Glee y sus personajes no me pertenecen
-¿Cómo te fue hija?- Pregunta el padre de la morena una vez que llegara la joven a casa después del encuentro con el padre de Quinn. La morena parecía algo más tranquila, se le notaba un brillito especial en su mirada.
-Bien, fue mejor de lo que me esperaba- comentaba la joven con una bella sonrisa en el rostro.- él es muy diferente a la madre de Quinn, no te voy a negar que al llegar y verlo tuve algo de temor a la reacción, su presencia intimida bastante- hizo una pequeña pausa al recordar como padre e hija se abrazaron al encontrarse- adora a Quinn y es su gran apoyo, la verdad no se qué sería de ella sin su padre.
- No te haces una idea de cuánto me alegra de que su padre sea así- dice el hombre abrazando a su hija- ¿Cómo se tomo la relación de ustedes?-
-Muy bien, él ya sabía todo, Quinn le tiene mucha confianza-
- Es así como debe ser la relación de los padres con sus hijos. Algún día te tocara ser madre y debes formar una buena relación con ellos-
-¿Con ellos?- Pregunta incrédula- ¿Cuántos nietos piensas tener?-
- Todos los que Quinn y tú me quieran dar- responde el hombre ante la mirada sorprendida de su hija
- Papá, te informo que por ahora eso no está dentro de mis planes, soy muy joven para pensar en hijos, y te suplico que no le digas estas cosas a Quinn no se me vaya a espantar- dice de forma dramática
- Lo sé pequeña, pero algún día tendrás que hacernos abuelos- le dice seriamente aunque luego se ríe haciendo que Rachel se relajara
- Lo tendré en cuenta-
- ¿Y Quinn? ¿En donde esta?-
- Fue por algo de ropa a su casa, la invite a que se quedara esta noche conmigo- le dice con algo de timidez-espero no te moleste-
- Hija, como se te ocurre que nos va a molestar- responde el hombre dándole un tierno beso en la frente- Por cierto Rach, hace un rato vino a la casa Finn-
-¿Qué quería?-
- No lo sé, cuando le he dicho que te encontrabas con Quinn dio la media vuelta y se marcho sin despedirse- La morena prefirió no comentar nada, solo se limito a negar con la cabeza, en ese instante el teléfono de la casa suena, y el padre se dirige a responder la llamada.
- Hija, es para ti- le informa a la joven
-¿Alo?- consulta la morena, quedando sorprendida al percatarse de que es Nikki quien la llama- oh si, siento no haberte avisado- se disculpa la morena- sí, pero mejor ven tú a mi casa, estoy esperando a alguien- dice la morena amablemente- por su puesto no habrá problema, podemos hacer el trabajo acá-
Mientras tanto en casa de Quinn
-¿Porque tanto apuro rubia?-
- Quiero salir antes de que mi madre llegue-
-Pero si solo vas a pasar la noche con Berry-
-Sí pero tú sabes que como es mi madre, va a empezar a hacerme preguntas y a pedir explicaciones que yo no le pienso ni tengo ganas de dar- dice mientras prepara un pequeño bolso con algunas cosas
- Lo sé- responde Santana mientras observa a su amiga- Quinn, venía a decirte que tuvieses cuidado con Nikkiy con el amigo de Rachel-
-¿Qué fue lo que averiguaste?- se detuvo por un instante
- Britt la vio salir de la oficina de la entrenadora- Quinn la mira con el ceño fruncido en señal de no entender que trataba de decirle- luego de eso, cuando Britt me lo comento, la busque y la encontré hablando con Finn, me acerque lo más que pude y escuche algo-
-Dime qué fue lo que escuchaste-
- Ella le preguntaba al grandote que si aun quería recuperar a Rachel-
La rubia se quedo mirando a su amiga de forma seria y en silencio, algo pensativa.
-Si ellos piensan que podrán separarme de Rachel están locos, no permitiré que sus juegos me vuelvan a apartar de ella, ya pase por eso y no volveré a permitir, ya no soy una niña-
-Tranquila Fabray, yo se que a estas alturas no van a dejar que les vuelva a suceder, además ustedes no están solas, nos tienen a mí y a Britt- se regalan una tímida sonrisa, Santana sin decir más baja las escaleras dejando a Quinn atrás, moviendo la cabeza por la reacción de su amiga latina, siempre que muestra algo de sentimientos vuelve a su forma normal en menos de un segundo- ¿Por qué te quedas de pie ahí? Rubia baja rápido antes que llegue tu madre, no me la quiero encontrar- ambas terminaron de recorrer el camino rumbo al auto de Santana.
Pequeña voy camino a tu casa- Quinn
Te estoy esperando bonita. Por cierto amor, Nikki viene a casa también para poder hacer el trabajo, será solo un momento- Rachel
-Maldición- susurra la rubia, quien iba a acompañada de su amiga quien era la encargada de llevar a Quinn a casa de su novia
-¿Qué sucede?-
-Nikki va a casa de Rachel- dice molesta
-¿Y?- Pregunta la latina- es mejor tener al enemigo cerca, te recuerdo que eres la capitana y aun puedes hacerle la vida imposible-
-¿Qué hago?, ella quiere acercarse a Rachel, y los profesores le hacen su objetivo más fácil-Dice frustrada
- ¿No confías en Rachel?-
- Si San, en Rachel confío, pero no confío en las artimañas de ellos dos-
- Entiendo, pero Nikki se ve más peligrosa que el grandulón, él será solo una marioneta en manos de ella-
- En ese sentido tienes razón-
- Cuida de Rachel, cuéntale todo, tú sabes que la confianza entre la pareja es lo más importante, y sobre todo, nunca creas nada de lo que ellos te digan, o quieran hacerte creer, quizás traten de hacer que veas cosas donde no las hay y hagan que desconfíes de Rachel-
-Eso nunca-
- Bueno, pero tenlo presente siempre, cada vez que veas algo sospechoso no actúes a lo tonta y a loca, lo hablas con tu morena y aclaran las cosas-
-Gracias San, de verdad- dice la rubia abrazando a Santana quien iba manejando y se sorprendió ante el gesto de su amiga
- Ya Fabray por favor no hace falta que me abrases- dice seria
- L o sé pero no puedo evitarlo- dice sonriendo
- Esta bien, solo trata de no volver a hacerlo- dice fingiendo molestia- Nikki se llevara una sorpresa cuando te vea en casa de tu novia marcando tu terreno-
En casa de Rachel.
-Bonita- la morena recibe con un dulce abrazo a su novia una vez abierta la puerta- te estaba esperando- le regala un beso tierno, suave en los labios a Quinn, quien sonríe con ternura y enamorada por los gestos de Rachel hacia ella.
- Te extrañe pequeña- le dice aferrándose al cuerpo de la chica, aspirando su aroma – no sabes cuánto-
- Me lo puedo imaginar- se quedan mirando a los ojos por un instante- ¿y Santana?-
- Ella ya se fue, solo vino a dejarme, Britt la estaba esperando-
- Bueno, no nos quedemos en la puerta- tira de su novia para que la siga al interior de la casa- ven siéntate a mi lado, mis padres se fueron a trabajar-
- ¿y eso que significa?- pregunta con picardía
- Que podemos besarnos sin interrupciones – responde la morena acercado sus labios a los de Quinn para besarla de forma lenta sin intenciones de detenerse. La rubia cierra sus ojos ante el suave y cálido contacto de los labios de su novia, de forma lenta Quinn posa sus manos a cada lado del rostro de su amada para no permitir que el beso llegara a su fin, quiere alargarlo hasta quedarse sin aire. Rachel por su parte extrañaba ese contacto, los labios de su novia desprenden un calor exquisito y la suavidad del rose de sus lenguas la hacen sentirse en la gloria.
- Dios Rach amo tus besos- susurra la rubia saboreando los labios de su chica- adoro como lo haces-
La morena comenzó a ruborizarse por lo que su novia le decía, pero no quiso detener el beso, al contrario, la besaba de forma lenta pero intensa queriéndose fundir con Quinn en ese beso, su lengua buscaba la de su novia queriendo rosarla con ansias.
Una de las manos de la rubia se acomodo en la nuca de la morena, y su otra mano comenzó a bajar por la cintura de Rachel, y se quedo en esa zona, acariciando rozando levemente con su pulgar uno de los senos de la more de forma delicada. Rachel se derretía por la forma en que su novia de demostraba que era su dueña, con cada caricia le demostraba su amor, su deseo por ella.
Rachel no se quedaba atrás con sus caricias, sus manos se encontraban en el rubio cabello de su chica, desordenándolo sin darse cuenta. En un rápido movimiento sus manos estaban en las piernas de la chica, recorriéndolas de arriba hacia abajo- me encantan tus piernas-
-Son tuyas amor- dice mordiendo los carnosos labios de su novia- puedes tocarlas siempre que quieras- susurra sexy, haciendo que la morena pierda la cordura en ese instante
- ¿Por qué traes jeans? Prefiero las corta falda del uniforme, tengo más acceso- dice subiendo aun mas hasta llegar a las caderas y detenerse ahí
-Eso podemos solucionarlo- Quinn con sus manos toma las de su novia llevándolas al botón de su jeans- me los puedes quitar amor- le insinúa- puedes hacer lo que quieras-
Rachel iba a desabrochar el jeans, pero en ese instante alguien golpea la puerta de la casa
-no puede ser- Se queja la morena, Quinn no puede evitar reír por la carita de frustración de su novia, pero en ese momento se dio cuenta de que esa persona podía ser Nikki, y debía comenzar a marcar y a dejar en claro que Rach no estaba sola.
- Amor ve- la da pequeños empujoncitos para que su novia se fuese a abrir la puerta. Al observar a la morena, se percato de que sus labios iban con un rojo intenso producto del beso que se habían entregado, se veía totalmente deseable.
Rachel respira para que la pasión del momento no se le notara, y le da un mirada a su chica lanzándole un beso antes de abrir la puerta.
-Hola Nikki, te estaba esperando- miente con su mejor sonrisa y Quinn levanta una ceja al darse cuenta de la mentira de la morena.
-Hola Rach- Saluda la chica de forma cariñosa y coqueta
-Pasa- le dice la morena- estoy con Quinn- la aludida se levanto del sillón y con paso seguro se acerco a Nikki
-¿Qué tal Nikki?- le dice, la otra chica se sorprendió, no esperaba encontrarse a la capitana ahí, creyó tener alguna oportunidad- ¿Cómo estás?-
-Hola Quinn- respondió la chica de forma cortante y pesada, cosa que a Rachel no le agrado en absoluto ya que su novia fue educada con ella.
- Rach- la rubia se dirige a su chica cambiando el gesto a uno más dulce- amor voy a subir a tu pieza a dejar mis cosas- dice la chica tomado con un brazo a su morena y dándole un beso corto antes de tomar su bolso y subir por las escaleras, dejando a la cantante derritiéndose por el gesto.
-¿Rachel?- la morena seguía en sus pensamientos- ¿Rach?- vuelve a insistir tocando el brazo de la chica para captar su atención lográndolo esta vez
- Si dime- le responde ella
-¿Ella se quedara toda la tarde?-
-Si ¿algún problema?- Eso ya era demasiado para la morena- comencemos a trabajar por favor- dice Rachel tratando de terminar con el asunto rápido.
Quinn mientras tanto llegaba a la habitación con una sonrisa victoriosa, sabía perfectamente que Rachel haría las cosas lo más rápido posible para estar luego con ella. El aroma de su novia estaba por todos lados, era lo mejor del mundo.
Se acostó un momento en la cama de la morena, no quería interrumpir a su novia mientras hacia el trabajo, aunque sus ganas de estar ahí dejando en claro que Rachel era su novia no le faltaban, pero a pesar de todo eso, se resistió y prefirió dejar que se concentraran.
No supo en qué momento, pero al parecer se había dormido, despertó con un suave beso en la mejilla y se dio cuenta de que Rachel la había cubierto con una manta.
-Perdón amor- le dijo la rubia a su novia
- Tranquila- le responde Rachel de forma cariñosa- puedes dormir todo lo que quieras, además mi cama es tu cama- le sonrió- te adoro y me encantas que estés aquí-
-Te amo- acaricia el rostro de la morena colocando un mechón de pelo tras su oreja - ¿han terminado?- pregunta de forma dulce-¿Qué hora es?-
-Si amor, Nikki acaba de irse- cambio su gesto al nombrarla y Quinn se percato de ello
-¿Qué sucede pequeña?-
- no lo sé, siento que ella no es lo que aparenta, no me da confianza-
- Tranquila- la acurruca a su lado- no hablemos de ella por ahora- ambas se abrazan
- Me encanta estar así contigo-
-¿Te parece si pedimos algo de comer y vemos alguna película?- propone la rubia mientras acariciaba la espalda de su novia- ¿Pizza?- dice poniendo carita de niña para que la morena acepte
- Lo que tú quieras preciosa- la rubia sonríe victoriosa-pero yo elijo la película- informa la morena
- Trato hecho- la besa, ya no podía contener las ganas de tocar los labios de su novia con los suyos propios.
-Voy…voy a pedir la pizza- Rachel se levanta dejando a Quinn con las ganas de seguir besándola- tranquila solo quiero volver rápido para hacer algo más que solo besarte, quiero continuar lo que dejamos pendiente hace rato-
Una vez la pizza había sido disfrutada, y la película completamente ignorada por ambas chicas, la morena estaba decidida a continuar con lo que habían dejado pendiente en el sillón.
Esta vez era la rubia ansiosa por continuar y en un abrir y cerrar de ojos se encontraba besando a Rachel sobre su cuerpo dándole caricias en la cabeza. No había palabras, solo besos y suaves gemidos.
La morena subía y baja sus manos por la espalda de la rubia llegando hasta el trasero de su amada y las dejaba un rato en aquel lugar, entretenidas masajeando aquella zona. Quinn con sus ojos cerrados solo se dedicaba a sentir las caricias de su novia, su respiración, su sabor, su aroma, y comenzando a mover su cuerpo sobre el de la morena, sabía que eso le encantaba a Rachel, sus movimientos y la morena por acto reflejo su cuerpo empezó a acompañar el ritmo que le imponían las caderas de la rubia. Sus piernas entrelazadas permitían el rose de su intimidad de forma intensa. Rachel se estaba volviendo loca de pasión y deseo, quería sentir la piel de su novia y la rubia parecía no querer detenerse.
Ninguna pensaba en detener el beso, pero Rachel cambio de lugar sus manos y con algo de trabajo logro desabrochar el botón del jeans de la rubia, quien había detenido por un momento sus sensuales movimientos para facilitarle la acción a la morena.
-Hazlo rápido- le susurro Quinn en el oído y Rachel sintió que algo la recorrió de pies a cabeza- tócame- volvió a susurrar a modo de pedido con voz ronca, y levanto sus caderas para que la morena tratara de bajar el cierre del pantalón y metiera una de sus manos en el interior. Rachel con su mano derecha llego al fin a la zona deseada por sobre la ropa interior.
- Dios estas mojada- dice Rachel si aire
-¿Te gusta?-pregunta fingiendo inocencia y mordiendo el labio inferior de su novia- puedes hacer que me moje más aun-
-Oh dios- gime la morena y desesperada cambia de posición haciendo que Quinn quede bajo su cuerpo, retirando el pantalón de la rubia.
La capitana no colocaba resistencia, se dejaba querer y le había entregado el control absoluto a la morena quien la observaba con adoración. Rachel comenzó a desvestirse lentamente haciendo que Quinn se mojara aun mas con solo verla desnudarse para ella. Una mano de la rubia acaricio la entrepierna de Rachel cuando ella se dedicaba en quitarse su polera. Quinn mordió su labio al darse cuenta que su novia estaba igual de mojada y excitada que ella.
-Quítate todo por favor- suplica la capitana- te quiero sentir-
- Aun te veo con algo de ropa amor-
Quinn no respondió y de forma rápida se quito el resto de ropa que le quedaba quedando desnuda para su novia y esperando a que Rachel hiciese lo que quisiera con ella.
Rachel se posiciono encima de su novia y los besos ya no eran tiernos ni lentos, eran desesperados por más contacto. Sus cuerpos se movían a un mismo ritmo, la intimidad de la morena chocaba con la de Quinn, y la rubia sentía ese sabroso liquido de su novia caer por sobre su propio clítoris.
Los movimientos eran lentos e intensos, eran un solo cuerpo, Rachel gemía de manera exquisita, las manos de Quinn se encontraban en el trasero de su novia haciendo que sus centros no se pudiesen separar.
-Voy a bajar- informo Rachel y Quinn por instinto se acomodo abriendo un poco sus piernas y entregándose por completa a su novia. La morena sonríe al ver la disposición de su chica.
La cantante se coloca frente al centro de su novia, lo observa, puede notar el nivel de excitación de la rubia, sabe que no tendrá que hacer mucho para que haga tocar el cielo, se acerca depositando un beso en el clítoris dilatado, baja un poco y con su delicada lengua recoge ese liquido que sale desde la intimad de su mujer, penetrando un poco la lengua en esa zona.
Quinn no podía evitar los movimientos de sus caderas, no tenia control sobre sus gemidos, Rachel la dominaba por completo. La morena se hunde en el clítoris, besándolo, succionando de forma suave, acariciando con su lengua y cuando escucha que Quinn gime ya sin controlarse, no da aviso y comienza a meter uno de sus dedos mientras sigue saboreando en el lugar.
La rubia lo siente, y no entiende como la morena logra hacerla sentir todo eso, ya no sabe en donde esta ni qué hora es, solo siente que va a explotar en cualquier momento. La morena aumenta el movimiento de su mano y succiona con más fuerza.
-Oh dios Rach…amor…voy a- y es lo único que Quinn alcanza a decir cuando llega ese último gemido indicando que llego a su máximo punto, y la morena sigue ahí con mas suavidad, quiere disfrutar hasta la última gota, observando cómo su novia cierra sus ojos sonriendo de satisfacción.
-Eres mía- susurra Rachel subiendo para besarla
-Siempre lo he sido- Responde Quinn.
Se encontraban abrazadas, esperando a que la rubia recupere sus fuerzas después del intenso encuentro, cuando el celular de la morena suena indicando que era un mensaje. Rachel le indico a su novia que fuese ella la que mirase el teléfono.
Voy camino a tu casa- Finn
Ambas se quedan mirando sin entender.
Hola, les dejo un capitulo dulce :). Espero lo hayan pasado muy bien en las fiestas.
Gracias por leer y saludos a todas.
Eve
