Cómo disculpas, les traigo este otro capítulo.
Disfruten. =)
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Capítulo 8
Era la del receso en la preparatoria de Konoha, todos los estudiantes se encontraban en la cafetería almorzando, bueno, más bien se encontraban parados frente a la mesa que Los Tres Samuráis ocupaban, todos los chicos y chicas miraban con ojos de admiradores a los tres chicos de la famosa banda. Algunos no se podían aguantar la emoción que hasta soltaban chillidos de sentirse afortunados de poder estar tan cerca de sus ídolos.
Para Sakura, Suigetsu y Juugo eso ya era normal, aunque aun se ponían nerviosos cuando una multitud de fanáticos se acercaba a ellos con ojos que parecían de locos secuestradores. Y la multitud que estaba ante ellos parecía que no sólo los querían secuestrar, sino también parecía que los querían violar ahí mismo en la cafetería. Los tres chicos oraban por que lo segundo no pasara. Ninguno de los tres chicos quería tener un trauma.
El ser famoso implicaba correr riesgos como un posible secuestro por parte de algunos fanáticos, una posible violación por los fans y llegar al punto de acosar.
-Parecen hienas…-Susurró Juugo.
-Más bien leones a punto de saltarnos encima.-Murmuró Sakura.
-¡Juugo-san, te amo!-Gritó una chica y Juugo se sonrojó al oír eso.
-¡Eres tan sexy, Suigetsu-san!-Gritó otra. Y Suigetsu le lanzó un guiño y un beso a la chica, la cual gritó al ver eso.
-¡Sakura-sama, ten una cita conmigo!-Gritó un chico a la pelirrosa. Sakura sólo rio ocasionando que los chicos gritaran como las chicas.
-Con permiso, a un lado ¡Quítense!-Gritó un chico de cabello negro y ojos igual negros.-Sakura.-
-Sa-Sasuke-kun.-Dijo la pelirrosa al ver por fin de cerca a Sasuke.-Ho-Hola, me alegro mucho el volver a verte de nuevo.-
"¿Qué? ¿Sasuke-san conoce a Sakura-hime?", "No me lo puedo creer", "¿Ellos se conocen?". "No sabía que se conocieran", "¿Son a caso novios?", "¡No puede ser! ¡Yo quería ser el novio de Sakura-sama!". "Rayos, Sasuke-san nos ganó", murmuraban los estudiantes.
-Tanto tiempo, prima molesta.-Dijo Sasuke y todos los demás comenzaron a hablar al oír que el Uchiha había llamado prima a la pelirrosa.
Sakura sonrió al oír las palabras de Sasuke.
-He regresado.-Dijo Sakura.-Yo…-Sakura dejó de hablar al oír la voz de una chica.
-Hazte a un lado, quítate, ¿No vez que estoy pasando?-Dijo una pelirroja al acercarse a donde estaban Sakura y Sasuke.-¡Sasuke-kun! ¿Porqué no me dijiste que mi más grande ídolo es tu prima?-Dijo en un grito Karin.-Ho-Hola, Sa-Sakura-hime, soy tu más grande fan, me gusta tu voz y tienes un gran talento e incluso tengo un enorme póster tuyo en mi habitación.-
-Gracias.-Respondió Sakura.
-¡Oh por Dios! ¡Me has hablado!-Gritaba Karin.-Eres tan hermosa en persona y…-Karin dejó sus elogios al ver que junto a Sakura estaba el chico que tanto odiaba. Suigetsu le sonrió. El rostro de Karin cambió a uno de molestia, conocía a Suigetsu y sabía que formaba parte de la banda donde estaba Sakura, su más grande ídolo. Karin dejó de mirar a el peliceleste para seguir hablando con la pelirrosa.-… Y decía eres la mejor.-
-Gracias por tus palabras.-Respondió Sakura.
De pronto la campana sonó indicando que ya era hora de reiniciar las clases, Sakura, Suigetsu y Juugo se levantaron de la banca de la mesa en la que estaban, mientras Karin y los demás alumnos miraban sus movimientos sin perderse de nada, todo el alumnado abrió paso a los tres chicos, Sasuke se acercó a la pelirrosa y caminó con ella y sus amigos de la chica, aun no se podía creer que Sakura, su molesta prima, hallase regresado a Konoha. Cuando Itachi le había dicho del regreso de la pelirrosa no le creyó, pues pensó que Itachi solo mentía. Y cuando la vio entrar en salón, se sorprendió tanto que casi se cae de su banca.
-A sí que eres una cantante.-Dijo Sasuke a modo de pregunta.
-Sí.-Respondió con orgullo la pelirrosa.
-Ejem, Sakura-chan, ¿No nos presentarás?-Dijo Suigetsu.
-Oh, lo siento, Sasuke-kun, ellos son mis amigos, el titán de cabello naranja es Juugo Senju, él es muy tranquilo, pero hazlo enojar y te dará la paliza del mundo, defiende a sus amigos antes que él, el sobrenombre Titán es debido a que es el más alto de la banda y porque los fans lo ven como un titán guerrero…-
-Mucho gusto.-Se presentó Juugo.
-… Y el cara de tiburón es Suigetsu Hozuki, es un idiota, pero un gran amigo, de él puedo decir que te hará reír incluso en un velorio, pero si te metes con su familia y amigos él será tu peor pesadilla.-
-Me sonrojas con tus palabras, Sakura-chan.-Dijo Suigetsu haciendo como si fuera una chica a la que le dicen que es linda.
-¿No te he visto en alguna parte?-Preguntó Sasuke al peliceleste.
-Tal vez.-Respondió Suigetsu con una sonrisa mostrando sus dientes.
-No… Creo que no.-Murmuró Sasuke un poco convencido.
*Créeme, amigo, nos conocemos muy ó que será un linda experiencia estar en este lugar…*
Y vaya que la sería, tal vez y hasta Suigetsu se vuelva enemigo de Sasuke Uchiha.
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Ya era hora de la salida, al fin los estudiantes se marchaban a sus casas. O eso debían hacer, pero en realidad todos los estudiantes se encontraban en la entrada de la preparatoria, acorralando a los chicos de Los Tres Samuráis que se encontraban firmando las libretas, camisas, mochilas y todo lo que tenían en mano.
La multitud estaba tan emocionada que no tardó en llegar a la prensa el rumor de que la famosa banda estaba en la preparatoria de Konohagakure. Los reporteros llenaron la institución con sus cámaras y micrófonos, Sakura, Suigetsu y Juugo solo sonreían ante el mar de personas, aunque sabían que algo como esto pasaría, se encontraban nerviosos ante toda la gente. No pensaron que su llegada atraería a casi toda Konoha, porque además de que los reporteros y los estudiantes también había llegado gente que la cual se había enterado de que ellos estaban ahí.
-Diablos…-Murmuró Suigetsu.-Es mucha gente.-
-¿Creen que podremos salir de aquí sin ser violados o algo peor?-Preguntó Juugo, quien terminaba de firmar el cuaderno de una chica.
Sakura miró a todas la personas, con su mirada buscaba a Sasuke pero no lo veía por ningún lado.
Tal vez ya se ó la pelirrosa.
-Señorita, Sakura ¿Está usted feliz de regresar a su ciudad natal?—Preguntó un reportero.
-Si, estoy tan feliz de haber vuelto.-Respondió Sakura, que comenzó a caminar junto con Juugoy Suigetsu aun con las personas a su alrededor. Los reporteros y los admiradores siguieron caminando alrededor de los chicos.
-Con este paso de tortuga, no llegaremos a casa.-Dijo Suigetsu.
-Tranquilo, papá dijo que él vendría o mandaría a alguien por nosotros.-Dijo Sakura y en menos de un minuto llegó aun auto negro a la entrada de la institución, del auto salieron tres hombres con traje negro. Los hombres caminaron hacia los reporteros y ayudaron a los chicos a ir a la seguridad del auto.
-Uff, creí que nos comerían si no venían por nosotros…-Comentó Suigetsu.-Aunque, no estría mal ser comido por las chicas.-
Sakura y Juugo solo sonrieron al escuchar lo que dijo el peliceleste.
Sakura sonrió y miró por la ventana, el día de hoy había sido divertido y lleno de emociones. Y lo mejor, había visto a Sasuke nuevamente, su corazón latía como loco al ver a Sasuke. Lo amaba tanto, amaba a Sasuke Uchiha.
Pero tal vez ese amor lloraría al ver que su Sasuke-kun había cambiado.
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En la mansión de Madara Uchiha…
Hanako se encontraba en la cocina tomando un té hasta que uno de los sirvientes le dijo que habían llegado visitas. Hanako dejó su té para ir a atender y su sorpresa fue ver a Mikoto.
-Mikoto.-Dijo Hanako.
-Vaya, pero que hermosa casa…-Dijo Mikoto.
-¿Qué quieres?-Preguntó Hanako restándole importancia a lo que había dicho antes Mikoto.
-Sólo vine a ver a Madara, pero al parecer estás tu.-Dijo despectivamente Mikoto.-Me das pena, te metiste con Madara solo por su dinero.-Escupió con veneno Mikoto.-Eres una zorra.-
-¡Aquí la única zorra eres tu!-Se defendió Hanako.-Tu eras la que se le habría de piernas a Madara y luego fingías amar a tu marido. Y no sólo eso, sé que solías tirarte a otros. Eres tan fácil que hasta manchas todo lo hermoso que hay en el mundo.-
-¡Cállate! Lo que pasa es que te mueres de celos porque Madara y yo tuvimos una aventura, él nunca te miró más que como una amiga, en cambio a mi me vio como algo más. ¡Pero tenías que entrar y hacer tu escena y me quitaste lo que es mío!-Gritó Mikoto y siguió con su veneno:-Pero sabes algo, yo siempre seré la favorita de Madara, siempre.-
El sonido de una cachetada inundó el salón de la mansión, Hanako respiraba agitada, sus ojos rojos demostraban lo furiosa que estaba. Mikoto había hecho que una parte de su instinto salvaje saliera. Esa maldita mujer se había atrevido a declarar con sus palabras que Madara era de ella. Eso sin duda la hizo entrar en cólera.
Mikoto se agarró la mejilla que estaba roja por la fuerte bofetada de la zorra de Hanako, esa asquerosa mujer se atrevió a golpearla, a ella, a Mikoto Uchiha. Maldita estúpida, se las iba a cobrar muy caro por tal osadía.
-Lárgate antes de que te mate, porque créeme, ganas no me faltan.-Murmuró Hanako.
-Eres una perra, pero esto no se quedará así, voy a destruir tu mundo de felicidad. ¿Oíste? Haré de tu vida y la de tus bastardos un infierno.-Dijo Mikoto para luego retirarse de la mansión.
Hanako solo suspiró y se sentó en uno de los sofás de la sala, Mikoto había provocado que se enfureciera y no sólo eso, provocó que pensara en sus palabras
-"Pero sabes algo, yo siempre seré la favorita de Madara, siempre."-
¿Y si Madara no había olvidado a Mikoto? ¿Y si aun la amaba? Y peor aún ¿Si Madara solo estaba con ella por lástima? Sus ojos dejaron caer lágrimas de temor a que Madara siguiera enamorado de aquella mujer. No, debían de ser solo estupideces, Madara la amaba, la amaba a ella y a sus hijos, él no podía seguir amando a Mikoto. Trató de tranquilizar su llanto pero no podía, sus dudas la hacían sentirse muy mal.
-Señora, la señorita Sakura acaba de llegar.-La voz de un sirviente hizo que Hanako dejara de pensar en esas cosas.
-Gra-Gracias por informarme.-Respondió la pelilila y fue a recibir a su hija.
-Mamá, estoy en casa.-Dijo una feliz Sakura.
-Ya veo hija.-Respondió Hanako.
-¿Pasa algo?-Preguntó Sakura al ver el estado de ánimo de su madre.
-No, nada.-Hanako sonrió para tranquilizar a su hija.
-Ok.-Respondió Sakura al ver la sonrisa de su madre.
Hanako y Sakura pasaron el día charlando y sembrando algunas flores en el jardín hasta que en la tarde se pusieron a ver una película juntas. El hacer esas actividades fue bueno para Hanako pues se olvidó de la visita de Mikoto, pero lo que no podía olvidar era sus dudas y temores. Tenía miedo, miedo de que Madara siguiera amando a Mikoto, que a ella solo la esté utilizando como un reemplazo.
*¿Y si Madara no me ama? ¿Y si sigue amando a esa mujer?...*Los pensamientos de Hanako fueron interrumpidos por la voz de Madara.
-¡¿Qué tal, familia?! ¡Ya llegó su rey!-Gritó Madara tirando su portafolios.
-Bienvenido a casa, cariño.-Dijo Hanako.
-Que bueno que nadie más te vio decir eso.-Murmuró Sakura al ver la escena que su padre había hecho.-Bienvenido, papá.-
-¿Qué tal les fue a ustedes?-Preguntó Madara mientras besaba a Hanako.
-Bien, hubo trabajo en el hospital de mascotas.-Respondió Hanako con una sonrisa.
-¿Y tu, hija? Supongo que tu llegada a la preparatoria provocó emoción en los estudiantes.-
-A sí es.-Respondió Sakura.
Después de la pequeña charla con su familia, el Uchiha se sentó a la mesa a cenar, pero durante todo el tiempo pudo notar que su mujer estaba rara, así que decidió hablar con ella después. No tardó en que se fueran a dormir, Madara aprovechó ese momento para hablar con Hanako.
-¿Qué tal tu día?-Preguntó Madara mientras se acostaba con su esposa.
-Bien.-Respondió Hanako.
-¿Qué pasa?-Preguntó Madara.
-Nada,.-
-¿Nada? Durante la cena te vi rara.-Madara miró a su mujer.-¿Algo pasó?-
No, solo que tuve una visita de Mikoto y empecé a dudar sobre tu amor hacia mí.Pensó Hanako.
-Corazón, sea lo que sea, te amo. No lo dudes.-
Hanako sonrió y besó a Madara.
-Yo igual.-Respondió Hanako sintiendo un poco de alivio al oír a Madara.
Hanako amaba tanto a Madara, pero temía que él siguiera amando a Mikoto, tenía miedo de que él la abandonara junto con sus hijos, que la dejara sola y herida. Si eso pasaba, ella ya no podría vivir.
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Sakura se encontraba en su cama, ella estaba aun despierta, sus pensamientos estaban enfocados en Sasuke, estaba tan feliz de verlo nuevamente.
Su corazón palpitaba con felicidad por haber visto nuevamente a Sasuke, lo amaba tanto que se sonrojaba de solo pensar en él, en su amor por él. Sentía su cara arder al pensar en que él y ella estuvieran juntos y viviendo felices. Cuando vio a Sasuke no se pudo creer que él se hubiera puesto tan guapo durante estos años de su ausencia. Sasuke estaba más alto, su cabello largo y alborotado, sus brazos anchos y musculosos, su voz gruesa y varonil.
Sasuke había cambiado.
-Sasuke-kun…-Murmuró Sakura mientras tomaba su cadena.-Te amo.-Dijo para luego cerrar sus ojos y entregarse al mundo de Morfeo.
Pobre Sakura, se llevaría una gran desilusión al descubrir el gran cambio de Sasuke.
Desilusión que la haría llorar.
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¡Nos vemos después!
