Horas mas tarde, Sheldon entraba de nuevo al club. No se imaginaba lo que había sucedido un rato antes, pero un escalofrío recorrió toda su espalda avisándole de que algo no andaba bien. Miró a su alrededor y pudo vislumbrar a Ted claramente enfadado mientras hablaba con la camarera y lo señalaba con el dedo.

Eso no le gustó nada en absoluto. Algo había pasado y temía que su coartada haya sido descubierta.

-Mira a quien tenemos aquí. ¡Si es nuestro gran hombre de negocios Mitch!- Decía irónicamente Ted. -Imagino que habrás venido por nuestra pequeña, verdad.

-Si- Decía Sheldon intentando guardar la calma. -¿Hay algún problema?

-¿Problema? Ninguno, pero es curioso lo que me comentaban, desde hace una semana pediste sus servicios todas las noches.

-Servicios por los cuales pague con dinero limpio- Se defendía.

-Cierto- Confirma Ted. -¿También pagaste las horas extras que hacías durante el día?- Pregunta enfadado.

-¿Como dices?- Es lo único que se le ocurre decir al verse acorralado.

-No te hagas el inocente conmigo. Se que estuviste en la casa de Amy, una de mis chicas te vio entrar y salir en más de una ocasión- Le dice. -Si hay algo que no soporto es que me tomen por idiota y abusen de mi confianza. ¿Entre ustedes hay algo más que una simple amistad de la infancia, verdad?

-Lo que haya entre nosotros no es asunto tuyo- Dice Sheldon seriamente. -Asi que aquí tienes el dinero de esta noche. Si quieres más, solo dímelo.

-Dudo mucho que la encuentres- Le dice Ted.

¿Que dijo? ¿Acaso aquel sinvergüenza le había hecho algo?

-¿Que quieres decir?- Dijo girándose de repente y agarrándole por la solapa de la camisa.

-Que esa zorra no está.

-No vuelvas a llamarla de esa manera- Le sisea como lo hace una serpiente antes de morder a su presa. -Donde está, que hiciste con ella.

-¿Tanto te importa esa mujer?- Pregunta Ted sorprendido de su reacción. -Ahora entiendo, tu debes de ser aquel tipo que hizo que se largara, abandonándola a su suerte. Ese que amó tontamente y confió ciegamente.

Aquellas palabras le hirieron en su ego. Ese hombre sabía algo de lo que Amy había pasado. Pero no podía permitir que se salga con la suya. Debía averiguar donde estaba.

-Te lo repetiré una vez más. Donde esta.

-No lo se, hace un rato llegó un hombre y me atacó a mi y a un amigo. Cuando regresé a buscarla ya no estaba.

¿Había aparecido un hombre y se le había llevado? Eso era ridículo, quien podría haber hecho semejante cosa.

-Quien era ese hombre.

-¡Y yo que sé!- Dice soltándose del agarre que Sheldon le tenía. -Era un tipo no muy alto, con gafas. Con cara de idiota, debo decir.

Aquella descripción solo podía ser de una persona, Leonard. Pero que le había pasado para que hiciera eso. Y lo que mas le extrañaba era que no lo había llamado para decirle que Amy estaba con él. Eso le parecía demasiado extraño.

De todas formas subió a la habitación en la cual solía estar Amy, para asegurarse que no sea mentira. Pero una vez estuvo en ella la encontró vacía, lo único que había era su ropa sin guardar en la pequeña cómoda que acompañaba a la cama.

-Te dije que no estaba aquí- Dijo Ted detrás de Sheldon. -Y si no me crees, ve a su casa, que la conoces bien y verás que no miento.

-Lo haré, puedes estar seguro de eso- Dice el físico marchándose.

-Una cosa más- Lo interrumpe Ted en su camino. -Cuando veas a esa prostituta dile que no aparezca por aquí, porque ni suplicando volveré a ayudarla.

Sheldon estalló su rabia contenida en él dándole un puñetazo.

-¿¡Que no volverás a ayudarla, maldito!? Dime en que demonios la ayudaste. Lo único que hiciste fue humillarla, maltratarla y aprovecharte de ella- Lo agarra nuevamente del cuello de la camisa. -Ahora escúchame bien. Cuando te vuelva a ver rondado alrededor de ella eres hombre muerto.

Dicho esto, y dejando a Ted aturdido en el suelo por el segundo golpe recibido en el día, fue corriendo al piso de Amy para encontrarse lo mismo, nada. La puerta estaba rota, el sillón tirado en medio del salón y la casa vacía. Allí había pasado algo. Y lo único que tenía era una descripción que concordaba con la de Leonard. Entonces se dirigió lo más rapido que pudo al edificio donde vivía.

Leonard estaba intranquilo. Sabía que en cualquier momento Sheldon aparecería buscándola. No sería muy difícil comprender que fue él quien se llevó sin preguntar. Pero no tenía ni la menor idea de que decirle. Le había prometido a Amy que no dirían nada a Sheldon.

Flash Back:

Penny por fin respiró aliviada en cuanto la vio aparecer por la puerta. En un principio le costó reconocerla con el pelo más largo y recogido en un rodete desordenado. Además, su rostro y ojo derecho se estaban emempezando a hinchar, por algún golpe que había recibido, si la viera en la calle no la reconocería. Cuando se concentró un poco más en mirarla noto que estaba mucho más delgada que antes, era cierto que ya no era una muchacha, se convirtió en una mujer. Pero lo que más le impacto fue su mirada, esa mirada delataba que vivió una vida dura, que la hacia mas mayor.

Lo único que hizo fue correr para abrazarla. No sabía lo que pasó en ese tiempo, lo único que sabía era que había la posibilidad de que estuviera prostituyendose, pero nadie se lo confirmó. Nisiquiera Leonard, por que se negaba a hablar del tema. Pero en la forma en la que transcurrieron las cosas en la última hora y de la manera en la que llamó pidiendo ayuda, la duda ya no cabia en esa asquerosa y maldita realidad. Pero todo eso no tenía importancia, la realidad era que esa mujer estaba sola y los nesecitaba. Y Penny estaba dispuesta a apoyarla en todo lo que sea necesario.

Aquel abrazo reconfortó a Amy en lo más profundo de su ser, siempre había tenido el día que tuviera que verlos cara a cara. Imaginó que la repudiarían por ser un desecho de la sociedad. Pero Penny lo primero que hizo fue abrazarla. No le reprochó nada, ni tampoco la insulto como ella esperaba; simplemente se limitó a abrazarla para transmitirle una seguridad y cariño que nesecitaba desesperadamente.

-¿Estas bien?- Preguntaba la rubia rerevisándola de arriba a abajo como haría una madre con su hija. -¿Quieres ir al médico?

-Estoy bien, no es necesario- Decía ella con una sonrisa. -Gracias a Leonard estoy a salvó.

-Menos mal que llamaste. ¿Que te pasó?- Cuestionaba Penny, pero vio como Amy se tensaba ante la pregunta. -Si no quieres hablar de eso, no te obligaré. Pero quiero que sepas una cosa, todos te queremos y te hemos extrañado- Le dice acariciandole la frente. -Y tienes que saber, que sea lo que sea por lo que tuviste que pasar, o hacer, nadie te recriminar jamás por que todos te apoyamos.

-Sobre todo Sheldon- Puntualiza Leonard.

-Lo sé, y gracias Penny nesecitaba oír eso... pero preferiría que Leonard te explique lo que sabe después, yo no tengo fuerzas para hacerlo.

-No te preocupes por eso- La rubia la tranquiliza. -Ahora sera mejor que te duches, comas algo y descanses. Mañana será otro día.

-Creo que deberíamos hablar con Sheldon- Dice Leonard. -Amy, él está noche irá a verte y cuando se entere de lo que pasó vendrá aquí.

-Lo sé. por eso no tengo mucho tiempo- Decía Amy. -Penny, quizás estoy abusando de su confianza pero nesecitaría un favor, por que no puedo hacerlo sola.

-Claro, lo que sea. ¿Que quieres?- Decía Penny no muy segura de lo que pediría.

-No entrare en detalles, eso te lo explicara Leonard más tarde. Pero te diré que estuve ejerciendo la prostitución todo este tiempo, por circunstancias- Dice haciendi una corta pausa, porque tener que explicar todo eso era demasiado doloroso. -Y no quiero seguir con eso. Penny quiero una nueva vida, en una nueva ciudad donde nadie me conozca. PPor favor, podrías ayudarme a encontrar un lugar y un trabajo. Haré lo que sea, incluso limpiar casas sines necesario pero por favor. Ayudame a empezar de nuevo.

-Por supuesto que te ayudaré Amy- Le dice la rubia sorprendida de esa petición. -Pero por que no esperas a Sheldon. Él te quiere y juntos podrán ser felices empezando una nueva vida juntos de nuevo.

-Por favor, entiéndeme, no quiero que el cargue conmigo... no soy digna de alguien como él.

-No digas tonterias- Interrumpe Leonard. -La única mujer que puede estar con Sheldon eres tú.

-Leonard, por favor- Lo calla Penny. -¿Estas segura?

-Si- Afirma Amy.

-Esta bien. En mi trabajo, hay un hombre que busca asistentes para su laboratorio por que esta desarrollando un medicamento para mascotas. Puedo llamarlo y explicarle que eres de confianza, trabajaras para el y vivirias en el rancho que el tiene. ¿Que te parece? Además tu has trabajado con animales.

Amy no sabía que decir, eso sería el cielo para ella. Al fin podría volver a lo que tanto amaba, la ciencia. No sabía si estaba soñando o era real lo que sucedía. Pero por fin tendría la oportunidad de empezar de nuevo. Y Sheldon por fin podría continuar su vida.

-Si me encantaría. Pero por favor, por lo que más quieras... no le digas a Sheldon donde estoy. Díganle que estaré bien y que rehaga su vida por mi.

Leonard y Penny se miraron. Sabían que sería inútil tratar de convencerla de lo contrario. Tan inútil como convencer a Sheldon para que olvidé la idea de ir a buscarla. Pero aún así, le prometieron no decir nada.

Penny llamó a su colega y lo arreglo todo. Llamó a un taxi para que llevará a Amy a su nuevo destino y vida.

Fin del Flash Back.

Tal y como esperaba, Sheldon apareció por la puerta muy nervioso.

-¡Leonard!- Exclamó cuando apenas lo vio. -¿Donde esta Amy? ¡Esta aquí verdad, dímelo!- Decía desesperado.

-Tranquilízate amigo, ella esta bien.

-Gracias a dios, es como diría mi madre- Aquella noticia fue como tocar el cielo para él. -¡Amy ven!- La llamaba dirigiéndose al interior del departamento.

-Pero ella no está aquí- Aclaró Leonard seriamente.

-¿Que estas diciendo? En donde esta- Se puso nuevamente nervioso.

El físico experimental le pidió que lo acompañe al interior del departamento para poder explicarle como estaban las cosas. Le contó como ella lo había llamado pidiéndole ayuda. Como la salvó de esos desgraciados y que se la llevó a su casa.

-Y por que no me llamó a mi- Decía poniéndose las manos en la cabeza.

-Tenía miedo de tu reacción, sabía que podrías haber enloquecido.

-¡Pero creo que hubiera sido lo mas normal dada la situación!- Grita exasperado. -¿Y si no esta aquí, donde diablos esta?

-Eso no puedo decírtelo.

-¿Como dices Leonard?- Pregunta incrédulo.

- Nos pidió que la ayudémos a salir de todo eso. Penny le consiguió un nuevo trabajo y una nueva vida con un amigo suyo de confianza.

-¿Le pidió ayuda a ustedes?- Decía Sheldon sin poder creerlo. -¿Y yo que? Acaso no confiaba lo suficiente en mí. No le dije que la ayudaría. Era tan poca la confianza que me tenía que tuvo que pedir su ayuda- Estaba desesperado y dolido por todo eso.

-Sheldon, ella te quiere. Y a su manera quiere protegerte.

-Pues para que me quiera de esta manera mejor no lo haga- Decía furioso.

-No seas tan duro con ella, esta haciendo lo que cree que es mejor para ambos.

-¿Lo que es mejor? Dime Leonard, es mejor estar separado de la persona que amas en lugar de estar juntos. ¿Es mejor dar la espalda a quien trató de estar a su lado y le brindó su ayuda y la oportunidad de una nueva vida basada en el amor que le procesa, solo por protegerme ? ¿Eso es mejor?- Sheldon cansado de todo eso. -Ya no se que pensar. Estoy cansado de ir tras ella. Primero era por que cometí un error, y cuando la encuentro escapa y desaparece, pero cuando la encuentro de nuevo y parece que las cosas van mejorando vuelve a desaparecer pidiendo ayuda a los demás antes que a mi- Hace un largo suspiro. -Estoy cansado de toda esta porquería.

-Lo lamento mucho, pero es su decisión y debes respetarla- Le dice Leonard. -Me pidió que te dijera que rehagas tu vida y fueras feliz por los dos. Y que por nada en el mundo la busques de nuevo.

-Con que es su decisión y que la respete- Se reía histéricamente. -¡Y que sea feliz!- Gritaba. -¡Entonces perfecto! ¡Reharé mi vida y no la buscaré más. Pero lo que no puedo hacer es ser feliz, cuando la persona que amo no quiere estar conmigo!- Gritó fruto de la desesperación y la angustia que le producía.

Leonard no dijo nada. Tan solo se limitó a observar como se marchaba aquel hombre con el corazón roto, en el fondo tenía toda la razón del mundo para encontrarse en ese estado. Sheldon amaba a Amy, y ella con toda terca no era capaz de comprender que él la amaría por encima de cualquier adversidad que tuvieran que pasar. Solo esperaba que con el tiempo el destino cruzase de nuevo sus vidas y les diera una nueva oportunidad.

Continuará...