Hola :D aquí traigo el cap diario... recién salido "del horno" jejejeje :D Gracias por sus reviews, y agregar la historia a sus favoritos o sólo seguirala y también agradecer a esos fantasmillas que han leído la historia :D

AVISO: Hay un poco de lemmon en este cap ...

-Los personajes no me pertenecen, son de la increíble J. K. Rowling :) y la trama es mía y solo mía :D


Hermione no cabía de felicidad, estaba con el hombre que hace algunas semanas le había robado el corazón completamente, se sentía tan segura, pero tenía el presentimiento que no duraría por mucho, y que los problemas más temprano que tarde volverí y Draco caminaban por el campus, abrazados como una pareja de años, mientras lo recorrían e iban descubriendo nuevos lugares y rincones en donde se besaban.

-¿Qué quieres hacer ahora mi princesa?- dijo Draco, mientras Hermione se sonrojaba – nos van quedando pocos rincones de tu campus y se volvieron a besar.

- ¡Hermione!Draco!- gritó Ginny-¡Qué maravilla! ¡Al fin juntos! ¿O me equivoco?

- No amiga- sonrió Herms- no te equivocas, estamos oficialmente juntos.

-¡Qué felicidad!- dijo la chica- me alegro tanto por ustedes- cambió el semblante de su cara- Ojalá Harry estuviera aquí.

-Te tengo una sorpresa- dijo Draco- toma- le entregó un sobre- creo que eso te animará- Harry realmente quería venir, pero no pudo- mintió.

-Gracias Draco- sonrió, abrió el sobre y encontró una pequeña nota que decía, Amor: si sigues mis instrucciones, a un sitio llegarás y una sorpresa encontrarás, sale del campus y ve a un lugar, en donde la gente usualmente va a comprar. Una vez allí sigue hasta el final, compra un chocolate por que después lo ocuparás, cruza la calle y hallarás un lugar en donde sé que no buscarás, pero no te dejes engañar, el número 47 es importante, y después de dos golpes, entra cuando te digan adelante. Te amo mi vida y espero que te guste. La chica suspiró- no entiendo nada, él sabe que soy mala para estas cosas.- sollozó.

-Déjame leer- dijo Mione mientras le arrebataba el trozo de papel- es simple, debes ir a un supermercado, comprar un chocolate, y enfrente debe haber un hotel, la habitación es la 47- sonrió- me encantan los acertijos y este es simple.

-Draco, dime, porfis, porfis dime donde es- dijo Ginny poniendo cara de corderito.

-Te lo haré simple Gin- dijo sonriendo Draco- la sorpresa está en el Hotel Waldorf.

-Gracias- saltó a los brazos de Draco- ¡eres el mejor amigo que Harry podría tener! ¡Y el mejor novio que Hermione podría tener!- soltó al pobre chico y volvió a poner los ojos de corderito- Mione… ¿me prestarías tú jeep?, el mío quedo en casa.- hizo un puchero.

- Llévalo- dijo la castaña- pero después me cuentas toda todita la sorpresa.- le pasó las llaves.

- Gracias chicos, nos vemos más tarde en la casa ¿verdad?

-Si mi novia me invita a dormir- dijo Draco mirándola con cara traviesa.

-Creo, que se quedará en la casa- contestó ella y lo besó- no pierdas tiempo, ve a ver tu sorpresa.

En otra planta de la misma universidad Pansy en su clase, como excelente alumna se encontraba completamente sumida en lo que su profesora le estaba diciendo.

-Señoritas y señores bienvenidos al taller de desarrollo personal y expresión corporal, soy Madame Maxime, soy profesora de desarrollo, a la vez, tengo un master en Psicología y Terapias en conjunto.- se presentaba la profesora con acento francés.

-La idea de mi clase es que ustedes se puedan expresar en el como seres individuales, como seres pensantes- vio la cara de desconcierto de la gran mayoría de los estudiantes- Como todos saben la moda se trata de marcar tendencias y gustos, y para ello hay que conocerse a sí mismo y saber qué es lo que uno quiere- En ese momento Pansy vio un guapo chico sentado en el otro extremo de la sala, andaba con unos pantalones color crema y una camisa rosa palo, solo un hombre muy seguro usaría eso, o solo si fuera gay, parecía modelo Lacoste, moreno, cabello negro, facciones muy varoniles y marcadas, a simple vista se notaba su estampa de un chico rebelde y egocéntrico, de aquellos que solo buscan un rollo por una noche "un desafío si fuera heterosexual" pensó Pansy.

La profesora continuó hablando- pues, como verán nosotros trabajamos con nuestro cuerpo y emociones, muchas veces, tenemos frustraciones, preocupaciones, problemas, que afectan nuestro desempeño, así como la carrera tiene una clase de alimentación, también tiene esta clase, y su propósito es ayudarlos ante esas frustraciones, problemas y ayudarlos en este proceso, buscar soluciones, ya que al ser una carrera tan competitiva y creativa, hay un riesgo diferente a las demás.- en ese momento Pans sintió una mirada posarse sobre ella y se giró, encontrándose con esos ojos profundos y una sonrisa que la derritió, en ese momento el chico le cerró un ojo, provocando que ella lo mirara despectivamente -"¡Es Heterosexual!si quiere jugar… juguemos, no seré un ligue más" pensó.

-Quiero que comiencen a conocerse, creo que las dos clases anteriores de historia de la Moda y Calculo, no les dio el tiempo suficiente como para conversar entre ustedes y creo que se conocieron en un nivel disciplinado, ahora dejemos las cosas fluir- inhaló y exhaló- Chicos quiero que se coloquen en parejas, ojalá con personas que no conozcan y no hayan entablado muchos lazos hoy. En ese momento el compañero con el que había pasado casi todas las clases se le acercó.

- Lo siento guapa- le dijo un chico a Pansy, hoy ya hemos hablado mucho hoy.

- Lo sé ¡divino!- dijo en tono de broma- creo que hay un chico por el otro extremo que quiere estar contigo- le dijo mientras sonreía- que te vaya bien Vincent Crabbe.

- Gracias- sonrió- aunque no te quedas atrás mira ese bom bom que viene hacia acá. Buena suerte… aunque creo que no la necesitas.

En ese momento el chico se fue saltando, girando hacia el otro extremo donde otro chico le hacía señas y le sonreía coquetamente. Mientras Pansy dejaba su bolso en el suelo, llegó alguien y se le puso por detrás, ella ya sabía que era el morenazo sexy y se levantó de manera lenta y sensual.

-¿Se te perdió algo?- preguntó de forma mordaz, mirándolo de manera coqueta, cosa que descolocó al chico.

Sonrió – si tú- le dijo él- ¿te parece conocernos más- se acercó más a ella y susurró- íntimamente?

-Eres un encanto- dijo Pansy algo alborotada por el acento italiano del chico- que lástima que a mí no me gusten ese tipo de hombres – pero bueno al parecer todos tienen parejas- expuso la chica mirando su entorno- trabajaremos juntos compañero.- sonrió irónicamente.

En ese momento la profesora continuó la dinámica.

-Chicos, quiero que se ubiquen frente a frente, se miren a los ojos y se tomen de las manos- dijo ella en voz alta calmadamente.

-Compañera, necesito tus manos- dijo el chico sonriéndole.

-Querido compañero, aquí esta mis manos- contestó ella mordazmente.

-Ahora quiero que uno le pregunte al otro ¿Quién eres? Y así intercaladamente. Traten que la conversación fluya conózcanse, entréguense, confíen en su compañero- en ese momento se dirigió a Pansyl y su compañero- ustedes están muy separados, acérquense más, confíen.

-Yo, me entrego totalmente a tí- dijo el chico guiñándole un ojo.

-Muy bien, excelente decisión por parte tuya, pero yo no confío en tipos como tú- susurró Pansy- pero sé hacer una gran performance, actuar no me cuesta nada.- lo miró directamente a los ojos- que empiece el show. ¿Quién eres?

-Blaise Zabini ¿Quién eres?- respondió.

-Simplemente, Pansy- contestó sonriendo- ¿Quién eres?

- Un excelente diseñador de vestuario- confesó- ¿Quién eres?

-Una excelente diseñadora de vestuario con mejor gusto que tú- contestó mordaz-, ¿Quién eres?- volvió a preguntar.

-Una persona que está viendo a una mujer preciosa- respondió mientras acariciaba las manos de Pansy. -¿Quién eres?

-Una mujer que está viendo a un idiota intentar seducirla. ¿Quién eres?

-Al parecer soy un idiota-dijo el chico visiblemente molesto-¿Quién eres?

-Una persona con determinación-sonrió ella-¿Quién eres?

-Un hombre que consigue lo que quiere- elevó una ceja, gesto que lo hizo verse aún más sexy a los ojos de Pansy- ¿Quién eres?

- Mmm… como te lo explico… a ver si me entiendes… -dijo irónicamente- esta soy Sr. Zabini… Suelo ser excesivo. Confieso que he nacido para lo demasiado. No en todo, claro está, sólo en ciertos vicios y para ciertas aficiones…-suspiró- Leo demasiado, escribo demasiado, viajo demasiado, me encolerizo demasiado, quiero hacer el amor con demasiadas personas y cosas, me enamoro demasiado de quien no me quiere, hablo demasiado, tengo demasiadas opiniones y no me las callo,- hizo un gesto con el rostro, dejando claro que todo lo que ella decía era cierto- gesticulo demasiado, grito demasiado, pretendo saber de demasiadas cosas, me río demasiado, lloro demasiado, cultivo y provoco demasiadas adversiones.

Me deprimo más de lo debido y me divierto como un niño bobo, sin medida.-sonrió- Como es lógico, siento simpatía por la mayoría de los disparates y sobre todo por los extremos. En cuanto algo se estima tanto que comienza a delirar, una manía, una opinión, un defecto, una afición, un tic, me resulta morbosamente interesante.- recitó de memoria- ¿Quién eres?

-Fernando Savater, Elogio a la Embriaguez- sonrió –touché y la chica sonrió con él.- ¿Quién eres?

-Una mujer que está pensando que su compañero quizás no es lo que pensaba… quizás- sonrió- ¿Quién eres?- él la miró fijamente a los ojos y comenzó a acariciar con sus yemas, la palma de las manos de Pansy, haciendo que esta se descolocara nuevamente.

-Cuanto más sincera es un alma, tanto más celosamente resguarda y abriga los misterios de su vida.- suspiró- ¿Quién eres?- volvió a preguntar.

-Unamuno, Miguel de Unamuno- imitó el gesto de la ceja, y rió con ganas- match point, señor Zabini, ¿Quién eres?

-En estos momentos no sé quién soy, solo sé que quiero ser parte de tu vida- Pansy rápidamente separó sus manos de las de Blaise, rompiendo la conexión que habían formado y lo miró con desconfianza.

En ese momento la profesora comenzó a explicar la segunda parte de la actividad… ahora deberán presentarse por parejas y cada uno presentará a su compañero…

-¿Qué tal con el bom bom?- preguntó Vincent.

-¡Mierda Crabbe me asustaste!- susurró Pansy- me carga, me enferma hacer estas actividades y tengo tan mala suerte, estoy completamente segura que saldré de las primeras.

-Pansy? Pansy Parkinson?- preguntó la profesora, en ese momento la chica levantó su mano- por favor, podría continuar la actividad- sonrió la profesora. En ese momento ella miró a Blaise, quien también sonreía.

-Me quiero morir- dijo a Vincent.

-Amiga, siempre diva y divina, frente en alto y pechos al frente…

En otro lugar de la ciudad Ginny estaba con el chocolate en mano buscando el famoso hotel. Hasta que de pronto lo vio, se bajó del auto y entregó las llaves al valet, caminó directamente al mesón de recepción.

-Buenas tardes- saludó la recepcionista- mi nombre es Sara, ¿en que la puedo ayudar?

-Me están esperando en la habitación 47- dijo Ginny y la recepcionista sonrió.

- Tome el elevador hasta el cuarto piso –indicó Sara-y al bajar doble a la mano izquierda. Espero que tenga una buena estadía- agregó.

-Muchas gracias- contestó nerviosamente Gin.

Camino hacia el elevador, Ginny se puso completamente nerviosa, no sabía qué tipo de sorpresa habría preparado su novio para ella. –Comenzó a subir al cuarto piso- Tenía sus sentimientos claros, hace muchísimo que no sentía cosas así de fuertes como las que sentía con Harry. Lo extrañaba muchísimo y los días se hacían eternos sin él. Al llegar al piso correspondiente, bajo, giró a la izquierda, caminó un par de puertas y encontró el número 47 estampado en una de ellas, esta se encontraba al medio de un largo pasillo. Respiró profundo y tocó dos veces tal como las indicaciones decían.

-Adelante- se escuchó una voz- en ese instante Ginny abrió la puerta e ingresó, las ventanas se encontraban semi cerradas, dejando la habitación tenuemente alumbrada, solo por la luz de unas cuantas velas, pétalos rojos por todo el suelo, la cama con pétalos de rosas rojas y blancas, una mesa puesta para dos personas, música suave de fondo, la chica comenzó a avanzar, a cada paso que daba veía un detalle distinto, de pronto unas manos la tomaron por sorpresa por detrás haciendo que Ginny gritara y se girara al ver su captor. ¿Quién eres?-susurró.

-¡Harry!- gritó la chica mientras abrazaba a su novio.- te extrañé tanto.

- Yo también bebé- respondió el, se separaron unos centímetros, los necesarios para comenzar a besarse desenfrenadamente- te quiero mucho- susurró Harry.

- Yo más. .. Amé esta sorpresa- confesó Ginny entre besos.

-Draco, aún no puedo creer que estés aquí- decía Hermione mientras le indicaba a Draco donde debía estacionar el auto en la entrada de la casa.- bueno, en fin, esta es mi casa.- señalando la casa.

-Amor es preciosa, es gigante- dijo el chico- quiero conocerla toda. Bajaron ambos del automóvil.

Cuando Hermione se encontraba en la puerta Draco comenzó a besar el cuello de la chica por detrás, la giró y comenzó a besarla con pasión. Entre besos, caricias y risas lograron abrir la puerta, luego llegaron rápidamente al living de la casa. Continuaron besándose, la polera de Draco al igual que sus pantalones salieron disparados rápidamente, por otra parte Hermione se encontraba sólo con su ropa interior, el vestido que llevaba puesto había quedado en medio del pasillo. Draco besaba el cuello de Hermione.

-Draco te deseo- dijo ella entre jadeos, en ese instante él se detuvo y la miró a los ojos- Draco, yo no soy virgen- confesó ella – ya no somos niños y hay otras necesidades- continuó- además ya hemos parado esto varias veces, sabemos lo que hacemos, siento que quiero hacerlo- se sonrojó- pero a la vez siento que es muy pronto- suspiró-creo que soy muy pasional.

-No quiero obligarte a nada- la presiono más contra si-yo también te deseo, pero sabes que no soy como los demás, si quieres tomar tú tiempo, lo haremos así. Y cuando tenga que pasar, pasará.

-Lo sé- sonrió- me encanta como eres, te quiero por lo que eres- se acercó separando toda distancia y susurró- Quiero que seas el único- lo volvió a besar.

-Mione, yo no quiero tener sexo contigo, yo quiero hacerte el amor- dijo Draco- no hay apuro, sé que hay una atracción sexual y que tú no me eres indiferente, así como yo para ti, pero yo no te presionaré.

-¿Quién eres Draco Malfoy?- preguntó en broma Hermione.

-Soy solo un chico que está con la chica que quiere, y que la besaría, cuidaría y amaría por el resto de la vida- respondió y la volvió a besar.

Al otro día Hermione iba manejando el auto de Draco y se dirigía a la universidad, recordando el día de ayer. Había sido todo tan de película, él en el estacionamiento, la rosas, los besos, las caricias, las confesiones, era algo irreal, pero justamente a ella le había sucedido.

Flash Back

Luego de la confesión del sillón ambos habían subido a la habitación de la chica. Se encontraban en la cama de Hermione, aún en ropa interior, acariciándose, besándose, conociéndose.

-Te quiero mucho- dijo Draco mientras acariciaba el hombro desnudo de Hermione- por primera vez hago caso a un impulso- sonrió- no te imaginas, las cosas que pensé camino acá.

- Amor- dijo ella, haciendo que el la mirara a los ojos- me alegro que hayas hecho caso a tu impulso, si no, en el cumpleaños de Harry, iba a solucionar esta situación.- rió- te iba a secuestrar – volvió a reír, esta vez acompañada de Draco- y te iba a traer para acá y no dejarte salir nunca más. – Comenzaron a besarse- te quiero muchísimo.

-Hermione Granger, eres lo que mi corazón necesitaba- confesó Draco, mientras ella se sonrojaba- estaría por mucho tiempo más junto a ti, así, solos los dos, relajados, riéndonos, sé que aún nos quedan varios días juntos, pero llegará el momento que me tenga que ir- dijo tristemente.

-Draco- contestó Hermione- sé que la distancia nos hará complicar las cosas, ya que ambos somos de piel, pero los fin de semanas podemos viajar, hacer el intento, arreglar horarios, intentarlo.

-Lo sé, lo intentaremos y haremos que todo funcione… -sonrió, en ese momento sonó el estómago de Hermione- ¿Tienes hambre?- la chica asintió- entonces es momento de que pruebes mi mano – agregó- en la cocina, mal pensada- pues había visto los ojos traviesos de Hermione- Vistámonos y vamos a la cocina.

Fin Flash Back

Tanto recordar, Hermione llegó rápidamente a la Universidad, buscaba donde aparcar, al parecer estaba todo lleno, hasta que vio uno a lo lejos, aceleró para poder alcanzarlo, en ese momento, sonó su teléfono y lo comenzó a buscar en la cartera, mientras continuaba manejando.

-Telefonito ¿dónde estás?- decía irónicamente- Joder, porque esta cartera es tan grande- seguía discutiendo sola- ¡aquí estas!- en ese momento vio por el parabrisas que a unos 2 metros un chico cruzaba la calle. Con toda la capacidad de reacción que en esos momentos Hermione tenía frenó rápidamente, quedando por pocos centímetros frente a…

-Seamus?- gritó- ¿estás bien?- mientras ella bajaba de su auto.

- Si, si…- contestó el chico- iba distraído- miró a Hermione- disculpa.

- Discúlpame a mí, yo soy tan distraída, es más iba buscando el teléfono en la cartera. Perdón- suspiró y agregó- ¿hay algo que pueda hacer?- preguntó ella. En ese momento Seamus sonrió.

-Creo que un café estará bien, además por la hora que es- miró su reloj- dudo mucho que te pongas al día en clases, vamos, nos tomamos un café y luego le pides los apuntes a mi hermana, ¿Qué tal?- preguntó Seamus.

-Okey- respondió no muy convencida, pero se lo debía al chico- vamos en él auto a una cafetería, súbete- en ese momento volvió a sonar el teléfono- bendito mensaje de texto- bufó.

-¡Vaya!, te ves guapa enojada- dijo Seamus mientras subía al asiento del copiloto.

-Pues esto no es enojo- dijo seriamente Herms- estoy solo molesta, en fin ¿vamos?- el chico asintió- entonces ponte el cinturón- ordenó amablemente y comenzó a conducir.

Mientras una habitación del hotel Waldorf estaba hecha un desastre, como si un huracán hubiese pasado por ahí, "un huracán de deseo y amor", pensó Ginny recordando la tarde y noche anterior.

Flash Back

Después de comer Ginny e Harry se acostaron a reposar en la amplia cama que tenía la habitación, se besaron, abrazaron, finalmente comenzaron con caricias y a contemplar las reacciones del otro…

-Estuvo exquisito todo Harry- dijo Ginny- nadie había hecho algo así por mí.

- Te mereces eso y más- la besó tiernamente.

Poco a poco el beso fue subiendo de tono, las manos de Harry que antes acariciaban el cabello y el rostro de la chica, poco apoco habían descendido, una a la cintura, y la otra a su trasero, las respiraciones fueron tornándose más fuertes, ambas lenguas comenzaron una danza rítmica dentro de sus bocas, el aire se fue haciendo espeso y la ropa comenzaba a estorbar, lo primero en salir de su lugar fue la polera de Gin, quien al verse en desventaja, sin dudarlo dos veces, desabotonó la camisa de Harry, por cada botón, ella iba dando un beso, primero fue en su pecho, luego en sus abdominales y finalmente en el límite entre el pantalón y la piel del chico, haciendo que este suspirara.

Rápidamente Harry cogió a Ginny y la puso bajo él, comenzó a besar su cuello, haciendo que ella suspirara, comenzó a trazar un pequeño camino de besos hasta sus pechos, en donde los besó sobre la ropa interior, provocando un leve y casi insonoro gemido de la chica, continuó descendiendo, besó su abdomen, provocando cosquillas, llegó hasta el ombligo de detuvo y miró a Ginny.

-¿Sucede algo?- preguntó ella, sonrojada y con la respiración algo agitada.

-Eres perfecta para mí- susurró, mientras tomaba los leggins que Ginny tenía puestos y comenzó a deslizarlos por las piernas de ella, a cada trozo de piel descubierto, él iba besándola, quería probarla entera, recorrerla entera, memorizarla, hacer de ese momento algo imborrable.

Al ver aquella visión quedó embobado, Gin con su cabello suelto desordenado sobre la almohada, tan solo con su ropa interior negra, su respiración agitada, sus labios levemente hinchados y sus ojos, esos preciosos ojos que él adoraba y que en esos momento se encontraban mirándolo con fascinación y cariño.

-Te quiero mucho- suspiró Harry, se acercó nuevamente al rostro de ella y la besó- me encantas.

-Yo también te quiero – rió nerviosamente- pero no me encantas… me fascinas.

En ese momento cambiaron lugar, ella se puso sobre él, Harry al verla tan controladora, se excitó aún más. Ella abrió sus piernas y se posicionó sobre él, sintiendo como el miembro del chico poco a poco se endurecía y quedaba prisionero entre los boxers. Ginny para hacer sufrir un poquitín a Harry, desabrochó los pantalones y los deslizó rápidamente, dejándolo solo en unos boxers grises, y volvió a su lugar, el contacto esta vez fue más cercano, ambos sexos estaban separados tan solo por dos finas y delgadas prendas, ella comenzó a moverse sensualmente sobre él, haciendo que Harry gimiera levemente ante la estimulación recibida, en ese momento ella se sacó la única prenda que cubría sus pechos, y los dejó libre, mientras que él la contemplaba embelesado. Finalmente no aguantó más, tomó a Ginny por la cintura y la giró, intercambiando roles, la besó, mordió y lamió los labios de la chica mientras la despojaba y se despojaba de las ultimas prendas que cubrían lo poco y nada de su cuerpo.

Ella no opuso resistencia alguna, al ver a Harry completamente desnudo, un intenso color rojo, tiño sus mejillas, sin embargo se acomodó y abrió sus piernas, ante este gesto Harry la besó y la embistió, provocando que ella arqueara su espalda y así profundizó más su penetración.

-Sigue- rogó Ginny en un susurró casi ahogado.

Así comenzó una danza rítmica de ambos cuerpos, que se amoldaban perfectamente el uno con el otro… los gemidos no se hicieron esperar, la pasión, el deseo y la lujuria que en ese instante ambos poseían flotaban en el ambiente, cargado de nuevas sensaciones para ambos, el ritmo comenzó a subir, los besos, las mordidas, los arañazos en la espalda de Harry, todo era una combinación perfecta, ambos sentían como el clímax llegaba, la respiración de Harry se hizo más fuerte y frenética, por su parte Ginny no se quedaba atrás…poco a poco ambos cuerpos se estremecieron, culminando entre besos y caricias.

-Te amo, eres perfecto- dijo Ginny entrecortadamente, aún bajo Harry, quien besaba su cuello.- gracias por hacerme tan feliz.

- Yo te amo a ti- cubrió su desnudez y la de ella con la sábana. Se abrazaron y comenzaron a hacerse mimos y besarse.

-¿Quieres chocolate?-preguntó Harry riéndose.

-¿Para recuperar fuerzas es el chocolate?- respondió divertida Ginny- si es así entonces quiero un trozo ahora… y dejar varios para después.

Fin flash Back.

En ese momento despertó Harry e instintivamente buscó a Ginny con su mano.-Estoy aquí- dijo ella divertida- no me he ido.

-Te estaba extrañando- dijo él, mientras la abrazaba- hoy te tendré raptada.

-Qué más quisiera yo, poder quedarme aquí, pero tengo clases en la tarde- lo besó- además tengo el jeep de Hermione.

-Okey, ¿nos duchamos y nos vamos tu casa?- preguntó Harry.

-Exacto- contestó ella, mientras se paraba de la cama y caminaba hacia la puerta del baño, paró, se giró y - si quieres nos bañamos juntos para ahorrar tiempo y agua- guiño un ojo y entró al baño. En ese instante sin dudarlo un segundo Harry corrió a la ducha en donde ella ya se encontraba dentro e ingresó.

Al mismo tiempo en su casa, solitaria y pensativa se encontraba Pansy fumando en la terraza, la clase de ayer la había dejado fuera de lugar, ese chico tenía la culpa, era un arrogante, un mujeriego, egocéntrico. Además la había hecho pasar una vergüenza horrible frente a todos sus compañeros…-Maldito estúpido- gritó enojada.-¡¿Quién te crees que eres?!

Flash back

-Pansy? Pansy Parkinson?- preguntó la profesora, en ese momento la chica levantó su mano- por favor, podría continuar la actividad- sonrió la profesora. En ese momento ella miró a Blaise, quien también sonreía.

-Me quiero morir- dijo a Vincent.

-Amiga, siempre diva y divina, frente en alto y pechos al frente…

Pansy caminó lentamente hacia enfrente de la clase, mientras que por su lado Blaise hacia lo mismo. Al llegar ambos, ella le envió una mirada mordaz y él sonrió de manera irónica.

-Bueno, compañeros y compañeras, les presento a Blaise Zabini, es diseñador de vestuario, le gusta mucho la moda, a su vez la actuación, por otra parte es poeta, le encanta Unamuno, le gustan las chicas imposibles, algo egocéntrico y muy seguro de sí mismo.- finalizó Pansy.

-Excelente señorita Parkinson- dijo la profesora. Señor Zabini por favor continúe.

-Bueno, ella es Pansy Parkinson, amante de la moda- dijo el chico-, es tan egocéntrica que cree que hay un escrito que la describe, es irónica, ama reír, le gusta leer y escribir, le gusta follar con tipos distintos.- sonrió mientras que a Pansy se le caía la mandíbula.

-¿Qué mierda has dicho?-gritó la chica molesta ante la mirada atónita que aún poseía la profesora y el curso.

-Y también es mal genio- agregó el chico con una sonrisa en el rostro, cosa que no duró mucho, pues la chica dio los dos pasos que los separaban y lo abofeteó. El chico solo la miró y no dijo nada mientras se tocaba la mejilla.

-No sé quién te crees que eres- gritó Pansy- pero esta me las vas a pagar- tomo sus cosas- escúchame algo…-volvió a decir- no me hables, no me mires, y mejor que no te aparezcas en donde estoy yo, porque sabes… te detesto y si hasta hoy todas las mujeres que conocías dejaban que las trataras así, déjame aclararte el panorama "amigo"- se acercó lo suficientemente a el como para amedrentarlo- conmigo, no se juega, además déjame cuestionar tu sexualidad- se giró y habló- profesora, me retiro.

Caminó hacia la salida, una vez afuera respiró con más calma, siguió lentamente su trayecto hacia el auto, una vez dentro del carro, se puso los lentes y una pequeña lágrima se deslizó por entremedio del lente, bajando pesadamente por la mejilla de la chica.

Fin flash back….

-Me las pagarás Zabini-susurró Pansy- te enseñare otros tipos de sentimientos.