CAPITULO 11
Draco Malfoy estaba parado frente a la chimenea de la Biblioteca. Sus ojos grises estaban mas fríos que de costumbre pero su corazón palpitaba mas rápido de lo normal sin una razón aparente. Su sexto sentido le decía que algo no estaba bien, que esa noche pasaría algo fuera de lo normal y que tenia que estar preparado para recibirlo, fuera lo que fuera.
Lucius Malfoy entro a la misma habitación, con su acostumbrado silencio sepulcral, hizo un movimiento con la cabeza para saludar a su hijo. El animo de Draco se transformo de preocupado a un claro orgullo, su padre era de toda su admiración y respeto, era el símbolo que le guiaba hacia el camino del poder y la gloria. El joven Slytherin no se avergonzaba de su familia, no le importaba cuanta oscuridad pudiera haber en el apellido Malfoy, puesto que este era uno de los mas respetados de toda la sociedad mágica de Reino Unido.
Draco estaba pulcramente vestido de negro, con el cabello suelto cayéndole en la frente, su rostro aunque inexpresivo tenia dibujado en sus delgados labios una sonrisa maliciosa. En su mano izquierda portaba un anillo con el símbolo de los Malfoy, que solo era entregado a los varones de la familia cumplidos los 18 años y con ello la obligación de continuar con la tradición y dinastía mas pura de magos.
- ¿Estas listo?.- Pregunto Lucius casi en voz baja.
- Desde hace mucho...- Contesto Draco sin mirarlo.
- Hoy es el día, Draco...- dijo Lucius con voz ronca.- Después de esta noche el Señor Oscuro recompensara a quienes han sido fieles. Nuestra familia es una de las que serán recompensadas.
Draco miro a su padre con los ojos entrecerrados y sonrió de lado.
- Muy pronto conseguiremos mas aliados que ayudaran a eliminar a esos muggles....- dijo despectivamente.- Y nosotros estaremos listos para recibir el mas alto honor...
Lucius miro con sus fríos ojos grises el rostro sereno de su hijo. Draco únicamente asentó ligeramente con la cabeza, mientras mantenía su cuerpo estrictamente erguido y con las manos en la espalda en señal de sumisión.
- Me siento muy orgulloso de ti, muchacho. Haz demostrado tener el temple de los Malfoy y si continuas así llegaras muy lejos.- dijo Lucius caminando lentamente alrededor de el.- Espero que no se vuelva a repetir los anteriores incidentes.
- No Padre.- Contesto el Slytherin serio.- Le aseguro que no volverá a repetirse.
- Tal como lo planeamos ayer, esta noche daremos nuestro primer ataque masivo. Los aurores estarán tan confundidos que ni siquiera sabrán a quien salvar. Además he recibido un informe sobre el paradero de Harry Potter... – Lucius bajo la mirada mientras reía quedamente.- Todo esta a nuestro favor muchacho...
El sonido de una puerta abriéndose hizo que Lucius alzara la mirada rápidamente. Una mujer de cabellos dorados recogidos por una peinado alto hizo entrada al recinto donde se encontraban Lucius y Draco. Narcisa Malfoy tenia una mirada suspicaz mientras sus labios rojos delineaban una sonrisa de satisfacción. Camino hacia su familia con un movimiento arrogante y fino.
- Draco.. Pansy esta esperando afuera.- dijo la mujer.
- Hemos terminado la charla, Draco.- dijo su padre haciendo una seña con la mano de que saliera a recibir su visita.
Draco se despidió, con una reverencia, de sus padres y salió de la habitación para ser recibido por una chica de cabellos dorados y ojos verdes. Pansy Parkinson lucia una túnica verde oscuro que resaltaba el color de sus ojos, ella al verlo sonrió abiertamente.
- ¿Estas nervioso?.-Pregunto ella.
- No.- contesto serio.
- Hoy es el gran día...- La chica se acaricio un brazo con su mano.- La Guerra de la Purificación iniciara esta misma noche. Tus padres deben estar muy orgullosos de ti.
El chico la miro inexpresivamente como si la persona que estuviera frente a el fuera una total desconocida.
- ¿A que has venido?.-Pregunto Draco mientras caminaba hacia una esquina de la estancia..
- Vine a desearle suerte a mi prometido...- Pansy sonrió de lado mientras miraba a Draco de reojo.
El chico sintió un ráfaga de aire helado por todo el cuerpo pero su rostro se mantuvo inexpresivo.
- Aun no estamos comprometidos...- dijo él con voz extraña.
- Estamos comprometidos desde niños.- dijo Pansy quitándose lentamente un guante.- Aunque no se ha anunciado formalmente, la palabra de nuestros padres esta dada.
- Aun tan lejano...-dijo el chico vagamente.
- Últimamente te he notado muy cambiado Draco Malfoy.- dijo Pansy con una ceja alzada.
- Dejamos de ser unos niños, Pansy...-dijo Draco mirándola fríamente.- tenemos que cambiar.
- Talvez....- Pansy termino de quitarse el segundo guante.- Es cierto que te he insistido mucho pero... antes solías platicar conmigo mas seguido.
- Hay otras cosas por hacer... dijo él con aire distraído.
- A veces pienso que estoy frente a otra persona cuando estoy contigo...- Pansy se acerco a Draco y le miro profundizando sus ojos verdes en los ojos grises del Slytherin.
Draco la observo detenidamente, conocía a Pansy de toda la vida y siempre había sido su mejor amiga en el colegio. Talvez hubiera seguido teniendo la misma opinión de ella sino fuera porque las cosas ya eran muy diferentes...
Sentía que su alma se quebraba en mil pedazos, veía los ojos verdes de la Slytherin deseando con todo su corazón que fueran unos color miel pertenecientes a una hija de muggles. Se preguntaba a si mismo, ¿cómo es que Hermione Granger se había apoderado de sus sentidos y pensamientos?. ¿Cómo había logrado aquella chica sacudirle las neuronas y hacerle olvidar de quien era?.
Si tan solo el hubiera nacido en una familia diferente las cosas hubiesen sido tan distintas, talvez en ese mismo momento la tuviera entre sus brazos prodigándole el amor que explotaba por sus venas, inyectándole al mismo tiempo la euforia y la tristeza. Pero su realidad era ser un Malfoy, un mortífago y el tenia un destino que cumplir al cual no podía escapar.
Pansy Parkinson toco una mejilla del chico interrumpiéndole sus pensamientos. Draco respiro profundamente y se dio la vuelta, dándole la espalda.
- Todo sea por la preservación de la pureza de nuestra sangre.- dijo Draco con una mueca de amargura que Pansy no pudo ver.
- ¿Realmente crees en la pureza de la sangre... Joven Malfoy?.-dijo con tono irónico.
El rubio se volteo a mirarla con un cierto temor por la pregunta de la chica.
- ¿Por qué me preguntas eso?.-dijo frunciendo el ceño.
La rubia desvió su mirada hacia el reloj de la pared.- No importa... olvídalo. Es algo que dije sin pensar...
Draco la miro incrédulo, conocía a Pansy y temía que sus palabras tuvieran algún fundamento. El solo hecho de pensar que ella sospechara de su amor por Hermione le lleno de un intenso escalofríos.
- Por cierto...- Pansy sonrió fingidamente.- tengo una sorpresa para ti...
El Slytherin frunció el ceño.- ¿sorpresa?...¿de que?
- Lo sabrás en su momento pero es algo que te va a dejar...- La chica chasqueo la lengua.-... con la boca abierta.
Draco observo como Pansy sonreía maliciosamente mientras sus ojos verdes brillaban de una manera extraña. Su corazón le palpito rápido, algo le decía que la actitud de la chica no era del todo común. Abrió la boca para decir algo pero la puerta de la Biblioteca se abrió dejando salir a Lucius y Narcisa Malfoy.
- Ya es hora..-dijo Lucius colocándose su capucha negra en la cabeza.
Draco miro a Pansy con una mezcla de confusión y vértigo. Una especie de frío le cubrió todo el cuerpo, deseando quedarse para obligar a Pansy a decirle lo que tramaba pero ya era demasiado tarde.. era el momento de partir.
- Adiós Draco Malfoy...- dijo ella con el rostro sombrío.
La figura de Pansy y Narcisa desaparecieron de la vista de Draco, el muchacho apareció junto a su padre en un callejón oscuro donde a su vez se encontraban otros mortifagos. Su mente tenia dos contradicciones, no sabia si regocijarse o lamentarse interiormente por lo que iba a hacer. Cualquier muggle le recordaba a Hermione... pero ya no podía fingir ante los mortifagos que los mataba, el había aceptado su destino y por lo tanto tenia que seguir adelante...
La noche de verano era un tanto calurosa, los muggles dormían mientras los mortifagos allanaban en sus casas. Draco estaba en medio de la calle, sudando, temblando por lo que iba a suceder en esos minutos.
Estaba ahí, justamente en la misma calle donde vivía la única mujer que el amaba y que el había jurado proteger, en silencio, de cualquier cosa. En su cerebro rondaba las preguntas sin respuesta de lo que tenia que hacer para evitar que le hicieran daño, por unos segundos su mente se bloqueo hasta que, por fin, encontró la solución....
Sin pensar en las consecuencias levanto su varita hacia las autos y casas de los muggles e hizo surgir bolas de fuego, que incendiaban todo a su paso.
La confusión hizo presa a los muggles que salieron despavoridos, al igual que los mortifagos que creían que era algún ataque por parte de los aurores. Draco aprovecho aquella confusión y corrió con todas sus fuerzas hasta la residencia Granger. Arriba se escuchaban voces y con el corazón palpitándole salvajemente subió las escaleras...
Todo se nublo... todo fue tan rápido... solo podía escuchar gritos y ver unos fríos ojos que lo miraban con culpabilidad....
Levanto sus pálidas manos que tenían manchas de sangre... de un Malfoy. Sus ojos grises se nublaron por el aturdimiento y la impresión, solo podía ver a su propio padre caer de espaldas debido a que el le había clavado un atizador en el corazón.
No recordaba que palabras había dicho Lucius antes de respirar por ultima vez pero si podía recordar aquella mirada de sorpresa y de indignación. No entendía que hacia su padre exactamente en casa de los Granger pudiendo haber sido otro mortífago quien estuviera ahí... desgraciadamente no había logrado reconocerlo debido a que tenia la capucha puesta y a la misma desesperación por salvar a Hermione. En ese instante de ceguera había matado accidentalmente a su progenitor.
Justo cuando su mente estaba entorpecida por los hechos, una sombra apareció frente a él....
Draco levanto su rostro con total perplejidad, reconociendo al instante al dueño de la elegante túnica verde: Pansy Parkinson.
- Miserable traidor..- dijo Pansy mirándolo con asco.
Draco se levanto del suelo, tratando de asimilar que estaba haciendo Pansy en casa de los Granger...
- Nunca pensé que serias capaz de traicionar hasta este grado a los tuyos...- dijo ella entre dientes.
- ¿Q-que..?- pronuncio débilmente Draco.
- Hace tiempo que sospechaba de ti... – Pansy le sonrió amargamente.- Tus miradas, tus continuas desapariciones sin que nadie supiera donde estabas, la manera en que respirabas cuando estabas cerca de ella...
- ¿Qué haces aquí?. – Pregunto Draco aun mas confundido.
- Vine a ver con mis propios ojos como tu padre mataba a la sangre sucia frente a ti..- La chica se movió a un lado.- pensé que al reconocer la calle correrías hasta acá para salvarla... y no me equivoque en ello.
La rubia miro al cuerpo de Lucius con desazón.- Sin embargo, me equivoque en una cosa... no creí que mataras a tu propio padre por una mujer que no vale la pena.
- ¿Como sabias que mi padre vendría personalmente a atacar a los Granger?.- pregunto Draco con un gesto de indignación.
- Le dije a mi padre que Granger sabia de algunos planes de la Orden del Fénix para vencer al Señor Oscuro debido a su relación con los aurores, por supuesto que era una mentira.- Pansy sonrió socarronamente.- Tu padre vino personalmente a obtener esa información hasta que tu llegaste.
Draco la miro rabioso con los labios y puños visiblemente apretados.
- Pansy...- murmuro entre dientes.
- A pesar de tu torpeza, no me quejo...- Le interrumpió la chica.- lo que viene será tan espantoso que desearas que yo misma te hubiese matado.- Pansy lo miro asqueada.- ¡Aun no termina de sorprenderme hasta donde llega tu maldita debilidad!.
- Tus mentiras han llegado muy lejos...- Draco dio un paso hacia ella pero Pansy saco su varita y le apunto deteniéndolo. La chica rió fingidamente.
- ¿Me hablas de mentiras?. La tuya es peor que la mía.. solo date cuenta de todo lo que vas a perder por una estúpida que ni siquiera sabe lo que sientes por ella.. todo lo contrario ella te aborrece.- Pansy hizo un gesto de amargura.- Que patético será tu futuro... estando en Azkaban te consumirás lentamente por las pesadillas y remordimientos de haber matado a tu propio padre por nada porque igual estarás solo.
- Si es así, entonces estarás conmigo.. porque tu también eres una mortifaga...-dijo Draco con un brillo de odio en los ojos.
Pansy río.- No soy tonta Malfoy..- La chica le sonrió malvadamente.- En cambio tu destino será tan incierto... podrías vivir unos años hasta que una noche alguien se aparecerá cuando estés durmiendo y te hará pagar todas las vidas de los mortifagos que caigan esta noche por tu culpa. Tarde que temprano....vas a pagar por tu traición.
Pansy bajo cuidadosamente su varita mientras sacaba de su bolsillo un objeto parecido a un dado. El chico se abalanzo sobre ella pero Pansy se desvaneció en el aire. Draco la busco a su alrededor pero únicamente estaban los cuerpos de los Granger, de Hermione y de su padre.. nadie mas...
La habitación empezó a dar vueltas y comenzó a escuchar voces. Murmullos que decían con ahínco la Oración de Promesa de la Purificación de la Sangre...veía las sombras de los mortifagos que le acechaban y la mirada de su padre que se clavaba en su pecho reclamándole su pecado... ¡SU BLASFEMIA!....
Draco se despertó dando un grito, su cuerpo estaba empapado de sudor y su corazón palpitaba tan salvajemente que casi no podía respirar. El chico cayo de la cama, quedando en el frío suelo con el cuerpo temblando...
Aquella pesadilla... un recuerdo... un maldito recuerdo que no lo dejaba dormir desde sus 18 años. Una vez mas aparecía recordándole a gritos su amargo pasado y su cruel presente. Draco cerro los ojos con fuerza, tratando de eliminar esa sensación de miedo mientras su respiración se ahogaba en un reprimido llanto...
No supo cuanto tiempo permaneció de rodillas en el suelo intentando desvanecer el vacío que cubría su alma. En su cabeza únicamente escuchaba la voz de su padre, las risas de Pansy y veía la mirada infeliz de su madre...
Draco se levanto lentamente caminando tambaleante hacia la ventana. El chico la abrió de golpe respirando profundamente el aire fresco de la mañana.... los primeros rayos de sol iluminaron tenuemente su rostro pero Draco, a pesar de ello, tenia el rostro sombrío y el corazón temblándole como un niño.
Ni siquiera el bello paisaje de las montañas logro levantar su animo. Únicamente pensaba en su reciente sueño y que mas que nada era un viejo recuerdo de lo que sucedió la noche en que cambio su vida. Anteriormente, Draco estaba convencido de los ideales de los Malfoy, realmente creía que los magos eran superiores a los muggles y gozaba en humillar a los miserables impuros.
Mas a pesar de su arrogancia, su corazón comenzó a palpitar agitadamente por alguien que era totalmente inferior a él, una chica que no merecía siquiera que mencionara su nombre y que, sin embargo, había entrado siligiosamente a su mente; le acaparaba sus pensamientos, sus manos le sudaban cuando estaba frente a ella y su boca exhalaba el suspiro de su nombre temiendo que el viento oyera su pecado... porque amar a una sangre sucia era un pecado.
No sabia como había llegado el amor a su vida, se presento como un virus dispuesto a destruir su inmune personalidad, su carácter despiadado y arrogante. Comenzó a ser mas débil y mas,... hasta que sus fuerzas eran menores a las que debían de ser... Hermione Granger lo había contaminado completamente dejándole una visible huella en su memoria.
Draco bajo un poco la mirada mientras permitía que la suave brisa terminara de despeinar sus rubios cabellos. Sus manos se encontraban apoyadas en el balcón de piedra de su habitación y su cuerpo estaba inclinado hacia al frente, con una posición de amargo pesar.
El chico estiro un poco los brazos y miro hacia el horizonte. Una extraña tristeza le embargo, no dejaba de pensar en cuanta razón había tenido Pansy al pronosticarle su vida llena de soledad y amargura. Aunque también le asalto la idea de ser perseguido por los mortifagos pero... ya habían transcurrido cinco años y no había sucedido nada.
Draco se introdujo de nuevo a su habitación y entro al baño. Lentamente el agua caliente fue llenando la hermosa tina de porcelana mientras él se deshacía de la pijama de seda negra. El chico sumergía su pálido cuerpo mientras el vapor le relajaba la tensión de sus músculos. Con movimientos distraídos comenzó a restregar la esponja sobre el cuerpo, su mente estaba totalmente desconectada de las acciones de sus manos. Su única imagen era de él mismo vestido de negro durante su celebración de cumpleaños numero 18... aquellos viejos recuerdos.
El chico salió de la tina y se enredo una toalla por la cintura dejando resbalar gordas gotas de agua por toda la espalda. Draco se dejo caer boca arriba sobre la cama mientras se veía la palma de sus manos, las mismas que habían matado a su propio padre... las mismas que deseaban sentir la cálida mano de Hermione...
Un sonido estrepitoso lo hizo reaccionar e incorporarse. Miró hacia su mesa de noche, un objeto como especie de trompo giraba con fuerza mientras emitía un brillo verde. Draco supo lo que era....
Como pudo se vistió rápidamente de atuendo y bajo las escaleras con suma destreza. Se introdujo en una chimenea y por medio de los polvos Flu se transporto hasta la chimenea de su oficina.
Draco corrió a toda prisa hacia el campo de estancia de los dragones. Al llegar un sudor frio le cubrió la frente: Tres dragones rojos estaban sobrevolando los campos, peleándose entre si con tal ferocidad que parecían que iban a matarse. Abajo de ellos se encontraban algunos cazadores del campamento intentando, sin resultado alguno, controlar a los dragones.
- ¡Malfoy!.- grito Gaspar Rus.
- ¿Que demonios esta pasando?.- Pregunto Draco corriendo hacia el.
- No lo se, se están atacando entre si...- Gaspar se paso una mano por la frente.- Nada ha servido, nuestra magia no tiene efecto.
- ¡Demonios!. Somos muy pocos contra ellos.- Draco bajo la cabeza junto con Gaspar al ver que un dragón sobrevoló por lo bajo agitando sus membranosas alas cerca de ambos.
- Se van a matar...- dijo Gaspar con los ojos muy abiertos por el nerviosismo.
Draco miro unos instantes a los dragones que peleaban sanguinariamente. El chico entrecerró los ojos y apretó los labios con fuerza pensando en las diversas posibilidades de controlar los dragones con los pocos magos que habían en el campamento. Un dragón lanzo una llamarada de fuego hacia un conjunto de árboles incendiándolos.
- ¡Vamos!.- dijo el rubio mientras se acomodaba los guantes negros. Con un conjuro hizo que su escoba volara hacia él y la monto con destreza quedando a unos metros sobre el suelo.- ¡Rus, Dumitru, Voloksy y Von Deur.!...¡Rodéenlos para separarlos!.- Ordeno Draco con voz firme.
Los magos hicieron lo que el jefe de los cazadores les ordeno, cada uno monto su escoba y volaron hacia los tres dragones que se lastimaban. Draco se coloco encima de las cabezas de los dragones mientras cuidaba que las colas y las alas no le golpearan.
El chico logro enviar un hechizo aturdidor a uno de los dragones mas jóvenes. Los demás lo imitaron enviando hechizos para inmovilizarlos pero aun eran muy pocos magos para controlar dos dragones jóvenes y uno adulto. Las posibilidades de vencerlos únicamente con cinco magos eran mínimas y Draco lo sabia pero no iba a darse por vencido.
- Una vez mas...- Ordeno Draco a los cazadores.- Hay que separarlos.
- ¡Acona limborium!.- exclamaron los cinco magos al mismo tiempo obligando a los tres dragones separarse por completo.
Los tres dragones se separaron, cada uno voló en diferente dirección, en el momento todos se sintieron satisfechos hasta que los tres animales volaron directamente hacia ellos, mostrando sus feroces fauces.
Rus y Von Deur volaron juntos perseguidos por uno de los dragones, Dumitru y Volosky rodearon a otro dragón pero Draco tuvo que volar mucho mas alto para evitar ser quemado vivo por el dragón mas grande y adulto.
Vladimir Sarbu y Hermione Granger llegaron corriendo hacia los campos seguidos de dos cazadores mas. Los chicos volaron en sus escobas hacia sus compañeros para ayudar a detener a las criaturas aladas.
- ¿Pero que esta pasando?.- pregunto Hermione con los ojos muy abiertos.
- Los dragones estaban atacándose entre si pero ahora persiguen a los cazadores.- dijo Sarbu preocupado.- Se requieren de tres magos para controlar a un dragón joven y cuatro a cinco magos para un adulto... aun no son suficientes.
- ¿Aquel que esta allá es Malfoy?.- Hermione señalo la figura de un joven que volaba dando piruetas sobre un dragón de enorme tamaño. El dragon le lanzaba diversas llamaradas de fuego, que no lograban tocarlo debido a la oportuna intervención de los dos cazadores que se añadieron.
Rus y Von Deur volaron de bajada con uno de los dragones atado con cuerdas mágicas pero la fuerza del dragón era mayor a la de ellos por lo que Sarbu corrió para ayudarlos.
Vladimir envolvió las patas delanteras del dragón con una cuerda magica demasiado gruesa. Los chicos aprovecharon la inmovilización para intentar adormecerlo. Dumitru y Volosky se encontraban en serios aprietos con el segundo dragón puesto que este no dejaba de intentar de golpearles con la cola, desviando asi los hechizos de los magos.
- ¡Volosky, Cuidado!.- grito Draco. El Slytherin voló lo mas rápido que pudo para evitar que Volosky fuera herido mortalmente con las púas de la cola del dragón. Volosky quedo a salvo pero la enorme cola logro golpear la escoba de Draco, haciéndolo que perdiera el control y cayera boca abajo estrellándose contra el suelo. El dragón al percatarse de que el mago estaba a su alcance tomo vuelo para matarlo.
Draco se volteo aturdido por el golpe para mirar la posición del dragón que le atacaba. Sus ojos grises fueron abriéndose al darse cuenta que el animal volaba directamente hacia el y que el resto de los magos estaban ocupados con los demás dragones... solo estaba él mismo contra la enorme criatura.
El chico comenzó a arrastrarse de espaldas para encontrar su varita pero esta se hallaba a unos metros fuera de su alcance. Draco trago saliva cuando vio a una inmensa bola de fuego caer directamente hacia el...
- ¡Escudare...!.- Exclamo una voz detrás del rubio.
Draco volteo a mirar aturdido al dueño del hechizo que le salvo. Su corazón casi se detuvo al ver a Hermione Granger con la varita alzada emitiendo un poderoso rayo deteniendo el fuego del dragón. Al alejarse el dragón, Hermione lo volteo a mirar de una forma que Draco no entendió pero que no pudo analizar a sus anchas puesto que el dragón batía sus alas lanzándose nuevamente para atacar.
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CONTINUARA....
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Capitulo terminado.. Jua!. ¿Que les parecio?. Espero que bien porque la verdad a mi no me dejo a gusto pero era necesario esta parte porque habian muchos misterios del pasado de Draco. Espero haber dejado claro como era la vida de Draco antes de ser enviado a azkaban. su vida, sus temores y sueños antes de aquella noche en que accidentalmente mato a su padre para defender a Hermione, porque tengo que aclarar que fue un accidente, Draco no sabia que era su padre.
Ahora con esto del ataque de los dragones.. wow!. dragones rojos matandose entre si... y mas me ha asombrado la valentia con que Draco salvo a Volosky... aun a costa de su vida.. ja!!.. pero alguien ha llegado oportunamente!!.
Ah!!!.. no se pierdan el proximo capitulo y por favor dejen reviews!!!. pues me anima a que continue escribiendo.
Quiero agradecer los reviews que me han enviado, desearia con toda el alma contestarles una a una pero la verdad no tengo el tiempo para hacerlo... para las chicas que me envian mails perdonen si tardo mucho en contestar jeje, es que a veces soy despistada y creo que ya conteste el mail cuando no es cierto.. jejeje.
Saludos a todas!!.. y mil gracias.!
Atte
J@ina
p.d. El proximo 11 de diciembre saldre de vacaciones por lo que me apurare para terminar el siguiente capitulo del medallon y la continuacion de draconis. De cualquier forma estaria de regreso hasta el 23 de diciembre. Espero escribir mas rapido,.. aahh! pero es que me presionan en el trabajo!!!.. BESOS!
Draco Malfoy estaba parado frente a la chimenea de la Biblioteca. Sus ojos grises estaban mas fríos que de costumbre pero su corazón palpitaba mas rápido de lo normal sin una razón aparente. Su sexto sentido le decía que algo no estaba bien, que esa noche pasaría algo fuera de lo normal y que tenia que estar preparado para recibirlo, fuera lo que fuera.
Lucius Malfoy entro a la misma habitación, con su acostumbrado silencio sepulcral, hizo un movimiento con la cabeza para saludar a su hijo. El animo de Draco se transformo de preocupado a un claro orgullo, su padre era de toda su admiración y respeto, era el símbolo que le guiaba hacia el camino del poder y la gloria. El joven Slytherin no se avergonzaba de su familia, no le importaba cuanta oscuridad pudiera haber en el apellido Malfoy, puesto que este era uno de los mas respetados de toda la sociedad mágica de Reino Unido.
Draco estaba pulcramente vestido de negro, con el cabello suelto cayéndole en la frente, su rostro aunque inexpresivo tenia dibujado en sus delgados labios una sonrisa maliciosa. En su mano izquierda portaba un anillo con el símbolo de los Malfoy, que solo era entregado a los varones de la familia cumplidos los 18 años y con ello la obligación de continuar con la tradición y dinastía mas pura de magos.
- ¿Estas listo?.- Pregunto Lucius casi en voz baja.
- Desde hace mucho...- Contesto Draco sin mirarlo.
- Hoy es el día, Draco...- dijo Lucius con voz ronca.- Después de esta noche el Señor Oscuro recompensara a quienes han sido fieles. Nuestra familia es una de las que serán recompensadas.
Draco miro a su padre con los ojos entrecerrados y sonrió de lado.
- Muy pronto conseguiremos mas aliados que ayudaran a eliminar a esos muggles....- dijo despectivamente.- Y nosotros estaremos listos para recibir el mas alto honor...
Lucius miro con sus fríos ojos grises el rostro sereno de su hijo. Draco únicamente asentó ligeramente con la cabeza, mientras mantenía su cuerpo estrictamente erguido y con las manos en la espalda en señal de sumisión.
- Me siento muy orgulloso de ti, muchacho. Haz demostrado tener el temple de los Malfoy y si continuas así llegaras muy lejos.- dijo Lucius caminando lentamente alrededor de el.- Espero que no se vuelva a repetir los anteriores incidentes.
- No Padre.- Contesto el Slytherin serio.- Le aseguro que no volverá a repetirse.
- Tal como lo planeamos ayer, esta noche daremos nuestro primer ataque masivo. Los aurores estarán tan confundidos que ni siquiera sabrán a quien salvar. Además he recibido un informe sobre el paradero de Harry Potter... – Lucius bajo la mirada mientras reía quedamente.- Todo esta a nuestro favor muchacho...
El sonido de una puerta abriéndose hizo que Lucius alzara la mirada rápidamente. Una mujer de cabellos dorados recogidos por una peinado alto hizo entrada al recinto donde se encontraban Lucius y Draco. Narcisa Malfoy tenia una mirada suspicaz mientras sus labios rojos delineaban una sonrisa de satisfacción. Camino hacia su familia con un movimiento arrogante y fino.
- Draco.. Pansy esta esperando afuera.- dijo la mujer.
- Hemos terminado la charla, Draco.- dijo su padre haciendo una seña con la mano de que saliera a recibir su visita.
Draco se despidió, con una reverencia, de sus padres y salió de la habitación para ser recibido por una chica de cabellos dorados y ojos verdes. Pansy Parkinson lucia una túnica verde oscuro que resaltaba el color de sus ojos, ella al verlo sonrió abiertamente.
- ¿Estas nervioso?.-Pregunto ella.
- No.- contesto serio.
- Hoy es el gran día...- La chica se acaricio un brazo con su mano.- La Guerra de la Purificación iniciara esta misma noche. Tus padres deben estar muy orgullosos de ti.
El chico la miro inexpresivamente como si la persona que estuviera frente a el fuera una total desconocida.
- ¿A que has venido?.-Pregunto Draco mientras caminaba hacia una esquina de la estancia..
- Vine a desearle suerte a mi prometido...- Pansy sonrió de lado mientras miraba a Draco de reojo.
El chico sintió un ráfaga de aire helado por todo el cuerpo pero su rostro se mantuvo inexpresivo.
- Aun no estamos comprometidos...- dijo él con voz extraña.
- Estamos comprometidos desde niños.- dijo Pansy quitándose lentamente un guante.- Aunque no se ha anunciado formalmente, la palabra de nuestros padres esta dada.
- Aun tan lejano...-dijo el chico vagamente.
- Últimamente te he notado muy cambiado Draco Malfoy.- dijo Pansy con una ceja alzada.
- Dejamos de ser unos niños, Pansy...-dijo Draco mirándola fríamente.- tenemos que cambiar.
- Talvez....- Pansy termino de quitarse el segundo guante.- Es cierto que te he insistido mucho pero... antes solías platicar conmigo mas seguido.
- Hay otras cosas por hacer... dijo él con aire distraído.
- A veces pienso que estoy frente a otra persona cuando estoy contigo...- Pansy se acerco a Draco y le miro profundizando sus ojos verdes en los ojos grises del Slytherin.
Draco la observo detenidamente, conocía a Pansy de toda la vida y siempre había sido su mejor amiga en el colegio. Talvez hubiera seguido teniendo la misma opinión de ella sino fuera porque las cosas ya eran muy diferentes...
Sentía que su alma se quebraba en mil pedazos, veía los ojos verdes de la Slytherin deseando con todo su corazón que fueran unos color miel pertenecientes a una hija de muggles. Se preguntaba a si mismo, ¿cómo es que Hermione Granger se había apoderado de sus sentidos y pensamientos?. ¿Cómo había logrado aquella chica sacudirle las neuronas y hacerle olvidar de quien era?.
Si tan solo el hubiera nacido en una familia diferente las cosas hubiesen sido tan distintas, talvez en ese mismo momento la tuviera entre sus brazos prodigándole el amor que explotaba por sus venas, inyectándole al mismo tiempo la euforia y la tristeza. Pero su realidad era ser un Malfoy, un mortífago y el tenia un destino que cumplir al cual no podía escapar.
Pansy Parkinson toco una mejilla del chico interrumpiéndole sus pensamientos. Draco respiro profundamente y se dio la vuelta, dándole la espalda.
- Todo sea por la preservación de la pureza de nuestra sangre.- dijo Draco con una mueca de amargura que Pansy no pudo ver.
- ¿Realmente crees en la pureza de la sangre... Joven Malfoy?.-dijo con tono irónico.
El rubio se volteo a mirarla con un cierto temor por la pregunta de la chica.
- ¿Por qué me preguntas eso?.-dijo frunciendo el ceño.
La rubia desvió su mirada hacia el reloj de la pared.- No importa... olvídalo. Es algo que dije sin pensar...
Draco la miro incrédulo, conocía a Pansy y temía que sus palabras tuvieran algún fundamento. El solo hecho de pensar que ella sospechara de su amor por Hermione le lleno de un intenso escalofríos.
- Por cierto...- Pansy sonrió fingidamente.- tengo una sorpresa para ti...
El Slytherin frunció el ceño.- ¿sorpresa?...¿de que?
- Lo sabrás en su momento pero es algo que te va a dejar...- La chica chasqueo la lengua.-... con la boca abierta.
Draco observo como Pansy sonreía maliciosamente mientras sus ojos verdes brillaban de una manera extraña. Su corazón le palpito rápido, algo le decía que la actitud de la chica no era del todo común. Abrió la boca para decir algo pero la puerta de la Biblioteca se abrió dejando salir a Lucius y Narcisa Malfoy.
- Ya es hora..-dijo Lucius colocándose su capucha negra en la cabeza.
Draco miro a Pansy con una mezcla de confusión y vértigo. Una especie de frío le cubrió todo el cuerpo, deseando quedarse para obligar a Pansy a decirle lo que tramaba pero ya era demasiado tarde.. era el momento de partir.
- Adiós Draco Malfoy...- dijo ella con el rostro sombrío.
La figura de Pansy y Narcisa desaparecieron de la vista de Draco, el muchacho apareció junto a su padre en un callejón oscuro donde a su vez se encontraban otros mortifagos. Su mente tenia dos contradicciones, no sabia si regocijarse o lamentarse interiormente por lo que iba a hacer. Cualquier muggle le recordaba a Hermione... pero ya no podía fingir ante los mortifagos que los mataba, el había aceptado su destino y por lo tanto tenia que seguir adelante...
La noche de verano era un tanto calurosa, los muggles dormían mientras los mortifagos allanaban en sus casas. Draco estaba en medio de la calle, sudando, temblando por lo que iba a suceder en esos minutos.
Estaba ahí, justamente en la misma calle donde vivía la única mujer que el amaba y que el había jurado proteger, en silencio, de cualquier cosa. En su cerebro rondaba las preguntas sin respuesta de lo que tenia que hacer para evitar que le hicieran daño, por unos segundos su mente se bloqueo hasta que, por fin, encontró la solución....
Sin pensar en las consecuencias levanto su varita hacia las autos y casas de los muggles e hizo surgir bolas de fuego, que incendiaban todo a su paso.
La confusión hizo presa a los muggles que salieron despavoridos, al igual que los mortifagos que creían que era algún ataque por parte de los aurores. Draco aprovecho aquella confusión y corrió con todas sus fuerzas hasta la residencia Granger. Arriba se escuchaban voces y con el corazón palpitándole salvajemente subió las escaleras...
Todo se nublo... todo fue tan rápido... solo podía escuchar gritos y ver unos fríos ojos que lo miraban con culpabilidad....
Levanto sus pálidas manos que tenían manchas de sangre... de un Malfoy. Sus ojos grises se nublaron por el aturdimiento y la impresión, solo podía ver a su propio padre caer de espaldas debido a que el le había clavado un atizador en el corazón.
No recordaba que palabras había dicho Lucius antes de respirar por ultima vez pero si podía recordar aquella mirada de sorpresa y de indignación. No entendía que hacia su padre exactamente en casa de los Granger pudiendo haber sido otro mortífago quien estuviera ahí... desgraciadamente no había logrado reconocerlo debido a que tenia la capucha puesta y a la misma desesperación por salvar a Hermione. En ese instante de ceguera había matado accidentalmente a su progenitor.
Justo cuando su mente estaba entorpecida por los hechos, una sombra apareció frente a él....
Draco levanto su rostro con total perplejidad, reconociendo al instante al dueño de la elegante túnica verde: Pansy Parkinson.
- Miserable traidor..- dijo Pansy mirándolo con asco.
Draco se levanto del suelo, tratando de asimilar que estaba haciendo Pansy en casa de los Granger...
- Nunca pensé que serias capaz de traicionar hasta este grado a los tuyos...- dijo ella entre dientes.
- ¿Q-que..?- pronuncio débilmente Draco.
- Hace tiempo que sospechaba de ti... – Pansy le sonrió amargamente.- Tus miradas, tus continuas desapariciones sin que nadie supiera donde estabas, la manera en que respirabas cuando estabas cerca de ella...
- ¿Qué haces aquí?. – Pregunto Draco aun mas confundido.
- Vine a ver con mis propios ojos como tu padre mataba a la sangre sucia frente a ti..- La chica se movió a un lado.- pensé que al reconocer la calle correrías hasta acá para salvarla... y no me equivoque en ello.
La rubia miro al cuerpo de Lucius con desazón.- Sin embargo, me equivoque en una cosa... no creí que mataras a tu propio padre por una mujer que no vale la pena.
- ¿Como sabias que mi padre vendría personalmente a atacar a los Granger?.- pregunto Draco con un gesto de indignación.
- Le dije a mi padre que Granger sabia de algunos planes de la Orden del Fénix para vencer al Señor Oscuro debido a su relación con los aurores, por supuesto que era una mentira.- Pansy sonrió socarronamente.- Tu padre vino personalmente a obtener esa información hasta que tu llegaste.
Draco la miro rabioso con los labios y puños visiblemente apretados.
- Pansy...- murmuro entre dientes.
- A pesar de tu torpeza, no me quejo...- Le interrumpió la chica.- lo que viene será tan espantoso que desearas que yo misma te hubiese matado.- Pansy lo miro asqueada.- ¡Aun no termina de sorprenderme hasta donde llega tu maldita debilidad!.
- Tus mentiras han llegado muy lejos...- Draco dio un paso hacia ella pero Pansy saco su varita y le apunto deteniéndolo. La chica rió fingidamente.
- ¿Me hablas de mentiras?. La tuya es peor que la mía.. solo date cuenta de todo lo que vas a perder por una estúpida que ni siquiera sabe lo que sientes por ella.. todo lo contrario ella te aborrece.- Pansy hizo un gesto de amargura.- Que patético será tu futuro... estando en Azkaban te consumirás lentamente por las pesadillas y remordimientos de haber matado a tu propio padre por nada porque igual estarás solo.
- Si es así, entonces estarás conmigo.. porque tu también eres una mortifaga...-dijo Draco con un brillo de odio en los ojos.
Pansy río.- No soy tonta Malfoy..- La chica le sonrió malvadamente.- En cambio tu destino será tan incierto... podrías vivir unos años hasta que una noche alguien se aparecerá cuando estés durmiendo y te hará pagar todas las vidas de los mortifagos que caigan esta noche por tu culpa. Tarde que temprano....vas a pagar por tu traición.
Pansy bajo cuidadosamente su varita mientras sacaba de su bolsillo un objeto parecido a un dado. El chico se abalanzo sobre ella pero Pansy se desvaneció en el aire. Draco la busco a su alrededor pero únicamente estaban los cuerpos de los Granger, de Hermione y de su padre.. nadie mas...
La habitación empezó a dar vueltas y comenzó a escuchar voces. Murmullos que decían con ahínco la Oración de Promesa de la Purificación de la Sangre...veía las sombras de los mortifagos que le acechaban y la mirada de su padre que se clavaba en su pecho reclamándole su pecado... ¡SU BLASFEMIA!....
Draco se despertó dando un grito, su cuerpo estaba empapado de sudor y su corazón palpitaba tan salvajemente que casi no podía respirar. El chico cayo de la cama, quedando en el frío suelo con el cuerpo temblando...
Aquella pesadilla... un recuerdo... un maldito recuerdo que no lo dejaba dormir desde sus 18 años. Una vez mas aparecía recordándole a gritos su amargo pasado y su cruel presente. Draco cerro los ojos con fuerza, tratando de eliminar esa sensación de miedo mientras su respiración se ahogaba en un reprimido llanto...
No supo cuanto tiempo permaneció de rodillas en el suelo intentando desvanecer el vacío que cubría su alma. En su cabeza únicamente escuchaba la voz de su padre, las risas de Pansy y veía la mirada infeliz de su madre...
Draco se levanto lentamente caminando tambaleante hacia la ventana. El chico la abrió de golpe respirando profundamente el aire fresco de la mañana.... los primeros rayos de sol iluminaron tenuemente su rostro pero Draco, a pesar de ello, tenia el rostro sombrío y el corazón temblándole como un niño.
Ni siquiera el bello paisaje de las montañas logro levantar su animo. Únicamente pensaba en su reciente sueño y que mas que nada era un viejo recuerdo de lo que sucedió la noche en que cambio su vida. Anteriormente, Draco estaba convencido de los ideales de los Malfoy, realmente creía que los magos eran superiores a los muggles y gozaba en humillar a los miserables impuros.
Mas a pesar de su arrogancia, su corazón comenzó a palpitar agitadamente por alguien que era totalmente inferior a él, una chica que no merecía siquiera que mencionara su nombre y que, sin embargo, había entrado siligiosamente a su mente; le acaparaba sus pensamientos, sus manos le sudaban cuando estaba frente a ella y su boca exhalaba el suspiro de su nombre temiendo que el viento oyera su pecado... porque amar a una sangre sucia era un pecado.
No sabia como había llegado el amor a su vida, se presento como un virus dispuesto a destruir su inmune personalidad, su carácter despiadado y arrogante. Comenzó a ser mas débil y mas,... hasta que sus fuerzas eran menores a las que debían de ser... Hermione Granger lo había contaminado completamente dejándole una visible huella en su memoria.
Draco bajo un poco la mirada mientras permitía que la suave brisa terminara de despeinar sus rubios cabellos. Sus manos se encontraban apoyadas en el balcón de piedra de su habitación y su cuerpo estaba inclinado hacia al frente, con una posición de amargo pesar.
El chico estiro un poco los brazos y miro hacia el horizonte. Una extraña tristeza le embargo, no dejaba de pensar en cuanta razón había tenido Pansy al pronosticarle su vida llena de soledad y amargura. Aunque también le asalto la idea de ser perseguido por los mortifagos pero... ya habían transcurrido cinco años y no había sucedido nada.
Draco se introdujo de nuevo a su habitación y entro al baño. Lentamente el agua caliente fue llenando la hermosa tina de porcelana mientras él se deshacía de la pijama de seda negra. El chico sumergía su pálido cuerpo mientras el vapor le relajaba la tensión de sus músculos. Con movimientos distraídos comenzó a restregar la esponja sobre el cuerpo, su mente estaba totalmente desconectada de las acciones de sus manos. Su única imagen era de él mismo vestido de negro durante su celebración de cumpleaños numero 18... aquellos viejos recuerdos.
El chico salió de la tina y se enredo una toalla por la cintura dejando resbalar gordas gotas de agua por toda la espalda. Draco se dejo caer boca arriba sobre la cama mientras se veía la palma de sus manos, las mismas que habían matado a su propio padre... las mismas que deseaban sentir la cálida mano de Hermione...
Un sonido estrepitoso lo hizo reaccionar e incorporarse. Miró hacia su mesa de noche, un objeto como especie de trompo giraba con fuerza mientras emitía un brillo verde. Draco supo lo que era....
Como pudo se vistió rápidamente de atuendo y bajo las escaleras con suma destreza. Se introdujo en una chimenea y por medio de los polvos Flu se transporto hasta la chimenea de su oficina.
Draco corrió a toda prisa hacia el campo de estancia de los dragones. Al llegar un sudor frio le cubrió la frente: Tres dragones rojos estaban sobrevolando los campos, peleándose entre si con tal ferocidad que parecían que iban a matarse. Abajo de ellos se encontraban algunos cazadores del campamento intentando, sin resultado alguno, controlar a los dragones.
- ¡Malfoy!.- grito Gaspar Rus.
- ¿Que demonios esta pasando?.- Pregunto Draco corriendo hacia el.
- No lo se, se están atacando entre si...- Gaspar se paso una mano por la frente.- Nada ha servido, nuestra magia no tiene efecto.
- ¡Demonios!. Somos muy pocos contra ellos.- Draco bajo la cabeza junto con Gaspar al ver que un dragón sobrevoló por lo bajo agitando sus membranosas alas cerca de ambos.
- Se van a matar...- dijo Gaspar con los ojos muy abiertos por el nerviosismo.
Draco miro unos instantes a los dragones que peleaban sanguinariamente. El chico entrecerró los ojos y apretó los labios con fuerza pensando en las diversas posibilidades de controlar los dragones con los pocos magos que habían en el campamento. Un dragón lanzo una llamarada de fuego hacia un conjunto de árboles incendiándolos.
- ¡Vamos!.- dijo el rubio mientras se acomodaba los guantes negros. Con un conjuro hizo que su escoba volara hacia él y la monto con destreza quedando a unos metros sobre el suelo.- ¡Rus, Dumitru, Voloksy y Von Deur.!...¡Rodéenlos para separarlos!.- Ordeno Draco con voz firme.
Los magos hicieron lo que el jefe de los cazadores les ordeno, cada uno monto su escoba y volaron hacia los tres dragones que se lastimaban. Draco se coloco encima de las cabezas de los dragones mientras cuidaba que las colas y las alas no le golpearan.
El chico logro enviar un hechizo aturdidor a uno de los dragones mas jóvenes. Los demás lo imitaron enviando hechizos para inmovilizarlos pero aun eran muy pocos magos para controlar dos dragones jóvenes y uno adulto. Las posibilidades de vencerlos únicamente con cinco magos eran mínimas y Draco lo sabia pero no iba a darse por vencido.
- Una vez mas...- Ordeno Draco a los cazadores.- Hay que separarlos.
- ¡Acona limborium!.- exclamaron los cinco magos al mismo tiempo obligando a los tres dragones separarse por completo.
Los tres dragones se separaron, cada uno voló en diferente dirección, en el momento todos se sintieron satisfechos hasta que los tres animales volaron directamente hacia ellos, mostrando sus feroces fauces.
Rus y Von Deur volaron juntos perseguidos por uno de los dragones, Dumitru y Volosky rodearon a otro dragón pero Draco tuvo que volar mucho mas alto para evitar ser quemado vivo por el dragón mas grande y adulto.
Vladimir Sarbu y Hermione Granger llegaron corriendo hacia los campos seguidos de dos cazadores mas. Los chicos volaron en sus escobas hacia sus compañeros para ayudar a detener a las criaturas aladas.
- ¿Pero que esta pasando?.- pregunto Hermione con los ojos muy abiertos.
- Los dragones estaban atacándose entre si pero ahora persiguen a los cazadores.- dijo Sarbu preocupado.- Se requieren de tres magos para controlar a un dragón joven y cuatro a cinco magos para un adulto... aun no son suficientes.
- ¿Aquel que esta allá es Malfoy?.- Hermione señalo la figura de un joven que volaba dando piruetas sobre un dragón de enorme tamaño. El dragon le lanzaba diversas llamaradas de fuego, que no lograban tocarlo debido a la oportuna intervención de los dos cazadores que se añadieron.
Rus y Von Deur volaron de bajada con uno de los dragones atado con cuerdas mágicas pero la fuerza del dragón era mayor a la de ellos por lo que Sarbu corrió para ayudarlos.
Vladimir envolvió las patas delanteras del dragón con una cuerda magica demasiado gruesa. Los chicos aprovecharon la inmovilización para intentar adormecerlo. Dumitru y Volosky se encontraban en serios aprietos con el segundo dragón puesto que este no dejaba de intentar de golpearles con la cola, desviando asi los hechizos de los magos.
- ¡Volosky, Cuidado!.- grito Draco. El Slytherin voló lo mas rápido que pudo para evitar que Volosky fuera herido mortalmente con las púas de la cola del dragón. Volosky quedo a salvo pero la enorme cola logro golpear la escoba de Draco, haciéndolo que perdiera el control y cayera boca abajo estrellándose contra el suelo. El dragón al percatarse de que el mago estaba a su alcance tomo vuelo para matarlo.
Draco se volteo aturdido por el golpe para mirar la posición del dragón que le atacaba. Sus ojos grises fueron abriéndose al darse cuenta que el animal volaba directamente hacia el y que el resto de los magos estaban ocupados con los demás dragones... solo estaba él mismo contra la enorme criatura.
El chico comenzó a arrastrarse de espaldas para encontrar su varita pero esta se hallaba a unos metros fuera de su alcance. Draco trago saliva cuando vio a una inmensa bola de fuego caer directamente hacia el...
- ¡Escudare...!.- Exclamo una voz detrás del rubio.
Draco volteo a mirar aturdido al dueño del hechizo que le salvo. Su corazón casi se detuvo al ver a Hermione Granger con la varita alzada emitiendo un poderoso rayo deteniendo el fuego del dragón. Al alejarse el dragón, Hermione lo volteo a mirar de una forma que Draco no entendió pero que no pudo analizar a sus anchas puesto que el dragón batía sus alas lanzándose nuevamente para atacar.
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CONTINUARA....
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Capitulo terminado.. Jua!. ¿Que les parecio?. Espero que bien porque la verdad a mi no me dejo a gusto pero era necesario esta parte porque habian muchos misterios del pasado de Draco. Espero haber dejado claro como era la vida de Draco antes de ser enviado a azkaban. su vida, sus temores y sueños antes de aquella noche en que accidentalmente mato a su padre para defender a Hermione, porque tengo que aclarar que fue un accidente, Draco no sabia que era su padre.
Ahora con esto del ataque de los dragones.. wow!. dragones rojos matandose entre si... y mas me ha asombrado la valentia con que Draco salvo a Volosky... aun a costa de su vida.. ja!!.. pero alguien ha llegado oportunamente!!.
Ah!!!.. no se pierdan el proximo capitulo y por favor dejen reviews!!!. pues me anima a que continue escribiendo.
Quiero agradecer los reviews que me han enviado, desearia con toda el alma contestarles una a una pero la verdad no tengo el tiempo para hacerlo... para las chicas que me envian mails perdonen si tardo mucho en contestar jeje, es que a veces soy despistada y creo que ya conteste el mail cuando no es cierto.. jejeje.
Saludos a todas!!.. y mil gracias.!
Atte
J@ina
p.d. El proximo 11 de diciembre saldre de vacaciones por lo que me apurare para terminar el siguiente capitulo del medallon y la continuacion de draconis. De cualquier forma estaria de regreso hasta el 23 de diciembre. Espero escribir mas rapido,.. aahh! pero es que me presionan en el trabajo!!!.. BESOS!
