Entrega inesperada

Escrita por: mastermindhunter

Traducida por: ChicajamonXD

Capitulo 12: El Hotel Plaza

Kowalski dio un salto fuerte y paso la tarjeta dorada por la pequeña maquina escaneadota que había a un lado de la puerta, este sonó y titilo una pequeña lucecita roja en su costado, haciendo que la puerta cediera y diera paso al interior de la habitación.

Ambos habían caminado por las calles del centro hasta llegar al hotel, y se las habían arreglado para no ser vistos por algún humano en el vestíbulo, ni en los pasillos. Finalmente habían llegado a la habitación con el número que marcaba la tarjeta, cuya puerta de caoba exquisitamente pulida, resaltaba de las demás.

Dentro había una gran sala con un televisor descomunal, ambos se miraron con una expresión de completo asombro al ver aquel lugar, los pisos blancos y encerados hicieron recordar al centro de patinaje Rockefeller, los techos altos y los muebles que adornaban el lugar, eran completamente impresionantes. Y esa solo era la sala de estar. En la otra habitación había una cama que parecía increíblemente suave, de la cual colgaba un dosel blanco, satinado y casi transparente. Todo estaba pulcramente ordenado. Parecía que la habitación estaba pintada en su totalidad en babyblue y los negros con cuadros de blancos ocasionales, le daban un toque de jazz moderno. Sobre un aparador había un tazón de cristal con bombones de chocolate, ambos tomaron un caramelo y lo pusieron en la boca del otro.

El baño era de color blanco puro, con algunos toques de verde bambú y el piso de color café oscuro, era bastante espacioso, había un enorme espejo que ocupaba casi toda una pared y un estante con un montón de toallas blancas y esponjosas. Kowalski miro a Luna un poco incomodo, luego la saco a empujones del baño, pidiendo disculpas una y otra vez. Ella entendió el mensaje y rió. Luego de que él salio era su turno. Ella miro a su alrededor y pensó que los humanos eran un poco caprichosos por tener todos aquellos lujos, tiro de la cadena y se acerco al espejo del lavabo, se lavó las aletas y miro su aspecto, seguía igual de hermosa que al principio de la tarde, acomodo la flor en su cabeza y salio del baño.

Cuando salio, kowalski estaba sentado en el sofá, con el control remoto del televisor en una aleta, ella salto al sofá y sintió como este se la estaba comiendo viva, al hundirse entre las almohadillas

"si, lo se, es un poco… esponjoso"

"si" ella soltó un bufido tratando de acomodarse, él sonrió y fue pasando los canales

"¿y que es lo que esperas de mi?..."

"ya lo veras…"

"con el 25% de descuento…"

"la presa no se da cuenta de la existencia del guepardo…"

"el show diario con David Letterman". Kowalski dejo de cambiar de canal y bajo la aleta con el control, después de todo ese programa era uno de sus favoritos, a Luna también le gustaba. El opening del programa termino y enseguida aparecieron David y Pablo junto con todo el resto del elenco. Les escucharon hablar acerca de las celebridades y de las cosas divertidas que hicieron. No pasaron ni cinco minutos del show cuando habían oído hablar de ellos

"así es, me alegro de estar aquí en el estudio y no caminando por las calles de Nueva York" hablaba David sosteniendo una tarjeta en su mano "según varios testigos, dos pingüinos han escapado del zoológico y se les han visto en los puntos mas significativos de la ciudad. Hablo de la estatua de la libertad, el estadio de los yanquis, el Central Park e incluso Rockefeller. Y hay rumores de que uno de ellos es la nueva"

"¿hablas de la pingüino hembra?" pregunto Pablo, sentado en un sillón de terciopelo azul, David asintió en su dirección

"asi es Pablo. Esta señorita apenas costaba nada en su viejo zoológico. Nos la entregan a nosotros y ¡BANG! Estamos recibiendo gente de todas partes que vienen solo para verla. Se estima que en un año su precio superara al del increíble Shamoo. Vamos a rodar el video" en la pantalla del estudio se mostró la imagen en el estadio de los yanquis, cuando Luna atrapo la bola de foul y luego, cuando salieron corriendo y ella alzaba las entradas. Kowalski enarco una ceja y Luna solo pensaba en que los seres humanos solo se interesaban en su valor... al menos a Jonathan si le importaba "resulta irónico que se este haciendo famosa solo por existir, me recuerda a Eva Longoria" Pablo se rió de la broma, siendo acompañado por el resto del publico. En ningún momento entre los diez primeros aparecieron y extrañamente fueron el tema de conversación principal de aquella noche

"muy bien amigos" hablaba David desde el escritorio "ahora… las diez cosas mas importantes que pasan por la mente de un pingüino en una cita

Numero diez: me pregunto si tengo que llevar el bolso entre las piernas

Numero nueve: lo bueno es que ya tengo smoking para la ocasión

Numero ocho: ella es muy hermosa, espero que no tenga la gripe porcina

Numero siete: ¿esperas un beso? Si hago eso, mi precio baja

Numero seis: si vale tres millones de dólares, dudo que un simple collar cuente como regalo de cumpleaños." al decir eso, Pablo rió un poco, kowalski y Luna, sin embargo, rodaron los ojos

Numero cinco: espero que esto no termine como John y Kate

Numero cuatro: ¿Dónde están los demás pingüinos?

Numero tres: mmm... pescado

Numero dos: espero que no tenga que ir al baño justo cuando vamos a…

Y finalmente el numero uno, esta cuenta para todo el mundo: ¿cuantas citas vamos a tener para poder llegar al punto en el que hagamos algo interesante por la noche?" todo el mundo se rió a carcajadas. Luna miro a kowalski, completamente ruborizada con una mirada que decía: cambia de canal. Él asintió y apago la televisión

Ambos saltaron sobre el alfeizar de la ventana. Había una vista fantástica. Bajo ellos las luces de los autos y los anuncios de neón constantemente titilaban. El único sonido era el del viento, parecían estar aislados del resto del mundo. Luna se acurruco junto a él, tratando de combatir la noche helada y se echo a reír un poco. Kowalski la miro y sonrío divertido

"¿Qué es tan gracioso?" pregunto, frotándole la espalda

"es algo extraño…. Es que… como pingüino ni siquiera era importante… ahora aquí me tratan como a un atractivo turístico y por alguna razón, no me siento muy a gusto con eso. Cuando estoy contigo, sin embargo, me siento mas importante que todo lo demás"

"¿si?"

"mmm jmmm… ahora me gustaría tomar esa ducha… aunque si quieres podrías ir tu primero"

"¿segura?" ella asintió con la cabeza "de acuerdo, estaré listo en un segundo" Luna vio como el teniente se deslizaba hasta el baño y luego se volvió hacia la ventana. La ciudad era un lugar muy grande y hermoso, y todos sus amigos en el zoológico la trataban con tanta amistad. Era como el paraíso. Salto del alfeizar y camino por la estancia, se quito la tobillera del cuello y la flor de su cabeza y las puso sobre la mesa. Ella miro y noto que había un tazón con muchas frutas. Nunca antes había probado una y ciertamente sentía curiosidad. Sabía que la manzana era una fruta muy buena y dulce. Tomo una y le dio un mordisco, sin embargo no sabia a como lo esperaba. Miro la fruta y comprobó entonces que era falsa. Miro a su alrededor, como queriendo comprobar que nadie la hubiese visto y coloco de nuevo la pieza de poliestireno sobre el tazón, con el mordisco oculto hacia adentro.

Kowalski salio con una toalla alrededor de su cintura. Luna lo miro y no pudo evitar reírse de su aspecto esponjoso, él la miro y enarco una ceja, sin comprender el motivo de su burla, luego se acerco a un espejo y rió también de su aspecto

Luna entro al baño y tomo una de las toallas del estante, se acerco a la ducha y giro la llave. Paso sus aletas sobre sus plumas suaves y calidas, para luego introducirse bajo el agua. Sintió como la cascada de agua caliente resbalaba por su espalda, se sentía realmente bien, nunca antes había estado en una ducha para humanos. Kowalski había hecho tanto por ella, la había tratado tan bien, con tanta caballerosidad. Era extraño pensar que hace algunos días estaba sentada sobre el frío suelo de un habitad con glaciares congelados pintados en las paredes, y ahora estaba en uno de los mejores hoteles de Nueva York. Su mundo había cambiado tan rápidamente…

Cerro la llave y se sacudió un poco, corrió la cortina y tomo la toalla que había dejado cerca, se seco y miro al espejo, ahora era ella quien reía de su propio aspecto

Salio del baño y camino hasta la habitación, allí estaba kowalski sentado en la cama comiendo otro de los bombones, ella le sonrió y salto a la cama. Era como un pequeño pedazo cuadrado de comodidad, no muy diferente al sofá. Levanto la cobija y se metió dentro. Kowalski se giro a verla y se acostó, apoyando su cabeza en una aleta. Los ojos de Luna brillaban de alegría

"¿sabes que tengo dos teorías de lo que esta a punto de pasar?"

"¿en serio? ¿Que podría ser?"

"bueno, dadas las circunstancias y los lugares interesantes a los que hemos ido esta noche… podría ser, A: estas tan emocionada que no serás capaz de conciliar el sueño…"

"o…" ella agito una aleta en busca de que kowalski prosiguiera

"o… B: estas tan agotada que terminaras durmiéndote"

"bueno, mientras yo decido que hacer con mi sueño, ¿Por qué no me cuentas que pasaba por tu mente cuando me conociste?" pregunto Luna apuntando el pecho de kowalski, este sonrió y trato de recordar

"bueno, lo primero que note fue que estaba muy nervioso, cosa que intente ocultar, pero no me salio muy bien. La segunda cosa que note fue que eras muy hermosa, yo quería decirte algo, pero las palabras no salían de mi boca, era como si hubiera perdido mi valor. Es un poco extraño ver a un hombre asustado por alguien mucho más pequeño que él. Y cuando me extendiste tu aleta…" se echo a reír un poco "por la manzana de Newton, olvide mi propio nombre. Fue entonces cuando supe que había algo diferente en ti. Esa tarde cuando te cuide, supe que si alguien te cuidaría, ese seria yo, desde entonces, quería hacer cualquier tontería para estar junto a ti, quería buscar la manera de hablarte, hasta le pedí consejos a Marlene… y es curioso que tu y yo ahora estemos… ¿Luna?"

Luna se había quedado profundamente dormida a su lado, ni siquiera se oía el sonido de su respiración, se veía tan tranquila y tierna. Él sonrió y apago la luz de la mesita de noche, también estaba muy agotado, se quito la corbata de moño y se acomodo bajo las sabanas para dormir. Justo cuando estaba a punto de caer en el sueño, abrió los ojos y vio como Luna daba un gran bostezo para luego rodar sobre la cama y acurrucarse junto a él. Kowalski miro a su alrededor y vacilo un poco antes de pasar una aleta sobre la espalda de la chica. Sonrió otra vez antes de quedarse dormido, abrazado a Luna, como una pareja de amantes

CONTINUARA…