Este capítulo va dedicado a Nat y Ash. Créanme que sus comentarios me encantan y sus historias ¡las adoro todas!
Capítulo 12: El reflejo.
Alison miraba a lo alto. Su rostro no decía nada, solo era inexpresivo mientras veía como la tenue luz de la fogata se reflejaba en el agua y creaba diferentes figuras en el techo.
Ya han pasado dos semanas. Pensó instintivamente cuando se levantó del suelo y sentía su espalda crujir. Se había acostumbrado tanto al dolor que ello ya no le molestaba. Observo a sus babosas profundas en un plácido sueño sobre el improvisado nido de hojas que había hecho para ellas, que parecían disfrutar del descanso. Ella desde que había escapado no había vuelto a dormir.
Recordaba los últimos días como si solo en segundos los hubiesen vivido. Aquel día que parecía tan lejano ya, había corrido hasta que sus piernas no pudieron más y su corazón exigía por un pequeño y urgente respiro. Ahí se había escondido entre las aberturas de una de las cuevas en donde estaba para solo contemplar cómo varios guardias pasaban sin advertir de ella. Al parecer Blakk estaba dispuesto en buscarla hasta las últimas consecuencias.
Y Así había seguido por todo ese tiempo. Cuando recuperaba sus fuerzas empezaba una nueva caminata hasta que nuevamente ya necesitase descansar, usualmente para comer. Los primeros días había sido solo para alejarse pero ya había notado que el tiempo pasaban y no había vuelto a ver a ningún guardia.
Entonces una semana después del escape se puso a pensar. ¿A dónde iría? No tenía un lugar pensado antes, o bueno, sus primeras opciones ya no existían. Una noche Cuando Aún estaba en sus travesías, mantenía Con las babosas dormidas en sus hombros, las cuales despertaron de forma abrupta cuando Ella sin pensarlo tuvo una idea. En su memoria llegaron los recuerdos de dos figuras, Ahí lo vio claro. ¿Cómo no lo había pensado antes? ¡Shanai y Garfio Rojo! Ellos habían sido grandes amigos de su familia y estaba segura de que si los encontraba ellos la aceptaría, o por lo menos la ayudarían.
Ahora la pregunta era como localizarlos.
Sabía que encontrar a Shanai era como buscar una aguja en un pajar, e incluso eso sería fácil en comparación ya que era una persona acostumbrada a pasar desapercibida al igual que ella trataba serlo en ese momento. Sería pura casualidad que la encontrase. En cambio, conocía que garfio rojo vivía en campo callado. Incluso recordaba cómo era la casa y donde se encontraba esta. Además, él era su padrino.
Ese había sido su objetivo desde entonces pero el camino no había sido nada fácil, Para llegar tenía que recorrer todo bajoterra. Ya parada volvió a sentir como la tierra se entraba en los dedos de sus pies. Cuando escapo aun llevaba los zapatos de fiesta y tacón alto que había usado esa noche, tanto tiempo atrás. Tres días después ya no los soporto más y siguió su travesía descalza. Como el vestido era hasta el piso no se veía la diferencia, además que este y la capa la ayudaba a no sufrir del horrible frio que hacía. La desventaja es que ambas aun así eran bastante pesadas.
Ya en su presente la niña camino un poco al no poder conciliar sueño, otra vez. Aquel día habían tenido la suerte de encontrar una pequeña cueva entre los caminos del rio subterráneo. Esta tenía un tipo de lago que era alimentado por la corriente, por eso habían decidido hacer pausa y permanecer un rato más en este. Las babosas rendidas solo habían podido sucumbir al sueño después de la cena, que consistían en las últimas provisiones que les quedaban. Eso la preocupaba pero sus babosas sabían que hacer y junto a Ari habían planeado antes de irse hacer una pequeña pesca y con las demás recolección de bayas que abundaban en el lugar.
Recorrió todo a su alrededor hasta quedar al lado del lago para ver su reflejo. En frente del agua se sentía extraña, veía tantas cosas en el reflejo. Todos los cambios en ella. Entonces suspiro hasta lo más profundo y vio como un par de gotas saladas resbalaban hasta llegar al lago para dibujar hondas en este. Se las seco presurosa hasta ver que estas seguían cayendo.
Entonces lo pensó un poco. Ella era una persona ¿no? Sentía como la demás gente pero desde siempre había tratado de ocultar lo que pasaba dentro de sí aunque a veces no podía evitarlo. Se dio cuenta que todo el tiempo trataba de parecer ser fuerte sin importar que por dentro sintiese que moría lenta y dolorosamente. Ahí descubrió que era mejor sufrir antes que ser una piedra y perder todo sentimiento.
Sin evitarlo más, dejo caer las pequeñas gotas de sal que parecían escarcha por la forma como brillaban con la luz. No supo cuánto tiempo quedo allí. Paso horas y horas purgando su alma del dolor que había guardado por tantos años. Estaba lejos, por lo que las pequeñas no la escucharían, podía llorar sin limitarse. Lloro la muerte de sus seres queridos, la traición de su amigo, las torturas que había sido expuesta, la soledad que había tenido que soportar. Ahí dejo salir hasta el último rincón de su alma.
Poco a poco percibió como se quitaba un peso de encima. Al caer la última gota alzo los ojos para ver que todo empezaba a aclarar, anunciando un nuevo día. Al mismo tiempo era casi como si la naturaleza la levantase. Pudo percibir aquello que su maestro le había dicho. Debía vivir. Ahora que era libre debía seguir adelante. Por todos aquellos que había hecho parte de su vida e incluso por ella misma. Debía alzar la frente e ir por el futuro que le aguardaba.
Sería feliz, de eso estaba segura, a pesar de No saber cómo. Cuando las babosas se despertaron la encontraron diferente. No era tanto su aspecto ya que lo único que diferenciaba era que había tomado un baño, pero desde lejos se percibía que su ser había recobrado esa esencia especial. De cierta forma había vuelto a ser ella. Todas la abrazaron con fuerza.
Mientras que ella por primera vez en mucho tiempo, volvió a sonreír.
…
Habían retomado camino después de que todo pareciese estar en orden. Faltaba muy poco para llegar a las cavernas más habitadas. La mayoría que había recorrido tenia uno que otro habitante que había esquivado con éxito. Ahora el desafío era pasar en medio de varias ciudades sin llamar la atención.
Resulto ser más fácil de lo que pensó.
A donde había llegado resulto ser un lugar lleno de colores, banderines y música. Estaban de carnaval. Todos llevaban máscaras y extravagantes disfraces. La gente bailaba sin control y echaban espuma sin saber a quién.
-¡que viva la fiesta!- se escuchó decir a un hombre en el fondo, mientras la gente respondía con vivas eufóricas-¡que viva la alegría! ¡Que hoy no existen los problemas!
-como si los problemas desaparecieran solo con este barbullo- dijo una mujer ya algo anciana que parecía aburrida.
Alison estaba abrumada. Jamás había estado en un lugar así, ni había estado en medio de tanto desorden. Sin pensarlo, se dejó llevar por todo ello. Se preguntó cómo alguien podía aburrirse de todo ello siendo que era maravilloso. Por donde miraba encontraba una nueva sorpresa.
La música era impactante. Acostumbrada al silencio sentía que estaba siendo arrastrada por un mar al escuchar tantas combinaciones de sonidos. Las bandas invitaban a bailar y de hecho mucha gente estaba haciendo complicadas coreografías en el centro de las plazas. También observaba los edificios que parecían casi tocar el techo y todos pintados de colores brillantes.
Al encontrarse en el centro de la caverna descubrió que en el medio había un impresionante abismo y un puente que tenía tres entradas a un centro enorme en el cual varios personajes disfrazados hacían varios chistes mientras los demás reían sin parar. Ella se quedó viendo al fondo, sin creer que no se veía donde terminaba en verdad.
-es increíble ¿no?- dijo un señor al lado suyo que observo su anonadación por todo.- se dice que si algo cae ahí, no escucharas el eco. Es como si cayese eternamente. La primera vez que traje a mis hijos casi no me lo creen.-Ella rio un poco la fascinación del hombre por ello.
-¿hacen esto todos los años?- dijo refiriéndose al desorden que reinaba.
- no es una fiesta de aquí. Este es el inicio del desfile que abre la fiesta del "Holly Poquey" en una cueva lejana. Ni me preguntes que significa eso- comento sacándole una risa- hacen este barbullo hoy (pero cambian de cueva donde inician todos los años) mañana hacen la marcha hasta la caverna de ellos y empiezan con sus celebraciones. Por cierto, debes usar mascara. Las capuchas no cuentan.- Él le entrego una máscara de plumas negras con toques morados y rosados. Quedo algo extrañado- es de mi hija pero dice que ya no le gusta.
-gracias- dijo con la voz algo baja para que no se le entendiese su tono de voz. Lo último que quería era que alguien supiese quien era y prefería hasta el último anonimato.
Después de un rato se alejó a la zona residencial, que parecía ajena a todo el desorden del centro. Mientras respiraba con calma, debido a que estaba bastante cómoda allí, se quedó viendo las hermosas casas que habían al alrededor. Las flores, las babosas que se paseaban por allí e incluso los telares que se hacían al fondo y decoraban ventanas o balcones.
Se sentó en una fuente y tomo un par de vallas y compartió las otras con sus babosas. Se preguntaba cunado había sido la última vez que se había sentido tan en calma, tan a salvo, tan confiada. Respiraba profundamente sintiendo el olor a frambuesilla, manzanas y miel que había en el ambiente. Se dijo a si misma que era el olor mar delicioso que había percibido en toda su vida.
Ahí vio como salía de una casa un niño en frente de su madre gritando como loco. Algo sorprendida se acercó a ellos, quienes estaban a una distancia considerable para que no la viesen pero ella si pudiese oírlos.
-¡que no mamá! ¡Odio la música!- le dijo en un alarido posible de escuchar en cualquier lado.- esos son tus sueños, no los míos.
-pero….
-ya basta, nada de eso es lo mío ¿por qué no lo entiendes? – entonces saco de entre su maleta un violín algo viejo y desgastado. El niño camino derecho y boto el instrumento en la basura- ¡te odio!
Ahí este salió corriendo mientras la madre lo perseguía llamándolo sin parar. Poco a poco pudo ver como estos dos desaparecían en la lejanía, llevándose consigo el ruido y dejando todo casi como la nada. No se escuchaba ni a las babosas que también había estado observando la discusión. También se podía ver como un par de ojos salían entre las cortinas o los bordes de las ventanas. La mayoría ancianos o madres o niños. Supuso que eran personas que no habían querido ir al festival o necesitaban descansar.
Hasta ahora se había fijado en lo vacío que parecía todo.
Se acercó al cesto de basura y saco el violín maltratado. Con la capa le limpio un poco y se dio cuenta que ni estaba tan viejo como creía, solo algo descuidado. Tomo también el arco y poco a poco fue afinando el instrumento.
Al final se le quedo viendo, sintiendo que había encontrado un tesoro entre el desprecio. Lo coloco en su hombro y las notas empezaron a salir de sus manos, delicadas y suaves. Los recuerdos empezaron a fluir sin prisa. Se detuvo un momento mientras sentía el corazón latir más fuerte. Sus babosas se habían acomodado a su lado y con gestos le indicaron que continuara.
Fue hacia la fuente y ahí cerro los ojos. Sin pensarlo empezó a tocar cada cosa que se le ocurría; sin saber que con música narraba su historia. Desde esos primeros momentos que se deslizaban suave y dulces evocando su más tierna infancia, que seguía con toques angustiosos que continuaban por segundos confusos donde fue arrebatada de su vida ; que representaban esos momentos en los cuales se sentía que no tenía piso ni razón en el mundo.
Sus dedos se deslizaron furiosos al recordar como vio a la primera babosa convertida, los golpes y odios que tenía que soportar a diario, prosiguió con un tono un poco chistoso y burlesco al acordarse de como conoció a twist. Ahí tomo la canción un tono alegre que daba lugar a su búsqueda de la felicidad en medio de la oscuridad. Parecía describir las tardes de juegos con su amigo, las clases de su maestro, las sonrisas que le daba Andrew.
Sin saberlo se levantó y bailaba mientras tocaba. Sus compañeras estaban observándola al igual que las personas que aún estaban en sus casas, maravillados por la música que salía y llenaba todo de vida. Una madre tomaba a su bebe en brazos arrullándolo, una anciana se sentó en una reclinable y un señor tomaba un libro para leerlo junta a la música. Todos salían poco a poco, ella ignorando todo lo que sucedía a su alrededor.
Seguía inmortalizando sus memorias en un simple violín. Su acelerado toque cambio a algo más triste cuando pensó de nuevo en Andrew y la forma como murió, junto a todas las desgracias que llegaron con ello. La traición de Michael que había generado una mentira y el odio que le invadió cuando se enteró de la muerte de su padre…. Tantas cosas hicieron que cada nota fuese aún más desgarradora.
Pero el más fuete aunque delicada tonada fue aquella que había reflejado las últimas semanas y esa promesa de alegría y libertad que le deparaba el provenir. En ese momento pensó que todos los que quiso deseaban que fuese así, llena de regocijo y con la mirada al horizonte del futuro. Al final las notas fueron muriendo para devolver el silencio.
Entonces escucho unos aplausos cerca de ella, estos eran seguidos por varios más que se expandían como el olor floral que inundaba sus sentidos.
Abrió lentamente los ojos para observar que había varias personas alrededor de la casas, Mas de las que habría creído. Observaba asombrada como las personas, miles la miraban sin creérsela. Pero aún más se asombró cuando vio a quien estaba cerca de ella, quien había iniciado los aplausos. Una persona que por alguna extraña razón se le hiso muy familiar….
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Pregunta: ¿a Quién creen que se encontró? ¿Por qué se le hiso algo familiar? La pista es que es alguien de la serie pero no es Eli…
Se lo que están pensando ¿Por qué esta tan corto? Aunque no me lo crean este es la unión de dos capítulos que no creí que me quedarían tan minúsculos, pero sabía que debía cortar hasta ahí porque quería que tratasen de adivinar.
Por cierto, esto está ligeramente inspirado en la música de Lindsey Stirling, una violinista que además toca hip hop con este y hace unos covers asombrosos. Los invito a escucharla.
¡Estoy muy feliz! El fin de semana termine mi servicio social en techo, cuando finalmente construimos entre mis compañeras en esos dos días una casa, aunque entre todo el grupo de colegios que habían ido se construyeron catorce. Créanme que las invito a que se unan, la experiencia es única.
¿QUIEN ESTA LISTO PARA EL DIA DE LAS MADRES ESTE SABADO? Un beso enorme a todas las mamas del mundo.
Un abrazo del tamaño del sol.
Temperance.
