No me pertenece KHR
Quiero agradecer a 1827, ChibiGoreItaly, M. Hyde, YoKoChi150, U.s.a.g.i.n.e.k.o-c.h.a.n, Cyan Reed, Sheijo,
Anglica, , sumireko, , yuu18, estrella105, Coffee 'N Chocolate, y a todos los que han dado seguir y favoritos (reverencias)
Kusakabe no era un hombre de arrepentirse de lo que hace, era su filosofía, pero ir como compañero de un furioso conductor como Hibari, con sed de sangre, fue una gran mala decisión. Envió una plegaria a Buda y se persignó a Jesucristo, alguno de los dos escucharía sus ruegos para poder mantenerse con vida un día más. Y es que en el momento que arranco el automóvil, los límites de velocidad fueron violados, blanco como el papel Kusakabe trato de pedirle a Hibari que fuera más lento, pero sus palabras nunca salieron de su boca, cuando su jefe le envió una mirada climatizada.
La diferencia de horas no estaban a favor del director, Tsunayoshi se acomodó en su asiento junto a la ventana, mientras Gokudera al lado suyo. Ellos ya estaban lejos de las garrar o tonfas de Hibari Kyoya, su director.
—Hime-sama ¿podremos regresar antes que el bastardo se dé cuenta?
Inquirió Gokudera, no era que le preocupare su seguridad, le preocupa la seguridad de su devoción. El cuerpo precioso de Hime-sama podía sufrir algunos daños.
—No te preocupes Gokudera-kun, deje una nota para Hibari-san.
— ¡Como era de esperar de Hime-sama! —exclamo Gokudera, con ojos destellantes, tal vez es el único que apoye las ideas descabelladas de Tsunayoshi.
En toda la carretera Hibari no pudo encontrar a Tsunahime, la herbívora rebelde. Furiosos regreso al internado, iría a dar una visita a Dino, para sacarle a golpes suaves como el algodón, información del paradero de su prima.
Cuando Dino fue agarrado del cuello, arrastrado por los pasillos hasta la oficina del director, no fue una sorpresa ya Dino era tratado de esa forma siempre por Hibari.
— ¿Donde esta esa herbívora?
— ¿Cual herbívora?
—Deja de bromear conmigo caballo. —clavo su tonfa en la pared centímetros de su cara.
Dino blanco como la nieve, trato de alejarse de Hibari. La única "herbívora" que era capaz de poner los nervios de punta era su prima Tsunahime o más bien su primo Tsunayoshi.
—Mi primita debe estar en su cuarto con pijama y durmiendo. —sonrió.
—Se escapó del internado con el herbívoro violento.
Dino se burló en su cabeza, acaso no ve que también es un violento.
— ¿Dónde está?
— ¡Que no se!
—Voy a comunicarme con la madre de esa herbívora.
— ¡No puedes!— grito Dino agarrando una pierna de Hibari, solo para caer inconsciente cuanto Hibari enojado por ser tocado, cariñosamente lo golpeo en la cabeza con su tonfa.
Tsunayoshi y Gokudera caminaban por las calles de Tokio, en búsqueda del clan Momokyokai. No caminaron mucho a unas tres calles de la estación se encontraron la oficina de los yakuzas, un edificio de tres plantas.
Tsunayoshi abrió la puerta de una patada. Cuando Tsunahime lo llamo para decirle que estaba secuestrada, se suponía que tendría que encontrarla amarrada en una silla con una mordaza en la boca. Nunca se le paso por la cabeza que la encontraría, jugando una partida de póker.
— ¿Es así como luce alguien secuestrado Tsuna-chan? —dijo con un violento tic en su ceja.
— ¡Tsu-kun, por fin vienes a rescatarme!
— ¿Dónde crees que vas? todavía no hemos terminado—dijo uno de los hombres fornidos de la mesa, agarrando el brazo flaco de Tsunahime.
—Suelta a mí hermana.
Exigió Tsunayoshi agarrando a su hermana del otro brazo con fuerza, arrebato a su hermana del agarre del hombre fornido. Tsunahime fue estrellada en el pecho fuerte de Gokudera, mientras Tsunayoshi golpea a los yakuzas.
Limpiando el sudor de la frente, se dio vuelta para ver cómo estaba su hermana solo para encontrarla pegada como un chicle molesto pegado en la suela de un zapato en el pecho de Gokudera. Ahora él no era celoso, solo que no le gusta que nadie toque a su hermana, podrán tocarla en unos cien años pero todavía no.
—Gokudera-kun suelta a mi hermana. —dijo con voz tétrica.
Cabe aclarar que Gokudera no era quien agarraba a Tsunahime, más bien era Tsunahime quien no dejaba ir al pobre canoso, que trataba de despegar a Tsunahime de su pecho, para poder mantenerse en una pieza.
Hibari caminaba de ida y vuelta en su oficina, no sabía qué hacer. No era un hombre de dudas, eso es para los herbívoros, pero no sabía si llamar a la madre de Tsuna, recuerda la primera vez que dijo que llamaría a su madre, en ese momento suplico para que no fuera llamada. Ahora Dino, el caballo, también dijo que no llamara a la madre de la herbívora problemática. Hay algo raro para que Sawada Nana no quieran que sea llamada, algo muy raro.
Gokudera, Tsunahime y Tsunayoshi en medio de ellos caminaban hacia la residencia donde se quedaba Tsunahime. Ellos no hablaban de nada, caminaban en silencio perdidos en sus propios pensamientos. Tsunahime se preguntaba si el amigo de su hermano tendrá una novia, Gokudera se cuestiona porque hay dos Tsunahime si solo debería haber una, mientras Tsunayoshi pide una súplica silenciosa para que Hibari no lo descuartice.
—Hime-sama ¿no era que vendríamos a rescatar a su hermano?—inquirió Gokudera, cansado de no poder entender la situación.
—Pff ¿Hime-sama? —se burló la verdadera Tsunahime.
Podía ser la hermana de Hime-sama para Gokudera, pero no permitiría que nadie se burle de su devoción. Listo para atacar Tsunayoshi se interpuso en su camino.
—Cállate Tsuna-chan. Ya que hemos llegado hasta aquí, tengo un secreto Gokudera-kun —puso su manos en los hombros de Gokudera —Yo no soy Tsunahime, soy su hermano que se hace pasar por ella.
— ¡Eso no puede ser! ¡Hime-sama es Hime-sama!
Tsunayoshi puso los ojos en blanco porque Gokudera tendría que ser tan terco. Bueno tendría que mostrarle la prueba de que es un chico, le mostraría lo mismo que tiene Gokudera.*
—Mira Gokudera-kun soy igual que tú —se levantó la sudadera con capucha dejando ver su pecho plano —Ves no tengo senos. Aunque Tsunahime siendo mujer sigue siendo plana como una tabla. —agrego.
Tsunahime con una vena palpitante en su sien, lanzo un golpe a la cabeza de su hermano.
— ¡Perdón por ser plana! —grito —Oh no Gokudera-kun por favor no te desmayes antes de darme tu número de contacto.
Tsunayoshi ahora tenía un nuevo problema arrastrar a Gokudera desmayado hasta la estación. Como si fuera un saco de papas tiro en el asiento del tren a Gokudera, solo esperaba que Hibari no estuviera despierto y poder regresar a sus habitaciones. Miro al inconsciente Gokudera, y recordó lo molesta que fue su hermana pidiendo el número de contacto de su amigo, no lo dejaba ir hasta que se lo dio. No supo si sentir lastima por Gokudera por conseguir una acosadora o por su hermana que le gusto un terrorista, tuvo más lastima por Gokudera.
El lugar se encontraba en penumbras, Tsunayoshi suspiro aliviado parece que su director no se dio cuenta de su ausencia, dejando que Gokudera saltara primero las verjas, tomo su turno, se preparaba los dos para correr a sus respectivas habitaciones cuando las puertas del infierno se abrieron.
—Herbivoros. —la voz del demonio se escuchó tan oscura a sus odios. Poco a poco se dieron vuelta para ver salir de la penumbra al señor del inframundo. Ojos azul metálicos brillaban en la oscuridad, ahora Tsunayoshi sabía que estaba en graves problemas.
—Hibari-san, Gokudera-kun no tiene culpa de nada si quiere puede romper todos mis huesos.
— ¡No puedo permitir eso Tunayos…! —Gokudera no pudo terminar cuando se retorció de dolor por el codazo que recibió en la boca del estómago.
—No voy a romper a ninguno de los dos sus huesos.
— ¡En serio! —dijo Tsunayoshi feliz, tal vez ha estado haciendo mal en comparar a Hibari con un demonio.
—Desde ahora en adelante vivirás en mi casa. —retira lo pensado Hibari era un demonio.
*- fueron malpensado ¿cierto? a mi no me engañan hahaha.
¿Alguien le gusta el sienen? quiero recomendar uno que recientemente me ha atrapado Bokura no Hentai, es muy bueno! Por favor pasen y lean mi nuevo aoneshot Obsesión es amor. Sin mas me despido y nos leemos en siguiente capi. ^^
