Emma
«Tengo un auto! Tengo un auto!» Canto mientras caminamos por el centro comercial «Escuchaste eso bebé? Tengo un auto!» Coloco mi mano sobre mi estomago y me quedo quieta, forzando a Regina a parar también cuando sintió el tirón en nuestras manos entrelazadas.
«Emma? Que diablos estas haciendo?» Gira sus ojos hacia mi impaciente, pero puedo ver que tiene curiosidad.
«Shhh» Susurro «Escucha» Le hago una seña para que se acerque y se coloca al lado mio en silencio «Escuchas eso?»
«Escuchar que?» Susurra, acercándose mas.
«El bebé esta cantando "Mami tiene un auto"» Me río, y comienzo a caminar de nuevo trayéndola conmigo.
«Estas loca. Sabes eso verdad?» Se ríe, sacudiendo la cabeza.
«Sip! Este niño no tiene oportunidad de ser normal» Le respondo sonriendo «Así que estas pegada con la locura por mucho tiempo»
«No la tendría de ninguna otra manera» Sonríe, acercándome hacia ella y dándome un dulce beso «Quiero decir, tengo que estar loca por haberte escogido en primer lugar» Se burla, apurando su paso mientras yo la persigo.
…...
Después del almuerzo Regina me arrastró hacia una tienda de ropa y se dirigió directamente hacia la sección de maternidad.
«Regina...» Comienzo, ya conociendo exactamente hacia donde se dirige esto.
«Emma...» Responde en el mismo tono «Necesitas ropa nueva, no puedes seguir usando pantalones de correr y una camisa» Hace señas hacia lo que llevaba puesto. Ok, si he estado usando pantalones de correr la mayoría de estas dos semanas, pero es que me gustan, son muy cómodos.
«Pero es que son cómodos...»
«Lo se, pero pronto no te quedaran, y luego que? Hmm?» Levanta un ceja mirándome.
«Bien. Pero nada femenino»
«Ooohhh! Que te parece esto!» Oigo a Regina gritar desde el otro pasillo. Miro sobre la mesa de ropa para ver a Regina levantar un vestido azul claro con volantes.
«No» Digo firme, arrugando mi cara para que viera mi disgusto con la prenda. Ella simplemente se ríe y coloca el vestido en donde estaba, caminando mas adentro del pasillo. Paseo por los pasillos escogiendo unos cuantos pares de pantalones para correr con una banda ajustable, un cargamento de camisetas de varios colores, un par de chaquetas y un par de overoles de mezclilla. Estaba algo sorprendida que algunas de las ropas no estaban tan mal. Encontré a Regina en la sección "femenina" de maternidad. Sostenía un vestido negro.
«Ok» Dice, con sus manos arriba en defensa «Se que dijiste nada femenino, pero, este vestido es negro, y simple, y se que te va a quedar espectacular» Giro mis ojo, pero la forma en la que me esta mirando ahora, no había manera de que le dijera que no.
«Esta bien. Un solo vestido!» Digo, alargando la mano para tomarlo. Nos dirigimos a buscar una cesta, y no pude evitar notar los brinquitos en los pasos de Regina. Ella estaba disfrutando mucho de esto.
…...
«Oh Dios Mio!» Oigo que grita detrás de mi. Inhalo profundamente y me volteo. No puedo evitar sonreír mientras la veo. Esta parada allí sosteniendo un pequeño vestido rosado para bebés «Mira que adorable es, Emma» Grita de nuevo, casi prácticamente abrazando el vestido.
«Y si es un niño?» Pregunto en calma, tomando el vestido que sostenía Regina y colocándolo donde iba.
«Oh Dios Mio!» La oigo gritar otra vez mientras corre hacia el pasillo siguiente y sostiene una pequeña chaqueta de bebé «No puedes decirme que esto no es la cosa mas adorable que has visto» Dice, sosteniendo la chaqueta en frente de mi cara. Tenia razón. La chaqueta era condenadamente adorable, aunque no tan adorable como ella en este momento.
«Si, estoy de acuerdo, es muy bonita. Hey!» Grite mientras ella lanzaba la chaqueta dentro de la cesta «No era una invitación para que la compráramos» Saque la chaqueta de la cesta.
«Oh vamos! Tu misma lo dijiste! Es adorable, y además puede servir para niño o niña...» Sonríe, tomando la chaqueta de mis manos y colocándola de nuevo en la cesta «Déjala» Me advirtió, antes de caminar y volverme a mirar, asegurándose de que no la haya sacado. Gire mis ojos.
«Emma ven a ver!» Gire en la esquina y la encontré en el pasillo lleno de medias y gorritos para bebés, mirando como agarraba un montón y los metía en la cesta. «Hay amarillo, verde, blanco, bueno para cualquiera de los dos. Además, lo vas a necesitar. Hay que comenzar por alguna parte!» Sigue mirando por el pasillo para ver algunas camisetas, antes de una vez mas girar en la esquina. Me quedo quieta esperándolo, y justo como un reloj la escucho gritar «Emma! Oh Dios Mio!» Camino lentamente hacia el otro pasillo. Tengo un presentimiento de que vamos a necesitar otra cesta.
