El pasado comienza con H: Perdida en Hakuouki

Capítulo XII: Los hilos del tiempo


Los días pasaron rápidamente sin ninguna consideración con mi pobre cabeza, enredada entre misteriosas imágenes o extraños sueños nada parecía estar dando resultado, ni los infinitos juegos de memoria en mi celular, ni hablar directamente con el samurái perdido en el tiempo.

-Al menos dame una pista, con eso podré recordar algo, ¿sí?-

Silencio, fue toda la respuesta que recibí de él. Sus profundos ojos azulados observaban a través de los míos buscando una pequeña señal de que no todo estaba perdido, lamentablemente cada vez que nuestras miradas se encontraban el resultado era desilusión en su estado más puro.

Cada noche pasadas las diez, él iba directamente a su habitación. No voy a mentir, no soy de las personas que concilien el sueño con facilidad, puede que ya sea medianoche y mis ojos siguen tan despiertos como los de un búho.

Incontables veces cruce el pasillo y me detuve frente a su puerta, con la mano extendida a centímetros de distancia de dar un pequeño golpe y preguntar si todo está bien, jamás encontré el valor para hacerlo. Puedo ver la luz encendida de su habitación a través de la abertura debajo de la puerta, y no puedo evitar preguntarme qué lo mantiene despierto hasta tan tarde.

Los deberes diarios estaban cuidadosamente divididos, no esperaba menos del capitán de la tercera división del Shinsengumi. Yo suelo hacer las compras y él cocina, al menos ese era el plan hasta el momento del desayuno.

-¿Te sientes bien, Yukimura?-

-¿Por qué?– Pregunté con extrañeza mientras un ligero cosquilleo en la nariz me obligaba a estornudar

Su cálida mano tocó mi frente por unos segundos y tras un breve silencio sus autoritarios ojos azules me ordenaron regresar a mi habitación y descansar, me declaro culpable por no poner resistencia.

¿Quién en su sano juicio desobedecería a un antiguo capitán, el cual duerme junto a su filosa espada?

-Yo me encargare de las compras hoy-

Subí las escaleras lentamente, no puedo decir que me preocupe que Saito ande por las calles solo, él sabe usar cualquier tipo de transporte e incluso conoce las calles y rutas mejor que yo, pero por alguna obvia razón todas las mujeres son amables con él y le hacen muchos cumplidos, incluso las mujeres que viven alrededor de nuestra casa suelen traer postres para él o aparecen con la excusa más ridícula que se puedan imaginar. Bien por él, no es que tenga celos ni mucho menos pero quisiera saber si es igual de famoso en el pasado.

-¡Memoria! Te ordeno que regreses inmediatamente– Exclamé exaltada dando pequeños giros sobre la cama mientras mis brazos tocaban ambos lados de mi cabeza

A pesar de las estrictas órdenes del capitán a cargo necesitaba ir a la cocina por un vaso con agua, la sed me estaba matando. Al ponerme de pie sentí la pegada de la fiebre sobre mi cuerpo, aun así baje las escaleras con cuidado, tomé el preciado líquido y emprendí el retorno a mi habitación, camine a través del pasillo sólo para percatarme que cierta puerta estaba abierta.

La habitación de Saito era espaciosa y estaba increíblemente limpia y muy ordenada, una hermosa funda negra llamo mi atención, dejé el vaso con agua sobre una pequeña mesa y tomé la funda entre mis manos. Me pareció observarla una eternidad, las pequeñas inscripciones, la textura, el peso, finalmente tomé el mango de la espada con fuerza y la retire de su lugar de descanso.

-¿Cuántas personas habrán caído bajo el filo de…?-

Repentinamente un recuerdo regresó, aún no podía comprenderlo del todo. Saito estaba herido, yo tomé esta espada y apunte hacia Kazama, pero ¿por qué?

El dolor de cabeza era insoportable, dejé caer la espada y el peso de mi propio cuerpo comenzó a vencerme.

-¿Saito-San...?- Susurré tras sentir su aroma y sus brazos sosteniéndome

-Creí haberte pedido que permanecieras en tu habitación, parece que la fiebre ha empeorado-

-Saito-San… no dejes que me encuentre-

-¿De qué estás hablando, Yukimura?-

-Es Kazama, ha venido por mí-

Sentí la necesidad de aferrarme a él y nunca dejarlo ir, sus ojos azules me observaron con asombro, una expresión casi desconocida por el guerrero.

Lentamente me arropó en su cama, colocó un paño frío sobre mi cabeza y me dio de beber un extraño té.

-Creo que pude recordar algo…- Susurré agitada

-Pasé por un lugar donde venden extraños remedios, y una mujer me dijo que esto te ayudará a reducir la fiebre- Habló Saito intentando evadir el tema mientras ponía la píldora en mis manos –De no ser por esas prendas escasas de tela que utilizas en el futuro no…-

-Gracias…- Dije mientras ingería la píldora

-Que atrevimiento, tomar a mi esposa y traerla al futuro- Alzó la voz el rubio

Mi rostro palideció con aquel familiar sonido, Saito tomó rápidamente su espada, la cual aún yacía en el suelo, y apunto hacía el.

-¿Te atreves a desafiarme, humano?- Sonrió Kazama con malicia mientras mostraba su verdadera forma Oni –Estoy cansado de estos juegos-

La batalla comenzó sin más palabras, las espadas comenzaron a chocar una contra la otra mientras una negra bruma rodeaba el pasillo. Me levanté de la cama sin pensarlo dos veces, no me importo cuanto esfuerzo me tomó caminar hacia el hombre del cual me aferraba hace unos minutos.

Saito me tomó del brazo y me arrastró con él fuera de la habitación mientras cerraba la puerta tras de sí. Un gran agujero negro permanecía intacto en medio del pasillo y un cauteloso viento comenzaba a hacerse sentir.

-Debes cruzar el portal- Ordenó Saito mientras intentaba bloquear la puerta con toda su fuerza

-No iré sin ti-

-Prometí protegerte y eso haré, no lo hagas más difícil- Dijo el hombre mientras me dedicaba una mirada que jamás había visto en él antes

Nuestras manos se encontraron por unos segundos, y la espada de Kazama amenazaba con hacer pedazos la puerta que nos separaba.

-Sé que me buscarás, otra vez- Susurré mientras observaba una ligera sonrisa en los labios de Saito tras haber encontrado el mensaje oculto en mis palabras

El viento finalmente tomó fuerza y eventualmente fui arrastrada por él hacia el portal. Lo último que pude observar fue la puerta hecha pedazos.


Un confundido Heisuke exclamaba mi nombre, mientras Okita me tomaba en sus brazos y me trasladaba a una habitación contigua, podía escuchar susurros y murmullos pero mi cansada mente se alejaba lentamente de la realidad y contra mi voluntad se entregaba al sueño proveniente del efecto de la píldora que había tomado hace unas horas.

-¿Dónde estoy?- Cuestioné exaltada

-Estas en el cuartel del Shinsengumi- Respondió Heisuke intentando calmarme

-¿Dónde está Hajime-Kun?- Preguntó Okita con curiosidad

-No lo sé, pero tengo que encontrarlo- Respondí mientras intentaba ponerme de pie

-Si te mueves de ahí…- Comenzó a sentenciar el capitán de cabellos marrones

-¿La matarás?- Continuó Shinpachi para dar fin a la frase

-¿Qué clase de explicación le daremos a Hajime si tu espada la mata más rápido que un resfriado, Okita?- Cuestionó con gracia Sanosuke

-Descuida Chizuru, nosotros lo encontraremos- Afirmó con convicción Heisuke


Las horas se convirtieron en días, comenzaba a cuestionar la posibilidad de que Saito jamás cruzó el portal y de alguna forma aún permanece en el futuro. El aterrador pensamiento de que Kazama pudiera matarlo comenzaba a rondar mis pensamientos.

-El prometió buscarme…- Susurré entre lágrimas mientras observaba la luna tomar su lugar en el cielo nocturno

-Chizuru…-

-Harada-San…-

Observé cuidadosamente al hombre frente a mí, su rostro permanecía serio y sus ojos a penas podían mirarme.

-Hijikata-San lo ha encontrado, pero al parecer está gravemente herido-

-Necesito verlo-

-El doctor Matsumoto lo está observando en estos momentos-

Corrí lo más rápido que pude hacia la habitación de Saito, deslice la puerta entre lágrimas y lo vi. Sus ropas futuristas cubiertas con sangre, su pálido rostro y su respiración apenas perceptible.

-Ya no puedo hacer más por él, esperemos que pueda pasar la noche... sin complicaciones-


Hello! lo sé D: ha pasado un tiempo ~ lo siento! pero he tenido (y aún estoy atravesando) un serio bloqueo, la inspiración me ha dejado! (descuiden, sé cómo terminara esta historia xD pero nada de lo que escribia me convencía) en fin~ aquí les dejo el capítulo 12! espero les guste y lo comenten! :3 ( me costo tanto T-T)

*** Oh! por cierto estuve de viaje unos días y se me ocurrió una nueva historia "El karma de mi vida eres tu" xD espero deseen leerla :) también es sobre Saito pero la protagonista es OC o: un personaje creado por mi para ustedes :P si entran a mi perfil verán los fanfics que he escrito y por ahí la encuentran S2 ***

Agradecimientos especiales:

- Merycchan, Me alegra que te haya gustado! y espero hayas podido ver las OVAS! *-* S2 éste cap ya no es tan sweet como el anterior! :( gracias, creo que eres la única fan que tengo S2 pero vale por mil! :3

-Lady of the west, Es inevitable que las demás chicas no vean a Saito jaja, espero este capítulo no te frustre tanto como el anterior O: muchas gracias S2

*Sus REVIEWS me estan ayudando a superar mi bloqueo D: a fin de cuentas todo esto es para ustedes :3 y quiero que sea lo más perfecto posible*

Espero actualizar pronto! mucha suerte S2

PinkSiren ~ xo