manga! Rayos… algún día me pondré al corriente.

Ah si!

Gracias! Por seguir leyendo :3 Comenta si te gusta la historia o el capitulo. Si no, también dime! Me interesan las criticas constructivas.

Edición Revisada.

Enkelii Chan