Hola a todos, les agradezco mucho sus reviews chicas, me ponen muy contenta…les contaré que últimamente el trabajo me tiene absorbida por completo pero siempre me daré un tiempo para pasarme por aquí, un abrazo inmenso preciosas! Ina minina, sora147, naomigomiz, sky d, Serena hepburn, Celestia carito, bulma GT y Scarlex. ¡Besos infinitos para ustedes! Nos leemos pronto, Au revoir :3

Disclaimer: Los personajes de los que habla ésta historia son obra, arte y magia de Akira Toriyama.


NO SE PUEDE OCULTAR

Recuerdo esos días, en que mi alma comenzaba a verdaderamente forjarse dentro de mí, cuando estuve muerto y combatí al lado de ese insecto solo para remediar mis errores del pasado, en ese entonces muy recientes.

Y en ese entonces también apenas comenzaba a entender que era lo que en verdad sentía por ti y el mocoso, debo reconocer que aquella verdad me frustraba y hasta maldecía mi suerte, pero después de tantos años pude entender que no era tan así.

Aquel día en ese planeta de los Kaioshin, ese al que dices llamar mejor amigo te ofreció como acompañante de ese esperpento milenario, en un primer momento estaba seguro de que el clase baja no se atrevería jamás a eso; pero estaba muy equivocado.

Se atrevió a ofrecerte, una fotografía tuya…aún me pregunto cómo es que ese sujeto tenía esa fotografía. Pero me ofendió y me hizo sentir tan estúpido oírlo hablar de ti, que eras una mujer no muy joven pero si muy atractiva.

Y debo recalcar ese MUY.

Maldito miserable, fue capaz de ofrecer a mi compañera, pero aquel no es imbécil, sabía muy bien que es mucho más fácil y menos tedioso ofrecer a la mujer de otro.

Pues a la suya, ni de broma.

Ese sujeto siempre se mostró como el más tonto ante todos, pero dudo mucho que en verdad lo haya sido, después de estos largos años pude comprender que no lo era. No del todo, muchas veces su comportamiento era exasperante, perturbaba el orden de mis pensamientos y creaba en mí la peor de las confusiones.

Pero aquello ya suena a viejo, han pasado casi quince años desde aquel día, donde supe que habías muerto. Tú muerta, tú muriendo.

Jamás me perdonaré por haberte causado ese sufrimiento, aunque sé que te dirigiste al limbo, tú…tú no merecías eso, no viniendo de mí. Aunque muchas veces me has dicho que aquello no fue tan importante, mujer. Aún no has aprendido a mentirme y después de conocerte a la perfección jamás serás capaz de lograrlo conmigo.

Conozco cada uno de tus gestos, de aquello que callas y también aquello que queda grabado en tus recuerdos, pues con los años la unión que realizamos se volvió nuestro vínculo secreto.

Miradas, gestos, caricias, besos y deseo, ni el paso de los años pudo refrenar el deseo que existe en mi cuerpo, jamás sabrás todo cuanto necesito de ti.

Nunca sabrás que en las noches el calor que inunda mi ser al recordarte puede más que yo mismo, debo admitir que te extraño mujer, debo admitirle a mi razón que no me conformo con que no estés. Debería estar tranquilo porque quizás podré verte pronto de nuevo, no sabes cuánto ansío volver a sentir tu piel suave entre mis dedos.

Aprendí con los años que el destino suele pegar muy duro.

Incluso nuestra hija, ella que es tu viva imagen pero posee mi orgullo innato se quebró ante tu ausencia, pero día y noche espero que llegue ese día en que pueda reencontrarme contigo, mujer terca.

Insististe tanto en hacer ese viaje y te veías tan entusiasmada con la idea que no pude negarme, ¡tres meses sin verte!, sin tener tu cuerpo, sin rozar tu piel.

¡Tres meses mujer loca! Y nada me costaría volar hasta donde estás y poseerte; pero sé que no debo hacerlo, debo controlar los impulsos de mi cuerpo, aunque me llames todos los días y me digas quien sabe qué cosas porque no te pongo atención, sé que nada de eso podría compararse.

Regresa rápido mujer, ¿o qué prefieres? Que me aparezca en medio de tus reuniones volando como suelo hacerlo, no me tientes. No sabes cómo disfruto aún ahora hacer palidecer a los humanos, Bra no puede más.

Necesita que alguien le preste la atención necesaria para ese terrible orgullo.

Puedo comprender ahora un poco de lo que padeciste conmigo en el pasado, ahora sé que en verdad sufriste.

Vuelve pronto mujer, no hagas que cometa una locura, sé perfectamente que no podrás resistir la tentación y honestamente yo tampoco.