CAPÍTULO 10: BARRERAS DE HIELO

"Hoe-e!" Sakura sudó gotita mientras Tomoyo la filmaba con su más reciente traje.

Era un jersey de terciopelo color rojo con toques de encaje blanco. El amplio lazo de terciopelo marrón estaba atado en su pecho y estaba decorado con guirnaldas que encajaban a la perfección con la temporada navideña. Sobre esto había una perfectamente ajustada chaqueta de terciopelo y su cabello estaba atado en dos coletas, una a cada lado, ambas tenían listones que hacían juego con su vestido. Kero tenía igualmente un listón alrededor de su cuello que hacía juego con el de Sakura.

"Espero que no tengas frío Sakura. Realmente está helado, por eso preparé muchas enaguas debajo del vestido, y el terciopelo es bastante cálido. Puesto que tienes una linda figura, nadie notaría que llevas puesto 5 capas de vestimenta. Además, eso hace que la falda sea más amplia. Mira, ahí viene Syaoran en su traje de batalla de invierno!" Tomoyo inmediatamente dirigió su videocámara hacia él.

"Syaoran! Tu traje de batalla es distinto hoy!" Sakura le dijo.

"Eh? Sí." El traje de Syaoran era muy similar con el que solía usar, pero era de un verde más oscuro, hecho de material más grueso y con adornos en azul marino. Las ropas chinas que vestía debajo de su traje eran negras en lugar de blancas. Además, también llevaba una capa azul marino. "No me gusta el frío."

"Vaya, te ves muy bien! Ojalá me hubieras dicho. Quieres que prepare tus trajes también?" Tomoyo le preguntó.

"No! Esta es la vestimenta tradicional del clan Li. Eh…alterada ligeramente para contrarrestar el frío. En fin, en dónde está la nueva fuerza?" Y cerró sus ojos para poder percibirlo.

Kero comentó, "Mmmm…Mocoso, qué estás haciendo aquí? Ni siquiera has ayudado a Sakura en estos días, de hecho, solamente la observaste la última vez."

"Y?" Syaoran le dijo y eso fue todo. Kero observaba al muchacho chino. Considerando que le gusta Sakura, seguramente no lo demuestra. O quizás cambió de opinión. Pero, ese video hizo darme cuenta de cosas que no sabía sobre él. Incluso sentí simpatía por ese mocoso. Realmente se preocupaba por Sakura.

"Mmmm…" Sakura se concentró. "Está por allá." Y apuntó hacia el bosque. Inmediatamente todos comenzaron a correr en esa dirección.

"Aaaah!" Syaoran se resbaló en el terreno congelado y se tropezó con Sakura, y a la vez Kero se tropezó con ella, provocando que todos cayeran sobre el hielo con estrepitoso sonido.

"Cielos!" Tomoyo dijo esto mientras les seguía por detrás. "Esto no servirá si es que quieren capturar la carta. Tomen, es una suerte que haya traído estos patines especiales para que ustedes dos pudieran deslizarse sobre el hielo. Tomen." Y se los entregó.

"Pa-patines para el hielo?" Syaoran veía fijamente a las brillantes aspas.

"Hoe-e! Patines? Desde aquel viaje escolar en primaria, cuando capturamos a la carta Hielo no he vuelto a patinar!" Sakura chilló.

"Yo tampoco."

"No importa, ustedes pueden. Ahora prepárense." Tomoyo estaba completamente segura.

Sakura y Syaoran trataron de ponerse de pie con sus nuevos patines pero ambos cayeron al piso nuevamente.

"No creo que esta sea una buena idea…Oye! Cuidado!" Comentó Kero.

Una soga que azotaba apareció entre ellos enredándose alrededor de Sakura, quien apenas se las arregló para ponerse de pie y forcejear contra ella. Acostumbrándose un poco a sus patines, tambaleó y después se deslizó un poco para escapar, llegando a un estanque congelado. Detrás de ella, Syaoran estaba batallando para permanecer de pie. Mientras tanto la soga trató de enlazarse alrededor de Sakura nuevamente. Con su báculo, trató de echarla hacia atrás pero se deslizó a través de cuello.

Sakura cerró fuertemente sus ojos conforme se iba estrechando. Me estoy sofocando, voy a morir.

"Cuidado!" Syaoran se las había arreglado para tambalearse hasta el estanque conforme se acostumbraba a los patines. Con un tajo de su espada, rompió la soga del cuello de Sakura.

Quien por fin pudo respirar de alivio. La soga se volvió a unir por sí misma y volvió al ataque, dirigiéndose a los pies de Syaoran y de Sakura. Al embrollarse en sus piernas, ambos cayeron al duro hielo.

"Ouch!" Sakura se quejó, sobándose. "Quítate de mi vestido!"

"No puedo. Apenas y logro sentarme en el hielo, mucho menos pararme y moverme. El clima es mucho mejor en Hong Kong. Ouch. Mi espalda!" Syaoran refunfuñó.

Para ese entonces, la Soga se había entrelazado a sí misma alrededor de Syaoran y de Sakura, atándolos juntos.

"Mira lo que pasó! Estamos completamente atados," Sakura exclamó mientras observaba a la soga alrededor de su cuello, cintura, brazos y piernas. Estaban atados espalda contra espalda. Intentó ponerse de pie pero se resbaló de nuevo, cayéndose sobre Syaoran quien gimió al golpe.

"No me puedo mover." Syaoran trató de liberar sus brazos.

"No te muevas! Si lo haces, la soga alrededor de mi cuello se estrecha más." Sakura sentía como si la circulación de su sangre fuera cortada.

La Soga comenzó a apretar más y más a ambos.

"Cielos," Murmuró Tomoyo.

"A la cuenta de 3 parémonos está bien?" Syaoran le dijo a Sakura, ella solo pudo asentir puesto que estaba muriéndose de frío.

"1…2…3…" Bam! Crash! Ambos cayeron al suelo. "Otra vez." E hicieron un intento más. Presionando su espalda contra la de Syaoran y viceversa, se esforzaron por quitarse del frío piso donde estaban sentados. Sus patines comenzaron a deslizarse debajo de ellos nuevamente pero Kerberos llegó al rescate y los ayudó a balancearse.

"Hoe-e. Gracias Kero. Pero aún no me puedo acostumbrar a tu forma real" Sakura suspiró de alivio ahora que ya estaban de pie.

"Oye si puedes resistir un poco, creo que podré liberar mi mano derecha de esta soga," Syaoran le comentó tratando de llegar a los nudos de la soga con su espada.

"Muy bien." Sakura sintió que Syaoran tiraba de la soga para liberar su brazo mientras la asfixiaba a ella.

"Listo." Syaoran pudo romper la soga con su espada y desamarrarse. "Rápido Sakura, piensa en un contra ataque antes de que te ate nuevamente!"

Asintiendo, Sakura sacó sus cartas. Qué podría luchar contra una soga? Aún si usara su espada, la soga se volvería a unir. Podría quemarla, pero entonces, el estanque congelado se derretiría así que no era buena idea. El Viento no tendría ningún efecto mientras que la carta Agua haría la situación aún peor. Fuego con fuego, hielo con hielo…soga con soga? Qué es más fuerte y más durable que una soga? Y entonces sacó una carta.

"Bosque!" Inmediatamente, grandes ramas de madera se entrelazaron con las de la soga. Cada curva que la soga retorcía, la carta la atrapaba.

"Buen trabajo Sakura!" Kero la felicitó. "Ves, ella es mucho más lista que tu mocoso!"

"Mmmmh." Pero aún así, Syaoran estaba impresionado. Sakura realmente había mejorado.

La Soga fue vencida. Sakura gritó, "Espíritu de las fuerzas oscuras, yo Sakura, te ordeno que regreses a tu nueva forma, hazlo por el nombre de Sakura!" Y la nueva carta flotó hacia sus manos.

"Buen trabajo!" Tomoyo y Kero le dijeron.

"Gracias! Pero tuve mucho miedo cuando me estaba asfixiando. Vaya, parece que finalmente me acostumbré a estos patines." Sakura patinó un poco hacia atrás sin notar el pequeño 'crack' que se había escuchado y formado en el estanque congelado.

Pero Syaoran pudo observarlo con ojos agudos. "Oye! Cuidado!"

Demasiado tarde. El hielo se rindió ante el peso de Sakura y se rompió provocando que Sakura cayera al agua congelante.

"Sakura!" Syaoran se deslizó hacia la abertura para salvarla, para su sorpresa, el hoyo formado había desaparecido.

El peso de su ropa mojada y sus patines arrastraron a Sakura hacia el fondo del estanque. El agua infiltrándose a través de ella estaba helada y ella temblaba hasta sus huesos. No podía respirar tampoco mientras el peso la jalaba hacia abajo. Un momento. No me puedo ahogar. Tengo que subir otra vez. Quitándose como pudo los patines para aminorar el exceso de peso luchó para nadar hacia arriba y llegar a la capa de hielo que cubría la cima y comenzó a dar golpes. La abertura que había hecho que se cayera ya no estaba. Sus extremidades se sentían entumecidas del frío mientras que sus pulmones se sentían quemar. No puedo escapar! AYUDENME! Solo quiero hundirme en el fondo y descansar, ya no puedo más. Está muy frío, estoy atrapada debajo del hielo.

* * * * * *

"Maldición! El hielo no se rompe. Hay una barrera mágica, aquella abertura fue hecha a propósito." Syaoran comentó mientras golpeaba el hielo.

"Hazte a un lado y déjame internar." Kerberos lanzó una llama de fuego pero no tuvo ningún efecto.

Tomoyo estaba muy preocupada. "Entonces, ella no puede salir! Se ahogará si no es que se congela! Qué podemos hacer!"

El rostro de Syaoran se sumía en la preocupación y gritaba con voz quebrada mientras se inclinaba sobre el hielo, "Sakura! Me escuchas? Si lo haces, haz algo, sé que puedes. Rompe la barrera. Si no…si te rindes, no te lo perdonaré. Sakuraaaa!!!" Diciendo esto dio un desesperado golpe en el hielo.

* * * * * *

Alguien me está llamando. Es él. Di mi nombre, Syaoran. Seguramente se va a enojar si no salgo de aquí. Aún no estoy muerta, pero no puedo mover mis brazos ni mis piernas. No puedo ver nada, todo está tan oscuro…tan frío. Pero tengo que escapar. No puedo morir! Por Syaoran, debo liberarme. Qué extraño, no me he ahogado a pesar de que he estado debajo del agua por algún rato. Saldré de aquí. Romperé la barrera.

Sakura se las arregló para sacar la carta Fuego y le pidió internamente. Por favor, Fuego! Derrite la barrera de hielo que está arriba de mí. Ayúdame a escapar.

La carta fuego asintió y propagó su calor sobre el hielo. Primero, su poder fue reflejado de vuelta, pero lentamente se extendió. Demasiado tarde, ya no puedo respirar. Y Sakura cayó inconsciente.

* * * * * *

"Miren, la barrera de hielo se está debilitando," Kero exclamó.

"Sakura! Está bien entonces?" Preguntó Tomoyo.

Syaoran vio el débil hielo y con su puño, lo estrelló con todas sus fuerzas contra el hielo. Primero no pasó nada, después se escuchó un crujido y el hielo se rompió en todas direcciones. Ignoraba el fuerte dolor que le recorría todo su músculo y con una invocación mágica sobre papel, Sakura flotó hacia la cima, cayendo en los brazos de Syaoran. Sus ojos estaban cerrados y toda la temperatura de su cuerpo había descendido drásticamente, dándole a su piel un tono pálido mortal. Estaba chorreando agua helada.

Syaoran gritaba y sacudía su flácido cuerpo, "Sakura! Despierta! Levántate o te golpearé la cabeza! No mueras ahora! No puedes después de todo lo que pasaste para escapar. Despierta!"

Kero le dijo, "Vas a matarla, si es que aún está viva, si sigues sacudiéndola así. Por qué no percibes primero su pulso?"

"Pulso?" Syaoran colocó dos dedos en su esbelta muñeca. Primero, no sintió nada. Pero después, percibió ligeras y débiles pulsaciones. Suspiró de alivio y después murmuró, "Así que es eso", dijo con disgusto, completamente avergonzado por su excesiva preocupación demostrada.

Tomoyo permanecía inmóvil y preocupada ante la inconsciente Sakura.

"Quítale su vestimenta," Syaoran le dijo.

"Eh?" Los ojos de Tomoyo se hicieron redonditos.

"Quítale su vestido mojado o pescará un serio resfriado si le dejas todas esas cosas mojadas sobre ella con este frío clima. Y cúbrela con tantas cosas cálidas como te sea posible, para prevenir que se congele," Syaoran le respondió y procedió a quitarse su capa y su traje de batalla verde. "Pon esto sobre ella para mantenerla caliente."

Tomoyo asintió y comenzó a quitar sus ropas, pero se dio cuenta de algo y miró fijamente a Syaoran.

"Qué?" Le preguntó malhumorado.

"Date la vuelta por favor."

Syaoran se sonrojó furiosamente y tartamudeó, "Yo-yo e-estaba por ha-hacerlo!"

Kero le dijo, "Pervertido!"

"No es así. Yo…"

"Por favor dejen de discutir. Sakura estuvo a punto de morir." Tomoyo procedió a quitarle el vestido de terciopelo, dejando solo sus enaguas. Deslizó el traje de combate de Syaoran sobre la cabeza de Sakura y la envolvió con la cálida capa. "Listo!", comentó y Syaoran se dio la vuelta nuevamente.

"Creo que será mejor llevarla a su casa," Comentó Kero.

"Estás loco? En este estado?" Syaoran gritó. "Su hermano literalmente me mataría. Será mejor que esperemos a que recobre el sentido y asegurarnos que su temperatura se normalice, de que no se haya resfriado y vestirla apropiadamente antes de que nos acerquemos a su casa."

"Pero no podemos quedarnos aquí, está helando," Kero le dijo.

"Creo que tomará un tiempo para que mis guardaespaldas lleguen en la camioneta con esta carretera congelada. Y aún si la llevamos a mi casa, mi mamá se alarmaría y necesitaremos darle una muy buena explicación," Tomoyo indicó.

"Bien. Entonces la llevaremos a mi apartamento, está cruzando la calle de cualquier forma," comentó Syaoran.

"Y por qué no lo dijiste antes?" Le demandó Kero.

"Cómo vamos a llevarla hasta allá…"

Hábilmente, Syaoran cargó a Sakura en sus brazos, quien pendía como si no tuviera vida, como una muñeca, envuelta en el voluminoso manto.

Tomoyo suspiró felizmente. "Qué romántico. El héroe llevando a su amada en una caricia. Tan gentil y tan dulce!"

Syaoran cargaba a Sakura sin decir palabra alguna. Pero podía sentir la humedad de su cabello enredado en su pecho, la cercanía hizo que su corazón se acongojara.

"Pesa mucho?" Tomoyo le preguntó.

"No."

"Realmente creo que te queda muy bien el negro. Es muy dulce de tu parte darle toda tu ropa exterior a Sakura para mantenerla cálida. Debes tener frío."

"……."

No hubo respuesta ante su pregunta. "Bueno, pude darme cuenta de que estabas realmente preocupado por Sakura." Tomoyo estaba intentando desesperadamente por comenzar la conversación. (Aún cuando estaba dirigiendo su video cámara hacia ellos.)

"Más bien se estaba poniendo histérico, pero dentro de todo, fue muy conmovedor," Kero agregó.

Syaoran seguía en completo silencio. Se rehusaba a mirar a la muchacha que llevaba en sus brazos. Antes de entrar al edificio, se detuvo y dijo con voz cortada, "Creo que ustedes se están equivocando respecto a algo."

Tomoyo inclinó su cabeza interrogante.

"Parece que ustedes piensan que ella aún me gusta, que es por eso que regresé a Japón…" Syaoran ingresó al edificio. "Pues están equivocados sobre eso. Mis sentimientos por ella han…cambiado."

Con ojos muy abiertos por la sorpresa, Tomoyo lo siguió. "Ya le dijiste esto a ella?"

"Aún no."

"Piensas hacerlo?"

"Quizás."

"Creo que estás cometiendo un gran error. No sé qué es lo que te cambió pero…"

En ese momento, los ojos de Sakura se movieron ligeramente. Tomoyo le llamó, "Sakura, te encuentras bien?"

Sakura sentía todo su cuerpo entumecido y helado. Sus extremidades colgaban sin fuerza mientras su garganta le quemaba. Se estremeció cuando una ráfaga de viento invernal sopló y sus ropas húmedas goteaban. Algo cálido me está cubriendo. Se siente acogedor y ligeramente áspero, pero cómodo. Y tiene el aroma de alguien que me gusta. Ligeramente húmedo pero dulce, como jabón limpio. Es mi hermano? Mi papa? No. Qué extraño, tengo la sensación de que estoy siendo cargada, como si fuera una niña. Muy acogedor. Los brazos de quien me lleva son muy fuertes, tanto que siento que soy un bebé otra vez.

"Sakura!" Tomoyo la llamó otra vez.

"Estoy bien, no te preocupes. Solo me siento muy cansada…" Sakura murmuró sin abrir siquiera sus ojos.

"Ya llegamos, toca el timbre. Meiling está adentro," Le dijo Syaoran.

* * * * * *

"Pero qué sucedió?!" Meiling exclamó mientras Syaoran ingresaba con Sakura y la colocaba en la cama del cuarto de invitados.

"Es una larga historia," Tomoyo le dijo.

Mientras quedaba tendida en la cama, los ojos de Sakura estaban borrosos pero recobró la vista nuevamente. "En dónde estoy?" Preguntó con asombro ante el desconocido entorno.

"Estás en mi casa," Meiling le respondió.

"Mi casa," Murmuró Syaoran.

"Eso estuvo cerca. Toma algo de ropa. Póntelas y llámanos cuando termines," Le dijo Meiling entregándole a Sakura algo de ropa cómoda y caliente.

Ambos salieron de la habitación.

"Será mejor que llamemos a su casa y le digamos a su papá o a su hermano que Sakura se quedará en tu casa Tomoyo," Comentó Kero.

"Tienes razón." Y Tomoyo tomó su celular.

"Por qué no les decimos que están en mi casa?" Meiling les preguntó.

"Eee… esa no es una buena idea," Contestó Kero.

"Tomoyo, no tienes que regresar a tu casa?" Meiling le preguntó después de que Tomoyo hubiera terminado con la llamada.

"No. Es más importante cuidar a Sakura."

En ese momento, Sakura salió de la habitación con la ropa de Meiling. "Descuiden, ya estoy mejor ahora."

"No, no. Regresa a la cama," Le urgió Meiling. "Syaoran te traerá algo de medicina."

"Y leche con miel, como tu hermano siempre hace," Agregó Tomoyo

Técnicamente ambas arrastraron a Sakura de vuelta a la cama y la metieron. Obedientemente, Sakura se tomó la tibia leche con miel y todas las medicinas de feo sabor a las que fue forzada a tomar. "De verdad, no es necesario…no estoy enferma…" Pero Sakura fue interrumpida por Tomoyo, Meiling y Kero, todos cuidándola.

Syaoran se sentó indiferente en un sofá, leyendo un libro de conjuros chinos y Meiling le pidió, "Trae otra cobija."

A lo cual él le contestó, "No hay cobijas adicionales."

"Entonces trae la tuya tonto."

Suspirando, Syaoran despojó su cama de la gruesa cobija verde y la arrastró al cuarto continuo para cubrir a Sakura.

"Vamos, dejémosla dormir." Tomoyo y los demás salieron de la habitación apagando las luces.

Antes de que Syaoran saliera, Sakura abrió sus ojos en la oscuridad y tomó la manga del suéter beige de Syaoran. "Syaoran?"

"Sí?"

"Gracias."

"Por qué?"

"Porque escuché cuando me llamabas. Decías que no me perdonarías si no hacía nada. Eso hizo que me esforzara y me determinara a no defraudarte. Y cuando mi poder falló, tú golpeaste el hielo para abrirlo."

"No es nada."

"Tal vez. Pero aún así significó mucho para mí." Sakura suspiró y observó la habitación. "A veces me preguntó, que sucedería si realmente muriera en uno de estos días."

"No digas tonterías."

"Entonces pienso en todas las personas que me importan, y creo que todo estará bien. Syaoran, nadie lo entiende, pero quizás tu sí. Qué sucedería si perdieras todos tus poderes? Si yo no tuviera poderes, todas mis cartas se irían, y no sería capaz de proteger a los que amo. Entonces, la destrucción podría ocurrir después de todo. Odio sentirme impotente. Pero, qué pasará si no puedo hacer nada? Algunas veces, tengo tanto miedo de que eso ocurra."

"Tonta, por qué estás hablando tan seriamente sobre estas cosas? No te preocupes demasiado. Acaso tienes fiebre?" Syaoran dijo esto bromeando ligeramente pero de forma amable.

"No." Sakura soltó su manga. "Olvídalo, supongo que tú tampoco lo entiendes."

Pero sí lo entiendo. Sé lo que es sentirse incapaz de ayudar, de hacer algo. Odio esa sensación. Es por eso que…Con ojos sombríos, Syaoran comenzó a decir, "Sé que esto es un poco repentino, pero creo que debo decírtelo."

"Qué sucede?"

"Es difícil para mi decirlo pero…"

"Li Syaoran!" Meiling le gritó desde la cocina. "Deja a Sakura en paz y ven aquí. Ella aún necesita descansar o de lo contrario se resfriará. Estos tórtolos. No puedes hacer nada sobre ellos."

Frunciendo el ceño, Syaoran le dijo a Sakura. "Vuelve a dormir."

"Pero qué era lo que ibas a decir?"

"Que duermas." Syaoran dejó la habitación cerrando la puerta.

* * * * * *

"La lastimarás terriblemente," Tomoyo le dijo.

"Por qué?" Syaoran le preguntó mientras se sentaba en un sofá.

"Ya sea que le digas o no, vas a lastimarla."

"Eh? De qué estás hablando?"

"Tus sentimientos por Sakura. Te tomó tanto tiempo darte cuenta. Te fuiste de Japón, diciéndole que la amabas, ella también te amaba. Ahora, regresas y dices que ya no la amas, y aún no se lo has dicho. Pero tus acciones y palabras son completamente diferentes. La salvas y la proteges. La mantienes cálida con tus ropas. Parece que el mundo se te viene encima cuando estás a punto de perderla. La sostienes en tus brazos y la miras con ojos gentiles."

"Cuál es tu punto."

"Estás seguro sobre tus sentimientos? No deberías huir de ellos. Enfréntalos como un hombre."

"Lo estoy. Es por eso que me di cuenta de que tengo que arreglar las cosas con ella. No es que la odie ni nada. Es sólo que ya no tengo ese sentimiento especial por ella." Syaoran tenía la mirada abajo, hacia su taza de té. "Aún soy lo que ustedes llaman 'joven'. Es muy pronto para decidir que quiero dedicar mi vida entera a alguien. Hay muchas personas allá afuera que no he conocido o que voy a conocer. No hay razón por la cual me tenga que gustar Sakura, sólo porque solía hacerlo cuando yo era un niño."

"Aún eres un niño…" Murmuró Kero desde la alacena mientras allanaba la comida que había ahí.

"Así que crees que está bien que te guste alguien más, como Meiling…o Erika…" La voz de Tomoyo se fue desvaneciendo.

"Ese no es mi punto. Solo estoy diciendo que no es la gran cosa que ella ya no me guste. Ambos hemos continuado con nuestras vidas desde ese punto. Podría gustarme Meiling, Erika o quizás tú," Los ojos de Tomoyo se hicieron dos puntitos, "No hay necesidad de que alguien te guste tan seriamente. Ya estoy cansado de tanta estupidez infantil. Sí, solía ponerme nervioso y solía estar confundido. También solía huir. Pero eso se acabó."

Tomoyo acarició su largo cabello y suspiró, "Bueno, haz lo que quieras hacer, sólo no cometas un error. Un movimiento en vano y puede arruinar cualquier vida. Piénsalo bien."

Syaoran se estiró, "Rayos, por qué estás tan seria sobre algo tan trivial como esto. Vamos, no estamos en la época medieval donde se juraba amor y cosas así. Este es el cruel mundo moderno y tenemos que afrontar la realidad."

Ha cambiado. Creí que no lo había hecho pero ya no es el niño inocente que solía hacer. Me pregunto qué lo habrá hecho cambiar así… Tomoyo bajó su mirada llena de inquietud. Sakura…

* * * * * *

No me dejes! Sakura corría y corría persiguiendo la sombra de alguien, quien caminaba más y más lejos dentro de la niebla. Noooooo! Se tropezó y cayó en el suelo húmedo. Se ha ido, me ha abandonado. Un silueta negra se le acercó dejándola abrumada.

No puedes escapar. No puedes correr hacia él nunca más. Él no es para ti, déjalo ir. Él ya no te quiere así que ríndete.

No, no puede ser verdad! Dime que es mentira! Sakura forcejeaba para escapar. Entonces, vio a alguien con lustroso cabello castaño y ojos ámbar. Esa persona la vio fijamente por unos momentos y después sonrió malévolamente, dándole la espalda y alejándose de ella. Abandonándola. NO! una barrera de hielo se formó entre él y ella.

Sakura se despertó, empapada de sudor. Su cabello enredado caía por toda su espalda. "Sólo fue una pesadilla, nada real. Nada como eso va a pasar. Qué extraño…qué habrá significado?"

Wish-chan: Ja Ja… No me maten por lo de Syaoran…Sin comentarios…Estoy muy contenta! Acabo de completar mi colección del manga de CCS…Lo que me molesta son todos esos pequeños detalles. Pobre Sakura. Esto es sólo el inicio del invierno…