Tres días. Tres días de dolor sufrimiento y suplicio pasó Inuki en el Ryozampaku. Las chicas no podían creerlo. Como...Apachai era realmente humano? Tras darle una paliza a Ma Kensei junto a Shigure...Varias veces...también se preguntaron: QUE TIPO DE TARADOS SON AKISAME Y SAKKAKI? Y EL VIEJO?

Y eso si no mencionamos los problemas de Miu y Kenichi...(Sigan el manga, no voy a poner lo que pasó en estos tres días, estaba recopilando información para este y otros fics.)

Y finalmente, tras esos tres días de suplicio en que los maestros se aseguraban de que Inuki no había aflojado ni se había oxidado, y tras afinarlo un poco mas. Finalmente pudo irse.

-BUENA SUERTE, INUKI.-Se despedía la rubia tetona, que pese a causar celos a las demás por su aspecto, ya que le interesaba Kenichi no la consideraron una amenaza.

-SAYONARA, INUKI.-Se despedía Kenichi entre lágrimas comprendiendo que ahora tendría que enfrentar el a todos los maestro...SOLO.

-APPAAAA...BANZAI, INU-CHAN...-Clamaba Apachai sin saber realmente que decía.

-No relajes tu...entrenamien...to con la...espada.-Comentó Shigure.-Y vuelve...pronto, Mizore.

-Cuando vuelvas probaremos mas maquinas, cachorrito.-Señaló Frankens...Digooo...Akisame.

-Y LA PROXIMA IREMOS A BEBER...EL OTRO PERRO(Sesshomaru) VAYA QUE TIENE BUEN SAQUE EN LA BARRA.-Aclamó Sakaki, que en su rato libre desafió a Sesshomaru a un concurso de beber, ganando por poco.

-Hai, SAYONARA.-Se despedía el Hanyo.

-BYE, BYE...-Se despedían las demás, mientras Sesshomaru...caminaba como si la cosa no fuera con el.

El club de prensa se dirigió al autobús, que usó otro atajo dimensional para llevarles a otra ciudad.

Cuando finalmente bajaron de autobús, Inuki miró al cielo con los brazos extendidos.

-SOY LIBRE...ESTOY VIVO...He vuelto de una sola pieza...

Los demás solo podían mirarle con una gota de sudor en la nuca. Había sido un infierno, si.

-Eh? Quizás es mi imaginación...-Comentó Kurumu mientras caminaban.-Pero ese cartel no dice ''No Pasar.''?

-No importa, no creo que vayamos mas aya de la montaña, desu.-Respondió Yukari.

-Este lugar...Es...-Analizaba Inuki observando los alrededores y oliendo el aire.- Sesshomaru...

-Si, es aquí.-Respondió el como si Inuki fuera una molestia.- Ahora disculpa, tengo mejores cosas que hacer que responderte algo que ya sabes.

-Como que?

-Chicos, dejadlo.-Pidió la profesora gato.- Pero Inuki...De que conoces este lugar.

-Nada importante.

Entonces empezaron a avanzar por el sendero, apartando un par de arbustos hasta empezar a subir una colina considerablemente alta una vez lo lograron:

-WOAO...-Exclamaron todas las chicas(No, los dos perros(XD) no).

Era un enorme campo de girasoles lleno de dichas flores abarcándolo todo a la vista siguiendo la luz del astro rey, pintando el prado con sus colores brillantes, así como con los de los pájaros y los insectos. Era una imagen digna de un cuadro.

-Que es esto?-Preguntó Kurumu extasiada.-Un jardín de girasoles?

-Es aquí donde nos quedaremos?-Preguntó Moka.-No sabia que en el mundo humano había sitios tan increíbles.

-Es realmente precioso.-Declaró Mizore usando su frío para refrescarse bajo su ropa pese al sol.

-Si...casi siempre fue así...-Comentó en voz baja nostálgico el hanyo, la mayoría de las chicas no se dieron cuenta mas de que susurró algo, pero solo Yukari lo oyó, pese a no preguntar.

-...Que raro...-Comentó Nekonome.-Este no es el lugar que planeamos.

-EHHH?

-Si, bueno...-Comenzó el conductor encendiendo un puro.-Pensé que seria bueno tomar un pequeño desvío y pasar el rato. Este lugar es conocido entre los humanos.

-Por los girasoles?-Preguntó la Yuki-onna.

El conductor se rió entre dientes:

-Khehehehehe...No. Por ser un misterioso lugar donde una persona tras otra han desaparecido.

-Que?-Siseó Inuki empezando a gruñir. ¿Quien se atrevía a ensuciar de esa manera ESE lugar en particular? Esto se pagaría con sangre.

-Así es...Toma, el periódico contiene los detalles.-Dijo entregándole el documento en cuestión.-Nosotros nos vamos a comer marisco y pescado. Vosotros explorad este precioso lugar...e intentad no desaparecer también.

Y con ello se subieron al autobús y se fueron a toda pastilla, dejando a las adolescentes, la niña y los dos vario-centenarios con un palmo de narices.

-Bueno, yo voy a aprovechar, hay algo que debía hacer aquí también.-Comentó el hanyo avanzando en una dirección aparentemente al azar.

-Inuki-kun...Murmuraron las chicas al verle desaparecer saltando entre los arboles. Trataron de seguirle, pero una cuerda de luz les impidió el paso. Era el látigo de yoki de Sesshomaru, que les impidió avanzar.

-Sesshomaru-san...-Comenzó suavemente Moka, que al ir conociéndole abandonó algo de formalismos.-Por que no nos dejas ir con el?

El Inu Daiyokai las miró impasible con sus ojos dorados similares a joyas ambarinas sin cambiar su expresión para decir simplemente:

-Dejadle solo esta vez.-Exigió.- Esto es personal suyo...debe hacerlo por su cuenta sin intervención.

-Solo?-Preguntó Kurumu-Por que? Y el que?

-Ya he dicho que es personal. Preguntadle a el luego.

Entonces, al igual que el otro Inu, se dirigió a una dirección al azar, pero totalmente diferente a la del hanyo, caminando con calma.

-A donde vas, desu?

El Inugami miró a la pequeña bruja.

-De paseo.

Y entonces se fue, dejando a las chicas solas.

-AHHG...ESE CHOFER NOS AVANDONA AQUÍ, INUKI SE VA A HACER A SABER QUE, Y SESSHOMARU VA A SU BOLA-Exclamó Yukari, resumiendo mas o menos la situación.-Que hacemos? Quiero irme a casa. Quiero irme de aquí, es peligroso.

-Oi, oi, de que hablas, nosotras estamos aquí, y si hay peligro no dudaran en venir.-Dijo Kurumu picando la mejilla de la niña con el dedo.-Si no te calmas si que te daré una razón para llorar.

-Chicas, deteneos.-Suplicaba la vampira de ojos verdes.

Entonces, todas se quedaron quietas al oír un ruido de algo arrastrándose entre las hojas y tallos de las flores. Se giraron, y efectivamente, algunas plantas se movían, como si algo se deslizara entre ellas, antes de que una serie de gruñidos y un pequeño rugido resonaran cerca.

-Que...que es eso?-Preguntó aterrada Yukari.

-Parece el rugido de un monstruo.-Comentó Mizore en guardia.

-Hay algo muy raro en este lugar-Comentó Moka.-Allí hay una cabaña, escondamonos.

Efectivamente, entraron en la cabaña y cerraron la puerta. Era vieja, pero estaba en buen estado, con un hoyo para las brasas, pequeños cajones y muebles, y un rincón grande y elevado para una cama.

No apreciaron esto, pues estaban mas centradas en que podía ser el ruido que oyeron fuera.

-Oi, que fue eso?-Preguntó muy preocupada la succubo.-Estamos en el mundo humano, algo así no debería darse.

-Que tipo de lugar es este?-Preguntó Moka.-Quizás el periódico del chofer diga algo.

Y efectivamente, lo decía. Cosas tales como: 18 turistas desaparecidos.


(Mientras. En otro punto de la colina...)

-En Okubanachou, ciudad Fujimi han desaparecido 18 turistas.-Leyó en voz alta una chica aparentemente universitaria.

-Siempre ha habido la leyenda de una bruja en este área, no es así?-Se preguntó su amiga en el asiento trasero.-Dicen que por eso los avances legales se han visto interrumpidos.

-Avances legales?-Preguntó el chico de pelo negro y salvaje en el asiento del copiloto.

-Si-Respondió la chica anterior.-La zona es propiedad de otra persona. La ley permite una tala mínima, pero no puede avanzar mas que eso la obra sin permiso o venta del propietario.

-Ya veo.

-No lo sabias, Kotaro-kun?-Preguntó la que leía el periódico.

-Bah, estos tejemanejes nunca me han interesado.-Comentó despreocupado el identificado como Kotaro.-Pero se que sea lo que sea lo que los obreros planeen no avanzará.

-Y eso?-Preguntaron las tres universitarias. Los cuatro en el vehículo, pese a ir a la universidad, eran muy jóvenes de apariencia. Recién salidos del instituto.

-Se quien es el propietario. Nunca permitiría eso.

-Ne, Youko, hablan de nosotros.-Dice alegre la del periódico.-''Fanáticos del ocultismo frecuentan la zona''.

-Si, Akane, pero recuerda el por que somos fanáticos del ocultismo.

-Hai, Rikka.

(De vuelta a la cabaña...)

-Una bruja?-Se preguntó Kurumu.-Realmente hay del tipo que secuestra gente y otras cosas horribles?

-Eres realmente ingenua si crees todo lo que lees, Kurumu-san.-Dijo algo enfadada Yukari tratando de sonar madura.

-Hm...No me gustan las brujas.

-Ha...Ni a mi las muñequitas voladoras.

-Chicas, Basta-Trató de detenerlas Moka

(En otra parte, entre el jardín de girasoles y el comienzo de un bosque...)

Inuki, tras unos pocos minutos llegó al punto que buscaba. Se había parado un momento a recoger unas flores de una planta que llevaba años creciendo ahí antes de continuar hasta donde estaba ahora. Ante el había un par de cuadrados de piedra sobre una roca similar a un pequeño pilar rectangular, en el que había un par de tablas de rezo y tras la la roca, una estatua de la diosa Shinto Kwanon.

Era obviamente una tumba.

Inuki colocó agua en un recipiente de piedra rallado en la roca y colocó en el las flores antes de sacar un par de barritas de incienso y encenderlas. Dio un par de palmadas arrodillado y leyó los nombres grabados en la lapida.

Miroku.

-He vuelto a veros, Bonzo pervertido.

Sango.

-Yo, Sango.-Se rió el hanyo.-Espero que uses el Hiraykotsu para mantener a raya al bonzo en el mas aya.

Higurashi Kagome.

-Kagome...Vengo a verte de nuevo.-Saludó el Inu.- Ahora comprendo tus problemas con los estudios. Y también en como influye el luchar contra yokai mientras tanto. Es muy estresante.

Una brisa cálida soplaba acariciando su pelo y haciendo sonar las hojas de los arboles como estando de acuerdo.

Las figuras de los recuerdos de sus amigos lo miraban sonriente tras la lapida.

-Nuestros hijos vivieron una vida larga y feliz, te preocupaste mucho tonta.-Dijo sonriendo nostálgico y arrogante.-Kotaro sigue vivo hoy día, dando guerra como siempre.

Entonces leyó el nombre mas antiguo, de las cenizas que no depositó, sino que traspasó de la tumba anterior.

Izayoi.

-Mamá-Saludó el hanyo.-Como siempre espero que Los chicos se lleven bien contigo donde quiera que estéis. Se que tu y Kagome sin duda hicisteis buenas migas. Otro día iré a ver las tumbas de nuestros hijos. Espero que seáis todos una gran familia feliz.

(Con los que estaban en el coche...)

-WOAO.-Comentaron las chicas(Parece una reacción común).

-Jejeje...si, suele dar esa impresión.

-Kotaro-kun, esto es fantástico.-Comentó Youko.-Venias aquí a menudo.

-Si, bastante. Yo jugaba aquí de pequeño con mis padres-''Y mis hermanos, pero no quiero que pregunten''Pensó-Siempre ha estado lleno de vida.

Entonces, el chico de pelo negro notó un olor familiar en el aire, y miró hacia los arboles.

-Chicas, he de salir un momento. Si pasa algo, gritad.

-A donde vas, Kotaro?-Preguntó Akane.

-Me reclama la naturaleza.-Puso como excusa.

Pero una vez el chico se fue, una figura empezó a acechar a las tres chicas.

(En la cabaña otra vez...)

-ESTO ES DEMASIADO PELIGROSO-Saltó Yukari cada vez mas nerviosa.

-Yukari-chan...-Susurró la peliazul.

-Y si realmente ocurre algo-Dijo sacando varias cartas mágicas.-Mis cartas del tarot dicen que pasará algo horrible.

Kurumu, que llevaba mucho oyendo su perorata perdió la paciencia.

-BASTA.-Saltó-Me pone de los nervios, esas cartas son una excusa, llevas quejándote por miedo desde que nos fuimos. Cuanto mas te vas a esconder bajo la cama?

-Kurumu-chan...-Trató de pararla la vampira, pero fue inútil.

-NO, MOKA. YUKARI, has de crecer, no puedes tener miedo siempre. Si no eres capaz, vuelve tu misma.

Yukari, aun con el miedo, la miró fijamente a los ojos en estado de shock antes de empezar a enfadarse de nuevo.

-YO NO LE TENGO MIEDO A NADA

Todo desencadenó en una Kurumu apuñalada en la frente con una carta de tarot de hierro, y una enfadada Yukari alejándose a la colina.

Finalmente, la pequeña bruja se detuvo y se sentó.

''Yo me crié en un lugar oculto bajo un acantilado. Hasta que no hablé con Inuki, los humanos eran enemigos.''

-Nadie lo entiende realmente-Se comentó a si misma.- Solo Inuki, y ha tenido una peor vida.

-AHHHHHHH.

Yukari se asustó por ese sonido.

Un grito?

-Viene del jardín de girasoles.

Corriendo se dirigió hacia la fuente de los gritos, se trataba de una chica, tirando de una amiga suya en el suelo.

-Que PASA CON ESTE JARDIN?-Gritó asustada.-Esto no puede estar pasando. QUE ALGUIEN NOS AYUDE.

Entonces, haciendo fuerza alzó la cabeza y vio a la pequeña bruja, Yukari mirándoles con temor.

-Tu...Quien eres?

''Un humano...''Pensaba algo asustada Yukari.

-Que es esa ropa? Eres una bruja?

Algo enfadada aun, Yukari empezó a irse.

-Pensé que había alguien en problemas, pero veo que me equivoque.

-NO, ESPERA...-La llamo la humana.-Mi amiga...SI NO ME AYUDAS MI AMIGA VA A SER DEVORADA POR ESOS GIRASOLES.

-Que?-Preguntó Yukari al oír eso y detenerse.

-ES CULPA MIA, YO SUGERÍ QUE VINIERAMOS CON LA ESPERANZA DE AVERIGUAR SOBRE ALGUIEN. Y AHORA...

Yukari observó bien a la chica inconsciente en el suelo. Bueno, una de las dos, pero una solo estaba KO lejos de las plantas. La otra estaba rodeada por tallos de una enredadera con extremidades de venus atrapamoscas clavadas en su piel mientras era arrastrada hacia los girasoles.

''Eso...esa planta...una flor antropófaga?''

-Comida.-Se oyó.

Entonces un cuerpo deforme surgió serpenteando de entre la tierra y los tallos de las plantas, mostrando una boca enorme poblada solo por colmillos, tronco serpenteante y dos brazos formados por venus atrapamoscas.

-COMIDA.

''Toda la gente que desapareció...''Se preguntaba Yukari mientras esquivaba el mordisco de la planta.''Fue devorada por esto?''

-NO DEJARÉ QUE ME COMAN.-Gritó la niña bruja lanzando sus cartas de hierro como navajas.

Las cartas acertaron, pero no afectaron al monstruo. Y la actividad atrajo mas de esas cosas.

Una de las plantas atrapó a Yukari.

''Yo no quería venir al mundo humano...''Pensó mientras una planta le mordía, pero era derribada por otra mientras los monstruos se peleaban por la comida.''Y ahora seré comida. QUE ALGUIEN ME SALVE.''

-BRUJA-CAN...-Llamó la chica preocupada.

''ERES UNA CRIA'' Resonó la voz de Kurumu en la mente de la niña, recordando la conversación y enfureciéndose.

-No dejaré...QUE SE BURLE DE MI DE NUEVO.-Gritó cortando en pedazos con sus cartas la planta que le sujetaba.

Una vez se puso en pie en el suelo, sacó su varita y murmuró un hechizo, cargando todas sus tarjetas de metal con magia para dirigirlas a cortar todas las plantas en pedazos.

-Jeh...Soy una genio después de todo.-Dijo viendo la masacre agotada en el suelo, pero aun consciente.

Una figura misteriosa entre los tallos había observado toda la escena y sonrió con alegría antes de salir corriendo en una dirección desconocida.

Poco le duró la alegría, pues entonces vio cientos mas de monstruos planta arrastrarse hacia ellas, apunto de devorarles.

Poco a poco, ya sin energía y convencida de que iba a morir cerró sus ojos rindiéndose en la inconsciencia.

Sin embargo antes de desmayarse oyó dos voces salvándoles.

-SANKON TESSO.

-INUGAMI.


(Unos minutos antes, con Inuki...)

Inuki, mirando apaciblemente la tumba y siguiendo con su conversación unilateral, respondido solo por el viento y la luz, pudiendo ser estos interpretados como gestos de sus amigos desde el otro mundo, se le heló la sangre al oír un grito de terror resonando por la zona.

-Esa voz...Yo la conozco.-Dijo levantando se.-He de irme, volveré en otro momento.

Y entonces empezó a saltar entre los arboles, convocando su Yoki y desencadenando el cambio a su verdadera forma.

Latido.

Sus uñas y caninos cambiaron a largos y afilados garras y colmillos.

Latido.

Su pelo se hizo puntiagudo un segundo para luego volver a ser fluido y suave de color blanco plateado.

Latido.

Sus oídos se hicieron puntiagudos como los de Sesshomaru antes de estirarse y moverse hasta transformarse en sus orejas triangulares de perro en la cabeza.

Latido.

Sus ojos castaños afilaron su pupila antes de pasar a ser dorados y el yoki transformaba sus músculos poniéndolo al punto máximo, pudiendo usar ya toda su fuerza, cosa que aprovechó para impulsarse mas fuerte y mas rápido.

Cuando todo ajetreado y preocupado llegó al jardín siguiendo los gritos, y el olor de Yukari y un grupo familiar de personas, se quedó quieto impresionado, viendo como la pequeña bruja despedazaba un grupo de monstruos planta carnívora antes de caer agotada.

Pero aun era desconcertante...¿Que hacían esas cosas ahí?

No tuvo mucho tiempo para planteárselo, ya que varios otros cientos de plantas salieron de entre las hojas, dirigiéndose al grupo de chicas indefensas.

Entonces reaccionó saltando como una sombra a gran velocidad haciendo crujir sus dedos colocándolos en gancho y centrando algo de yoki lanzando un poderoso zarpazo.

-SANKON TESSO.

De un solo zarpazo destrozó a varias de las plantas. Podría sin problemas con ellas, pero le llevaría algo de tiempo.

-Inu...yasha.

Inuki, que hacia mucho que no le llamaban así, se giró a comprobar su teoría y vio a la única chica consciente del grupo. Parece que Yukari fue a salvar a un grupo de humanas. Que casualidad que fueran ellas.

-Tu eres...-Dijo antes de despedazar otra planta de un rasguño.-Hablamos luego.

Definitivamente esto tardaría algo.

-INUGAMI.

Varias figuras hechas de energía sombría con rastros purpúreos en forma de lobos o perros salvajes salieron de entre los arboles, acabando cada uno con varios enemigos antes de explotar en sombras y dispersarse.

Una figura salió a una velocidad prodigiosa de entre los arboles y pateó con todas sus fuerzas otra de las plantas que se llevó por medio a varias mas en su vuelo.

Se trataba de un chico de pelo negro y salvaje con tejanos negros y una camiseta azul con el símbolo sánscrito de ''Ohm''. El chico que hace varias lineas identificamos como Kotaro.

Pero...Antes no se veían sus orejas por su pelo. Ahora si, triangulares como las de Inuki con el pelaje marrón, y también tenia una cola de perro negra con la punta blanca saliendo de su baja espalda. Y de las garras ya ni hablamos.

-Sabia que te encontraría aquí.

-Kotaro.

-No es momento para ser emotivos. Despejemos el campo primero.

En poco mas de unos dos minutos, si había mas monstruos, se acobardaron y huyeron al ver la masacre.

La chica, que aun estaba consciente y junto a sus dos amigas, miró como había terminado la lucha y vio al hanyo de pelo blanco recoger a Yukari para alejarla de los restos.

-Inuyasha...Eres tu realmente.

-Vosotras sois las tres amigas de Kagome(Nunca supe sus nombres, así que me los invento, XD)-Las identificó Inuyasha.-Pero ahora uso el nombre de Higurashi Inuki. Me evita aguantar varios pesados y demás dolores de cabeza, así que llamadme así.

-O...Ok, pero, si tu estas aquí, entonces Kagome...

-Era Kagome la chica que buscabais aunque fuera solo un poco de información?-Preguntó Kotaro.-Bueno, yo puedo deciros que pasó, ya que...

-Kotaro.-Le cortó Inuki.-Yo lo diré. Mira, yo como un Daihanyo(Un hanyo hijo de un Daiyokai), soy tan longevo que no envejezco, por eso estoy aquí tras 500 años. Puedo compartir esa longevidad con mi pareja, pero con Kagome no funcionó tan bien debido a sus poderes de Miko. Murió feliz hace siglos, tras 250 años.

-Ka...Kagome murió...Bueno, nos lo esperábamos.-Comentó viendo como había ido todo.-Solo queríamos saber como le fue hace 500 años. Por eso nos metimos en el ocultismo.

-Bueno, si solo era por eso me podéis preguntar a mi.-Se señaló el otro hanyo, Kotaro.

-Y eso, Kotaro-kun?-Preguntó la chica aun consciente, Akane.

-Soy su hijo. Mi padre es este perro viejo.

-Eh...EHHHHHHH?

Ese grito terminó de alertar a las chicas del Yokai Gakuen que empezaban a llegar por el limite de la colina.

-INUKI-KUN. Que ha pasado?

Por su parte, las otras dos chicas lentamente empezaban a despertar, por lo cual Inuki revertió a su forma humana para evitar que dejaran escapar algo.

-Explicadles todo esto luego. Por ahora que me sigan el royo.

Moka, Kurumu y Mizore llegaron ante el grupo en ese momento. Estaban muy agitadas y visiblemente preocupadas. Kurumu, algo culpable, miró con preocupación a la niña bruja inconsciente en brazos de Inuki.

-Inuki-kun, que ha pasado?-Preguntó la vampira.

-Parece que el lugar está lleno de monstruos planta antropófagos, son los que han causado desapariciones.

-Si, estaban apunto de comernos-Comentó Akane.-Si no fuera por la brujita Inuki y Kotaro se nos habrían comido.

-Inuki? AH...-Saltaron al reconocer al mencionado.-TU ERES EL NOVIO DE KAGOME.

-Tanto tiempo sin vernos.-Saludó ignorando la confusión de sus compañeras de viaje.-Ya hablaremos mas tarde en privado de los viejos tiempos. Deberíamos irnos de aquí por ahora.

-Pero Inuki-kun, y que hay de Sesshomaru?-Preguntó la Succubo, que causaba celos en las tres humanas por sus medidas.

-No pondría nada mas por el, pero si he de concederle algo es que es muy fuerte. Yo me preocuparía mas por las plantas que por el.-Respondió encogiéndose de hombros.-Además, no dudo de que ya esté oyendo la conversación.

Kotaro entonces tras observar los alrededores como un halcón, habló por primera vez.

-Si, no hay duda, su olor está cerca.

-AH. KOTARO-KUN...-Saltó de repente Rikka.-Tus orejas...esa cola...Eres...?

-Sep...soy un hanyo, igual que el.-Respondió señalando a su padre de incógnito.-Pero no es el momento para discutir mi ADN. Vámonos.

-Pero, como habéis montado tal destrucción...-Preguntó Kurumu.

-Nosotros matamos el segundo batallón.-Respondió Inuki.-El primero lo destrozó Yukari, ya estaban despedazados cuando llegamos.

''Realmente eres del tipo que no soporta perder, eh? Yukari...'' Pensó la peliazul.

-Ahora me arrepiento de llamarla cría débil. Cuando despierte me disculparé.

(En otro lugar de la colina...)

-Otra bruja? En la colina?-Preguntó una voz en una habitación.

-Si, Maestra Yukata.-Dijo una joven.-Pese a su juventud, su magia es muy fuerte.-Destruyó por completo las plantas mágicas que guardan el jardín de girasoles.

Una risilla con un deje de diversión y malicia alió de la figura encapuchada identificada como Yukata.

-Una bruja tras tanto tiempo. Bien, bien...-Comentó como para si misma.-Debemos darle la bienvenida adecuada, somos de la misma estirpe al fin y al cabo. No dudes en extenderle la invitación, Ruby.

-Hai, Maestra.