Capítulo 11
Estoy Contigo
Pov Shikamaru
Estamos frente a frente, sin decir ni una sola palabra. Despacio estoy acortando la distancia entre los dos al tiempo que ella cierra sus hermosos ojos verdes. Con una de mis manos tomo su rostro, a punto de culminar mi deseo en esos labios tan rosados y bien formados. No alcanzo a cumplir mi cometido cuando de repente…
-¡Shika! ¡Por fin te encontré!-Esa voz chirriante. Esta mujer sí que es experta para arruinar los mejores momentos de mi vida. Es increíble que todavía no entienda que ya no existe ningún tipo de conexión entre los dos.
-¿Esa es Tayuya?-Pregunta Temari observando a mi mayor pesadilla de pies a cabeza tratando de entender lo que está pasando.
-Sí, así es.-La pelirroja viene hacia nosotros dando saltitos de alegría. Me agarra con fuerza, aferrándose a mi brazo.
-No tienes idea de lo mucho que te extrañé.-Rechisto y me suelto de su agarre.
-¿Alguien me va a explicar lo que significa todo esto?
-Vaya Temari, es agradable verte de nuevo.
-Tu presencia me da igual Tayuya.-Enfoca su vista en mí-¿Necesitas que te saque la información a golpes?
-Tranquila, iba a eso. Etto…
-Shika y yo somos novios, ¿no lo recuerdas?-Sus orbes se abren como platos.
-¿Novios? ¿Por qué no me dijiste que tenías novia?
-Porque no es así. Es cierto que tuvimos algo hace tiempo; pero ya acabó. Ahora somos ex, lo que pasa es que ella aún no lo asimila.
-¿Pero qué cosas dices amor? Claro que seguimos siendo pareja.-No sé en qué lío me voy a meter si ella no se larga de aquí de una buena vez. Mi plan era pasar otro buen tiempo a solas con Temari para lograr que me recuerde.
-Estoy confundida. ¿A quién se supone que le debo creer?
-A mí.-Respondo casi como un instinto.-A esta no tienes que creerle en nada. Confía en mí.
-¿Saben qué? Prefiero llamar a Ino para confirmarlo.-Saca su celular y marca un número.-Soy yo, ¿cómo estás?...Bien…Te quería hacer una pregunta… ¿Es cierto que Shikamaru y Tayuya están saliendo?... ¿De verdad?...Júramelo….Muy bien…Arigato…Sayonara.-Cuelga.
-¿Y bien? ¿Qué te dijo?
-Que no están saliendo.-Tayuya frunce el ceño y agarra a Temari de la camiseta.
-Escúchame bien Sabaku No, no importa lo que hagas para que Shikamaru sea tuyo, lucharé hasta el último segundo por recuperarlo y que volvamos a ser felices como lo éramos antes de que te metieras en nuestra relación, ¿me entendiste?
-Tranquila, ni siquiera recuerdo que intentara meterme con él para quitártelo en primer lugar. Puede ser tuyo si así lo quieres; pero si él no te corresponde, no hay nada que puedas hacer para cambiarlo; es inútil obligar a alguien enamorarse cuando en realidad no siente nada.-Mi ex sonríe con malicia.
-Así que los rumores sí eran ciertos, no recuerdas nada sobre Shikamaru, eso me da más ventajas de recuperarlo, ya que me imagino que no sientes ningún tipo de afecto por él.-Esa frase me hace tragar saliva. ¿Mi recuerdo está tan perdido como para que no me quiera al menos como un amigo? Temari permanece inmóvil, buscando las palabras adecuadas para contestar.
-Es cierto que no recuerdo nada de él; sin embargo, gracias a que ha estado muy pendiente de mí, mostrando preocupación genuina por mi salud, le tengo respeto y cariño.-Enfoca su mirada en mí y sonríe.-Nunca nadie antes, aparte de mis familiares, se había tomado la molestia de cuidarme como lo ha hecho Shikamaru en estos días.
-No me lo agradezcas. Siempre estaré a tu lado a pesar de lo mal que se ponga la situación.-Tayuya nos observa a los dos con rabia. Suelta a la problemática y se cruza de brazos.
-¡Es increíble que ni siquiera haciéndote perder la memoria te puedas alejar de él! ¡¿Por qué ningún plan me puede salir bien?!-Al terminar de hablar, se tapa la boca.
-¿Qué fue lo que dijiste?
-¿Quién? ¿Yo? Nada, no dije nada fuera de contexto.-Sale corriendo y se pierde de nuestras vistas.
-Así que ella fue la que estuvo detrás de todo esto. No me sorprende, con lo loca que está, es obvio que es capaz de todo.
-De todos modos, no puedo recordar con exactitud el accidente que tuve, así que si fue ella la que lo causó, no podría demandarla.
-Es cierto, y ni siquiera tenemos pruebas para culparla.-Suspiro y me rasco la nuca.-Mendokusai. En fin, mejor te llevo a tu casa antes de que tus hermanos me maten con una pistola.
-No exageres, ni que ellos fueran así de violentos.
-Créeme, son capaces de hacerlo.-La escucho reírse. Es lindo estar así con ella; sin discusiones; aunque admito que también me gusta hacerle la vida imposible cuando tengo la oportunidad. Tomamos camino hasta su residencia; tranquilos, en silencio.
-¿Tayuya de verdad es tu ex?-Hasta que decide romper el hielo.
-Sí.
-No sabía que tu gusto con las mujeres fuese tan malo. Hay mejor calidad en otras que en ella, en serio.-No puedo evitar reírme con su comentario.
-Lo sé. Todavía me sigo preguntando qué fue lo que vi en ella, o si solo estuve a su lado por decir que tenía una relación amorosa con alguien más.
-Es probable.
-En parte siento que gracias a ti pude darme cuenta de que jamás la quise, solo pensé que lo hacía.
-¿Cómo que gracias a mí? ¿Qué quieres decir con eso?
-Bueno, es obvio que casi todo lo que has vivido conmigo lo has olvidado; pero, el primer día de clases de este año, cuando llegaste a la escuela, no te reconocí, ya que decidiste cambiar tu apariencia, lo que me gustó y me hizo entender que hay mujeres más bellas en este mundo.-Me sonríe.-Finalmente, llegamos.-Te traje sana y salva a tu casa, ¿no debería recibir una recompensa por eso?-Enarca una ceja y me mira a los ojos.
-¿Es una broma? No necesitas una recompensa.
-Por favor, no seas tan cruel conmigo mujer. Solo un besito en la mejilla, no es mucho pedir.
-Lo que vas a recibir será una cachetada si no te callas.-Y ahí volvió a aparecer su lado agresivo, que me encanta.
-Tranquila.-Pongo mis manos al frente de mi rostro para que no me pegue.
-Sí que eres un bebé llorón.-Frunzo el ceño.
-Qué simpática.
-Lo sé, es un don natural.-Y una vez más, su personalidad orgullosa entra en acción; otra de las facetas que más me conquistan.
-Me da tanta nostalgia verlos discutir de ese modo, es como si hubiera sido ayer que se volvieron muy buenos amigos.-Los dos nos inmutamos. No me había dado cuenta de que Kankuro estaba ahí parado como si fuera lo más normal del mundo.
-Hermano, ¿hace cuánto estas…?
-Desde que comenzaron a charlar. Me sorprende que no lo hayas golpeado aún Temari. Lo que me indica que en definitiva estás enamorada de él.-Temari se pone roja cual tomate.
-¡No es cierto! ¡No digas cosas tan descabelladas!
-No te preocupes, no tiene nada de malo admitir que te gustan los vagos como yo.-Aprieta los puños y busca el modo de intimidarme con su ceño fruncido y su ira desatada, consiguiéndolo sin dificultad alguna. Trago saliva.
-¡Tú no hables o te parto la cara de un puñetazo! ¡¿Quedó claro?!
-Está bien, ya entendí. No tienes por qué ser tan problemática.-Se enoja todavía más. Creo que acabo de decir algo garrafal.
-¡Tú te lo buscaste!-Recibo un buen golpe en mi rostro. Me tambaleo un poco por el impacto.
-Vaya, nada mal.- Me toco la nariz y me doy cuenta de que está sangrando. Qué fuerza tan bruta la de esta mujer.-Qué bueno que el accidente no te haya arrebatado la fuerza.
-Sí que no sabes controlarte hermanita. Mira nada más cómo lo dejaste; más feo de lo normal. Bueno, será mejor que le sanes esa herida antes de que se le infecte.-La otra reacciona iracunda.
-¡¿Qué?! ¡¿Te volviste loco?! ¡No está tan…!-Antes de terminar con su reclamo, me mira y se tapa la boca sorprendida.
-¿Segura que lo ves en buenas condiciones? Porque yo no lo hago. Un poco más y le hubieras toteado la nariz.
-Yo…
-Entra Nara.-Kankuro me permite pasar con mi fosas nasales llenas de sangre. Me tapo lo mejor que puedo para no hacer reguero en el piso. Temari entra detrás de mí cerrando la puerta. Tomo asiento en una de las sillas del comedor.
-Arigato.
-No agradezcas. Iré a buscar el botiquín de primeros auxilios.-Se dirige a las escaleras, y detiene sus pasos antes de pisar el primer escalón.-Temari, cuida de él mientras regreso.
-¿Y yo por qué?
-Porque fue tu culpa que estuviéramos en esta situación. No tardo.-Se pierde de nuestra vista. Mi amiga se sienta y se soba la cabeza.
-Es increíble que esto esté pasando. Lo que me faltaba.
-Mírale el lado bueno, al menos estaremos a mano.-Me mira confundida.-Yo te cuidé ayer y ahora tú harás lo mismo por mí.
-¿De verdad piensas que cuidaré de ti? ¿No crees que estás muy grande para que una mujer esté atendiéndote?
-No, de hecho me gusta que me cuiden. De ese modo me siento amado.-Sus mejillas se ruborizan levemente. Desvía la mirada.
-Mejor cállate o esta vez sí te romperé la nariz.-Me río con nervios, porque sé que sí lo puede hacer. El cerrojo de la puerta es abierto y alguien entra. Es Gaara.
-Por fin llegué.-Me mira con curiosidad.-No sabía que estabas aquí.
-Es un gusto verte de nuevo Gaara.-Estrechamos nuestras manos.
-¿Qué demonios te pasó en la cara? Parece como si te hubieran chocado contra una pared.-Trato de explicar lo que pasó; pero él me interrumpe.-Espera, déjame adivinar. Lo hizo Temari, ¿no?
-¿Cómo lo supiste?-Realmente me sorprende que se diera cuenta tan rápido.
-Fue sencillo. Solo ella puede dejar marcas de ese tipo en el rostro de alguien.
-¡No es cierto! ¡¿Por qué nadie se puede poner de mi parte?!
-Hermanita, no estoy de su parte ni de la tuya, solo digo lo que estoy viendo, y casi matas a tu amigo.
-¡¿Amigo?! ¡Él no es mi amigo!
-¿Entonces debería decir novio?-Me pongo rojo cual tomate y rasco mi nuca con nerviosismo. Temari está igual o peor que yo.
-¡¿Qué rayos estás diciendo Gaara?! ¡No es mi amigo y mucho menos mi novio!
-Sea lo que sean ustedes dos ahora, da igual. El punto es que tienes que reparar el daño que hiciste Temari.-Ella resopla y se cruza de brazos haciendo un puchero; otra de las facetas que más me gustan de su personalidad. La hace ver tan tierna.
-Ya lo sé, Kankuro me dijo lo mismo.
-Volví.-Dice el nombrado bajando las escaleras.-Ahí tienes el botiquín para que realices una buena labor.
-Qué fastidio…
-Te lo ganaste por haberlo golpeado.-El castaño cambia de objetivo y observa a Gaara.-Oh, hola hermano, no te sentí llegar.
-Ya es normal, no te afanes. Creo que es mejor que dejemos a la parejita feliz a solas, antes de generar algún tipo de interrupción.-Ambos volvemos a ruborizarnos. Esta situación no podría ser más incómoda.
-Tienes razón. Vamos.-Los dos hermanos se pierden de mi vista. Y ahora, estoy a solas con Temari. En parte me gusta; pero por otro lado siento que no saldré vivo de aquí.
-En fin, terminemos con esto rápido.-Temari toma el botiquín, saca el desinfectante y un pedazo de algodón. Lo humedece.
-Lo vas a hacer con suavidad, ¿no?
-Tampoco soy alguien tan cruel baka.-Me lo pone con la mayor delicadeza posible en mi nariz.
-¡Ay!
-No seas tan llorón.
-¿Acaso crees que esto no arde?
-Claro que arde, sino, no funcionaría. No te quejes y deja que me haga cargo.-Sigue aplicando la sustancia. Ya no duele tanto. Luego de unos breves minutos, me siento renovado.-Listo, ya está.
-Arigato. Ahora por fin siento que volví a respirar.
-Solo lo hice porque no tenía opción, ¿de acuerdo? No es que de verdad me naciera ayudarte.-Veo cómo sus mejillas están levemente enrojecidas. No voy a negar que se ve muy linda en ese estado.
-Está bien, tranquila, no es necesario que me lo digas.-Le sonrío ladinamente, lo que aumenta el rubor de sus tiernos cachetes.
-¿Por qué sonríes como estúpido?
-Por nada.-Digo fingiendo desinterés.-Solo que, es agradable pasar el tiempo contigo.
-¿Qué?-Creo que la acabo de descolocar con mis palabras.
-Es cierto. Es divertido ver todas las fases de tu estado de ánimo, porque todas ellas forman a una sola persona, que eres tú; firme como las montañas y suave como la brisa de verano.-Su mirada cambia de nervios a confusión.
-¿Qué mosca te picó hoy?
-Ninguna. Lo único que hago es dejar salir todo lo que pienso y a veces me cuesta un poco expresar, nada más.-Suspiro.-Bueno, creo que es hora de irme. Mañana tenemos clase y no quiero llegar tarde.
-¿No se supone que eres un vago al 100% y detestas madrugar?-Me dirijo hacia la puerta para salir y la observo de reojo.
-Tengo una buena razón para hacerlo.-Enarca una ceja.
-¿Y cuál es?-Vuelvo a sonreír.
-Muy sencilla; verte.-Me retiro y tomo rumbo a mi casa con mi típica parsimonia y las manos metidas en los bolsillos de mi pantalón. El camino es tranquilo, sin turbaciones ni ruidos tan fuertes que te pueden destrozar los tímpanos, hasta que una voz chirriante se cola entre mis orejas.
-¡Shika! ¡Hasta que volví a encontrarte!-Suspiro. Esto en definitiva tiene que ser un chiste de mal gusto. Algo me dice que se quedó esperando aquí hasta que yo saliera de la casa de Temari. Para mi mala suerte, esta es la única calle que lleva a la mía, así que no tengo otra opción más que cruzar por aquí.
-Mendokusai…-Me rasco la nuca con pereza y sigo avanzando como si jamás hubiera escuchado sus alaridos de loca.
-¡Shika! ¡Cariño, espérame! ¡No te vayas!-Una vena de rabia crece en mi frente. No tengo tiempo para esto. Solo quiero llegar a mi destino y dormir plácidamente. ¿Es tanto pedir?-¡Por favor! ¡Detente! ¡Quiero hablar contigo!-La paciencia se me está agotando-¡Shika!-Detengo mis pasos en seco. Supongo que no tendré más opción que encararla de nuevo, sino, no me dejará solo.
-Habla rápido Tayuya. No tengo tiempo.-Digo con frialdad. Ella se pone al frente mío con una sonrisa de oreja a oreja.
-Casi que no te hago ceder. En estos días sí que te has vuelto un hombre difícil.
-¿Y eso qué más da?-Estoy siendo lo más evasivo posible. Sacarse a una mujer tan terca como ella de encima no es para nada sencillo.
-No seas así conmigo. Te estuve buscando porque me tenías muy preocupada desde que te marchaste con la rubia esa desteñida.-Frunzo el ceño y tomo aire, o de lo contrario, podría soltar una vulgaridad.
-Primero, la "rubia desteñida" tiene nombre, y es Temari.
-Sí, como sea, eso es lo de menos ahora. ¿Por qué no mejor hablamos de nosotros? ¿No extrañas todos esos momentos tan bellos que pasamos como pareja?-Enarco una ceja. Qué tipa más intensa.
-En absoluto. ¿Por qué debería de extrañarlos? Ya no significas nada para mí.-Sonríe de manera seductora, o eso es lo que creo que intenta.
-No te mientas a ti mismo, es obvio que todavía te hago falta. Estuvimos juntos por mucho tiempo, no es algo que puedas olvidar de la noche a la mañana.-Me froto las sienes para mantener la compostura.
-No he olvidado la relación que tuvimos; aunque no me guste, eso es parte de mi pasado y no puedo cambiarlo. De todos modos, lo que creí que sentía por ti ya se perdió, así de simple.-Se cruza de brazos y frunce el ceño.
-Sí que eres terco como una mula. No te creo el hecho de que ya te deshiciste de tus sentimientos hacia mí, puedo ver en tu mirada que todavía me necesitas.-Una sonrisa burlesca se posa en mis labios.
-¿Estas segura de que últimamente no has estado consumiendo drogas? Por favor, no me haces falta en ningún sentido, ya sé quién es la chica a la que realmente amo.
-Ella no es para ti, yo soy mucho mejor partido. Tengo más de lo que esa estúpida te puede ofrecer.-Me rasco la nuca y vuelvo a meter las manos en mis bolsillos.
-Mendokusai…-Acorta la distancia entre los dos y sonríe con lascivia.
-Por eso, haré todo lo que esté a mi alcance para que Temari no pueda volver a recordarte.
-Incluso si ella no lo consigue, la conquistaré y no serás capaz de detenerme, intentes lo que intentes hacer.
-¿Tanta seguridad tienes de que al final estarás con ella? Tengo la certeza de que cuando ella te abandone, vendrás corriendo a mí para rogarme una segunda oportunidad.-Suelto una carcajada.
-De verdad que necesitas dejar de consumir sustancias psicoactivas. Parece que ya te están afectando la cabeza.
-Di lo que quieras, pronto serás mío de nuevo Shikamaru. No lo olvides.-Pone una de sus manos sobre mi rostro.-Después de todo soy yo quien despierta tu lado más oscuro.
-Eso era antes, ya cambié. Ahora, lárgate, tu imagen estorba mi vista.-De repente, una sombrilla pasa rozando mi cara. ¿Qué demonios…?
-¡Te dije que no te acercaras más a mi hijo, zorra!-Estoy paralizado ante ese ataque. Tayuya se relame los labios.
-Veo que tu querida madre vino al rescate.-Se voltea con lentitud y se ríe cual villano de película.
-No se preocupe señora Nara, su hijo y yo no estábamos haciendo nada malo, se lo puedo asegurar.
-¡Solo lárgate de aquí!-Hace una reverencia.
-Será un placer.-Su silueta desaparece en la oscuridad. Hasta que por fin me liberé del dolor de cabeza. Sin darme cuenta, recibo un puñetazo en el cráneo.
-¡Ay!-Me sobo-¿En serio eso era necesario?-Mamá frunce todavía más el ceño.
-¡Claro que era necesario! ¡¿Cómo es posible que te sigas encontrando con esa cualquiera?!
-¿Por qué tengo que ser yo el que va detrás de ella? ¿No entiendes que ella es la que me está acosando a cada rato?
-¡Y dejas que lo haga como si nada!
-Es muy terca como para que entienda que ya no existe nada entre los dos. Le he tratado de decir de muchas maneras que esta relación se acabó; pero es como si le entrara por un oído y le saliera por el otro.-Su cara se relaja y suspira con pesadez.
-Como sea, no quiero seguir hablando del tema. A este paso me saldrán más arrugas de las que ya tengo.-Recoge la sombrilla.-Vamos, la cena se está enfriando.-Caminamos a casa. Al llegar, papá ya está disfrutando de la comida. Puede ser un vago; pero cuando tiene hambre, se convierte en un mayor glotón que Chouji.
-¡Shikaku!-Mi madre pega un grito que por poco y me destruye el tímpano-¡Te dije que no empezaras a comer hasta que yo volviera!-Papá, como siempre, la mira con pereza y se rasca la nuca.
-No te enojes mujer. No es mi culpa que sirvas unos manjares exquisitos para el consumo humano. No resistí más tiempo. Además, me estaba muriendo del hambre.
-¡Esta vez tus elogios no me van a convencer! ¡La próxima vez que empieces a comer antes que yo, te juro que te arrancaré la lengua!
-Mendokusai. No es para tanto Yoshino, deberías calmarte un poco. Ahora, siéntense los dos y disfrutemos de la comida, ¿sí? No es mucho pedir.-Accedo a la petición de mi viejo, lo que enfurece todavía más a mi madre.
-¡No hagas lo que dice Shikamaru! ¡Ustedes dos sí que saben cómo sacarme de mis casillas! ¡Uno se la pasa hablando con la infeliz de su ex y el otro no hace más que tragar como un cerdo!-Papá deja de comer. Ubica su mirada sobre mí y entrelaza sus dedos.
-¿Cómo es eso de que estabas hablando con tu ex Shikamaru? ¿Me puedes explicar?-Con un demonio, lo que me faltaba. Bostezo antes de contestar.
-Ella me estaba acosando, ¿qué esperabas que hiciera? A pesar de haberla evadido lo mejor que pude, continuó siguiéndome.
-Ya veo. Tal parece que las cosas no pasaron a mayores. Así que, podemos seguir disfrutando de la cena en tranquilidad.
-¡No seas tan blando con tu hijo Shikaku! ¡Por eso es que no tiene personalidad!-Papá respira hondo y se levanta de la mesa, abrazando a su mujer por los hombros. Ella no lo evade; pero tampoco muestra cara de satisfacción.
-Tranquilízate y disfrutemos de este momento en familia. Si quieres después de comer, te recompenso mi falla.-La mira con lujuria. Mamá se cruza de brazos para disimular un poco su sonrojo.
-Está bien; pero tendrás que hacerme masaje en los pies.-Qué incómodo. Trato de fingir que no entendí a lo que se referían; pero fue imposible no hacerlo. Carraspeo para que sepan que todavía sigo aquí.
-Oh, discúlpanos hijo, no queríamos hacerte sentir fuera de lugar.
-Como sea, comamos.-Mis padres toman asiento y terminamos de comer. Subo a mi cuarto para dormir. Al día siguiente, me arreglo como siempre para ir a la escuela. Una vez ahí, me encuentro con Ino.
-¿Y bien? ¿Cómo van las cosas con Temari?-Me mira con picardía y me guiña un ojo. No puedo evitar ruborizarme.
-Supongo que mejor. Al menos ya no me detesta como el primer día que me vio desde que perdió la memoria. Hablando de ella, ¿sabes dónde está?-Me mira pensativa e infla sus cachetes, colocando su dedo índice sobre su barbilla.
-Ahora que lo mencionas, no la he visto llegar. Qué extraño. Ella siempre es puntual. ¿Será que le ocurrió algo?
-Lo dudo. De ser así, Kankuro y Gaara lo habrían notado y nos hubieran llamado para preguntar por su paradero.
-Tienes razón.
-Hola chicos.-Aparece Tenten.
-Hola, ¿de casualidad Temari no vino contigo?-Pregunto sin rodeos.
-Ella no vendrá hoy.-Ino y yo abrimos nuestros ojos tanto como nuestras cuencas nos lo permiten. ¿Cómo que no va a venir?
-¿Te importaría explicarte un poco mejor Tenten?
-¿En serio se les olvidó?
-¿Olvidar qué? ¿De qué demonios estás hablando?-Mi mente empieza a analizarlo todo. Claro, así que eso era. ¿Cómo es posible que no lo haya recordado? Sí que soy imbécil.
-Tengo que irme. Si preguntan por mí, digan que estoy enfermo.
-Espera Shikamaru, ¿a dónde vas?
-Con Temari.-Salgo disparado de ahí, buscando el modo de localizarla. Luego de un buen par de minutos caminando, la encuentro. Está en el parque, sobre el pasto, mirando las flores. Sonrío. Pensé que no lograría dar con su ubicación. A veces, cuando se lo propone, realmente sabe escabullirse. Me acerco a ella.-Sabía que estarías aquí.-Su cuerpo se tensa y se gira para verme.
-Shikamaru…-Sus hermosos ojos aguamarina se abren levemente. Me siento a su lado.
-Es obvio que vendrías aquí. Siempre lo haces cuando algo te inquieta o te pone triste.
-¿Tanto me conoces?
-Claro. Hemos sido amigos por muchos años, a pesar de que todavía no lo recuerdes con claridad. ¿Cómo esperas que no lo haga?
-Supongo que en eso tienes razón.-Tomo su mano, entrelazando nuestros dedos. Me sorprende que no me haya rechazado el gesto. Le sonrío.
-Cuéntame, ¿qué pasa?-Su mirada me indica que no quiere hablar del tema y trata de ocultar su rostro.-Es por la muerte de tus padres, ¿no?
-¿Cómo lo supiste?
-Acabé de recordar que hoy, hace nueve años, que ellos fallecieron debido a las quemaduras tan graves que les dejó el incendio.
-Es cierto que me conoces desde hace mucho. Agradezco que lo tengas presente.
-Yo sé que para ti es duro el aceptar todo esto, y no te diré que lo superes, porque lograr tal cosa, puede tardar hasta una vida; pero esta sigue, y no debes deprimirte. Los dos siempre estarán contigo; aunque no puedas verlos. Te están cuidando desde donde sea que estén.-De repente, me abraza y el llanto se apodera de su ser.
-Arigato…arigato…-Le correspondo.
-No me des las gracias, no es necesario.-Acaricio su cabeza con ternura.-Eso es, déjalo salir, no lo ocultes más.-Se calma y nos separamos-¿Te sientes mejor?-Ella asiente.-Me alegro.-Arranco una margarita y la pongo por detrás de su oreja.-Qué bonita te ves.-Se sonroja y no puedo evitar reírme. Siempre es muy tierna cuando se pone así.
-Oye, no es gracioso.
-Gomen, no lo pude evitar. Siempre que te doy un cumplido, te avergüenzas. Eso es lo que hace que seas tan tierna.-Sus mejillas intensifican su color.
-Ya cállate.
-Tranquila, no te enojes.-Vuelvo a sonreír.-Mejor mira hacia el cielo.-Refunfuña y accede a lo que le pido.-Dime, ¿qué ves?
-Un corazón hecho de nubes.
-Así es. Esas son las cosas bellas que la naturaleza te ofrece. Además, es como si tus padres te dijeran lo mucho que te aman y que no debes sentirte mal por su pérdida, ya que no tuviste la culpa de lo que pasó, solo pasó.
-Parece que siempre sabes qué decir cuando no estoy bien.
-Te juro que medito cada una de las palabras que te digo, porque significas mucho para mí.-Enfoca su vista en mí.
-¿En serio?-Un pequeño brillo aparece en sus ojos.
-Por supuesto. Créeme que nunca he dado tanto por alguien aparte de Ino, Chouji y mis padres. Eres la única por la que sacrificaría hasta mi vida por proteger.-Sonríe.
-Eres una gran persona Shikamaru.
-Tú también.-Inesperadamente, sus ojos se abren de par en par, y se agarra la cabeza-¿Estás bien?-Pregunto preocupado. Su cuerpo vuelve a recuperar la estabilidad.
-Sí, estoy bien. ¿Ya habíamos tenido este encuentro antes?-Me limito a asentir.-Aun así, no puedo recordarte. ¿Por qué mi cabeza no quiere hacerlo?-La abrazo por instinto.
-No te estreses. Algún día lo harás. No pierdas todavía la esperanza. Juntos, recuperaremos tu memoria, ¿sí?-Respira profundo y su cuerpo se relaja.
-De acuerdo.-Nos recostamos en el pasto durante horas, contemplando cómo el cielo de a poco se va oscureciendo. Ninguno habla, y ese silencio nos acobija. Estos son el tipo de momentos que, por alguna extraña razón, quiero seguir conservando en mi mente. Solo espero que una vez ella recupere sus recuerdos, no desaparezcan estos nuevos que estamos formando. Sin que lo espere, la oigo suspirar. Volteo mi rostro hacia ella.
-¿Qué pasa?
-Nada, solo que estaba pensando en que me gustaría que este momento dure para siempre.
-Es agradable cuando todo está en calma y puedes olvidar tus problemas, ¿no?-Gira su cuerpo hacia mí y aquellos grandes e inigualables ojos aguamarina se posan sobre los míos.
-Sí, y más cuando estás junto a alguien que sabes que nunca va a abandonarte, porque una y mil veces te lo ha dicho y demostrado.
-Me hace feliz que, a pesar de todas las cosas que han ocurrido en estos días, sigas confiando en mí.-Sonríe y yo le respondo del mismo modo. Nos quedamos callados, mirándonos como si fuese la última vez que tuviéramos la oportunidad de ello. La luna nos ilumina con su gran resplandor, resaltando más la perfección de su rostro. No puedo evitar sonrojarme.
-¿Te sientes bien?
-Sí, es que entre más tiempo me la paso mirándote, te ves más hermosa.-Sus mejillas se enrojecen levemente.
-Bueno, admito que desde este ángulo, no te ves tan mal.-Nos reímos.-Creo que ya es hora de irnos, se está haciendo tarde.
-Tienes razón.-Me levanto y le extiendo la mano para ayudarla.-Señorita…
-Muchas gracias caballero.-Toma mi mano y los dos nos encaminamos a su casa. Ha sido un día largo; pero ha valido la pena cada segundo, porque permanecí a su lado.
ooooooOOOOOOooooo
Hasta aquí el capítulo. Espero que les haya gustado. Ya sé que me estoy demorando en subir capítulos nuevos; pero cuando tu mente no quiere inspirarse, es muy complicado y también tienes que andar de aquí para allá. Tiende a ser algo complicado. Así que, por favor traten de entender.
-Tayu: Y otra vez, el amor de mi vida se me escapó de las manos.
-Yo: Deja de ser tan dramática Tayuya. Puede que te ponga a luchar por el amor de Shikamaru una y mil veces; pero jamás conseguirás tenerlo a tu lado, no mientras yo esté aquí.
-Tayu: Sí que eres irritante. No tienes idea de cuánto te detesto.
-Yo: Honestamente, me da igual tu opinión.
-Inner: ¿Quieres que la golpeemos? Así podríamos bajarle un poco los egos.
-Yo: Tú no te metas. No es momento para ello.
-Las tres: Gracias por leer y nos vemos en el próximo capítulo.
