Hola, muchas gracias por sus comentarios y follows (Lu-Q, 15marday, SoLonely 82 lorena andre, , ViriDorado y demás guest que no dejan su nombre jeje) sin más aquí el capítulo que sigue.

Glee no me pertenece.

"Ayer pude obtener toda esta información de Quinn, pero no sé si sea buena idea escribirla en su biografía." Echaba una ojeada a lo escrito.

"No quiero poner a su familia on the spot, después de todo ella se a esforzado mucho para mantener a la prensa fuera de su vida familiar, y la entiendo son geniales." Estaba leyendo sus notas en la recamara, ya todos estaban descansando en sus cuartos.

"Un mensaje". Vio su celular y tenía dos mensajes que había llegado a las 11 y a la 1 de la tarde, pero no se había dado cuenta.

"Es de Finn, debería contestarle?, ya es tarde".

-Hola Rachel como has estado?, que tal tu trabajo?- Finn.

-Tienes problemas para contestar? Estas con Quinn?- Finn.

"Será luego supongo". Apago su celular y se recostó en su cama para dormir.

"Buenos días." La morena se había levantado temprano por el ajetreo de la familia Fabray.

"Buenos días Rachel." Saludo Judy la cual estaba en una silla de ruedas, empujada por Agatha.

"Buenos días."

"A qué se debe todo este ruido?." Pregunto Quinn algo gruñona bajando las escaleras, aun tenia sueño, era muy temprano.

"Vamos a llevar a tu madre al médico." Dijo Franco.

"Tan temprano?." Se acercó a su madre tomando la mano de esta.

"Si es mi revisión matutina." Sonrió para no preocupar a Quinn.

"También voy." Se apuntó.

"No es necesario, tu tío y yo vamos a ir."

"Y Frannie?." Preguntó viendo alrededor buscándola con la mirada.

"Se fue, al parecer le hablaron de su trabajo y Beth se fue temprano para ensayar." Dijo Judy.

"Con más razón voy." Insistía, Rachel solo se quedaba al margen no sabía que decir, estaban teniendo un momento familiar.

"Mejor mientras no estamos podrían." Agatha volteo a ver a Rachel. "Cuidar de Eva y Luke."

"Qué? Por qué?." Quinn hacia berrinche. "No es suficiente con que no vaya también tengo que cuidar de los mocosos?." No es que no quisiera a su sobrino y su pequeña prima Eva, ella los amaba pero sabía que cuidar de ellos podía llegar a ser un infierno.

"Claro, no hay problema." Dijo Rachel sonriendo, después de todo es lo mínimo que podía hacer, todos habían sido muy amables con ella desde que había llegado.

"Gracias sabía que podíamos confiar en ustedes, llegamos a las 2 justo para comer y después ir al partido y ver animar a Beth ok?."

"Ya que." Decía la rubia resignada.

"Les dejamos el desayuno listo, solo despierten a los niños." Grito Agatha desde el vehículo.

"Que les vaya bien." Se despidió Rachel con una sonrisa desde la puerta al ver que la madre y tíos de Quinn se iban en carro.

"No vas a estar tan feliz cuando los pequeños demonios se despierten." Comentario que borro la sonrisa que la escritora mostraba.

"A que te refieres?." Pregunto inocentemente. "Que tan malos pueden ser digo tienen 7 y 10 años."

"Si eso es un consuelo, vamos a desayunar." Camino hacia la cocina.

"Pero que hay de los niños? Tu tía dijo que los despertáramos y…."

"No, no, no." La interrumpió negando con su cabeza. "Yo no voy."

"Entonces iré yo y los despertare." Se dio la vuelta subiendo las escaleras.

"Acaso estás loca?, para que los quieres despertar tan temprano, deja que duerman." Susurro para no hacer más ruido del que ya habían hecho, no quería que se fueran a despertar.

"No es bueno que no desayunen a sus horas, además el que madruga dios lo ayuda no?" Siguió su camino.

"Haa está bien te acompaño." Se compadeció de la morena, no quiso dejarla morir sola, así que también subió las escaleras y la alcanzo.

"Yo despierto a Eva y tú a Luke." Sugirió la escritora.

"No mejor yo despierto a Eva y tú a Luke." Dijo con una sonrisa maliciosa, acaso sabía algo que Rachel no?.

"Ok." Acordaron.

"Eva, linda ya es hora de despertarse." Se acercó a la cama.

"Mmm, no quiero mami."

"Soy tu prima Quinn, vamos ya despiértate." La movió un poco.

"Ash está bien." Dijo enojada sentándose en la cama.

"Muy bien nos vemos a bajo." Se dirigió a la puerta.

"Que haces?, tienes que pasarme mi ropa." Se cruzó de brazos, Quinn volteo a verla. "La que me voy a poner hoy?." Termino su frase.

"Qué? Todavía te ayudan a vestirte?". Decía con fastidio, ni a ella la vestían bueno no siempre y eso que era una popstar.

"Y donde esta papá y mamá?."

"Se fueron al hospital con tu abuela." Se acercó al cajón de ropa y saco una falda de holanes y una blusa.

"No esa ropa no." Dijo rodando sus ojos.

"Cual entonces?." Dejo la ropa y cerro el cajón fuertemente.

"Hoy quiero ponerme mi vestido favorito está en el closet."

Quinn se acercó al closet y lo abrió, había infinidades de vestidos.

"Porque tienes tantos?."

"Y eso que aún tengo más en casa de mamá y papá." Presumía su colección de vestidos.

Mientras tanto Rachel entraba al cuarto de Luke tras tocar la puerta y no obtener respuesta.

"Luke, ya es hora de despertarse." Había un tiradero en el cuarto, así que piso con cuidado para no caerse.

"Oye Luke despierta por favor." Lo sacudió un poco.

"Luke?." Se inclinó hacia el niño.

Luck se dio la vuelta levantando su brazo golpeando a la escritora en su barbilla.

"Auch." Se quejó del dolor, y se agacho a levantar sus lentes los cuales se le habían caído.

"Qué?, que pasa?." Se destapó y salto de la cama y de la nada agarrando el brazo de Rachel torciéndolo.

"Espera Luke, soy Rachel." Gritaba del dolor.

"Cómo?, Rachel? Que haces aquí?."

"Que… dices?." Contesto apenas recuperando su aliento, era dolorosa la llave que le hacía.

"Te rindes?." Preguntó, ya estaba muy entusiasmado, desde siempre había querido ser luchador de la wwe.

"Si, si me rindo." Contestó rápidamente ya quería que la soltara.

"Y donde esta mamá?." Miro alrededor, quería presumirle de su llave.

"No está, se fue al trabajo." Sudor corría por su frente, pero dejo de pelear sabía que si no se movía, dolía menos.

"Que hay de la abuela y de mis tíos?." Seguía el interrogatorio.

"Tampoco están, fueron al médico pero llegan en la tarde, por favor ya suéltame." Tras escuchar la respuesta el niño sonrió.

"Está bien te soltare."

"Gracias." Contestó aliviada.

"Pero primero tienes que prometerme que harás lo que yo te pida."

"Si lo que sea solo suéltame ya." Rogaba, era algo vergonzoso ser presa de las órdenes de un niño de 10 años.

Sonrió soltando finalmente a Rachel la cual estaba aliviada, movía su brazo de un lado a otro para aliviar su dolor. "Por cierto ya está hecho el desayuno." Anuncio saliendo rápidamente de la habitación.

"Tus padres te consienten mucho no?." Decía Quinn.

"Para nada es lo que me merezco." Sonreirá de oreja a oreja.

"Bueno y cuál es el vestido."

"El blanco."

"Cuál de todos los blancos?." Pregunto disgustada.

"Ese el de flores." Señalo con su dedo.

"Bien." Tomó el vestido, un par de calcetas y ayudo a Eva a vestirse.

Se veía en el espejo. "Sabes que mejor no, mejor mi otro vestido favorito, el amarillo."

"Está bien." Le quito el vestido y agarro el otro.

"Si, este se te ve mucho mejor". La adulaba.

"En serio lo crees?. "

"Si justo como una princesa Disney." La niña sonrió dando vueltas.

"Ok te veo abajo para desayudar." Quinn se escapó raídamente antes de que Eva cambiara de idea, era una niña muy mimada.

"Como te fue?." Pregunto Rachel al encontrándose en las escaleras.

"No preguntes." Contesto mirando atrás.

Las dos bajaron las escaleras y se dirigieron a la cocina calentaron la comida que Agatha había preparado y la sirvieron en la mesa de la cocina esperando que los mocosos llegaran.

"Se están tardando." Comento Rachel viendo su reloj.

"Si como sea comamos." Se sirvió y comenzó a comer.

"Pero…". Rachel dudo pero después de un rato también se sirvió y comenzó a desayunar.

Cuando ya casi terminaban, se asomó Eva a la cocina, traía puesto otro vestido y abrazada su muñeca favorita.

"En serio? Después de que la ayude a viértete?" Murmuro Quinn cerrando sus ojos para lograr tener paciencia.

"Vamos Eva, ven hay que desayunar". La invitaba Rachel y la pequeña se acercó sentándose a la mesa. "Aquí lo tienes." Le sirvió el desayuno.

"Y donde esta Luke?." Pregunto Quinn.

"Ya viene." Contesto Eva comiendo un bocado.

"Aquí está el capitán justicia." Decía el pequeño asomándose, traía puesta una capa roja y una máscara de lucha libre. "Donde está mi desayuno mujer débil?." Señalo a Rachel.

"Luke!, solo siéntate y come si?." Dijo Quinn fastidiada.

"Le tienes que quitar a todo lo divertido tía Lucy?."

"Así son los adultos, aburridos." Le dio la razón Eva.

"Como sea después de desayunar vayan a sus cuartos a cepillarse los dientes y hacer su tarea o no sé, lo que sea que tengan que hacer, y no salgan o molesten si?." Recogía los platos sucios dejándolo en el fregadero.

"No quiero." Contesto Eva cruzándose de brazos.

"Si es sábado y no hay clases, yo no quiero hacer tarea." Se unió Luke a la protesta.

"Entonces." Quinn se puso a pensar cómo lograr tenerlos quietos sin que la molestaran?.

"Pueden ver televisión…Mientras no le digan a sus madres." Quinn sabía que Agatha y Frannie no los dejaba ver televisión en la mañana y mucho menos si no terminaban sus tareas.

"Eso no está bien Quinn, mentirle a sus padres es malo." La regañaba Rachel.

"De que hablas?, todos los niños mienten, verdad?." Volteo a verlos, pero los dos dudaron que contestar.

"Oye no les des malos ejemplos, que les parece si mejor nos ponemos a leer algo." Sonrió agachándose a la altura de los niños.

"No!, mejor juguemos a las luchas!." Brincaba de un lado a otro.

"Yo quiero jugar a la hora del té con Mia." Les mostro su muñeca.

"No! qué tal si jugamos a dormir." Quinn tenía sueño y solo quería volver a dormir.

"Eso es aburrido." Negó el niño con su cabeza.

"Y si leemos algo?." Volvía a sugerir.

"No tuviste infancia verdad?." Dijo Quinn y después se agacho a la altura de los pequeños. "Solo vean la televisión mientras yo voy a dormir si? Y así todos felices."

"Juguemos todos." Dijeron los niños al mismo tiempo, Eva jalaba de la blusa de Quinn, y Luke se sentó en el piso abrazando con sus manos una pierna de Rachel.

"Por qué?." Quinn se comenzaba a desesperar estaba un poco cansada y solo quería dormir un rato más.

"Mujer débil prometiste que harías lo que te pidiera y quiero jugar."

"Rachel, porque prometiste tal cosa?" La fulmino con la mirada.

"Tal vez porque me estaba causando dolor con una llave." Se sobaba su brazo al recordar.

"Cómo pudiste caer en eso?." Le dio un pequeño golpe en el brazo.

"Auch aún me duele." Dijo algo irritada.

Quinn exhalo y decidió hacer un trato. "Que les parece si jugamos a las escondidas todos?."

"Si!". Gritaron los dos niños felices, Luke soltó a Rachel parándose del piso.

"Estas segura de eso?." Preguntó Rachel.

Volteo a ver a la morena con el ceño fruncido, claro que era una buena idea. "Ustedes se esconden y nosotras las buscamos que les parece." Les sonrió a los niños.

"Si vamos Mia." Eva salió corriendo junto con su muñeca para esconderse.

"Deben contar hasta 100." Señaló Luke.

"Hasta 100 sí." Accedió la rubia.

"Ok capitán justicia se va." También Luke salió corriendo.

"Uno, dos, tres…". Se detuvo al ver que ya no se oía nada. "Por fin algo de paz." Quinn se recostó en el sofá y subió sus pies para descansar.

"Quinn? Que haces no vamos a ir a buscarlos?".

"No, para que, por fin tenemos paz."

"Pero...".

"Después de un rato van a salir ya lo veras." Rachel se sentó al lado de Quinn la cual cerró sus ojos por un momento.

"Ya no se oye nada." Comentó la morena.

"Yo si oigo algo molesto".

"Que cosa?."

"Tu voz."

"Oye que mala tía eres sabes, se supone que debes de cuidar de tu prima y tu sobrino."

Quinn se incorporó. "Que quieres decir." Dijo entrecerrando sus ojos.

"Digo que si yo tuviera un sobrino como Luke y una prima como Eva los consentiría y es probable que fueran ellos los que se hartaran de mí no yo de ellos."

"Eso se escucha como si yo fuera mala cuidándolos."

"Pues estas aquí acostada tratando de desacerté de ellos."

"No trato de deshacerme de ellos, además tú lo has dicho no los tienes." Las dos se quedaron cayas después de eso.

"A todo esto, que hay de tu familia." Se volvió a recostar." Tienes hermanos, hermanas, primos?."

"No soy hija única, mis padres me adoptaron cuando era una bebe, y por lo que se mis papás están peleados con sus familias ya que no querían que se casaran, así que no convivo mucho con sus familias."

"Tus papás? Dos?, o sea que…".

"Si mis padres son una pareja gay."

"Y que hay de tus padres biológicos?." Preguntó, pero tras ver el semblante de Rachel pensó que había indagado de más.

"Lo siento si no quieres contestar."

"Está bien… conocí a mi madre biológica pero ella ya tiene una familia y digamos que no me necesita y en cuanto a mi padre nunca lo conocí."

"Ya veo." Por fin obtenía algo de información de la escritora la cual siempre era muy reservada.

"Y por qué no te gusta salir o estar en lugares con mucha gente?." Cuestionó directamente, Rachel estaba hablando de su vida y vio la oportunidad de preguntar, quería conocerla más, no sabía por qué pero quería hacerlo.

Rachel paradero sorprendida, la pregunta le había caído de sorpresa. "La verdad no suelo hablar de eso." Fue un suceso traumático para Rachel así que prefería no hablar de ello.

"Pero es bueno hablarlo, ayuda a superar el miedo, sabes." Tal vez Quinn tenía razón, la verdad es que Rachel a veces tenía ganas de hablar de eso pero no quería preocupar a Kurt o a sus padres por eso no lo hacía.

"Quieres saber?." Pregunto para cerciorarse si contarlo o no.

"Si quiero." Esa era la pregunta que tenía en su cabeza desde hace tiempo y siempre había querido preguntar, tenía curiosidad.

"Ok, todo paso cuando mi primer libro de la saga de Amores Destinados salió, y se convirtió en un best seller, inmediatamente después me puse a trabajar en la continuación y tras publicarla, hice una firma de autógrafos en una librería de New York."

Flashback

"Vino mucha gente." Rachel veía desde adentro de la librería la gran multitud de personas que estaba afuera esperando a que abrieran, todos querían comprar la segunda parte de su libro y que ella lo firmara.

"Si es genial no?." Pregunto Kurt algo nervioso, nunca le habían designado a una escritora que escribiera un best seller y que se convirtiera en alguien famosa de la noche a la mañana, estaba muy agradecido de ser el editor de Rachel.

"Si, estoy deseosa de conocer a mis lectores." Se sentó detrás de una mesa, tenía un bolígrafo listo para escribir su autógrafo.

La librería abrió y las personas fueron entrando según la fila.

"Me gusta mucho tu novela." Un tipo con vestimentas desalineadas y poco aseado se acercó para que autografiara su libro.

"Gracias." Sonrió la morena.

"Pero no me gusto la continuación, porque mataste a Liz?." Preguntó enojado.

"Lo siento pero ese personaje tenía que morir y…".

"No, ahora todo está mal, tienes que hacer algo, Liz no puede morir." La interrumpió subiendo su voz.

"No puedo, Liz es un personaje secundario tenía planeado que muriera desde que la introduje en la primera novela."

"No!". Gritó golpeando la mesa con el libro haciendo que Rachel brincara en su asiento. "Tiene que arreglarlo." Abrió el libro, entre sus hojas guardaba un arma la cual apuntó hacia la escritora.

"Arréglelo!." Le dio varias hojas y una pluma para que escribiera.

Al darse cuenda del arma las personas salían corriendo de la librería, empujándose, algunas hasta se habían caído al piso y tirado varios estantes tras su desesperación al tratar de salir, otras se escondían entre los estantes de libros.

"Alto ahí!." Gritó el guardia de seguridad apuntando con su arma al sujeto.

"Espera." La escritora hizo una señal con su mano para que el guardia no fuera a dispararle al sujeto, se armó de valor y decidió que ella podía controlar la situación, así nadie saldría herido.

"Cuál es tu nombre?."

"Román." Contesto algo nervioso ante la situación, se frotaba su frente con la manga de su camisa, mientras que con la otra mano sostenía el arma, su dedo estaba en el gatillo listo para disparar.

"Mira Román, no puedo hacerlo, así que no insistas, nada de lo que hagas me hará cambiar de parecer." Dijo retadoramente con decisión, ya había tenido encuentros con varios fans locos anteriormente así que aunque estuviera un poco asustada, no pensaba que el tipo le fuera a hacer daño.

"Por qué no?, es sencillo, solo tome la pluma." Agarró la mano de Rachel y la puso arriba de la pluma para forzarla a que la agarrara.

"Alto!." Advirtió nuevamente el guardia, también estaba listo para disparar pero no quería hacerlo.

"Ya escuchaste al guardia si no sueltas el arma puede que te dispare y si así pasara no podrías leer la continuación de mi saga cierto?." Rachel trato de calmarlo.

"Entonces vas a reescribir la historia y revivir a Liz?." Sonreía creía que había logrado su objetivo.

"No lo hare, ya está hecho, no hay nada que pueda hacer, por favor no insistas."

"Entiendo." Acercó la pistola a la cabeza de la escritora la cual solo cerro sus ojos.

"Voy a disparar!." Grito el policía.

"No lo haga." Rachel abrió sus ojos.

"Entonces, no tiene sentido vivir." Murmuro el fan desesperanzado, Rachel subió su mirada y se encontró con los ojos de hombre, su mirada se veía triste.

"Adiós." Rápidamente desvió la pistola apuntándose a sí mismo a la cabeza.

"No espera." Rachel se levantó de su asiento, quería detener al hombre de cometer una locura, pero demasiado tarde, ya había accionado el disparador, así que la bala salió rápidamente y atravesó su cráneo saliendo por el lado contrario salpicando con su sangre a la escritora.

"Por qué lo hizo?." Balbuceo Rachel asustada, lagrimas salían por sus ojos, estaba temblando al ver el cuerpo sin vida de Román.

"Rachel estas bien?". Se acercó Kurt para cerciorarse, pero Rachel no escuchaba nada, solo ecos que resonaban pero no entendía, el guardia se acercó para verificar si Román aún tenía vida y auxiliarlo pero ya era tarde.

Rachel no podía quitar su vista del cuerpo sin vida de Román, había un orificio en un extremo de su cabeza y la sangre salía formando un enorme charco.

"Es mi culpa?." Murmuro.

"Rache?! Rachel?!." Kurt la tomo de los hombros sacudiéndola para que reaccionara.

"Es mi culpa." Volvió a decir, lágrimas seguían saliendo de sus ojos.

"No lo es Rachel." Kurt la abrazó y apartó la cabeza de la escritora a otro lado para que ya no viera el cadáver.

Después de ese incidente, Rachel se encerró en su penthouse y se negaba a salir, ya había tenido encuentros raros con sus fans pero lo que paso con Román fue extremo.

Al pasar los meses sufrió un bloqueo así que no podía escribir y se estancó en el título de su siguiente novela sin poder escribir siquiera una línea de esta.

Fin del flashback.

Quinn estaba atónica, acaso lo que la escritora acababa de contarle era real o una de sus historias, le parecía algo increíble.

"No es cierto, o sí?." Se incorporó acercándose a Rachel.

"Si lo es, mira, quién lo diría, que tras contarlo si me haría surtir mejor." Se levantó sonriendo.

"Espera." Quinn también se levantó y apoyo sus manos en los hombros de Rachel.

"Que?." Pregunto extrañada ante la reacción y por el hecho de que estaba muy cerca de ella.

"Lo que me contaste es cierto, no es una de tus historias ficticias?." Tenía un semblante de preocupación.

"Es verdad." Bajo la mirada temblando.

Quinn podía sentir como el cuerpo de Rachel se estremecía, y sin darse cuenta sintió unas enormes ganas de consolarla.

"Lo siento." La abrazo con fuerza para tranquilizarla parecía que la morena lloraría y no quería que pasara.

La escritora correspondió el abrazo y así estuvieron por un momento. "Gracias." Murmuro Rachel en el oído de Quinn.

"Por qué?." Se separó de Rachel, las dos estaban frente a frente.

Quinn se sintió algo culpable al hacerla revivir ese recuerdo doloroso, puso su mano derecha en la mejilla de la escritora y con su dedo pulgar limpio una de las lágrimas que salía de su ojo.

"Rachel." Murmuro para después acercarse y besar a la escritora, sitió la necesidad de hacerlo.

Fue un beso tierno y lento quería cerrar la herida que había abierto. Después de un momento se separaron, Quinn aún tenía sus manos en las mejillas de Rachel.

"Y eso por qué fue?." Preguntó Rachel sin apartar su mirada de los ojos de Quinn.

"No lo sé, me apetecía hacerlo." Contestó con simplicidad.

Rachel frunció el ceño, como que la había besado solo porque lo quería hacer y sin su consentimiento que clase de respuesta era esa? y cuando estaba a punto de decir algo se escuchó una voz.

"Ya llegamos!". Era la voz de Agatha, las dos se separaron rápidamente.

"Que tal todo?, veo que no se quemó la casa." Bromeo Franco.

"No todo bien, nada se besó, digo se quemó, estamos bien, muy bien, verdad Rachel?." Comentaba con nerviosismo.

"Ha? Si todo bien." También se mostraba nerviosa.

"Y los niños?." Pregunto Judy.

"Es verdad dónde están?." Dio la vuelta rápidamente buscándolos con a la mirada.

"Donde están los niños?." Pregunto Agatha, dudando de Quinn.

"Están bien, deja vamos por ellos." Tomo la mano de Rachel y caminaron para el otro lado de la sala buscando a los niños en el closet y después en el baño.

"Aquí están." Los dos estaban ocultos, uno atrás de la puerta y otro en la tina del baño.

"Parece que están dormidos." Dijo en voz baja para no despertarlos.

"Hay que llevarlos a la cama." Rachel cargo a Eva y Quinn a Luke.

"Estaban dormidos?."

"Si estábamos jugando a las escondidas y parece que se quedaron dormidos, los llevaremos a sus cuartos"

"Gracias hija." Las dos subieron las escaleras y pusieron a los niños en sus respectivas camas arropándolos.

"Ya vez como soy buena cuidándolos?." Dijo guiñando un ojo.

Rachel sonrió de lado, en realidad no había hecho nada, pero no podía negar que Quinn no era tan mala como parecía.

Fin del capítulo, y ahora puede que Rachel ya no tenga tan mala imagen de Quinn, poco a poco van conociéndose mejor. Comenten please ;D.