¡Vaya! Ya el final… Parece mentira que este fic sea el que más reviews tiene. Con lo que me gustaba a mi "Detective Chico Bestia"… 31 a 27 más o menos… No hay color xD. ¡Y con la caja de música hay un abismo! Solo tiene 3 reviews T.T. Mi primer fic tiene 17 creo, pero bueno... Si este tiene más fama me alegraré xD. Solo espero que, siendo el que más reviews tiene os guste de verdad. ¡Ya sé que "está bien… un poco soso, pero bien…" ¿Pero que el voy a hacer?! u¬¬ xD


Adiós, relajantes y merecidas vacaciones.

-Raven…-Alguien la llamaba y la movía con una mano. Tenía miedo de abrir los ojos y ver algo desagradable. -Raven…-El tono de voz sonaba preocupado. Le puso una mano debajo de la cabeza, como si quisiera incorporarla. -¡Raven! Empezaba a desesperarse, pero si ella no sabía quién era, no se quería arriesgar a nada. -¡Háblame, por favor! -Conocía esa voz.

-¿Chico Bestia?-Preguntó y abrió los ojos por fin. Lo veía todo borroso.

-Raven, ¿estás bien? ¿Qué te ha pasado? – La besó suavemente en los labios.

-¡Chico Bestia! ¡Eres tú! –Abrió los brazos y le rodeó el cuello mientras lo besaba con lágrimas en los ojos. –Te quiero.

-Y...Y yo a ti… -Se quedó atónito. -¿Qué ha pasado aquí? ¡Chicos! –Llamó a los demás, que estaban buscando pistas por tofo el hotel y los alrededores. Querían saber quien había atacado a Raven. Se había olvidado de ellos cuando ella se despertó y lo besó. -¡CHICOS!

-Verás… -No sabía cómo empezar.- Recordarás el día en el que te negué tantas veces que tenía miedo, ¿verdad? Hace ya un año o dos. –Él asintió. –Pues ha pasado otra vez. Cuando tu desapareciste y todos los demás también era porque no tenía bajo control mis emociones. No dejaba salir mis sentimientos y había perdido los poderes. Mis sentimientos y mis poderes habían buscado otra salida y por eso no podía dominar ninguna de las dos cosas.

-¡Vaya! Volviste a tener miedo y quisiste ocultarlo, ¿verdad? -Rió él.

-No exactamente. Sentí miedo, si, cuando desapareciste. También estaba nerviosa. Cada vez que te acercabas a mí, o cada vez que intentabas besarme. Cuando el coche se estrelló y te quedaste conmigo aun estando enfadada contigo. –Empezó a enumerar todas las cosas por las que había pasado. –O cuando me enfadé con Starfire. Cuando Cyborg me desesperó. Cuando me sentí sola… Todas esas cosas me las guardé para mí. Ni siquiera te dejé que vieses que me tranquilizaba cuando me tocabas y me dabas ánimos en silencio.

-Yo siempre que te notaba nerviosa quería calmarte. No me gustaba ver tu expresión tan tensa. Pero, parecía que no funcionaba.-Él bajó la mirada, apenado.

-Y aun así seguías haciéndolo. Yo no quería que me viese nadie así. Tú eras el único que parecía darse cuenta aunque no me dejase ver. Pero yo no quería que supieses que también eras el único que podía calmarme.

-Parece que estas vacaciones solo nos han dado más trabajo. –Bromeó Chico Bestia. -Ahora podré decirle yo a Robin: "¡No son vacaciones!". Como cuando fuimos a Tokio.

Raven sonrió y entonces entraron los demás por la puerta. Se acercaron a Raven y Robin le puso una mano en la frente.

-¿Estás bien?

-Sí. –Contestó ella, sonriendo al ver de nuevo a Robin haciendo de hermano mayor.

-Debería avisar a los ciudadanos sobre la verdad de su leyenda. –Dijo el pelo-pumuky.

-Creo que será lo mejor. – Asintió Cyborg. –Ve tú, que tienes un gran don de la palabra.

Robin lo miró unos momentos con mala cara. Luego no pudo evitar sonreír ante la cara de Cyborg. Le resultaba muy difícil enfadarse con él. Se levantó y salió por la puerta del dormitorio.

-Nosotros llevaremos a Raven a fuera. Le vendrá bien un poco de aire. Además, ahora que está oscureciendo la brisa se notará más. –Le dijo Starfire a su novio antes de que se alejase demasiado.

-Me parece bien. Procuraré no tardar mucho.- Robin le sonrió y ella se acercó. –Solo espero que este último día que nos queda podamos disfrutarlo. Parece que seamos un imán para el peligro. –Star le dio un beso en la mejilla y él bajó por las escaleras para salir a la calle.


Robin llegó a un edificio tras mucho preguntar a la gente. Pedía ir a un sitio donde pudiera informar de un suceso a quien estuviese a cargo de la ciudad. O, aunque tuviese que hacerlo él, comunicar a todo el mundo una noticia importante. Las calles de la ciudad eran muy confusas. Habían muchos edificios de por medio y cuando llegaba a la mitad de las indicaciones que le habían dado ya no sabía si debía ir a la derecha o a la izquierda, pero sentía el impulso de darse de cabezazos contra el edificio que tenía delante.

-Buenas tardes. ¿En qué puedo ayudarle?- Preguntó un hombre trajeado, con gafas de sol y con un pinganillo en la oreja, dirigiéndose al chico del antifaz.

-Me gustaría hacer un comunicado importante a todos los ciudadanos.- Dijo él, algo intimidado.- Si es posible, claro. –Dijo como si quisiera disculparse por ser muy atrevido con la petición.

-¿Es realmente importante?

-Si no fuese importante no vendría aquí. Pondría un cartel en la ventana de mi habitación.-Contestó, pensando que aquel hombre bromeaba.

-Las tres últimas veces que alguien utilizó el balcón de "Anuncios importantes" solo comunicó estupideces.

-Para usted serían estupideces, pero para muchas personas sería importante. Por ejemplo, que haya acabado una huelga de trabajadores o de taxistas o algo… -Le explicó Robin, como si fuese tonto.

- ¿Le parece a usted, señor, importante saber que Paco hace descuentos en bebidas a quien lleve la chapa de la botella de la ultima cerveza que consumió allí?

-Pues… No mucho.

- ¿Y le parece importante saber que Trini ha tenido mellizos y Maruja les bordó los nombres en "colorines" en las mantitas de las "cunitas"?

-Verdaderamente no… -Robin empezaba a avergonzarse por haberle parecido una estupidez que aquel hombre le preguntase si su comunicado era importante.

-¿Le parece importante saber que el próximo Madrid-Barça es el jueves y que lo pondrán en el bar de Paco que ahora hace descuentos a aquellos que pidan la tapa de jamón ibérico en lugar del pincho de tortilla de patata?

-Hombre… Lo del bar de Paco ya es excesivo… -Empezó él.

-¿Verdad? –Le dijo el otro, con una cara de felicidad al haber encontrado a alguien que compartía su opinión.

-¡Pero hablamos de un Madrid-Barça, por Dios! –Se escandalizó Robin. –Eso tiene que saberlo hasta el Papa. –El hombre de negro lo miró con cara de estupefacción. Robin puso cara de disculpa. –Soy muy fanático. ¿Me deja hacer el comunicado?

-Adelante. –Dijo el pobre hombre, con cara alucinada y con una voz que dejaba bien claro que el mundo se le había venido abajo. –Dígame su nombre y nos encargaremos de que tenga el balcón libre para comunicar eso tan importante a los ciudadanos.

-Me llamo Robin. Y quiero que sepa que es muy urgente. De verdad. Los superhéroes no comunicamos tonterías.

Tras ver la seria expresión de Robin y saber que era un superhéroe pareció tomárselo en serio y asegurarse de que el balcón estuviese libre lo antes posible.

-Si es la primera vez que comunica algo yo puedo quedarme a su lado para que no se ponga nervioso.

-Ya estoy nervioso.


-¿Cómo fue?

-¿El qué?

-Lo que le hiciste a Chico Bestia en la cama ¡No te digo! El cómo nos salvaste.-Dijo Cyborg levantándose.

-¡Ah! Eso…- Respiró tranquila.

-¿Cómo lo conseguiste?

-Solo reconocí que os echaba de menos, que me sentía sola y que había tenido miedo. –Miró a Chico Bestia. Él ya sabía que también había sentido amor, pero no creyó necesario contárselo a nadie más.

-Y yo quería decirte, Starfire, que siento mucho haberme enfadado contigo. Pero estaba mal y, ya sabes…

-Lo sé. –Y no pudo evitar correr a abrazarla. A Raven se le saltaron algunas lágrimas y no se molestó en esconderlas.

Star se sentó, sonriendo y llorando también, en su silla frente a Raven. Cyborg trajo refrescos para todos y al pasar junto a Raven le alborotó el pelo como solía hacer con Chico Bestia.

-Ahora que estás con mi mascota favorita eres como mi hermanita, que lo sepas. –Le advirtió él.- Aquello quería decir que sería tan victima de sus bromas como Robin y su novio.

-Pero no te pases con ella. Tu objetivo soy yo. –Le advirtió Chico Bestia a Cyborg también, mientras se sentaba en el brazo del sillón de Raven y le pasaba un brazo por los hombros.

-Sí, si…-Decía el otro, haciendo ver que pasaba de sus advertencias, mientras se llevaba el vaso a la boca. - ¡Ah, no! ¡Eso si que no! –Se quejó de pronto, al ver a Chico Bestia inclinarse para besarla.

-¿Qué? –Chico Bestia comprendió. -¡Ah! ¿Esto te molesta? –Preguntó divertido.

-No. –Dijo el otro. Desviando la mirada.

- Seguro. –Dijo el chico verde, con una sonrisa de suficiencia para molestar a su amigo. Se inclinó un poco más y empezó a besuquear a Raven mirando de rojo a Cyborg.

-¡Déjame! –Gritó el otro.- No me importaba nada vuestra relación, pero si vais a estar todo el día besuqueándoos, paso.

Chico Bestia y él empezaron a insultarse en plan broma mientras Starfire los observaba divertida.

-Y pensar que me habría podido perder este momento… Las risas de Star, los piques de Cyborg y los besos de Chico Bestia…-Pensó ella, sintiéndose incapaz de volver a ocultar sus sentimientos por miedo a perderse algo como aquello.


-Bien… Em… -Robin se hallaba junto al hombre trajeado, mirando a una multitud de ciudadanos que esperaba saber algo realmente importante.- ¿Cómo empiezo?

- Le aconsejo que nombre la causa de su comunicado. Luego diga lo que ha ocurrido y entonces explíquese.

-Era una pregunta retorica.-Dijo Robin, volviéndose a mirarlo. –Pero gracias. –Y se volvió hacia los ciudadanos. Se sentía estúpido. ¿Por qué hacían ese tipo de convocaciones para decir cosas importantes? O no tan importantes como los descuentos en el bar de Paco. - ¿P-podría hablar usted? No me siento muy animado como para dirigirme a tantos desconocidos.

-Vale.-Dijo el otro avanzando.-Pero que conste que esto no se va a repetir.

-No creo que haga falta tampoco.-Pensó Robin.

-Ciudadanos, os he congregado aquí para un comunicado urgente. Este joven.-Y señaló a Robin-Tiene una valiosa información que ESTA VEZ -Robin vio como la gente se volvía para mirar a cierto grupito de hombres allí abajo.-ES IMPORTANTE. Y no tiene nada que ver con el bar de Paco.

Robin vio muchas caras decepcionadas, otras contenían carcajadas y muchas otras, las más arrugadas, ponían la misma cara de escepticismo que le había visto incontables veces a Raven. Se acercó al lado del hombre del traje. Este parecía haberle cogido cariño, porque no se había movido de su lado y le animaba a hablar.

-Ay…-Suspiró. Seguía sin saber cómo decir aquello. Se sentía tan estúpido como la noticia de los descuentos en la tapa de jamón de Paco.-Desde que llegué aquí- Empezó, para no quedar aun peor sin decir nada.-he escuchado muchas veces la leyenda de la ciudad. Desde entonces se porque es conocida esta zona por la ciudad de la niebla.

-¡No es una leyenda! ¡Es cierto!-Gritó alguien, seguido de varios gritos confusos que aseguraban que aquello era cierto.

-¡ES UNA LEYENDA!-Gritó él. Todo el mundo se sumió en silencio.- Solo es una leyenda. Se dice que cuando aparece la niebla aparecen monstruos y se llevan al primero que pillan. Y hace poco esto se hizo realidad. Muchos pensáis que ha dejado de ser una leyenda, pero es tan falso como la historia de la chica de la curva. No existen tales monstruos de la niebla.

-¡¿Cómo explica entonces lo de que hayamos visto a esos inexistentes monstruos?!

-Todos esos seres fueron un error. Una de mis amigas perdió el control sobre sus emociones y provocó las apariciones de esas criaturas. Todo eso lo provocó ella.

-Entonces…-Empezó alguien- ¡Su amiga quería matarnos!-Acusó.

-¡Sí! ¡Toda su panda quería destruirnos!

-¡Esa chusma quería dominar la tierra empezando por nosotros!

La gente empezó a gritar. Robin intentó calmarlos para explicarlo todo. No se había expresado con claridad. Miró al hombre de negro, buscando algún apoyo, pero este le miraba con la misma cara que todas aquellas personas. Robin volteó a mirarlos otra vez. Sacaron antorchas y horcas de Dios sabrá dónde y empezaron a abuchearlo. Se dio la vuelta, preparado para salir corriendo y llegar al hotel, pero el hombre de negro había pedido refuerzos. Todos los que estaban allí (excepto Robin) llevaban antorchas y le cerraban el paso. Los tenía muy cerca. Se dio la vuelta, se subió a la barandilla, dejando a todo el mundo estupefacto.

-Hasta la próxima.-Dijo con una sonrisa.

-¿Va a saltar?-Preguntó uno.

Robin cogió un gadget de su cinturón y de él salió una cuerda hasta un edificio lejano. Se enganchó y saltó. La multitud se dirigía hacia el lugar donde había aterrizado. Robin llevaba ventaja, pues estaba más adelante, pero ellos eran más y conocían mejor todas las calles.


Tras muchísimos, tiernos para Star y sufridos para Cyborg, minutos, Chico Bestia dejó los labios de Raven.

-Solo espero que no os paséis así lo que nos queda de vacaciones.-Empezó Cyborg- Porque pienso disfrutarlas y vuestros ruiditos me molestan.-Se reclinó el asiento y cerró los ojos, como si estuviera en un spa.

-¡SE ACABARON LAS VACACIONES!

-¿Qué narices está…?- Cyborg abrió los ojos y saltó del sillón. A lo lejos vio a Robin seguido de una multitud con antorchas.- ¡La virgen!-Y corrió a poner el coche en marcha.

Starfire, al ver a Cybrog correr, volteó y también vio a Robin. Se puso en pie de un salto.

Chico Bestia le estaba contando un chiste a Raven. Parecía realmente bueno, porque ella sonreía, pero se quedó a medias. Levantó la mirada al oír gritos. Raven se dio la vuelta y también lo vio.

-¡A LA PORRA LAS VACACIONES! ¡PARA ESTO PREFIERO SEGUIR EN LA TORRE! –Cogió de un brazo a Star cuando la tuvo al lado y salió despedido hacia el coche.

-Supongo que no todo tenía que ser de color rosa.-Dijo Chico Bestia sarcásticamente y Raven lo elevó en el aire y lo llevó hasta el coche.

-¡¿Qué has hecho para cabrearlos de esta manera?!-Le gritó Cyborg a Robin, que iba de copiloto.

-¡Creen que queremos dominar la ciudad!

-¡Slade tenía razón! ¡Os parecéis tanto que hasta te confunden con él!

-¡Déjate de bromas y arranca!

Y, discutiendo casi todo el viaje, los titans volvieron a Jump City tras sus relajadas y merecidas vacaciones.


Aquí termina la historia ^^ Espero no haberos decepcionado mucho. ^^u Me faltaba inspiración, pero quería terminarlo de una vez xD.

Mensaje especial para Espe (jejeje :p Soy "asín" de feliz xD): Se lo que estás pensando ¬u¬... "¡Pobre Chico Bestia! Siempre se queda a medias" xD Llamáme maniática, pero es como una costumbre xD

Bye!

P.D: Por lo menos ahora puedo centrarme en "La caja de Música", que ya tengo empezado el próximo Song-Fic xD