Edades: Totty 16, Jyushi 17, Ichi 20, Choro 22, Kara 24, Oso 26

Jyushiko 25, Choroko 20, Todoko 19, Atsushi 20

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Los tipos con total facha de delincuentes mantenían la salida bloqueada avanzando lentamente hacia los jóvenes.

- Maldición… - Murmuro Todoko escondida detrás de Ichi – no tengo mi pistola eléctrica, tu hermano me la quito cuando nos conocimos –

- No importa, solo son tres, puedo con ellos – respondió el chico con total seguridad.

Los hombres se lanzaron sin dudar, dos contra Ichimatsu y uno tratando de sujetar a Todoko.

La castaña logro evitar al sujeto, corriendo alrededor de donde Ichi mantenía una pelea con los otros; sin embargo su esfuerzo no fue suficiente cuando el hombre alcanzo a sujetarla de un brazo.

- ¡Suéltame! – forcejeaba intentando zafarse.

El grito atrajo la atención de Ichi quien al girar a verla no se percató del movimiento que hizo uno de sus oponentes; sin tiempo a detenerlo solo pudo sentir el filo de aquella navaja cortando en su pierna izquierda seguido de un golpe a su rostro que termino por derribarle.

Todoko grito preocupada por el chico mientras los sujetos reían.

- Esa basura solo nos hace perder el tiempo - el hombre que atrapó a la chica la sujetaba ahora de los hombros - desháganse de él -

Los otros dos asintieron.

Todoko en un rápido movimiento piso a su captor y hecho su cabeza hacia atrás acertando un golpe a la nariz del tipo que le hizo caer de espalda. En cuanto fue liberada corrió donde Ichi y se hincó junto a este sollozando.

- Por favor, no lo lastimen - suplicaba cubriendo su rostro con ambas manos.

Uno de los hombres se acercó en donde su compañero yacía en el suelo con la nariz sangrando, mientras el otro permanecía de pie junto a la chica.

- Deja de lloriquear, si se comportan no habrá problemas -

Ichimatsu oprimía con fuerza la herida de su pierna, miro a Todoko y le hablo lo más bajo posible.

- Corre... -

Todoko al escucharle se descubrió un poco y le miro con el ceño fruncido.

- Prepárate para huir - le hablo en el mismo tono.

- Lo ha dejado inconsciente - el hombre junto a su compañero caído hablo de pronto.

El tercero rechisto con molestia - tal vez deberíamos dejarlo por ser tan idiota - avanzo hasta quedar detrás de la joven - en todo caso ella viene con nosotros -

Antes de intentar sujetarla, ella se levantó con rapidez dando un cabezazo en el estómago del otro, lo que le dejo sin aire y fuera de combate.

- ¡Corre! - Todoko indicó sujetando un brazo de Ichi y obligándole a levantarse.

Ichimatsu sentía un gran dolor en su pierna pero no podía desaprovechar la oportunidad para escapar; haciendo uso de lo que le quedaba de fuerza corrió a la par de la chica que intentaba sostenerlo y ayudarle. Los gritos del tercer tipo se escuchaban a lo lejos.

Al dar vuelta en una esquina un auto casi los embiste, lo que les hizo frenar de golpe frente a este. El conductor les miro confundido. Detrás de ellos se escuchaban las voces amenazantes de los hombres.

Todoko intento sostener a Ichi pero este por el dolor le era difícil mantenerse de pie.

De pronto junto a ellos una persona apareció para ayudar a levantar a Ichi y guiarlo hasta el auto, ambos confundidos por el momento siguieron al extraño subiendo en la parte de atrás, el desconocido retomó su lugar frente al volante y no dudo en acelerar.

Todoko miro hacia atrás, suspirando aliviada al observar que los maleantes se quedaban lejos, regreso su vista hacia el conductor.

- Gracias - pronuncio ella con una dulce sonrisa. A su lado Ichi mantenía su pierna lastimada sobre el asiento oprimiendo en donde la herida continuaba sangrando.

- Los llevare a mi apartamento para curar su herida - a través del retrovisor observó a Ichimatsu.

- No es necesario - respondió de manera seca - déjanos en cualquier parte y disculpa las molestias -

- No podría hacer eso, después de todo eres conocido de Totty, ¿Cierto? -

Ichimatsu no pudo evitar la expresión de sorpresa - ¿Conoces a mi hermano? -

El sujeto se estacionó frente a un gran edificio, se recargo en el asiento y se giró mostrando una gran sonrisa.

- Por supuesto, me llamo Atsushi -

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En el bar Jyushiko y Choroko habían juntado varias mesas, sobre estas se encontraban diversas botellas, vasos y platones. Mientras continuaban arreglando el lugar, la puerta del mar se abrió de golpe, ambas miraron con sorpresa a dos jóvenes agitados.

- Jyushiko neesan - el beisbolista intentaba regular su respiración -la traje, logre traerla - sonrió mirando a la chica que permanecía a su lado aferrada a su brazo.

La mayor se acercó a los chicos con una calidad sonrisa.

- Bien hecho, eres un buen niño - palmeo la cabeza del chico reforzando sus palabras - hola linda, aquí estarás a salvo - miro a la chica ofreciéndole una cálida sonrisa, la castaña, asintió levemente - Choroko, querida, ¿Podrías preparar algo de té por favor? -

La fujoshi se apresuró a traer el encargo mientras los otros tres tomaban lugar en una de las mesas. Afortunadamente Jyushiko contaba con la experiencia y el tacto para hablar con chicas que como la castaña, tenían pasados complicados y oscuros.

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En una plaza comercial, Osomatsu y Karamatsu cargan un par de bolsas mientras andan por los pasillos.

- Bien - Kara revisaba una lista - solo faltan dos cosas más -

- ¿Y eso es? -

- Focos y medicamento -

Osomatsu resoplo con molestia - Solo debíamos comprar botanas ¿Por qué aceptaste hacer las compras de Jyushiko? - se quejó con un puchero infantil.

- Es lo menos que podía hacer, después de todo ya le causamos muchas molestias –

- ¿Causamos? No fui yo quien de repente colapso –

- Deja de quejarte, será mejor dividirnos para no tardar más tiempo –

- Ok, ¿Qué tipo de medicamento quiere? –

- Son pastillas para cólicos –

- Perfecto, encárgate entonces y yo iré por los focos – se dio la vuelta comenzando a alejarse – nos vemos en la salida –

Karamatsu sonrió divertido, ya esperaba que el otro se deslindara de tal tarea.

- ¡Karamatsu! – Gritó Oso a una considerable distancia atrayendo su atención y la de algunos curiosos - ¡De paso compra condones! – finalizo con una gran sonrisa mientras Kara se sonrojaba completamente al sentir las miradas de los desconocidos.

- Idiota… - murmuro avergonzado y caminando apresuradamente, una vitrina atrajo su atención, se detuvo a observar los diversos objetos y sonrió levemente – perfecto –

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Ichimatsu se encontraba sentado en un gran sofá negro, frente a él un hombre con bata y de apariencia regordeta terminaba de vendar su pierna.

- Listo – se levantó el hombre con una amable sonrisa – por suerte ha sido una herida leve, no requieres puntadas o tratamiento mayor –

Ichimatsu solo asintió ante las palabras desenrollando parte de su pantalón para volver a cubrir su pierna.

- Muchas gracias doctor – el dueño del apartamento se acercó a estrechar la mano del hombre a la par que entregaba unos billetes en compensación de su trabajo. Todoko observaba con atención desde el otro extremo del sillón.

- ¿Te duele? – cuestiono la chica a Ichi.

- No… bueno, un poco –

Atsushi cerró la puerta tras despedir al doctor y se dirigió a los más jóvenes.

- Vaya suerte habernos topado, ¿No creen? –

- Eso creo… - respondió Ichi levantándose – agradezco la ayuda, pero ya debemos irnos, te enviare dinero con Totty después –

- No es necesario, pero, ¿En serio piensas irte así? –

- No me cortaron toda la pierna, así que puedo andar –

- Si quieren puedo llevarlos –

- ¿En serio? – pregunto emocionada Todoko levantándose.

- Por supuesto, será un placer ayudarles -

- Pero en todo caso, nos dirigimos a una fiesta, así que supongo que estará bien si nos acompañas -

- Agradezco la invitación, estaría encantado -

- No puedes estar invitado a cualquiera - intervino Ichimatsu notablemente molesto.

- No seas grosero, después de todo nos salvó, además es amigo de tu hermano y sé que a Jyushiko sempai no le importa un invitado más -

- Y a todo esto, ¿De dónde conoces a mi hermano? -

- Nos conocimos en una cafetería -

- Que raro, el jamás te ha mencionado - Ichimatsu sabía que su hermano menor nunca hablaba de sus amigos, pero estaba curioso por el sujeto frente a él, tal vez tentando un poco el terreno podría averiguar más del tipo.

- No me sorprende, realmente no llevamos mucho de conocernos, es algo reciente - la seguridad en sus palabras y aquella sonrisa confiada lograron el efecto deseado en sus invitados. Ambos creyeron lo dicho e Ichi término accediendo a que Atsushi les acompañara al bar.

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En el bar, Jyushimatsu aguardaba nervioso sentado en uno de los bancos frente a la barra. Jyushiko y Choroko habían decidido que era buena hora para alistarse, de paso ayudarían a su nueva amiga a elegir algo, ya que esta solo vestía al llegar un vestido café bastante gastado.

Mientras el beisbolista aguardaba, aparecieron en el lugar Choromatsu y Todomatsu. El mayor vestía un pantalón verde y una camiseta blanca con manga de tres cuartos; el menor traía un pantalón beige, camisa negra y corbata rosa.

- Estamos de vuelta - anuncio el Choromatsu al entrar, cargaba una mochila al hombro y una bolsa en les mano derecha. Todomatsu detrás de él traía también una mochila.

- Bienvenidos - respondió Jyushi sin despegar la vista de la puerta por la que aguardaba salieran las chicas.

- Jyushimatsu niisan... - Totty se acercó pero fue interrumpido por el sonido de la puerta al abrirse. De inmediato Jyushi se colocó de pie, los tres observaron a aquellas chicas.

Jyushiko usaba un vestido de mangas cortas de un claro tono amarillo con decoraciones en blanco; Choroko vestía uno color verde claro junto con un suéter del mismo color pero de un tono más oscuro; la castaña por otro lado, tenía una larga falda roja, y una blusa blanca de manga larga.

- Homura se ve muy linda - el chico de gran sonrisa no dudo en acercarse a la chica, ambos tenían un leve un rubor en sus mejillas, ignorando por completo al resto de personas que se encontraban reunidas.

- ¿Ella...? - menciono Choro en voz baja alternando su vista entre su hermano y la chica.

- Sí - Jyushiko confirmó la duda del menor - es ella –

Los dos hermanos se acercaron hasta el beisbolista, ofreciendo su mejor sonrisa a la chica.

- Es un gusto, soy Choromatsu uno de sus hermanos mayores – hizo un aleve reverencia, pero en respuesta la chica se apresuró a esconderse tras Jyushimatsu.

- Choromatsu niisan, recién la conoces y ya la estas asustando – el menor se burló colocándose frente a este – hola, soy Todomatsu, pero puedes llamarme Totty – sonrió de forma encantadora.

- Un gusto… - respondió la chica en voz baja.

Choromatsu estaba listo para intentar entablar una conversación, después de todo no era su intención incomodar a la chica.

La puerta del bar atrajo la atención de todos.

- Sentimos la demora – Karamatsu se acercó cargando tres bolsas, Osomatsu traía dos más, al ver a la castaña dejaron las cosas en la barra.

- Hola otra vez linda – Osomatsu se acercó sonriente logrando que Homura se ocultara nuevamente.

- Discúlpalo por favor – Karamatsu se aproximó he hizo una reverencia – mi nombre es Karamatsu, soy el hermano mayor de Jyushi, es un placer conocerte – le sonrió de manera dulce sin lograr un cambio en la actitud de la joven.

- Karamatsu niisan – Jyushi rasco su cabeza con algo de vergüenza – ella es Homura, es la chica a la que quiero proteger – se sonrojo ante sus propias palabras mientras el resto sonreía enternecido ante la escena.

- Eres un buen chico Jyushimatsu – Kara revolvió el cabello de su hermanito.

- Por cierto – interrumpió Choromatsu el momento – ¿En dónde están Ichimatsu y la otra chica? –

Todos intercambiaron miradas para dirigir al final su vista al beisbolista.

- ¿Ichimatsu niisan no ha llegado? – Jyushi pareció preocupado ante el descubrimiento – tuvimos que separarnos cuando nos persiguieron, espero que no tarden – finalizo dejando al resto confundidos.

- Espera, ¿A qué te refieres con ser perseguidos? – Karamatsu comenzó a sentir un nudo en el estómago.

Jyushimatsu esquivo la mirada, pensaba en que tal vez debió haber omitido ese detalle, en especial frente a Homura, sintió como ella se había tensado al mencionarlo. Jyushiko que noto la misma situación decidió intervenir.

- Osomatsu niisan – la chica coloco su mano en el hombro del chico – será mejor que aprovechen en cambiarse, ¿No creen? –

Osomatsu le miro confundido, tras una leve seña pareció comprender.

- Cierto, Kara, Jyushi, vamos a cambiarnos –

Todomatsu y Choromatsu les extendieron las mochilas, este último indicándoles lo que les habían traído.

Jyushimatsu se quedó en su lugar dudando en dejar sola a su amiga.

- Homura chan, déjame mostrarte un video muy gracioso de internet – Choroko la tomo del brazo llevándola hasta una de las mesas, la fujoshi le guiño un ojo a Jyushimatsu, quien le agradeció con una sonrisa.

Mientras aguardaban a que los faltantes se cambiaran o bien aparecieran, continuaron alistando el lugar; aproximadamente veinte minutos después la puerta que daba al pasillo se abrió de forma abrupta.

- ¡¿Cómo pude dejar que fueran solos?! – Karamatsu alzaba las manos haciendo énfasis a su notable molestia. Vestía una camisa azul cielo y un pantalón negro.

- Cálmate Karamatsu, deben estar bien, solo hay que llamarles – Osomatsu le seguía intentado tranquilizarle, también utilizaba un pantalón negro, pero a diferencia del otro traía una playera roja.

- Lo siento niisan… debí cargar a todos y correr – Jyushimatsu cubría su boca con las largas mangas de su suéter amarillo, un pantalón gris y una camisa naranja completaban su atuendo.

- ¿Qué ocurre? – Jyushiko se aproximó a los mayores.

- Voy a salir a buscarlos – Karamatsu llego hasta la puerta, al abrir choco de inmediato con un cuerpo ligeramente más bajo, parpadeo confundido unos segundos, en cuanto identifico a la persona frente a él no pudo evitar estrecharle entre su brazos - ¡Ichi! ¡Estaba tan preocupado por ti! – abrazaba con fuerza al menor quien totalmente ruborizado intentaba separase.

- ¿Solo por él? – Todoko se acercó con una triste expresión.

- Por supuesto que también por ti – Karamatsu sonreía a la par que le daba una suave caricia en su cabeza. Todoko se ruborizo e Ichimatsu logro apartar a su hermano mayor de un empujón.

- Maldición Kusomatsu, puedo cuidarme sólo – entro Ichi atrayendo la atención de todos.

- Si no fuera por Atsushi san estaríamos muertos – señalo la chica al joven que se encontraba tras ella.

- ¿Quién? – Karamatsu se asomó ligeramente para verle mejor. Un chico de traje negro y corbata amarilla se mantenía sereno sosteniendo una botella de vino.

- Siento la intromisión – hablo el chico adentrándose al bar y recibiendo miradas llenas de curiosidad.

- Jyushiko sempai – Todoko fue por la rubia y la acerco al joven – él nos ayudó mucho hoy, espero que no haya problema por haberlo invitado –

- Claro que no, le agradezco a este guapo chico por haberles ayudado –

- No fue nada, permítame ofrecerle un pequeño detalle – extendió la botella a la dueña del bar quien la recibió gustosa.

- Que joven tan agradable, muchas gracias –

Todoko comenzó a relatar la manera en que se habían topado al chico, Ichimatsu mientras tanto había preguntado por su ropa y se retiró a cambiarse. Mientras la castaña contaba lo sucedido, Osomatsu, Jyushimatsu y Todomatsu se mantenían al margen.

- Es él, no hay duda – hablo en voz baja Todomatsu.

- Que mala suerte… ¿Por qué habiendo millones de personas en el mundo tenían que encontrarse con ese tipo? – Osomatsu lamentaba su suerte, temeroso de que el chico hablara del incidente en la cafetería.

- Deberíamos ir a saludarlo, ¿No? - pregunto Jyushi ladeando su cabeza.

- En definitiva no - respondió Oso, sin embargo los tres observaron cuando aquel chico andaba hacia ellos.

- Hola - les saludo alegremente - es un gusto verlos de nuevo -

- Sí, claro... vaya, me llaman por allá - Osomatsu se apresuró a alejarse.

- Yo iré con Homura - Jyushi se excusó alejándose también.

- Cobardes... - murmuró Todomatsu.

- Así que, Totty... -

- Todomatsu - interrumpió en menor - Totty solo me dicen mis amigos -

- Lo entiendo, espero pronto poder llamarte de igual modo -

- Tienes mucha confianza, ¿No crees? - se cruzó de brazos mirándolo de forma retadora.

- Así es, de hecho podría apostar que terminaras pidiéndome que te llame Totty - un par de pasos y acortó la distancia entre ellos.

- Vaya, que interesante, deberíamos apostar entonces - llevo sus manos a la espalda inclinándose levemente hacia el otro sin despegar la vista.

- Me gusta la idea pero, ¿Estás seguro? Después no quisiera ver que te arrepientas -

- Cuando yo gane tendrás que alejarte de nosotros, no quiero volver a verte por aquí mesero -

Atsushi amplio su sonrisa ante el comentario - Bien, pero cuando pierdas, tendrás una cita conmigo -

Todomatsu se sorprendió ante lo dicho, pensó en mil cosas que el tipo frente a él podía pedir, pero jamás imagino algo como una cita.

- ¿De qué hablas? ¿Por qué querrías...? -

- ¿Tan pronto te arrepientes? - sonrió divertido.

- Claro que no - afirmó el menor.

- Eso me alegra - el castaño tomo la barbilla del menor sorprendiéndolo y provocándole un sonrojo.

- Disculpa... - Ninguno se había percatado de la presencia de Karamatsu hasta que este tomo de los hombros a Totty separando aquel contacto - pero, ¿Podrías hablarnos más de ti?, tu edad por ejemplo - pese a que Kara sonreía, se podía percibir un aura hostil rodeándole.

- Claro, tengo 20 -

- Y Totty solamente 16 - una pequeña vena saltaba en su frente - es muy joven, ¿Cierto hermanito? - cuestiono abrazando al menor que rogaba por estar en otro lugar.

Osomatsu observó divertido la escena, se acercó sumándose al abrazo.

- Exacto, nuestro Totty es muy joven aún, es un pequeño niño temeroso y debemos protegerlo - finalizó oprimiendo las mejillas del menor; Todomatsu no podía estar más rojo.

El resto parecía divertirse con la escena que se estaba llevando a cabo; del pasillo salió Ichimatsu, usaba un pantalón café claro y una camisa a cuadros color morada. Observó todo sin mucho ánimo. Todoko al verlo se acercó a él.

- ¿Cómo sigue tu pierna? -

Ichimatsu esquivó la miraba - Bien... - contestó secamente.

- Me alegra, por cierto, muchas gracias por haberme protegido - le mostró una dulce sonrisa. Ichi le miro de reojo tratando de que no se notara su leve sonrisa.

- Bueno - Jyushiko atrajo la atención - ya que estamos todos, ¡Comencemos la fiesta! - anuncio emocionada ante lo cual los presentes asintieron.

La música resonaba por todo el lugar, las botanas estaban por terminarse a diferencia de la bebida que parecía eterna.

Jyushimatsu no se separó ni un segundo de Homura, algunos se acercaron intentando conocerla, pero esto solo fue un logro para las chicas y Todomatsu.

Por otro lado, Karamatsu vigilaba de cerca al menor de todos, haciendo lo posible por no dejarle a solas con Atsushi; a su vez, Osomatsu hacia algo similar cuidando que su novio no conviviera con Todoko. Choroko fascinada, espiaba a los chicos creando mil historias de celos en su mente.

Ichi se mantenía al margen, observando molesto a la castaña que parecía fascinada con su hermano mayor.

Choromatsu conversaba con Jyushiko, tratando con una charla casual de conocer más de la fujoshi.

Todo era perfecto, una convivencia entre conocidos y nuevos amigos que parecía poder durar hasta la madrugada.

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Afuera del bar, un grupo de hombres se encontraban cerca del carro de Atsushi.

- ¿Están seguros? - un hombre de traje negro y cabello canoso cuestiona mientras sostiene un puro.

- Sí señor, es el mismo auto - respondió un tipo fornido detrás de él.

-Bien, ya verán la consecuencia de robarnos mercancía - sonrió de lado mientras varios sujetos se alistaban para entrar al lugar - Comencemos la fiesta -

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Creo que este cap quedo ligeramente más largo que el anterior, eso espero para poder compensar los años que tardo en actualizar TwT

Por favor usen muchísima imaginación para los atuendos de los personajes, soy pésima en describir esos detalles XD

Agradezco mucho sus comentarios y aprovecho esta ocasión para agradecer especialmente a mi beta reader por regañarme al no actualizar e impedirme leer otros fics… gracias ;w;

Gracias por leer n_n