XoXoXoXoX
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -COMPLETAMENTE MIO-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -
CAPITULO DOCE: XII
X…X
Al abrir sus ojos lo primero que vio fue el pecho desnudo de su amo, pudo sentir que su mejilla se apoyaba en un brazo y una de sus propias manos rodeaba parte del torso del pelinegro simulando un abrazo, el aroma de su perfumada piel podía llegar hasta lo más hondo de su nariz, aquello era demasiado para él, podía sentir como todo su rostro se encendía. Se alejó rápidamente de su lado en un movimiento brusco provocando que Sasuke se despertara.
- ¡Que rayos! ¿tienes que hacer tanto escándalo por la mañana?
- ¡No te hagas el listo! Estabas invadiendo mi espacio.
-Fíjate bien tonto. - dijo mientras se incorporaba con fastidio- Tú te has movido hacia mi mientras dormías.
Naruto observo las posiciones en las que se encontraban, en efecto Sasuke se encontraba en su lado de la cama, de hecho, se encontraba en la orilla de la cama mientras que él había recorrido mucho espacio para llegar al que él consideraba su lado. Sasuke se levantó dirigiéndose al cuarto de baño, Naruto se dio cuenta que aún se encontraba encadenado a uno de los pilares que adornaban la cama. Al poco rato escucho el sonido del agua llenando la tina y después silencio. Observo con fastidio su alrededor, ahora que lo pensaba no había visto a las esclavas entrar y arreglar el cuarto, ni ir a cambiar a su amo. Las primeras veces lo habían hecho, incluso con él.
Sasuke salió poco después con una toalla cubriendo la parte inferior de su cuerpo mientras avanzaba se secaba su caballo con una más pequeña, varias gotas de agua rebelde avanzaban por su pecho desnudo, aquella imagen lo había perturbado de una manera que no esperaba, giro la vista hacia el otro lado evitando verlo.
-Me he estado preguntando…-dijo al fin Naruto aun sin mirarlo- ¿Por qué las esclavas que entraban antes ya no vienen? Pensé que eras de los que era atendido todo el día.
-Sí, bueno así era- comenzó a cambiarse, pudo notar como el rubio evitaba verlo en aquel momento mientras se vestía- pero asumí que te pondría incomodo, pero si quieres vestirme tú te puedo dar permiso.
-Como si quisiera hacerlo.
Sasuke se acercó y libero la esposa que estaba aferrada a la cama y lo jalo hacia el baño.
-Puedes bañarte si quieres, pero deja la puerta abierta, no quiero que hagas ninguna tontería. – anclo la cadena a una de las tuberías visibles.
-Tienes guardias por todas partes, no es que pueda ir muy lejos ¿sabes? No soy tonto.
Lo dejo a solas mientras se bañaba, pero Naruto pudo darse cuenta como en lapsos de tiempo miraba hacia el baño cerciorándose que estuviera ahí. El rubio se sintió fastidiado, sería muy difícil poder ganarse su confianza, aquel día trataría de estar lo más tranquilo posible, no podía obedecer todo lo que dijera, pero al menos evitaría abrir la boca para no enfadarlo.
La rutina parecía ser la misma que los otros días, ducharse, desayunar y encerrarse en su oficina para morir de aburrimiento, encontró una especie de rompecabezas de madera en la oficina y se propuso a armarla para matar el tiempo. Se había encontrado muy poco conversador en lo que iba del día, no había evitado quejarse, pero al menos no lo había hecho enfadar y también en aquellos momentos parecía ocupado, lo escucho maldecir en voz baja más de una vez mientras revisa los documentos que tenía enfrente.
La puerta se abrió entrando Ino con una bandeja con lo que parecía café y galletas para su amo, se posiciono a un lado de este y comenzó a servirle, la chica parecía invisible en ese momento, sigilosa y sin hacer ruido, Naruto a veces admiraba esa cualidad, quizás si tuviera esa habilidad de ser tan invisible como los otros podría a ver escapado sin que nadie lo notara, desvió la vista de la chica y siguió con lo suyo, no tenía caso llamar su atención ella nunca contestaría por culpa del noble. Al término de su labor se propuso a marcharse hasta que la voz de su amo la detuvo.
-Espera, quédate un momento- se quitó la esposa que le única a Naruto y la coloco en la herrería de la venta- Las ventanas están muy sucias, límpialas ahora mismo mientras hago una llamada.
La chica asintió, mientras su amo se retiraba mantuvo la cabeza gacha hasta que la puerta se cerró tras él, Naruto iba comenzar a hablar, pero esta le hizo una señal para guardar silencio, se acercó a la puerta y escucho los pasos de su amo alejarse, cuando estuvo segura que se había alejado soltó un suspiro y se acercó a su amigo.
-Naruto, ¿Estas bien? - dijo con evidente preocupación. - ¿Cómo siguen tus heridas?
-Pensé que ya no querías hablarme.
-No podía hacerlo, el amo siempre está contigo- El chico frunció el ceño, si no fuera por su llamada urgente no habría podido hablar con ella. - Naruto, tienes que comportarte para que puedas liberarte de esas cadenas, incluso puede que te vuelvan a azotar.
-Eso trato, pero todo lo que hace o dice me irrita… todos los nobles son…-En ese momento recordó a Neji y sus aparentes buenas intenciones- Hare lo posible por controlarme.
-Eso sería bueno- le sonrió la chica- Piénsalo, si te libera podrías hacer las rutinas conmigo, te presentaría con los otros esclavos y…
-No parece que les agrade a los demás- le interrumpió- veo como me miran.
-No hagas caso a sus miradas, solo están celosos porque pasas tiempo con el amo y ellos piensas que ustedes…- se calló, era mala ida continuar, pudo ver la molestia en el rostro de su amigo. Saco un trapo de su mandil y se acercó a los grandes ventanales, pero las ventanas estaban limpias, no había ni un poco de suciedad en ella los esclavos limpiaban por completo la oficina en la madrugada para cuando Sasuke entrara.
-Puedo imaginarme lo que piensan, pero nada es cierto yo…
-Lo sé, te creo- algo en su voz lo tranquilizo, tener a una amiga, una persona con quien hablar de verdad no era tan malo.
Conversaron un poco más hasta que Ino considero que ya había pasado mucho tiempo limpiando, se despidió de su amigo recordándole que no debía enfadar mucho a su amo y lo dejo solo en aquella habitación, al salir la chica se topó con un guardia el cual se encontraba frente a la puerta atento a cualquier movimiento. Siguió su camino sin prestar atención cuando justo al dar vuelta de aquel corredor el rostro de su amo apareció frente a ella, esta rápidamente agacho su cabeza y se apartó de su paso, sin embargo, el chico no se movió, su mirada penetrante estaba fija en ella poniéndola nerviosa.
-Ino, recuérdame cuanto tiempo llevas a mi servicio.
-Toda mi vida amo.
- ¿Se puede decir que eres fiel a mí?
-Completamente amo- Aquellas preguntas no hacían más que ponerla nerviosa, no entendía por qué empezaba a cuestionarla.
-Te llevas bien con Naruto, lo sé. ¿Son amigos? - La chica no contesto por miedo a ser azotada, quizás ser amiga del rubio resultaría ser contraproducente- ¿Si tuvieras que estar de algún lado estarías del mío o con él?
- Yo le soy fiel mi amo- soltó con nerviosismo- yo daría mi vida por usted, siempre será así.
-Me alegro escucharlo, te creo. - Observo como las manos de la chica empezaban a temblar- Si eso es cierto entonces me avisaras en caso que Naruto tenga un plan para escapar ¿Verdad? El cree que eres su amiga por lo tanto te tiene confianza y es posible que te comenté algo, incluso de las personas que posiblemente le estén ayudando.
La chica al escucharle decir aquello alzo la cabeza y por primera vez miro fijamente a los ojos de su amo. Le estaba pidiendo ser una especie de espía para vigilar a Naruto. Le pedía traicionar a su amigo por fidelidad a él. Trago saliva con dificultad, su mirada la escrutaba con cada reacción que hacía.
-Yo le soy fiel amo, a costa de todo.
-Eso espero Ino, no quiero decepcionarme de mi mejor esclava.
Sasuke continuo con su camino dejándola sola, la chica sintió que el alma volvía a su cuerpo en cuanto su amo se alejó, por primera vez su amo se había dirigido a ella con tanta autoridad, le había asustado un poco, solo esperaba que Naruto confiara lo suficiente en ella para no decepcionarlo.
La puerta se abrió y la imponente figura de su amo entro de nuevo a la habitación tomando el lugar que le correspondía, Naruto se preguntó por un momento con quien se había comunicado y porque había tardado. Su amo se fue directo al escritorio para continuar con lo que había dejado pendiente.
Sasuke observo que el ánimo del chico había cambiado, se veía un poco más alegre, la presencia de la chica había aliviado un poco su mal carácter. Se había salido a propósito para otorgarle aquel placer, por supuesto eso nunca se lo confesaría, no consideraba a la chica una amenaza, así que un pequeño momento a solas con ella no le molestaba, al contrario, tenía muchos planes y aquella amistad le era conveniente por el momento.
La mañana había pasado tranquila, Sasuke no se le había insinuado en ningún momento y por su parte termino el pequeño rompecabezas que había empezado, sin darse cuenta había soltado un grito de victoria que hizo sonreír al pelinegro, se sintió avergonzado y solo opto por recostarse. El día siguió aburrido, después de comer fueron de nuevo a su oficina, en esos momentos no se dio cuenta, pero sus movimientos fueron más naturales, en cuanto Sasuke se levantó él lo hizo y lo siguió a distancia, se sentó sin que se lo indicara y siguió sus pasos como una sombra, aun hacia uno que otro gesto de fastidio, pero no necesitaba que lo apurara o lo jalara de la cadena.
-Ayer me gusto estar afuera, en el jardín- soltó de repente Naruto mientras estaba recostado en el sofá- Bueno, quitando la parte en la que me acosabas…- añadió de inmediato recordando aquel momento- Sentir el viento, el pasto… eso se sintió bien.
-Cuando acabe de revisar estos papeles podremos salir un momento.
-No lo dije para que me sacaras- le espeto mientras sus miradas se encontraban– solo quería decirlo eso es todo.
En cuanto aparto el rubio la mirada sintió como se le erizaba la piel, aquel intercambio de miradas había sido muy extraño, quería tocarlo, todo su cuerpo pedía al menos un ligero contacto de su piel, pero se recordó que se lo había prometido, no lo tocaría hasta que cometiera una falta y por el momento quería que confiara en él, necesitaba ganárselo para que nadie se lo quitara, para que fuera solo suyo.
El sol empezaba a ocultarse cuando Sasuke termino su trabajo y lo guio hacia los jardines, lo había llevado al mismo lugar del día anterior, en aquel momento pudo notar como la luz natural que aún quedaba matizaba las nubes mostrando tonalidades de rojo, naranja y amarillo, se veía tan bien que mientras estaba tumbado en el pasto no podía ver nada más. Sabía que Sasuke estaba no muy lejos de él mirando lo mismo que él, pero su expresión era un poco más distante y ajena a lo que veían sus ojos.
-A mi madre le gustaba este lugar- comento Sasuke- me solía traer aquí cuando era chico. Por supuesto no nos sentábamos en el pasto como ahora, pero hasta ahora entiendo porque le gustaba tanto.
Por un momento Naruto solo escucho, no sabía que decir, tampoco entendía porque aquel chico le estaba contando algo íntimo, ahora que recordaba no había visto ninguna foto familiar más que la del otro día, pero en ella no se veía ninguna mujer.
-tu madre…ella… ¿murió?
-Sí, se suicidó cuando yo tenía siete años- Naruto le miro por unos instantes, aquello le incomodaba, sentía que la plática se estaba haciendo muy personal y no sabía que contestar a ello- Todo lo que manejaba mi padre la abrumo y no pudo más, creo que vio algo que no tenía que ver y no pudo superarlo.
- ¿Por eso no hay fotos de ella en ningún lado?
-Las hay, pero en la casa principal, esa la maneja mi hermano, esta es la secundaría y como puedes ver no soy muy bueno decorando.
-Lamento lo de tu madre- dijo después de un largo silencio, realmente no sabía si lo lamentaba o no, pero quería decirlo quizás para hacer sentir mejor a Sasuke- La mía también murió, bueno no lo supe hasta muchos años después que me separaran de ella, solo alguien me dijo que había muerto de cansancio, supongo que todos los que son como yo así terminan… - Sus miradas se encontraron, no sabía si lo que veía en aquellos ojos era lastima o suplicaba un perdón que no le correspondía. - Tú me contaste algo intimo así que sentí que tenía que contarte algo también- se apresuró decir y volvió su vista al cielo que se hacía más oscuro.
-Gracias.
Duraron un rato más ahí poco después que oscureciera, solo disfrutando del cambio de cielo, del viendo y el pasto. Al regresar se sorprendió ver que el pelinegro no había tenido intenciones de tocarlo, le había ayudado con la camisa al quitarle las esposas por un momento y después se había acostado a dormir dándole la espalda. Esa noche durmió muy poco con temor que aquello fuera demasiado bueno para ser verdad.
Los siguientes cuatro días que le precedieron a ese fueron muy monótonos, hacía las mismas rutinas de siempre, estaba tan aburrido que casi eran nulas sus quejas. También noto que en ocasiones lo había dejado estar solo con Ino para conversar, algo que había mejorado su ánimo pero que también no pudo pasar desapercibo como algo intencional. Al atardecer, después que el pelinegro acabara sus trabajos se iban al jardín, al mismo sitio de siempre y se recostaban a mirar el cielo, en ocasiones salía una confesión de algo personal, le extrañaba cuando le compartía algo, por alguna razón cuando lo hacía no podía hacer quejas ni formar alguna discusión después de eso, aquellos pequeños detalles lograron cambiar un poco la forma en que lo veía, aún estaba en guardia, pero ya comenzaba a acostumbrarse más a su compañía sin darse cuenta. Al dormir cada uno se iba a su lado correspondiente de la cama y solo una vez en esos días había tratado de besarle, pero poco antes de hacerlo se había detenido justo cuando había estado a punto de protestar, después de eso simplemente le ayudaba a desvestirse quitando y poniendo las esposas se acostaba en la cama dándole la espalda y sus noches se volvieron más tranquilas.
-Se comporta muy extraño- Le comento a Ino una vez.
- ¿Extraño? ¿Cómo?
-Por ejemplo ¡Esto…! es obvio que se va para que tú y yo platiquemos.
- ¿Y eso es malo?
- ¡Es extraño! ¿No entiendes lo que trato de decir? – Ino lo vio divertida por aquella cara de confusión.
- el amo no es tan malo, dale una oportunidad, confía en él y veras que todo cambiara.
Aquel día en la noche mientras estaban en el jardín hablo primero, quería saber que se tramaba, algo pasaba, no solo le había dado la oportunidad de hablar con Ino, también esos días le había mandado traer varios rompecabezas de diversas formas para que se entretuviera en el día, al inicio no los había aceptado pero el aburrimiento lo había vencido y los había comenzado a armar y le había tomado un extraño gusto a eso.
- ¿Qué es lo que pretendes? – le soltó sin más, pero en respuesta Sasuke solo lo miro arqueando una ceja confundido- Sé que cada día te sales solo para dejarme solo con Ino, es muy obvio que es apropósito.
-Antes decías que querías hablar con ella, no sabía que te molestaba, de a ver sabido no lo hubiera hecho.
-No me molesta- se apresuró a decir, quería que su voz sonara enfadada, pero no estaba seguro si lo estaba logrando.
- ¿Entonces cuál es el problema?
- ¡Que no entiendo que es lo que tramas! ¿Por qué actúas así?
-Quiero que estés bien, entiende que a mi lado no te va a falta nada, te puedo dar casi todo lo que me pidas.
Naruto guardo silencio, ese casi todo excluía por supuesto su libertad y eso era lo único que quería. Se sentía frustrado y confundido, había esperado tratos diferentes, como los de antes, le molestaba estar encadenado algo que no había cambiado.
-Quiero algo de beber- Sasuke alzo una ceja confuso- No agua, de esas bebidas que toman ustedes lo nobles.
- ¿Quieres licor?
-Siempre quise probarlo. Veía que varios nobles lo tomaban mientras recorrían los corralones y me parecía que lo disfrutaban. Los veía y me preguntaba a qué sabia. - Sasuke sonrió divertido ante la petición.
-Está bien- Se levantó y le hizo una señal con la cabeza indicando que le siguiera.
Naruto soltó un suspiro cansado, no era como si tuviera opción, después de todo seguía encadenado. Entraron de vuelta a la casa, ahí el pelinegro le dio unas instrucciones a una de las esclavas y se dirigieron al cuarto, poco después entro la esclava con una bandeja donde tenía una botella de vino y dos copas, la posiciono en la mesita de centro que tenía en uno del costado del cuarto y se retiró después que Sasuke le dio la orden.
-Bueno ahí lo tienes- Señalo el vino y se dirigió a la mesita para abrir la botella- Aunque no estoy seguro si es muy fuerte para ti.
-Solo probare un poco, no me tomare toda la botella, no soy tonto se lo que esa cosa les hace a los hombres.
Sasuke se limitó a servir en ambas botellas, eso era nuevo, nunca había tenido que servirle nunca a nadie una copa de vino y jamás se había imaginado servirle a un esclavo. Se la extendió y después tomo la suya y bebió de ella con la elegancia propia de un hombre como él, Naruto lo observo, pensó en imitar su forma de tomar la copa incluso de beberla como lo había hecho, pero esa no era su manera de ser, así que la tomo sin cuidado hasta acabarse el contenido el cual no era mucho, el sabor era amargo al inicio y dulce al final aminorando la primera sanción.
-No está mal- le extendió la copa para que le volviera a servir.
- Lo que está mal es tu forma de beber y agarrar la copa.
-Nadie me está viendo y nadie lo hará en el futuro. - Sasuke volvió a servirle la misma cantidad que la primera vez – Puedo con más.
-Ya que tomes como se debe te serviré como se debe.
Naruto volvió a tomarse todo el contenido, pero esta vez más lento, tratando de igualar el ritmo de Sasuke y volvió a extenderla, le volvió a servir la misma cantidad haciendo una observación por la forma en la que este tomaba la copa. El rubio hizo caso omiso a su correctiva y espero paciente a que este le sirviera.
-Parece que te gusto.
-Esta bueno. - volvió a extender la copa. Sasuke pudo notar como su mano empezaba a carecer de firmeza como al inicio.
-Sera mejor que esta sea la última.
- ¿Por qué haces todo esto? – pregunto antes de volver a tomar la copa- ¿Qué ganas tú con que yo me sienta cómodo aquí? ¿Soy solo un esclavo más que limpiara tu casa? –Volvió a extender la copa.
-Eso ya te lo dije, me interesa tenerte a mi lado- le sirvió un poco más- Quiero que estés conmigo y ya.
- ¿Por eso estoy encadenado y no en una jaula? – Alzo la mano señalando las cadenas- ¿Por un capricho tuyo? – Naruto dejo la copa en la mesa al ver que no iba a obtener respuesta y se dirigió a la cama, aunque el largo de la cadena apenas y le permitió sentarse en la orilla- Quiero dormir ¿Te molesta?
Sasuke tomo lo poco que quedaba en su copa dejándola en su sitio para avanzar al lado de Naruto y ponerse frente a él, algo había en su mirada, no mostraba su fiereza de siempre, parecía apagada y falta de vida, podía ver la tristeza reflejada en ellas posiblemente fomentada por el vino que acababa de tomar.
-Odio estas malditas cadenas… aunque debería estar ya acostumbrado a ellas.
Tomo su rostro y lo levanto para encontrarse con su mirada, sus ojos estaban húmedos, parecía que en cualquier momento una gota asomaría por su rostro, aunque dudaba que eso pasara. No pudo evitarlo por más tiempo y lo beso, el rubio no opuso resistencia, pero tampoco parecía dejarse llevar, por un momento parecía que solo besaba a un maniquí a algo sin vida. Cuando se apartó Naruto le desvió la mirada y se recostó en la cama evitando mirarlo.
Lo observo por un momento antes de recostarse, el rubio había cerrado los ojos, posiblemente ya estaba dormido, le aliviaba ver que el licor lo relajaba y no lo contrario, saco la pequeña llave de las esposas y se acercó a la muñeca del chico liberándola de su prisión, coloco las esposas en el cajón más cercano y volvió al lado del rubio para propiciarle un último beso, fue un toque sube y rápido que no lo despertó, para después tomar su lugar en la cama y dormir a su lado.
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AUTOR :
Lamento si encontraron algunas faltas en el capitulo, sigo tratando de mejorar y años que no escribía. El personaje de Naruto en esta historia supone un personaje con carácter fuerte y muy fiero, también mal hablado pero no soy una persona que diga muchas groserías así que me cuesta un poco escribirlas, así que si sienten que el personaje le falta un poco de ese toque maleducado al hablar es un poco mi culpa, de verdad me cuesta mucho hacer que insulte.
Muchas gracias por leer y gracias a Guest y a amante-animei por dejarme un mensajito, no pensé que anduvieran por aquí aun jeje, espero que les sigan gustando los siguientes capítulos. Hasta la próxima.
