I did it my Way
Capitulo 12
Jasper POV
Con el drama desterrado de una vez, continuamos con el entrenamiento para controlar el deseo de sangre de Iz. El entrenamiento iba muy bien y éramos capaces de ir a caminar alrededor del pueblo a medianoche. Ya era tiempo de su próximo paso en el entrenamiento. Íbamos a quedarnos más tiempo fuera de casa esta noche, nos quedamos cerca de un estacionamiento al lado de la entrada a la autopista. A las 6 de la mañana el primer auto pasó por allí, Emmett y yo sostuvimos su brazos. Sólo siento un cosquilleo en mi garganta Jazz. Creo que estoy bien, pero pendiente.
No hay problema Iz. Me estaba preguntando como lo llevabas.
Me siento mejor, ya no tan molesta con el mundo como antes. No me malinterpretes, sigo queriendo intentar mostrarle a Victoria su propio trasero en un plato. Sólo, en este momento me siento bien.
Sé a lo que te refieres. No sé que ayudó más, que tú y yo seamos pareja o habernos reconciliado con Rose y Emmett.
Creo que fue ambos.
Estábamos sumergidos en nuestros pensamientos, el tráfico aumentando poco a poco en la autopista. Iz estaba haciendo un excelente trabajo, pronto podrá caminar tranquila entre las personas.
Espero que sí, cariño. No me gusta estar restringida. Sinceramente, creo que la fiebre era parte de la tensión entre nosotros, Rose y Emmett. No me malinterpretes, tenemos mucho camino que recorrer antes de ser los mejores amigos del mundo, pero es una cosa menos por la que preocuparse.
Asentí, últimamente se había estado sintiendo sofocada.
Jasper, te extraño. Con todo esto pasando, tenemos que detenerlo por un momento para estar juntos.
Lo sé mi amor. Que te parece si vamos al parque de diversiones esta noche?
Joder, si!
No pude evitar reírme, aún no estaba acostumbrado a que Iz dijera malas palabras, a pesar de que tenía una gran boca cuando se lo proponía.
Alrededor de las 10 de la mañana hicimos todo lo que pudimos. Iz estuvo magnífica. Estuvo respirando tranquilamente las esencias de muchos humanos mientras el tráfico avanzaba, decidimos arriesgarnos a ir por los alrededores del pueblo.
Los humanos estaban hablando con otros sobre su día, la sangre bombeando fuertemente con la intensidad de sus tareas. Mantuvimos un perímetro de 20 pies entre nosotros y el humano más cercano. Los ojos de Isabella estaban de un negro intenso pero se mantuvo respirando y moviéndose fluidamente. Su control era increíble.
Es porque estás a mi lado Jazz, sea lo que sea que hagas, no me vayas a dejar.
Ni lo soñaría, Preciosa.
Mientras nos alejábamos del pueblo y nos acercábamos a la casa se relajó.
-Gracias, has sido tan paciente conmigo Jazz.
-Sólo devuelvo el favor, estuviste allí para mí cuando tenía problemas de autocontrol. Significa mucho para mí que estés confiando en mí para ayudarte.
-Eres mi pareja, quién mejor para el trabajo? De todas maneras, siempre has tenido el autocontrol, sólo te faltaba la confianza.
-Eso era algo que solíamos tener en común mi amor. Solía odiar cuán insegura eras, siempre has sido tan hermosa, inteligente y buena. No había razón para ser inseguro.
-Lo sé, en ese tiempo era una idiota.
En ese momento me miró con convicción en sus ojos.
-Nunca más seremos así. Que se joda cualquiera que nos subestime.
-No podría estar más de acuerdo, eso es música para mis oídos querida.
Tan pronto como cruzamos la valla de la propiedad nos dirigimos al bosque. Necesitábamos cazar.
Nos quedamos juntos, compartiendo cada presa. La había extrañado tanto, ver a mi pareja adolorida y no ser capaz de encargarme de ello era torturador. Ahora que las cosas estaban mejores en la casa podríamos ser nosotros mismos de nuevo. Era un alivio que la tensión se hubiera ido.
Los otros se quedaron en casa haciendo distintas cosas, todos necesitábamos pasar tiempo con nuestras parejas. Terminamos nuestro cuarto venado y descansamos un poco, seguiríamos cazando pronto, pero las emociones corriendo alrededor de nosotros nos distraían mucho. Lanzamos al piso los restos del animal y nos acercamos el uno al otro. Nos miramos a los ojos.
El aire se sentía lleno de estática a nuestro alrededor y mi mente empezó a nublarse. Traté de mantener mis pensamientos coherentes, lo último que necesitaba era que el Mayor estuviera libre alrededor de mi pareja virgen.
La nube mental se quedó en calma. Aún estaba en control de mí mismo, pero el Mayor estaba conmigo, esta era nuestra pareja, ambos pertenecemos a ella.
Los ojos de Isabella estaban de un negro ónix llenos de deseo, ella y su monstruo interno estaban mirándome. Moví mi mano de su mejilla hasta su pecho, su piel casi brillando con electricidad, se inclinó y movió el animal muerto fuera de nuestro camino. Tomé su cara en mi mano y mi otra mano se situó en el valle entre sus senos cerca del lugar en donde su corazón solía latir.
Dijimos "Te Amo" al mismo tiempo, aún mirándonos como en trance. Nuestros labios se encontraron y gruñimos simultáneamente, mis manos se movieron más debajo de su cuello y toqué sus pezones, causando que ella instantáneamente moviera sus caderas contra mí. El Mayor gruñó en aprobación pero yo aún estaba en control.
Lentamente le quité su blusa, trazando sus contornos con mi lengua. Nunca había estado tan excitado en mi vida. Su cuerpo era tan hermoso como su alma. Nuestros cuerpos casi vibraban al reconocer el uno al otro.
-"Iz, entendería si no estás lista"
-"Estoy más que lista, te necesito Jazz".
Ahora nuestras emociones estaban completamente abiertas. Podíamos sentir el deseo y la necesidad del otro, nuestros besos se volvieron más firmes y corrí mis manos de arriba abajo por sus costillas.
Ella quitó mi camisa, lamiendo y chupando las cicatrices en mi cuello. Ronroneé de satisfacción. Mis manos volvieron a su pecho y llevé mis manos hacia atrás para desabrochar su sostén. Mis pulgares acariciaron sus pezones causando que ella gruñera.
-"MÁS, necesito más Jasper"
Pasé una uña por su pezón, gimió y se movió más hacia mí.
Bajé mi cabeza, mordiendo y lamiendo sus pezones mientras pasaba mí mano por su estómago y más abajo. Hice círculos con mis dedos por su vientre, jugando un poco con ella. Seguí moviéndome dolorosamente lento, alcanzando finalmente su parte. Dejó salir un ronroneo. Le quité sus pantalones rápidamente, veneno llenando mi boca cuando miré su piel.
Corrí mi mano por su muslo y cerca de la parte en dónde quería estar, pasando mi dedo por su clítoris. Ella alcanzó mis pantalones, casi rompiéndolos mientras me los quitaba. Inserté un dedo, casi perdiéndome ante la estrecha calidez. Estaba agradecido de que la barrera de su virginidad se haya desintegrado durante su transformación a vampira. Minimizaría el dolor de su primera vez.
Inserté otro dedo, necesitando estirarla tanto como pudiera antes de entrar en ella por vez primera. Su mano en mi miembro me sorprendió, causando que el Mayor ganara control momentáneamente. Mis dedos se introdujeron más rápido y más fuerte mientras ella me masturbaba. Luchaba por mantener el control, pero metí un tercer dedo en ella mientras ella gruñía y gemía. Su agarre en mi miembro no cayó y estábamos alcanzando el clímax.
Con un movimiento más en su clítoris ella alcanzó su orgasmo, apretándome mientras me unía a ella. Casi me desmayo por la fuerza de mi clímax. El Mayor ansiaba más, necesitábamos todo lo que nuestra pareja podía darnos.
Instantáneamente tuve una erección, necesitaba estar dentro de ella. Ambos estábamos respirando entrecortadamente, nuestro deseo llevándonos más allá. Me tomó en sus manos, besándome rápidamente y colocándome encima de ella. Separé sus piernas, lentamente colocando la punta de mi miembro en su entrada. La miré a los ojos, asegurándome de que esto era lo que ella quería. Enlazó sus piernas detrás de mi espalda, empujándome lentamente hacia ella.
Jodidamente increíble. Lentamente la penetré, llenándola completamente, nunca había sentido algo como esto y ni siquiera habíamos empezado a movernos. Logré balbucear mientras respiraba "estás bien?"
"DIOS SÍ!". Apenas podía contenerse, saqué mi miembro de dentro de ella y empujé dentro de nuevo. Sus ojos se voltearon, mantuve un ritmo constante, tratando de controlarme. Mientras más me acercaba al clímax, mas posibilidades tenía el Mayor de salir.
Iz rugió, su monstruo finalmente liberado. El Mayor respondió a su llamado, ahora él tomaba las riendas.
Nuestros cuerpos temblaban, sobrecogidos por la sensación. Adentro y afuera, sentí como si estuviera muriendo. Completamente abierto, completamente sano, placer absoluto. La sentí estrecharse a mi alrededor, estábamos tan cerca. El Mayor estaba en control, liberando todo lo posible para complacer a nuestra pareja. Sentí como se apretaba a mi alrededor, nos vinimos juntos, volábamos.
Nuestros cuerpos siguieron moviéndose, pero nuestras mentes empezaron a aclararse. Nuestros monstruos estaban saciados por ahora. Me incliné y la besé suavemente, sonriendo. Ella sonrió de vuelta, ahogándome en su amor y alegría. Acaricié la base de su cuello con mi rostro y lentamente me fui deteniendo. Acerqué mis labios a su oído y le dije "Te Amo, por siempre".
