¡Hola! Bueno, este capítulo es corto pero espero y les guste. El siguiente es bastante largo, así que no se preocupen :3
- Ne, Alexa ¿Qué hacemos aquí? — Le pregunte mientras miraba el salón en el cual me encontraba, era un salón que daba para un balcón tipo Romeo y Julieta… aunque tampoco estaba como a mil metros para arriba.
- Em, Pues… ¿No te parece bonito este lugar?— Dijo con una sonrisa dando una vuelta sobre sí misma para después caer sentada en uno de los sillones.
- ¿Qué tienes? — Al preguntar esto, ella me pregunto un "¿Por qué lo dices?" con la mirada.
- Eso que acabas de hacer es algo que más bien haría yo, por cierto ¿A dónde fueron los Reyes y Reinas? —
- Pues… ¿Cómo has estado? — OKEY, oficialmente esta trae algo entre manos, aunque ahora que ella lo menciona…
- Bueno, aparte de estar muy enojada con cierta persona, estoy ENAMORADA—
- ¿En serio? ¿De quién? ¿Lo conozco? — Ella pregunta con cierta esperanza en su rostro, como si ya supiera de quien hablo, aunque dudo mucho. Por cierto, por alguna razón, me empiezo a sentir vigilada.
- Pues, ¿Si recuerdas los libros del "Señor de los Anillos" que me compre el otro día y nunca los soltaba porque no tenía tiempo de leerlos? Pues los empecé a leer, y estoy perdidamente enamorada de Legolas— Le dije con la misma emoción de cuando veo mucha comida deliciosa en una gran mesa.
Hablaba sin parar sobre él, como de lo sexi que era, si algún día pudiera conocerlo, lo ukeable que era y esas cosas, mientras ella solo soltaba una risa nerviosa y decepcionada mientras le salía una gotita en la sien.
- ¿Quién es Legolas?~ — Escuche un canto detrás de la puerta, creo que era Ed.
- ¿Qué te importa?~ — Le conteste cantando igual que él, detrás de la puerta se escucharon las risas de las dos hermanas. Después escuche un golpe y la voz de Pete diciendo "a lo que venimos" y la queja del rey menor. Me hubiera reído si tan solo, Alexa, no me hubiera pegado diciendo lo mismo por lo cual yo también me queje, pero si ni siquiera sabía a qué había venido.
Después se empezó a oír el sonido de dos guitarras, Edmund empezó a cantar, con Susan y Lucy haciendo el coro, creo que estaban cantando "Perdóname" de Camilo Sesto.
Cuando las guitarras terminaron de escucharse, abrí la puerta para abrazar a Edmund y decirle "te perdono".
—Pero ya, hablando enserio, ¿Quién es Legolas? — Pregunto Ed abrazándome algo ¿Celoso? Solo atine a reírme, y de paso los demás también.
—Nadie, creo— contesté.
