Capítulo XII.- por Testament Saki.

¿Qué podría ser mejor que golear al equipo rival?

¿Qué podría ser mejor que dejar a Johann Schneider con dos palmos de narices?

¿Qué podría ser mejor que tener una nueva mascota?

Para Ariel Shadows sólo había una respuesta.

El perdón de Jazmín.

Llegaron al salón, y aunque la clase discurrió tranquilamente, Ariel no podía concentrarse demasiado, y eso hizo que la maestra le regañara.

-Shadows, ¿qué le pasa? Antes usted parecía estar en un agujero negro y ahora anda en las nubes. Por favor compórtese.

-Lo siento, maestra… -y Ariel volvió a concentrarse. En el recreo, él, Jaz y varios de sus amigos en común se reunieron para conversar.

-Ahora sí, ¿se puede saber qué les pasa? –preguntó una de las chicas.

-Sólo estábamos algo disgustados, pero ya lo solucionamos –dijo Jaz, mientras Ariel sonreía, afirmando con su cabeza. –Así que ya no se preocupen.

-¿Y Alejandra?

-Se quedó en casa. Mañana volverá –respondió Ariel. –La pobre quería venir a 'hacerle pagar' a Schneider por lo que hizo, pero mejor que no. Además, lo que menos quiero en este instante es tener más problemas.

-Muy cierto eso –dijo uno de los chicos, quien era defensa en el equipo de fútbol. –Y más porque hoy tenemos un partido muy duro.

Sin embargo, la cara de Ariel se ensombreció.

-¿Qué pasa, Ari? –preguntó Jazmín extrañada.

-Es que… Mi madre no puede venir al partido.

Todos se le quedaron mirando.

-¿Y eso por qué? Ella siempre es de las primeras personas en llegar a los partidos –dijo otro chico.

-Por culpa del golpe de Alejandra mi madre perdió la concentración en su trabajo, y por eso tiene que hacer horas extras… Desde hoy.

-Ariel… No dejes que eso te afecte. Necesitaremos de tu habilidad hoy.

-Trato de no pensarlo –dijo el chico con una culpable sonrisa. –Y no voy a dejar que eso me afecte en el partido.

-¡Shh! –dijo Jaz mientras Schneider pasaba por ahí. –Que no te oiga ya-sabes-quién.

-Lo sé.

Y todos se echaron a reír.

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Entretanto, Saki estaba en el estudio de grabación, trabajando muy duramente. Las grabaciones habían estado mejor que ayer, y pese a lo mucho que quería estar en el partido, Saki no se lo mencionó a su jefe.

Sin embargo, se le veía angustiada desde el día anterior, no sólo por lo que le había pasado a su hija menor, si no por un incidente con un visitante que a la mayoría de gente presente le había parecido muy agradable, ocurrido esa misma mañana.

Pero que Saki quería matar en esos instantes.

-Oye, Saki, ¡hoy estuviste excelente! –dijo uno de los coristas. –Lo hiciste tan bien que me daría pesar que tuviera que trabajar de más hoy.

-Es mi obligación, Xander. A mí también me gustaría salir temprano hoy, pero no puedo… -y la cara de la colombiana se ensombreció un poco. Sin embargo…

-¡Esto es un estudio de grabación y no una sala de chismes! –exclamó el director. –Saki, ¿ya terminaron la grabación de la canción?

-Sí, señor…

-No pareces muy convencida de ello.

-No es eso. Es que hoy… Justamente hoy…

-Ella justamente tiene hoy un partido de su hijo mayor –dijo otra voz, que reanimó a la colombiana inmediatamente.

-Ah, Theseus. Me sorprende verte por acá. ¿Acaso te retiraste de tu trabajo como maestro?

-No. Sencillamente pedí el día libre para cuidar a mi hija, y decidí venir a ver cómo estaba Saki.

-Ya veo. ¿Por qué no nos dijiste que tu hijo iba a jugar hoy, Saki?

-Si quieren que les sea sincera, no lo recordaba. Estaba tan preocupada por mi hija que me olvidé de lo demás.

-Si así es el caso, entonces ve al partido. No te preocupes.

¿Acaso el director podía estar hablando en serio? Normalmente era tan flexible como un barrote de acero pero…

-Ojalá gane el equipo de tu hijo.

Saki sonrió y se lo agradeció al jefe. De inmediato decidió ir a hablar con Tess a la cafetería, cuando recordó lo sucedido un buen rato antes.

--Flash Back

-¡Anji! –exclamó ésta al voltearse.

-Sí, soy yo.

-¿Por qué diablos cortaste mi llamada?

-¿Acaso no conversabas con Testament?

-No. Hablaba con Genzo.

-Con Wakabayashi Genzo… -Anji se rascó la cabeza. –Bueno, qué más da.

-¿Qué quieres? Desde hace días actúas muy extraño.

-Sólo quería verte, Saki.

-Podrías al menos haber esperado a que terminara mi llamada. Vaya manera de saludarme.

-No lo entiendes, ¿verdad? No podía esperar.

-Siempre has sido muy impaciente –dijo Saki, sarcástica. –Me acuerdo que molestabas mucho a Baiken.

-Al final nunca me puso atención.

-Era obvio. No le interesabas. Además, fui yo quien le dio el consejo de ignorarte, porque ella ya estaba desesperada.

-Con que fuiste tú… -Anji se vio ligeramente molesto, pero no dejó su sonrisa. –Bueno, a la larga resultó ser lo mejor.

-¿Qué dices?

-Saki, eres joven, talentosa y sí, absolutamente despampanante. Por algo eras la mujer más popular de la universidad, la inalcanzable para muchos. Muchos intentaban acercarse a ti, pero sólo los veías como amigos…

-Porque la verdad no estaba interesada en ennoviarme.

-Pero Testament robó tu corazón. ¿Cómo lo hizo?

-Ni yo misma lo sé, Anji. Fue de un momento para otro. Sí, Tess era muy tímido y callado, pero era, y es una excelente persona. Una vez se me cayeron mis libros, y como íbamos en la misma carrera, él me ayudó. Así lo conocí.

-Bueno… Podrás tener tus razones, pero Testament nunca demostró mucho lo que sentía, ¿verdad?

-Ahí te equivocas –dijo Saki triunfalmente. –Si él se volvió más sociable y activo, fue porque le dije que podía confiar en mí. Tú y los otros le molestaban por ello, pero a él ni le importaba.

-A mí sí…

-¿Qué?

-Yo sabía que Baiken nunca me iba a poner atención… Y la verdad siempre estuve muy celoso de Testament. Él sin querer logró lo que nadie más pudo.

-No seas idiota. Tess nunca lo hizo por competir.

-Por eso digo que lo hizo sin querer –pero Anji tragó saliva, y poniéndose serio… -Saki, ¿acaso no ves que aún sigo loco por ti?

-¿Qué? Deja de decir estupideces –y Saki se iba a retirar del lugar, de regreso a la sala de grabación, pero Anji la agarró del brazo y aprovechando que ella se volteó para liberarse, le robó un beso.

Con su consiguiente cachetada.

-¡Respétame, animal! ¡Soy casada y feliz de estarlo! –dijo la joven colombiana, limpiándose la boca con la manga de su camisa.

-Eso era todo lo que quería hacer… -y Anji se fue.

--Fin Del Flash Back—

-Saki, ¿te pasa algo? –preguntó Tess, preocupado al ver la cara de angustia de su esposa.

-Tess, tengo que contarte algo que pasó esta mañana.

-¿Qué fue?

-Anji… Vino.

-¿Anji? ¿A qué vino?

-Dizque a hablar conmigo pero… -la joven hacía un esfuerzo sobrehumano para no llorar o gritar. –Pero…

-¿Qué pasó? ¿Te hizo daño?

-Se puede decir que sí, Tess –y sacando fuerzas de donde no hay, Saki le contó lo que Anji había hecho. Por supuesto, el normalmente calmado y siempre agradable Theseus 'Testament' Shadows se enfureció de verdad; que se metieran con él le daba la misma, pero odiaba que se metieran con su esposa o sus hijos.

-Este grandísimo…

-¡Tess!

-Lo siento, Saki. Sin embargo, ¿te hizo algún daño? ¿Te lastimó?

-Sólo en mi orgullo.

-Debí imaginarlo… Siempre intuí que Anji estaba planeando algo, pero el que te haya besado casi a la fuerza… Saki, por lo que más quieras, ten mucho cuidado con Anji. Es muy fuerte, y no se rinde hasta obtener lo que desea.

-¿Y acaso qué desea él?

-Me temo que… A ti.

Eso hizo a Saki ponerse de pie sin querer.

-Por eso me dijo lo último…

-¿Qué?

-Dijo que 'estaba loco por mí.'

-Tal como supuse -Tess estaba furioso, pero trataba de controlarse. –Donde lo vea otra vez, lamentará el haberse hecho llamar mi amigo.

-Tess… -Saki estaba sorprendida. En todos sus años de novia y después esposa del atractivo músico, nunca lo había visto así de fiero. –Tess, no vas a…

-¿Golpearlo? No a menos de que vuelva a hacerte algo, Saki. Pero, hagas lo que hagas, no quiero que tengas problemas, ¿entendido?

-Sí, Tess.

Y como el maestro/músico/esposo tenía que irse, Saki lo acompañó hasta la salida del edificio.

-Nos vemos en el partido –dijo Saki, abrazando a su esposo (no es tan 'expresiva' como Lily…)

-Cuenta con ello –y contrario a sus costumbres, Theseus se despidió de Saki con un beso algo apasionado. –Y nunca olvides esto: Anata o aishiteru, watashi no tennyo. (Te amo, mi ángel)

-Watashi nimo, Karasu-chan. (Yo también, mi Cuervo).

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Pasó el día (¡al fin!) y llegó la hora del partido. Jazmín buscó un puesto en las tribunas, pero de inmediato vio a alguien conocido… Al papá de Ariel.

-¡Señor Shadows! –la chica corrió hacia el lugar donde el maestro estaba sentado. -Vino a ver a Ari, ¿verdad?

-Así es, Jazmín. ¿Y tu hermano?

-No sé en qué agujero se metió… Pero estoy segura que le dará por jugar o algo parecido…

-Sí, eso supuse. Es digno hijo de su padre.

-¿Y la mamá de Ariel? Oí que no vendría.

-¿Sabrías guardar un secreto? –dijo Tess, son una sonrisa de niño travieso.

-Claro.

-Logré hacer que Saki venga al partido, pero no quiero que Ariel lo sepa. De hecho creo que está en camino.

-¡Genial! –y Jazmín decidió sentarse para guardarle un espacio a la madre de su mejor amigo.

Entretanto, en los casilleros, el entrenador estaba dando la alineación inicial. Como lo había dicho antes, Ariel (que tenía justamente el 10 en la camiseta) era titular, y Johann se quedaría como suplente de castigo. Sin embargo, el chico de la cabellera negra se veía meditabundo mientras esperaba el comienzo del partido.

-¿Ahora qué pasa, Shadows? ¿Tienes miedo?

-No. Sólo pensaba en la mejor manera de cómo decirle a tu padre lo que le hiciste a mi hermana. Porque no le contaron a tu padre, ¿verdad?

Eso hizo a Johann quedar más pálido de lo que era. Sin decir nada, se fue, aunque muy en el fondo deseaba ver muerto al colombo-suizo.

Mientras, Saki iba en el auto, rezando para llegar a tiempo al partido, pero resultó metida en un embotellamiento.

-Ay, Dios… No… ¡No puedo llegar tarde!

Buscó alguna callecita secundaria por la cual coger, y al encontrarla, no fue pequeña la sorpresa de ver que casi había atropellado a algo…

A un pequeño y asustado gato negro de enormes ojos.

-Cielos… Perdóname, amiguito –dijo Saki al bajarse del auto y ver cómo estaba la criaturita.

-¿Na?

-Déjame ver si estás bien.

-Naaa, na.

¿Acaso el gatito le había entendido? Al parecer sí, porque de inmediato se subió al hombro de Saki, sorprendiéndola.

-No me digas que quieres venir conmigo.

-¡Na!

-Bueno, siempre quise tener un gato después de la muerte del Yato… -y Saki volvió al auto. Al seguir cogiendo por calles secundarias llegó más rápido, y justo a tiempo para el partido.

-¿Llegué tarde? –preguntó Saki al llegar a las tribunas, donde Jazmín y Tess le guardaban un lugar.

-No, señora Shadows. Llegó justo a tiempo –dijo Jazmín.

-Ah, Jazmín… Me alegra verte. ¿Ya solucionaste tus problemas?

-¿Cuáles problemas?

-Los problemas con Ari.

-¿Cómo lo supo?

-Sencillamente digamos que las madres tenemos un sexto sentido.

-Buen punto –dijo Tess, divertido.

-Ah, pues sí… Ya se solucionó.

-Me alegro mucho. Ustedes se conocen desde muy pequeños, y creo que una nadería como la que les pasó no debería separarlos.

-Sí.

Jazmín se puso de pie para cederle el puesto a Saki, pero la colombiana le dijo que podía quedarse ahí, pues Genzo y Lily no podrían venir, pero en cambio estarían los Shadows ahí.

-Después los dejaremos a ustedes en su casa, ¿te parece?

-Sí, gracias.

Y en ese momento el gatito negro saltó del hombro de Saki (camuflado gracias a la chaqueta de gamuza negra que la músico tenía puesta) y cayó sobre el regazo de Jazmín, haciendo una carita que conmovía al más pintado.

-¡Ah! ¿Y ese gato?

-Casi lo atropello cuando venía para acá, pero por suerte frené a tiempo y el muy pillo no quiso bajarse de mí.

-Es muy tierno –admitió Tess, rascándole las orejas al diminuto minino. –Creo que a Ariel y a Ale les encantaría tener una mascota.

-¿Y Zio?

-Ella está bastante vieja, y además es mascota de Tess desde que estaba en el huevo –respondió Saki. –Sin embargo, está muy bien amaestrada.

A Jazmín le dio un escalofrío. Aún no olvidaba el susto que el cuervo hembra de Testament le había dado cuando la chiquilla tenía 5 años.

-Eh, sí…

-Va a comenzar el partido.

El equipo de la escuela donde Ari y los demás estudiaban estaba en el campo, su uniforme verde y blanco contrastando con el uniforme completamente negro del otro equipo. Y tal como lo había dicho Jazmín, Daisuke estaba ahí, vestido de gris (Como era el portero…)

-¡Vamos Ari! ¡Vamos Dai! –gritó Jaz, tratando de hacerse oír. -¡Demuéstrenle al otro equipo que nosotros somos los campeones!

Sin embargo, no era la única que le aclamaba al chico Shadows… Una veintena de niñas también le animaban, junto a una pancarta que al verla Ariel se sonrojó mucho.

Ariel Shadows Fan Club: Apoyando al chico más guapo de la escuela por siempre, decía la pancarta.

-Como que eres algo popular –dijo Daisuke de pasada al chico Shadows.

-Dai, no digas esas cosas –dijo el aludido, rojo como un tomate. Y gracias al Cielo que Ariel era el titular, porque si Johann hubiese estado por ahí, probablemente habría tratado de hacerle la vida imposible en ese instante.

El partido comenzó, y uno de los mediocampistas le pasó el balón a Ariel, quien comenzó a correr como alma que lleva el diablo hacia la portería contraria. Sin embargo, el equipo rival no desconocía la habilidad del chico, y el capitán mandó a dos jugadores a marcarlo.

"Dos jugadores marcándome… Mejor paso el balón" –y l chico de un certero zapatazo hizo un cambio de frente, pasándole la blanquinegra a un medio que iba por la banda del otro lado.

-¿Qué? –exclamó el capitán contrario.

-¡Ataquen con todo! –exclamó el entrenador del equipo de Ariel, mientras Johann veía el partido desde la banca, enfurruñado.

"Debería ser a mí a quien aclamaran… Soy el hijo del Káiser. ¿Por qué demonios tengo que estar sentado en la banca?" –pensó el odioso alemán, enojado. Sin embargo…

-¡Eso es, Ariel! ¡Dispara ahora!

El chico hijo de la 'Soccer Girl' colombiana se había deshecho de la marca y corría hacia la portería. El otro delantero hizo un excelente pase y Ariel remató de volea, anotando el primer gol del encuentro.

-¡Así se hace, Ari! –gritó Jazmín, emocionada. -¡Ese es mi mejor amigo!

-¡Buen disparo, hijo! –dijo Tess a su vez. Sin embargo, el grito que más escuchó el chico fue…

-¡Excelente remate, Ariel! ¡Ahora vamos por la victoria!

-¡Mamá!

Saki estaba de pie, apoyada sobre la baranda de las tribunas. Ariel corrió hacia donde ella estaba, sorprendido.

-Pensé que no podrías venir.

-Hice lo que pude, y cumplí, hijo. Recuerda que siempre estaré ahí por ti.

El chico sonrió, y corrió otra vez hacia la cancha.

Al final el partido terminó 3-0. Daisuke se lució deteniendo unos disparos de gran complejidad, y Ariel anotó otro gol e hizo el pase para el tercero. Cuando el árbitro señaló el final del partido, todos celebraron la victoria, siendo Jaz y Ari los más contentos.

-Lo hiciste muy bien, Ari –dijo la chica, abrazando a su mejor amigo, quien se sonrojó cuando la chica se colgó de su cuello.

-Eh, gracias nnU

-Muy buenos goles –agregó Daisuke, quitándose la gorra. –El portero echaba chispas por los ojos cuando anotaste el segundo.

-Bueno… Tenía que aprovechar la oportunidad. No había tiempo de pensar.

-No puedo esperar a que mis papás sepan que ganamos.

-Lo sabrán –dijo Tess, llegando al lugar con Saki y el gato. –Lo grabé todo.

-¿Cómo?

-Traje la videocámara.

-Felicidades, hijo –dijo Saki, acercándose con las manos detrás de la espalda.

-Mamá, gracias por venir.

-Tenía que venir, Ari. No quería perderme el partido.

-Pero si tenías que hacer horas extra, ¿por qué te dejaron venir?

-El director me dejó venir. Por cierto, te traje un regalo.

-¿Qué?

-Verás, me encontré algo cuando venía para acá. Casi lo atropello, pero el muy pillo no se me quiso soltar –y Saki le dio el gatito a Ariel, quien quedó atónito.

-¡Un gato! ¡Gracias, mamá!

-¿Qué nombre le vas a poner? –preguntó Jaz.

-Déjame pensar.

Y recordando una de sus series de anime favoritas, FLCL, decidió ponerle al gatito el nombre de un personaje que le encantaba.

-Le pondré Ta-kun –dijo Ariel finalmente. Al oír aquello, el gatito se puso a brincar como loco, celebrando que ahora tenía nombre.

-¿Cómo el gato de FLCL?

-Es idéntico, ¿no crees, Jaz?

-Sí…

Y así había un nuevo integrante en la familia y la pandilla de amigos.

NOTAS:

-Gracias a Jenny que me recordó que no había un elemento importante en este fic: Un gato… Y por eso regresó uno de los gatos más queridos del foro: Ta-kun ;)

-Me da la impresión de que hubo un diminuto error de concordancia, pues el problema con Anji sucedió el mismo día del partido. Por suerte logré arreglarlo.

-Daisuke podrá ser bastante joven, pero no olviden de quién sacó su talento :P.

-En el videojuego Testament y Anji no se odian, pero aquí haré que un par de amigos se hagan enemigos. ¿Por qué:twisted: Ya lo saben.