¡Hola de nuevo!, ya 11 capitulos y 42 reviews, creí que haría más corto este fic pero creo que sera todo lo contrario, tampoco pretendo hacer una historia sin fin, pero me gusta ahondar en detalles y escenas. Agradezco a las chicas que siguen mi historia y que me mandan sus reviews a esta pagina y a DEVIANTART, me da gusto que se tomen un poco de su tiempo leyendo mis locuras.
La frase de la semana es:
"La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener."
Capítulo 11
Aun con la duda dibujada en su expresión, llegamos a casa de los Clearwater. Jake había insistido en llevar la silla de ruedas, pero eso no me ayudaría a que la culpa que sentía Leah disminuyera en lo más mínimo, así que después de varios minutos de una discusión sin sentido, salí de la casa por mi propio pie, intentando caminar lo más natural posible, pese que con cada movimiento sentía que la piel de mi espalda se estiraba dolorosamente, y de la misma manera entré a casa de los Clearwater con Jake al lado mío, recibiéndonos Sue en la entrada.
-Sue, lo lamento mucho-dije apenas en un susurro mientras le daba la mano… recordaba vagamente a esta mujer frente a mi varios años atrás cuando de niña venía a pasar las fiestas navideñas a Forks… en realidad ella no había cambiado en lo más mínimo y observé que Leah había heredado varios rasgos de su madre
-gracias por venir Bella… aun con las heridas de tu espalda- un golpe sordo en la parte superior de la casa desvaneció la pregunta estupida que había formulado en mi mente, ¿cómo sabía ella de mis heridas?... era obvio que lo sabía, tenía que estar enterada de todo acerca de los licántropos ya que al dirigir mi vista hacia el pequeño comedor de la casa, vi a Billy en su silla de ruedas acercándose a nosotros con unas visibles ojeras que rodeaban la parte inferior de sus ojos-¿quieres tomar un café o un té?-ella también se veía cansada… y viéndola detenidamente si había cambiado, ya no era la mujer joven que conocí, el contorno de sus ojos dibujaban varias líneas de expresión al igual que el contorno de su boca, seguramente se habían acentuado más por los eventos a los que estuvo sometida
-no gracias… ¿podría ver a Leah?-un tanto insegura observó el rostro de Jake y después el de Billy, asintiendo este último con la duda dibujada en sus facciones
-claro… es la puerta que esta al subir las escaleras-Jake estaba por seguirme pero coloqué una de mis manos sobre su pecho para evitarlo, no deseaba hablar ya que sabía Leah podría escucharme… así que reticente Jake permaneció en el pie de las escaleras por si algo se me ofrecía
Al abrir la puerta me topé con un pequeño cuarto rústico color verde pálido, el cual era iluminado por la poca luz del sol que se filtraba a través de las espesas nubes grises que decoraban constantemente el cielo de Forks, las paredes estaban adornadas de cuadros y objetos de madera hechos a mano de los cuales desconocía el nombre, pero que en apariencia eran similares al regalo que Jake me diera en mi cumpleaños número 18, provocando que las dimensiones de la habitación se hiciesen aun menores por el exceso de adornos, la cama en la que estaba sentada Leah, con ambos brazos aferrados a sus piernas, se encontraba a un costado de la única ventana que había en la habitación… pero lo que predominaba por sobre todos los adornos eran marcos vacíos de madera de todos tamaños, donde antes seguramente hubo fotografías de ella y Sam juntos… mientras caminaba hacia la cama, vi que el espejo frente a mi estaba bordeado por el contorno de lo que quizás habían sido fotografías, folletos o volantes de alguna publicidad que le había interesado recolectar… al menos eso denotaban las formas rectangulares que alcanzaban a sobresalir de otras y en el único rincón desocupado del cuarto, descansaban 3 cajas abiertas llenas de recuerdos y memorias.
-me faltan cajas para terminar de empacar lo que Sam me regalaba cada mes… se había propuesto darme objetos hechos por el mismo-inmediatamente posé nuevamente mi mirada en las paredes de su habitación, entonces todos estos objetos son regalos de Sam…
-Leah yo…
-lo siento… de verdad Bella, no sabía que… que yo era… perdón, es lo único que puedo ofrecerte en este momento-su vista la tenía clavada en el mar que se alcanzaba a divisar desde la habitación
-no… es culpa mía, si me hubiese alejado nada de esto habría sucedido… perdóname, Jake me lo advirtió muchas veces y aun así yo…-bruscamente giró su rostro hacia mí, pero sus ojos me vieron con sorpresa al ver que me había sentado a su lado… el dolor en la espalda era cada vez mas intenso, pero necesitaba evitar que Leah se diera cuenta de ello… no necesitaba sufrir por algo que había sido un descuido mío
-¿qué haces?-preguntó en un susurro, pero lo suficientemente alto para que mis oídos humanos la escucharan
-mmh… ¿sentándome?... si te molesta puedo irme…
-¿no me aborreces por lo que te hice?, esas marcas jamás desaparecerán de tu espalda… deberías odiarme, ¡tenerme rencor Bella!
-no entiendo porque debería sentirme de esa manera… fue un accidente, además mi cabello es lo suficientemente largo como para cubrir esa cicatriz, de todas maneras no soy del tipo de persona que le guste vestir con grandes escotes en la espalda… no hay nada interesante que mostrar-sonreí hacia Leah mientras que su rostro me observaba con expresión azorada para después pasar de nuevo a la tristeza, al dolor y la culpa, escondiendo su rostro entre sus rodillas mientras abrazaba con más fuerza sus piernas
-¿lo sabes, verdad?... lo que soy… una abominación que no esta escrita en ninguna leyenda… por eso Sam se imprimó en Emily y no de mí… ahora se que me dejó por ella porque no tuvo otra opción y eso me hace comprenderlo menos… la imprimación es una tontería… la licantropía es una estupidez… todo este mundo de fantasía es un escenario de terror donde los sueños se pierden y las promesas no existen, mi vida era perfecta hasta que los vampiros aparecieron en nuestras vidas… de no haber llegado ellos a Forks jamás se habría activado el gen y yo ahora… ahora… viviría la vida de la cual solo podré ser espectadora… por si fuera poco mi padre murió por culpa mía
-eso no es cierto…
-¡como sea el esta muerto!-increpó-… preferiría seguir creyendo que me traicionaron, era mas fácil de sobrellevar… si miro en retrospectiva se que algún día lo habría superado y de algún modo podría continuar con mi vida, pero esto es una penitencia peor que la muerte y la traición… yo no pedí… esto-repuso con repulsión enfatizando la última palabra- …ahora intento odiar a Emily como antes y no puedo, durante mi transformación vi en la mente de Sam la devoción que sienten mutuamente, los besos que algún día fueron míos, las caricias… las promesas de amor y de una vida juntos… -abrí la boca para hablar pero fui silenciada casi al instante-de nada servirá que me digas que pensar en eso me hace daño, lo veré día a día en su mente durante la transformación… y además por si fuera poco, debo seguir sus ordenes por ser el alfa… ¿por qué?... ¡PORQUE!... todo era más sencillo cuando era humana y podía huir de el, cuando el mundo era mi límite, ahora aunque lo intente no puedo hacerlo, estoy anclada en la Push contra mi voluntad solo para ser testigo del amor y la devoción que Sam y Emily se profesan… es como si un campo magnético me impidiera moverme con la libertad que deseo… es lo que más extrañare… las posibilidades infinitas de una humanidad que jamás volveré a tener
Quería decir algo, reconfortarla de alguna manera, pero no encontraba las palabras indicadas para lograr aminorar su dolor, ya que poniéndome en su lugar, me sentiría mucho peor que ella
-debo parecer patética, ¿verdad?… pero no me lamentaré más, me encargaré de hacerle saber segundo a segundo que tan miserable puede llegar a ser una persona… es lo único bueno que me traerá ser lo que soy ahora, te dije que de poder hacerlo, haría la vida de ambos imposible y lo haré… al menos mi objetivo será Sam, no me importa que los demás me odien por ello al tener que soportar mi amargura… si pude vivir creyendo en la traición del amor de mi vida y mi prima, bien podré hacerlo con el odio de unos cuantos licántropos… odio la licantropía y todo aquello que este relacionado con ella… al menos ese será el objetivo que me mantenga con vida de ahora en adelante
-Leah…-quien era yo para decirle que lo que hacía era incorrecto… yo jamás habría hecho caso a alguien que me dijera que amar a Edward era un error y que todo terminaría en una tragedia peor que mi muerte… hice caso omiso de aquellos que me advirtieron que el era peligroso, no me importó lastimar a mi padre por proteger su secreto… sabía que no era la persona más indicada para dar cátedra de moral y obediencia, pero sentía que debía decir algo-quizás hablar sea buena terapia… la verdad no se que hago dándote este tipo de consejos, cuando soy la menos indicada, siempre he hecho lo que me parece indicado para mi, pero se que dejarte llevar por tu odio solo te traerá mas dolor, no para los demás… posiblemente mientras estén convertidos en lobos puedan odiarte, pero cuando regreses a tu apariencia humana el dolor seguirá presente contigo… de verdad no se que hago dándote consejos, si alguien me estuviese diciendo que hacer con mi vida, le diría que no se metieran en lo que nos les importa
Parecía que había dicho el mejor chiste del mundo, ya que Leah soltó una carcajada y no supe si reír con ella o preocuparme por su reacción
-nuevamente coincidimos Bella Swan… no seguiré tu consejo aun cuando se que tienes razón
Esta vez reímos juntas ante la remembranza de nuestra platica en la playa, y sabía que en estos momentos Jake pensaba que había enloquecido junto con Leah, la cual me ayudó a llegar a la planta baja con mejor semblante, ya que enseguida que Sue la viera bajar, le sonrió ampliamente a su hija, y me dio gusto saber que al menos había ayudado un poco a mejorar su ánimo.
-vaya Bells, hiciste un buen trabajo allá arriba, Leah bajó sonriente e incluso amable, pero nunca comprendí el motivo de la risa… ella seguirá torturándonos con su amargura, la verdad no le encontré la gracia-dijo frunciendo el ceño ante la remembranza de las palabras de Leah mientras nos dirigíamos a su casa en el Rabbit…
Jake no había permitido que me sentara junto a el, alegando que había sido demasiado movimiento el día de hoy para mi, así que estaba recostada, lo más cómodamente posible que un asiento trasero ofrecía, no tenía ganas de protestar o replicar, ya que en silencio le daba la razón, aunque mi primera reacción haya sido la de contradecirlo.
-¿no?, a mi me pareció muy gracioso-me vio de reojo por el espejo aun con el ceño fruncido
-¿algo que no me has dicho?-preguntó arqueando una de sus cejas
-cosa de mujeres-repuse y no volvió a decir nada durante el camino
Al llegar a casa no me sorprendió ver a Charlie y Renée esperando por nosotros, mi madre había prometido regresar pronto, y traducido en la escasa paciencia que poseía, significaba en un par de horas regreso, parecía que estaban teniendo una ligera discusión, ya que Charlie daba manotazos en el aire y se le veía turbado, mientras que la expresión de Renée era todo lo opuesto…felicidad pura… aunque la ansiedad que percibí el día de ayer no había desaparecido de la mirada de mi madre, al contrario, con el paso de las horas incrementó considerablemente… no podía escucharlos con mis débiles oídos humanos e intentar leer sus labios era sencillamente imposible, pero al salir del auto ayudada por Jake, supe que el ya estaba enterado de lo que mis padres hablaban… su expresión tenía una extraña mezcla de estupefacción y alegría, siendo definitivamente la primera la que más predominaba en cada una de sus facciones, así que no sabía si sentirme aliviada o angustiada por lo que mis padres fuesen a decirme.
-¡Bella!, ¿cómo estas cariño?- preguntó mi madre mientras me abrazaba procurando poner sus manos sobre mis brazos
-bien-al romper el abrazo vi la resplandeciente sonrisa de mi madre, pero al posar mi mirada en Charlie solo vi inquietud y nerviosismo en ellos-¿sucede algo?, los veo muy extraños, más de lo habitual-mi madre observó a Charlie, el cual evitó todo contacto ocular con ella y saludo ávidamente a Jake, el cual no podía apartar la sonrisa de su rostro por más que intentaba disimularla
Inmediatamente entramos a la casa y agradecí al cielo que pude sentarme cómodamente sobre el sillón de la casa de los Black, no podría dar un paso mas aunque me retaran a hacerlo, pero nuevamente toda mi concentración se enfocó en mis padres… mi madre no intentaba ocultar su alegría y su ansiedad, mientras que Charlie no hacía el mayor esfuerzo en disimular su nerviosismo y… ¿vergüenza?
-Bella, tenemos algo importante que decirte, ¿verdad Charlie?-tomó una de sus manos entre las suyas y la colocó sobre su vientre… a estas alturas seguía sin comprender a donde me llevaría esta conversación-nunca he sido buena suavizando las noticias así que tenemos que decirte que…¡
-Renée, ¿no crees que sería prudente esperar?-el rostro de Charlie estaba visiblemente sonrojado, giré mi rostro para ver a Jake y ahora sonría de oreja a oreja visiblemente divertido por la escena-no es el momento adecuado… Harry acaba de fallecer, Bella aun esta convaleciente… podremos esperar un par de..!
-Charlie, para ti nunca será el mejor momento… -Renée lo interrumpió antes que terminara de hablar y de nuevo la atención de ambos se centró en mi, Jake tomó una de mis manos y noté que dirigía sus ojos al vientre de Renée… ¿qué me quería decir?... si, ella había subido de peso, pero no lo creía tan importante como para… espera, necesité de varios segundos para asimilar lo que Renée en estos momentos me decía ávidamente, de pronto me sentí como en las caricaturas de Charlie Brown, en este preciso instante lo único que escuchaba decir a mi madre era bla bla bla, sería posible que ella estuviera… ¿¡embarazada?-cielo, ¿me escuchaste?-Jake me dio un ligero apretón en la mano para hacerme reaccionar sin que mis padres lo notaran… de pronto me encontraba tan nerviosa y confundida como lo había estado Charlie cuando llegamos de casa de los Clearwater hacía solo unos minutos, ¿qué le iba a decir a Renée?, ¿¡que se suponía debía decirle en un momento como este?... felicidades era quizás lo mas apropiado, pero no estaba segura, aunque al posar mis ojos nuevamente en los de Renée, pude ver que solo había felicidad y dicha de saber que dentro de un par de meses sería madre nuevamente, así que no me importaban las serie de dudas que yo podía tener, ella era feliz y aguardaba una palabra mía
-claro que te escuché… ¡felicidades mamá!-eso fue lo único que ella ansiaba escuchar, ya que inmediatamente besó mis mejillas y prometió abrazarme fuertemente cuando mi espalda me lo permitiera
-¿vez Charlie?, y tu que creíste que ella no lo tomaría bien-dijo mi madre mientras volvía a tomar una de sus manos, reposando su mirada en el rostro contrariado de mi padre
-¿de verdad no estas… molesta con la noticia Bells?... sabemos que… bueno, tu sabes… no tenemos edad ya para…-tenía que cortar de inmediato a Charlie, sabía a donde se dirigía y estaba segura que era una platica que ni el ni yo queríamos recordar
-¡todo esta bien papá!... de verdad, estoy feliz porque tendré un hermano-repuse balbuceando mientras el sonrojo adornaba mis mejillas
Con sorpresa me di cuenta que no mentía, de pronto me encontraba alegre de saber que tendría un hermano dentro de un par de meses… siempre visualicé a Charlie y a Renée como mi única familia, Phil no parecía interesado en niños y menos Renée, ella estaba bastante ocupada en sus múltiples y fugaces pasatiempos así como en apoyar enteramente a Phil en lo que más amaba que era el Béisbol, pero ni en mis escenarios mas idealistas, creí que mis padres se unirían nuevamente, así que crecí con la firme idea de que mi familia siempre estaría compuesta por 3 personas… pero ahora me encontraba sumida en mis pensamientos imaginando como sería el bebe, preguntándome a quien se parecería, si sacaría los ojos de Charlie o Renée… si tendría también algo de mi... nunca supe que querría tanto un bebé hasta que en mi vida entró la idea de tener a mi hermano entre mis brazos… al menos tenía material de sobra para que esta noche solo tuviese sueños agradables.
Mis padres se habían retirado poco antes de la cena, pero Billy llegó una hora después de nosotros de casa de los Clearwater, muy a tiempo para ver el futbol junto con Charlie, lo cual me dio el pretexto perfecto para hablar con Renée y saber todo acerca de su embarazo.
Mi madre tenía 2 meses de gestación y el bebe nacería, si no sufría complicaciones, a principios del mes de febrero, aun era muy pronto para saber el sexo de mi hermano, pero sospechaba que sería una niña… me sorprendía la emoción que ambas transmitíamos mientras hablábamos y no me importó en lo más mínimo que nos viéramos inmersas durante horas en un solo tema, las necesidades del nuevo miembro de la familia Swan… adecuaciones a la casa, ropa para ella y el bebe, la habitación que usaría, el hospital, los muebles… toda nuestra felicidad giraba alrededor de un ser que aun no conocíamos pero ya amábamos de manera absoluta y contundente.
Notas de la autora
¿que les parecio el reencuentro entre Leah y Bella, y la nueva adición a la familia Swan?, saben que me encanta leer sus reviews
Nos vemos la proxima semana¡
