Castiel se despertó sintiéndose cálido y cómodo por lo que le tomó un segundo o dos a su cerebro decirle el motivo: Dean estaba envuelto alrededor de su cuerpo como la mejor clase de manta y eso, decidió Castiel, no era bueno para su estado mental. Y por eso trató de alejarse del hombre sosteniéndolo, teniendo en mente regresar a su propia habitación por lo que quedaba de la noche o de la mañana.

No tenía idea del tiempo.

Pero en lugar de liberarlo, los brazos de Dean parecían aferrarse a su alrededor cuando se trataba de alejar y se cuestionó si el otro hombre era consciente de ese echo. Aunque escuchando su respiración se dio cuenta de que Dean seguía profundamente dormido. Lo había escuchado en ese estado muchas veces después de todo.

Justo cuando se preguntaba como sacarse de eso extraño predicamento, no quería que Dean despertara con él en sus brazos otra vez ya que eso sería difícil de explicar, Dean se acercó a su espalda, murmurando algo que Castiel no pudo entender. O mas bien algo que no había entendido del todo, aunque una palabra había sido tan clara como el día para él, a pesar de que no tenía idea de que significara.

Dean había dicho: Cas.

¿Qué sucedía? ¿Por qué balbuceaba su nombre en sueños mientras lo sostenía cerca, y eso era…la erección de Dean presionada contra su espalda? ¿Dean estaba excitado por esa posición? ¿Por tenerlo en su cama? Seguramente no. A Dean no le gustaban los hombres. No cabía duda de que pensaba en alguien más en lugar de él y eso lo estaba excitando. Pero en el momento en que se había convencido de eso y decidió salir de entre los brazos de Dean, el hombre en cuestión habló una vez más en sueños y esta vez Castiel escuchó cada palabra.

"Ummm, Cas. Quédate. Me gusta tenerte conmigo. Me gustas…"

Y esas palabras fueron acompañadas con Dean hundiendo su cabeza en el cabello de Castiel y… ¿eso era un suave beso en su cuello?

Repentinamente sorprendió a Castiel que tal vez él no era el único descubriendo nuevos sentimientos. Que tal vez Dean sentía algo más que una amistad por él también. Eso explicaría su extraño comportamiento desde que Castiel se había convertido en humano. Era una forma de Dean para ver que podían tener algo juntos.

¿Era posible? ¿Qué le gustara a Dean de una forma sexual? ¿Era verdaderamente la explicación para todo? Porque ahora que Castiel lo pensaba, se dio cuenta de que era lo único que tenia sentido.

Dean no jugaría con él en una manera sexual y nunca lo había visto comportarse con cualquiera de sus otros amigos, como lo había hecho con él. Era realmente la única explicación. Pero… ¿eso significaba que siempre le había gustado a Dean y él solo no pudo darse cuenta cuando era un ángel? No, Dean jamás se había comportado de esa forma cuando era un ángel.

Entonces, ¿por qué ahora? ¿Qué era tan diferente entre él siendo humano a él siendo ángel, además de la obvia falta de poder? ¿Por qué Dean esperaría hasta ahora para mostrar sus sentimientos por él? ¿Sería que solo se había dado cuenta ahora que Castiel era humano? No, no podía ser eso. No por la forma en que Dean actuaba. Seguramente su amigo se había asustado y requería tiempo para procesar la verdad si había venido a él cuándo se volvió humano.

En realidad, Dean no se habría dado cuenta de sus sentimientos de forma repentina y había decidido hacer algo al respecto. Es no es la forma en que es Dean. Por lo que la verdadera respuesta era que Dean siempre se había sentido de esa forma, pero no había pensado nunca que podría expresárselo. Nunca podría expresárselo al ángel que había sido. ¿Qué significaba todo eso?


Y mientras Castiel tenia demasiadas preguntas pasando por su mente, supo que una cosa era clara: ya no se escondería.

Si había una posibilidad de que sus sentimientos por Dean fueran correspondidos, entonces lo aprovecharía. Los dos podrían aprender en que podría crecer y convertirse esa relación, juntos.

Con esa decisión hecha en su mente, se movió de forma cuidadosa asegurándose de no despertar a Dean al tiempo que se giraba sobre su lado y ahora estaba cara a cara con el hombre por el que tenía confusos pero irresistibles sentimientos. Se aseguró de acostarse en una posición en la que ninguno de sus miembros erectos se tocara.

Si iba a dar un paso más en el camino con Dean, a donde fuera que los llevara, sabía que tendría que ser pequeño. Después de todo esto era nuevo para él, pero estaba seguro de que si le mostraba motivación a Dean entonces él le ayudaría, guiaría a lo largo del camino y le enseñaría a entender las emociones recorriendo su cuerpo. Y él confiaba en que Dean estaría feliz de ir a cualquier ritmo que él deseara. Sabía que Dean jamás lo forzaría para hacer algo, y ahora al sentir el peso de la preocupación levantarse de sus hombros, Castiel supo que no había nadie más de quien él quisiera aprender a experimentar ese lado de la humanidad que con Dean.


Dean estaba teniendo un asombroso sueño de Cas en sus brazos, rodeando su cuerpo con el suyo y aun así no había ninguna connotación sexual en eso. Eran solo él y Cas juntos, relajados y felices, murmurando e intercambiando palabras de afecto el uno con el otro. Era asombroso. Pero pronto eso empezó a desvanecerse con la sensación de alguien mirándolo, y, aun así, la sensación era tan familiar, aun si no podía recordar exactamente porque en su adormilada mente. Y fue por eso por lo que se vio despertándose, parpadeando para mirar a su alrededor y enfocarse, solo para encontrar a sus ojos posándose en una sola cosa: el azul de los ojos de Castiel, mirándolo con calidez y felicidad.

"Buenos días, Dean" dijo Castiel sonriendo al hombre de ojos verdes, disfrutando de mirarlo despertar lentamente.

Nunca lo había visto tan de cerca y lo amaba.

"Sí, buenos días para ti también Cas. ¿Cuánto tiempo has estado viéndome dormir?" preguntó Dean con una sonrisa torcida. No iba a cuestionar porque Cas lo miraba tan de repente, sonriéndole otra vez. Lo que fuera que hubiera cambiado la decisión de Cas, Dean no lo haría pensar en eso. Tal vez había olvidado el estúpido movimiento que Dean hizo el día anterior. O tal vez iba con esa estupidez de un nuevo día, nuevas cosas. Lo que fuera, Dean lo tomaría, felizmente.

"¿Desde siempre o esta mañana? Porque fácilmente podría responder siete años o unos minutos" respondió Castiel con una sonrisa.

"Vamos con la segunda respuesta, ¿de acuerdo? La primera es espeluznante" replicó Dean con una risita ante el obvio buen humor de Cas. ¿Quién sabía que el ex ángel podría ser gracioso?

"Como desees Dean" respondió felizmente Cas, recostándose para estar ahí y mirar los ojos de Dean, que ahora sabia, podían contener mas de lo que antes hacían. Ellos contenían algo que Castiel no podía nombrar pero que lo hacía sentir cálido por dentro. Lo había brillar bajo su atención.

"Entonces, ¿dormiste bien?" preguntó Dean rompiendo suavemente el silencio que se había instalado, pero no porque necesitara romperse, solo porque parecía el comentario correcto. A ese punto él había olvidado todo acerca de tratos o razones por las que estaba actuando, todo lo que pensaba era en la hermosa sonrisa de Cas y el centello en sus ojos que Dean estaba seguro de que jamás había visto, pero que se aseguraría que jamás desapareciera. Era una hermosa vista en su mente.

"Si, lo hice. Muy bien" dijo Castiel en una suave sonrisa al hombre yaciendo a su lado, esperando que Dean entendiera que él era la razón por su reparadora noche. Que entendiera que Castiel había llegado a la conclusión de que él solo tuvo un tranquilo sueño con el hombre con el que compartía su cama.

"Bien. Me alegro" respondió Dean en el mismo tono suave. Estaba contento de que pudo darle eso a Cas, darle una buena noche de sueño. Él solo esperaba que pudiera darle un buen día también.


Con eso, Dean y Castiel se quedaron recostados, mirándolo a los ojos el uno al otro sin necesidad de palabras o alguna otra interacción en el momento. Estaban en una burbuja donde solo era ellos dos: felices y juntos, todos los pensamientos del futuro o lo que pasaría después, en el fondo de sus mentes. Era de hecho, el momento perfecto. La mañana perfecta y el comienzo perfecto para lo que sería un día memorable.


Hola.

Cualquier comentario, duda, sugerencia, petición o queja es siempre bienvenida.