~La isla de los Gomamon~

-Vamos, despierta.

Oía voces que le decían que se levantara pero él no respondía, simplemente abría los ojos ligeramente y veía figuras borrosas.

-Cinco minutos mas.- murmuró cerrando los ojos y simulando cobijarse con una manta inexistente.

-Está bien.- dijo Kotaro aliviado.- Siempre ha sido así de idiota.

-¡Hey!- reclamó el castaño aun acurrucado.

-Taichi, tal vez deberías cambiarte, te dará un resfriado si sigues así.- le aconsejó Ayame.

El castaño pareció comprender que la situación no era la que él creía, abrió los ojos y se reincorporó de golpe.

-¿Q-Qué pasó?- preguntó confundido cuando se dio cuenta que estaba en la misma casa de playa abandonada y afuera estaba el mar algo salvaje y la lluvia recia. Alrededor de él, estaban los chicos, mirándolo más no con angustia ya.

-Casi me matas, eso pasó.- dijo Hikaru que al parecer también acababa de despertar.

- Sí, recuerdo que fui por ti...y llegó una ola y...después nada.

-Fuimos nosotros.- dijo un Gomamon con tono orgulloso.

-Corrí a los vestidores por mi digivice cuando vi que había problemas, pero no fui lo suficientemente rápida.- explicó Ayame a modo de disculpa.

-Sí, estaban a la deriva y de algún modo chocaron contra nosotros que también nos perdimos en la tormenta. - explicó otro Gomamon.

-Los ayudaron a llegar hasta aquí, es solo que no despertaban.- dijo Tsubasa.

-No seas indecente, tápate un poco.- le dijo Kyoya lanzándole una toalla.

En ese momento tanto Taichi como Hikaru cayeron en la cuenta de que eran los únicos que todavía tenían puestos los trajes de baño.

-Ya regreso- dijeron ambos al unísono para correr a los vestidores.


-Entonces, ¿se perdieron en la tormenta?- preguntó Ayame a los Gomamon rompiendo el silencio. Había estado sentada en las escaleras para entrar a la pequeña cabaña, mirando el mar, después los Gomamon se habían juntado a ella en su observación y bueno...era un poquito de incomodidad que iba a romper.

-Sí, es usual que llueva por nuestra isla pero esta vez fue demasiado y no pudimos volver. - explicó uno.

-Entonces, creo que sería justo que los ayudáramos.- sonrío Taichi llegando junto a Hikaru.

-Sería lo menos que podemos hacer por ustedes, ¿o no?- preguntó Hikaru hacia los chicos.

-Pues...

-¡Muy bien!- exclamó Taichi sin dejarlos contestar.- Empezaremos los preparativos en cuanto salga el sol. Yo creo que podríamos construir una especie de barco e ir hacia allá, si hay algún problema el viento lo separara, ¿no Hikaru?

-¿Para que estoy yo?- dijo Ayame divertida- Mi Digispirit es el del agua así que si empieza a llover de nuevo seguramente podré controlarlo.- sonrío orgullosa.

-Puede que funcione- le dijo Taichi sonriendo.

Y tal como dijo Taichi, una vez que la lluvia cesó y el sol volvió a salir, puso a todos (aunque no quisieran) a ayudarlo para construir la pequeña nave, que por mas espectacular que era su expectativa solo fue una plancha de troncos que se mantenía a flote a duras penas.

-Etto...de algo servirá...supongo.- murmuró tratando de hallarle el lado bueno.

-No podíamos hacer mucho.- le dijo Hikaru- Que flote es un milagro...

Pero aun con todo lo mal hecho que estuviera el barco decidieron salir así.

Eran guiados por los Gomamon que iban adelante mientras que ellos trataban de acoplarse al ritmo que llevaban.

-El mar se agita otra vez.- advirtió Hikaru frunciendo el ceño.

-¿Otra tormenta?- inquirió Kotaro, pero el cielo no estaba nublado.

-Al parecer el problema viene desde la isla- dijo un Gomamon.

-Se ve que se están formando remolinos alrededor.- advirtió otro.

Ayame se paró con dificultad agarrándose al mástil y sonrío con aires de suficiencia.

-¿Puedo?- preguntó con los ojos brillando- Hace mucho que no uso mi digispirit.

Los chicos asintieron al ver lo ansiosa que estaba la chica.

La castaña se fue hasta el otro extremo de la barca y después saltó hacia el mar.

- ¡Ayame, espera! ¡No hagas-

-¡Digispirit, digivolve, ah!

-Tenía que haberlo averiguado- suspiró Tsubasa aliviado pero volvió a sentir ese pinchazo de inutilidad al ver que Ayame también podía digievolucionar.

Vieron como Bokomon buscaba frenéticamente en su libro y le prestaron atención.

-Ranamon, la guerrera legendaria del agua- leyó de sus páginas.

La guerrera caminó por el agua con gracia y delicadeza, sin inmutarse por el hecho de que tenía a los chicos sorprendidos, y fue así hasta que llegó al lugar donde la marea comenzaba a avivarse.

Hizo un ademán con los brazos y el mar se calmó en cierta parte, los chicos atónitos empezaron a remar pero ella se encargó y con el otro brazo los señaló, creando pequeñas corrientes detrás de ellos, gracias a las cuales, comenzaron a avanzar hasta donde estaba ella.

-¡Hubieras hecho eso desde que salimos!- reclamó Kotaro.

Ranamon río y siguió avanzando por el agua con los chicos y los digimon atrás de ella.

Cuando el "navío" tocó tierra los chicos saltaron de ella, Ayame fue rodeada de digicodes y perdió su digievolución, al mismo tiempo el mar tras ellos comenzaba a agitarse de nuevo. Tsubasa iba a ayudar a la chica, había visto que los demás chicos se cansaban después de evolucionar, en cambio Ayame se mostró con total naturalidad y siguió como si nada hubiera pasado.

-Así que el rumor era cierto.- se oyó un murmuró entre los árboles.

-¿Quién está ahí?- preguntó Tsubasa alzando la voz.

-Mas niños humanos que consiguieron el Digispirit.

-¿Más?- preguntó Taichi- ¿Quiénes mas?

-Por ahora ya he dicho mucho.

Las hojas de los árboles empezaron a murmurar por el viento y después todo se quedó calmado.

- "¿Mas humanos con Digispirits"- pensaba el rubio. -"¿Por qué?"

-Gracias por habernos ayudado.- dijo un Gomamon.

-No fue nada.- respondió Hikaru con una sonrisa.

-Ahora tenemos que ver a donde iremos.- dijo Kotaro.

-Al juzgar por las palabras de quien quiera que fuese ya hay más chicos con sus digispirits, y no dudo que haya sido uno de ellos.- dijo Kyoya.

-Pero si no están con nosotros o solos como estaba Ayame...- empezó Yu.

-Están del lado contrario- completó la castaña.


-Hemos encontrado a siete chicos humanos.- informó Grombolmon.

-Pero hemos notado algo- detuvo Arbomon.- Uno de ellos todavía no obtiene su digispirit.

-Y no lo encontrará, tiene que seguir así hasta que la oscuridad se haya acumulado en él, ese será el mejor momento para que su desempeño con el Digispirit sea óptimo.

-¿Qué hacemos con los demás?- preguntó Grombolmon.

-Sigan vigilándolos. Todavía no son un riesgo para mi.

-Sí, señor Lucemon.


Hola! He llegado con un nuevo capi ^-^

Como pueden ver las cosas se van a poner intensas de ahora en adelante 7u7

Tal vez deje descansar un poco a los chicos para narrar desde la perspectiva de los nuevo personajes e.e Asi que espero que les caigan bien los otros tres personajes :D

(Y de aquí me fui como gorda en tobogán con los niños oscuros, bueno, ¿qué puedo decir? me encantó escribibr de ellos)

pD: Perdón por el título pero no se me ocurría ninguno

Corregido 2018